Disclaimer: Los personajes de este fanfic le pertenecen únicamente y exclusivamente a Masashi Kishimoto, pero el hecho de que él los haya creado no quiere decir que yo pueda usar a sus personajes a mi gusto y antojo, esta historia es 100% de mi creación, de mi retorcida mente, si lo vas a leer que sea bajo tu propio riesgo.

Nota: Este fanfic contiene uso de palabras ofensivas (pero muy pocas, la verdad), tiene horrores ortográficos y posiblemente de redacción y en cuanto a la narración, allí se concentra lo mejor… -inserte el maldito sarcasmo- jejeje Espero que disfruten al leerlo.

LAMENTO MUCHO EL RETRASO.


Amai Fukushū/Una Dulce Venganza

By zZPrincessSerenityzZ

.

.

.

Caminaba despreocupadamente por el pasillo cercano a los casilleros de la Universidad, la noche estaba transcurriendo tranquilamente, yo diría que más silenciosa de lo normal, casi no habían estudiantes fuera de las aulas, es mas podría jurar que no había nadie en la universidad. Justo en estos momentos me dirigía hacia la biblioteca, uno de mis lugares favoritos para descansar y alejarme de todo y todos.

.

Me detuve y voltee a mi izquierda, dirigiendo mi atención cuando a mis oídos llego un sonido extraño proveniente de los últimos casilleros del pabellón, me encogí de hombros e iba a seguir camino a la biblioteca cuando escuche un ruido metálico, como si de cadenas se tratara , la curiosidad había podido conmigo, así que camine hasta donde podría jurar que provenía el fastidioso ruido, había avanzado sigilosamente unos pasos, hasta que me detuve, parpadee un par de veces y me talle los ojos para enfocar mejor mi vista, allí a pocos metros de distancia de mi, estaba el chico nuevo, Sasori, él estaba tratando de abrir lo que parecía ser su casillero o lo estaba intentado, me quedé observándole divertido unos segundos, hasta que decidí acercarme más a él y ayudarle.

.

¿¡Hola, puedo ayudarte'un! –le mostré una de mis mejores sonrisas, de esas que hacían derretirse a cualquiera o esa era lo que me decían-

.

Piérdete –dijo el pelirrojo sin voltearme a ver siquiera-

.

Oye, deberías de ser un poco menos tosco –al terminar mi frase, tenía mi ceño levemente fruncido, era extraño, desde cuando yo me disponía ayudar a los demás, jamás lo había hecho, pero este sujeto tenía algo que me hacia querer estar a su lado y ayudarlo, era un sentimiento que nacía desde lo más profundo de mi ser -

.

Y tú, no deberías de meterte donde no te llaman, idiota –respondió cortante al momento en que había logrado abrir su casillero, saco un par de libros y volvió a cerrarlo-

.

Oye, deberías de tener más respeto a tus superiores, Sasori-chan –a pesar de todo comenzaba a sentirme molesto por la forma fría en que me trataba, así que para enseñarle una lección tome una de sus manos, provocando así que sus libros cayeran al suelo, no le di importancia, me acerque tanto que mi boca casi tocaba su oreja, para susurrarle- ¡Oh es que acaso quieres que yo te enseñe la forma correcta de dirigirte a mí!

.

Ese chico realmente me sorprendía, no movió ni un musculo siquiera, a pesar de lo intimidante que sonaba mi voz, pasaron unos segundos de lo que se podría decir una batalla de miradas frías, suspire antes de soltarlo, si la víctima no se quejaba o hablaba, ¿Qué sentido tenía el molestarle?

.

Habían pasado al menos cinco segundos antes de que me quedara sorprendido por el siguiente movimiento que hizo, no lo vi venir, cuando pensé que iba a golpearme como respuesta o irse sin prestarme atención como lo estaba haciendo antes, él rodeo con sus brazos mi cuello acercándose más a mí, abrí los ojos de golpe al momento en que comenzaba a besarme, sin perder tiempo Salí de mi estado de ensoñación y tome su rostro en mis manos e intensifique el beso, después de ayer sus labios seguían teniendo ese sabor que hacía que me encendiera, porque ocultarlo era la verdad.

.

¿Y bien, no ibas a enseñarme como debería de tratarte? –se separo de mis labios unos centímetros, a pesar de lo que había dicho y la forma segura en la que se había expresado, su rostro estaba teñido de un adorable sonrojo, pero aun así no me soltaba.

.

Enterré mis manos en su rojizo cabello y volví a besarlo acercándolo más a mí, pase mis manos por su cintura y escuche al instante un encantador gemido saliendo de sus labios, eso claramente estaba excitándome, sus manos se movían ágilmente recorriendo mi pecho, una vez que sus manos habían abandonado mi cuello, sonreí divertido cuando sentí sus manos bajando, acariciando sobre mi ropa mi miembro y sin perder tiempo besaba mi cuello, si quería darme placer lo estaba logrando considerablemente.

.

Con sus agiles manos, empezó a desabrochar mi camisa botón a botón como todo un experto, luego la tiro al piso desasiéndose de ella, lo iba a detener pero fue inútil mis palabras quedaron ahogadas cuando su lengua empezó a recorrer mi pecho deteniéndose sobre uno de mis pezones, levanto un poco su cara para sonreírme seductoramente antes de empezar a succionar con su boca mi pezón, su mano se deslizo nuevamente por mi pecho, emití un quejido de placer cuando mordió mi pezón, pero eso no era todo su mano descendió sin darme cuenta hasta mi pantalón acariciando mi miembro sin pena alguna.

.

Espera un momento… –sonreí alejando su mano de mi erección- quiero, quiero que te corras para mi Sasori –desabotone sus pantalones y sin perder tiempo metí mi mano en sus bóxers, buscando su miembro, lo tome entre mis manos y empecé a tocarlo, sentía como su cuerpo se estremecía por completo, sus gemidos resonaban dulcemente, eran como música para mis odios, lo bese para acallar su primer orgasmo el placer que sentía era intenso, su cara estaba perlada por el sudor y sus mejillas seguían teñidas de un pálido color rojo, sus manos se aferraban a mi cuello como si no quiera que me fuera-

.

D-deidara… - adoraba el sonido de su voz, lo bese con más urgencia, el me devolvía el beso con la misma devoción -

.

D-deidara… -dijo de nuevo seguido de otro leve gemido-

.

Deidara…. –su voz esta vez sonaba extraña, se había vuelto… ronca, un momento esta vez había dicho mi nombre pero sus labios no se habían movido, de pronto todo comenzó a ponerse oscuro y confuso, sentía que mi cuerpo estaba balanceándose en la nada… otra vez escuchaba de nuevo mi nombre-

.

¡DEIDARA HIJO DE PUTA, DESPIERTA DE UNA MALDITA VEZ!

.

Hidan, no deberías despertar así, a una persona que está dormida, tienden a levantarse de muy mal humor –aconsejo Tobi en un tono burlesco- en especial ese tipo de persona –señalo al rubio que se encontraba sentado en la mesa cercana mirándoles de forma extraña -

.

¡Qué demonios! -abrí los ojos de golpe, escuchaba el sonido de voces a mi alrededor, cuando por fin logre enfocar mi vista, logré ver sillas, mesas, pizarra, mire a mi alrededor un tanto confundido, no podía creer que todo lo de antes, había sido un sueño, no le bastaba a mi mente haberme hecho perder toda la mañana y parte de la tarde imaginando al pelirrojo, en escenas más tentadoras que la anterior, ¡Sasori que demonios me has hecho!-

.

Buenos días dormilón, o debería decir, ¡Buenas noches! –Itachi se cruzo de brazos y se apoyo en la pared cercana- Deidara-senpai, los chicos vinieron a preguntarle algo acerc… -el pelinegro de coleta no pudo terminar la frase, ya que al ver como el semblante del rubio cambiaba de esa mira extraña a una completamente diferente, más aterradora, sobre todo por el aura oscura que rodeaba al rubio, todo eso le impedía formar palabra alguna, Observo calladamente como Deidara se levanto sigilosamente y se acerco al peliblanco para propinarle un puñetazo en la cara, lanzando a Hidan a unos metros lejos de él-

.

Serás cabrón, a mi no me vuelvas a despertar de esa manera, me escuchaste –sentencio el rubio, el pobre peliblanco, se incorporo del suelo, y llego la mano a su mejilla sobando la zona que había recibido el puñetazo – ¿qué rayos quieren? –se dio la vuelta para encarar a los demás en el salón acariciando sus nudillos - será mejor que sea algo bueno

.

El Uchiha se encogió de hombros – la verdad no es nada importante – tiro una maleta sobre la mesa del rubio- solo quería preguntarte, ¿Qué hiciste con el chico nuevo? –el rubio miro extrañado la maleta- desde que escapaste ayer con el, no volvimos a saber nada de ninguno de ustedes, lo que le hayas hecho debió ser tan malo que ni regreso por sus cosas -suspiro- y hoy no vino a clases, espero que por lo menos le hayas preguntado su nombre o sepas por lo menos donde vive –el uchiha sonrío y se alejo del lugar-

.

Deidara tomo la maleta y salió del salón sin decir palabra alguna, a pesar de todas las miradas curiosas que le dedicaban, algunos comentarios malintencionados y otros directos, salió y no dijo nada, nadie en su sano juicio lo seguiría con el genio que andaba.

.

.

.

.

6 horas antes…

Abrí los ojos de golpe, según el despertador eran apenas las 3 de la tarde, di media vuelta sobre mi cama hasta ponerme de pie sobre el piso, como el calor era sofocante camine dirigiéndome al baño, abrí el grifo dejando que el agua corriera llenando la tina, lleve mi mano a mi espalda hasta donde podía tocar aquella zona que comenzaba a molestarme, sentía un extraño ardor, me acerque al espejo, pero fue inútil no vi nada fuera de lo común, suspire cansado y me zambullí dejando solo mi cabeza de fuera, cerré los ojos y a mi mente comenzaron a llegar escenas de ayer, el profesor, el estúpido chico que llego gritando y Deidara, me zambullí hasta el nivel de la nariz intentando ocultar el sonrojo que apareció en cuanto el recuerdo del beso se hizo presente en mi memoria -fui un estúpido- me recriminé, no solo había dejado que me besara sino que hui, odia el rumbo que estaban tomando mis pensamientos, además odiaba que me estaba comportando como una colegiala, por Dios a mi edad era realmente vergonzoso este comportamiento, permanecí en el agua unos minutos más, antes de salir de la tina, me puse ropa cómoda y baje a la cocina, pensando que tal vez un poco de comida lograría despejar mi mente, eso esperaba.

.

Buenas tardes, Chiyo obachan –le sonreí al momento que me sentaba en la mesa, la miraba caminar de un lado a otro en la cocina, apoye mi mentón en mi mano, y me sumergí en mis pensamientos.

.

Desde del momento en que mis padres murieron, mi abuela ha cuidado de mí, no recuerdo del todo la muerte de mis padres, solo algunos cuadros que se me hacen confusos cada vez que trato de invocarlos, recuerdo que fue un día en que nevaba, jamás podre olvidar la blanca nieve teñida de un fuerte color carmesí, lo último que recuerdo es que corría gritando por mi madre y mi padre, pero no lograba llegar a ellos porque en ese momento era detenido por mi abuela, tampoco recuerdo como ella había llegado hasta donde estábamos pero la verdad no importaba, si ella no hubiese estado a mi lado no sé que me hubiera pasado, seguramente estaría muerto–

.

¡Sasori! –Pronuncio la anciana el nombre por tercera vez-

.

Lo siento, oba-chan –me reprendí mentalmente, por estar ido en mis pensamientos había ignorado completamente a mi abuela- ¿Qué decías?

.

Preguntaba si querías mantequilla en tu pan, cariño –la anciana se acerco al pelirrojo a paso lento, con un semblante de preocupación- ¿estás bien? –la anciana Chiyo llevo una de sus manos y la puso sobre la frente del pelirrojo - te noto un poco distraído, ¿no estarás enfermo, verdad?

.

No, no lo creo me siento bien –le respondí- aunque al levantarme me dolía un poco la espalda, creo que fue debido a la caída que tuve ayer, no te preocupes que no me pasa nada

.

Nada de eso, déjame revisarte, quítate la camisa y deja que sea yo la que juzgue si no te pasa nada –volví a reprenderme, esta vez me recriminaba por estar preocupando a mi abuela por este tipo de cosas, a pesar de que a veces me molestaba un poco, porque aun me trataba como a un niño, no podía negar que me sentía bien el tenerla a mi lado, así que me puse de pie y me quite la camisa, di media vuelta para que mi abuela pudiese ver mi espalda-

.

Había jurado haber escuchado un grito proveniente de mi abuela, pero al voltear a verla, solo se limito a sonreírme, se acerco a la alacena y saco un botiquín.

.

Pasa algo malo, oba-chan –me puse de nuevo la camisa, y observe como ella rebuscaba entre un montón de frascos algo de forma incesante-

.

No es nada grave hijo, toma esto y veras que el dolor se irá –me tendió un par de pastillas y un poco de agua, fruncí el ceño, de nuevo se estaba haciendo presente ese extraño sentimiento, como que algo malo estuviese acechando, o era que empezaba a volverme demente, tome las pastillas y las bebí con un gran sorbo de agua-

.

Oba-chan, creo que iré a por mis cosas, saldré un moment... –mis ojos se sentían pesados, mi fuerza empezaba a menguar, parpadee cuando la habitación se estaba volviendo toda borrosa, mi cabeza daba vueltas, escuchaba la voz de mi abuela a lo lejos justo antes de caer al suelo de golpe, mis ojos se fueron cerrando, en un último intento extendí mi mano en dirección de mi abuela, mire a un sujeto aparecer, mi abuela ya no estaba, eso fue lo último de que logre percatarme antes de que la oscuridad me tragara- Chiyo-obachan…

.

Una corriente de aire entro en la habitación, mostrando la figura de un hombre de gran estatura y de cabello azul, las cosas de la habitación empezaron a moverse de un lado a otro, se formaban como pequeños remolinos, todo giraba o se estrellaba contra la pared.

.

Estoy comenzando a cansarme de esto, Ao recoge esto, Ao recoge aquello, Ao quieres limpiarme el trasero –se quejaba ruidosamente mientras levantaba al pelirrojo entre sus brazos, Ao dedico una mirada al lugar y todo cayó al suelo, inmóvil, miro el rostro de Sasori con cierto pesar- Pobre muchacho, si sabes lo que te conviene sería mejor que no despertaras –diciendo esto ambos se desvanecieron dejando la habitación completamente vacía-

.

.

.

.

6 horas después – Actualmente

Me dirigía hacia la oficina del Director, era el único lugar donde podría sacar información acerca de la dirección de Sasori, no creo que hubiese problema si le pidiese a la secretaria, que me brindase información acerca del estudiante nuevo o bien podría tomarla yo mismo, a estas alturas me daba igual, baje la mirada para ver de nuevo mi pantalón, no había signos alguno "excitación", si es que la hubiese tenido, el susto que me dio Hidan había logrado hacerla desaparecer, solo por eso no lo había matado.

.

Iwagakure-kun –me gire al escuchar la voz de Yahiko-sensei, él estaba a casi un metro de distancia de donde yo estaba - ¿Sabe algo acerca del estudiante Anusaka-kun?

.

Fruncí el ceño al escuchar el apellido de Sasori salir de sus labios, no sé porque de alguna manera me molestaba que lo dijera, ¿Qué derecho tenía el de preocuparse por Sasori? A mi parecer no tenía ninguno, chasquee la lengua y le respondí lo más tranquilo que pude.

.

Lamento no poder ayudarlo, porque así como usted, no sé absolutamente nada de Sasori, me dirigía justo ahora a la oficina del Director para investigar –el pelinaranja no despegaba la vista de la maleta que llevaba cargando, que puto interés tenía en las cosas de Sasori, molesto las aparte de su vista-

.

Como usted sabrá es normal que me preocupe por mis alumnos –sonrío y eso por algún motivo logro fastidiarme más-

.

Si tengo noticias de Sasori, me pondré en contacto con usted, ahora si me disculpa –empecé a avanzar, el solamente se limito a asentir y regreso por donde seguramente había venido, bufe molesto y seguí avanzando hasta llegar a mi destino-

.

.

.

.

Un remolino de luz se formo en medio de la oficina del Director, tonos dorados y amarillentos se disipaban en una danza de colores, para dar lugar a la llegada del nuevo individuo, Onoki levantó la vista de los papeles que ojeaba y miraba con cierto desprecio a la persona que se había atrevido a entrar a sus dominios sin invitación alguna, la chica era de buena estatura, sobrepasaba el metro ochenta, llevaba el cabello amarrado en dos pares de coletas hacia atrás de las orejas, dejando su cara expuesta, una vez que se había materializado por completo, hizo una leve reverencia hacia el vampiro mayor.

.

Buenas Noches Onoki-sama –su voz se escuchaba por toda la habitación, los sonidos salían de sus labios pero daba la sensación de que todo el lugar hablaba al mismo tiempo que ella, si eso fuera posible, claro-

.

No pensé recibir una visita de parte de ustedes –la voz del viejo Onoki sonaba molesta por la intromisión – Dime lo que se te ofrece y márchate de una vez, sucede que hoy estoy ocupado.

.

Vamos muchachos vengo en son de paz, no deberían de preocuparse –la rubia levanto sus manos- bueno no del todo y no ahora –la chica sonreía de forma arrogante- La habitación mostraba a la rubia siendo apuntada por un par filosas espadas que le apuntaban a la garganta. Onoki sonrío con autosuficiencia e hizo un par de señas a sus guardaespaldas para que bajaran las armas, estos lo hicieron al instante, pero no se movieron del lugar.

.

¿Temari, cuantas veces te he dicho que no te precipites? -a la derecha de la rubia estaba otra persona sentado en una de las sillas frente al escritorio de Onoki, este a diferencia de la chica llevaba puesta una capucha tan negra como la noche, el recién llegado se quito la capucha descubriendo su rostro, su cabello era de un color rojizo corto, su piel era del color de la arena del desierto, sus ojos reflejaban la fuerza que seguramente poseía, no sonrío, solamente inclino solo un poco la cabeza antes de hablar.

.

Mi nombre es Gaara No Sabaku, soy el líder actual de los Akasuna –el viejo Onoki alzo una ceja sorprendido por lo que a sus oídos llegaba, la persona que acababa de llegar era nada más ni nada menos que el líder de lo que hace mas de 100 años habían sido los hermanos de sangre de los protectores de la raza vampírica, eso antes de ser asesinados brutalmente en menos de una semana-

.

Y en que les podría ayudar, si bien recuerdo nuestros antepasados rompieron lazos desde que ocurrió –Onoki hizo una pausa- su desagradable incidente –sonrío-

.

Eso lo sé muy bien y lamento molestarlo con mi presencia – Gaara mostro una sonrisa llena de sarcasmo-

.

Solamente hemos venido a reclamar lo que por derecho nos pertenece –la rubia hablo interrumpiendo la plática-

.

Esta declaración claramente dejo sorprendido a Onoki, sin perder tiempo se levanto de su asiento y golpeó la mesa con sus puños -¿Qué significa esto? ¿Cómo te atreves a aparecerte ante mi presencia e insultarme de esa manera? –El par de guardaespaldas volvieron a ponerse en guardia alzando sus armas esta vez ante el pelirrojo y la rubia- Yo no tengo nada que les pertenezca –les señalo- así que es mejor que se retiren o juro que romperé el pacto de paz que tenemos por semejante insulto.

.

Me alegra escuchar eso, porque hace unas horas sentimos de nuevo la presencia de unos de nuestros descendientes, de aquellos que se encargaban de salvar sus traseros –la cara de Onoki se tiño de carmesí, dibujando una expresión de rabia- si bien he escuchado de usted –Gaara sin mostrar signos de emoción alguna continuo hablando- ustedes no tienen ningún derecho sobre él, desde que toda nuestra raza hermana se extinguió o al parecer casi toda, nosotros firmamos un tratado para romper esa unión de seguridad con ustedes, yo vengo a reclamar a ese miembro de mi familia, así que no crean que porque alguien de su raza haya aparecido les va a pertenecer a ustedes

.

Nosotros no hemos firmado ningún acuerdo con los Akasuna –les recordó Onoki que empezaba a perder la paciencia- Nosotros nos aliamos con su raza hermana los Anusaka así que tú no tienes derecho de decirme absolutamente nada

.

-Temari al escuchar esto último rompió en carcajadas, Onoki la fulmino con la mirada- Lo siento, pero eso ha sido gracioso, quien fue el idiota que le aseguro eso, los Anusaka no existen, A-KA-SU-NA, así es como debe decirlo, aunque la raza haya sido dividida en dos partes, tenemos el mismo nombre, puedo asegurar que usted jamás logro saber que estaba cometiendo un error porque a pesar de viejo se ve que esta seni… -la rubio se calló abruptamente y los guardias se esfumaron antes de que lograran moverse siquiera para intentar matar a la insolente rubia-

.

Lamento haber hecho desaparecer a sus guardaespaldas –Gaara se puso de pie- pero lo que Temari dice es verdad, le contaré acerca de lo errado que son las historias que ustedes vampiros manejan acerca de nosotros. Hace más de dos mil años nuestra raza fue creada, fuimos dotados de fuerzas, habilidades y destrezas sin precedentes, gobernábamos todo y veíamos desde nuestro reino, como el mundo iba cambiando, vimos como la raza evolucionaba, así también como los vampiros –casi escupió la palabra- fueron creados. Nosotros nos encargábamos de mantener la paz sobre el universo, no nos hacía falta nada, o eso era lo que algunos de nosotros creían, viviendo por más de dos mil años, las cosas empezaban a ser aburridas, así que un día, un miembro de nuestra familia observó lo mal que la pasaban los vampiros, siendo acechados y cazados, sin poder salir a la luz del sol y viviendo a expensas de sangre, nosotros siendo inmortales no necesitamos de nada para sobrevivir, ni carecemos de nada. Lucius, uno de los Akasuna del Consejo Real descendió a la Tierra y juró proteger con su vida a los vampiros, pero esto era nada más ni nada menos para separarse de sus obligaciones y poder matar sin ser reprendido, como su acción implicada cuidar y proteger vida, se le fue otorgado el permiso de hacer lo que quería, los demás hermanos viendo esto, se le unieron siguiendo el camino que Lucius le mostraba, hasta casi dividir nuestra raza y convertirse en perros guardianes, cuando al fin habíamos conseguido hacerlos cambiar de parecer, para al fin traerles de vuelta a nuestro hogar, nuestros hermanos fueron traicionados, muriendo uno a uno como si de una peste se tratara. Aun no tenemos al responsable de ello pero estamos cerca de lograr dar con el o ellos, en todo caso desde ese día han surgido tantas versiones de nuestra raza inventando y hasta ridiculizando nuestra casta, pero eso ya no más, esos días han acabado, así que espero haberle dejado en claro mis palabras.

.

Temari sonrío sintiendo el orgullo que esas palabras la hacían sentir, la llegada de Gaara no era nada más ni nada menos que una amenaza, si tocaban a su recién aparecido miembro de la familia, él sería capaz de comenzar una guerra.

.

.

La era de los Akasuna ha llegado. Los vampiros se arrepentirán de haber seducido a sus hermanos, pagarían por haberlos degradados y ellos los harían pagar con su propias vidas.


Espero, creo y supongo que ya vamos entrando a la parte más seria de la historia, jejeje bueno, de nuevo lamento muchísimo la demora, pero por causas personales e inspiradoras no había logrado escribir nada, y siendo una persona casi perfeccionista sino me gusta no lo subo hasta que me guste :3

Respuesta a los reviews: (jajaja es la primera vez que pongo esto, se siente genial XD)

Rioko001: Muchas Gracias 8D Gracias Totales!

l lawliet: Espero que sigas esperando la continuación hahaha me gusta mucho tomar personajes casi desconocidos y meterlo en la trama siento que le dan drama, ehm.. muchas gracias por el review

nessie no iwagakure-blankiss: Gracias por el review, prometo que habrá lemon, pero será algo suave . o soft ni puta idea de cómo se dice -_- asdasdas gracias por el reviews

T^T Lamento mucho lo del rating, no pregunte y al parecer seleccione un rating bastante alto jejeje lo arreglare enseguida.

P.D: Se aceptan criticas constructivas, así como destructivas 8D ¿Quien dijo miedo?