¡Hola! Bueno, como les prometí, traigo la sorpresita de la que les había hablado, de ahí no habrá nada más...por lo menos hablando de este pequeño fan fic. ¿Y de qué va el bonus? Pues es una especie de song-fic, que habla sobre un personaje que apareció en el capítulo anterior. A ver si adivinan de quién se trata antes de que comiencen a leer jijiji.
La canción es "Historia de un sueño" (c) de La Oreja de Van Gogh. Muy linda.
Entonces, los personajes originales de FMA son propiedad de Hiromu Arakawa.
Urey Elric (c), Trisha Elric Rockbell (c), Jun y Shang Chang (c) son de mi autoría.
Y aquí les dejo esto para que la escuchen
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Ahí va, que lo disfruten! n.n
La habitación es cálida, acogedora. Está tenuemente iluminada por los últimos rayos del sol que alcanzan a colarse por la ventana semi abierta y a éstos les acompaña una suave brisa, la cual, agita un móvil de cristal cuyas formas aluden a las mariposas.
A juzgar por esas características, se puede deducir que la habitación le pertenece a una mujer. Las suposiciones resultan ser correctas, pues al cabo de unos segundos, la puerta se abre y permite ingresar a una joven de ojos verdes y cabellos largos hasta los hombros. Luce agotada, aunque feliz. Hoy tuvo un día muy pesado en su trabajo, pero se vio compensada con una grata reunión entre amigos muy queridos.
Ella lo recuerda. Cada escena, cada palabra y sonido, todo lo reconstruye en su mente, mientras se retira el precioso vestido naranja que porta y se prepara para darse una ducha.
Ahí estaban las personas que conoció en su infancia y que siempre estuvieron cerca de ella para hacerla feliz cuando más lo necesitara. Recuerda, con especial alegría, a los hermanos Elric y a su "hermanita" Winry. Aunque mayores y casados, siguen conservando aquellas personalidades especiales que siempre les caracterizaron, la diferencia es que ahora deben cuidar de sus propios hijos, aunque los de Ed y Winry sean diez años menores que ella. Ambos chicos suelen pelearse casi a diario por cualquier cosa que dice o hace uno y que no le parece al otro, pero a pesar de ello, puede notarse el cariño que se tienen. Por el otro lado, los gemelos de Alphonse y su esposa son unidos, aunque también un verdadero caos si se lo proponen, importándoles poco las consecuencias que vendrán después. Al y Mei no pueden sino preguntarse de quién habrán heredado esa locura y perseverancia.
Sin embargo, aquellas familias no eran las únicas en la reunión: también recuerda a la amable Shezka, quien ahora está felizmente casada con el tímido Fuhery; cuando piensa en esa relación, no puede evitar sonreír, pues es algo que simplemente había supuesto cuando era una niña. Tampoco podía olvidarse de ese buen hombre que, aunque ególatra, siempre luchó por defender sus anhelos hasta conseguirlos: el ahora Führer Roy Mustang. A su lado, eternamente leal, le acompaña la valiente Riza…aunque ahora ambos deben considerar a una integrante más dentro de su unión: la dulce Janine Mustang, quien está enamorada del joven Urey Elric. La joven de ojos verdes suelta una breve risita al evocar las expresiones de sus respectivos padres al enterarse de tan curiosa noticia.
Conforme acontece el resto del atardecer y se abre paso la oscuridad de la noche, ella no puede sino repasar esos hermosos momentos una y otra vez. Todos estuvieron ahí presentes y muchas cosas se vivieron en aquella reunión. Aún no puede creer lo rápido que han pasado los años: ayer, era apenas una niña que amaba los juegos, y hoy era una joven doctora dedicada a su trabajo.
Ahora se halla parada, vestida con sólo una camisa azul, y piensa que los recuerdos de ese día comienzan a amontonarse y a rodearla hasta verse reflejados en el cristal que ahora contempla. Afuera, la luna brilla en todo su esplendor y las calles yacen tranquilas y solitarias. Entonces se abraza a sí misma con pesar. Sí, ese día la había hecho muy feliz…pero también muy triste, pues contempló que sus seres queridos estaban viviendo una realidad maravillosa, ello la hacía sentirse más desdichada…y es que alguien sí había faltado a la reunión. Alguien cuya ausencia, inevitablemente, podía sentir a cada instante. Afligida por ese pensamiento, dirige su mirada hacia la mesita de noche y observa un cuadro que en ésta reposa. Cuando siente que las lágrimas amenazan con escaparse, bruscamente coloca el retrato boca abajo. Después, permanece así por un rato, meditando sobre todo y nada a la vez, hasta que decide que ya es hora de ir a dormir, porque mañana le espera un largo día y debe levantarse temprano. Sus párpados se cierran, pesados y pronto se sumerge en un sueño.
Sólo hay silencio en el entorno, hasta que una brisa desconocida mueve ligeramente el móvil, causando que éste refleje intermitentemente la luz de luna. Entonces, la puerta se abre lentamente…
Perdona que entre sin llamar,
no es esta la hora y menos el lugar
Una silueta, apenas visible, se mueve cautelosamente por el cuarto hasta llegar a la cama en la que duerme la joven. Con suavidad, se sienta en el borde y sonríe.
Tenía que contarte que en el cielo no se está tan mal
La figura alza la vista al techo sin dejar de sonreír, pues esto le parece muy curioso.
Mañana ni te acordarás,
" tan sólo fue un sueño" te repetirás.
Y en forma de respuesta pasará una estrella fugaz
Entonces este ente, que soy yo, vuelve a mirarte con dulzura mientras que sus ojos dorados despiden un extraño brillo. Hace tiempo me fui, pero ahora estoy de vuelta en esta tranquila noche de luna.
Y cuando me marche estará mi vida en la tierra en paz
Yo sólo quería despedirme, darte un beso y verte una vez más...
Has llorado, puedo verlo y sentirlo. Tu dulce carita está marcada por restos de lágrimas; sabes que nunca me gustó que estuvieses triste. Antes eras diferente, mi pequeña, y eso no debe cambiar para mal, porque me duele verte así.
Promete que serás feliz,
te ponías tan guapa al reír
Y así, sólo así, quiero recordarte
Así, como antes,
así, adelante,
así, vida mía, mejor será así
Hace frío aquí ¿verdad? ¿Por qué te has destapado, cariño? Vas a enfermarte. Cuidadosamente, deslizo mi mano marmórea sobre las sábanas hasta lograr que éstas cubran tu pecho y cuello. En respuesta, te has estremecido ligeramente, pero después has lanzado un leve gemido de comodidad. ¡Cómo me gustaría cantarte ahora para que duermas mejor! A tu madre nunca le gustó mi tono de voz, pero al menos servía para tranquilizarte.
Ahora debes descansar,
deja que te arrope como años atrás
¿Te acuerdas, cuando entonces, te cantaba antes de ir a acostar?
Tenía que venir a verte, pues sé que estás sufriendo y que necesitas de mi guía…pero no puedo quedarme por mucho. Es un trato que he de cumplir a cambio de hacerte sentir mejor.
Todavía me siento culpable de lo que sucedió…espero puedas perdonarme, porque te abandoné de la forma más cruel que puede imaginarse. Y me duele mucho haberte dejado, en verdad que sí, mi niña.
Tan sólo me dejan venir
dentro de tus sueños para verte a ti
Y es que aquella triste noche no te di ni un adiós al partir
Pero eso no importa ahora, porque quiero que sepas que estoy muy orgulloso de ti. Para probarlo, te doy un pequeño beso de buenas noches en tu frente; nuevamente como respuesta, te has estremecido a causa de frío. No te angusties, tan sólo soy yo, te susurro mientras acaricio tu cabeza con suavidad.
No estés triste, vida mía: algún día, nos volveremos a ver.
Y cuando me marche estará mi vida en la tierra en paz
Yo sólo quería despedirme, darte un beso y verte una vez más...
Promete que serás feliz,
te ponías tan guapa al reír
Y así, sólo así, quiero recordarte
Así, como antes,
así, adelante…
Sigue adelante, sé fuerte y sonríe para el mundo, porque es lo mejor que hay en ti. Tú también debes buscar la propia felicidad; tus amigos te lo han demostrado el día de hoy. Aún hay un largo camino por recorrer, pero sólo podré aparecer de vez en cuando, pues ahora sólo eres tú, mi amor.
Así, vida mía, ahora te toca a ti,
sólo a ti, seguir nuestro viaje
El móvil ha dejado de reflejar la luz marmórea, eso significa que está próximo el amanecer. Me gustaría quedarme un rato más, pues parece que te has acostumbrado al frío, pero me temo que no puedo, pequeña. Ya te lo he dicho, es un trato que debo cumplir.
Antes de que el primer rayo de sol atraviese esa ventana yo me habré ido, mas en tu corazón permanecerán las palabras que te he dicho en este sueño. Para probarlo, voy a acomodar este cuadro que has dejado boca abajo, espero no te moleste.
Se está haciendo tarde, tendré que marcharme
En unos segundos vas a despertar...
Te quiero, Elysia…
Súbitamente, la muchacha abrió los ojos, y lo primero que vio fue el techo de su cuarto, pobremente iluminado con la luz de las farolas de la calle. Aparentemente se había despertado un poco antes de que la alarma de su reloj sonase…pero no era eso lo que la hacía sentirse tan extraña.
La presión que tenía en su pecho al momento de acostarse, había desaparecido y en su lugar, sólo quedaba calidez y una paz que no había experimentado en años.
"Tan sólo fue un sueño…nada ha cambiado."
Aún aturdida, se incorporó sobre la cama y grande fue su sorpresa al descubrir que en la mesita de noche se alzaba el cuadro que había volteado, el cual, mostraba la fotografía de un hombre con gafas y ojos dorados que sonreía abiertamente mientras abrazaba a la niña que había sido años atrás.
Súbitamente, sin poder evitarlo, un par de lágrimas iluminaron su mirar y luego escaparon rodando por las mejillas hasta caer sobre su regazo. Asombrada, miró hacia el cielo, aún oscuro, que se vislumbraba a través de la ventana y segundos después, lo que parecía una estrella fugaz surcó la bóveda con velocidad.
Con manos temblorosas, la joven Elysia Hughes tomó la foto de ella y su padre y la estrechó contra sí, al tiempo que reía. Ya no eran lágrimas de tristeza, sino de verdadera felicidad.
Y así, sólo así,
quiero recordarte.
Sonríe, como antes,
así, adelante,
así, vida mía, mejor será así
-Yo también te quiero, papi…
