Es mi deber informarles LEMMON (especie de ) ya que es el segundo que hago, nose como me sale jiji, bueno sin mas preámbulos….

III

Suna

Me eche para atrás lo más que pude, para escapar de los tres filos de esa enorme guadaña, mi cuello lo logro, pero fue como en cámara lenta cuando vi como una de las cuchillas cortaba los mechones de mi cabello que tenia sueltos, a la altura del cuello, lo iba a matar, me puse furiosa, ¡NADIE CORTA MI PELO!

- ¡TE VOY A MATAR HIDAN! – hice tres clones de hielo, uno agarro la guadaña rápidamente, los otros agarraron los brazos y hombros de Hidan, mientras yo, me moví rápidamente para situarme al frente del, y pegarle una patada al lado inferior de su cabeza, en el sector debajo de la pera, lo golpee tan fuerte, que su cabeza se desprendió de su cuerpo, y voló por los aires.

- Maldita perra – dijo enfurecido, se veía cómico, una cabeza parlante, no me inmute al verlo así, decapitado, pero los Akatsuki si se veían sorprendidos. Con su sangre me había manchado mi mejilla, y un poco mis ropas, pero eso ya no me importaba.

Deidara's P.O.V

En ese momento lo comprendí, aunque no quería, la Yuki que acababa de ver, con furia en sus ojos, arrancándole cabeza de una patada (literal) a Hidan era una imagen, que me excitaba, pero a la vez me di cuenta que la Yuki dulce y tierna ya no estaba, y que en su lugar, estaba ella, con furia en sus ojos, sin ninguna chispa.

Ya no era una niña, sino una mujer, que sin duda me seguía volviendo loco, y más que antes, tenía que hacerla mía de nuevo cuanto antes, aprovechare esta misión para volver a hablar con ella.

- Bien hecho Yuki – dijo Pein, después de que se recupero de la sorpresa, de la fuerza y frialdad de Yuki al hacer ese ataque, al igual que todos hasta Pein se sorprendió – tienes una fuerza impresionante, tanto, que si traes al Shukaku, entraras a Akatsuki –

- Hai, Pein – dijo decidida

- Ahora, quiero que vayan a Suna a traer al Shukaku, ¿a no ser que estés cansada?

- Ja, ¿cansada? ¿Por esto? Fue apenas un desliz – dijo, era cierto. Había peleado cuerpo a cuerpo con Hidan, forcejeando, saltando, y esquivando los ataques del otro por más de media hora, y se veía fresca como una lechuga, en cambio Hidan, se veía todo despeinado, y desesperado, tanto que los mechones grises, le revoloteaban en su frente, (antes de que le volara la cabeza) nunca lo había visto así, todo desesperado y desordenado, solo por no poder superar la rapidez de la ultima descendiente femenina del clan Uchija. –Estoy lista, déjame arreglar mi cabello – dicho esto, se acerco a mí, quien era el que tenía más cerca, lentamente, seductoramente, metió mi mano por mi capa abierta, ante la sorpresa de todos metió su mano por mi costado y saco un Kunai, yo estaba perplejo, y en shock, después de esto, se empezó a emparejar los dos mechones de cabello que decoraban como un marco su cara, que si antes le llegaban por mucho mas debajo del busto, ahora apenas a sus hombros, pero le quedaban mejor cortos.

- Vámonos – dijo cortante, dándome el kunai de nuevo. Sin decir palabra, Sasori, Yuki y yo emprendimos el camino a Suna

- ¡Los quiero aquí en tres días! – escuchamos a Pein, por encima de nuestros hombros.

Seguimos caminando sin articular palabra

- Entonces… ¿Quién es el Jinchuriki del Shukaku? – pregunto Yuki

- es el Kazekague de Suna, llamado Gaara – respondió Sasori

- ¿y es poderoso?

- Es un monstruo – respondí yo – por supuesto que es poderoso

- Jum – solo atino a decir Yuki

Se había hecho de noche, íbamos a acampar en un bosque, unos metros antes de que el mismo terminara y empezara un desierto frio que parecía no tener final

- dormirán aquí – ordeno Sasori-danna

- ¿"dormirán"?, a que te refieres Sasori-danna?

- Yo no dormiré con Ustedes, me adelantare, tengo que hablar con un subordinado en Suna, los vendré a buscar en la mañana- no pude evitar soltar una sonrisa de medio lado, sabía perfectamente que ese era solo un pretexto, sabía que había que esa marioneta había hecho otra apuesta con Kisame, sobre mi y Yuki.

Pude haber protestado, pero no lo haré, yo no cuestiono las ordenas de Danna, y además esta vez, no quería protestar esta orden. Y había notado algo, Yuki tampoco había protestado.

- Los vendré a buscar en la mañana – dijo Sasori- danna y desapareció.

Nos quedamos en silencio durante un rato, y nos quedamos contemplando el fuego.

- Asique, solo seremos tu y yo – dijo Yuki, hubiera sido yo quien rompiera el silencio, pero después de ese puñetazo que me había dado el otro día, había decidido que no iba a ser yo quien dará el siguiente paso de acercamiento.

- Así parece – dije yo, ojala pudiera saber qué es lo que cruzaba en la mente de aquella muchacha

- Perdón por el golpe del otro día – me dijo, dulce y seria a la vez

- No hay cuidado, no fue la mejor manera de tratar de recuperar lo que alguna vez tuvimos – solté, no había pensado bien lo que había dicho, pero quería hablar del tema con ella, quería estar de nuevo con ella, pero sin tener que preocuparme por qué Itachi me mate en la noche o cuando este solo.

- ¿de verdad eso quieres? – me pregunto, y me miro, con esos ojos que me volvían locos

- nunca pudimos estar juntos, como… ya sabes… pareja, s-solo, lo hicimos – eso era cierto, nuestra relación solo nos había llevado a la cama (y al bosque) no había nada mas, aunque si quería que lo hubiera.

- Me gustaría saber cómo eres de novio, además de cómo eres en la cama, Deidara – se sonrojo un poco

- a mí también me gustaría saberlo – le dije dulcemente, y me acerque a ella – yo creo que debemos retomar lo que teníamos, y no dejarlo ir- me senté a su lado, y ella, que tenia la mirada fija en el fuego, le tome de la barbilla para que me mirara y cuando lo hizo, la bese, como lo solía hacer.

No se quito, es más, me devolvió el beso, el beso comenzó a ponerse más apasionado, y comenzamos a tocarnos, hasta que no separamos por falta de aire.

- definitivamente, extrañaba esto – dije entre suspiros, me volvía loco, solo con haberle rozado con mis manos su ahora más desarrollada cintura, ya me había excitado por completo.

- No eres el único-

- Itachi no quiere que estemos juntos – le recordé, a ver su reacción

- ¿Desde cuándo eso importa? – me miro picara, y se abalanzó sobre mí, para besarme, yo automáticamente le respondí el beso, esa no era la reacción que esperaba, pero sin duda era lo mejor que podía esperar.

Empezamos a tocarnos, mas y mas, y busque el cierre de su vestido, sabía que tenía que tenerlo por ahí, mientras ella, rápidamente me sacaba mi capa, y cuando lo hizo, ayudo a mis manos encontrar el cierre, que estaba casi en su cuello, lo empecé a bajar lentamente, y su vestido quedo fuera, ahí fue cuando ella solo quedo en un top ajustado, el cual también saque, dejando ver un provocativo sostén de encaje negro, y con unas calzas del mismo color, y yo solo con una polera que estaba a punto de desaparecer a manos de Yuki, y mis pantalones.

Hasta ese momento, estábamos sentados en el tronco de un árbol caído, a modo de asiento, pero no aguante mas, y ataque a Yuki como un león, lo que hizo que cayéramos al suelo, yo sobre ella, sentía sus pechos en el mío, y eso me éxito aun mas si eso era posible. Tenía miedo de que ella sintiera mi erección sobre ella, seguramente la haría sentir incomoda.

Seguíamos besándonos hasta que baje por su cuello, lamiéndolo, toda la zona, hasta llegar a la unión de sus pechos, y lo que el sostén me permitía. Apoyado en mis brazos me separe de ella para levantarla solo un poco, para sacarle la única prenda que me impedía (por ahora) el paso, mis caderas se juntaron más a las de ella por inercia, entonces vi que su cara se fruncía un poco, lo que temía. Sentí como me sonroje, cuando ella me miro extrañada. Me miro de nuevo con una mirada sexy, y poso sus manos en mi pecho, y las fue bajando por el, recorriendo mi abdomen (muy desarrollado por cierto) hasta llegar a al elástico de los bóxers, los cuales, empezó a retirar lentamente.

- No sabes en lo que te estás metiendo – la amenace

- Correré el riego – me dijo coqueta, con un tono poco común de ella, como de lujuria.

Iba a sacar mis pantalones y los bóxers consigo, no quería intimidar ni menos hacer sentir incomoda a Yuki, así un impulso me gano, y antes que ella vaya a hacer algo, deje de sujetarme en mis brazos, apoyándome de nuevo sobre ella dejándola casi inmóvil, me miro con enojo e impaciencia, lo que cambio por una cara fruncida.

- Deidara, me lastimas- me dijo, con los ojos cerrados, no sabía a lo que se refería (no pesaba tanto 77)

Me levante de nuevo y antes de que ella pudiera empezar lo que había dejado inconcluso, con un brazo le levante la espalda, y ella se aferro con sus brazos alrededor de mi nuca, y finalmente, le pude sacar el sostén, deje que se recostara nuevamente sobre mi capa que estaba en el suelo, se veía increíble desnuda, definitivamente había cambiado, lo poco que le quedaba por desarrollar, ya lo había hecho, ella era una mujer, y yo ya era un hombre, no un adolescente, sin duda ambos habíamos crecido durante estos dos años.

- Estas preciosa- le dije entre jadeos – y serás mía nuevamente- dije, y sin esperar más, empecé a explorar cada parte de su cuerpo, tanto con mis manos como con mi boca, quería memorizar cada parte de ella, como un mapa. Empezó a gemir, y yo me estaba excitando más y más, no faltaba mucho…

No se hizo esperar, y finalmente me quito los pantalones y lo bóxers, lo mismo hice con sus calzas, y con ese calzón negro de lencería fina.

- Serás mía, nuevamente- dije y la penetre, salvaje pero tiernamente.

Desperté sobresaltado, ¿había sido todo un sueno? Estaba la fogata apagada, y Yuki durmiendo tranquilamente del otro lado de ella, parecía un ángel.

Me avergoncé de mi mismo, de haber soñado eso, ahora recordaba que lo único real que había pasado la noche anterior, era el hecho, de que Sasori efectivamente si se había ido.

flashback

- Los vendré a buscar en la mañana – dijo Sasori- danna y desapareció.

Nos quedamos en silencio durante un rato, y nos quedamos contemplando el fuego.

- Asique, solo seremos tu y yo – dijo Yuki

- Así parece –

- Perdón por el golpe del otro día – me dijo, dulce y seria a la vez

- No hay cuidado, tranquila, fui muy estúpido-

- Si, lo fuiste – me respondió, ouch- me iré a dormir, tengo sueno- vi como lentamente acomodaba una especia de manta en el suelo, al otro lado de la fogata y se quedo dormida, hice lo mismo…

Fin flashback

Mierda, me levante sin hacer ruido, para reparar el desastre de mis ropas que se me desacomodaron al dormir.

- buen día Deidara – dijo Yuki, me sobresalte, porque me asusto.

- buen día - dije sin mirarla con un tono de pena, que salió de mis labios sin querer, al recordar que nada de lo que había soñado era cierto.

- Despertaron – dijo una voz entre los arbustos, era Sasori-danna

- Si Sasori- dijo Yuki ya levantada, me sorprendió la rapidez.

- Ok, cuando estén listos, nos marcharemos –

Estábamos listos, asique emprendimos viaje a la aldea de Suna

Llevábamos horas caminando, medio día, hasta que a lo lejos, vimos las murallas de la aldea escondida entre la arena.

- Yo iré por el Shukaku, para ensenarte como se hace, Yuki – dije, lo más tierno posible

- Esta bien Deidara – dijo, la mire haber si estaba sonriendo, aunque estaba caminando al lado mío, no pude ver si había sonreído, ya que su cara estaba tapada con se gorro de paja.- Sasori, ¿con quien dijiste que nos encontraríamos?

- Con un espia, que tengo en Suna, que me he enterado que es un doble espía, el cual ha estado revelando información de los Akatsuki –

- ¿Un traidor? –

- Si, le daré su merecido cuando practique ese nuevo Jutsu en el, de todas formas, por ahora nos es de utilidad, nos ayudara a entrar a Suna, ni más ni menos por la entrada principal. Deidara, ¿estás seguro de que llevas suficiente con esa bolsita? Nos enfrentamos a un Jinchuriki.

- Traigo mi especialidad, ¡mi arte lo hará volar!

- Tsk, que obstinado Deidara, si te metes en muchos problemas te ayudare – me dijo Yuki.

Yuki's P.O.V

Llegamos a la entrada de Suna, había un hombre esperándonos, con muchas personas muertas a su alrededor ¿Qué estaba ocurriendo?

- Bien hecho, Yuura – lo saludo Sasori - ¿recuerdas quién soy?

- Por supuesto, Sasori-sama - ¿recuerdas quién soy? Si no lo recordara, ¿cómo lo hubiera dejado entrar?

- Bueno, parece que cuando vuelven tus recuerdos, vuelven a ser subordinados – dijo Deidara ¿recuerdos? ¿Subordinados?

Sin más el tipo se dio la vuelta y nos hizo un además para que lo siguiéramos, nos guiaba dentro de esa enorme muralla de piedra, imposible de penetrar si no tuviéramos un "subordinado"

Pronto quedo al descubierto la ciudad de Suna, era impresionante, las casas eran como panales de abeja (n/m; ya sabrán como son ¿verdad?) y había pura arena, sin ni un árbol, nos detuvimos y Deidara levanto su mano y de la boca de esta, salió una masa de arcilla, era la primera vez que veía como se hacían esas criaturas, y no me había gustado para nada, con su propia mano formo una pequeña escultura de un pájaro.

- Todo listo, Yuki, tu quédate aquí junto a Sasori-danna y obsérvame – dijo soltando el avecilla en el piso hizo un Jutsu, y pronto esa ave de arcilla se convirtió en ave rapaz gigante, suficiente como para que Deidara se subiera sobre ella, y así lo hizo.

-Atacare la aldea desde el aire - felicitaciones- ¿Qué les parece mi escultura? – pregunto sacándose su sombrero de paja y lanzándomelo, pero deje que se cayera al suelo, cosa que lo enfado mas.

- Puaj – exclame, provocando molestia en el, Sasori no respondió – prefiero las cosas que no explotan – dije, provocando una venita estilo anime en su sien, jajaja adoro hacerlo enojar.

- No nos hagas esperar, Deidara – dijo Sasori.

- Hmp – dijo, y emprendió el vuelo hacia la ciudad de Suna.

Lo vimos alejarse volando

-¿Qué problema tiene el con hacer explotar las cosas? – pregunte

- El cree que es un arte, lo efímero, lo que desaparece, lo que explota, es así desde que lo obligamos a unirse a Akatsuki –

- ¿una explosión un arte? Jaja que ridículo, es obvio que lo más hermoso es lo que perdura en el tiempo, y no desaparece con tanta rapidez y facilidad –

- ¿Quién diría que tuviéramos algo en común?

- ¿A ti te gusta el arte?

- Hago arte con mis marionetas humanas

- ¿HUMANAS? – no conocía lo suficiente a Sasori como para saber de que eran sus marionetas

- Si, mis marionetas son hechas de carne y hueso, ¿quieres saber cómo las hago?

- Emmm, no gracias – iu ¡qué asco! Me aleje un par de pasos de él, ¿cómo alguien podría ser tan repugnante?

Eso fue lo único que hablamos hasta que empezó a atardecer

- ¿No deberíamos ocultarnos? Digo estamos aquí como para que nos encuentren

- ¿quieres aprender a meterte en una marioneta?

- solo si no es hecha de humano

- tengo una que es lo suficientemente grande para que quepa un humano como tú en ella

- ¿y tú quieres que te ensene a evitar ser golpeado por una mujer? Nunca se le dice a una mujer "suficientemente grande" tienes suerte de que no esté de humor para golpearte Sasori

- Yo soy una marioneta viviente, quepo en todas ellas ¿quieres o no?

- ¿está hecha de humano?

- 1, 2…3 perdiste

- Ya que, ni quería ¿Y si nos ocultamos?

- No es necesario, ya es de noche, además los centinelas que vimos asesinados se supone que están vigilando, no va a venir nadie por lo menos en 3 horas más.

¡ABURRIDO! No veía nada de cómo Deidara estaba atacando al Shukaku, y se supone que tenía que aprender de él.

Se hizo de noche y aun no veía a Deidara

- ¿Dónde estará Deidara?, sabe que odio que me hagan esperar- dijo impaciente Sasori.

Me costo pero aquí esta! Nose como escribo el Lemmon, creo que no me sale muy bien :/