VII

Rookie

Llevaba como 3 días caminando, sin toparme con nadie además de patéticos ladrones que creían que podían obtener algo de mí, que vencí rápidamente, me quedaba muy poco para llegar a las fronteras del País del Arroz, lo que me hizo preguntarme, ¿sería fácil encontrar la guarida de Orochimaru? No suena como a alguien que pueda encontrar fácilmente, pidiendo indicaciones por ahí, tenía que ser cauta y no se me ocurría nada, si me ven cara de pelotuda sus súbditos no me iban a dar una oportunidad de acercarme a él, tengo que tener cara de mala, pero ¿Qué más da? Soy una UCHIHA, cara de malos y temperamento de mierda, así son la mayoría de los de mi clan, o por lo menos lo eran.

Estaba a punto de cruzar las puertas enormes de la frontera del país del arroz, y me di cuenta de algo, ¡AKATSUKI! ¡Estoy vestida de Akatsuki!, no le seguí dando importancia, apenas cruzara esas puertas me desaparecería por el bosque, sin que nadie lo notara, pero apenas cruce las puertas...

- Vaya, Vaya, ¿Qué tenemos aquí? – dijo un hombre alto, y musculoso interponiéndose en mi camino con pelo negro, el traje tenia detalles como de animal print de vaca y tenía una bandana con una nota musical. – Una Kunoichi, inmigrante, sin nadie que la acompañe – sonrió con malicia, lo que me faltaba, en pervertido con problemas de autosuficiencia.

- Hmp, ¿acaso no sabes quién soy?- espero que por lo menos haya notado el uniforme, sino, estaba perdiendo el tiempo, y pronto perdería los dientes.

- ¿Por qué lo sabría, niñita arrogante?

- Si no sabes quién soy, ni de donde pertenezco – dije apuntando a la nueve de Akatsuki de mi uniforme – Te aconsejo que no te metas conmigo, a menos que sepas a lo que te enfrentas – lo amenace, no estoy para bromas, ni para enfrentamientos innecesarios, active mi sharingan.

- ¡Esos ojos! – Dijo sorprendido, olvidando el enojo de momentos atrás – Pagan bien por una Uchiha hoy en día - ¿A qué carajo se refería?

- Mira pelmazo, no tengo tiempo para esto – dije molesta – si no sabes quién es Orochimaru ni dónde puedo encontrarlo, no me sirves, asique fuera de mi camino

- JAJAJA- se carcajeo a gusto - ¿para que una chica como tú querría saber de Orochimaru? – remarco ese nombre, asique sabía algo de él.

- Dime donde encontrarlo, y no te daré la derrota de tu vida

- ¿crees que puedes vencerme?

- puedo vencerte, sin siquiera tocarte

- Si me vences, niña, te diré el lugar donde se cree que vive Orochimaru, un lugar desconocido donde nadie en su sano juicio iría, sino fuera obligado.

- No me llames niña, ¡kotoamatsukami! – active el jutsu, y rápidamente, ordene que el mismo señalara en mi mapa, donde estaba ese lugar tan misterioso, y luego hice que se golpeara solo, ahí se quedo, y yo reanude mi camino, no quedaba muy lejos y apenas era mediodía

Al fin había encontrado la guarida de esa estúpida serpiente rastrera, ya era la noche, del quinto día, y me había pasado toda la noche observando esa diabólica entrada, con mi básicos conocimientos sobre el rastreo de chakra, pudo sentir movimiento dentro de la cueva, y ese chakra, era muy oscuro, casi igual al del Pashii, imagínense, que este es negro.

Ya estaba perdiendo las esperanzas de que alguien se retirara y pudiera entrar, cuando, por la entrada salieron dos siluetas, ambas con capa que impedía que pudiera ver quiénes eran, se fueron en dirección contraria a donde yo me encontraba, por suerte, 20 minutos después que desaparecieron en medio del bosque, pude respirar tranquila, me puse mi mascara ANBU que hace dos años, un gran amigo me había dado, y me dirigí lentamente a la entrada, cuando empecé a sentir el chakra del anillo en mi dedo, guiada por él, baje unas cuantas escaleras, y me encontré con un pasillo lleno de pasadizos lúgubres, y quizá, trampas, asique active mi sharingan.

Estaba tan cerca, había sorteado todas las trampas, había seguido el chakra, y había encontrado la "oficina" del tal Orochimaru, sobre una mesa, había una mano de madera, y en el dedo anular estaba

¡El anillo! Me dispuse a agarrarlo, pero sentí una presencia, y una respiración en mi cuello, se me erizo la piel ¿sería Orochimaru?, mierda, me quede quieta, esperando un movimiento de mi nuevo adversario.

- ¿Quién eres y quieres aquí? – me pregunto una voz grave, serena y… algo sexy, no creo que sea Orochimaru

- Tranquilo, Sasuke – sonreí de medio lado – solo vengo por un pequeño encargo, y me voy – rápidamente con mi sharingan vi a Sasuke desenvainando su Katana, hice lo propio, y en un segundo se escucho un ruido sordo, de nuestras armas al chocar, tal fue la fuerza del primer encuentro que retrocedí un par de metros y el retrocedió otro tanto. Choque con la mesa en donde estaba la mano, y de un movimiento rápido seque el anillo.

- Quien eres, y que quieres ¿y por qué me conoces? – musito el chico, digo, hombre, porque ya que lo miraba detenidamente, estos 2 años de verdad que le sentaban bien, ya era, un hombre, y no me reconocía, eso era bueno - ¿Y por qué tienes el sharingan? – dijo esto último con un poco de ira, con los dientes apretados, mostrando el suyo el clásico sharingan, con tan solo tres aspas, no el Mangekyo.

- Ya tengo lo que necesito, ahora me voy- sonreí – que lastima Sasuke, creí que en estos dos años, por lo menos ibas a desarrollar un poco mas tu sharingan Hmp- me saque mi mascara- ¡kotoamatsukami! – trate de controlar su mente, pero no podía, no sé por qué, deje de intentarlo

- Hmp parece que lo que trates de hacer conmigo no funciona, YUKI – FUCK UP – respóndeme, y puede que no te mate – sonrió de medio lado, se veía jodidamente SEXY

- No necesito tu piedad – afirme, empuñó su katana, y empezaron a salir rayos de ella, no quiero meterme en problemas, el agua, y por consiguiente el hielo no era la mejor arma en contra del rayo, esto no iba a terminar bien

- ¿Qué buscas aquí? – dijo en un tono más fuerte y más enojado, esta vez sin su sonrisa de medio lado, estaba perdiendo su paciencia, tenía que hacer algo y rápido, no puedo demorarme más, así que opte por tratar de controlar su mente "manualmente" ósea, desesperarlo.

- Sabes, Sasuke, te buscaba a ti – dije, sin que ambos relajemos nuestra posición de defensa –Itachi … - al decir este nombre él se crispo, lo vi en sus ojos, y "desactivo" las rayos – me pidió que viniera y le diera un informe completo sobre como estabas – sonrió de medio lado, de nuevo, y enfundo su katana, hice lo mismo, apenas tenía la mano tras la espalda para guardarla, rápidamente el saco serpientes de su manga, las lanzo rápido hacia mí, tan rápido que apenas enfunde la katana, sus serpientes me rodearon la cintura, aprisionando mis brazos también y me atrajo hacia él, hacia su pecho, me asuste por la cercanía entre nosotros, estábamos pegados entre medio de nosotros solo estabas esas espantosas culebras.

- No le dirás nada a Itachi, porque… no te iras de aquí – que galante

- Tengo otros planes, querido – dije detrás del, sip, un Jutsu de clon de hielo, mientras mi "gemela" lo congelaba, yo hui de ahí, corriendo lo más rápido como mis piernas lo permitían, no perdí mas tiempo e hice mas clones, para dispersarme por el lugar, no quiero un enfrentamiento, no ahora, quiero volver rápido, apenas salí de esa guarida, me di cuenta de que había perdido mi mascara, SHIT ¿Por qué la saque? Pensé en volver a entrar, y buscarla, pero las palabras de Sasuke me habían llegado y retumbaban en mi cabeza no te iras de aquí ¿acaso me iba a secuestrar? O me iba a matar, ¿Por qué querría hacerlo?, yo no le había dado indicios de que eso fuera lo que yo quería, pero, ¡mi mascara! ¡Maldición! Ya volvería por ella, nos reencontraremos, Sasuke Uchiha

Ya estaba lejos de la guarida de Orochimaru, había encontrado el anillo y ahora lo tenía en mi poder, estaba feliz, sin embargo, mi felicidad duro poco, al recordar a Sasuke, con ese chakra oscuro, ¿Qué le había sucedido? No lo conocía mucho, y sin embargo, podía ver con claridad que me encontraba ante un Sasuke completamente diferente al que recordaba de Konoha, en sus ojos, ya no había sentimiento alguno que no sea odio, rencor y deseo… de VENGANZA.

Ahí estaba, en medio de mis cavilaciones cuando me di cuenta que estaba en el medio del bosque, a oscuras, no malinterpreten, no me da miedo, pero si tenía sueño, y mucho, ya me había alejado lo suficiente de la guarida de Orochimaru, así que, me subí a la rama alta de un árbol para poder dormir, alejada del suelo, de los posibles enemigos y de las serpientes.

(Nota mía; Orochimaru y Kabuto se había ido al encuentro con "Sasori" (que en verdad eran Sakura, Naruto, Yamato y Sai) ¿recuerdan?)

Desperté al alba, el sol apenas se veía entre medio de los altos arboles del bosque, tenía todo un día por delante por el cual iba a…. Caminar… caminar y… seguir caminando, eso me desalentó, pero recordé que ya había terminado con satisfacción mi misión, y ahora podría volver tranquilamente a "Casa" y no ser considerada mas una rehén que no puede ni salir al patio sin supervisión.

Sentía una presencia cerca de mí, no era una persona, así que no me preocupe.

Llegue a la guarida como a la noche del octavo día, cuando entre, Itachi me estaba esperando en la entrada, tenía el peor aspecto de todos, mal dormida, cansada, y despeinada, pero aun así, tenía mi dignidad

- Itachi, he cumplido con mi misión – afirme, recibiendo como respuesta un asentimiento

- Después me darás los detalles, ahora, vamos a ver a Pein-sama – caminamos por el oscuro pasillo, y entramos a la sala de reuniones, donde estaban todos esperándome.

- Yuki, ha vuelto de su primera misión oficial, cumpliendo con esta, satisfactoriamente, sin ningún rasguño- sentencio Itachi, satisfecho, como presentándome, y posteriormente sentándose.

- Toma asiento Yuki – dijo Pein, señalándome la otra cabecera, la más cercana a la puerta. Tome asiento

- ¿Has cumplido tu misión? Tal como dijo Itachi – le mostré mi mano, donde estaba el anillo.

- Pudiste entrar y salir de la guarida de Orochimaru, y robar el anillo, y volver sin ningún enfrentamiento, eso, definitivamente, es un genial resultado, aunque no es mejor como si hubieras salido victoriosa de un enfrentamiento, aun así, se valora mucho, que esperaras, observaras, y atacaras silenciosamente, unas cualidades que Akatsuki valora, por lo que, como dije, ahora, oficialmente, eres parte de Akatsuki. – suspire aliviada, sonaron murmullos aprobativos por toda la sala, todos me miraban y sonreían, excepto, claro, los más serios.

- Hai, Pein, seré una grandiosa miembro de Akatsuki – sonreí satisfecha, una sonrisa de medio lado, al verme de esa manera, Itachi hizo lo propio, si bien tenía el pelo gris, y los ojos verdes, era una Uchiha en lo que todos mis gestos se refieren

- Bien, danos detalles, ¿que viste ahí?

- Bien, según tu información, esa era una guarida provisional de Orochimaru, por lo que no encontré nada particularmente peligroso, excepto por… - no sabía si relatar el encuentro con el Uchiha menor

- ¿Por? – me dijo Pein con impaciencia

- Excepto por… Sasuke – Itachi trago duro- se ha vuelto poderoso y, como se temía, está totalmente del lado de Orochimaru

- Bien, eso se esperaba, ¿batallaron?

- No, no pude ver bien sus habilidades, solo que es muy rápido, y usa un Jutsu con elemento de rayo, preferí huir, en vez de enfrentarlo

- Hiciste bien

- ¿Qué vamos a hacer con él? – dijo Hidan – creo que deberíamos ir ahora a patearle su serpentino trasero, a él, al cuatro ojos y al otro niño mimado

- Que haga lo que quiera – Sentencio Pein- el es solo una molestia menor, mientras no se interponga en nuestro camino, no haremos NADA- me parecía estúpido que no hagamos nada, sobre todo por Sasuke. ¿Pero quién soy yo para opinar?- Volviendo al tema principal – siguió Pein, que vio que se estaba armando un silencio incomodo – Aun no tienes compañero de equipo, el único libre es Zetsu, y no podrás seguirle el paso, el es el espía oficial – analizó-

- Podría estar con nosotros – dijo Kisame – ir a nuestras misiones

- Dos sharingan en un equipo es mucho peligro, los equipos se equiparan entre sí, te dejarían sin diversión Kisame – analizo Konan, con una sonrisa angelical

- que se integre a un equipo es lo más lógico, pero, no al de Ustedes, Konan tiene razón, ni al de los inmortales, no equipara con ellos, ni al mío, ya que no la llevare al país de la lluvia, sería como si estuviera sola…-Pein parecía que estaba pensando en voz alta, no como si estuviera hablando con nosotros o esperando una respuesta – Ya esta, serás parte del equipo de Deidara y Tobi - ¡GENIAL!, ¡me encanto! Pero Itachi no pensaba lo mismo, se veía incomodo, ¿será porque me toco hacer equipo con Deidara? ¿o con Tobi? (Nota mía; Tobi si ES Madara en esta historia)

- felicidades, Yuki Jonico Uchiha, nueva miembro de Akatsuki – a estas palabras, se volvieron a escuchar murmullos aprobatorios por toda la sala – Konan y yo volveremos al pis de la lluvia, Hidan y Kakuzu irán por el Niibi, con esto damos por terminada la reunión –

Todos se levantaron de sus puestos y se dispersaron por la casa, lo único que quería hacer yo era bañarme y terminar el día

- Yuki - me llamo Itachi – Es hora de que me des los detalles

- Ahora no Itachi, mañana – sin esperar respuesta, me fui a mi habitación, al llegar a ella me desvestí y me fui inmediatamente a bañar, y a lavar el pelo, me tome mi tiempo en hacer de esta simple tarea una ceremonia, me lo merecía ¿no? Cuando termine, me puse mi pijama y me fui a dormir, esperando un dulce y placido sueño, pero no fue así…

Me encontraba corriendo por el bosque, a toda velocidad, mi pelo suelto y con ondas se movía al compas de mis pasos y el viento, me detuve súbitamente al borde de un cañón enorme, en el que en el fondo había agua, divise una enorme cascada con dos estatuas en cada extremo de esta, a una no la reconocí, la otra, apenas la mire, me invadió un profundo odio y dejando salir solo un poco del poder del Pashii, use mi puño, para reventarle la cara, y hacer que la cabeza de la estatua se partiera en mil pedazo.

- No malgastes tu chakra – escuche una voz a mi espalda, la vos de mi perseguidor, que indicaba dos cosas, había llegado mi fin, y también, lo patético de alcanzar ese valle y no haber podido alcanzar mi destino; Konoha, para reunirme con Naruto, posteriormente con el Jinchuriki de 8 colas y revertir esta guerra – Lo necesitaras –

Me voltee a ver a mis perseguidores, en la otra estatua estaban ambos, los últimos que quedaban del clan Uchiha, ese tal "Tobi" y Sasuke, nunca creí poder odiar mas a mi propia sangre, sangre de mi sangre, a mi "primito" Sasuke.

- Entrégate – dijo el menor de los Uchiha, ya sabían de mi poder, y querían al Pashii – con los poderes del sharingan podrás sobrevivir, solo necesitamos al Pashii –

- ¡JAMAS! – dije, no me entregare a ellos, pero no podre pelear contra un Uchiha, medite mire el enorme lago por el que la cascada daba a su fin, era la única esperanza, solo un Jutsu de congelamiento y todo acabaría, terminaría con la guerra, no habría esperanza para los planes de Madara, y no habría guerra, ¿a qué precio? Al precio de mi vida, sin pensarlo más, me lance al vacio, haciendo un Jutsu de congelamiento, rápido y PERMANENTE.

AAAAHHHH nose como me va quedando hasta ahora, debo agradecer a Kimiko197 por su apoyo, me inspiras a seguir! :D