Autor: peter-pan-equals-luv
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Dany de Criss, iShippCrissColfer, isabel2011, efecita, IrmaDCazula, Adigium21 y Monii Dcglk, y a todos los que se toman el tiempo para leer.
Capítulo III.
Una vez más, Blaine se presentó en el apartamento de Kurt justo a tiempo, llamando a la puerta a las 05:25 en punto. Kurt abrió la puerta, luciendo un poco menos demacrado y de un mejor humor del que Blaine lo había dejado el día anterior.
"Buenos días", saludó, moviéndose para permitir a Blaine entrar. Entró en la cocina y cogió una jarra de café del mostrador mientras Blaine se quitaba el abrigo, colgándolo en uno de los ganchos en la pared. "¿Quieres una taza? Hice algo extra para ti".
"Oh, sí, gracias", dijo Blaine, tomando la jarra ofrecida y sirviéndose una taza.
"Está bien, Sophie sigue durmiendo y debería permanecer así hasta alrededor de las siete y media u ocho", dijo Kurt, sorbiendo su taza. "Ella querrá su desayuno un poco después de que se despierte, sólo un poco de cereal y quizá plátanos rebanados, luego tiempo de televisión y jugar. El almuerzo a las doce a menos que ella tenga hambre de nuevo antes de eso; si quieres dale otro plátano alrededor de las diez, eso estará bien. Siesta a la una, luego un pequeño refrigerio. Angie estará aquí alrededor de las cinco más o menos para comenzar la cena y yo debería estar en casa para las seis y media".
Blaine veía cómo su nuevo jefe seguía divagando, repitiendo todo lo que le había dicho ayer a Blaine, entre sorbo y sorbo de café. Cuando Kurt empezó a hablar más rápido, Blaine extendió la mano, poniéndola sobre la de Kurt, ignorando la pequeña corriente que se produjo cuando tocó su piel.
"Kurt, te lo prometo, Sophie va a estar bien. Puedes llamarme y mandar mensajes cada cinco minutos, si eso te hace sentir mejor".
Kurt consiguió esbozar una pequeña sonrisa. "Bueno, cada cinco minutos es un poco exagerado, pero probablemente me mantendré en contacto tanto como sea posible". Blaine se echó a reír, asintiendo con la cabeza. "Está bien, imprimí la lista de contactos de emergencia, aquí", indicó Kurt en el papel que había añadido a la nevera. "Si tienes CUALQUIER problema y no puedes encontrarme en mi celular o en la oficina, llama a Finn primero, luego a Jen. Finn trabaja en la escuela cercana, puede estar aquí en menos de veinte minutos".
"Lo haré", prometió Blaine. Kurt apuró su taza, rápidamente fijándose en otra antes de que sus ojos se movieran hasta la puerta principal.
"Voy a revisar a Sophie una última vez, y luego me iré, te lo juro".
Kurt pasó junto a Blaine, mordiéndose los labios mientras en silencio se dirigía a la habitación de Sophie, llegando y viendo a Sophie bajo las sábanas, su pequeño trasero en el aire mientras dormía.
Él sabía que tenía que salir, tenía que llegar a la oficina; él sólo realmente odiaba la idea de dejar a Sophie sola. Bueno, no sola, pero no con él. Lentamente cerrando la puerta, se dirigió de regreso a la cocina, viendo a Blaine apoyado contra el umbral, su propia taza en una mano y la taza de viaje de Kurt en la otra. "Te prometo que no tienes que preocuparte. Estaré a la entera disposición de Sophie y llamaré. Ella no va a entrar en el cuarto de baño. Me aseguraré de que no haya nada pequeño en el suelo que pudiera tragar. Si algo llegara a suceder, ella es mi única prioridad. Aparte, tú necesitas esta separación tanto como Sophie. Será bueno para ti".
Kurt miró a Blaine. Él sabía que lo que Blaine estaba diciendo era verdad; era una de las razones por las que había estado de acuerdo con la idea de la niñera. Su inclinación natural era no confiar en nadie, especialmente no a su hija, pero este hombre, a quien conocía desde hacía menos de una semana, había logrado eficazmente tranquilizarlo. Había algo acerca de Blaine Anderson que lo hacía confiar en cualquier cosa que él dijera.
Aceptando su taza, cerró los ojos de acuerdo con Blaine. "Gracias".
Blaine sonrió. "En cualquier momento".
Fue entonces cuando Kurt se dio cuenta de lo cerca que estaban parados y se aclaró la garganta, desviando la vista y dando un paso atrás. Agarró sus llaves del recipiente junto a la puerta, palmeó sus bolsillos, asegurándose de que tenía todo antes de desenganchar su abrigo de la pared. "Muy bien, ¿me envías un mensaje cuando Sophie se despierte?"
"Por supuesto".
Con una última mirada alrededor del apartamento, Kurt se despidió y cerró la puerta detrás de él. Caminando hacia el ascensor, apretó el botón del vestíbulo y luego se movió hasta el fondo, su cabeza retrocediendo mientras sus ojos se cerraban y dejaba escapar un profundo suspiro. Él podría hacer esto.
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Blaine se apoyó contra la mesa durante unos cuantos minutos, disfrutando del café. Trataba de pensar en otra cosa excepto en lo cerca que Kurt había estado parado o la sensación que se había producido cuando sus manos se habían tocado.
Con el fin de mantener a su mente alejada de eso, Blaine tomó su taza y vagó hacia el interior de la sala, sentándose en la butaca que había ocupado el día anterior. Sacó un portavasos del montón, dejando su taza arriba del mismo. No quería encender la tele, sólo en caso de que Sophie se despertara temprano, pero no podía simplemente sentarse ahí en silencio.
Miró a su alrededor, sus ojos cayeron sobre la pequeña mesa en el otro extremo del sofá, un montón de revistas cuidadosamente apiladas encima. Curioso, se acercó para descubrir que se trataba de un montón de viejos ejemplares de What's Next, la revista de Kurt. Tomó la edición superior, la más reciente que no había tenido la oportunidad de ver todavía.
Hojeando las páginas mientras volvía a su asiento, se dio cuenta de cuán 'Kurt' todo parecía. La revista había sido siempre elegante y moderna, pero ahora que se había encontrado con el hombre detrás de todo esto, pudo ver cuánto Kurt realmente influyó en todo: el aire sofisticado, elegante sin ser exagerado.
Se perdió en las páginas, muy parecido a lo que hacía cuando compraba un libro nuevo, así que cuando Sophie empezó a quejarse, ella lo hizo saltar. Riéndose de sí mismo, puso la revista de nuevo en la pila y fue a buscar a la pequeña niña a su habitación.
"Hey, señorita Sophie", susurró él, levantándola desde donde estaba en el centro de la habitación. Ella inmediatamente acurrucó su cabeza en su hombro mientras se volvían y salían, frotándole la espalda con dulzura mientras bostezaba, una pequeña bocanada de aliento contra su cuello.
Blaine se sentó en el sillón, ajustando a Sophie, para que su cabeza no se presionara contra el respaldo del asiento. Se sentaron allí por unos minutos, Blaine frotándole la espalda hasta que ella se incorporó, frotándose los ojos.
"Hola, pequeña dama", dijo Blaine, sonriéndole.
"¿Dada?" (1), Sophie preguntó, mirando a su alrededor.
"No, lo siento, Dada no está aquí", le dijo Blaine, todavía frotando círculos en su espalda. Sophie frunció el ceño. "Hey, ¿tienes hambre? Preparo unos panqueques realmente buenos". Sophie negó con la cabeza. "¿No? Muy bien, ¿qué tal unos huevos con tocino? ¿Tal vez unas tostadas?"
Los ojos de Sophie se iluminaron con la última palabra y ella asintió. "¿Quieres un poco de tostadas, cariño?"
"Sí, -vor" (2), dijo Sophie, bajando de su regazo y tirando de su mano. Riendo, Blaine de pie, la siguió mientras lo conducía a la cocina.
Sacó su teléfono del bolsillo y escribió un mensaje rápido para Kurt, diciendo que Sophie se había levantado y que iban a hacer huevos y tostadas para el desayuno. Blaine estaba en realidad impresionado de que Kurt no hubiera comenzado los mensajes de texto en el momento de irse, pero supuso que era más que nada porque sabía lo que estaba sucediendo realmente con Sophie estando dormida.
Kurt respondió mientras Sophie ayudó a cargar la tostadora, diciendo que el desayuno estaba bien y que hablaría con ellos pronto. Recordando que Kurt le había mostrado donde estaban los recipientes y ollas, la pareja tomó el set para huevos revueltos y él se rió cuando Sophie sopló al lado de los huevos mientras eran vertidos dentro de la sartén caliente. Blaine agitó los huevos alrededor de la sartén mientras que Sophie se sentó en un taburete al lado del fregadero, bebiendo su leche.
Una vez que los huevos estuvieron terminados y las tostadas habían salido, haciendo a Sophie saltar por el repentino ruido, Blaine colocó a ambos en la mesa, cortando sus huevos y tostadas antes de entregarle su pequeño tenedor rosa. "Aquí tiene, señorita Sophie, ¡hora de comer!"
Sophie miró sus huevos por un momento, luego otra vez a Blaine. "-eso" (3).
"¿Qué?"
Ella señaló sus huevos. "-eso, -vor" (4).
Blaine la miró fijamente, con el ceño fruncido. "Lo siento, cariño, no sé qué es lo que quieres".
Sophie lo miró por un momento antes de levantar los brazos. Blaine la levantó y la colocó en el suelo. Ella caminó de regreso a la cocina y se paró frente a la nevera. Tan pronto como Blaine la abrió, Sophie sacó uno de los cajones abiertos y cogió una bolsa de queso rallado de sus profundidades. "-eso, -vor".
Blaine se rió, siguiendo a Sophie de nuevo al comedor y subiéndola nuevamente a su asiento antes de rociar un poco de queso sobre sus huevos y añadir un poco a los suyos antes de cerrar la bolsa y colocarla sobre la mesa. Sophie comenzó a comer y el resto de la comida transcurrió en silencio, tan sólo interrumpido por la succión ocasional del vasito entrenador de Sophie.
Una vez que terminaron de comer y Sophie estaba una vez más firmemente con los dos pies en el suelo, Blaine reunió sus platos, raspando los pedacitos de las sobras en la basura y colocando los platos sobre el mostrador.
"Bien, señorita Sophie, ¿estás lista para un poco de tiempo de televisión?" Blaine le preguntó, volviéndose para mirar a la pequeña parada en el umbral. Ella lo miró, una pequeña mano viniendo a barrer su flequillo hacia un lado. Todavía tenía acurrucado el vasito entrenador en un brazo y cuidadosamente lo extrajo, manteniéndolo fuera.
"Más, -vor".
Riendo, Blaine tomó el vaso, llenándolo nuevamente y luego llevando a Sophie a la sala de estar. Ella dejó el vasito sobre el portavasos que Blaine había usado antes y después empezó a sacar los juguetes mientras Blaine encontraba en History Channel un especial de la antigua Roma.
Una vez que se sintió satisfecho de que Sophie estaba bien, volvió a la cocina y comenzó a lavar los platos que habían utilizado. Estaba por medio camino de enjuagar la sartén cuando su teléfono sonó, haciéndole saber que tenía un mensaje. Esperó hasta que terminó y guardó todo antes de checarlo. Era Kurt, por supuesto, y Blaine sonrió cariñosamente al teléfono.
Kurt: Entonces, ¿cómo estuvo el desayuno?
Blaine: Estuvo bien, sólo que no sabía sobre poner queso en los huevos. Sophie me lo aclaró, sin embargo.
Kurt: Jaja, sí, lo siento, me olvidé decirte. A ella le encanta el queso.
Blaine: Sí, ella se comió todo después de haber solucionado el problema. Está sentada en la sala de estar ahora, jugando.
Kurt: Bien, bien. Muy bien, voy a hablar contigo más tarde entonces.
Blaine: Muy bien. Y ¿trata de no preocuparte?
Kurt: Jaja, lo intentaré.
El resto de la mañana transcurrió en tranquila comodidad, Blaine lentamente cada vez más absorto en los diversos especiales del History Channnel manteniendo un ojo en Sophie, quien pasó su tiempo alternando entre jugando con sus juguetes y sentándose en su regazo para ver la tele con él.
Kurt seguía enviando mensajes cada media hora o algo así y Blaine mantuvo continuos comentarios para él, esperando calmar los temores del nervioso padre. No fue hasta que vio el nombre de Kurt parpadeando a través de su pantalla justo antes de la hora del almuerzo que se le ocurrió una idea.
"¿Hola?"
"Hola, Blaine, es Kurt. Simplemente quería ver qué estaba haciendo Sophie".
"Ella está bien. Actualmente está mezclando y combinando diferentes tipos de ropa en sus muñecas. Al igual que su papá, creo", se rió entre dientes Blaine.
Kurt soltó una carcajada. "No tengo ninguna duda sobre eso. Bueno, está bien, sólo quería-"
"En realidad, yo estaba pensando, ¿te gustaría que te lleváramos algo de comer? Todos podríamos comer juntos y sé que a Sophie le gustaría verte". Y sé que quieres asegurarte de que Sophie está bien, quedó tácito entre los dos.
"¡Oh, eso suena genial! ¿Qué te parece si ustedes dos pasan por el restaurante en el que comimos la semana pasada y recogen algo de comida? Voy llamar y simplemente voy a ponerlo en mi cuenta".
"Oh, no, voy a pagar mi cuenta, no lo hice-"
"Blaine, soy yo ofreciéndote comida. No discutas". Blaine podía oír la risa mal disimulada en la voz de Kurt, y sabía que no iba a ganar ésta.
"De acuerdo, está bien".
"¿Sabes lo que quieres comer?"
"Oh, ese club sándwich estuvo bueno, eso estará bien".
"Blaaaaine". Ahora había disgusto.
"Kuuuuuurt", imitó Blaine, sonriendo.
"No tienes que pedir algo barato, lo sabes".
"Lo sé, pero ese sándwich estuvo realmente bueno. He estado soñando con otro durante una semana".
"Está bien, si estás seguro".
"Lo estoy".
"Entonces te veré en veinte minutos".
"Nos vemos entonces".
Los ojos de Sophie se iluminaron mientras ella abandonaba sus juguetes y gateaba hacia Blaine, con sus brazos levantados. "¡Dada, Dada!"
Blaine se echó a reír: "No, cariño, primero necesitamos recoger tus juguetes. Vamos, te ayudaré". Tomando su mano, él la llevó de vuelta a donde estaban sus juguetes esparcidos. Trabajando juntos, los juguetes estuvieron rápidamente puestos en su lugar, a excepción de la curruca amarilla que le había mostrado ayer, que ella insistió en llevar con ellos, y Sophie estaba vestida con la ropa que Kurt había diseñado para ella. Agarró su pañalera de debajo de una mesa en el pasillo y sus dos abrigos de los ganchos, se fueron, Blaine cerrando la puerta con la llave extra.
Una vez que estuvieron en el ascensor, él ayudó a Sophie a ponerse el abrigo y se puso el suyo, pero antes de que salieran del vestíbulo, Blaine se volvió hacia ella. "Muy bien, señorita Sophie, ¿quieres caminar o quieres que te lleve?"
Sophie lo miró por un momento, obviamente contemplando sus opciones. Por último, extendió sus brazos una vez más. Blaine ajustó la pañalera y la levantó sobre su cadera.
El camino al edificio de la oficina de Kurt no era tan largo ni complicado, ya que la mayoría de la gente no estaba afuera para el almuerzo todavía, pero una vez que Blaine se había detenido por su almuerzo, se encontró con un pequeño problema. Equilibrar a Sophie iba a ser imposible con los alimentos y las bebidas que Kurt había ordenado.
Al final, se vio obligado a deslizar la bolsa hacia abajo de su brazo hasta el pliegue del codo y agarrar el soporte de las bebidas con una mano y aferrarse a Sophie con el otro brazo. A pesar de que el resto de la caminata duró menos de cinco minutos, a Blaine le dolía por la posición incómoda.
En el momento en que ellos entraron en el edificio de oficinas de Kurt, Blaine colocó a Sophie abajo. Flexionando su brazo, comprobando el número del piso en su teléfono para asegurarse de que él lo recordaba correctamente y reubicando la bolsa de comida para que estuviera en una posición un poco menos dolorosa. "Vamos, Sophie", dijo, tendiéndole la mano a la niña. Ella la tomó con una sonrisa, reconociendo claramente dónde se encontraban mientras lo conducía a los ascensores.
Tan pronto como el ascensor se detuvo en el piso de correcto, Sophie arrastró a Blaine afuera, pasando más allá de la recepcionista sin detenerse. La mujer se rió entre dientes, lanzando un guiño a Blaine mientras arrastraba los pies, tratando de seguir el ritmo de Sophie, sin derramar nada.
"¡Hola, Sophie!", una voz llamó de pronto, una mujer joven parándose desde detrás de su escritorio y bloqueando el camino por un momento. "Vas a tener que esperar un minuto, Dada está en una reunión". Miró a Blaine. "No será larga, sólo unos cuantos problemas con un evento que vamos a tener. Voy a hacerle saber que estás aquí". Ella hizo un gesto hacia un par de sillas al otro lado de la puerta y él llevó a Sophie allá para sentarse. Disgustada con él, claramente enojada al serle negada la entrada a la oficina de su padre.
"Vamos, señorita Sophie", dijo Blaine, colocándola sobre su regazo, frente a frente. Él comenzó a hacerla rebotar, a veces con ambas piernas y a veces alternándolas. Pronto ella se reía, todos los pensamientos de mal humor se iban mientras Blaine bromeaba con ella.
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Kurt vagamente podía sentir la humedad creciendo en su camisa mientras sostenía a Rachel cerca. No podía aclarar su mente alrededor de la noticia, no podía moverse más allá de la conmoción de saber que uno de sus padres había fallecido. Le frotó la espalda mientras ella lloraba y trataba de no recordar cómo se había sentido cuando su padre tuvo un ataque al corazón y entró en coma. Tenía que estar aquí para Rachel.
Después de varios minutos de consolarla, Kurt tiró de ella consigo mientras se sentaba en su silla y ella se acurrucaba en su regazo.
"Quiero decir, yo sé que él estaba enfermo desde hace mucho tiempo y que esto es lo mejor para él, pero dios, lo extraño mucho y sólo quiero a mi papá de vuelta", hipó Rachel.
"Shh, shh, lo sé, querida, lo sé. Pero sólo tienes que recordar que ahora él no está con dolor. Sólo mantente diciéndotelo a ti misma y- Sé que no es de ayuda, no realmente, pero piensa en Leroy, cómo no hubiera querido que te sintieras enferma por todo esto".
Rachel asintió, sujetándolo firme mientras sollozaba sacudiendo su pequeño cuerpo. Kurt hizo todo lo posible para alejarla de la histeria mientras trataba de contener las lágrimas tanto como fuera posible. Podría llorar por Leroy más tarde.
"Lo siento", susurró Rachel, una vez que estaba lo suficientemente calmada. "Sé que este evento era muy impor-"
"No, Rachel, tu pa- familia es más importante; tú eres más importante. Sólo, ven vamos a limpiarte".
Kurt se inclinó hacia adelante, sacando un pequeño paquete de toallitas húmedas para bebé de su escritorio y sacó una toallita. Su computadora sonó, lo que significaba un mensaje instantáneo pero él lo ignoró, con cuidado recorrió la toallita bajo cada uno de los ojos de Rachel, limpiando sus mejillas, y luego ofreciéndoselo para que sonara su nariz.
"Yo-"
"Rachel, si te disculpas una vez más, te lo juro", amenazó Kurt, abrazándola con fuerza. "¿Quieres que vaya contigo pa-para el funeral?"
Rachel negó con la cabeza. "No, Jack va a ir conmigo. Papá no deseaba algo grande cuando pasara, por lo que sólo va a ser para familiares cercanos".
Kurt asintió con la cabeza; sabía que Leroy sólo quería que todos continuaran con sus vidas después de su muerte, pero no sería un proceso corto ni fácil. Su computadora sonó otra vez en recordatorio y se acomodó en su silla a mirar a la pantalla. "Oh, Sophie está aquí, ¿quieres verla antes de que tú y Jack se vayan?"
Rachel asintió con la cabeza, finalmente parándose y arrojando la toallita en la basura. Kurt le permitió unos minutos para recomponerse, escribiendo una respuesta a Leigh y esperando. Por último, Rachel asintió con la cabeza y él la llevó a la puerta, con su brazo alrededor de su cintura mientras se apoyaba en él.
Abriendo la puerta, le dio a Leigh una breve sacudida con su cabeza antes de notar a Blaine sentado en una de las sillas al otro lado del pasillo. Sophie estaba sentada en su regazo y él estaba haciendo algo que la hacía reírse, sus pequeñas manos agarrando las mangas de Blaine mientras reía. Su corazón dio un vuelco ante la visión y luchó por bajar un sonrojo ante su reacción.
Basta, se regañó mentalmente. Se aclaró la garganta, llamando la atención de Blaine.
"Oh, señorita Sophie, mira quién es", dijo emocionado Blaine, extrayéndose él mismo de las manos de Sophie y girándola. Sus ojos se abrieron redondos y salió gateando de su regazo, corriendo hacia su padre.
"¡Te quedo!" (5), dijo, sujentándose en las piernas del pantalón.
"Ahora, ahora, Sophie, tú sabes que no debes tirar de la ropa de la gente", Kurt la reprendió ligeramente mientras la levantaba. Se abrazaron con fuerza, todos los pensamientos de Rachel y su familia temporalmente a un lado mientras Kurt se reunía con su hija. Finalmente, se retiraron para encontrar a Rachel y Blaine sonriendo ante ellos, aunque Raquel estaba más acuosa que nada.
"Oh, dios, lo siento. Rachel, él es la niñera de Sophie, Blaine Anderson. Blaine, ella es mi mejor amiga Rachel Berry". Señaló a cada uno a su vez y sonrió cuando el rostro de Blaine se iluminó en reconocimiento.
"¿Rachel Berry? ¿La estrella de Broadway Rachel Berry?"
Rachel se echó a reír. "La única". Ella extendió la mano, lo que llevó a Blaine, a inclinarse sobre ella para besarle suavemente sus nudillos.
"Te vi en La Bella y la Bestia. Estuviste increíble".
Rachel reía y Kurt se sorprendió al ver que se ruborizaba. "Oh, bueno, gracias".
Acallándose una risa, Kurt se acercó más. "Rachel, baja el tono, él es gay".
Ella logró controlar su fulgor hacia él, que fue disminuido en parte por el hecho de que sus ojos todavía estaban rojos. "Estoy segura de que no sé de qué estás hablando", dijo con altanería antes de inclinarse y dar a Sophie varios besos. "Lo siento, me tengo que ir", ella finalmente suspiró. "Te llamaré cuando aterricemos". Se dieron un rápido abrazo y se besaron en la mejilla. Un último beso para Sophie y Rachel se volvió, dando a Blaine un pequeño gesto mientras ella comenzaba a caminar hacia el frente. "Fue encantador conocerte en persona, Blaine, estoy segura de que nos veremos más el uno al otro".
Blaine le devolvió el gesto y tomó la bolsa de comida y las bebidas. "¿Estás listo para el almuerzo?"
Kurt asintió con la cabeza, acariciando la mejilla de Sophie. "Leigh, retén mis llamadas", dijo al entrar en su oficina.
Cerró la puerta detrás de Blaine y asintió con la cabeza a la mesa de centro establecida en su oficina. "Podemos comer allí".
Blaine asintió, sacando la comida fuera de la bolsa y colocándola sobre la mesa. Kurt tomó el plato de Sophie de donde lo guardaba en su escritorio y puso su sándwich de queso a la parrilla y algunas papas fritas sobre él mientras Blaine la sentaba en una pequeña mesa y una silla que Kurt le indicó eran de ella. Una vez que ella se sentó con su comida y un vasito de jugo, los hombres se sentaron y empezaron a comer.
Se quedaron en silencio durante unos minutos, cada uno sólo llenando sus estómagos. "Entonces, ¿Rachel Berry?", Blaine le preguntó, rompiendo el silencio.
Kurt se echó a reír. "Sí, hemos sido amigos desde la secundaria. De hecho planeábamos venir aquí juntos para ir a Broadway".
"Oh, ¿te ibas a ir a Broadway también?"
"Mmhmm, pero tuve un accidente en mi último año y no puedo bailar más".
Blaine se hizo hacia atrás, sus cejas frunciéndose. "Oh, no, eso es terrible. ¿Qué pasó, si no te importa que te pregunte?"
"Yo estaba en el equipo de porristas", (Blaine levantó una ceja ante eso, sus pensamientos corriendo un poco salvajes ante la idea, y se ruborizó un poco) "los Cheerio's, y alrededor de un mes después nosotros tuvimos los Nacionales, estábamos trabajando en una nueva rutina". Ante la mirada inquisitiva de Blaine, explicó con detalle, "La entrenadora Sylvester nunca nos dejaba descansar. Para ser los mejores, trabajábamos constantemente durante todo el año con un mes de vacaciones para el verano. Y éramos los mejores, nueve victorias consecutivas en los Nacionales, aunque creo que ella todavía sigue ganándolos. No he escuchado algo diferente, al menos. Como sea, estábamos practicando y algo sucedió, nadie está realmente seguro de qué, pero terminé cayendo desde la parte superior de la pirámide. Me lesioné la rodilla y me quebré un par de costillas".
"Oh, wow. ¿Así que tu rodilla hizo que no pudieras bailar más? Pero podrías todavía actuar, ¿cierto?"
Kurt se encogió de hombros. "No lo sé, realmente no puedo moverme como lo que se necesita para ser capaz y la mayoría de espectáculos son musicales que requieren de baile. Por no mencionar que todavía se me hace un poco difícil respirar, si hago algo muy agotador. Así que a menos de que quisiera pasar todo mi tiempo en un segundo plano, yo no veía ninguna razón para continuar mi examen por una carrera en Broadway". Él sonrió con cariño. "Sin embargo, Rachel decidió que yo iba a venir a Nueva York de cualquier manera, así que me matriculé en la Universidad de Nueva York y tomé algunas clases hasta que decidí lo que quería hacer con mi vida".
Se aclaró la garganta. "Así que, dime más acerca de ti, señor Anderson. ¿Dónde creciste?"
"Nacido y criado en el norte de Nueva York. Fui a Julliard con la idea de dedicarme a la música por un año antes de que decidiera que quería ser profesor, y luego me transferí a la Universidad de Nueva York. Mis padres todavía viven en la casa donde crecí y mi hermano Cooper vive en Texas con su esposa e hijo".
"¿Y qué hay sobre ti, entonces?", Kurt preguntó. "¿Cuáles son sus intereses?"
Blaine se quedó pensativo por un momento. "Realmente me gusta la música. Puedo tocar el piano, la guitarra y el violín. En realidad conseguí ser admitido en Julliard debido a mi forma de tocar el piano, pero me di cuenta de que, si bien me encanta tocar el piano, no era tan apasionado como podría haberlo sido. Estaba más interesado ayudando a los otros estudiantes a ser mejores de lo que yo estaba perfeccionando mi propio arte, por lo que la enseñanza parecía ser el siguiente paso. Así que me fui por un título docente, pensando en tal vez ser un profesor de música o algo. Y luego cuando cuidaba a Ethan, supe que quería ser un profesor de escuela primaria".
"Wow, eso es bastante asombroso", dijo Kurt, mirando al otro hombre antes de que él lo atrapara. Miró de nuevo hacia abajo a su comida. "¿Cantas, también?"
Blaine tarareó como confirmación, tragando su bebida antes de responder. "Sí, yo en realidad fui el solista principal de mi programa de coro por dos años. Amo cantar".
Kurt masticó su comida, pensativo. "¿Estarías dispuesto a hacer un espectáculo?"
La cabeza de Blaine se disparó. "¿Qué?"
"Necesito entretenimiento para un evento de la revista, está organizado para nuestros anunciantes la semana después de que vayamos a imprimir, que es en realidad la próxima semana, maldita sea, pero en fin, Rachel iba a hacerme el favor y cantar, pero su pa-". Tosió ligeramente, mirando hacia otro lado y parpadeando rápidamente. Lo intentó, pero las palabras salieron medio ahogadas. "Algo pasó en su vida personal y ella va a regresar a Ohio durante unas semanas para manejarlo todo".
"Oh, no, ¿está todo bien?", Blaine preguntó, observando la angustia de Kurt.
Kurt se mordió los labios, parpadeando para contener las lágrimas que amenazaban con caer. ¿Debía decirle a ese desconocido, a ese hombre que conocía desde hacía apenas una semana? No era su historia para contar, pero él realmente podría usar el consuelo en estos momentos.
Al parecer tardó demasiado en llegar a una decisión, porque Blaine se echó hacia atrás. "Lo siento, eso fue grosero, yo no tengo derecho a preguntar, no es mi asunto".
"No, no es eso, es sólo que a Rachel realmente le gusta su privacidad. Pero me afecta a mí también". Kurt suspiró profundamente. "No sé cuánto sabes acerca de Rachel, pero ella fue criada por dos padres gay. Crecimos en la homofobia, Ohio, fue difícil para mí, ser el único chico gay afuera y ellos, ellos básicamente fueron mis mentores a lo largo la escuela secundaria. Uno de ellos se enfermó hace un tiempo. Los médicos no pudieron entender lo que estaba mal con él. É-él falleció ayer por la noche". Las lágrimas caían libremente ahora, desatadas mientras que él mismo se abría ante Blaine.
De repente había un brazo sobre sus hombros, una mano ancha frotaba su brazo consoladoramente mientras su cabeza caía hacia el hombro de Blaine. "Por favor no le digas a nadie, yo sé que ella no quiere que ellos lo sepan por el momento", susurró.
"Ni soñando lo haría", le dijo Blaine, apoyando su mejilla sobre la cabeza de Kurt por un momento. Sophie se fijó en ellos y se levantó, tambaleándose hacia ellos y abrazando las rodillas de su padre.
Kurt sonrió y se incorporó, esnifando levemente mientras besaba la cabeza de Sophie, antes de aceptar el pañuelo que Blaine le ofrecía. "Lo siento, yo normalmente no me quiebro así, pero tuve que ser fuerte por Rachel y la noticia aún está fresca". Pasó la mano por la cabeza Sophie por un momento. "Estoy bien, cariño, puedes ir a terminar de comer".
Sophie asintió y fue a sentarse mientras Blaine hacía caso omiso a sus preocupaciones. "Está bien, a veces un buen llanto puede hacer maravillas para tu perspectiva".
"Tienes razón", dijo Kurt, dejando escapar una risita acuosa, limpiándose la nariz y tirando el pañuelo a la basura. "De todos modos, ¿estarías dispuesto a dar un espectáculo si no podemos encontrar a nadie más? Así como un plan de apoyo".
Blaine lo consideró por un momento. "Claro, si no puedes encontrar a nadie más, me encantaría hacerlo".
Kurt sonrió y siguió comiendo su almuerzo, su discurso para nada incómodo a raíz de llanto de Kurt.
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N/A: Sólo una nota rápida, si ustedes están leyendo esto en tumblr, por favor marcarlo como Sparks Might Fly así puedo leerlo! Me encanta ver las reacciones de todo el mundo :) Y muchas gracias por los comentarios! Significan todo para mí.
N/T: Gracias por tomarte unos minutos para leer. Y vaya que este fue un capítulo largo, espero que lo hayan disfrutado. ¡Muchísimas gracias por todos sus comentarios, favoritos y alertas!
(1) Me gustó más como se escucha el Dada que "Papa".
(2) Sophie realmente le dice: Yes, peas. Aunque el peas no tiene nada que ver con los guisantes o los chícharos, más bien es por la pronunciación de please ("Por favor"), recuerden que ella es una nena muy educada.
(3) Lo que Sophie dice es Chee, refiriéndose al "Queso".
(4) Ella le dice Chee, peas, "Queso, por favor".
(5) Sophie le dice a su padre I want chuu, "Te quiero".
Una vez más, recuerden que no convivo con niños pequeños... así que intento imaginar cómo sería su pronunciación ;)
