Ryou asustado por que Marik se enojara más y pasar algo peor, solo dejo de luchar Y al ver esto Marik comenzó a besarlo nuevamente, mientras bajaba sus manos recorriendo el pecho del alvino, se detuvo al llegar hasta el borde de la camisa del más pequeño y entonces comenzó a desvestirlo.
Empezó por quitarle la camisa lentamente para así poder besar la suave piel del niño iniciando por el hombro izquierdo para así seguir trazando un camino hasta su pecho donde se detuvo para poder probar sus botones rosas, Ryou aunque aún estaba algo asustado comenzaban a hacer efecto en el las caricias de Marik y aunque lograba suprimir los gemidos mordiéndose los labios no pudo evitar dejar escapar alguno por semejante placer que el otro le brindaba.
Se asustó al momento en que Marik le desabrocho el pantalón y se lo quito antes de que pudiera hacer algo para evitarlo; cuando vio que Marik estaba por introducir la mano dentro de su bóxer, el albino en un rápido impulso empujo a Marik de una patada.
El pequeño asustado al ver la expresión molesta del moreno con ayuda de sus manos se hizo lo más que pudo hacia atrás, se detuvo al momento en que su espalda choco contra el respaldo de la cama.
-está bien si no quieres hacer esto por las buenas, será por las malas! –grito al momento de que se dejó ir sobre el niño asustado. Lo tomo de los brazos y lo acostó bruscamente a la cama, para luego acercar su rostro al del albino y besarlo de forma brusca y furiosa, se separó de el dejando un hilo de saliva que unía sus bocas, luego bajo hasta su cuello donde lamio y mordió dejando marcas a su antojo.
Fue entonces que comenzó a oír los sollozos del niño y el dulce sabor de aquella nívea piel fue cambiando a un sabor salado gracias a las lágrimas que bajaban hasta detenerse en ese punto.
Marik se separó molesto, y soltó las manos del otro, Ryou rápidamente se cubrió la cara para llorar.
-maldición, eres tan molesto, esta bien si no quieres que sea esta noche, pero te advierto que tu rebeldía te costara caro, no comerás nada hasta que yo quiera, te quedo claro! – le grito para luego salir de ahí y dirigirse al baño, pues había algo en sus pantalones de lo que debía ocuparse.
Mientras tanto con Yugi.
- no escaparas, ahora me perteneces – dijo en tono autoritario, para luego seguir en lo que se había quedado, sin importar los sollozos que el más pequeño comenzaba a dejar salir.
-no…por…favor no …lo hagas rogaba desesperado, al momento de que Yami le quito el bóxer y tomaba con sus manos el miembro de Yugi y comenzaba a darle algunas lamidas, el de ojos amatistas no pudo contener un gemido cuando esto sucedió, sus piernas temblaron de placer.
Yami al ver que el niño estaba cediendo por el placer dejo de solo lamer el miembro del otro para introducir por completo en su boca la hombría del niño, subiendo y bajando rápidamente.
Fue en un grito de placer de Yugi que dejo su semilla en la boca de Yami, este por supuesto trago todo, se relamió los labios y luego subió hasta la boca del niño de ojos amatistas para volver a besarlo, este apenas estaba tratando de regularizar su respiración y bajar el calor que sentía en su rostro cuando sintió los expertos labios del otro sobre los suyos y no pudo negarse a aquel delicioso placer.
Correspondió con ansia ese ardiente beso, entonces sintió como el otro lo tomaba en sus brazos y comenzaba a caminar, cuando se separaron se dio cuenta que había regresado a la guarida del lobo, pero esta vez habían entrado a otra habitación ahí el lobo lo deposito sobre una cómoda cama y comenzó a quitarse la ropa, cuando estuvo completamente desnudo se posiciono sobre el otro y de nuevo busco esos rojos labios.
Acaricio el cuerpo de su niño, memorizando cada zona, se detuvo cuando llego hasta sus piernas, en ese momento las separo y se colocó entre ellas.
-puedo sentirlo, tu dulce aroma me lo dice, tan puro, aun no has intimado con nadie, pero eso cambiara pronto- lo vuelve a besar.
-dime ¿Cómo te llamas?
-Yugi Motou.
-Yugi, una vez que nuestros cuerpos y nuestras esencias sean una, me pertenecerás para siempre.
Yugi entonces entendió lo que esta a punto de hacer, se había dejado llevar por aquella maravillosa sensación de placer y había estado a punto de cometer una locura.
-noo! – pone sus mano en el pecho del mayor y lo empuja.
-no te lo permitiré, no me rechazaras, tu serias mío quieras o no!
-Con Ryou—
-vamos levántate! – fue lo que escucho el albino al momento de abrir los ojos.
Marik lo agarro del brazo, lo bajo de la cama y lo saco de aquella habitación.
-que…sucede?-pregunto con voz temblorosa
-es hora de tu baño.
-qu…que?
-debió haber sido días antes, pero como te enfermaste no podías hacerlo, así que ahora lo tomaras, no quiero que esa hermosa piel y tus albinos cabellos, se maltraten por falta de cuidado en ellos.
Se detuvieron frente a una puerta de hierro algo oxidada, ese lugar no le daba buena espina, pero al momento que Marik abrió la puerta, no se veía tan mal como creía que estaba, además de que el lugar era bastante grande, algo llamo de inmediato su atención había una bañera pero no había ningún tipo de fontanería, como se supone que se bañaría?
-quítate la ropa! – su corazón se acelero y sus nervios regresaron en cuanto escucho esas palabras.
-pero…
-estas cuestionándome? – Ryou trago saliva.
-no… claro que no - con sus dedos tembloroso por los nervios comenzó a quitarse las prendas una por una, hasta que estuvo solo en bóxers, instintivamente trato de cubrir con sus brazos su cuerpo al sentir la mirada de deseo de Marik.
Marik se dio media vuelta y camino un poco hacia donde había un desnivel movió los dedos indicándole a Ryou que lo siguiera, este fue detrás de el y no tuvo que caminar mucho para encontrarse con un bello rio subterráneo.
-ahí podrás bañarte.
Ryou se acerco necesitaba saber la temperatura del agua, así que introdujo casi con miedo las puntas de sus dedos del pie, pero termino metiendo todo el pie al sentir que la temperatura era perfecta ni muy fría ni muy caliente, al menos así podría bañarse a gusto.
Marik se dio la vuelta y salió de ahí, cerro la puerta tras de si y se recargo en ella, podía oír en el interior al chico, salpicando el agua. cerró los ojos con cansancio, Marik le oyó dar una risita infantil.
¿Por qué su mascota no se había reído para él? Lo único que había hecho era gemir, llorar y encogerse de miedo ante él. Y si bien eso le gustaba, disfrutar del terror que provocaba con su presencia, Marik quería... más.
Él quería que este chico hablara, riera y cantara para él. Otras personas iban y venían por el bosque, pero eran meros aperitivos para llenar el tiempo sin fin que tenía. Así que cuando había encontrado a este muchacho aquel día, Marik prometió que se robaría a ese niño y cantaría para él, sólo para él.
Y cuando lo vio ahí solo, en el bosque cantando, era como un pajarito, un pajarito perfecto con ese pelo blanco... como un pinzón de las nieves.
Mientras tanto con Bakura…
Caminaba por su territorio de pronto pudo percibir un aroma que estaba por todo el lugar, un aroma que detestaba.
-primero Yami y luego tu, maldito Marik, otra vez metiéndose en mi territorio?...esta vez me las pagaras!
-Notas del Fic-
Se que había dicho que Joey aparecería en este capitulo, de hecho ya esta escribiendo sobre eso pero es que hay algunas lectoras que me piden cosas diferentes, 1-una me pide que Seto sea lobo y Joey una caperucita, 2-tres chicas si quieren a Joey como cazador y a Seto como lobo, 3 -otra me pide que Joey sea el lobo y seto el cazador, todas parecen buenas ideas, así que no me decido por una, así que lo dejare a votación, ustedes que opinan?
