Desconcierto, todo giraba a su alrededor, no se podía mover, no podía ver bien, un puto cohete le había dado en el pecho, había caído al agua, en el momento todo viniendo a su mente. Trató de dejar la concusión que tenía y nadar de nuevo hacia la superficie pero en cuanto se trató de mover un dolor agudo e inimaginable le recorrió el cuerpo entero, también frío, demasiado, el agua no debía de estar tan helada. Entrando en pánico lo único que pudo hacer fue luchar, luchar por respirar sin notar que estaba respirando y no se estaba ahogando, el dolor en su pecho se debía al frío estremecedor. Y de repente escuchó un crujido mientras se sentía ser liberado, de que no estaba seguro, el piso lo recibió aturdiéndolo aún más. Tratando de mirar a su alrededor vio que no se encontraba en el muelle -no que para el momento se esperara estar allí-, ya sabía que cosas extrañas estaban sucediendo a su alrededor e hizo eso, mirar a su alrededor mientras su cuerpo le volvía a ser útil, en frente de él y a unos metros tres cuerpos sin vida que lo sorprendieron, detrás….no quería ni pensar que era aquello. Haciendo un esfuerzo se sentó, un laboratorio, él era una rata de laboratorio. Selene, ¿Dónde estaba Selene? Se preguntó, escuchando de repente disparos y una explosión, también sirenas de policías, no tenía tiempo de investigar que estaba sucediendo, tenía que abandonar el lugar antes de que sus captores se dieran cuenta de su huida, pensándolo rápido se acercó a los cuerpos y sin pretensiones empezó a ver que podía serle útil, un pantalón, zapatos, el arma de uno de los vigilantes y con esta salió al pasillo principal, no había nadie cerca pero el lugar se encontraba destrozado. ¿Quién habría causado todo esto, acaso Selene? No, no lo creía. ¿Estaría ella cerca y con vida? Por no dejar en cuanto llegó a la puerta continua a la suya la abrió de una patada, y no encontró a nadie ni otro tanque criogénico tan sólo una oficina, viendo un traje de repuesto justo al lado de la puerta tomó la camisa, fijándose que no habían credenciales en este que le pudieran servir. Caminó directo hacia un panel de control, una ventana en frente, ventana que daba a la habitación en la que él había estado antes. Mirando alrededor buscó por cualquier tipo de información que le diera una pista de lo que estaba sucediendo pero no encontró nada. De repente escuchó voces lejanas masculinas que se acercaban en un apuro y decidió no perder su tiempo, corrió en la dirección contraria de las voces tomando el arma fuertemente en sus manos, esta vez se llevaría por delante a cualquiera que lo atacara.
Él y Selene habían estado a punto de dejar la ciudad, el muelle. De repente el pasillo se terminó y dio con gradas y dadas las alarmas que podía escucha provenir de los pisos de abajo se decidió por que el único lugar al que podía ir era hacia arriba, así que subió, subió llevándose la puerta de cada piso por delante, no teniendo tiempo ni siquiera de tratar de abrirlas, lo único que necesitaba era su hombro e impulso, impulso que ya tenía por la velocidad que llevaba. Cuando por fin llegó al ultimo piso el frío helado de la noche lo recibió, o tal vez no fue el frio de la noche sino el aire al hacer contacto con su aun cabello empapado y congelado y sus ropas húmedas.
Lo primero que le llamó la atención fueron dos helicópteros a lo lejos, Selene y él iban a dejar la ciudad por que la estaban limpiando de inmortales. El juego del gato y el ratón se había tornado mas peligroso al los humanos entrar a jugar. Demostrándoles que eran tan implacables como sus enemigos inmortales. ¿La habían atrapado a ella también? La recordaba corriendo hacía él…. Nada más… ¿Dios, se encontraría en estas instalaciones que el mismo estaba tratando de dejar? La pregunta regresó a su mente haciéndolo detener por un momento, ¿la estaría dejando a su suerte? Miró hacia atrás sin girarse, ansiedad y pavor recorriéndolo con mayor fuerza -como si eso fuera posible-, su ser le pedía que entrara a buscarla pero su razón sabía que aun se encontraba débil, no haría mucho más que dejarse atrapar prontamente de nuevo y ahí si no sería de ayuda.
Decidió huir por el momento.
Utilizando sus habilidades dejó el helipuerto. Diez minutos después se encontraba caminando por una agitada intersección, nadie prestándole mayor atención de la que él le prestaba a ellos. Necesitaba regresar al muelle y con cada segundo contando no iba a caminar, tampoco iba a robar un carro para no levantar sospechas, sus manos temblándole por los nervios, el frío y la falta de alimentación tampoco le serviría para encender dicho carro, así que se decidió por una de las habilidades que Selene le había enseñado, robar. Su presa caminando dos metros por delante de él, Michael ni siquiera buscó una oportunidad de hacerlo desviar, simplemente alargó sus uñas y le enterró una al hombre en su costado, "No mire atrás, no diga nada," le informó, lastimándolo pero no demasiado, al mismo tiempo al hacer presión obligándolo a que continuara caminando, la gente a su alrededor sin notarlo, o si lo hicieron no dijeron nada, "La billetera." El hombre obviamente al no querer salir herido se la entregó, con su mano libre Michael la cogió, sacó el dinero y la tiró al piso. En un movimiento rápido y fuerte aventó al hombre hacia delante pareciéndolo hacer que se tropezaba. Él desapareció antes de que siquiera tocara el piso. Con paso apurado se alejó del lugar y mientras mas caminaba mas notaba cuan apurados algunos humanos se encontraban, apurados y con pánico, notó una conglomeración afuera de un restaurante pero esta no le llamó la atención hasta que no pasó por allí y vio una imagen familiar aparecer en el noticiero que todo el mundo estaba viendo, detrás de la presentadora se podía ver las mismas instalaciones de las que él había huido. Aparentemente un lycan que habían estado estudiando en las instalaciones de ANTIGEN había escapado, ¿yo? Se preguntó, pero luego cayó en cuenta que si fuera él su foto ya habría aparecido en las noticias….Además, el lugar había estado en pandemonio antes de que el siquiera recuperara la conciencia. La presentadora continuó haciendo alusión a lo que había ocurrido la noche anterior, tres lycans sueltos en las calles de Budapest, 'así que como se puede ver no están extintos.' Ella dijo y Michael se fijó en el letrero de abajo donde se informaba que se había dado un toque de queda en la ciudad y que empezaba en media hora. Toda persona que se encontrara después de eso sería arrestada y después examinada. En una toma rápida en la televisión vio un cuerpo sobre el capó de un carro, un policía inmediatamente quitándole la cámara al camarógrafo pero fue suficiente para él reconocer las heridas, heridas que solamente él o un lycan podían ocasionar. ¿Habría sido rescatado por aquel lycan? Sin pensarlo de más cruzó las calles nuevamente, prontamente encontrando un taxi cuyo conductor tan solo accedió a llevarlo porque iba en esa misma dirección. Tras varios momentos de preocupante silencio Michael decidió buscar un poco de información, "¿Cree que ANTIGEN también estaba investigando en vampiros?" se atrevió a preguntar haciendo uso de su no tan perfecto Húngaro.
El conductor se encogió de hombros atento al camino y apretando el acelerador, "No veo porque no." Le respondió al hombre que parecía demasiado preocupado por no llegar a tiempo a su casa. Él había accedido a dejarlo en el camino a cambio de una buena remuneración, "En búsqueda de una cura tenían que tener sujetos en los que probar esa vacuna ¿no?" le preguntó al hombre y no esperó por respuesta, "Lo que apesta es que no hayan colocado mayor atención y ahora esos lycans anden sueltos."
Una cura, Michael le asintió como dándole la razón, ¿pero para qué una cura cuando eficientemente estaban matando a todo inmortal a su alrededor?
Veinte minutos y después de haber escuchado al conductor hablar de cómo el toque de queda de este día y de los que vendrían afectaría la economía Michael se encontraba en el muelle, para ahora sospechando que no iba a encontrar a Selene allí sentada esperando por él como en alguna estúpida canción romántica, pero cualquier pista sería algo. Además, ellos tenían un plan, cada vez que se separaran regresarían lo más pronto posible al último lugar que significara algo para ellos. Lo extraño –o mas extraño aún– fue encontrarse con que el muelle no estaba como lo recordaba, primero que todo estaba cerrado, y los barcos abandonados y oxidados mas allá del alambrado no eran buenos indicadores. De memoria recorrió el muelle hasta llegar al punto en el que el barco lo había estado esperando la noche anterior, ¿aunque había sido la noche anterior? Una cámara de contención, nitrógeno liquido, un laboratorio, lo que estaba pensando era descabellado….Y aun así…..
Menos de tres minutos después de haber llegado al lugar se dio cuenta que no iba a encontrar nada. Saltó una valla de detención, lo que necesitaba en el momento era información, de reojo vio un puente, una hoguera prendida, varios vagabundos alrededor de esta. Un perro callejero a lo lejos también le llamó la atención y cielos, con disgusto pensó que tenía hambre y necesitaba la sangre, pero haciendo ese pensamiento a un lado momentáneamente se dirigió hasta los tres hombres. "¿Podrían informarme que le pasó al muelle?" Uno de los hombres se giró a mirarlo pero no le dio demasiada importancia porque le dio la espalda nuevamente, rodando los ojos Michael sacó un par de billetes. "Viejo, si quieres dinero te lo puedo dar a cambio de información." Inmediatamente vio que con eso llamó la atención de los tres indigentes.
"Lo que faltaba, ahora que vuelven a aparecer los virusientos estos niñatos vienen en búsqueda de-"
Decidió interrumpir a su amigo, "¿A quien le interesa? ¡Nos va a dar dinero!"
Era obvio que los hombres ni se imaginaban por qué quería información, seguramente se imaginaban que era otro turista más, emocionado por lo que estaba sucediendo en la ciudad y que quería cierto tipo de emoción. "¿Que pasó con el muelle?" preguntó de nuevo, "¿Desde cuando está abandonado?"
Uno de los indigentes, el mas joven se rió, "¿Abandonado? Mas bien destruido….."
Michael apuró al indigente que mas parecía adicto a eso que estaban consumiendo, alcohol o drogas no lo sabría decir, "¿Qué sucedió?" le blandió los billetes en la cara, su paciencia mermando considerablemente, cruzándosele por la mente convencer a esta gente de otro tipo de forma. De la forma de Selene.
El indigente le fue a quitar los billetes pero el tipo fue mas rápido que él, aun así el rubio le entregó uno, "Hace doce años fue destruido," le comentó, pasando por alto de repente la reacción de shock que Michael tuvo ante sus palabras, "la primera vez que purgaron la ciudad. Se dice que dos monstruos peligrosos se encontraban acá tratando de dejar el país como polizontes cuando el ejército dio con ellos. Explosivos siendo la única forma de detenerlos. El muelle fue cerrado después de eso para impedir que mas monstruos trataran de dejar la ciudad."
"¿Doce años?" Michael se preguntó aun tomado por sorpresa, se había imaginado que un par de semanas o meses habían pasado, ¿pero doce años? Pasó saliva, Dios, ¿estaría Selene viva? ¿Lo habría creído muerto todo este tiempo? ¿Qué mierda habían estado haciendo con él? En su aturdimiento Michael se marchó del lugar rápidamente. Necesitaba información pronto, y lastimosamente esa información tan solo la podía conseguir en un lugar, el mismo lugar del que acababa de escapar. Era un error regresar pero no tenía de otra….necesitaba saber que putas estaba pasando. Pero decidió no arriesgarse inmediatamente, escuchando a la razón decidió averiguar de una forma segura lo menos importante y luego ir mas allá. El problema era que con el toque de queda no tenía con quien hablar y con todos los negocios cerrando tampoco tenía a donde acudir, acceso a internet era necesario, también un computador. El lugar mas adecuado era un cibercafé pues robarse un portátil de nada le servía sino tenía el conocimiento de conectarse a una red pues estaba seguro que eso incluso había cambiado en estos doce años.
También necesitaba alimentarse, estaba débil y tenía que estar listo por si algo se presentaba…el perro no tuvo escapatoria, su cuerpo siendo desechado minutos después en un tarro de basura. Por varios minutos deambuló por los alrededores, estudiando su entorno y fijándose bien en como tomar ventaja de aquello que le llamara la atención. Las calles cada vez más solas, carros de policías haciendo su aparición y pidiendo por altavoces a la gente que no hicieran caso omiso al toque de queda, que regresaran a sus casas, Michael no siendo más que un transeúnte asustado.
Media hora después tenía un plan mediocre en mente y mientras se dirigía de vuelta a las instalaciones de ANTIGEN de repente escuchó el motor de un auto a lo lejos, el motor de un carro potente que se acercaba, haciendo lo más obvio por hacer Michael se devolvió hasta un local de comestibles que le había llamado la atención segundos atrás por lo pequeño. Forzó la cerradura con sus manos y colocó un asiento detrás de la puerta, luego corriendo se dirigió a ocultarse detrás de la caja que daba directamente a la ventana, por donde segundos después vio pasar dos filas de hombres armados, tras de ellos lo que parecía ser un tanque antidisturbios, el piso del local incluso vibrando, después de que este pasó fue seguido por otras dos filas de hombres. ¡Mierda, mierda, mierda, puta mierda! Era por estos hombres que se había perdido los últimos doce años de su vida…
Ansiedad y enojo lo invadieron, tenía que regresar a ANTIGEN, pero también tenía que ser precavido. ¿Era él a quien estaban estudiando para sacar una vacuna contra ambas razas de inmortales? ¿Si a él lo mantuvieron encerrado que le hicieron a Selene? ¿Habría ella en algún punto alcanzado a huir? ¿Se encontraría ahora al otro lado del mundo segura? Ni siquiera por un minuto creía que el lycan que lo ayudó a escapar la hubiera liberado a ella también, y temiendo aun mas por lo que estos humanos pudieran hacer al encontrar otro sujeto de prueba Michael decidió dejarse de pendejadas y hacer lo que sentía debía de hacer. No importándole si colocaba su vida en peligro de nuevo.
Estaba listo para hacer una idiotez.
Salió del establecimiento y caminó cuadra abajo, necesitaba infiltrarse, aparecer como un científico no le daría nada, no tenía credenciales y suponía que solo autoridades serían permitidas en el lugar, así que necesitaba a un policía, o mejor, un policía antidisturbios, con aquel traje sería incluso más fácil escabullirse de nuevo hasta la compañía, no sería difícil encontrar a uno, y uno era tan solo al que necesitaba. Michael no se detuvo ni encontró más resistencia de ahí en adelante lo que se le hizo extraño pues parecía que las fuerzas luchadoras habían sido mandadas lo mas lejos posibles de ANTIGEN, ¿Acaso los de la compañía querían ocultar algo? De repente escuchó una voz tras de él y que a un arma le era quitada el seguro.
"Quédese donde está." Le ordenó al hombre que acababa de aparecer de la nada, "No debería de estar aquí."
"Lo sé… Me cogió la tarde." le respondió señalando hacia un edificio, no explicando si vivía ahí o trabajaba allí.
El soldado le hizo una señal con la mano para que se girara mientras al mismo tiempo sacaba de su bolsillo unas esposas plásticas, "Tenemos ordenes de llevar con nosotros a todos los que nos encontremos."
Michael le asintió, sí, eso no iba a suceder. Levantó sus manos demostrando aceptación, y se giró dándole la espalda.
"Arrodíllese." Le dijo al hombre, quien se demostraba demasiado colaborador, lo cual de por si era sospechoso. La mayoría de la gente protestaría y le echaría la culpa al Estado o sacaría excusas.
Michael miró detrás de sí, notando que el hombre ya había avanzado lo suficiente hacia él como para que no fuera visible su forma en la intersección de las calles cuando él intentara algo. "Hombre, no hay razón para arrodillarse, no voy a tratar nada." Le dijo.
Y él no se iba a arriesgar. "Es la ley." Le respondió.
Michael agachó una rodilla hasta el pavimento y por la sombra del hombre pudo ver que de inmediato dejó su estancia de protección y se aproximó a él, lo que tomó a su ventaja, utilizando sus pies tomó impulso hacia atrás, aterrizando justo detrás del soldado, quitándole el casco protector y con la otra mano apretándolo fuertemente del cuello. La fuerza que ejerció no era la suficiente para partirle el cuello pero si la suficiente para detenerle el flujo de sangre al cerebro y hacerlo desmallar por un par de segundos. El intercomunicador del soldado se encontraba en su casco así que Michael estuvo pendiente de este mientras se echaba el cuerpo al hombro y entraba a un parqueadero. No veía la razón para matar, aunque sabía que si lo hacía esto aseguraría que su plan saliera bien, pero él no era de esa clase. Él era de la clase de incapacitar. Depositó el cuerpo en el piso y mientras lo hacía pudo ver una cámara a lo lejos, en ese momento el hombre empezando a estirarse nuevamente y Michael sacó de uno de los bolsillos el taser que el hombre traía, agachándose lo activó y se aseguró de incapacitarlo esta vez por un par de días. Lo desvistió, le colocó las esposas de plástico y por un momento pensó en meterlo al maletero de un carro pero eso era mas peligroso así que no lo hizo, tan solo se cambió en su uniforme y lo dejó tirado. Minutos después Michael se encontró doblando una esquina para dar de frente con las instalaciones de ANTIGEN a casi medio kilometro, las luces de las patrullas diciéndole que aquel era el lugar. Armado y pareciendo un soldado legitimo se dirigió al lugar, por el casco incluso escuchando las comunicaciones entre el ejercito y la policía, y cuando empezaron a hacer el conteo de precaución él contestó cuando nadie más lo hizo, "Ningún problema." Dijo accionando el intercomunicador que había visto el dueño del traje había tratado de accionar anteriormente cuando lo atacó.
Se fijó que las instalaciones se encontraban en mayor caos que antes y por primera vez en esa noche algo le salió bien, varios escuadrones antidisturbios habían sido convocados al lugar. Estos siendo llamados prontamente a una sala en el interior del edificio. Muchos de los antidisturbios tenían sus cascos puestos así que él no se debía de preocupar por parecer precavido. Siguió a un grupo y se acomodó en la parte de atrás de la sala, una parte oscura, y esperó, esperó notando como todo el mundo parecía tener los pelos de punta, incluso él quien perdía el tiempo esperando. Y empezó a sudar gracias a la conglomeración y no fue el único pues podía ver gente quitándose sus cascos e incluso sus trajes hasta la cintura, estando en una parte bastante oscura Michael tan solo se quitó el casco, prontamente un hombre entrando, caminando seguramente hasta el frente de la sala. Por la próxima media hora escuchó al mismo hombre -que se hizo llamar general- hablar de lo que ANTIGEN y científicos como el doctor Lane significaban para la humanidad y como ellos debían de asegurarse de que cada parte de las instalaciones estuvieran seguras. Explicó como así ambas razas estuvieran extintas la compañía aún tenía unos cuantos especímenes para experimentar en ellos y como un par habían escapado esos días, que no se esperaba que hubiera más 'creaturas' conscientes en el lugar pero que era mejor prevenir y curar y a todos se les otorgarían balas ultravioleta y de plata. La orden era matar sólo si era necesario. La policía se encargaría de asegurar el perímetro y de interrogar a la junta directiva y a los empleados, también de analizarlos. Al grupo de Michael le tocaba buscar información en el lugar, encontrar documentos, asegurarse que todo estuviera bien adentro para cuando una delegación llegara al lugar en unas horas. Alguien alzó la mano y preguntó sobre los lycans en las alcantarillas y el general contestó que ya varios grupos habían sido desplegados hacia el lugar, otra persona preguntó por las bombas que habían partido el edificio en dos, y el hombre tan solo respondió que aún no se sabía mucho del carácter de los ataques y que cualquier cosa sospechosa debía ser informada inmediatamente. Que todos se atuvieran a las órdenes, luego había desaparecido.
Colocándose el casco Michael se acercó al grupo escuchando como estos se empezaban a dividir en dos grupos, unos irían de abajo hacia arriba y otro de arriba hacia abajo así cerrando todo camino. Él no recordaba bien en que piso se había despertado, ni siquiera sabía bien como empezar a buscar por Selene, así que tan solo asumió lo mas fácil, el comando de vigilancia, un sitio como estos seguro debería de tener cámaras…¿pero no se habría hecho esta gente ya con los videos y los estarían revisando?
Un plan, a él le faltaba un plan valido.
Iba a hacer esto a la ligera e iba a cometer un error por no haber pensado antes con cabeza fría. ¿Pero que cabeza fría podría tener con todo lo que estaba sucediendo?
De repente las luces se apagaron completamente y como instinto sus sentidos se colocaron en alerta, solo que un momento después un proyector fue encendido. Un plano, un plano de las instalaciones fue mostrado contra una pared. El policía a cargo empezó a hablar sobre el lugar y como estaba dividido pero a él eso no le importaba, solo escuchó tres cosas, salas de contención, laboratorios y oficinas principales. Todo en el cuarto piso.
Miró el reloj afuera de las instalaciones, tenía por ahí una o dos horas.
