Llevaba más de tres horas caminando sin rumbo fijo dentro de las alcantarillas, no sabía donde se encontraba pero no se iba a dar por vencido fácilmente. En unos documentos que había encontrado se hacía alusión a los lycans de las alcantarillas que no habían sido contactados por ANTIGEN, y esos lycans era los que venía a buscar, aunque ahora suponía estos se hubieran mezclado con los que habían trabajado en la empresa y habían venido a esconderse a este lugar. No interesaba, los sabría diferenciar. Horas tuvieron que pasar para cuando por fin escuchó sonidos que no provenían de ratas y una sensación familiar se esparció a través de él, inmediatamente le hizo caso a sus instintos, prontamente llegando a un túnel que se convertía en un espacio abierto, desde la distancia pudo ver cinco lycans tirados en el piso aparentemente dormidos, pero él sabía que no estaban descansando, se encontraban débiles. Sin anunciarse caminó hasta estos y ellos no se dieron cuenta hasta que no estuvo demasiado cerca, todos inmediatamente colocándose en pie y rugiéndole. "No vengo a cazarlos." Michael les avisó para que le dieran una oportunidad, los lycans atentos a él mientras levantaba una mano en el aire y con otra se descolgaba el maletín que traía a sus espaldas, había venido preparado para esto. Sin tener cuidado vertió el contenido en el piso, dicho contenido eran numerosas bolsas de sangre. Por unos cuantos segundos nada sucedió, ninguno de los lycans hizo mas que mirar el piso y ladear sus cabezas, y de repente uno de ellos dio un paso hacia delante, rugiendo y haciendo a los demás de lado, inmediatamente Michael brincó sobre las bolsas adelantándose a estas y protegiéndolas, y dándole un rugido de advertencia al lycan quien se detuvo inmediatamente. "Hay suficiente para todos." Suficiente por el momento, al menos. Los lycans de atrás no hicieron ningún movimiento para acercarse pero el de adelante sí lo hizo y Michael descubrió que este era el alfa. "Cambien a sus formas humanas y se podrán alimentar." Les dijo pasando por encima la autoridad del primeo, tras unos momentos uno de los lycans cambió, luego otro siguió, para el final tan solo quedaron dos transformados y en pie. Michael se sorprendió al ver a aquellos en forma humana desplomándose inmediatamente, lo que mostraban cuan en verdad necesitaban la sangre. Un rugido hizo que le prestara de nuevo atención al primero, no te vayas a hacer matar, pensó casi rogando, había venido a hacer amigos, no enemigos. Dejando pretensiones de lado Michael se despojó de su chaqueta y llamó el cambio para así demostrarle al lycan quien era, pero eso tal vez fue un error porque el lycan inmediatamente se le lanzó a mitad de transformación, sus mandíbulas yendo directamente hacia su cara pero este lycan así fuera mas grande que él no era competencia, se encontraba débil y fácilmente Michael lo tomó del cuello y de una de sus garras, la otra pegándole fuertemente en un brazo y haciéndolo dejar ir pero ya ni siquiera dando tiempo a dudas Michael ejerció presión en su cuello, prontamente escuchando huesos romperse bajo su mano, el lycan gruñendo adolorido pero él no dejándolo, en vez de eso aprovechando su debilidad dejándolo caer y trayendo su otra mano a hacerle compañía a la otra, solo cuando el cuerpo permaneció inmóvil Michael lo dejó ir. El lycan que faltaba volviendo a su forma humana, Michael también y les asintió para que se aproximaran a las bolsas, dos de los lycans dudaron y los otros dos se aproximaron apenas pudiendo dar pasos, en cuanto vio a los dos primeros arrastrándose acostados por el piso para ir hasta estas cogió varias en sus manos y se las llevó, ayudándolos a acomodarse contra una pared, sus manos temblando mientras asían las bolsas y no dejaban perder ni una gota de sangre. Mierda.

En silencio Michael los vio, acabando una bolsa tras otra, no esperaba que sus semblantes cambiaran tan solo por alimentarse una vez pero sí creía que la sangre tendría cierto tipo de beneficios, en el momento lo único en que podía pensar era en cuan desnutridos estaban, era impactante, y eso que como médico él había visto cosas peores. Pero su shock no terminó allí, después de varios minutos y cuando ya no quedaban bolsas de sangre vio a los lycans aproximarse al cuerpo caído y tras mirar hacia él a ver si los detenían y él no haciéndolo prosiguieron a continuar su festín. Eso fue demasiado para su gusto pero aun así no se interpuso, tan solo se alejó del lugar lo suficiente como para no ser testigo de la barbaridad que hacían. Esto no era algo nuevo para él pues muy al tanto había estado en el den de Lucian que había estado a punto de ser canibalizado antes de que Selene llegara a su rescate. Y por mucho que él hubiera visto en todo este tiempo y aprendido aun era impactante escuchar huesos ser rotos y el sonido de líquido ser sorbido entre rugidos bajos.

No regresó hasta el lugar y tan solo esperó a que estos cuatro lycans se volvieran a unir con él, cuando lo hicieron casi media hora después los vio atollados de sangre y aun temblando como antes.

"Eres el híbrido…." Fernand le dijo aproximándose. "Algunos de nosotros nunca creímos en tu existencia…."

Les asintió, "¿Saben lo que está sucediendo allá arriba?"

"¿Una nueva purga? Humanos han estado bajando hasta acá tras años de no hacerlo. Los lycans que quedamos nos hemos dispersado…."

Michael de nuevo estudio sus alrededores, "¿Saben lo que ha estado pasando en la ultima semana en el mundo de los humanos?" obtuvo negaciones, "Hace doce años durante la primera purga fui capturado por un grupo llamado ANTIGEN." Empezó por decir y de allí continuó sin dejar detalle de lado de todo lo que había ocurrido con la compañía y lo que actualmente estaba ocurriendo, para cuando acabó vio que como él los lycans tenían aún mas preguntas, pero él no había venido a solucionar esas dudas a las que él tampoco les conocía respuestas, fue directo al punto. "Necesito ayuda para buscar aquellos lycans de ANTIGEN que aun siguen en la ciudad."

"¿Por qué nosotros?" Uno de ellos preguntó demasiado agitado, ayudar al híbrido sería una tontería, era mejor continuar pasando desapercibidos que regresar a la superficie.

Aquella era una pregunta valida, ¿Por qué no tenía otra opción? Después de Viktor, Marcus y William, Selene y él se habían aliado no dejando a nadie mas entrar a jugar con ellos, no que otras personas se les hubieran acercado. No recordaba nunca haberle pedido ayuda a un lycan, pero sí recordaba a un par de ellos acercándosele con proposiciones, unos sabiendo quien era, otros no, su respuesta había sido la misma, una negativa. Había hecho a un lado la raza que ahora mismo venía a buscar por permanecer al lado de ella. "Los que quedamos necesitamos unirnos. Los humanos tarde o temprano nos encontraran, es solo cuestión de estar listos y contar con un buen número."

"Es demasiado peligroso."

"Sí, pero quedarse acá abajo tampoco es vida. Las autoridades ya están buscando en las alcantarillas y ANTIGEN los hizo a un lado todos estos años yo-"

"No juegues esa carta." El segundo lycan que se había negado a transformarse le dijo, colocándose en pie. "No nos ofrezcas ayuda tan solo porque tu enemigo tampoco lo hizo." Podía ser el híbrido pero él mismo podía ver que no tenía idea de lo que hacía, al menos no mucha, "Ellos no nos ofrecieron su ayuda porque nos escondimos bien."

"Y ustedes no la aceptaron porque no se dieron cuenta de lo que sucedía." ¿Qué lycan en su pleno estado mental hubiera rechazado la propuesta de ANTIGEN? Muy pocos. En fin, Michael no pensaba justificarse ante estos lycans o prometerles que en la superficie estarían mejor y que podrían escapar del epicentro del caos, iba a hablar con la verdad, "Necesito ayuda para ver que era lo que los lycans de ANTIGEN tramaban, porque sea lo que sea eso no nos conviene a ninguno de nosotros. Sólo pienso que es mejor que demos con esa información primero que los humanos."

"Esto tiene pinta de venganza personal que no nos conviene a nosotros." Fernand le respondió.

"Suficiente venganza para mi es saber que todo esto les explotó en la cara a esos lycans." Suficiente de explicaciones, él no había venido con esperanzas de que los lycans lo acogieran con brazos abiertos, había venido con una propuesta de unión y ya la había dado, ellos verían si la aceptaban o no, "Piensen en lo que les dije, volveré a este mismo lugar mañana." Y con eso se marchó. En cuanto volvió a la superficie vio que la ciudad se encontraba mas congestionada de lo normal, en especial un domingo, y en cuanto mas caminaba más notaba la falta de bloqueos, las sirenas sonando en todas las direcciones le decía que algo iba mal o que su plan había surgido efecto, no tuvo que caminar mucho para darse cuenta que era lo segundo. Michael no regresó al mendigo motel, ahora prácticamente con la ciudad libre se decidió por hacer inteligencia y tratar de rastrear lycans de ANTIGEN aunque eso sería difícil por eso necesitaba a los de los alcantarillas, recorrerían mas terreno en menos tiempo. Al día siguiente y como lo había prometido regresó a las alcantarillas, encontrándose que solo dos lycans de los que había visto el día anterior habían decidido ayudarlo, podía ser peor, se había recordado. De nuevo repartió la sangre, que de hecho era la última que le quedaba, y aparte de darle de beber a estos lycans también se las inyectó a ver si de repente se mejoraban más rápido de esta forma, no llevaba mas de dos horas en el lugar cuando escuchó pasos pesados que se aproximaban, otros tres lycans diferentes a los del día anterior que se le unían, al parecer los primeros habían repartido su palabra. "No tengo mas sangre." Les dijo a estos lycans quienes miraban las bolsas vacías que sus compañeros ya habían acabado.

"Jan." Uno de ellos dijo tras volver a su forma humana y presentándose. "Ya tuvimos sangre suficiente por el día de hoy."

"¿Como?" les preguntó manteniendo su terreno.

"Humanos que nos cazan." Le respondió. "Si quieren una puta guerra una puta guerra les daremos." No hacía ni doce horas su grupo de ocho lycans había sido atacado por seis humanos que seguramente aspiraban a encontrarse con un grupo reducido.

Michael apretó sus mandíbulas no estando muy a gusto con lo que escuchaba, y sin quererlo recordando a Selene y una conversación similar que habían tenido justo días antes de que la primera purga empezara.

Al ver el silencio desaprobatorio del híbrido Jan continuó, "Hemos decidido aplastar todo lo que se interponga en nuestro camino. Ya fue suficiente de huir. Ya no más."

Esto no era lo que Michael había deseado, de alguna forma había querido tener a su disposición estos lycans, eso era evidente en el momento algo que no podría tener, les sacudió la cabeza, "Yo quiero a ANTIGEN, ustedes quieren a los humanos."

"Error," le respondió, "ANTIGEN fue quien empezó la purga, quienes trajeron la atención de los humanos hacia nosotros. Los deseamos a ellos también. Tan solo estamos dejando en claro que destruiremos cualquier obstáculo que encontremos en el camino. ¿Qué te parece eso?"

De hecho ANTIGEN probablemente no había sido quien empezó la purga, quienes empezaron la purga fueron los gobiernos, en aquel entonces ANTIGEN tan solo había sido la compañía que administraba los tests, pero Michael no iba a sacar de su equivocación a este lycan. "Bien." Le contestó, luego miró a los cinco personajes, era obvio que no se podrían quedar en los túneles como también era obvio que necesitaban retomar sus fuerzas antes de siquiera pensar hacerle frente a un enemigo. "Conozco un lugar al que podemos ir por unos días." Obviamente no los iba a llevar al motel en el que él se estaba quedando, esto tan solo levantaría sospechas. Y no por primera vez se preguntó si estaba cometiendo un error, pero de confiar en desconocidos era de lo que se trataba esta situación. O mejor dicho, este mundo.

Varios días tuvieron que pasar para Michael notar que los lycans se colocaban en mejor forma, pero él no estuvo de brazos cruzados todo este tiempo y dado que necesitaban provisiones se pasó una gran parte del tiempo saqueando clínicas, los lycans permanecían prácticamente solos y aunque esto le generaba desconfianza decidió dejarlo pasar y pensar lo mejor de ellos. Todos se estaban quedando en una fábrica abandonada de la que le había hablado uno de los adictos del motel, un lugar donde adictos iban a buscar resguardo pero hasta el momento humanos no se habían aparecido hasta allí, el tipo de humanos que le temían a lo que pasaba en las calles. Para ser sincero la situación se estaba empezando a tornar frustrante, aparte de ayudar a esos lycans no estaba haciendo nada mas de provecho y muy bien sabía que en cuanto mas se demorara en encontrar algo mas frías las pistas se iban a colocar. Él había sido un doctor que había prometido cuidar al prójimo, y lo menos que le interesaba era cuidar a esos lycans. Para el tercer día había empezado a seguir un rastro que había escuchado en un noticiero, y sí, aquella podía ser una trampa pero era mejor no quedarse con la duda. Lamentablemente su plan había tenido un lado positivo y el otro negativo, el positivo era que las autoridades tenían tanto de ocuparse que él podía estar tranquilo haciendo de las suyas, el negativo era que otros humanos habían decidido tomarse la autoridad por la mano, y cada vez que él llegaba a una parte de la ciudad hacía rato los humanos también habían hecho lo mismo, seguramente espantando a sus victimas potenciales.

Poco sabía Michael que para el momento ya había llamado el tipo de atención indeseada.

Selene, si ella estuviera aquí para ver esto, ¿qué opinaría de este tipo de alianza con estos lycans? ¿La haría sentir incomoda? ¿La aborrecería? ¿Pensaría mal de que él aún sintiera renuencias de acabar con la vida de humanos? Oscuridad que era interrumpida por las luces de la calle, ella, su piel, sus manos, labios y suspiros, él con su cara escondida contra su cuello mientras sudaban por el esfuerzo. La última vez que habían estado juntos, tan solo recordarlo era una puñalada a su corazón. Su cercanía era tan solo lo que añoraba en ese momento, tenerla presente bajo un mismo techo era suficiente para calmarlo cuando lo necesitaba. Porque tenerla cerca era saber que ella estaba bien, no era tan solo algo menos de que dejar de preocuparse; era la razón mas importante. Ella no era la clase de mujer que prometía que las cosas saldrían bien o que levantaban el animo, todo lo contrario, era realista hasta la médula. Recordaba sus ojos azul eléctrico volviendo al color café mientras le mantenía la mirada, la preocupación regresando. La fue a besar y ella lo esquivó, para ahora obvio que habían cosas mas importantes por tratar, '¿Hace alguna diferencia que los que nos ataquen sean humanos?' ella le había preguntado de la nada, o tal vez no de la nada, su mente aun estaba en lo que acaba de ocurrir entre ellos. Para ese momento llevaba cuatro años adaptándose a su nuevo cambio pero que ella le preguntara aquello era dejarle ver que muy poco había cambiado en él, él aun tenía consciencia. Michael exhaló, removiendo el brazo de alrededor de su cintura en cuanto la vio que se iba mover, ella prontamente sentándose en el borde de la cama, después de unos segundos mirando hacia él nuevamente, 'Lo que están haciendo es por voluntad propia, Michael. No nos están buscando por obligación sino por gusto. Y son soldados, saben que vienen a matarnos o a morir.' En ese momento la purga había empezado y ellos por suerte no habían sido encontrados aún, los registros puerta a puerta se estaban dando y solo era cuestión de tiempo que llegaran a ellos o que los encontraran en un bloqueo al tratar de dejar la ciudad. 'No me voy a dejar matar por no enfrentarlos si eso es lo que estás pensando.' Le respondió con un toque de rencor mientras se sentaba a su lado, a veces sentía que Selene olvidaba todo lo que habían pasado juntos y volvía a pensar en él como el humano indefenso que había conocido por primera vez. Ahora no era indefenso, solo había una línea moral que lo detenía. 'Bien.' Le respondió colocándose en pie y yendo hasta el baño, 'Por mi parte todos los que se atraviesen en mi camino morirán.' Añadió antes de desaparecer por la puerta. 'Lo sé.' Michael le contestó quedándose donde estaba y pensando en la situación, minutos pasaron antes de que ella regresara envuelta en una toalla y su cabello goteando hasta el piso mientras se le pegaba a la piel, 'Tenemos que dejar la ciudad. Tengo una idea.' Le dijo, Selene asintiéndole dispuesta a escuchar su plan. Por más que no quisiera acabar con un humano que tan solo cumplía con su trabajo y que era el hijo, el esposo o el padre de alguien era peor pensar que por su incapacidad podía perder a Selene. Por ella él haría lo que fuese y el sentimiento era mutuo.

Molestia, frustración, peleas, gritos, reclamos, también habían hecho parte de su relación, pero como todo en esta vida lo que recordaba era lo mejor. Sonrió, la mirada de puro enojo hacia él viniendo a su mente, incluso extrañaba aquello. Le gustaba la relación con Selene, era una de calma donde aunque nada estuviera dicho, todo se sabía. Se pelearían pero aquel no era nada mas que un momento que dejarían atrás, a ninguno de los dos pasándole por la mente los 'hasta aquí llegamos.' O 'Se acabó.' Él sabía…Selene estaba con él para la larga. Podría haber comenzado de una forma de aventura y encaprichamiento pero ambos se enfocaron en que las cosas progresaran. Selene había crecido de una forma diferente y mas adelantada a la que él había crecido, en estos tiempos era aceptable ser un treintañero y ser inmaduro. Selene tan solo le fruncía el ceño y se quedaba mirándolo fijamente cuando se comportaba o decía algo que no se había visto venir de él. A ella a veces le agradaba, lo había podido ver. Su cercanía nuevamente, su mirada atenta, se concentró en ese sentimiento, un roce suave de sus labios, ella colocando su mano sobre su brazo y jugando ausentemente con sus vellos, la forma en que le hablaba mirándolo a los ojos, el latido apurado de su corazón cuando él le hacía una caricia que no se esperaba…Ni siquiera su sangre tenía una reacción tan inmediata para él como cuando ella le daba esa mirada. Sus labios nuevamente, susurrando contra los suyos un 'yo también' ante sus palabras de cariño, muy pocas veces ella repitiéndolas y cuando lo hacía… La forma tan inocua en que le había declarado su amor, ella no había dicho las dos palabras por supuesto, tan solo le había dicho que era el único hombre al que había amado… ¿y se había esperado aquello? Por supuesto que no, ella tenía seiscientos años y seis siglos eran seis siglos. Minutos después con ella haciendo como si nada él tan solo declaró que le había subido el ego al escuchar aquello. Ellos habían emprendido juntos una aventura después de Marcus y William y Michael en las primeras semanas no había sabido como estaba en cuanto a ella, solo lo vino a ver semanas después cuando notó que ella, la soldado empedernida, parecían gustarle sus atenciones.

Abrió los ojos y miró a su alrededor, cinco lycans como él tratando de descansar en la oscuridad y eso no era suficiente para él, prefería perderse en sus recuerdos, sentimientos y sensaciones. Besos, picos cariñosos antes de una despedida, rozamiento prolongado de labios, besos largos, profundos y húmedos que dan paso a un fuego en sus entrañas. Calma. Los dos desnudos en una cama y enredados amorosamente. Caricias, tacto, sabor, cariño, sonrisas, pasión, amor.

¿Seguiría Selene pensando en él tras doce años? Y con esa pregunta se acomodó contra una pared tratando de no pensar más en ella. ¿De que le servía pensar en los si y en los que hubiera pasado? Prefería pensar en el futuro así le doliera incluso hacerla a un lado en su mente. Tan solo pensar en ella era traer recuerdos tristes…..No saber que le había pasado era atormentarse. Y tan solo saber que estaba bien era algo que pedía, que sería suficiente para hacer que su mente dejara de tramar los mas horribles finales que ella pudo haber encontrado. Y no era justo, no era justo para Selene quien había pasado por tanto. Ella más que nadie se merecía algo bueno en la vida pero la vida le daba lo contrario. Traiciones, batallas, sangre y carne de sus enemigos. Temor, llanto, miedo, necesidad. Te quiero, la recordaba diciendo unas cuantas veces, siempre la misma mirada de melancolía en sus ojos. E hizo a un lado lo que había pensado hacía unos segundos, no iba a dejar de pensar en ella, iba a hacer lo contrario, se tenía que aferrar a algo y Selene siempre había sido ese algo.

De nuevo miró a su alrededor sintiendo ansiedad. Uno de los lycans levantando la cabeza lo dejó dudando por un segundo pero para el siguiente se dio cuenta que este también notaba que algo andaba mal, de repente algo había cambiado pero no sabía qué, su instinto por otro lado lo hizo actuar. Con su pie le pegó en la pantorrilla al lycan de al lado, este prontamente sentándose y frunciéndole el ceño. Michael le hizo una señal hacia fuera. Uno a uno los lycans se colocaron en pie pues nada bueno podía ocurrir a continuación. Jan dio un paso hacia delante y Michael lo detuvo, la razón le decía que no debía de hacer un espaviento, primero tenían que medir como estaba la situación y saber con certeza que esos que se acercaban eran enemigos. El techo era alto y la única luz que entraba era esa de la luna, y de repente vio movimiento a su derecha sobre uno de los ventanales, la luz de una linterna, luego la cantidad de luces aumentó.

"Hemos sido encontrados." Fernand susurró y Michael le asintió.

"Síganme." Michael les dijo guiándolos hacia la parte de atrás de la fábrica, donde escombros abandonados les podían ofrecer protección si una granada era detonada en el centro del lugar. Por supuesto, estos también les podría ocasionar heridas de mayor gravedad, pero en el momento tenía que trabajar con lo que podía, y nada mas fue pensar eso para que una idea se le ocurriera, mirando hacia arriba vio vigas, vigas que recorrían todo el lugar, sin dar instrucciones brincó hacia una, quedándose a medio camino pero asiéndose de uno de los muros y continuando ascendiendo, los demás lycans haciendo lo mismo y repartiéndose por todo el lugar. Esto Michael sabía solo funcionaría si los de afuera no tenían cámaras térmicas, mirando hacia fuera vio que habían mas de treinta hombres armados. "Dejemos que entren." Michael les susurró con el corazón en la garganta, uno a uno vio a los lycans cambiando a sus formas mas ferales, él hizo lo mismo tan solo para incrementar sus chances. Menos de un minuto después varios vidrios se rompieron y Michael vio tres cilindros volar hacia el interior de la fábrica, lejos de donde ellos se encontraban, sabiendo lo que era él miró hacia atrás, las granadas explotando al hacer visible una luz potente, luz que normalmente cegaba a todo el que la viera directamente. Para un inmortal y a la distancia que ellos estaban el efecto no duró ni tres segundos. Los soldados prontamente entrando, los láseres de las armas barriendo el lugar entero. Un rugido se hizo escuchar, y sin colocarse de acuerdo todos atacaron al unísono descendiendo, mientras se movía Michael lo único que podía escuchar era su propio corazón, rugidos, gritos y disparos. Sus manos trabajando rápidamente, atravesando cuerpos y desgarrando piel, tres humanos enfrente de él se dieron la vuelta y trataron de escapar pero de repente un lycan apareció delante de ellos, volviéndolos pedazos en segundos, sintió un dolor en su cuello y se giró para ver a alguien disparándole, la sangre deslizándose por su espalda, otro disparo, esta vez en su pecho y se movió rápidamente sabiendo que si no lo hacía el próximo sería en su cabeza. Todo sucedió demasiado rápido y pronto los sonidos de disparos se detuvieron, tan solo quedaron esos sonidos de dolor y gorgojeos de sangre al ser extraída. Todos los lycans estaban sosteniendo cuerpos hacia si mientras se alimentaban, Michael escuchó un quejido y caminó hacia este, viendo a un humano atrincherado contra una pared, mirándolo con miedo. Lentamente Michael se le aproximó volviendo a su forma humana, "¿Cómo supieron que estábamos aquí?" le preguntó, pero el hombre tan solo lo miró y luego detrás de él, el horror al ver lo que los lycans estaban haciendo, "¡Te estoy hablando!" le gritó para que le volviera a colocar atención, "¿Quién te envío?" El hombre volvió a mirarlo y temblando levantó un arma, solo que no la apuntó hacía él sino hacia si mismo. Esta vez fue Michael quien sintió horror al ver al hombre sin duda alguna dispararse en la cabeza, prefiriendo la muerte en su propia mano que recibir la que los lycans les habían dado a sus camaradas. Pasando saliva en ese momento se le hizo audible la voz de un radio que llevaba rato preguntando a los soldados antidisturbios como les estaba yendo. "Tenemos que irnos," Michael les dijo a los lycans girándose, la cantidad de cuerpos presentes siendo algo impresionante para él, mas que todo por la forma en como unos de estos cuerpos estaban desmembrados. ¿Cuántos de esos había matado él? Se preguntó, que no bebiera de los caídos no lo hacía mejor que los lycans con él, y contando notó que faltaban dos. Prontamente vio sus cuerpos tirados. Balas de plata habían traspasado sus cráneos. Inmediatamente recordó las que él tenía y prosiguió a extraerlas.

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Sebastian se encontraba en ese momento en la sala adyacente a la sala de tiro en la que había sido una de las casas de seguridad de los vampiros, acababa de llegar y venía directo a atender sus asuntos, "Hay algo en lo que vine a pensar tan solo hace un rato….." le dijo a Selene quien le asintió para que continuara, "Los tres lycans que los atacaron siguiéndolos por las calles de la ciudad…..ellos no los siguieron el camino entero, ¿así que como hicieron para llegar hasta la represa en la que los vampiros se estaban escondiendo?" Rastrearlos en la ciudad era relativamente fácil, pero en carreteras no habían cámaras de seguridad.

Aquella era una buena pregunta y Selene sabía para done iba Sebastian, "Eve no tiene algún sistema de rastreo en ella. Muy bien recuerdo a uno de los científicos diciendo que me dejaran ir, que yo los llevaría hasta ella."

Sebastian le asintió, "Traje algo conmigo solo por si lo deseas probar." Le dijo abriendo el maletín y mostrándole un detector de metales, y claro, chips rastreadores en estos tiempos eran tan pequeños que serían casi imposibles de encontrar con este tipo de equipos pero mas valía estar seguro. Selene tan solo le frunció el ceño pero aparte de eso no respondió así que él lo dejó por el momento. Del mismo maletín sacó un folder, "Hay un grupo de humanos de alto perfil que salían en un informe del doctor Lane, las autoridades los han hecho ir hasta la comisaría por sus presuntas relaciones con los lycans."

Sabía aquello, lo había visto en las noticias dos días atrás, los siete humanos habían estado a punto de ser linchados por otro grupo que los había estado siguiendo por días, su única escapatoria fue llamar a la policía, ridículo y patético. "Los interrogadores humanos tan solo están demostrando ser bastantes mediocres en cuanto a este asunto." Al parecer los aliados de ANTIGEN no habían hablado mucho. Que la encerraran en una habitación con ellos y estos cantarían en dos minutos.

Sebastian sabía exactamente lo que Selene estaba pensando, "Aunque el mundo entero pida sus cabezas hay cosas que el gobierno no hará."

Selene le fue a contestar pero en ese momento una de las alarmas se encendió, colocándose en pie fue hasta el computador a un par de metros y encendiendo la pantalla vio a David por fin haciendo presencia. Cuando se giró de nuevo vio a Sebastian también colocándose en pie y con sus dedos señalándole el folder sobre la mesa, "¿Qué hay ahí?" preguntó para nada extrañada con el afán del detective, tenía una vida a la que regresar. Una doble vida que vivir, trabando para el gobierno y al mismo tiempo dándoles información a ellos.

"Información de un grupo de lycans que están siendo difíciles de cazar." Le contó. "Lo traje a ver si tu a diferencias de las autoridades puede hacerse cargo."

Selene inmediatamente se lanzó por el sobre. Extrema violencia, un incidente con las autoridades casi una semana atrás cuando mataron a casi treinta agentes. Un conteo de diez cabezas presuntamente involucrando lycans de ANTIGEN así como los de las alcantarillas… Miró al detective, ¿Por qué y apenas le traía está información? Se preguntó, y luego se decidió por creer lo mejor, que era algo confidencial que no se había hecho público hasta hace unos días. El detective hasta el momento había demostrado ser leal y de confianza, no quería empezar a desconfiar de él solo porque estaba en su naturaleza desconfiar de casi todo el mundo. Selene continuó leyendo la descripción de cómo habían dejado el lugar en el que habían sido encontrados los lycans, las heridas que habían ejercido en sus enemigos y como habían prácticamente desaparecido después de esto solo para asomar la cabeza de vez en cuando, "¿Alguna otra casualidad humana?" preguntó, pues para ella parecía que los lycans tan solo habían hecho lo necesario por defenderse. Cosa que ella misma haría.

"Por el caos que hay en la ciudad es muy difícil de decir." Era imposible señalar a alguien y echarle la culpa cuando más de un décimo de la población había decidido levantarse en armas.

"Estoy segura que un ataque lycan es difícil de pasar por alto."

Aquello era verdad pero no era a lo que se refería, "Los desaparecidos para el momento se asumen propasan la centena. No hay mucho que investigar en cuanto al asunto en realidad."

Esta situación no era desconocida para ella, había vivido guerras humanas antes, sabía lo que sucedía en una guerra, también sabía como cuidarse, la búsqueda de respuestas por el otro lado parecía siempre tornarse más difícil en cuanto el tiempo pasaba y sí, deseaba venganza pero por el momento y mientras encontraba a Michael también deseaba anonimato, para ella, su hija y los vampiros a quienes se creían extintos. "Veré lo que puedo hacer." Le dijo al hombre, él le había prestado favores más de una vez, ella tenía que empezar a hacer lo mismo. Lo miró a los ojos, "¿Alguna noticia que pueda involucrar a Michael?" aquella era la misma pregunta que nunca faltaba en sus reuniones.

Él ni siquiera había escrito aquel nombre en el sistema de la comisaría tan solo para no levantar inquietudes indeseadas, "Hasta ahora nada." Si continuaba en la ciudad estaba haciendo un muy buen trabajo de mantenerse escondido, "Aunque se han reportado robos de inventario de sangre en algunos hospitales no te sabría decir si es él o algunos humanos que han estado utilizando las bolsas en las alcantarillas como cebo." Una vez mas Selene pareció desanimada por aquello, "Y en cuanto a mis superiores haber escuchado algo de los lycans de ANTIGEN a estos hasta ahora no se les ha dado el privilegio de hablar….." Llenarlos de plata era la orden.

"¿Y que han dicho los científicos humanos?" estos a diferencia de los humanos de alto rango en el informe de Lane podía que tuvieran mayor información al haber estado untándose las manos en el asunto.

Para ahora muy al tanto estaba que Selene había asesinado a uno de esos científicos tras ir hasta su casa a prestarle una visita, ella misma lo había admitido, "Se están apegando a la historia de la vacuna y de la cura…para ser sincero no creo que Lane les contara lo que estaban haciendo. Tan solo parece haber llenado uno que otro hoyo aquí y allá y haber hecho el trabajo sucio él mismo."

Entonces esos humanos eran bastante estúpidos, pensó sintiendo frustración, y tampoco eran inocentes. Habían utilizado una niña para sus fines y su mera humanidad no los hacía mejores que los lycans.

Ese fue el momento en que David ingresó en la sala de vigilancia tras haber escuchado voces, primero había creído que eran Selene e Eve pero luego aquellas voces habían cobrado mas fuerza y asumió que Selene ya había encontrado al híbrido. La verdad fue una sorpresa encontrarse al detective pues no se había imaginado que Selene le daría las direcciones de donde se estaba quedando, a decir verdad aquello le molestó. Era una autoridad después de todo y aunque Selene le había dicho que confiara en él, no lo podía hacer después de ver como los humanos trataron a su raza hacía una década atrás.

Sólo por la mirada de precaución que el vampiro le dio Sebastian supo que no era enteramente de su agrado, lo vio dejando una maleta en el piso, "¿Cómo está la seguridad en las carreteras?" su pregunta era mitad por curiosidad, mitad por ser amistoso con alguien que podía destruirlo en un abrir y cerrar de ojos….lo cual le trajo algo mas a la mente.

"Me tomó cuatro días un viaje que solo toma ocho horas. Diría que bastante bien." Su respuesta obviamente iba llena de molestia, estaba cansado, él por su parte no había apreciado nada dicha seguridad.

"Tu visita sí tomó mas tiempo de lo que esperaba." Selene le dijo a David como saludo y notando la tensión entre los dos hombres. También queriéndolo hacer hablar pues ni siquiera le había comunicado por teléfono como le había estado yendo en estos últimos días.

"La comunidad todavía se está organizando, era difícil llegar y pedirles que se detuvieran tan solo para que escucharan tu proposición." Él había sido su vocero. Por un segundo lo dudó pero al siguiente abrió un refrigerador en búsqueda de una bolsa de sangre, estaba famélico, "Evidentemente ningún vampiro está contento con las andanzas de los lycans de ANTIGEN." Dijo volviendo a la mesa, notando como el humano se incomodaba al verlo tomar un sorbo de su alimento, "Las comunidades mas cercanas están entablando conversaciones tras años de no hacerlo."

Por supuesto algunas cosas se mantenían, los vampiros en peligro se habían dividido y lo mas probable era que para protegerse a sí mismos se hubieran colocado de acuerdo de solo hacer contacto en situaciones críticas, así como nunca revelarían la posición de la comunidad a esos que no vivieran en ella, era lo inteligente por hacer por si uno de los covens era atacado sus victimas no dirían bajo dolor donde estaba el siguiente, no lo sabrían. "¿Se van a reunir sus representantes?" ese era el paso a seguir, si iban a formar un plan iban a aprovechar ahora en que la atención estaba centrada en los lycans.

Le asintió tomando otro par de sorbos de su sangre, no muy bien sabiendo que tanta información revelar con el detective presente. Y al notar al detective también notaba la ausencia de Eve, la ultima vez que la había visto madre e hija habían estado pegadas como uña y mugre, todo a causa de la hija, obviamente. Su ausencia en verdad hacía preguntarle si ya había desistido en querer enterarse de todo lo que había sucedido o estaba sucediendo.

Al notar a David ausente Selene decidió proseguir, "¿Tu padre aún piensa quedarse con los brazos cruzados?"

Una reunión interesante esa que había tenido con su padre, una reunión que no había salido bien pero que tampoco había sido un fiasco….. "No, piensa que los vampiros tienen que recobrar lo que una vez fueron pero apegándose a lo que son….él no aprecia lo que puede conllevar tu propuesta." Como era de esperarse su padre se había dado cuenta lo que acarreaba que Selene entrenara vampiros, lo que estos de repente querrían al buscar su ayuda; que ella les diera una ventaja al transformarlos en algo más. Crear una nueva rama entre los vampiros no era algo ideal, y él podía ver porqué.

El hombre no apreciaba su propuesta potencial pero debía de estar contento de tener a su hijo de vuelta; aquello era hipócrita y algo de que esperarse, "¿Hablaste con alguien mas que no fuera tu padre?"

"Por supuesto," le contestó, "Cuando me devolviste la vida habían unos cuantos vampiros alrededor, ellos se hicieron cargo de esparcir el rumor y para cuando volví me encontré a unos cuantos compañeros que pelearon y sobrevivieron el ataque de los lycans. Ellos quieren participar." Vio a Selene asintiendo, "También me comuniqué con unos miembros de otras comunidades y dejé las semillas sembradas…" pausó mirando de reojo a Sebastian, ¿Qué tanto sabía él de lo que estaban hablando? ¿Qué tanto sabría de Selene? ¿Toda esta charla estaría teniendo sentido para él? "Para una gran cantidad de vampiros en especial aquellos que una vez tuvieron una posición establecida aún eres persona no grata. Y dadas las reuniones que se llevarán a cabo creo que es indispensable que tomes esa oportunidad para tratar de convencer personalmente a algunos vampiros que están interesados pero que aún tienen dudas. Tenemos una oportunidad, aunque una no muy grande."

Selene respiró profundamente, había tenido tiempo para pensar lo que había hablado con David la primera noche y para ahora ya estaban surgiendo dudas en cuanto a ello. Así como los lycans ella no sería mucho mejor que ellos si trataba de brindarles una ventaja a los vampiros, además había tanto por considerar, ¿qué si todo esto se le devolvía así como se le había devuelto a Marcus cuando buscó la ayuda de Viktor y lo transformó?…..y en vez de contar con el ejercito de Viktor a su disposición se encontró que este ejercito aun le era leal a su líder y él era un poco mas que un cero a la izquierda. ¿Que si estos vampiros se descarriaban? Ella no estaría dispuesta a asumir la culpa por otros. Tener dos diferentes clases de vampiros haría que personas como Thomas les dieran la espalda y no los consideraran más como de su raza, y eso era en parte verdad…. ¿Ella como líder? Una cosa era liderar un puñado de traficantes de muerte en una misión, otra era estar al mando de una comunidad propia. Y una comunidad propia acarreaba políticas e incluso burocracia, ella era buena rompiendo reglas y sobre burocracia muy poco conocía. "No puedo dejar la ciudad en este momento." Aquella era una excusa que iba en ambos sentidos.

"Eso ya lo había visto venir." Le respondió no por primera vez preguntándose por cuanto tiempo estaría sentada esperando que el híbrido apareciera. La mirada que ella le devolvió lo hizo tensarse por unos cuantos segundos. "Si me hubieras acompañado hasta donde mi padre estoy seguro que mas de cinco vampiros se hubieran apuntado a tu plan."

A diferencia de ella David parecía demasiado entusiasta en cuanto a este asunto, parecía no dudarlo, "¿En verdad crees que el plan original es una buena idea?" ¿Acaso tan solo miraba el lado positivo y optimista y dejaba a un lado la parte negativa?

"¿Estás teniendo dudas ahora?" aquello sería el colmo, hacerlo dejar la ciudad, colocar su vida en peligro, darle esperanza a unos cuantos…..¿todo para nada?

"Solo en cuanto a la parte de la transformación, no en cuanto al entrenamiento…Admiro a todos esos vampiros que desean apegarse a lo que son." Hablaba con el mas profundo respeto y sinceridad, "Y no puedo dejar de sentir que aquello de la transformación es cometer un error."

"Espérate," dijo Sebastian por fin comprendiendo de lo que iba todo esto, ¿Selene pensaba otorgarle a los vampiros el don de caminar bajo la luz del sol? Ella deseaba darles una ventaja para volver al mundo de los humanos, ningún test de luz UV sería valido para ellos así como ninguno de plata. Serían verdaderos humanos, solo que mejorados. "Eso no es algo bueno por hacer."

Inmediatamente David volteó a mirar a Sebastian, queriéndole decir que no se metiera en ello pero esto tan solo sería traer problemas así que ignoró su protesta, "Me transformaste a mí." Gente como él eran a la clase que iban ha convertir, no a cualquier vampiro. Y aunque deseaba creer que Selene le había dado una segunda oportunidad porque creía en él también en su mente quedaba que había sido por darle una cachetada a su padre, él le entregaba su hija a sus enemigos, y ella en cambio le devolvía la vida a su hijo. Después de todo Selene no era conocida por sus increíbles actos de bondad.

Una vez mas Selene decidió no discutir aquello, "Creo que por ahora debemos aferrarnos a un entrenamiento. Eliminar la propuesta de una transformación hasta que sea necesario o hasta que contemos con vampiros leales." No dudaba de que los que acogerían su propuesta serían los vampiros mas jóvenes e inexperimentados mezclados con un par de aquellos que llevaban siglos viviendo sin mover siquiera un dedo…..ella ni siquiera hipotéticamente podía confiar en esos desconocidos.

"Quieres gente de confianza…" Por supuesto, él también había pensado en aquello pero se había dejado llevar por la emoción de devolver a su lugar a los vampiros. Saber que contaban con una ventaja era lo que pensaba los haría luchar con mas fuerza y pasión…Selene estaba pensando mas allá que él.

"Por supuesto." El tiempo tan solo dictaría como salían las cosas. "Quieres que visite las comunidades mientras sus representantes se reúnen en otro lado…Ir tras las espaldas de los líderes no es mi forma de tratar las cosas." Eso era un declaración, "Y creo que una vez que se difunda la palabra de lo que tratamos de hacer mas vampiros se nos unirán. Por ahora tan solo quiero saber cual es el próximo paso a seguir de tu padre y demás aliados."

"Por eso es necesario que vayas a la reunión." Selene no iría, si algo lo enviaría a él, su aparente chivo expiatorio. Y aunque no le agradaba mucho ver como Selene daba un paso atrás también tenía que aceptar que era una buena manera de cuidarse las espaldas de no ser traicionados, por él –mientras les enseñara a protegerse y cuidarse– todo estaba bien, "Tres traficantes de muerte de otra comunidad dieron la cara cuando se dieron cuenta que aceptabas entrenarnos. Quieren unirse al grupo."

Eso era buena noticia, pensó con ironía. Cuando David le había dicho que los traficantes de muerte eran algo del pasado ella no se había imaginado que estuvieran todos muertos, se había imaginado que como sus compañeros habían decidido esconder la cabeza en un hueco así esto no fuera su forma de actuar, "¿Sabes sus nombres?"

"Sólo hablé con uno, se identificó como Nikolai, no dijo los otros dos nombres. ¿Lo conoces?"

Selene le sacudió la cabeza, había escuchado de un Nikolai antes pero nunca lo había conocido, "Averigua quienes son los otros dos." Si era considerada una traidora y persona no grata entre burócratas y mandamases lo más probable era que sus excompañeros traficantes tuvieran mucho más contra ella. No podía confiarse, rencor era algo que el tiempo no disipaba y ahora con la ayuda que quería prestar sería percibida también como una oportunista.

Sebastian de nuevo miró a Selene, los traficantes de muerte habían sido las fuerzas más letales de los vampiros cuando se dio la purga. Habían historias de como estos habían destruido fuerzas especiales enteras tratando de proteger a sus contrapartes. Recordaba hacía mucho tiempo a un general suyo colocando esas fuerzas como ejemplo en una lectura, un verdadero ejercito….pero que al final había perdido. Si estos traficantes de muerte eran como Selene, –a quien había visto entrar a un edificio sola y destruir todo a su alrededor– entonces se vería mas problemas venir. Para ahora estaba seguro de que no era un mito de que las autoridades se habían visto obligadas a cambiar sus ataques terrestres a ataques aéreos solo porque diferentes puñados de traficantes de muerte continuaban acabando con todos sus soldados una vez que estos colocaban pie en una de sus instalaciones. ¿Y todo esto donde lo dejaba a él? Que él estuviera con Selene no quería decir que le agradara ver como compañeros suyos eran destruidos como si no fueran nada, a decir verdad esto ya le estaba empezando a molestar. Entendía que era una situación de 'ellos o yo' pero aun así…

Selene escuchó pasos a lo lejos que se acercaban y asumió que era Eve, "¿Donde y cuando se llevará a cabo la reunión?"

"Hay una casa segura cerca de la comunidad de Zorana, allí será la reunión, y será en una semana y media."

Selene le asintió, en cinco días habría luna llena y era obvio que los vampiros iban a evadir esto, también era obvio que el sólo viaje duraría mas de tres días. Aún tenía tiempo para decidirse si asistir o no. Este viaje sería peligroso y no quería arriesgarse a llevar a Eve, tampoco quería marcharse, sentía que marcharse así fuera por unos cuantos días sería mostrar que empezaba a perder la esperanza de encontrar a Michael. "Lo voy a pensar."

Él no colocaba mucha esperanza en aquello, "Si no vas entonces yo lo haré. En su defecto uno de los hombres de mi padre se decidió a unirse a nosotros. Él me estará informando de lo que se hable por si no logramos llegar a tiempo."

Sus propias acciones eran inaceptables, si en verdad quería ayudar a los vampiros debía de colocarse en movimiento y ser parte activa de dichas reuniones, en vez de eso se estaba cruzando de brazos. "¿Qué tiene planeado tu padre por el momento?" le volvió a preguntar, por lo que David le había dado a entender en esta conversación el hombre había vuelto a ser del tipo de armas tomar.

En ese momento Sebastian vio a Eve entrar en la habitación, arma en una mano como si esto fuera natural, fue impactante la verdad pues era una niña después de todo. Ella lo saludó mientras se acercaba y después la vio sonriéndole educadamente a David. David le devolvió el saludo, notando que Selene ya había empezado un entrenamiento… Una vez mas no supo que tanto decir en presencia del humano, "Se quiere por el momento recobrar las influencias que se solían tener en el mundo de los humanos, como las Industrias Ziodex y demás compañías que fueron arrebatadas una vez que se dieron cuenta de nuestra existencia. También-"

"Los humanos van a estar alerta a ello." Selene le respondió de reojo viendo a Eve sentándose a un par de metros de ellos, podía que pareciera aburrida y ausente mientras revisaba la pistola y miraba el piso pero Selene sabía muy bien que estaba colocando atención. "Lo van a estar esperando."

"Los nuevos propietarios tal vez, pero no el resto de humanos comunes. Estos nunca se dieron cuenta de la forma activa en que nosotros hacíamos parte de su mundo." Miró a Sebastian, "¿Cierto?"

"A penas me estoy enterando." Le dijo, haciéndole una seña para que continuara.

Sí, él no iba a continuar, miró a Selene quien obviamente aun esperaba que le dijera como estaban pensando los vampiros actuar para tomar de nuevo el control. "Para eso también va a ser la reunión."

Ella aún lo estaba pensando.

El teléfono de Sebastian timbró en ese momento, al contestar le pedían que regresara a la comisaría. Miró de nuevo el folder que le iba a dejar a Selene, había estado a punto de marcharse para cuando David había regresado y con tanta plática entre ellos había olvidado hacer mención a algo importante, se colocó en pie y sacó el detector de métales dejándolo sobre la mesa, "Hoy se va a llevar a cabo una limpieza en un edificio del centro. Puede o no puede que hayan lycans de ANTIGEN dentro. Mi consejo; no te acerques. El ejército irá con todo y ya está preparado un sistema de contención. Cien hombres han sido llamados aparte del grupo antidisturbios. Tu no puedes con cien hombres."

Aquello llamó la atención de Selene. No era estúpida, una cosa era atrapar a un enemigo por su cuenta y la otra era arriesgarse por algo que ni siquiera estaba segura.

David se acabó de tomar su sangre, "En el camino estuve monitoreando los canales de la policía, los disturbios en el sur de la ciudad….¿no crees que son sospechosos?"

Le sacudió la cabeza, "Se ha investigado y se sabe que no son lycans, son tan solo un grupo de humanos haciendo de las suyas mientras aterrorizan a los vecinos."

Selene le asintió mientras se colocaba en pie, "Gracias por haber venido."

Sebastian se despidió y después siguió a Selene mientras era guiado por ella hacia afuera, "Bien, pues no creo que le caiga bien a tu amigo." Le dijo haciendo practica banal.

Selene tan solo continuó su camino, "Hablaré con él. Tu has sido de mas ayuda de lo que me pude imaginar en un principio." Se detuvo ante las gradas, desde aquí podía continuar solo.

"Te llamo en un par de días…"

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"¿Qué es esto?" Eve le preguntó a David acercándose hasta la mesa.

Él también tenía una pregunta similar, "Es un detector de metales." Por qué tenían uno no lo sabía. De nuevo miró a Eve, viéndola colocar el arma sobre la mesa, "¿Como han ido las cosas en mi ausencia?" le preguntó tratando de ser amistoso, bastante era obvio que esta niña necesitaba un cambio de ambiente de ese que probablemente había tenido en ANTIGEN.

"Bien." Le contestó, notándolo no tan serio como cuando se conocieron. "No hemos tenido problemas con los humanos de afuera y ANTIGEN parece no estar buscándome más."

Le asintió, "¿Y tu padre, alguna noticia de él?"

"No, nada aún." Le respondió para prontamente continuar, "¿Recuerdas cuando llegaste al parqueadero de ANTIGEN?" David le asintió, "¿Por qué esos…vigilantes que te atacaron no se transformaron?"

Aquello había sido contar con suerte, "He estado pensando en ello también," le admitió, "y creo que fue porque eran recién convertidos. Los recién convertidos no pueden transformarse a voluntad, ¿lo recuerdas?"

Eve le sacudió la cabeza, no lo recordaba porque no lo sabía, Selene le había explicado muchas cosas pero era obvio que no todas, y ella no quería molestarla preguntando más de todo lo que ya le había preguntado. "¿Transformar a voluntad?"

Irónico que esa conversación también llevaba a una que necesitaba tener con Selene, le explicó a Eve lo que se refería.

Le asintió, "Pero los mataste…..sin saber si eran humanos o lycans…¿no es eso-"

Viendo que la niña parecía tener un problema moral con esto ultimo decidió interrumpirla, "Ellos venían a matarnos así que no había mucho mas por hacer que defendernos." Pasó saliva, "No dudes en tus instintos Eve, cuando sientas que debes resistirte a tus enemigos hazlo, no importa si son o no humanos. Los humanos creen que somos bestias sin control y muchos de ellos ni siquiera nos darán una oportunidad, así que no lo hagas tú tampoco."

Selene entró en la sala, había escuchado lo que David había dicho y no lo apreciaba. Directamente caminó hacia la mesa levantando el detector de metales, luego de encenderlo lo colocó sobre la pistola y este inmediatamente se activó, sin explicar lo que quería hacer se dirigió hacia Eve, ella retrocediendo unos pasos, "No va a doler." Le explicó.

Selene se le aproximó nuevamente, "¿Por qué?" le preguntó siguiendo el aparato con la mirada mientras Selene lo movía alrededor de ella.

"Quería ver algo." Le dijo en cuanto acabó, dejando nuevamente el detector sobre la mesa. "Sebastian dijo que tal vez podías tener un chip rastreador y tan solo quería estar segura."

¿Chip rastreador? Iba a preguntar que era aquello cuando David la interrumpió, "Quiero averiguar que está sucediendo en la parte sur de la ciudad." Le dijo a Selene, la historia de Sebastian no lo convencía enteramente.

"Y yo quiero ir al centro de la ciudad, tal vez podamos extraer uno que otro lycan antes de que sean asesinados…" miró su reloj, "Tenemos cinco horas antes de que el ejercito se empiece a preparar."

David le asintió, si no encontraban nada que era lo mas probable, después podrían ir hacia el sur, "¿Si quiera sabes en que edificio se encuentran?" preguntó, sentándose y abriendo un mapa de la ciudad que había permanecido doblado sobre la mesa.

Eve vio a Selene inclinándose sobre el mapa, ¿Acaso la dejarían acá sola? Sebastian había dicho que era peligroso…. "¿Me vas a llevar contigo?" le preguntó a Selene, dando varios pasos hasta ella, no quería quedarse acá sin saber como las cosas estaban yendo, ¿Qué si Selene necesitaba ayuda?

Culpa inmediatamente recorrió a Selene, "Harás lo que te diga, ¿entendido?" Eve asintió, "Y no te separarás de mi."

Confundido David volvió a ver a Eve asintiendo. Hacía casi tres semanas Selene lo había tenido de niñera mientras la ayudaba a proteger a su hija, ¿ahora de la nada esto? ¿De que se había perdido todo este tiempo?

Selene vio que Eve se fue a sentar en la mesa y la detuvo, "No, ve y descansa. Te necesitamos en todo tu estado."

Eve le frunció el ceño, "No estarás pensando marcharte sin mi, ¿cierto?"

No, no la iba a dejar sola, eso era peor que llevarla con ella. "Te prometo que vendrás conmigo."

Eve le mantuvo la mirada, sabiendo que ahora definitivamente sí la llevaría con ella. La palabra de Selene ahora sabía valía mucho. Todo. Le asintió, tras mirarla por última vez se dispuso a dejar la sala. Necesitaba descansar.

Selene siguió a su hija con la mirada, esperando a que desapareciera por completo y no volteó de nuevo hasta David hasta que no escuchó una puerta ser abierta y luego cerrada. Sentía culpa por llevarla con ella, no solo estaría colocando a su hija en peligro sino que también la estaría utilizando, "No sé de que parte del centro de la ciudad Sebastian se estaba refiriendo…..Lo único que tu y yo podemos hacer es reducir el área gracias a las noticias," pasó saliva, "Eve debe de venir con nosotros, una vez en el área ella como lycan podrá sentirlos, incluso con mayor facilidad si hay bastantes de estos."

Las cejas de David subieron inmediatamente, Selene esquivándole la mirada, ¿Estaba dispuesta a utilizar a su hija solo por conseguir un par de respuestas escuetas? No se atrevió a juzgarla, al menos no en voz alta. Pobre niña. Y él que había estado pensando en como traer lo que iba traer a cuestión frente a Selene, una Selene que había parecido bastante protectora con su hija, "En cinco días es luna llena. Eve es lycan." Para su confusión vio que Selene se preocupó antes sus palabras, ¿Qué era esto? ¿Pensaba utilizar descaradamente a su hija pero de todas formas se preocupaba? ¿Era eso posible?

"Lo sé." Le contestó, aquello era algo que había estado temiendo. "Tenemos que encontrar una instalación subterránea para esos días."

Él ya tenía una en mente pero sospechaba que a Selene no le iba a gustar, "¿La luna llena afectaba a su padre?" se decidió a preguntar para estar al tanto de lo que le esperaba.

Selene le asintió, "Aparte de ataques de ansiedad la luna no parecía tener mucho sobre él." Respiró profundo, "La cuestión es que Eve obviamente estuvo medicada todos estos años para contrarrestar sus poderes. No sabemos como ella va a reaccionar." Incluso por su mente había estado inyectarla con una enzima si era necesario…Pero mientras no fuera necesario iba a confiar en ella. Aunque en esas circunstancias era difícil confiar en una persona que era más fuerte que ellos dos juntos y que no tenía un sentimiento de empatía hacia los humanos como su padre. De hecho eso era algo de lo que quería hablar con Eve pero hasta el momento no había podido, ni siquiera sabía como comenzar. El desastre que Marcus había querido crear con William le venía en mente a Selene. Ellos no habían apreciado la humanidad, necesitaba que Eve aprendiera tanto lo malo como lo bueno de este mundo, llenarla de veneno contra los humanos no iba a servir así las palabras de hacía minutos de David tuvieran razón. "Que sea la ultima vez que te escuche metiéndole ideas a Eve en la cabeza en cuanto a los humanos." Le advirtió. Pero aquello era hipócrita, ¿no la estaba colocando ella también contra los lycans?

Tenía que haber un balance en algún punto, si Michael estuviera aquí él ya lo hubiera encontrado.

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Huir era lo primordial en el momento. De lo que se trataba últimamente la situación. Sintió una ráfaga de viento y supo que había esquivado un disparo por centímetros. Se atrevió a mirar hacia atrás y vio a sus dos compañeros siguiéndolo, dejando atrás a los soldados que habían impedido que se acercaran a un lycan de ANTIGEN, ahora ese lycan debía de estar muerto, así como lo estarían ellos si no escapan o atacaban. Atacar sería perder el tiempo, habían demasiados soldados y estos se pondrían a la par con ellos, una muerte casi segura. Cogiendo mayor velocidad Michael brincó sobre los tejados aterrizando con dificultad sobre uno de la esquina siguiente, sus compañeros igual y de esa forma utilizando sus velocidades corrieron por más de diez minutos. Luego cuando fue prudente tan solo bajaron en una calle confundiéndose con la multitud. Confundiéndose mas no mezclándose, el sudor bajando por sus cuerpos atrayendo demasiadas miradas, su aun nerviosismo presente, habían estado cerca. Cerca de agarrar al lycan y cerca de que los agarraran a ellos. Respirando profundo y secándose el sudor de la cara Michael entró en un callejón. "Necesitamos pasar desapercibidos." Le dijo a Jan y a Fernand. Debían de atravesar prácticamente toda la ciudad para volver al lugar en que se habían estado escondiendo por la última semana.

"Robemos un carro." Jan dijo al ver lo que Michael tenía en mente.

Le sacudió la cabeza volviendo a ascender a un edificio de residencias. Este lo suficientemente alto como para dejarle ver policías a su alrededor. No cabía duda que ahora los soldados se estarían movilizando para encontrarlos. Ellos estaban desarmados y la mejor ventaja era mantener la distancia.

Jan, Fernand y Michael se separaron en cuanto llegaron a la cima, cada uno tomando direcciones diferentes y midiendo el peligro, "Creo que debemos separarnos," dijo Jan, "Estarán buscando tres lycans y no uno."

Fernand le asintió aunque si se encontraban con un reten el híbrido era el que menos llevaba las de perder, la plata no los afectaba como a ellos. "¿Si volvemos por las alcantarillas?" esto parecía mas seguro. Las tinieblas siendo de ayuda.

En ese momento Michael se encontraba mirando en dos direcciones simultáneamente, una calle se encontraba en aquel momento llena, el otro era el callejón vacío.

A unos dos kilómetros Jan vio un fuego que estaba consumiendo un par de edificios, "Los protestantes están en esa dirección, una vez que lleguemos hasta ellos estaremos seguros."

Michael caminó hasta donde Jan y pudo ver que tenía razón, le dio una palmada en la espalda colocándose de acuerdo con él. Estaba a punto de descender cuando una sensación de amenaza le llegó, la misma sensación que siempre lo invadía cuando se encontraba con un lycan. Miró hacia su derecha, tres personas haciendo su camino entre las tinieblas del callejón, un hombre y dos mujeres. Inmediatamente la figura de la tercera mujer le llamó la atención haciéndolo olvidar el sentimiento de amenaza, ¿Selene? Pensó, su corazón apurándose aún más de lo que lo había hecho cuando fue encontrado por los soldados humanos. No, no podía ser Selene. No había ni siquiera reaccionado ante su shock cuando vio a la segunda mujer deteniéndose y tras unos segundos girándose y buscando en la oscuridad hacia donde él estaba. ¡Era una niña! Definitivamente no la clase de persona con la que Selene andaría, la mujer de abajo no era nadie, se dijo a si mismo el shock prontamente dando paso a decepción. Teniendo cuidado de no ser notado volvió a la oscuridad y hacia sus acompañantes que lo estaban esperando. En cuanto empujó a Jan del hombro para que lo siguiera lo escuchó rugir bajamente mientras mantenía la mirada hacia abajo y a unos sesenta metros de distancia donde estaban los tres humanos. En ese mismo segundo al escucharlo comprendió lo que sucedía, ni siquiera había hecho el movimiento de girarse nuevamente hacia el vacío para cuando escuchó la voz de Selene gritando su nombre desesperadamente.