David se encontraba caminando cuando de repente vio una figura que le llamó la atención, sigilosamente se dirigió hasta ella preguntándose qué haría sola en ese momento y mas importante en los exteriores, "Tengo que admitir que tener lycans con nosotros funcionaría en este momento."

Eve se giró hacia él para verlo sentándose a su lado. Muy cerca lo cual la incomodó. Las únicas dos personas que se le acercaban tanto eran Selene y Michael, "No entiendo."

David miró en frente de sí como lo hacía ella, lo único a su alrededor siendo un paisaje de cielos grisáceos y pastos verdes altos y sin cortar, "Ellos podrían cuidar el perímetro en las horas del día."

"¿Qué es perímetro?" le preguntó, teniendo una idea a lo que se refería pero no estando demasiado segura.

"Los alrededores. Ya sabes, vigilar y estar atentos de que no vengan enemigos."

Eve tan solo ladeo sus labios, "A ningún vampiro le gustan los lycans. Y según lo que tú mismo me has contado las cosas no funcionaron bien hace siglos."

"Salieron bien."

"¿Huh?" le preguntó de nuevo girándose a él.

"Se dice 'salieron bien' y no 'funcionaron bien'" le dijo explicando su corrección, "No es que esté mal dicho, pero suena mejor de esta manera."

"¿Entonces eres el único vampiro cuidando el perímetro?" preguntó, no habiendo pensado en ello ni siquiera una vez desde que llegaron al lugar.

"A estas horas sí." Le respondió y después miró hacia atrás, donde se podía ver el edificio donde se estaban quedando, "¿Dónde está tu madre?" le preguntó, por un lado haciéndosele extraño que le hubiera quitado el ojo de encima y por el otro recordando que Selene había hecho lo mismo la noche en que la conoció, había permitido que llevaran a Eve a su habitación mientras ella se colocaba a discutir con él y su padre. "No creo que apruebe que estés acá afuera y sola."

Seguramente todavía no se había dado cuenta que había salido, "Está en una reunión con unos vampiros. Siguen hablando de lo mismo." Todos los vampiros y ellas habían logrado abandonar las instalaciones en las que se estaban quedando antes de que estas hubieran sido atacadas un día y medio atrás y ahora se estaban escondiendo en un nuevo lugar. El mismo lugar en el que sus padres habían quedado de encontrarse.

David le asintió, "…..Ella no va a tomar una decisión sin Michael."

"Quedó de encontrarse con nosotras aquí hace rato y aun no ha llegado. ¿Crees que algo malo le ha pasado?" la preocupación que tenía no era algo que quería Selene viera porque de pronto la contagiaba.

David miró a la niña de reojo, no sabiendo si mentirle o darle ánimos, "Él dejó Budapest antes de que empezaran las noticias de la nueva purga así que eso es bueno. Probablemente lo que lo ha detenido son las barricadas que deben haber en el camino. Los humanos probablemente están siendo más cuidadosos que antes." Y eso era algo que venía a jugar de aquí en adelante.

Eve le asintió y después se giró a mirarlo no segura en si hablar lo que tenía en mente, después de todo ella era una niña a la que nadie tomaba en serio, "A mis padres los capturaron en la primera purga y tengo miedo de que las cosas se vuelvan a repetir."

David la vio bajar una mirada llorosa al piso y no supo exactamente como proseguir, decirle que debía de estar preocupada y mantenerse siempre alerta parecía no ser lo mejor en el momento, dudándolo llevó la mano hasta la espalda de ella y de inmediato la sintió brincar sorprendida no esperando aquello, David inmediatamente apartó su mano cayendo en cuenta que tal vez había sido imprudente de él haberle brindado aquel contacto, "Michael y Selene no sabían que los estaban siguiendo en ese entonces, ahora lo saben y están preparados." Además no están solos, tenemos-"

"Estamos solos." Eve le contestó, "Tu padre y sus amigos no nos quieren y no dudo que si los humanos o lycans llegan a dar con este lugar él me volverá a entregar, a los tres, para salvarse a sí mismo."

Se acomodó mejor, "No lo hará. No cuando la mayoría de los guardianes que se trajeron a la reunión acaban de darle la espalda y han proclamado servirle a Selene." Por supuesto eso había causado una gran conmoción, y de seguro era una de las razones por las que Selene no se había dado cuenta su hija había desaparecido. "Y no olvides que yo estoy de tu parte. La ultima vez no pude impedir que mi padre se comportara bajamente pero esta vez si llegara a presentarse la oportunidad lo haré."

"De todas formas….eso no importa. Madre ya tomó su decisión y esa es no quedarse con los vampiros. Así que de todas formas estamos solos en todo esto..."

Decidió no llevarle la contraria en eso, por lo que él sabía a Selene no le había hecho mucha gracia que los vampiros guerreros se le unieran. Y él le había pedido que le diera una oportunidad y viniera a la reunión para hablar con los vampiros a ver las cosas como salían y las cosas no podían estar saliendo peor... "Lo último que recuerdo es que eso es lo que querías, te escuché hablando con tu padre de ser mal vistos por mi raza."

Eve se encogió de hombros, "Ya no sé ni que es lo que quiero…..es tan extraño." Le dijo, "antes ni siquiera tenía que pensar sobre las cosas que pasarían conmigo." Se rascó la cara, "Era más fácil de esa forma…..No me preocupaba, no me asustaba, no dudaba de nada."

Podía ver que ahora sí y en esta situación a Eve le estaba costando adaptarse, "Esa es la vida acá afuera, niña." Eso ultimo lo dijo para ver si se enojaba con él y le decía el 'mi nombre es Eve' que siempre le daba pero eso no sucedió, lo que le demostraba cuan concentrada estaba en ese momento. "Sabes, nunca te había escuchado referirte a Selene como madre, creo que es la primera vez que lo hago."

Ante aquello Eve le frunció el ceño pues se dio cuenta que era verdad, podía pensar en Selene en términos de madre pero no decía la palabra porque aun se sentía extraño. "No me di cuenta cuando lo dije." Le contestó encogiéndose de hombros.

No por vez primera sintió pena por la niña. Respiró profundo cuando una brisa le dio de frente en la cara y vio a Eve haciendo lo mismo. "Vamos adentro, si tu madre se da cuenta que dejaste la instalación no me cabe en duda que entrará en pánico."

"Esta es la primera vez que estoy afuera en un campo en las horas del día…..cuando en ANTIGEN pensaba en días así me imaginaba muerta de la felicidad y corriendo de un lado al otro, trepando arboles." Pasó saliva, "En vez de eso estoy asustada y queriendo desaparecer."

David exhaló profundamente conociendo muy bien el sentimiento, para él también esto de estar bajo la luz del sol era nuevo, y ni siquiera lo había disfrutado por un solo momento, siempre de aquí para allá haciendo de mensajero de Selene para su padre, o emprendiendo con ella y su familia un viaje largo que se había tornado nefasto, "Las cosas nunca resultan como uno las imagina." Él ya estaba acostumbrado a aquello, "Es decepcionante pero hay que recordar que no siempre la vida es así y a veces trae sus sorpresas y cosas buenas."

Cosas buenas. No estaría aquí sentada si no hubiera encontrado a sus padres y aquello lo había cambiado todo. "David, si mis padres deciden marcharse….¿vendrás con nosotros?" le preguntó, después de todo así no hablaran o compartieran mucho su presencia para ella ya era algo normal.

"Aún no lo sé." Le respondió siendo honesto, su mente en una encrucijada en cuanto a tomar una decisión, "Supongo que tomaré mi decisión llegado el momento."

Eve le asintió, "¿No quieres dejar a tu padre?" Para ella Thomas era de lo peor y hasta lo odiaba, pero David debía de quererlo, era su hijo. Muchos vampiros tenían mala opinión de sus padres y ellos no habían demostrado más que ser buenos con ella, así que esa parte si la tenía clara.

"Es complicado." Le respondió, no dispuesto a tener una conversación en cuanto a la lealtad que le tenía a su padre y como eso enlazaba a su corazón a tomar aquella decisión.

Eve se giró a mirarlo y lo vio con la vista perdida en frente de él, tomó tan solo una tira de pasto del piso y la estudió en su mano, tras un par de segundos atravesándolo con su uña.

David la miró hacer aquello por unos momentos. Suficiente, se dijo colocándose en pie, "Regresemos adentro."

Eve no quería marcharse pero no dudaba que si no lo seguía él iría a decirle a Selene que estaba acá afuera sin su permiso. Más a regañadientes que nada se colocó en pie y caminó hasta el edificio.

.

.

.

"Eve, aléjate de la ventana." Selene le advirtió a su hija cuando la vio asomándose hacia las afueras del edificio abandonado en que se estaban quedando.

"Michael debería de haber llegado para ahora, ¿no?" preguntó una vez más. Quería salir y averiguar que le había sucedido pero sabía que no podía, Selene no la dejaría.

Selene le asintió, todo este tiempo no había querido demostrarse ansiosa ante su hija pero ahora podía ver que eso estaba fallando, el retraso de diez horas de Michael se estaba tornando preocupante, y por todo lo que era estaba tratando de no entrar en pánico pues un retraso de incluso un par de días era algo normal en una misión. Solo que no era cualquier misión, y él no era cualquier soldado. Doce horas, si a las doce horas no había llegado enviaría a David con Eve a su próximo destino y ella volvería a recorrer el camino hasta Budapest para averiguar lo que le había ocurrido. "Ve a descansar. No has dormido en las ultimas horas y más que nunca tienes que contar con todos tus sentidos."

"No tengo sueño." Simplemente le contestó, tenía que estar atenta a lo que podía suceder. Vio a su madre sacudiéndole la cabeza mientras se levantaba de su asiento e iba por una bolsa de sangre y se la pasaba. Eve la tomó, viendo al grupo de vampiros con ella colocándole atención. El grupo de vampiros que parecían querer que Selene se les uniera…. "Es bastante hipócrita de Thomas culparnos a nosotras de llevar a los humanos policías hasta ellos cuando horas después él quiso venir con nosotras."

Ilonka sabía que el comentario de la niña no iba hacia ellos sino hacia su madre y que este era tan solo el reflejo de su imprudencia….o seguramente ya había tomado el vicio de su madre de hablar sin considerar sus palabras primero. "Aprenderás jovencita que ante un peligro la gente decide apegarse a lo que más le conviene aunque sea unirse a un enemigo para derrotar a otro." Ilonka le explicó a Eve.

"Además," Joseph, interrumpió mirando a la niña, "ellos no deben de estar muy contentos de que nos hallamos unido a tu madre." A Thomas le había salido el tiro por la culata cuando dio la orden de huir y David al mismo tiempo le había pedido a esos guerreros que iban con su padre que se levantaran en armas contra los humanos si la oportunidad se presentaba.

"Ustedes no se me han unido." Selene corrigió al vampiro, "Tan pronto como Michael llegue Eve y yo nos iremos con él." De esta manera exponía la decisión que había tomado. Estaba harta de las peleas entre los grupos y no se podía ver a si misma haciendo parte de eso a un término más largo. No se quedarían con los vampiros así unos de estos le estuvieran tendiendo la mano…por como su hija lo decía pura hipocresía y conveniencia.

"Estamos más seguros si hay más gente con nosotras, ¿no? ¿Por qué nos arriesgaríamos a quedarnos solos?" estaban en un problema, podía no confiar en los vampiros pero cantidad significaba seguridad y no le interesó cuestionar a su madre de frente y con audiencia, algo que aprendería a no hacer con el tiempo.

"Llamaremos menos la atención." Le contestó simplemente decidida a no darle razones, Michael y ella habían hablado sobre hacer lo que era mejor para Eve y en su opinión eso lo era.

"Escucha a tu hija, Selene. Si lo que dicen en las noticias es verdad entonces es muy probable que un grupo aislado no sobreviva la tercera purga." Pavel habló.

"Dile eso al grupo de representantes que fue asesinado." Le contestó simplemente caminando hasta la ventana en que Eve había estado hasta hacía unos minutos. Michael la había llamado a decirle que un grupo de vampiros de alto rango sería cazado por los humanos y en el momento ella había creído que serían los vampiros con los que estaba, solo para enterarse horas después que había estado equivocada y aquellos asesinados fueron los vampiros representantes que no lograron llegar al punto de reunión. Habían sido interceptados a mitad de camino y seguidos desde ese punto.

Pasaron varios minutos sin nadie decir nada, todos pensando silenciosamente en lo que esta tercera purga traería, en el peligro en el que estaban. Esconderse. Por el momento no había nada más que hacer. Esconderse a esperar, y ellos ya habían comenzado con esto. Pelear de frente como querían algunos vampiros sería la muerte.

Preocupada Eve levantó la mirada del piso cuando una sensación le llegó, "Selene," llamó a su madre mientras caminaba hasta la ventana queriendo mirar hacia afuera, por una parte esperando ver a su padre llegar, por otra un grupo de lycans o de humanos.

Selene se le unió a Eve y no notó nada afuera hasta pasados varios segundos cuando el sonido de un motor solitario le llegó para otros momentos después ver un carro en malas condiciones aparecer. De inmediato se giró hacia su hija, "Quédate aquí." Le ordenó y vio que se fue a negar y le sacudió la cabeza, "Quédate aquí," le repitió para un momento después ella asentirle. "Joseph, reúne a unos hombres y alcánzame. Pavel, ven conmigo." Les dijo a los dos hombres quienes para el momento ya se encontraban en pie. Cuando dejó la sala en la que se estaba quedando y empezó a recorrer los corredores le fueron visibles el resto de vampiros colocándose atentos a lo que sucedía. Selene no mermando el paso, "Quédate con Dragovich y su grupo, que no vayan a crear problemas." David se le unió en ese momento, "Dile a tu padre que si le entrega a mi hija a nuestros enemigos personalmente me haré cargo que sea una de las ultimas cosas que haga."

"Ese es Michael." David le dijo haciendo de lado aquel comentario.

"Eso no lo sabemos," le respondió, "y sí lo es, es probable que lo estén siguiendo."

David le sacudió la cabeza, "Hace cuatro horas mandé a un grupo de vampiros para cerciorarse del perímetro. Me informaron hace diez minutos que el híbrido estaba pidiendo paso, viene con tres lycans. Y más que eso nada."

Aquello no la llenaba de tranquilidad, si algo le daba molestia que no se le hubiera informado antes, "¿Y como saben que es el híbrido?" ¿Con su descripción física? Ridículo, o ¿acaso había hecho alguna demostración?

"Lo probó…" le contestó simplemente notando a Selene mas cortante de lo normal.

Pavel notó que a David no le gustó de a mucho que lo devolvieran hasta el edificio pero no dijo nada. Así como él tampoco lo hizo. En segundos salieron por la puerta principal mara momentos después ver el carro aparecer, escuchar a Selene exhalar con tranquilidad le dejó saber que ahí en verdad venía el híbrido. Sin saberlo y tal vez porque estaba nervioso mejoró su posición para lucir mas intimidante ante esos cuatro lycans que se bajaron del carro. Como era de esperarse los cuatro personajes parecían estar cerca a ser unos vagabundos y los actos de ninguno lo situaba por encima de los otros para demostrarse como líder. De hecho pensó que el híbrido era el hombre más alto que venía con ellos, el más acuerpado. Un hombre negro de unos ciento veinte kilos y que al hablar la vibración de su voz le era audible a él quien estaba a varios metros de distancia. Pero pronto vio que no era así al los cuatro hombres caminar hacia ellos y uno sobre salir de entre el grupo, un rubio, quien caminó directo hasta Selene y no se detuvo hasta estar justo en frente de ella. "¿Donde está Eve?" lo escuchó preguntar con preocupación.

"Está bien." Le contestó, "No sabía si los que se acercaban eran enemigos o amigos y la mandé a esconder."

Michael le asintió, de inmediato mirando al hombre al lado de ella, "¿Podemos hablar, a solas?"

Selene a su vez miró hacia los tres lycans, ellos estudiando sus alrededores y señalando hacia el interior del edificio, "Pídeles que no vayan a ocasionar problemas." Eso era lo último que necesitaban.

"Ya saben eso."

"Lo siento, pero si esto se trata de información que traes creo que entonces es de interés para nosotros." Pavel le dijo a Michael, no dejándolo así marchar con Selene.

Michael le asintió señalando hacia Fernand, "Él los colocará al tanto de todo. Por ahora Selene y yo debemos ponernos de acuerdo en unas cuantas cosas." Y no había acabado de decir eso para cuando escuchó pasos desde el interior del edificio, tres vampiros inmediatamente saliendo.

Thomas miró hacia quien evidentemente era el híbrido y señaló hacia los tres hombres harapientos detrás de este. "Esos tres lycans no son bienvenidos."

Dragovich se detuvo justo al lado de Thomas, "Y tu presencia fue aceptada a regañadientes, es una falta de respeto para con nosotros que hayas traido-"

"¿Ah, si? Pues jodánse." Michael interrumpió a los dos vampiros al ver que lo iban a empezar a humillar, "Se pueden largar si lo desean, este lugar no les pertenece y si están aquí es porque Selene decidió traerlos con ella." Después de todo ella no sería capaz de dejar a toda su raza perecer. No los traicionaría totalmente así algunos vampiros lo creyeran. Con molestia miró hacia Selene quien se encontraba a su lado, "Y estabas hablando de que los lycans no buscaran problemas….." le dijo echándole en cara aquello.

De inmediato Dragovich y Thomas le sisearon al lycan no creyendo en su insolencia, en cómo se atrevía a tratarlos de aquella manera. Thomas desenfundó su espada y de inmediato varios rugidos se hicieron escuchar. La voz de David a sus espaldas le llamó la atención pero no fue su nombre el que llamó sino el de Eve, estando consciente de que algo iba a suceder se giró pero no lo logró hacer del todo, un segundo después se encontraba perdiendo el equilibrio para recuperarlo casi inmediatamente solo para notar que ya no tenía su espada, y que Eve se encontraba ahora reunida junto a su padre mientras la veía por primera vez transformada, obviamente retándolo. "¿Cómo se atreven?" preguntó con enojo.

Ilonka habló desde el interior de la edificación, "Fuiste tú quien lo atacó primero, Thomas, ¿y te sorprendes porque se vaya a defender?" Salió de la oscuridad del lugar y le asintió al joven como reconocimiento, "No me esperaba menos de ti." No se dejaría por debajear de los vampiros y eso era útil si pensaba continuar con la ayuda de sus lycans, "Y aunque aplaudo tu actitud también debo recordarte que eres el híbrido y en este momento eres tu quien está rodeado de enemigos, no nosotros." Le dejó ver al hacer una seña para que más vampiros se asomaran por las ventanas. Selene quien se había unido al híbrido en el segundo que vio a Eve salir de la casa la miró fijamente y le quitó la espada a su hija.

"Él no está solo." Sterling uno de los lycans le contestó a la vampira mientras daba un paso hacia adelante. Podían haber más de veinte vampiros en el lugar pero Michael tenía tres lycans de su lado, una vampira –suponía– y la hija de ambos. La pelea no sería tan desigual así esos vampiros estuvieran armados y ellos no.

"Sabemos que no está solo, y creo que las palabras de Ilonka no venían para provocar problemas. Solo para recordarnos el lugar de todos." Fue Pavel quien habló.

"Él tiene razón, lo menos que necesitamos en el momento es colocarnos a pelear entre nosotros cuando allá afuera se nos está cazando. Este es el momento de colocarnos al tanto y de acuerdo en cómo se llevará esta situación." Ilonka respiró, "En las ultimas purgas no prestamos un fuerte unido, tal vez si en esta lo hacemos las cosas saldrán diferentes."

"Tan solo quieren salvar su trasero." Fernand le contestó a la vampira.

"¿Acaso ustedes no quieren lo mismo?"

"Padre," David habló acercándosele al principal culpable de crear el ambiente hostil, "Michael tiene razón, si no te agrada su presencia entonces es mejor que te marches. Después de todo este es el lugar de él y de Selene, no el nuestro."

Así que esa era la sabandija que había entregado a Eve a los lycans, Michael pensó cayendo en cuenta de la situación, de porque Eve había atacado al viejo tan de frente y porque David estaba tratando de hacerlo alejar. Miró hacia su izquierda, Selene con la espada aún en alto, esperando problemas de su propia raza, "Ven conmigo." Le pidió y sin darle esperas tomó a Eve de la muñeca y ambos entraron a la instalación, los vampiros inmediatamente abriéndoles paso. Sin rumbo fijo Michael escuchó pasos que lo seguían, no solo los de Selene sino también otros más pesados, una vez ya visionando una sala entró en esta, la puerta cerrándose casi inmediatamente detrás de él, al girarse vio a Selene en frente suyo y las sombras de dos lycans afuera de la puerta haciendo de vigilantes así el no lo hubiera pedido. "¿Por qué están los vampiros aquí?" no pudo dejar a un lado el tono de reclamo.

Fue Eve quien notó el descontento de Michael y sin pensarlo decidió hablar por Selene, "Necesitaban un lugar para quedarse después de que nos llamaste y cuando Selene dijo que nos marchábamos ellos decidieron seguirla, unos cuantos-"

"Eve-" Selene le dijo pero Eve continuó hablando de recorrido.

"-se le unieron proclamándole lealtad, y otros como Thomas también la siguieron porque no tenían a donde más huir. No es su culpa que estén aquí."

Él y Selene habían tenido sus problemas en todo el tiempo que llevaban conociéndose pero nunca estuvo tan enojado con ella como en ese momento.

Al ver el silencio que se continuaba dando Eve decidió proseguir, "¿Ahora que estamos todos juntos entonces que vamos a hacer?" deseaba que la decisión de Michael contradijera la de su madre pero era poco probable que fuera así. Para ahora no le importaba ser mal vista por los vampiros si estos le ofrecían protección. Decidió dejar conocer por primera vez ante su padre lo que quería, "Es mejor para nosotros estar con un grupo de personas que solos. Habremos mas para defendernos."

"Habrá más gente para traicionarnos."

Con aquello Michael reconoció lo que Selene no le había dicho hasta el momento, que no pensaba unírsele a los vampiros, y a diferencia de las palabras ciertas pero duras de Selene Michael tomó a su hija del hombro y se lo apretó haciéndola mirarlo, "Seremos una presa difícil de alcanzar una vez que desaparezcamos del mapa, Eve." le explicó, "Selene, tu y yo tenemos un don que es que ni la luz UV ni la plata nos lastima, tenemos que basarnos en esto para aprovechar nuestras oportunidades."

Selene esperó un par de segundos para que Michael pareciera darle confianza a su hija con una mirada y después sí habló, "Eve ve y busca a David, dile que queremos una reunión….solamente con Ilonka y sus hombres; ya ellos podrán después darles la información al grupo de Thomas."

"Pero-"

La miró a los ojos pidiéndole sin palabras que no la cuestionara, "No hay tiempo que perder..."

Michael vio a Eve tras un segundo mirándolo a él, silenciosamente pidiéndole que desautorizara a Selene pero él no lo hizo, "Ve," le dijo bajando su mano hasta la espalda de ella. Reluctantemente Eve dejó la habitación un segundo después. Michael solo habló hasta que estuvo seguro Eve no podía escucharlos, "Conseguiste aliados y te dieron un ejército." Le dijo, "Veo que David consiguió justo lo que deseaba."

"Bien sabes que no es lo que yo deseaba," le contestó con el mismo tono de reproche, ella tan solo había querido que alguien les permitiera unírseles, de todas las cosas que no necesitaba una posición de líder era una de ellas.

"Puedes decir que esto no cambia las cosas Selene pero la verdad es-"

"No cambia nada, Michael." Selene le contestó interrumpiéndolo, "Sé que esto dificulta las cosas pero no les he prometido nada a los vampiros. Eve y yo estábamos ciñéndonos al plan; esperarte para marcharnos." Señaló hacía las sombras de los dos lycans que habían afuera de aquella sala, dejándole ver así que él también había permitido dar o recibir una ayuda de su propia raza.

Él no tenía nada que lo ligara a aquellos lycans más que un agradecimiento, nada lo ataba a ellos. Y de las muchas cosas en su mente en las últimas horas había estado lo que haría con los tres lycans, los había traído sin compromiso alguno tan solo para ayudarlos a dejar la ciudad tras ellos haberle brindado información y una muy generosa ayuda. Podía lavarse las manos de todo esto que no lo podían culpar, él no había prometido nada. De hecho lo había dejado demasiado claro, 'esto es por Eve, por Selene y por mí.' Les había explicado cuando no parecían entender su odio hacia ANTIGEN. Pasó saliva, "Sé que le dije una cosa a Eve pero no puedo dejar de pensar que ella tiene razón en que habrá más estabilidad si ustedes dos se quedan con los vampiros que ya las aceptaron."

"¿Nosotras dos?" preguntó sintiendo enojo surgir en ella. "¿Qué quieres decir?"

Era obvio que sabía lo que quería decir, sus ojos húmedos le dejaban saber muy bien que ella sabía lo que él quería decir, y por más que eso era mostrar vulnerabilidad Michael estaba al tanto que sería lo único que se le permitiría ver, de aquí vendría una discusión entre ellos, le colocó ambas manos en los hombros y la fijó con la mirada, "Mírame a los ojos y dime que no hay posibilidad de que ellos brinden más seguridad que tan solo nosotros dos…" Al ella no responder inmediatamente y sintiéndola quitarle las manos hostilmente de los hombros para luego alejarse Michael se dio cuenta que él tenía razón, 'No puedo creer que me quieras dejar.' fue el pensamiento que retumbó en su mente, algo que ella estaba pensando e inmediatamente la corrigió acercándosele, "Nunca quisiera dejarte Selene…."

"¿Qué?" le preguntó, haciéndosele evidente que su pensamiento había pasado de ella a Eve y luego a él.

"Nunca quisiera dejarte," le repitió, "tan solo quiero hacer lo mejor para Eve…y no sé lo que eso es." Se remojó los labios, "Tu aun conoces este mundo mejor que yo."

Chistoso, pensó con ironía, ella aun no sabía cómo ser una madre y él estaba pensando dejarla a cargo sola de ello. "Ellos son cantidad, Michael," le respondió, "pero no confío en ellos totalmente, pueden traicióname en cualquier momento y solo hay una persona que sé nunca hará eso." La fe ciega que le tenía a él incluso superaba la que le había tenido a Viktor. "El miedo de que algo le pueda a suceder a Eve me hace indecisa…pero mis instintos son otra cosa."

Michael bajó la mirada apenado, sintiéndose hasta cobarde al dejarle todo esto en el plato a Selene.

"Prefiero estar contigo huyendo segura de que no me traicionarás a tener un techo sobre mi cabeza sospechando que todos los demás lo harán."

Apesadumbradamente le asintió, Michael fue a tocarla pero Selene lo esquivó gracias al enojo que tenía, bien, pensó, "Hay algo que debes saber." Le dijo cambiando por completo la conversación, "Mi tardanza no se debió solamente a que estaba recolectando información o dejando la ciudad…" inmediatamente la vio mirándolo fijamente, obteniendo toda su atención, sin poderse detener se rascó la cabeza con nerviosismo. "La embarré. Actué sin pensarlo y ahora todos podemos estar recolectando las muestras de mi descuido."

"¿De qué hablas?" se preguntó a qué podía estarse refiriendo.

Michael exhaló, "Cuando Fernand se puso en contacto conmigo lo hizo porque ANTIGEN estaba reclutando de nuevo, salvando a esos lycans que continuaban en las alcantarillas o que habían logrado mantenerse a raya todo este tiempo. Me puse en comunicación con tu amigo Sebastian y pues digamos que no fui tan amigable como lo fuiste tú y resulté obteniendo información que un ciudadano común no debería de tener."

"Sebastian es un ciudadano común." Le dijo, para que no viniera con ese cuento de que ella había sido demasiado amigable.

"Sebastian puede ser un ciudadano común pero algunos de sus contactos no. Siguiendo un par de pistas los lycans y yo dimos con un grupo importante de ANTIGEN que creímos –por mala información- que eran los responsables de todo el asunto de los superlycans…bien, dimos con ellos y la idea era mantenerlos con vida y sacarles información pero la UPI pareció que nos estaba vigilando porque nos atacaron en el lugar sorprendiéndonos."

"¿UPI?" preguntó.

"Unidad de Personas Infectadas" Michael le contestó para continuar con su relato, con la parte más desalentadora, "La mayoría logramos escapar…y actuando sin pensarlo y en un afán di mi autorización para que unos lycans colocaran unos explosivos…Estábamos en unos túneles y la UPI junto con los personajes de ANTIGEN fueron enterrados vivos en estos… Selene, no creo que la UPI bajara hasta allá para matarnos a nosotros sino para rescatar a los altos mandos de ANTIGEN."

Silencio reinó por unos momentos mientras Selene pensaba en lo que le decía. "¿Tienes alguna confirmación de ello?"

"Nada tangible," le admitió, "pero no fue sino cuestión de horas para que después de aquello en las noticias saliera la información sobre la nueva purga en toda Europa."

Le asintió leyendo lo que él no decía, que por sus actos creía que era el culpable de la nueva purga, "Que el gobierno y ANTIGEN estén confabulados no ha sido una opción descartable en todo este tiempo. Y así tarde o temprano la nueva purga se iba a dar. "

"Pues sí, pero no veo a los vampiros allá afuera tomando las noticias con tanta simplicidad como lo haces tú." Decir que ambos ya estaban acostumbrados a huir y a pelear era hasta irrisible.

"A mí también se me ha hecho saber que los vampiros se las han arreglado para infiltrar ANTIGEN via Ziodex, y como 'prueba' de su buena disponibilidad Ilonka me contó sobre unas pruebas aprobadas por los militares, pruebas que se estaban haciendo a base de un vampiro para separar de su organismo un no-se-qué y así incrementar la fuerza en los soldados humanos. ¿Te suena Proyecto C5?"

Michael se remojó los labios y le asintió, le gustaría decir que no pero estaría mintiendo, "Aparecía en unos papeles de los que me hice antes de que te encontrara….No se hacía mención de ello en más que en un renglón; algo así como 'reunión con el gobierno para discutir el proyecto C5' todo lo que me pude imaginar no era más que eso, una suposición y por eso no te conté nada."

Y no le había contado por una sola razón, "¿Yo era ese vampiro?"

Michael decidió desestimar aquel proyecto tan solo para tranquilizarla, "Si lo fuiste dudo que ANTIGEN hubiera tenido mucho éxito. Los idiotas ni siquiera sabían que podías caminar bajo la luz del sol. Evidentemente toda su atención estaba puesta en Eve." Tiempo no tuvo de añadir algo mas o esperar por una respuesta pues el silencio monumental que había afuera cambió con un zumbido, zumbido que subió de volumen con el par de segundos que le tomó darse cuenta que algo andaba mal, sin notar que dejaba a Selene esperando por una respuesta caminó hasta la puerta, dos de los lycans esperándolo allí, "¿Dónde están Fernand y Romulus?" preguntó continuando el camino y de repente un silbido fuerte se hizo presente seguido prontamente por un temblor y una explosión que hicieron sacudir los cimientos de la ya destrozada instalación, Michael se cayó sin siquiera poder evitarlo.

Aturdida Selene se levantó del piso, tomándole varios momentos para que su mente entendiera lo que estaba sucediendo, "¿Michael?" preguntó, aunque no se pudo escuchar a sí misma, el pitido resonante en sus oídos no permitiéndoselo así como el halo en frente de sus ojos con los cuales solo podía ver polvo a su alrededor. Apoyándose contra la pared tuvo que encontrar un balance, su cerebro reconociendo que hubo una explosión y demasiado cerca de ellos pero sus sentidos no pudiendo colocarse a la par de su mente desesperada. "¡Michael!" volvió a llamar mientras que sentir con sus manos los huecos en las paredes le dejaba saber que metralla había volado en todas las direcciones, que no pudiera siquiera caminar sin toparse con un obstáculo también le dio a saber que el segundo piso o parte de este había colapsado sobre ellos. Solo en ese momento se le ocurrió tocarse en búsqueda de heridas y después de hacerlo y levantar la mano la encontró manchada de sangre….de donde no sabía pues la concusión en su cerebro no la dejó pensar, o tal vez fue la preocupación, "¡MICHAEL!" No se podía escuchar a si misma pero tal vez él podría, él o Eve. Cielos, Eve.

Con un terrible dolor de cabeza Michael abrió los ojos, un cuerpo sin vida justo a su lado lo hizo colocarse en pie, gracias a dios que no era Selene, pensó, en alerta recordando lo sucedido, estaban siendo atacados. "¡Selene!" gritó tosiendo mientras se preparaba a recorrer sus pasos pero la verdad era que ni siquiera sabía donde había estado antes de la explosión. Calor reinante y la tos que tenía le hacían ver que un incendio se encontraba cerca. Sus pies perdieron estabilidad y se derrumbó de nuevo, sintiéndose débil. Tratando de colocar atención miró a su alrededor, apenas si podía hacer el pasillo destruido a sus lados, y nada se veía a mas de dos metros, aun así y sabiendo que no debía respirar demasiado decidió buscar su camino así fuera a tientas. Un sonido bajo de un quejido y un golpe le fue audible mientras debajo de sus manos y rodillas las millones de partículas provenientes de la explosión lo lastimaban, piedras, vidrios, incluso el polvillo fino del nitrato de plata… De repente una figura en frente de él se agachó, un rostro raro apareciendo, solo que no era un rostro, era una persona con una máscara anti gas, sin pensarlo Michael lanzó un puño en frente de sí, la persona completamente vestida de negro yéndose al piso. De inmediato le quitó la máscara y respiró de esta el oxigeno limpio que sus pulmones necesitaban. Sosteniendo el arma que el hombre traía Michael se la quitó y lo dejó atrás, con cada respiro que tomaba notando como sus fuerzas regresaban a él. No había recorrido más de seis metros cuando reconoció una figura en el piso, debajo de esta sangre, dejando ir el arma con sus dos manos giró el cuerpo de Selene, inmediatamente colocando una mano en su costado para hacer presión en la herida que ya no parecía sangrar, asustado inmediatamente colocó sus dedos contra su carótida y encontró un pulso bajo, en ese momento notando el morado en su frente, morado que parecía venir de la culata de un arma, inmediatamente miró la que él traía y como si fuera de esperarse la encontró manchada. Tomando una última bocanada profunda de aire limpio Michael se quitó la máscara y se la colocó a Selene. No perdiendo tiempo se colocó en pie para buscar una forma de salida, el humo a su alrededor no provenía de ningún incendio, al menos no de uno cercano a ellos, este era un gas anestésico, Fentánol, Phentanol, no recordaba el nombre pero era lo que había leído había sido utilizado para adormecer a Eve en su estadía en ANTIGEN. El soldado había hayado una forma de encontrarlos así que una salida debía de estar cerca, el problema era que se encontraba demasiado aturdido y no se atrevía a alejarse demasiado de Selene por si gracias a su aturdimiento no podía regresar a ella o por si mas soldados irrumpían. Después de unos segundos volvió hasta donde ella y al quitarle la máscara con una de sus manos le tapó fuertemente la nariz y la boca para que no respirara el gas mientras el respiraba del aire limpio. Mierda, ella no se curaba tan rápido como él, recordó volviéndole a colocar la máscara.

De repente un sonido amortiguado se le hizo audible con dificultad.

.

.

.

Agarrando a Eve fuertemente de la muñeca David y ella corrían por un pasillo desocupado en el tercer piso, siempre alejándose de las ventanas mientras buscaban un lugar que proveyera un resguardo apropiado. "Quiero ir donde mis padres…." Le pidió aun en shock, sin pensar que si lo quería lo podía hacer, David no sería suficiente para detenerla.

"En estos momentos estamos siendo rodeados, Eve." Le contestó con apuro, por fin viendo el lugar que estaban buscando, "En unos minutos los humanos entraran y arrasaran con todo lo que encuentren. Es a ti a quien debemos proteger." Le contestó dirigiéndola hasta lo que antes había sido una enorme biblioteca, pero David no caminó hasta esta sino hacia la pared contraria, abriendo allí un gabinete pesado y grande de madera. "Vamos, entra allí." Le dijo dándole a entender que ese sería su lugar de escondite mientras los vampiros luchaban por sus vidas.

"Yo no-"

No alcanzó a terminar pues inmediatamente pudo escuchar una voz proveniente desde afuera, lo que Eve no sabía era que la persona que hablaba lo hacía desde un parlante. "Se encuentran rodeados. Entréguense pacíficamente y obtendrán una muerte misericordiosa."

Mientras la persona continuaba hablando David cogió a Eve de la cintura y la subió hasta el gabinete, "Iré a buscar a tus padres." Le mintió, "Tan solo quédate aquí lo mas callada que puedas. No hagas ningún ruido, ¿está bien?"

Lo cogió de los hombros para luchar contra él, "Pero David-"

"Los humanos no te desean a ti ni a tu padre, nos desean a todos. Pero no puedo dejar de pensar que tal vez hombres como mi padre o Dragovich querrán negociar con ellos como lo hicieron con los lycans en la represa." Le admitió, "Si ellos no saben dónde estás ni estás a mi alrededor tendré más tiempo para armar a un grupo y buscar a tus padres." Supo que la convenció cuando dejó de luchar contra él y le permitió meterle las piernas al gabinete.

"Tienen tres minutos para salir, sino un grupo de doscientos hombres se internará en el lugar." El humano que venía con la UPI amenazó.

Miró fijamente a David, "No quiero estar sola." Le pidió a punto de llorar.

Inmediatamente sintió pena por la niña, "No lo estarás por mucho tiempo." Le respondió. "Si escuchas ruidos afuera no salgas hasta que sean tus padres o yo los que nos identifiquemos, ¿está bien?" y sin esperar por respuesta cerró la puerta dejando a Eve en total oscuridad. Que los humanos dieran un plazo de tiempo le dejaba saber que sí estaban en el lugar por Eve o por el híbrido, ellos muy bien podían atacar aéreamente sin importarles quienes perecían o no. Corriendo a toda velocidad salió a buscar al resto de los vampiros, estos todos en una sola habitación dos pisos más arriba y cuando entró en esta inmediatamente todos se giraron hacia él.

"¿Dónde está la niña?" Dragovich le preguntó caminando hacia él.

"Segura." Le respondió evitándolo y yendo hasta donde Essâm, "¿En verdad hay doscientos hombres allá afuera?"

Abira le sacudió la cabeza, "Por ahí ciento treinta, mas tres helicópteros. Salir de aquí será una tarea imposible."

David le iba a responder pero sintió que fue cogido del brazo y girado, la cara de su padre quedando en frente suyo, "¿Ves lo que has hecho? ¡Una vez más has traído al enemigo a nuestra puerta por estar de parte de Selene y su hija!"

"Sea como sea, el hecho es, padre, que esta no es nuestra puerta, y que tu como todos los cobardes que no la han aceptado fueron quienes decidieron seguirla hasta este lugar, no al contrario." David se soltó ignorando a su padre, "Si queremos salir de esta tenemos que luchar." Le dijo a Pavel, de quien conocía su pasado y sabía que había sido un guerrero una vez.

"¡No tenemos armas suficientes con nosotros!" le respondió, casi todo lo habían dejado en la otra instalación mientras huían de esta.

"Entonces tenemos que hacer que las que tenemos nos basten," Essâm contestó. "Ya nos podremos hacer con las armas de algunos humanos."

David le asintió viendo como los vampiros que se creían a sí mismos guerreros inmediatamente se acercaron, "Tenemos que buscar una mejor posición. Tenemos que hacer que los humanos vengan hasta nosotros y no al contrario."

Pavel le asintió, "Vamos," les dijo saliendo, "Si nos quedamos aquí nos estaremos sirviendo en bandeja de plata." Se encontraban en el último piso, sin ningún otro lugar al que ir sino al techo, donde los soldados en los helicópteros jugarían con ellos al tiro al blanco.

"¿Saben que somos vampiros?" preguntó Akio lleno de nerviosismo.

En ese momento miedo también se esparció por él, David se detuvo, "Quédense en el tercer piso, yo bajaré y me haré cargo del primer grupo que entré." Él no presentaba debilidad ni a la plata ni a la luz UV.

Asintiendo Ilonka le quitó un rifle a uno de sus muchachos y se lo pasó a David, luego en su mano le depositó las únicas dos granadas que tenían y que podía detener a los humanos unos minutos más.

"¿Donde están Selene y el híbrido?" Dravogich preguntó lo obvio que todos querían saber. "¿Acaso se han marchado?"

"No. Creo que estaban cerca al lugar en que cayó la primera bomba." Les contestó y respirando profundo corrió hacia el primer piso.

"La cabeza de cada humano tendrá un precio." Pavel les informó a sus compañeros, incitándolos a la guerra.

David bajó hasta el primer piso, sus manos temblando sabiendo que solo era cuestión de segundos de que los humanos entraran, se encontraba solo, sin un plan, en una misión suicida, por un segundo miró hacia una sala adyacente que parecía haberse desmoronado sobre ella misma y no pudo evitar caminar hacia esta y debajo de una pila de escombros que parecería no poder sostenerse durante mucho tiempo vio un pasadizo angosto y oscuro, y pisadas de unas botas que parecían haberse perdido en su interior. Su posición era acá afuera pero sabía que debía de investigar lo que había sucedido allá adentro. No pudiéndose mover del lugar escuchó pasos y sus instintos le dijeron que se escondiera así que de inmediato se agachó buscando resguardo entre los escombros como un cobarde, sacando la cabeza pudo ver a dos soldados parados en las afueras mientras esperaban. Sabiendo que ese no era el momento en proseguir él también esperó, su mente tomando la decisión de tan solo atacar con una de las granadas cuando la mayor cantidad de soldados estuvieran en la sala. Un sonido detrás de él lo hizo girarse y mirar en el interior del pasadizo donde a unos diez metros vio la boca de una pistola aparecer, viendo cual era el peligro inminente en un segundo David se encontró a punto de atacar cuando vio a dicho soldado aparecer, solo que no era un soldado, no estaba vestido como uno y traía a una persona renqueando en sus brazos. Al reconocer de inmediato el cabello rubio de Michael le hizo una seña para que no hiciera ruido. En menos de un segundo los soldados empezaron a ingresar lentamente al lugar, manteniéndose contra las paredes y barriendo los lasers de todas sus armas en cada rincón. David no era bobo y volvió a esconderse, sabiendo que probablemente esas armas también venían equipadas con instrumentos de reconocimiento de calor corporal.

Mientras Michael la ayudaba a apoyarse contra una pared donde ya no tenían el riesgo de que el techo se derrumbara sobre ellos Selene se quitó la máscara que llevaba, "¿Donde está Eve?" le susurró a David quien se encontraba justo en frente de ella.

"Tercer piso. Biblioteca." Le susurró a su vez, "Está sola y escondida, nadie más sabe dónde." Le dijo tratando de llamar la menor atención.

Michael a su vez se levantó un tanto, en la oscuridad de la sala contando con veinte a veinticinco soldados. "Hagamos uso de una de ellas." Le dijo a David refiriéndose a una de las granadas que parecía apretar en sus manos como si de eso dependiera su vida.

David le asintió mirando hacia atrás para contar con la opinión de Selene y ella le asintió, reconociendo que no estaba en un buen estado.

Michael le tocó el hombro a David para que actuara, "Tan pronto como esa granada explote aprovecharé la confusión para atacar a los que no alcancen a escapar. Tu hazte cargo de que ningún humano pueda subir al segundo piso. Selene," le dijo girándose hacia ella, "tu quédate aquí."

"Voy por Eve." Le contestó pero no trató de colocarse en pie de inmediato, su sistema aun contaminado por el gas que había respirado.

David vio al híbrido transformándose y ese fue su momento de actuar, le quitó el pin de seguridad a la granada y la lanzó, silencio prontamente siendo interrumpido por un grito y después una explosión. En el caos que reinó en los segundos venideros David corrió sin mirar hacia atrás, aventando humanos contra paredes fuertemente o disparándoles, pero principalmente siguiendo a aquellos que quisieron buscar protección en el interior del edificio. Un disparo en su estomago lo hizo detener de inmediato y supuso que los humanos creyeron que la bala UV estaba haciendo efecto en él porque los escuchó exhalando aliviados pero la verdad fue que él tan solo estaba sorprendido porque le había dolido más no matado, sintiendo cierta satisfacción consigo mismo se sonrió y dejó caer su pistola, "Mi turno," les dijo inmediatamente moviéndose y sacando su confiable cuchillo que desprendió partes corporales y rasgó cuellos en cuestión de segundos mientras él se movía alrededor de los cinco humanos, estos y apenas notándolo y gritando ya cuando era muy tarde. Cuando terminó y escuchó que ya no había ni rugidos ni gritos se giró hacia el híbrido, viéndolo agachado sobre uno de los humanos mientras le quitaba la máscara de gas y una de sus pistolas.

Selene salió de su escondite y en ese momento vio a Michael cavilando algo sobre uno de los cuerpos, prontamente este transformándose de vuelta a su forma humana. "Ve por Eve." Michael le dijo y Selene prontamente desapareció. Michael en ese momento contaba con una idea, "Ayúdame a subir varios de estos cuerpos hasta el segundo piso. No tenemos mucho tiempo." En esas estaba David un segundo después cuando vio a Mykelti, Dietrich, y Evangelina aparecer para ayudarlo. Entre los tres subiendo hasta el segundo piso seis de los cuerpos sin saber para que era necesario.

Colgándose seis rifles al cuello y varias mascaras de gas Michael siguió a David, por un momento preguntándose qué hacer para trucarles el acceso al segundo piso del edificio a los humanos pero nada se le vino a la mente, la granada que David traía no haría más que un hueco en el concreto solido de las que estaban hechas las escaleras.

David junto los otros tres vampiros esperaban a Michael, seis humanos a sus pies, "Desnúdenlos y pónganse su ropa." Michael les explicó, "Sus trajes son antibalas y serán de ayuda una vez cuando los soldados ingresen al lugar y empiecen a disparar." Inmediatamente los vampiros se pusieron a trabajar, "Pónganse las mascaras también pues están intentando contaminar el aire con un anestésico fuerte." Respiró y empezó a subir gradas, "¿Dónde están el resto de vampiros?"

"Tercer piso." David le informó y Michael prontamente continuó su camino.

.

.

.

"Espero que al menos tengas la gracia de hacerte responsable de lo que está sucediendo." Fueron las palabras de Dragovich en cuanto vio a Selene aparecer, lastimada pero aun así continuando su camino.

Selene no le contestó nada al hombre, en vez de eso vio que nadie más la cuestionó, en vez de eso se hicieron a un lado mientras ella se introducía mas por el pasillo, los únicos que no le abrieron el camino fueron Thomas y Dragovich en frente de quienes se detuvo, "Si quieren pelear con alguien pónganse los pantalones y prepárense a hacerlo, lo más probable es que los humanos no sean nuestro mayor problema." Y con eso y dejándolos boquiabiertos pasó entre ellos empujándolos hostilmente con sus hombros y continuando su camino, apurando el paso. En cuanto vio lo que podía ser considerada la biblioteca se dirigió a esta, "¡Eve!" llamó su nombre y de inmediato vio movimiento a un lado suyo, Eve saliendo de un cajón grande y dirigiéndose hacia ella.

"¿Estás bien?" le preguntó al lo primero que notó fue la mancha de sangre en la camisa de su madre, "¿Dónde está Michael?"

Selene le asintió ausentemente en el momento pensando si era prudente o no sacar a Eve de su resguardo, por todo lo que sabía era más peligroso que permaneciera a su lado que dejarla acá sola. De repente escuchó voces provenientes desde el pasillo y actuó por autonomía propia, se quitó la máscara de gas y se la pasó a Eve, "Por ahora estamos bien pero si te empiezas a sentir débil colócate esto en la cara, ¿está bien?"

Frunciendo el ceño Eve permitió que Selene le colocara el objeto alrededor del cuello, algunos médicos de ANTIGEN solían utilizar algo parecido cuando iban a recogerla y ella se encontraba débil. Sintió a Selene cogiéndola de la muñeca y sin palabras la siguió.

.

.

.

Michael le mantuvo la mirada a los dos ancianos en frente de él, sintiendo enojo porque descaradamente le preguntaran como iba a hacerse responsable por todo lo que estaba sucediendo, "Hay cosas más importantes," les dijo al ver a Selene aparecer con Eve detrás de los dos vampiros, inmediatamente se giró a los que estaban presentes, "No tenemos armas, no tenemos planes. Lo único que podemos hacer es luchar y correr. No me cabe duda en la mente que ANTIGEN está con el gobierno así que es cuestión de minutos para que estos lleguen hasta acá y ni siquiera faltan dos horas para que amanezca….así que o colaboramos todos o la mayoría de ustedes morirán."

"¿Dónde están tus lycans cuando se les necesita?" Monik le preguntó con desprecio.

Michael decidió salirle adelante, "¿Ahora los necesitas?" le preguntó de inmediato escuchando pasos que se acercaban, David apareciendo.

"Se están alistando para entrar de nuevo." Les informó, también levantó un walkietalkie, "Los cuatro hombres que tenía en el perímetro se acaban de reportar preguntando por ordenes, dos de tus lycans están con ellos."

Al escuchar aquello Selene inmediatamente se acercó, "No hay duda de que los humanos han escuchado aquella conversación lo cual nos sirve de base…..estarán esperando ser atacados desde adentro y desde afuera, su concentración no estará bien puesta."

Michael le asintió, "Hazles saber de algún modo que ataquen cuando nosotros acá adentro también lo estemos haciendo." David le asintió y se retiró, unos segundos después escuchó al vampiro diciéndole a sus compañeros que no dejaran humanos vivos.

"David, Michael y yo permaneceremos en el segundo piso, atacando por sorpresa." Selene comentó su plan, "El resto de ustedes se encargan de los que logren pasar."

"¿Ese es su plan?" preguntó, Ulrich no estando convencido, esto era muy poco.

Michael le asintió con molestia, "No hay otra opción, matar a todos nuestros enemigos."

No había necesidad de dar órdenes y hacerse a un plan, el plan era tan sencillo como luchar por sus vidas, Selene vio a los vampiros dispersándose y se giró a mirar a Eve mientras Michael se les unía, "Permanecerás aquí Eve."

Les sacudió la cabeza, "Quiero estar con ustedes."

Michael le entregó un arma, "Estarás más segura acá. Te prometo cariño que si sentimos que estás en peligro Selene y yo vendremos a ayudarte."

Selene le asintió, "Por ahora tenemos que estar más pendiente de los soldados que van a entrar que en ti. De eso depende el éxito de esta operación."

"Pero-"

Mykelti, Dietrich, y Evangelina aparecieron en ese momento vestidos de pies a cabeza como soldados, "Ya van a entrar." Drietich le dijo a Selene pasándole una de las máscaras.

Selene la tomó y Michael y ella al mismo tiempo besaron a Eve, "Cuídate." Le pidieron y Selene la empujó para que tomara camino de nuevo hasta la biblioteca, al no hacerlo Selene le hizo una seña a Michael y caminó con Eve hasta la sala. "Eve, por tu bien tienes que hacer lo que se te dice y no hay tiempo para que te de por llevarnos la contraria."

"Fui capaz de matar a un lycan." Le recordó al Dr. Lane.

"Eso está de más. El punto es que puedes salir intacta de todo esto y eso es lo que Michael y yo deseamos." Le hizo una seña hacia el gabinete para que se volviera a ocultar en este.

"¡No quiero estar sola!" le dijo, por fin confiándole su miedo.

Selene desestimó las palabras de su hija en un apuro, "Serán un par de minutos." Le dijo mirándola fijamente, en su mente mas que tratar de calmarla quería ir a enfrentarse a esos humanos para salir de esta de una vez. Perdiendo su paciencia cogió a Eve del codo y la hizo caminar hasta el gabinete, "Todo saldrá bien."

.

.

.

Entre David, Selene y Michael lograron detener mayormente a la segunda tanda de humanos que pareció querer entrar en el edificio, por supuesto algunos de estos pasando entre ellos en medio del alboroto pero estos siendo detenidos prontamente por Mykelti, Dietrich, Evangelina, Pavel y otros dos vampiros esperándolos más arriba.

Terminada con la segunda tanda Michael tomó uno de los intercomunicadores de los humanos y se dirigió a los que estaban afuera mientras los vampiros tomaban los uniformes de los humanos caídos y se los colocaban, "No hay juegos ni de su parte ni de la nuestra. Todo aquel que entre será aniquilado así que les aconsejamos a estos de ustedes quienes seguramente tienen una familia o una vida a la que regresar que desistan de atacarnos pues perecerán." No acababa de decir aquello cuando escuchó varios aullidos y gritos afuera, aquellos aullidos siendo demasiados como para ser considerados los de los dos lycans que los acompañaban. "Mierda." Se dijo así mismo y pudo ver el mismo pensamiento reflejado en la cabeza de los vampiros alrededor de él. De inmediato corrió hasta una de las ventanas, abajo viendo una matazón al ahora la UPI tratar de enfrentarse contra una horda de lycans acabados de llegar, los transformados destrozando a los uniformados en segundos. "Son al menos treinta." Les dijo a los vampiros uniéndoseles a estos. En ese momento viendo a Eve correr rápidamente hacia donde ellos.

Pavel desenfundó su lazo de plata, "Vamos," les dijo a cuatro vampiros, tenemos que separarlos para atacarlos en grupo. Inmediatamente todo el mundo se dispersó.

Selene y Michael miraron de nuevo a Eve, viéndola ahora no tan ansiosa de enfrentarse a los lycans, a quienes a diferencia de los humanos sí les temía. "Sé prudente." Michael le pidió, ahora sería imposible pedirle que no peleara. Ahora sabía lo que era pedirle a alguien inocente que matara.

Selene no supo que decir, en una situación anterior entre Michael y ella habían acabado con una docena de lycans, ahora no sería tan fácil cuando tenían a un grupo de vampiros que también se colocarían en su camino. "Ve con David." Le pidió, "Michael y yo estaremos más adelante del pasillo." Una mentira que le daba, probablemente no la primea ni la última.

Les sacudió la cabeza, "¡Quiero estar con ustedes!"

"Será mejor que no lo estés," Michael le respondió, "Créeme."

Un aullido en el interior del edificio le dejó ver que los lycans habían ingresado, "Ve donde David, hazte con un arma. Pelea." Selene le dijo, el primer lycan enardecido apareciendo e Eve inmediatamente corriendo hacia donde le pedían.

.

.

.

Como alguien lo dijo en un mensaje este capítulo sería largo, pues lo es y por eso decidí dividirlo en dos. La otra parte ya estando escrita no demorará tanto en ser posteada (esta vez en serio), probablemente en dos semanas actualizaré la historia y después estaré posteando un epilogo.