Michael escuchó pasos acercándose a la habitación y miró hacia Eve quien le sacudió la cabeza, varios segundos después escucharon tres golpes suaves en la puerta. Ambos sabían quien pasaba de visita y más a Michael que a Eve se le hizo extraño que el vampiro ni siquiera se esperara al día siguiente. Más por deber que por ganas se dirigió a la puerta y la abrió, de frente encontrándose con David.
"¿Puedo pasar?" David le pidió al híbrido al ver que este no hizo nada más que quedarse parado en frente de la puerta. Michael le asintió y se hizo a un lado, David entró pero no mucho como para hacer sentir al híbrido que estaba invadiendo su territorio.
Michael fijó al vampiro con la mirada, para visitas no estaba pero la de este vampiro era tal vez la única que no veía con malos ojos, y mientras pensaba eso escuchó pasos en la habitación continua dejándole saber que Eve se les iba a unir.
David continuó donde lo dejó nunca habiéndose realmente detenido, "No quería molestar, tan solo quería decirles que si hay algo que pueda hacer por la situación de Selene no hay necesidad de preguntar." Selene había apostado por él una vez, él apostaría por ella cada vez que pudiera.
"Gracias." No había necesidad de explicaciones, Michael sabía a lo que se refería David; a que si Selene no se recuperaba completamente de la vacuna y si dios no quisiera volviera a su forma humana el joven vampiro le devolvería el favor que ella le había prestado una vez. Y por eso mismo es que no veía su presencia como una indeseada pues le había tomado todo no haber llamado al vampiro para pedirle aquello una vez que la reunión se acabó. "Lo apreciamos."
David le asintió y sus ojos irrevocablemente fueron a parar a Eve quien se dejó ver en ese momento.
"Madre no cree que haya necesidad de ello." Le comentó, "Además ya mi papá y yo estamos viendo su mejoría."No sabía para quien realmente decía esas palabras, si para sí misma, para su padre o para su madre quien ni siquiera podía escucharla pues en el momento descansaba plácidamente en la otra habitación. Pero como fuera, se dijo con convicción, su madre se recuperaría.
Su estado había estado mal, ya no se podía deteriorar más.
David le asintió a Eve, en el momento sintiéndose incomodo por el enojo que podía sentir proveer de la hija hacia el padre….y hasta un punto comprendía; aunque fuera por su protección ambos padres la habían dejado y las cosas no habían salido enteramente bien. Y había sido Michael quien había arrastrado a Selene en su misión, y su madre no sería a quien culpar pues había salido lastimada. David de nuevo miró hacía el híbrido, "Entonces los dejo descansar."
Eve vio a su padre asintiéndole y a David marchándose, momentos después se acercó a su padre quien se encontraba cerrando la puerta y le rozó la espalda mientras lo pasaba de lado, "Regresaré en un rato." Le comentó a punto de seguir a David.
Michael no quería más problemas o dolores de cabeza, tan solo pedía que por esas próximas horas todo fuera calma, e Eve mas vampiros no gritaba exactamente calma, aún así ya estaba muy crecidita como para irla a detener, "Ten cuidado." Le respondió. Vio la cabeza de Eve asintiendo mientras también se marchaba.
Y los próximos minutos en soledad los dedicó a buscar micrófonos en el lugar, algo que él e Eve ya habían hecho, y como en una hora atrás tampoco encontró nada. Exhalando entró a la habitación y cogió un pantalón y una camisa limpia y nueva que los vampiros le habían dado y se dirigió con estos hasta el baño. Era un verdadero dolor de cabeza y hasta un punto monótono dedicarle días a hacerse con un pequeño botín de armas, dinero, ropa y comida para ver desaparecer su esfuerzo cuando eran encontrados y tenían que dejarlo atrás huyendo.
Aunque esta vez no habían huido. Se habían marchado por cuenta propia.
Remojándose los labios Selene escuchó a Michael regresando a la habitación, "¿Ya se fue Eve a descansar?" preguntó sin girarse hacia él.
"Sí." Mintió pues sabía que decirle la verdad sería preocuparla. Y ellos ya tenían de que preocuparse.
"¿Qué tan enojada está?" preguntó pues en la reunión ellas dos no habían tenido oportunidad de interactuar y después de esta Eve tan solo le había dicho cansada –y con un enojo bien disimulado–que no quería hablar.
Michael se encogió de hombros, "Ya te puedes imaginar." Le contestó metiéndose a la cama, que Selene permaneciera al otro lado también le decía que su hija no era la única enojada. Haciendo un esfuerzo por mediar las cosas entre ellos dos Michael se inclinó sobre Selene y le colocó el mentón sobre el hombro, "Por supuesto, ella está haciendo una excepción contigo porque saliste herida." Después de varios segundos tras ella no decir nada ni de demostrar que siquiera estaba ahí Michael exhaló yéndose hacia atrás, "Tarde o temprano tenemos que hablar, Selene." Le dijo tras unos minutos. Los últimos días –semanas incluso– habían tratado de una pelea constante y velada entre ellos.
No veía de qué, ya lo que se tenía que decir se había dicho, él había confiado y mantenido en contacto con los lycans todos estos años detrás de su espalda y ella ni siquiera se había dado cuenta. Selene se giró como gesto de cooperación y se quedó mirando el techo, después de un largo momento habló, "Tan solo espero que no les hayas prometido nada a los lycans."
Los lycans no querían a Selene, no después de su pasado, pero justamente lo querían a él y a Eve de su lado. Los vampiros por otro lado hoy les habían tendido la mano y dejado la puerta abierta. "Tan solo espero que no les prometas nada a los vampiros." En los últimos años ellos habían vuelto a hablar de unirse a uno de los bandos, de no ser ellos tres solos, y aunque parecía haber una aparente tolerancia entre los dos bandos después de la aparición de ANTIGEN ninguno tomaría a bien que inclinaran la balanza hacia un lado.
Por otro lado Eve ya era una mujer hecha y derecha, no una niña a la que podían obligar a que los siguiera, la edad de independizarse de ellos había llegado hacía mucho tiempo y aun así y tal vez por todo el tiempo que no compartieron en su niñez Eve continuaba a su lado. Pero él no se engañaba. Más de una vez la había visto con ganas de hacer su voluntad y tan solo no lo hacía por no quedarse sola y por la inseguridad que su independencia traería. Eve no había crecido con todos los lujos que habían en este lugar pues ellos muy pocas veces se los habían podido dar y en las raras ocasiones que se quedaron con los lycans...bueno ni hablar del hábitat de los lycans. Aparte, Eve aquí contaba con compañía de su agrado que junto con la comunidad le podía brindar mayor seguridad. Pero ni hablar de ello ante Selene sin tener un poco de certeza de lo que iba a ocurrir, madre e hija eran bastante cercanas. "Ambos representamos una ventaja para nuestras respectivas razas. Ahora que nos tienen debiéndoles un favor….." dejó el comentario en el aire.
Selene se tocó la cabeza, "Tengo que hablar con David y saber lo que ha estado haciendo en estos quince años." Después de todo tenía un don que muchos querían y en la reunión no le había dado la impresión de que el vampiro tuviera una posición alta en la comunidad. "Iré a buscarlo a primera hora mañana."
"Si cada uno nos unimos a una raza nuestra relación y estatus en ambos bandos nos ayudará a que haya un mayor entendimiento." Tan solo lo dictaba la razón, pero esta idea era irse por el mejor de los casos y no por el peor. Miró fijamente a Selene, sabiendo que estaba a punto de alborotar el avispero, "Hay un den lycan a un día de distancia. Yo me podría quedar con ellos y tu aquí." No iba a tomar decisiones hipotéticas por Eve quien sospechaba elegiría a Selene. "Estaríamos relativamente cerca y podría ir y venir una vez a la semana."
Selene le mantuvo la mirada no agradándole la idea pero no era como si aquello no se le hubiera pasado por la cabeza a ella, "Tu presencia y la de Eve sigue representado un peligro mortal para cualquiera de los bandos." Eran tan activamente cazados como lo habían sido hacía quince años, solo que habían aprendido a jugar al mismo nivel de la compañía.
"Lo sé, como también sé que de un ataque no estaríamos allí para el otro."
"…Entonces para qué siquiera pensarlo…."
Le rodó los ojos, "Como si tu no lo hubieras pensado," le comentó no culpándola por querer que los tres permanecieran juntos, "Porque ambos sabemos que es una decisión que hemos estado posponiendo. Y yo no quiero esto más de lo que tú lo haces." Se aprontó a añadir eso último.
"Ya hablaremos de eso mañana." Le dijo ignorando sus intentos de ponerle conversación que llevarían a una reconciliación.
"Nunca creí que fueras a sucumbir ante la vacuna." Le comentó a pesar del enojo que iba en ambas direcciones, "pero nadie me sacó de la cabeza que de repente tu virus inmortal se fuera a revertir y volvieras a una forma humana. Por eso te traje aquí, para tener a David cerca." Por supuesto para cuando habían llegado ya estaba al tanto de que ninguno de los dos peores de los casos sucedería. "Por eso dejé a los lycans tirados cuando fueron ellos mismos los que nos buscaron para avisarnos sobre ANTIGEN" Por eso mismo su deuda con los lycans ahora era mayor.
Selene le mantuvo la mirada por un instante y luego se quejó sacudiéndole la cabeza y rodándole los ojos al ceder ante él por un momento, "Asumí que eso era lo que había pasado."
Viendo una ventana para dejar los desánimos con ella decidió tomar la oportunidad, "Hace treinta años…..tal vez en las primeras semanas hubiera cambiado todo por una vacuna. Y digo tal vez porque no estoy seguro si lo hubiera hecho, estaba tan embobado contigo que muy poco tenía sentido en esos días. Solo tú. Ahora, gracias a lo sucedido anoche, lo único que podía pensar es que nada me espera en el mundo humano y eso lo he sabido todo este tiempo. Pero aun así lo único en mi mente era pedir que no te volvieras humana porque entonces yo tendría que buscar la forma de volverme humano. El don de David no fue lo único en mi mente. Solo hubo algo certero en esas horas; que si envejecías entonces lo debíamos hacer juntos." Con su mal genio y todo.
Con fuerza apretó sus mandíbulas, por todo el tiempo que llevaban juntos aun no se acostumbraba a que le quisiera comprar sus enojos con palabras cariñosas. "Probablemente siga enojada mañana." Le contestó llevando su mano hasta la mejilla de él, pues entendía, entendía todo el sufrimiento y angustia que daba creer que la persona que se ama va a perder la vida.
"Mañana será otro día entonces." Le respondió.
Selene le mantuvo la mirada por unos instantes mientras le rozaba la mejilla con el pulgar, luego se detuvo como si la caricia nunca hubiera existido, "Al menos queda que todo salió bien." Habían destruido la muestra. "Te puedo dar eso. Ya no hay nada que ate a Eve con ANTIGEN."
Pues no todo había salido bien, les había salido bien a ellos, pero no a los lycans que perecieron o los humanos inocentes que se vieron atrapados en el fuego cruzado, pero hacía mucho tiempo que había decidido no pensar en ese tipo de cosas. Ser indiferente le hacía la vida más llevadera. "Tan solo quise lo mejor para nuestra familia."
Ella también pero no lo dijo, desde incluso antes de que ellos comenzaran una relación Selene estuvo al tanto de las diferentes personalidades de ambos y como eso podría ocasionar problemas entre ellos. Y a decir verdad habían existido algunos, pero estos no eran inalcanzables y este no sería diferente. "Verte una vez a la semana no será suficiente."
"Y yo que pensé que ibas a decir que era necesario tras tres décadas y media juntos." Aunque técnicamente tenían que restarle doce años a esa cuenta. Y haciendo cuentas fue que cayó en cuenta de algo aunque no por primera vez, "He pasado casi la mitad de mi vida contigo…..supongo que de una forma sí envejecí a tu lado."
"Yo tampoco sabría cómo vivir ahora sin ti Michael," le contestó añadiendo lo que él no hizo.
"Yo recordaré eso mañana cuando volvamos a discutir y tu recuerda que lo mejor que me ha pasado en la vida eres tu e Eve. Daría mi vida por ustedes."
Una vez más exhaló pero esta vez no le contestó nada y tampoco se dejó convencer de una reconciliación.
"Hasta mañana." Michael cogió su almohada y la abollonó mientras le daba la espalda, ya se contentaría sola, no podía seguir enojada toda la vida.
Varios minutos después y sin poder conciliar el sueño decidió buscar de nuevo conversación, "¿Debemos disculparnos con Eve por lo que le hicimos?" le hizo la pregunta buscando un consejo pero respuesta no encontró más que un 'mmmm' cansado que le daba a entender que se estaba quedando dormido y hablar no deseaba. Tan raro que se hubiera quedado dormido tan rápido.
Horas después Michael se despertó de lado y sintiendo a Selene abrazándolo desde atrás, un beso siendo dejado en su hombro mientras él levantaba un brazo para que ella acomodara el suyo debajo de este y alrededor de su pecho. Por supuesto, lo que hacía lo hacía dormida. Y después de tanto tiempo juntos sabía que era mejor no decir o echar en cara nada al otro día.
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David no se había alejado de la habitación siquiera cinco metros para cuando escuchó la puerta abriéndose y al girarse vio a Eve acercándosele. "¿Creí que este debía de ser un momento para compartir con tus padres?" el tono de pregunta venía de que él de familias sabía muy poco pues la suya no había sido una convencional y no sabía que tan 'convencional' era la de ella. Probablemente el híbrido se había enfocado por hacerlo lo más parecido a una familia humana y Selene a su manera también. Los dos habían crecido humanos así que lo convencional para él era probablemente todo lo opuesto para ellos.
Eve se detuvo ante David encogiéndose de hombros, "Unos minutos sin mí no les caería mal. Estamos acostumbrados siempre a estar los tres juntos así que darles cierta privacidad es lo que hago cada vez que se presenta la oportunidad."
David miró a Eve detenidamente por unos segundos recordando a la pequeña de hacía quince años y le sonrió, "¿O estas enojada con ellos y quisiste correr en la dirección contraria de donde están?" Habían ciertas cosas que suponía funcionaban de la misma forma en el mundo de los mortales e inmortales.
Eve le dio una medio sonrisa de educación, "O también puede ser eso." Cuando él le sonrió burleteramente no pudo dejar de notar no por vez primera que era bien parecido y la incomodidad que aquel pensamiento le dio fue la que le hizo enseriarse de nuevo, "Quería agradecerte por haber….cooperado conmigo hoy." Le dijo, de repente sintiendo cierta timidez extraña a ella. "Por todo realmente. Sé que no me porté….de la mejor manera."
David le asintió lentamente, colocándose en su lugar, "Entiendo tu comportamiento," no podía haber estado pensando claramente, mucho menos cuando mató a aquel lycan pero él no iba a juzgar, él había matado por mucho menos a una razón personal. Después de ver a Eve pensativa y callada le tocó el hombro amistosamente a punto de despedirse pero en vez de verla aceptando su muestra de amistad la sintió tensándose y casi saltando, rehuyéndolo. Haciendo como si no lo hubiera notado David bajó su mano, "Bueno pues te dejo para que descanses ha sido un largo día y el que se vendrá no será uno corto."
Apenada e incómoda por lo que acababa de ocurrir Eve no sabía si disculparse o dar explicaciones. Sin más vio a David dándose media vuelta y alejándose y en un momento de indecisión no supo qué hacer y tras unos segundos con su corazón a mil y con un sonrojo que no sabía tenía trató de detenerlo, "David." Llamó su nombre dando un paso hacía él, "No tengo ánimos de descansar." Le comentó, "Si no estás muy cansado podríamos entrenar…."
Se detuvo frunciendo el ceño, reconocía cuando le hacían una invitación con interés y ahí podía escuchar un interés disimulado. Aunque no sabía qué clase de interés pues hacía unos segundos le había rechazado su gesto amistoso. Definitivamente estaban delante de él señales confusas. Y las señales confusas no provenían enteramente de ella, pues con su belleza ciertos pensamientos empezaron a aparecer en su cabeza, no que él los fuera a seguir pero ahí estaban. "¿Entrenar?" le preguntó, eso era lo último que deseaba tras el diíta que había tenido.
Entendiendo porque aquello no le llamaría la atención Eve se encogió de hombros, "Lo que sea, tan solo no quiero estar sola."
"Entrenar…Tan solo de recordar cómo me vencías cuando eras una niña no puedo dejar de imaginarme lo que harás conmigo ahora que has contado con años de debido entrenamiento." Le contestó empezando a reírse al recordar las pocas veces que ellos entrenaron y ella lo hizo añicos accidentalmente.
Eve también le sonrió al recordar aquello y se apuró a interrumpirlo, "Recuerdas la vez que-"
"¿Me lanzaste contra ese árbol y caí sobre una pila de mierda?" ya no había necesidad de editar aquella última palabra.
"Iba a decir la vez que Selene me llamó y te quebré la nariz accidentalmente, pero tienes razón, lo del árbol fue más chistoso."
Ambos se carcajearon ante eso, "No te preocupes David, que si te decides a entrenar conmigo te tendré piedad." Le contestó con tono maldadoso, un segundo después cayendo en cuenta que eso era algo que Selene le diría a su padre cuando se coqueteaban entre ellos a su manera.
David mantuvo la sonrisa, "Que tal si entrenamos mañana, pero por hoy hagamos algo más sencillo; si quieres hablar aquí me tienes. Tenemos mucho de que des-atrasarnos."
Eve le asintió, en el momento algunas sospechas apareciendo del porqué a él le interesaría su pasado pero decidió seguirle la corriente pues no tenía nada que perder. Por los próximos segundos lo siguió en silencio hasta donde la guiaba, finalmente llegaron a una sala enorme donde había un grupo reducido de vampiros y cuando todos se giraron hacia ellos se sintió incomoda; hubiera preferido un lugar más privado pero aquello no lo dijo, tomó asiento en un mueble que David le señaló y él se sentó en el de enfrente. Eve aun mirando a su alrededor reconoció que esto era una de las salas que los vampiros usaban para socializar y no le hizo ninguna gracia tras haber escuchado a su madre hablar con desdén del tipo de vampiros chismosos y sin propósito que visitaban ese tipo de lugares.
David notó a Eve demasiado interesada en lo que había alrededor y decidió de nuevo llamar su atención, "Me he estado preguntando todo el día si tú y tus padres desean quedarse?" Aquello era poco probable, como también era poco probable que Selene y el híbrido no se hubieran decidido aun.
Eve miró a David sabiendo que lo que ellos hablaran no podía llegar a los oídos de otros gracias al gran tamaño de la sala aun así no estuvo segura de que contestar, lo que diría serían tan solo conjeturas, "La verdad no he hablado con ellos de eso." Pasó saliva, "Pero sé que mi papá ve un propósito en quedarse tras lo que le propuso Olivia," que era crear un grupo de trabajo para estudiar la vacuna, "Y madre, la verdad no sé, supongo que está indecisa en cuanto a qué decisión tomar."
David le asintió, nada estaba dicho ya lo veía, "¿Y tú?" preguntó, tal vez por vez primera alguien metiéndole en la mente que su vida no tenía que estar enlazada siempre a la de sus padres.
"Me gustaría quedarme," le admitió, "este es un lugar bueno y pienso que entre más gente más protección pero también padre y yo podríamos traerles problemas." Exhaló, "De todas formas mi decisión depende de la de ellos."
Había tanto que él quería saber, cosas que por obvias razones de poca importancia no habían sido tocadas en la reunión de aquella tarde, "¿Los lycans no les han propuesto que se queden con ellos?"
"Sí. Pero…" ¿cómo ponerlo? "A los lycans no les agrada mi madre ni a ella tampoco le agradan ellos….." sintiendo que tal vez hablaba de más decidió continuar, "Similar a lo que sucede aquí," hizo un circulo con su mano mostrando sus alrededores, "mi papá y yo somos indeseados por la gran mayoría de vampiros, y madre no es completamente bienvenida."
David se irguió sobre su asiento, "La opinión de los vampiros de esta sala no es una que se debería de tener en cuenta. La de los guerreros que arriesgan sus vidas allá afuera sí."
Aquellas palabras cayeron en oídos sordos pues estaba tratando de no mirar a su lado derecho de donde sentía la estaban mirando, "En cuanto a mi papá todo se trata de no beneficiar ningún bando."
Inmediatamente algo le vino a la mente, "Pero si se queda con nosotros lo estará eligiendo…."
Aquello le llamó a Eve la atención, por lo que Essâm les había dicho en la reunión los vampiros de este tipo de comunidades mantenían comunicaciones abiertas con los lycans pero lo que acababa de decir David le daba a entender lo contrario. Algo que le contaría a su padre una vez que regresara a la habitación. "Madre querrá hablar contigo mañana a primera hora." La conocía lo suficiente como para saber que no estaba ella en su lugar era por su estado debilitado y tal vez porque su padre le había pedido que esperara.
No tenía que advertirlo de ello, "Lo estaré esperando." Él también quería hablar con Selene pero a decir verdad no había ido hasta su habitación a buscarla a ella sino a Eve, si seguía siendo la misma niña de años atrás ella le contestaría toda las preguntas que su madre no haría. Y Selene sería la que le haría preguntas a él, no al contrario. Seguramente comenzaría por preguntarle a quienes había contagiado con la nueva versión del virus que ambos compartían.
Eve recorrió rápidamente con la mirada sus alrededores una vez más, una mujer rubia que no le quitaba la mirada de encima desde hacía rato la estaba molestando, "Tu padre, no lo he visto hasta el momento."
A David le tomó un par de segundos responderle, "Fue tomado por ANTIGEN hace unos años…desde entonces no he encontrado rastro suyo."
Eve pensó muy bien que decir, "Lo siento."
No, no lo hacía. "La última vez que te vi a ti también fue la última vez que lo vi a él. Cuando regresé a aquella instalación ya no había nadie alrededor, creí que había huido con el grupo de Ilonka pero días después me enteré que no fue así."
Eve le asintió, el viejo la había entregado a ANTIGEN para semanas después él pasar a formar parte de sus sujetos de prueba. "Te dimos una espera, ¿sabes?" le preguntó, "Madre confiaba en que podías seguirnos el rastro. Incluso cuando una semana después de la huída no aparecías te esperamos por más de un día antes de abordar el barco de carga que nos sacó del continente."
"¿Debería aquello atribuírselo a la bondad de su corazón o que me quería tener vigilado para no ir a pasarle mi virus a quienes ella no confiaba?"
Ante aquello Eve lo fijó con la mirada. Su madre era considerada difícil de llevar -por ponerlo de buena manera- por muchos inmortales y ella era tal vez de las primeras de reconocerle sus defectos, pero eso era muy diferente a que alguien más lo hiciera. "Ambas." Le contestó fríamente dándole a entender que su comentario no era apreciado. Sintiéndose defensiva continuó y de frente, "¿Por qué no cuentas con una mayor jerarquía en la comunidad?" Su madre le había explicado todo sobre cómo funcionaban las comunidades vampíricas y por lo que había visto de ese día a David se le parecía tener en cuenta pero no demasiado.
Ante aquello le alzó una ceja, "¿Quién pregunta tu o tu madre?" ¿Acaso Eve no le estaba haciendo compañía para ponerse al día y por el contrario estaba haciendo tan solo labor de inteligencia para sus padres?
"Yo lo hago." Le respondió y solo tras unos segundos descubrió a lo que él se refería, "Aunque lo que tengo por esconder de ellos es muy poco."
Desde ese momento descubrió que tal vez tener un poco de cuidado ante lo que decía era necesario, no fuera que por opiniones personales su bocaza lo fuera meter en problemas ante Ilonka, "Eso me hace preguntar qué es lo poco que escondes de ellos…." Le respondió tal vez un tanto juguetonamente pero la verdad fue que quiso estudiar su respuesta para ver cuáles eran sus verdaderas intenciones en esta conversación.
Eve tan solo se encogió de hombros disimulando que aquella pregunta no le causaba ninguna gracia, "Supongo que las cosas que gente normal esconde de sus padres, diferencias en puntos de vista y ese tipo de cosas…"
Viendo que la incomodó de más se dio cuenta que Eve tal vez no estaba tan entrenada en resguardar sus emociones como la había creído, "Para responder tu pregunta," le dijo de nuevo encaminando la conversación, "Me he negado a convertir a algunos vampiros que…..no creí que en su momento hubieran sido de ayuda para la comunidad."
"¿Entonces has convertido a algunos?"
David le asintió sin entrar en detalles, los detalles suponía se los daría a Selene al día siguiente, y bastaba de sentirse atacado por ella y de atacarla, "Siento que hoy comenzáramos con el pie izquierdo y siento haber traído esa situación de vuelta hace unos segundos."
Eve se encogió de hombros a punto de despedirse, pero la misma mujer rubia de minutos atrás le volvió a llamar la atención al quedársele mirando mientras le sonreía a la persona con la que hablaba, haciéndole sentir que se burlaba de ella, "¿Quién es la mujer?" preguntó.
David se giró a mirar y al hacer contacto visual con la vampira esta le sonrió a él, "Mmmm," dijo regresando su atención a Eve, "Se llama Erika, dice haber conocido a Selene. Seguramente se está regodeando de ello."
"No…." Se dijo quejándose cuando vio que la mujer se empezó a acercar a ellos como si hubiera sido invitada, solo por no parecer maleducada y de mala clase Eve permaneció en su lugar y decidió no pararse y marcharse antes de conocer las intenciones.
"Bien, el parecido es notable." Erika comentó llegando hasta donde la joven, cuya belleza se parecía a la de Selene pero no la sobrepasaba, "Tan solo espero que se quede sólo en el aspecto físico."
Al escuchar las palabras entre burla y desdén David se colocó de pie, "En verdad no quieres buscarle problema a ella."
"Buscar problemas no es lo que deseo." Le dijo a la muchacha quien el momento también se colocó de pie y Erika la rodeó notando que se demostraba mucho más mansa de lo que era Selene.
"Eso no es lo que parece." Eve contestó y de inmediato vio a la mujer subiendo el mentón en desdén.
David sintió todos los ojos sobre ellos y se giró hacia Eve, "¿Te enseño las instalaciones?" le preguntó, en el momento olvidándose donde estaba, y ciñéndose más a sí mismo y a la etiqueta en un gesto le cedió el brazo a Eve para que esta se enganchara en este, "Así evitamos compañía no bienvenida."
Dubitativamente Eve pasó su brazo por el de David, sin estar al tanto de los modales, tan solo lo hizo porque algo en su mente le dijo que lo hiciera, y sin más los dos dejaron la sala. No se habían alejado más de cinco metros cuando habló, "Creo que mejor me voy a descansar. Me puedes enseñar las instalaciones mañana."
David hizo fuerza con su brazo dándole a entender que iba a discutir su decisión, "No dejes que gente como ella te dañe la noche." Y que noche, pensó con ironía pues no era la mejor.
"No es eso. Esa gente para mí no es nada, es solo que no me gusta ser el centro de atención."
Le sonrió, "Bien, pues eres el centro de mi atención en este momento, no seas aguafiestas y me niegues tu presencia. Por lo que sabemos para mañana a esta hora no estarás aquí, así que es mejor aprovechar el presente en el que sí tenemos tiempo."
Le frunció el ceño pues este no era el David que ella conocía, el David que ella conocía era un guerrero siempre preocupado por la guerra y el bienestar de los suyos, no alguien que le hablaba con amistad y encanto, Se soltó del brazo de él mientras se detenían, "¿Quieres hablar conmigo porque quieres sacarme algo que beneficie a tu raza en esta guerra o porque en verdad quieres saber de mí?" le preguntó, también notando la forma de hablar que él utilizaba, era una mezcla entre formal e informal, 'lo viejo con lo nuevo' como lo colocaría su padre, 'lo antiguo con lo moderno' como diría su madre.
Erika hacía unos segundos podía haber estado midiendo y comparando a Eve con Selene y él ese día había descubierto que la joven contaba con su propia identidad, una que estaba influenciada por el carácter de ambos padres, y era frentera, demasiado. "No nos conocimos por mucho tiempo," se encogió de hombros, "pero pasamos por mucho juntos y tengo curiosidad de saber de tí." Al no verla decir más y pensar en sus palabras le sonrió.
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Michael se giró a mirar a Eve cuando esta entró por la puerta, "No viniste a descansar." Le dijo en un tono que le dejaba ver que aquello era inusual y no enteramente bienvenido.
"Se me pasó el tiempo rápido." Dio como disculpas mientras agudizaba sus sentidos, "¿Y madre?" preguntó pues no la podía sentir cerca.
"Se adelantó a buscar a Ilonka." Le contestó mientras la seguía con la mirada y la veía ir por una bolsa de sangre, "¿Dónde estabas?" no iba a pasar por alto que no había venido a dormir, lo que sabía ella quería al empezar a evadir el tema.
Aquello la incomodó por un momento, "Con David. Hablando." Contestó para prontamente proseguir, "¿Por qué no estás con ella?"
"Unos lycans vienen en camino, los voy a esperar."
Eve le asintió, destapando la bolsa, "Veo que se contentaron." Le dijo tomando un sorbo. Que sus padres hubieran tenido un acercamiento sexual estaba más que implícito y explicito, ella lo podía notar a metros. Se mostraba no sobre ellos pero en el ambiente encerrado.
Los sentidos de Eve eran tan agudos como los de él y ahora que no contaba con la inocencia que una vez le había pertenecido se daba cuenta de todo, lo que al principio había sido incomodo. Luego y cuando ella creció las cosas se tornaron un tanto extrañas al ser a él a quien ella buscaba para cierto tipo de conversaciones y no a su madre, pero ahora ya estaba acostumbrado a este tipo de cosas. Bizarro era pensar que a veces trataba a Eve mas como a una hermanita menor que como a una hija. "No exactamente." Le respondió sin entrar en detalles.
"Veo." Le contestó dejando el tema, por toda la inexperiencia con la que contaba habían cosas que no tenía que buscarle explicaciones. "¿Sabe madre que no pasé la noche en la habitación que me asignaron?"
"No." Le contestó.
Eve le asintió. Viendo como esta conversación se estaba llevando con frases cortas dedujo que Eve aún seguía enojada con él, "¿Te dijo David algo que te llamara la atención? ¿Algo que Selene y yo deberíamos saber?"
Se encogió de hombros, "Solo que ha transformado a unos cuantos inmortales y que son de su entera confianza…" comentó, "y como lo habíamos notado no cuenta con una posición demasiado establecida en la comunidad. No quiso entrar mucho en detalles en cuanto a todo esto, supongo que lo hará con madre." Bostezó, David y ella después de empezar con pie izquierdo dos veces habían hablado más que todo de lo que ha sucedido en cada una sus vidas en todo este tiempo.
Ambos escucharon pasos que se acercaban y supieron que era Selene.
"También me contó que ANTIGEN capturó a su padre la misma noche que lo vimos por última vez. Cuando David regresó a la edificación ya no había nadie y al principio creyó que Thomas había huido con Ilonka. Pero cuando dio con el grupo días después se dio cuenta que nadie sabía de su padre. Nadie ha oído de él o de su paradero en todo este tiempo."
Para ese momento Selene ya se encontraba en la sala y había escuchado aquello, ¿Habría Thomas sucumbido como sujeto de pruebas? Pensó Selene sintiendo molestia pues aunque el hombre no se merecía mucho si le desagradaba aquel final. No era que sintiera lastima por él, pero David no se merecía aquel calvario que debía de estar viviendo.
Eve se giró hacia su madre, "Hay una tal Erika aquí que dice conocerte. No me agradó."
"Mmmm," respondió, ya estaba al tanto de ello, "Tampoco me agradaba en mis tiempos." Se dijo a sí misma, "Y de ella no hay de qué preocuparse, así digan que se está entrenando como traficante de muerte." Suponía que ahora permitían la entrada a cualquiera en lo que antes había sido un grupo selecto y muy bien escogido. Y nada mas fue pensar aquello para notar las ropas de Eve, que eran las mismas que había utilizado la noche anterior. ¿Dónde había pasado la noche? Se preguntó pero no hizo la pregunta directamente, al menos no ante Michael quien probablemente ni siquiera se había dado cuenta de aquel hecho.
"Termínate la sangre rápido Eve," Michael habló cuando vio que reinó el silencio, y tampoco queriendo darle tiempo a su hija a hacerse ideas de que se iría a descansar prosiguió, "vendrás conmigo a la reunión con los lycans."
"Que dicha." Suspiró para sus adentros.
Selene ignoró el comentario de su hija, "Iré a buscar a David, tenemos mucho de qué hablar."
Selene no se marchó de inmediato y mientras ella se terminaba la bolsa de sangre la vio revisando su arma nuevamente y enfundándola, Michael regresando a la habitación colocándose una chaqueta, "¿Se han decidido si nos vamos a quedar o no?" preguntó, de repente y por primera vez en verdad deseando una respuesta positiva.
