Estaba ansioso por verla, todo está planeado desde el lugar donde nos veríamos, la hora, el lugar donde comeríamos, la música que estaría sonando, el paseo por el parque incluyendo los detalles que habría en cada lugar, ahora solo faltaba una cosa… ella..

.

.

Estaba casi lista para mi primera cita con Itachi. No sabía a dónde me llevaría así que escogí un atuendo cómodo pero agradable para cualquier tipo de restaurante.

Eran ya cerca de las 5 de la tarde, hora en la que Itachi pasaría por mí. Naruto entro a mi habitación donde me encontraba escuchando música, traía en una mano uno de mis bolsos.

-Sakura-chan – llamo mi atención – Itachi está en la puerta esperando, pero antes de que te vayas, quiero que lleves esto contigo- dijo

-Gracias Naruto, pero ya tengo mi bolso- respondí con una sonrisa.

- no importa, puedes llevar tu bolso, pero quiero que lleves contigo el contenido de este – era extraño que Naruto actuara de esa forma.

-Está bien Naruto gracias-

Naruto salió de mi habitación y comencé a sacar las cosas que él me había dado, había gases pimienta, una navaja y una pequeña nota.

Si es necesario no dudes en usarlos.

Reí un poco, realmente Naruto estaba loco, pero bueno, lo mejor era prevenir y llevar las cosas conmigo.

Cuando baje pude ver a Itachi, estaba de espaldas a mí, llevaba el cabello recogido, un pantalón azul, y una camisa blanca.

Me gire al escuchar un pequeño ruido, ahí está ella, más hermosa de lo que podía imaginarle, llevaba una blusa verde que hacia juego con sus ojos, una falda un corta que llegaba unos centímetros arriba de la rodilla y unas sandalias.

-estoy lista Ita-kun- dijo sonriendo, a lo que yo solo sonreí y me acerque a ella.

- entonces vámonos-

Salimos de la casa, subimos a mi camioneta y conduje hasta el centro comercial, ahí había una gran sorpresa para Sakura.

-Solo comprare una cosas así que no tardare, ¿qué te parece si esperas un poco aquí?

- Esta bien Ita-kun-

-De acuerdo, no tardare-

Entre al centro comercial, mientras Sakura esperaba afuera, me acerque a un grupo de chicos, mis amigos incluyendo a Naruto.

-¿Están listos?-

- Aun no estoy seguro de cómo nos convenciste para que hiciéramos esto- hablo shikamaru quien tenía puesto un disfraz de payaso al igual que los demás.

-Que importa cómo nos convenció, terminemos con esto antes de que alguien nos reconozca y seamos el hazme reír de toda la cuidad- hablo naruto.

-Gracias por hacer esto chicos- agradecí para después alejare un poco de ellos.

Estaba mirando un estante donde había pulseras y aretes, Itachi había dicho que no tardaría, pero sentía como si cada segundo se volviera eterno para que el regresara.

Miraba hacia la puerta del centro comercial, y al no ver a Itachi, decidí entrar para buscarlo, pero antes de que pudiera dar un paso adentro del centro comercial, un grupo de payasos salió a mi encuentro, impidiéndome pasar. Tuve que retroceder, pero eso no era lo peor de esta situación, todo estaba bien, aceptó por que eran payasos y los que más me aterraba además de las cucarachas y la idea de un ataque zombi, eran los payasos. Camine lo más rápido que pude para alejarme de ellos, pero parecía que entre más tratara de alejarme, mas se esforzaban por alcanzarme.

Desesperada por no poder librarme de ellos comencé a correr tan rápido como pude, no importaba a donde me dirigiera, solo quería que esos payasos se alejaran de mí.

Voltee, para ver si los había dejado atrás, y lo único que pude ver fue que uno se detuvo para hacer una llamada por el móvil, a mi mente vinieron las peores ideas, un ataque de payasos zombi o un secuestro. Seguí corriendo, no podía saber en dónde me encontraba, una vez que me librara de los payasos, me encargaría de llamar a Itachi para que me buscara.

En ese momento vinieron a mi mente las cosas que Naruto me había dado antes de salir de la casa, sin dejar de correr busque en mi bolso el gas pimienta y una vez que lo tuve listo baje la velocidad para que pidieran alcanzarme y yo poder atacarlos.

Me detuve y gire cuando estaban lo suficientemente cerca de mí y los rocié con el gas pimienta haciendo que cayeran al suelo mientras frotaban sus ojos. Lo mejor era que me alejara del lugar por lo que continúe corriendo.

Finalmente me sentí a salvo y comencé a caminar mientras marcaba a Itachi…

-¿Itachi?... lo sé, perdóname… unos payasos me perseguían… si… estoy frente a un café llamado King… bien te esperare.-

Colgué y me senté en la banqueta para esperar a Itachi, no tardo más de cinco minutos en estar frente a mí, bajo de la camioneta al mismo tiempo que yo me ponía de pie y corría para abrazarlo, sin que lo pudiera evitar pequeñas lagrimas comenzaron a correr por mis ojos.

El plan uno, había fallado, nunca pensé que fuera a temerle a los payasos, bien aun había más cosas por hacer, subimos nuevamente a mi camioneta y comencé a conducir hasta un parque, ahí era donde el resto de las cosas sucedería, no había por que ir a muchos lugares, solo bastaba con poder planear todo a la perfección…

El parque era hermoso, estaba lleno de aéreas verdes llenas de flores, en donde podías sentarte bajo la sombra de un árbol a disfrutar del paisaje, además de unas bancas a la orilla del camino y niños corriendo por doquier.

Itachi tomaba mi mano y me guiaba a través de los senderos del parque hasta que llegamos a un lugar que se encontraba rodeado por arboles de cerezo, en el centro del lugar había una mesa para dos personas, en el centro de esta un hermoso arreglo de rosas, un pequeño grupo de niños jugaba cerca de donde estábamos, pero al ver a Itachi corrieron lejos de nosotros. Itachi me miro y sonrió.

Nuevamente aparecieron los niños pero ahora tenían consigo algunos instrumentos, Itachi me llevo hasta la mesa y tomamos nuestro lugar.

Los niños comenzaron a cantar hermosas melodías, perfectas para una comida romántica, aunque gracias a mi escape de los payasos, ya eran después de las siete de la tarde y esta comida se había convertido en cena.

Hasta este momento las cosas estaban saliendo bien, ambos estábamos juntos y los niños a lo que enseñaba música hacían las cosas tal y como les había dicho.

Aunque después del ataque con gas pimienta, todos habían quedado casi ciegos, solo basto con ponerles unos lentes oscuros para que ella no notara que se trataba de los mismos que habían sido payasos y ahora se convertirían en nuestros meseros.

-Perdona por haberme alejado tanto del centro comercial quizá arruine lo que tenias planeado- hablo Saku bajando la cabeza.

-Es cierto que se han arruinado algunas de las cosas que tenia planeadas, pero aun así, lo importante es que tu estas bien- dije mirándola – además, lo mejor está preparado para el final, así que lo único que importa es que ahora estamos juntos y que podremos disfrutar de este momento-

Cuando los niños terminaron de tocar se alejaron nuevamente y vi a unos elegantes meseros que extrañamente usaban lentes oscuros, pero por el cabello de cada uno de ellos los pude reconocer, akatsuki.

Colocaron unos platos frente a nosotros, dejándonos ver suculenta comida, que tan solo al verla se hacía agua la boca. Sin decir una palabra se alejaron dejándonos nuevamente solos.

-Ita-kun, todo esto es hermoso, desde los niños tocando hasta la comida- comente con alegría.

-Me alegra que te haya gustado, estuve planeando esto y bueno unas cosas anteriores a esto- sonrió algo apenado. – ahora disfrutemos de esta comida y prepárate para lo que sigue-

Solo asentí y comencé a comer, la comida estaba deliciosa, en ocasiones levantaba mi rostro y miraba a Itachi quien también me miraba y sonreíamos, no creo que esto pudiera haber sido mejor.

Terminamos de comer y con una simple seña los chicos volvieron para recoger los platos y entregarme una cajita, que estaba planeado entregaran los payasos, pero ella huyo de ellos.

-Saku, es casi hora de que te lleve a casa o Naruto va a matarme, pero no quiero que te vayas hasta que termine esto – termine señalando el cielo, en el que comenzaron a verse fuegos artificiales de todos los colores posibles, ella sonrió y me abrazo.

Terminaron los fuegos artificiales y me coloque a su espalda, saque el contenido de la cajita que me habían entregado.

-Saku, quiero que tengas esto contigo siempre, tómalo como un pacto de mi promesa de estar a tu lado siempre a pesar de todo lo que pase-

-eso sonó muy dramático Ita-kun- dijo girándose para verme a los ojos y depositar un tierno beso en mis labios, si realmente el primero, el primer y más hermoso beso de todos. Al separarnos la abrace contra mi pecho, realmente había hecho la mejor elección al tomar a Sakura como mi prometida. – vallamos a la camioneta te llevare a casa antes de que Naruto se moleste – Ella solo asintió y comenzamos a caminar de regreso a la camioneta.

Podíamos divisar la camioneta a lo lejos, Sakura se encontraba agarrada de mi mano caminando a mi lado, voltee a verla cuando sentí que ella se detenía… no podía ser verdad.

Como podía ser posible que justamente el día de mi primer cita con Itachi, esto pasara.

-¿Qué es lo que quieres, porque estás aquí?- Cuestiono Itachi son soltar mi mano.

-Vengo a reclamar lo que es mío-

-ella no es tuya, Sasuke, suéltala y no hagas ninguna tontería- hablo nuevamente Itachi soltando mi mano, ese fue el momento en el que más miedo me dio.

-Mi carro está al otro lado, camina Sakura- hablo Sasuke fríamente.

-Por favor Sasuke-kun, déjame ir con Itachi- suplique a punto de llorar.

-¿Por qué irte con él? ¿Por qué tiene mejores autos que yo? ¿O es acaso que es porque el te dio ese collar tan costoso?- rio de una forma aterradora – realmente creí que eras diferente a las demás Sakura-

- ¿Qué es lo que haces Sasuke?- pregunte una vez más.

-solo confirmaba que realmente tu chica es una interesada, que usa cualquier cosa incluso la relación de hermanos para conseguir lo que quiere… dinero- hablo Sasuke tan fríamente que sus palabras podían cortar.

- ¿Quién eres tú y quien te crees para juzgarme?- pregunte completamente molesta, pero aun con miedo de que fuera a hacerme algo.

-Sasuke, dime que es lo que quieres lo hare, pero deja que lleve a Sakura a su casa-

-¿Realmente harás lo que sea por ella Itachi?- Itachi solo asintió, Sasuke me soltó y corrí al lado de Itachi – te veré mañana y te diré que es lo que harás-

Así como llego, se fue, sin dejar rastro alguno, solo se fue, dejándome ahí, completamente asustada, temiendo por lo que podrá pasar mañana.

.

.

.

HOLA CHIC ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO ESTE CAPITULO.

REALMENTE AGRADESCO A LOS QUE DEJAN SUS COMENTARIOS MUCHAS GRACIAS, ME ALIENTAN A SEGUIR CON ESTE FIC.

ANTES DE IRSE, NO OLVIDEN DEJAR SUS COMENTARIOS.

NOS LEEREMOS PRONTO.