Final especial navideño y La gran fiesta de Mokuba.
Llegó el día de la gran fiesta, porque en una fiesta no falta diversión, pero primero lo primero, los regalos!…
Diciembre 25, Mansión Kaiba 8:35 a.m.
─ Muy bien, quiero ese árbol repleto de regalos para mis invitados… ─ Mokuba revisaba cada detalle para la gran fiesta que ofrecería en unas cuantas horas mas ─ ¡¿Ya está la comida?, los invitados llegaran en tres horas!... ojalá "Espero que sean puntuales" ─ La servidumbre iba y venía de un lado al otro con bandejas y paquetes, decorando, limpiando y arreglando el lugar, la mansión poco a poco cobraba vida bajo la vigilancia del pequeño moreno (quien apenas había reparado en sus regalos).
Mientras en la ciudad, en algunas casas apenas se levantaban para ver los estragos de la noche anterior, ya que no faltaban las indigestiones o la típica deshidratación por exceso de alcohol (cruda o resaca, como gusten llamarla), por su parte los niños se levantaban para ver sus regalos, no faltaba el histérico que al ver simplemente el empaque se ponía a saltar y dar de gritos por toda la casa despertando a sus intoxicados (ebrios) padres quienes se quedaron dormidos en la sala (porque nunca faltan)… Pero no vamos a adentrarnos mucho en sus vidas, no, esos no nos atañen, quienes realmente importan ahora, son un puñado de chicos de ciudad Domino, estos pequeños son bastante conocidos, están los Yamis y los Chibis (Hikaris), veamos...
Casa/juguetería de la familia Motou 8:40 a.m.
─ ¡REGALOOOOOOOSSSS!, Yami levántate ya es de día, los regalos ─ el pequeño Yugi saltaba sobre la cama de su hermano para despertarlo.
─ Yugi por favor, cálmate, ya voy… me estas mareando, deja de saltar "¿quién necesita un despertador si se tiene un hermanito?" ─ Yami saltó fuera de la cama para poder huir (y de paso ganarle la carrera al árbol), Yugi continuaba saltando y sus gritos consiguieron despertar a su desvelado abuelo y su agotada madre.
─ ¿Yugi?, ¡¿Qué esperas?!, ya estoy en la escalera, ¿no que querías ser el primero en ver los regalos? ─ Yami se asomó por la puerta sorprendiendo al niño.
─ Hey, ¿cómo hiciste eso?... ─ Yugi rascó su cabeza y luego salió tras su hermano ─ ¡espérame, yo primero! ─ Mientras los adultos iban arrastrando los pies tras los chicos.
─ ¡Yami, Yugi, mucho cuidado por favor! ─ la señora Motou intentaba tranquilizar a sus vástagos pero era algo casi imposible ─ ¡No corran en la escalera, podrían caer!
─ Niños, ya oyeron a su madre, tengan cuidado ─ gritó el abuelo, Yami se detuvo para mirarlo pero su hermano aprovecho para dejarlo atrás.
─ ¡GANE! ─ gritó el niño ─ mira cuantos regalos, este es mío, este también y este… ─ Yugi se acercó a la puerta tomó una pequeña caja aplanada sin etiqueta y luego miró a su hermano.
─ Debió venir con el correo ─ dijo, ya que no recordaba haber visto ese paquete cuando su madre le pidió guardar las cajas.
─ ¿Mami?, este debe ser para alguno de ustedes ─ el niño puso la caja en manos de su madre quien la abrió.
─ Es… es un paquete de su padre ─ dentro de la caja venían algunas cosas envueltas en una especie de tela, a simple vista no tenia forma ─ viene con una carta ─ la tomó y comenzó a leerla…
Hola mi querida familia, he tenido algunos problemas para comunicarme ya que por desgracia en este lado del mundo donde ahora me encuentro no hay teléfono o al menos no funciona para larga distancia, se sorprenderán saber que el polo norte es algo pequeño y casi no hay muchos paisajes, fue algo difícil conseguir hospedaje en Groenlandia ya que no domino el noruego, así que tuve que continuar mi camino en un barco pescante hasta Alaska, por desgracia es invierno y no podre volver hasta primavera ya que el hielo aquí es demasiado, niños se que hace meses que no los veo y que su madre debe estar preocupada, quiero que sepan que si consigo como volver me verán pronto, haré todo lo posible por estar con ustedes antes de primavera y como no quiero que me olviden les envié algunos recuerdos de mis viajes, solo espero que lleguen ya que no es la primera vez que me regresan la correspondencia, no se preocupen estoy bien y espero verlos pronto, los quiere su padre.
Pdta.: Cuando al fin llegue a casa, intenten que su madre no me mate niños, les llevaré sorpresas a todos.
─ Bueno, al menos sabemos ahora que está bien y que está intentando volver a casa… paro claro que lo quiero matar ─ la mujer dobló el papel y lo metió en un cajón, estaba muy molesta pero no le arruinaría la navidad a sus hijos ─ ahora sí, terminen de abrir sus obsequios.
─ Este es para ti hermano ─ Yugi le pasó otra caja a Yami, al abrirla al chico se le ilumino la cara ─ ¿Qué es hermano?
─ Tenis dos en uno, como los del comercial ─ el chico canto parte de la tonada ─ son zapatos y patines son… Zapa-tines (N/a: sonó mejor que Pat-tenis), y aquí hay más regalos, muchas gracias.
─ Es mi turno ─ gritó Yugi mientras despedazaba el empaque ─ es, ES… es ¡¿Un perro a control remoto?!... ¿qué? ¡Santa tacaño! Yo quería uno de verdad ─ hizo un puchero y luego se puso a llorar (N/a: tan lindo y berrinchudo).
─ Yugi, queridito, no te pongas así, quizás santa no te pudo traer uno real porque no puede meter seres vivos en su saco, tal vez mas adelante yo te pueda comprar uno… para tu cumpleaños ¿Qué dices? ─ El niño la miró todavía gimoteando ─ todavía tienes más regalos, cálmate para que puedas abrirlos ¿sí?
─ Yo no quiero más regalos, de seguro no son lo que le pedí… que tal si en vez de ajedrez me trajo damas chinas, o en lugar de trenecito me trajo un barco o en vez de avión un globo.
─ Hermanito, aún así no dejan de ser juguetes y si no los abres no sabremos nunca si se equivocó o no ─ al oír a su hermano Yugi secó sus lagrimas y terminó de destrozar los demás empaques.
─ Lo que pensaba, se equivocó, yo nunca pediría un Dvd de Space Battle Ship ─ Yami le arrebató la caja con el disco.
─ Ese es mío, no es un Dvd, es un juego para game cube, este es el tuyo ─ le acercó una caja.
─ ¡Si, ese es el avión que yo quería!, Dynamite, el campeón de los aires, ¡OH SI! si-si-si-si-si-si-si-si-si-si.
─ Hey niños miren… aquí hay mas… vaya, son unas cajas enormes ─ los chicos miraron al abuelo, este señalaba unas cajas en la parte trasera del árbol y que salían por la puerta de la tienda, los niños se acercaron lentamente como si no quisieran asustar a un animalito.
─ No… ─ dijo Yami ─ Puede… ─ completó Yugi ─ ¡SER! ─ gritaron los dos y luego destrozaron las cajas ─ ¡BICICLETAS!
Ambos intentaban montar sus bicis mientras su abuelo los miraba con una sonrisa y su madre sacaba fotos.
─ Por cierto deberían prepararse, la fiesta de Mokuba es en un par de horas ─ les dijo su madre ─ solo espero que su primo Seto, no esté de mal humor.
Una vez más en la mansión Kaiba, Seto intentaba hacer recapacitar a Mokuba con lo de la fiesta.
─ Mokuba no entiendo por qué tanta emoción por una fiesta, tengo una demanda que plantear y no tengo casi tiempo para atender a tus invitados.
─ Si sigues queriendo demandar a Santa como vas a tener tiempo… además vienes a citarlo el día que tiene más trabajo ─ defendía el moreno, Seto sabía que tenía razón se estaba comportando como un necio (¿qué es peor a que tu hermanito te regañe?) ─ ahora quita esa cara de reprimido y ayúdame con estos obsequios.
Casa de la familia Bakura 9:00 a.m.
─ Emm, ¿hermano, ya es navidad, no quieres venir a abrir los regalos?, mamá, papá y Amane ya están esperándote ─ Ryou intentaba tímidamente despertar a su hermano, esos últimos días Bakura había estado levantándose muy temprano y durmiéndose muy tarde, eso lo hacía tener mal humor casi todo el día (o cuando se dejaba ver).
─ No, ¿quieres abrirlos tú y dejarme dormir? ─ El peliblanco mayor le arrojó una almohada y luego se fijó en el reloj ─ ¡LAS NUEVE, YA ES TARDE!, los gemelos me matarán ─ se levantó de golpe y bajó a la sala.
─ Ya era hora de que bajaras, tu hermanita se estaba desesperando ─ la niña le enseño la lengua y Bakura solo le gruñó.
─ No tengo tiempo ahora mamá, quede de reunirme con Malik y Marik a las ocho y ya es tarde, debo llamarlos, además el viejo seguramente me trajo carbón como siempre… ─ el chico marcó el teléfono de los gemelos.
─ ¿Hola? ¿Por qué llaman tan temprano? ─ se escuchó al otro lado de la línea.
─ ¿Temprano? Chicos son las 9… no me digan que también vienen levantándose…
─ ¿Las 9?, rayos, todavía nos faltan por cantar dos horas y media… ¿por cierto ya viste tu correo?, Mokuba ofrecerá una fiesta hoy…
─ Si lo sé, la invitación llegó ayer ¿Y ustedes?...
─ También, oye se me está ocurriendo algo… ¿qué te parece si terminamos nuestro servicio comunitario en la fiesta? ─ Bakura sonrió al escuchar el plan.
─ Denlo por hecho, nos veremos allí, lleven sus ya saben que ─ el chico cortó la llamada y luego subió a arreglar sus cosas.
Mientras Ryou se dedicaba a abrir los regalos que le habían tocado…
─ "Santa aún no me cumple mi petición", solo quería eso y me trajo mas juegos RPG… ─ el pequeño suspiró y regresó a su habitación bastante desanimado.
─ Ryou, hijo mío, si no era lo que pediste no importa… todavía es navidad después de todo ─ su madre apareció en su puerta, Ryou le sonrió, ella tenía razón, tal vez si tenía paciencia su deseo se cumpliría.
─ Gracias mamá.
─ Prepárate, la fiesta es en unas horas ─ el niño asintió.
Casa de los Ishtar, 9:15 a.m.
─ Buenos días niños ─ saludó Odión.
─ Que tienen de bueno ─ respondía Malik ─ serian buenos, si estuviera nevando, pero no lo está…
─ ¿Crees que caiga nieve, Odión? ─ pregunto el gemelo rubio menor.
─ No sabría decírtelo Marik la que sabe de esto es Ishizu, pero está de viaje… el cielo está nublado y hace frio pero creo que no es suficiente para una nevada ─ los gemelos se miraron algo decepcionados.
─ Bueno, el día no termina aún, tal vez en la tarde haga más frio, ahora a desayunar y luego se visten para la fiesta ─ Odión los vio entrar a su alcoba bastante decaídos ─ pobres "Ojalá pudiera hacer que nevara, no me parece justo, qué más da si en Egipto no se celebra navidad, mis hermanitos tendrán regalos aunque Ishizu me mate", chicos volveré en un rato para llevarlos a la fiesta ─ solamente suspiros por respuesta.
Ciudad Dominó 12:00 p.m. Mansión Kaiba
Prácticamente Mokuba había invitado a todos sus amigos y conocidos, compañeros de clases y algunos colados que en las fiestas no faltan.
Los invitados llegaban poco a poco y la música era muy entretenida, varias versiones de villancicos mezclados con música rock, pop y hasta dance, el recibidor de la mansión estaba lleno y el pelinegro los conducía a la enorme sala que había preparado para celebrar, los niños corrían por un lado mientras algunos adultos platicaban cerca de la mesa de bocadillos.
En un rincón del salón Yugi y sus amiguitos platicaban sobre sus regalos…
─ Pues Santa me falló, le pedí un perro pero me trajo uno de control remoto y además creo que no pudo traerme las tarjetas de Exodia…
─ ¿Las que te perdió el malvado del bicho? ─ le pregunto el pequeño Ryou, Yugi solamente asintió.
─ Ese tal Weebil ya está en mi lista negra… hay tantas personas malvadas en este mundo ─ dijo Rebecca cruzándose de brazos ─ y quienes la encabezan lamentablemente son sus hermanos.
─ Yami no es malvado, el dice que no te habla porque le resultas pesada…
─ Es cierto a veces te pasas de la raya, además mi hermano tampoco es malo, solo está confundido ─ finalizó el peliblanco menor.
─ ¿Confundido?, es un ladrón y un vago y Yami es el pesado, se creen mucho porque todas las mayores están tras sus huesos, si yo fuera ustedes me cambiaria el nombre.
─ Si sigues así de presumida te quedaras sin amigos ─ a Ryou le molestó bastante el comentario de la rubiecilla, Yugi asintió ─ vámonos Yugi, allá está Mokuba ─ los niños corrieron a donde estaba el moreno dejando sorprendida a Rebecca.
─ Pero que groseros, no soy una presumida y pesada ─ la niña se quedó en su lugar cruzada de brazos, pero desde ahí pudo ver a unos chicos escabulléndose a un armario ─ genial, llegaron, ya sé con quién desquitarme.
En otro lado del salón Seto platicaba con la madre de Yami y su abuelo mientras Yami los observaba, había cosas que el chico no comprendía.
─ Aww, Seto, la decoración les quedó bellísima, su madre estaría orgullosa de ustedes, a ella le encantaba todo eso de la decoración de interiores…
─ No quiero hablar de eso, además las decoraciones fueron idea de Mokuba, por cierto el pastel que trajo es la sensación entre los invitados.
─ Aww, muchas gracias Seto, lo traje para Mo-chan, recordé que es su favorito… ─ tanta familiaridad por parte de su madre hacia Seto le estaba dando nauseas a Yami quien decidió intervenir.
─ Hey, ¿de dónde se conocen tan bien? ─ El chico se plantó frente a su madre para llamar su atención, mas parecía un caso de celos ─ es cierto, esta mañana dijiste que Seto era nuestro primo, ¿Cómo es eso?
─ Ah, bueno no se los he dicho todavía porque esperaba a que fueran más grandes para comprenderlo… ─ a lo lejos se escuchó una risa…
─ Más grandes jajajaja… ─ Yami reconoció la voz y le salió una venita en la frente.
─ ¡CALLATE MALIK, NO TE METAS DONDE NO TE IMPORTA! (N/a: no lo pude evitar XD) ─ se aclaró la garganta ─ ahora si mamá, puedes continuar…
─ Pues simplemente que la difunta madre de Seto y Mokuba-chan era mi hermana mayor, pero yo no pude recibir a los chicos cuando ella murió porque no me enteré hasta un par de años más tarde pues estaba estudiando cocina en el extranjero y cuando me enteré ya habían sido adoptados, además ya los tenía a ustedes y otros dos niños… simplemente no podría con seis hombres en casa.
Mientras tanto, algo lejos de ahí, dentro de un armario, tres duendes llevaban a cabo una junta…
─ Mas les vale que no se dejen descubrir chicos ─ Bakura acababa de ponerse el antifaz y los gemelos se colocaban los gorros.
─ No te preocupes, ¿Ángel? ─ Malik chocó manos con Marik, les encantaba fastidiar a su albino amigo, este solamente se golpeó la frente.
─ ¿No pueden dejarme en paz ni porque es navidad?, hace un par de días me molieron la cabeza a coscorrones y ahora me insultan.
─ Oye no fue insulto, pero que nosotros sepamos tu nombre de duende es Ángel ¿no? ─ rieron los gemelos, Bakura les gruñó.
─ Basta ya, es hora de trabajar, por cierto Rebecca está por aquí, debemos tener cuidado o podría revelar nuestras identidades; alejémonos lo más posible de los niños, no estoy de humor para sus balbuceos "No quisiera que Ryou y Amane me vieran así".
Mokuba, Yugi y Ryou abrían las cajas con los regalos del pequeño moreno, estaban en el piso superior y abajo se podía escuchar el barullo de los invitados y el sonido de platos y vasos moviéndose.
─ ¡Vaya Mokuba, ¿todo esto es tuyo?... esta genial!
─ Es cierto Mo-kun, parece que Santa te trajo todo su taller ─ Yugi y Ryou estaban impresionados por la cantidad de juguetes en la habitación.
─ Ah no es nada, tuve que borrar algunas cosas de mi lista, era algo imposible que Santa me trajera todo lo que le pedí y doné la mayoría de mis cosas a los orfanatos para los niños que no tienen juguetes, lo hubieran visto, mi hermano casi se muere al ver mi carta pero luego de que le dije que también quería donar mis juguetes y algo de ropa, casi se desmaya ─ los tres pequeño se rieron bastante ─ pero mejor vamos a bajar, Seto me debe estar buscando.
─ Si mi hermano Yami también debe estar desesperado.
─ Mis padres igual ─ los chibis corrieron escaleras abajo para regresar a la fiesta.
Rebecca por su parte estaba demasiado ocupada pagándole a un chico para que le diera una paliza a Bakura…
─ Su nombre es Bakura, te daré 50 dólares si lo golpeas, será fácil que lo encuentres, tiene cabello largo blanco, piel clara y ojos azules, no hay manera de que lo confundas ─ la niña le dio el billete y se alejó corriendo, mientras en una pequeña plaza colocada en un rincón del salón el trío de duendes se ponía en posición para cantar, Bakura probaba los micrófonos y luego habló…
─ Muy buenas tardes amigos, el espectáculo sorpresa está por comenzar… nosotros somos ammm… ─ Bakura volteó a ver a los gemelos, estos subieron los hombros para indicar que no tenían idea de que decir ─ Ángel, Cicerón y Artemis y juntos somos North Pole's X-mas Carol ─ los invitados los miraban nadie esperaba un espectáculo de villancicos por unos duendecillos navideños, Bakura lo entendió ─ es cierto, somos la gran sorpresa, tan sorpresa somos que ni los Kaiba lo sabían ─ el publico lo tomó como un chiste y los recibieron con aplausos, Seto sabía quiénes eran pero ya no los podía bajar.
─ Bien chicos, música ─ los duendes encendieron sus celulares (tenían esas aplicaciones musicales de instrumentos) ─ UNO, DOS, TRES, CUATRO…
─ NOCHE DE PAZ, NOCHE DE AMOR, TODO DUERME EN DERREDOR… ─ los chicos cantaban en tono de rock, los invitados estaban fascinados e incluso Seto se sorprendió ya que cuando lo fueron a buscar a su oficina cantaron de la patada, pero ahora parecían profesionales de verdad ─ SOLO VELAN, MIRANDO LA PAZ, DE SU NIÑO ANGELICA FAZ, BRILLA LA ESTRELLA DE PA-AZ, BRILLA LA ESTRELLA DE PAZ… CANTEN TODOS!
Las horas pasaban rápidamente entre los villancicos de los chicos y la gente que se ponía a bailar, la fiesta era un éxito y sin darse cuenta las dos horas y media se pasaron volando pero los chicos estaban tan emocionados cantando que ni lo notaron.
─ ¡MUCHAS GRACIAS CIUDAD DOMINO! Y nosotros nos vamos pero antes nuestra última canción de la tarde… SIGAN EL RITMO CON LAS PALMAS… CAMPANA SOBRE CAMPANA… Y SOBRE CAMPANA UNA… ─ al término de la canción los chicos bajaron del mini escenario, Mai que había estado viéndolos junto a Joey, Tea y los demás, se acercó a felicitarlos; Tea viendo distraído a Yami se acercó tomándolo por sorpresa.
─ Hola Yami… ohh, mira quien está bajo el muérdago ─ Yami casi se atraganta cuando al mirar arriba se topó con la dichosa hierba colgando sobre él, y eso significaba que… estaba perdido.
─ Hey tu, aléjate de MI chico ─ Mai se aceró a ellos y jaló a Yami fuera del alcance de la castaña ─ que te crees para intentar besar a mi novio ─ Yami la miró sorprendido, la rubia solo le guiñó el ojo.
─ ¿Tu novio?, estás loca Mai, Yami y yo tenemos planes…
─ El único plan que tiene contigo es para hacer la tarea, Yami es mi novio desde la cena de anoche ¿cierto terroncito? ─ Yami asintió repetidas veces ─ ¿lo ves?, ahora deja a mi chico y aléjate bruja. ─ la castaña salió de ahí echa una furia.
─ Mai, yo… gracias por quitármela de encima, si no hubieras llegado ella me habría ahogado con tanto abrazo…
─ No es nada terroncito, fue un gusto ayudarte, se lo que se siente tener a alguien asfixiándote todo el tiempo con tanto, ay amor, besos y cásate, bla, bla, bla… ─ la rubia le revolvió el cabello y le dio un beso en la frente ─ si me necesitas para quitártela de encima otra vez, llámame, bye.
La rubia se alejó ante las burlas para Yami de todos los chicos que los vieron; por otra parte el matón contratado por Rebecca buscaba a Bakura, pero el chico aún tenía el traje puesto y se encontraba en una de las mesas comiendo un refrigerio…
─ ¿Disculpe señor Ángel? ─ Bakura le daba la espalda pero aun así reconoció la vocecilla que lo llamaba ─ cantó muy bien, no sabía que en el polo norte había bandas de rock ─ Bakura sonrió.
─ Pues hay muchas cosas del polo norte que no sabes Ryou…
─ ¿Me recuerda?, no lo puedo creer ─ el pequeño peliblanco saltaba emocionado, en eso el matón lo vio y se les acercó.
─ ¿Bakura?... dime si eres Bakura ─ el tipo era un gorila y le daba muy mala espina al Bakura mayor.
─ ¿Si lo es a ti que te importa? ─ dijo el mayor, el gorila tomó a Ryou por el cuello ─ ¡Hey deja al niño en paz y metete con uno de tu tamaño gorila!
─ Tú no te metas duende…
─ A quien le dices duende, patán de mala muerte ─ el matón no le hizo caso y comenzó a estrangular al niño, a Bakura no le gusto para nada eso.
─ AHORA SI, YA TE PASASTE… YO SI TE LA PARTO, ¡VETE DESPIDIENDO DE TU CARA, GRANDISIMO ANIMAL! ─ Bakura le saltó encima y el gigantón soltó a Ryou, en la pelea se le cayó el gorro a Bakura dejando ver su cabello ─ Ryou corre, ve con mamá y papá, yo me encargo de este idiota… ahora si imbécil, te enseñaré a no meterte con mi hermanito ─ Ryou se sorprendió bastante al ver que Ángel era su hermano, pero aún así le hizo caso y fue con sus padres, estaba asustado pero unos minutos después llegó Bakura sacudiéndose las manos ─ listo Ryou, ese patán ya no te hará más daño ─ Ryou corrió hacia él ─ ¿estás bien? ─ el niño asintió ─ recuérdame que te enseñe a boxear, vamos ─ Bakura cargó a su hermanito y fue con sus padres.
─ ¿Eras tú?... Akefia, no puedo creer que cantes tan bien… ¿entonces eso era lo que hacías todo este tiempo con tus amigos? ─ Bakura ignoró por completo que su padre había utilizado su nombre real y simplemente asintió.
En otra mesa estaban los Motou hablaban animadamente sobre la banda que acababa de cantar…
─ Son increíbles hermano, sabía que los Ishtar tenían una banda allá en Egipto por que Marik me lo dijo, pero no sabía que Bakura cantará así…
─ Yo sí, de hecho en el club cuando nos aburrimos de los juegos nos ponemos a cantar aunque a mí no me llama mucho la atención dedicarme a eso, a ellos les encanta.
─ Esta fiesta es grandiosa, es una lástima que su padre no esté aquí para verlo… ─ la señora Motou se limpiaba las lagrimas y luego apretó el pañuelo fuertemente ─ ¡PORQUE SI ESTUBIERA AQUÍ LO MATABA!
─ Ya mamá por favor, asustas a Yugi ─ Yami intentaba calmarla pero ella casi sulfuraba.
Las puertas se abrieron de repente y un sujeto vestido de rojo se presentó…
─ HOHOHO, feliz navidad, traigo regalos para Yami y Yugi Motou Hojojo… ─ el tipo señalo a los niños para que se acercaran, Yami miró al sujeto le resultaba familiar pero Yugi se estaba poniendo nervioso; de todas formas los niños se acercaron al tipo.
─ Hola hijos ─ la voz del supuesto santa cambió, la señora Motou reconoció la voz y sonrió, Yami también pero dudaba un poco todavía, Yugi se crispó.
─ Extraño… es un… ese no es Santa
─ Hay no… Yugi cálmate, el es…
─ Un extraño, no se preocupen se que hacer, ¡vi mi pobre angelito 20 veces esta semana! ─ Yugi tacleó al pobre hombre y se puso a saltar sobre él ─ falso Santa, ¿Qué le hiciste al verdadero?, de seguro fuiste tú quien me envió el perro de juguete…
─ Yugi basta, soy yo… soy tu papá… deja de saltarme encima.
─ ¿Mi papá? ─ el niño se detuvo, le arrancó la barba y lo observó largo rato, tenían los mismos ojos pero… ─ No es cierto, mi papá no está tan feo, ni sucio, ni despeinado, ni huele tan mal.
─ Yugi soy yo, tengo la piel quemada por el frio, no tuve tiempo de bañarme y mucho menos de peinarme en varios días… ─ el niño aún no le creía.
─ ¿Si eres mi papá, cual es mi color favorito? ─ el hombre suspiró.
─ Te gusta el azul celeste, el helado de chocolate triple, siempre has querido un perro, te asustan la oscuridad y las arañas, amas los libros de horror pero no soportas las películas con esa trama, adoras que Yami te cuente historias para dormir y tus mejores amigos son Mokuba, Ryou, Mana, Serenity, Tomoya y Rebecca, además de los amigos que compartes con tu hermano, Joey, Tristán, Tea, tu primo Seto y los otros del club, también tienes un segundo nombre secreto que nadie lo sabe y es un secreto que tu abuelita se llevó a la tumba… (N/a: eso lo inventé yo para añadir misterio) ─ Yugi seguía dudando ─ te traje regalos!
─ ¡PAPA, te extrañe tanto! ─ Yugi lo abrazó ─ pero báñate por favor, en verdad hueles muy mal ─ los que presenciaron la escena se rieron. Rato después en la mesa de los Motou la familia completa charlaba sobre todo lo que había ocurrido…
─ Por cierto Yugi estupenda tacleada, deberías practicar football americano… ─ el niño que comía pastel negó la idea.
─ No gracias, esos chicos son mucho más grandes que yo, además me uní al equipo de baseball con Ryou, dicen que tengo talento para robar las bases… y ¿nos puedes decir como llegaste aquí, en tu carta decía que vendrías en primavera?
─ Es cierto papá, dinos como fue…
─ Seto y Mokuba me contactaron en Nome, traje algunas fotos, es un pueblo muy pintoresco, pues bien, ayer mismo enviaron un avión por mi y aquí estoy, pero logre interceptar un par de cartas dirigidas al polo norte de unos niños, por cierto uno de ellos cometió un error de tomar algo valioso sin permiso y lo perdió ─ Yugi pasó saliva en seco ─ si muchachito, lo sé todo, pero Sata me pidió que te diera esto ─ el joven hombre le pasó una cajita al niño y este la abrió, eran las cartas de Exodia que había perdido, Yugi abrazó a su padre otra vez ─ todavía le debes una disculpa a alguien, chiquillo ─ el pequeño asintió y le entregó las tarjetas a su abuelo pidiéndole perdón por haberlas tomado.
─ Toma esto… ─ la señora Motou le dio un golpe con un plato en la cabeza a su esposo ─ Rei Motou quien te crees para perderte durante meses y luego venir aquí como si nada hubiera pasado… ─ suspiró ─ ya nos arreglaremos después en la casa señor.
Mientras en un rincón los duendes rock'stars tramaban la venganza suprema, Bakura se había enterado mientras barría el suelo con el gorila, que había sido Rebecca quien le había pagado para golpearlo, pero este se había equivocado y por poco lastimaba seriamente a Ryou.
─ Rebecca me la va a pagar, su gorila casi mata a mi hermanito ─ Bakura tronaba ruidosamente sus nudillos ─ no entiendo porque si ya se había vengado con lo de la policía sigue intentando lastimarme.
─ Eso es porque es una niñita caprichosa y mimada que se siente superior a todos.
─ Bien dicho hermano ─ los gemelos chocaron manos.
─ Pues ahora es mi turno de vengarme…
─ Dirás nuestro turno, te ayudaremos viejo ─ dijeron los gemelos al unísono ─ comienza operación piñata humana ─ los chicos rompieron filas para buscar a la rubiecita.
Unos cuantos minutos después dieron con ella, los gemelos la atacaron por la espalda llenándola de pegamento y Bakura le arrojó encima una bolsa de papel picado de varios colores.
─ Ahora si niñita, eso fue por lo del monigote que enviaste a lastimar a Ryou…
─ Pero yo no quería que lo lastimara a él… claro, debí suponer que te disfrazarías hoy, pero ustedes fueron los que empezaron, me envolvieron en papel de regalo, me pusieron un enorme moño rojo y me dejaron en la puerta de la casa vacacional de mi abuelito ─ los chicos se miraron entre ellos y luego se rieron ─ ¿de qué se ríen, payasos?
─ De ti, nos hubiera gustado verte vestida de regalo… esa fue una grandiosa idea Rebecca, pero no fuimos nosotros… ¿los viste bien?, estás segura que se parecían a nosotros, porque gracias a ti esos días estuvimos bastante ocupados, quisimos vengarnos de ti pero en ese momento no se nos ocurrió nada, además, ni siquiera sabemos donde vive tu abuelo… ─ la rubia se quedó pasmada.
─ Yo vi que eran cuatro, pensé que habían contratado a alguien más, pero si no fueron ustedes… ¿Quién fue? ─ fhuu, como sea, de todas formas ya estamos a mano ¿no? ─ A lo lejos unos chicos que habían escuchado todo, se reían sin parar.
─ Mokuba tu idea fue increíble, fue el mejor plan de todos y eso de vestirnos de negro para que no nos descubriera fue de lo mejor, el negro adelgaza… ─ decía la rubia, llevándose una cucharada de pastel a la boca.
─ Gracias Mai, pero fue Yugi quien me dijo donde vivía el abuelo de Rebecca.
─ No puedo creer que la hayas vestido con papel Mai, sabes envolver bien los regalos y fue una suerte que mi hermano nos ayudara a llevarla allí… ─ Yugi miró a su hermano y este le sonrió
─ Fue todo un placer hermanito, Rebecca a veces se pasa de pesada y cuando me enteré de lo que le hizo a los chicos no lo pude evitar, quien se mete con el club, se mete conmigo... por cierto el toque del moño en la cabeza fue muy gracioso Yugi.
La tarde había caído y a Mokuba se le ocurrió la idea de compartir uno de los regalos que había recibido.
─ Muy bien, llego la hora de la piñata, mi hermano la rellenó con unos cupones para regalos, solo un por persona y todos pueden pasar a romperla, si se sacan un cupón tienen derecho a llevarse uno de los regalos que están bajo el árbol y si estos no alcanzan pueden canjearlo en nuestras tiendas, ahora formen filas, los niños primero…
Varios minutos más tarde, todos los invitados tenían regalos y felicitaban a Mokuba y Seto por la idea de ofrecer una fiesta así de entretenida y muy divertida; la mayoría ya estaba en la puerta despidiéndose, los últimos fueron los Ishtar.
─ Oye Mokuba, la fiesta fue estupenda, ¿crees que puedas hacer otra para año nuevo? ─ preguntaron los gemelos, Mokuba miró de reojo a su hermano.
─ ¿Tu qué dices Seto-sama?
─ Definitivamente NO! ─ gritó el joven castaño, recogiendo las piezas de un valiosísimo jarrón que quedó hecho añicos tras la piñata.
─ Tal vez el próximo año chicos… ─ los gemelos rieron junto a Mokuba y Seto intentaba aguantar la rabia.
Ya era de noche, afuera los gemelos eran esperados por Odión, los chicos caminaban hacia el auto cuando uno de ellos tropezó cayendo en algo blanco y frio…
─ Pero si esto es… ─ Malik le sonrió a su hermano que seguía en el suelo ─ ¡UNA BLANCA NAVIDAD, SIII! ─ Marik tomo un puñado de nieve y se la arrojó a Malik.
─ ¡Guerra de bolas de nieve! ─ Los chicos se disparaban bolas y las esquivaban mientras corrían al auto.
─ Nieve, ¿puedes creerlo Odión?, No nos dimos cuenta que había comenzado a nevar.
─ Comenzó desde las cuatro y de acuerdo con los del clima seguirá nevando por mucho tiempo ─ el enorme egipcio les sonrió a sus emocionados hermanitos ─ ¿era lo que querían verdad?, ver nieve aunque sea una vez… pues feliz blanca navidad niños ─ los gemelos entraron al auto y en el lugar se encontraron con un par de cajas envueltas.
─ ¿Qué es esto Odión? ─ preguntaron ambos chicos.
─ No se me hizo justo que ustedes no tuvieran un regalo esta navidad solo por que venimos de otro lado y tenemos otra cultura, así que les compre un regalo… ¿Qué esperan? ─ el par de rubios despedazaron las cajas y se emocionaron al ver dentro.
─ ¿Son esas esferas de cristal con casitas adentro?, siempre las vemos en los aeropuertos pero Ishizu nunca nos deja tocarlas.
─ Agítenlas… ─ los chicos obedecieron y se sorprendieron mas.
─ Está nevando ahí dentro… es genial… ─ dijo Marik.
─ Si gracias, Odión… en verdad gracias ─ Malik intentaba contener su emoción hasta que no aguantó ─ gracias hermano.
─ Por nada hermanitos, ahora cuando quieran ver nieve no importa si están en verano, simplemente agiten las esferas y la verán, ¿bien?, vamos a casa y no le digan nada a Ishizu o me matará ─ los gemelos asintieron y tomaron su rumbo hacia casa.
9:45 p.m. Casa de la familia Bakura…
Los tres hermanos se preparaban para dormir, había sido un gran y divertido día, Ryou por su parte había obtenido lo que había pedido cuando su hermano lo defendió de ese gigantón, quería hacer algo bueno por el así que bajó y tomó el regalo que Bakura había dejado sin abrir y lo llevó a donde estaba este.
─ ¿Hermano? ─ Bakura lo miró ─ todavía no abres tu regalo, estoy seguro que no es carbón, yo se que te portaste bien este año, ¿por qué no lo abres ahora? ─ El niño le dio el paquete a su hermano y este lo abrió en silencio.
─ Oye, gracias niño ─ al ver lo que era el mayor le revolvió el cabello a Ryou ─ estaba a punto de ir a echar esta caja a la chimenea, de no ser porque me pediste que la abriera me habría quedado sin computadora… ¡NO LO PUEDO CREER, UNA COMPUTADORA, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS! ─ Bakura cargó al niño y giró con él en brazos, Ryou estaba feliz ─ ¡MI PROPIA COMPUTADORA, SIII!
─ Feliz navidad hermano ─ Bakura bajó al niño.
─ Feliz navidad para ti también Ryou.
9:50 p.m. Casa/juguetería de la familia Motou…
Los hermanos estaban en la sala escuchando los relatos del viaje de su padre y viendo los recuerdos que les había traído, la señora Motou ya estaba más tranquila y también escuchaba a su marido, mientras que el abuelo hacia varios minutos que se había quedado dormido.
─ Vaya papá, ¿esta foto de donde es?... ─ Yami le acercó la foto a su hermanito y a su madre para que la vieran también.
─ Ese es Nome, es una villa muy bonita, es un lugar pequeño pero muy hospitalario, las casas parecen antiguas porque son cabañas, incluso el hotel donde me quedé es de madera.
─ Por cierto papá, ¿no viste a Santa mientras viajabas? ─ Los enormes ojos de Yugi lo miraban muy curiosos.
─ Pues si… ─ el joven buscó una fotografía en su maleta y se la mostró a su pequeño ─ no se ve muy bien pues el trineo de Santa es muy rápido, pero este es… ─ en la foto aparecía una imagen borrosa de algo brillante surcando el cielo nocturno, era una estrella fugaz pero a los chicos les encantó, ambos niños se fueron muy emocionados a dormir después de ver las cosas que su padre les trajera.
Casa de los Ishtar 10:00 p.m.
Ishizu venia llegando en un taxi, había tenido suerte que la ventisca no retrasara su vuelo, los tres hermanos estaban riendo y hablaban cosas de la fiesta y de lo bien que habían cantado, incluso le contaban a su hermano mayor sobe lo que habían hecho con Rebecca.
─ Y luego que Bakura le diera una paliza al chico que golpeó a Ryou, este marrano gigantesco le dijo que fue Rebecca quien le pago para lastimarlo a él, pero que se había equivocado… entonces decidimos vengarnos de la enana rubia, le vaciamos una botellota de pegamento y Bakura le hecho una bolsa de picadillo de papeles de colores, quedó como la piñata que rompimos después… jajajaja.
─ Y no solo rompimos la piñata, también rompí el valioso jarrón de Seto Kaiba, claro, que iba a saber lo que rompía si tenía los ojos vendados, en verdad la fiesta estuvo divertidísima hermano ─ finalizó Malik.
─ Hola chicos ya llegue… la familia les envía sus saludos ─ Ishizu entró por la puerta cargada de equipaje ─ ¿Qué no me piensan ayudar?, esto pesa, los tíos les enviaron algunos regalos, dijeron que era una lástima que no me acompañaran porque sus travesuras les resultan divertidas y los esperan el año que viene.
Los chicos tomaron algunas maletas de la joven y las dejaron en la sala, la chica entró y se acomodó junto a la chimenea.
─ Está helando afuera, ahora me da gusto haber comprado esta casa con chimenea incluida… por cierto espero que o se quejen cuando tengan que limpiar la entrada.
─ ¿Estás loca?, porque nos haríamos de quejar hermana… nos gusta la nieve ─ la joven sonrió maquiavélicamente.
Tres días más tarde…
─ ¡Chicos, limpien la nieve de la entrada por favor! ─ gritó la joven desde la cocina donde estaba con Odión.
─ Ya vamos… ─ los chicos gritaron muy emocionados y salieron para descubrir que la nieve ya había sido quitada ─ ¡¿Pero qué?!
─ ¡Inocentes palomitas!, Se dejaron engañar, es día de los inocentes niñitos tontuelos ─ Ishizu les salió por detrás con una sonrisa y les pellizcó las mejillas a ambos, los gemelos se decepcionaron, pero tomaron un poco de nieve que quedaba por ahí y se la untaron en la cara a la joven; luego los cuatro hermanos se pusieron a jugar.
Fin.
Que tengan un estupendo día de los inocentes, hagan muchas bromas pesadas si así lo quieren, pero no se dejen engañar, y lamento no haber podido subir este capítulo en navidad como se supone debería ser, pero las cosas son así (nos fuimos de viaje con la familia entera y recién venimos llegando), además como nuestra madre siempre dice: "Si no recibiste un regalo en navidad, espérate al 28 porque entonces te llegará" (No pregunten porque el 28, ni ella lo sabe)… por cierto ya falta menos para año nuevo y les deseo que todos sus propósitos se cumplan, nos vemos el año que viene y gracias a todos los que se toman su tiempo para leer lo que sale de nuestras disparatadas mentes: a DarkYami Motou a Chiyo asakura a 3liiza luniita y a (espero haber escrito bien tu nombre)…y pues, los chicos de Yu-gi-oh!, mi hermana y yo les deseamos con todo el corazón que se la pasen muy bien en estas fiestas, no coman mucho en la cena de año nuevo o bueno si, pero lleven algo para la indigestión, si manejan no tomen XD y que tengan el mejor de los años por venir chao, matta-ne, ja-ne.
