Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de Stephenie Meyer. La trama es solo idea mia.

Holaaa :) paso a dejarles el segundo cap. ¡Muchas gracias por los reviews!

Protege mi corazón

Capítulo dos: Bipolar

Me levanté cansada cuando mi alarma sonó a las seis, había dormido prácticamente nada... definitivamente hoy no saldría a trotar, algo había estado rondando en mi mente hasta muy tarde provocando que hoy me sintiera toda agarrotada. Me cambié y me di una ducha rápida, estuve algún tiempo eligiendo que ponerme y bajé a desayunar. Encontré todo servido como siempre... frutas, café, jugo, etc... lo básico. Faltando cinco minutos para las siete busqué mi bolso y me dirigí a la sala de estar. Parado cerca de uno de los ventanales, con la vista clavada en los jardines estaba Edward, la luz del sol le daba un aspecto mágico, parecía haber salido de alguno de esos cuentos de príncipes y castillos. Tosí suavemente para que notara mi presencia.

—Buen día señorita Isabella.— parecía feliz de verme, sus ojos verdes me volvieron a desestabilizar.

—Buenos días ¿Ya podemos irnos?— contesté desviando la mirada. Mierda, odiaba sentirme así.

—Si, adelante por favor— Me hizo una seña para que pasara y lo acompañé hasta la entrada. Abrió como todo un caballero la puerta de atrás del auto para que yo pasara mientras sentía su mirada atravesarme ¿Por que lo hacía? ¿Nunca le habían dicho que era de mala educación? Me incomodaba, y eso me ponía de mal humor. Odiaba ese poder que tenía sobre mi.

El camino a la escuela fue en silencio, el manejaba y yo iba fingiendo que hacía algo con el celular, cuando lo único que hacia era ir al menú, pantalla de inicio y de vuelta al menú.

—Cullen, hoy salgo a las dos de la tarde, tendrás que volver a buscarme.

—Señorita, debo quedarme por si pasa algo, estaré en el coche. Son ordenes, lo siento.

— Increíble, mi padre se volvió un loco paranoico— comenté exasperada, provocando que su suave risa inundara el auto.—Y un niñero que encuentra cómico mi enfado... Genial.

—Que tenga una linda...—

Justo habíamos llegado al estacionamiento por lo que no terminé de escucharlo y salí del auto sin esperar a que él me abriera la puerta. Necesitaba hablar con Rose o Jasper y descargarme o terminaría discutiendo con Edward en nuestro primer día...

Día pesado y aburrido hasta el infierno, no se que haría si no tuviera a los hermanitos Hale a mi lado, eran mi salvación.

—Te gusta, admítelo.— Teníamos esta discusión desde que había terminado historia... y seguiríamos hasta la salida. Maldita Rose.

—Rosalie, por favor ¿No recuerdas mi apellido?

—Isabella, por favor... ¿Apellido? ¿Desde cuando te importan esas mierdas?

—Desde que tengo claro que a la mayoría de la gente solo le interesa el dinero y el sexo... en especial a los hombres.

—A mi no me metan en eso, por favor.

—Jasper, eres mi mejor, mejor amigo, tu no cuentas.

—Gracias... creo.

—Hagamos algo Bells, juega un poco, no pierdes nada. Además tu padre cree que estas en algo serio con Jasper, no te cuestionará si sales con frecuencia— mi boca se abrió en una pequeña "O"

—Oh, de eso quería hablar, yo también los escuché Rose. Bella, ¿tu le comentaste algo a tu padre acerca de mi? Papá no deja de mandarme indirectas sobre si tengo alguna novia escondida y que casualmente es la hija de los Swan... ya es casi molesto verlo tan contento por que al parecer encontré, y cito sus palabras, a mi mujer ideal.— ¿Jasper y yo juntos? Si, habíamos tonteado, pero ¿Algo serio?... jamás.

— Mírale el lado bueno Jaz, ya no piensan que eres gay ¿Recuerdas cuando llegaron a esas conclusiones por qué estabas siempre con nosotras? fue genial.

—Ni lo menciones, fue un trauma Rosalie Hale — Jasper estaba sonrojándose levemente mirando a los costados asegurándose de que nadie haya escuchado mientras yo me desternillaba de la risa

— Increíble, ¡Si sabemos lo hombre que es nuestro Jasper! — y me tiré a los brazos de mi amigo y el siguiéndome el juego me tomó de la cintura.

—Si, Bella, sé que Jasper sigue siendo tu amor secreto pero no quiero detalles... oh miren a quien tenemos ¿Es él verdad?—

Me descolgué del cuello de Jasper y miré hacia donde indicaba Rose. Definitivamente era Edward... apoyado seriamente en el imponente auto.

— Hum, si. Es él... bueno, lo vieron hoy a la entrada... no es que sobresalga demasiado.

—¿Es broma? Ese hombre opaca a todos los de este lugar.

—Gracias Hermanita.

—Oh Jasper, tu no cuentas. No podría mirarte de esa forma.

—Nunca cuento... solo cuenta mi auto y mi permiso de conducir ¿Verdad?— murmuró con fingido enojo.

—Yo si puedo mirarte de esa forma. Y lo hago Jasper, tranquilo — sonreí mientras besaba su mejilla. Si, siempre era así con él. Cargosa y melosa.

—No Jasper, nosotras te amamos, eres uno de los pocos hombres que no nos ven como si fuésemos carne, o al menos con Bella lo disimulas. De todas formas, soy tu hermana, si lo hicieras seria... asqueroso.

—Ya Rose, deja de volar. Me tengo que ir, vengan a casa esta tarde, miramos unas películas y luego salimos o pensamos que hacer.

—Chau Bells, no muerdas a tu chofer— se despidió Rose, al contrario de su hermano que solo dijo un simple"Adios Bella"... siempre tan educado.

Fui hacia el auto con paso firme... el cual se debilitó al ver como Edward abría como un caballero la puerta trasera para mi. Le di un leve "Gracias" y me subí.

—Y... ¿Como estuvo su día?— preguntó algo nervioso a los minutos del viaje.

¿No había quedado clara esa parte para él? El tipo estaba como quería y hasta ahora había logrado confundirme un poquito, pero de ahí a tutearme, había un gran trecho. Lo que había dicho Rosalie estaba dando vueltas en mi cabeza. ¿Realmente me gustaba? Si, pero como ya había pensado, solo un poco y para pasar el rato. Pero eso sería cuando yo quisiera, no de otra forma. No le contesté y me coloqué mis auriculares con una canción de Maroon 5 bien fuerte para que se diera cuenta de que no lo escuchaba, y lo más importante, que no me interesaba.

Por la tarde no vi a Edward, al parecer había salido. Subí algo decepcionada a mi habitación y me puse a escuchar música. Analizando mi comportamiento, como siempre, me di cuenta de que estaba actuando un poco bipolar en cuanto a Edward. Más de lo normal... es decir, en mis pensamientos era 'Edward' y al hablar era 'Cullen'. Quizás por que era atractivo, y no quería que él pensara de que tenia el mismo efecto en mi como en todas, pero no estaba segura. Lo más probable es porque me ponía nerviosa, y de vuelta a lo mismo, debido a que era atractivo. No, había más, y hasta yo lo veía. Eran sus ojos, su manera de mirarme... me asustaba la fuerza y el poder que esa mirada tenía sobre mi. Era dulce... y a mi nunca me había gustado lo dulce. Hasta ahora. Quizás podría tratarlo mejor, acercarme un poquito y tantear el terreno...

Si, eso haría. Era perfecto; sería moderadamente más educada con él y así sabría que tan amable y caballero puede llegar a ser, cosa que dudaba. ¿Un hombre de ese calibre caballero y todo eso? No. De esos ya no había.


Gracias por leer. Ya saben, si me quieren ayudar, dejen un comentario sobre que les va pareciendo la historia. ¡Saludos desde Argentina!

CBells