Reviews:

Sarah: Tendré presente lo de la ortografía, gracias. Hay infinitas historias que no mantienen el canon tal cual, las cuales veo que no te gustan y por des fortuna esta parece ser que es una de esas. Entonces es obvio que hay cosas que no te gustarán leer pero eso ya entraría en el gusto del lector, por otro lado si te "horrorizas" con esta historia me imagino que te daría un infarto si leyeras las historias de mis colegas Chelonia o Gran Hana donde muestran aspectos mucho más íntimos o divertidos de los caballeros. Respecto a si es necesario poner un personaje que está fuera de la serie o creado por el escritor, repito que esa parte la manejo yo y si te gusta o no va como opinión del lector, Saludos.

Mora: Efectivamente yo ya había subido esta historia y como era la primer historia que subía hace casi tres años sentía que había que pulirle unos aspectos así que decidí volver a publicarla, es mía completamente, muchas gracias por leer y por el Review! :)

Ayame 82: ¡Muchas gracias querida Ayame! ¡Saludos! :)


DISCLAIMER: Los personajes utilizados a continuación no me pertenecen, estos son propiedad de Masami Kurumada y Toei Animation.


CHAPTER 2: "Boulevard Queen"

Esa situación era triste, no se la podía describir de otra manera, claro que podían decir extraña pero más que nada era triste. Milo y Afrodita no sabían qué hacer ante esa imagen, Lourdes tan solo era una niña pequeña e inocente no era consciente del dolor que le causaba al León hablar de su fallecido hermano Aioros, por lo tanto no era su intención molestar a su hermano tan solo le hiso un pregunta, una pregunta que le recordó fugazmente a Hyoga cuando le hacían preguntas sobre su madre. Dejó a su hermanita en el sillón más próximo y trato de mentalizarse, no podía ponerse triste cada vez que Lourdes hablara de Aioros, debía seguir.

-Milo - lo llamó el león en un tono triste.

-¿Aioria? - le pregunto en tono de preocupación. Aioria tomo aire sonoramente y miro al techo causando así la preocupación de los Caballeros dorados presentes.

-dime la verdad Milo – en tono lastimero.

-¿Qué pasa compadre?

-¿qué hora es? - pregunto en un hilo de voz.

-pues - observo su muñeca - 1:27 -respondió con naturalidad hasta que tomo consciencia de lo que eso significaba - ¡1:27!

-¿QUÉ? – Gritaron Maximiliam Y Milo al unísono.

-¿Cómo se pasó la hora de esa manera? -se lamentaba Afro- si no llegamos rápido mi muñecas se cansaran de esperarnos – Dijo en forma dramática.

-¡Eso no! – dijo Aioria

-saben yo pienso que lo mejor será darnos prisa muchachos.

-yo también lo creo – Afrodita y Milo voltearon a ver a su amigo para saber su opinión.

- yo también pienso como ustedes caballeros - respondió con determinación.

-¡eso hermanito! – Lo alentaba Lourdes.

-tan solo déjenme despedirme de mi hermanita.

-nosotros también nos despediremos de ella torpe - le dijo Afro cruzándose de brazos - no eres lo más importante.

- Mejor cállate antes de recuerde de todo lo que nos hiciste esperar y te golpee – Aioria estaba de ánimos otra vez.

-uy pero que sensible - respondió con sarcasmo, su amigo sonrió.

-bueno hermanita - este se puso al lado de ella y se inclinó para estar su altura - lamento mucho tener que dejarte solita pequeña pero se nos hace tarde y debemos irnos.

-¿de parranda? – preguntó con naturalidad haciendo que Afrodita y Aioria quedaran helados.

-¿eh? – preguntó Aioria confundido ante la pillada de su hermana.

-¿maestro otra vez se irán de parranda? –Volteó a verlo.

-pues si Lourdes - le respondió con naturalidad haciendo que los otros terminaran quedando aún más estáticos - pero no volveremos tarde te lo prometo - le guiño un ojo.

-de acuerdo maestro - les dijo con una sonrisa – váyanse que llegaran tarde a su reunión con los demás caballeros. Efectivamente los otros dos no entendían nada.

-exactamente linda –le beso la frente - debemos llegar temprano a esa reunión de caballeros tan importante – Se giró a ver a sus amigos sin que ella lo note les guiño un ojo con complicidad, sus amigos no entendieron y simplemente se despidieron de la niña.

Comenzaron a caminar hacia fuera, para cuando llegaron afuera Aioria empezó a mirar hacia ambos lados como si buscara algo y al notarse fuera de peligro, más bien fuera del alcance auditivo de su hermana decidió preguntarle algo a Milo en el oído

-MILO DESDE CUANDO ELLA SABE DE LAS SALIDAS DE LOS SABADOS - le grito haciendo que casi se cayera -¿acaso te volviste loco?, ¿Cómo le puedes revelar así como así este secreto que estoy tapando desde hace años?

-Hey tranquilo compadre no te alteres – Mientras bajaban las escaleras –Mira ella escuchó hablar de las parrandas al estúpido de Alde y me pregunto, simplemente le mentí diciéndole que son reuniones importantes entre caballeros, no te preocupes –explicó animado.

-¿y que hay si alguien pregunta? – Planteó el dueño de la casa de Piscis – Por ejemplo tú que tienes novia, Shina no se va a tragar el cuento de "la reunión de caballeros".

-ella ya sabe muy bien lo que debe hacer y decir en nuestra ausencia.

-¿a qué te refieres? - le pregunto desconfiado.

-observa – Los hizo volver a la casa de escorpio que se encontraba a escasos metros, regresando disimuladamente como quien se olvida las llaves - ¡Lourdes! – La llamó.

-si maestro – llegó corriendo la niña con su pijama.

-en el hipotético caso que Shina venga a buscarme en mi ausencia durante esta noche ¿qué es lo de debes decirle?

-te fuiste a la casa de tu Madre porque te llamo con urgencia – rápidamente.

-muy bien – dijo triunfante - pero creo que te falto decir algo – La niña puso el dedo en su barbilla como pensador.

-Cierto, y que no sabes a qué horas regresaras y que no se preocupe –Concluyó - ya está, Me lo memoricé todo. Los presentes estaban sorprendidos, Milo lo tenía todo calculado para poder salir en paz.

-Milo tu solo debes entrenarla para pelear no para tapar tus trampas - el león resignado - no te mato porque se nos sigue haciendo tarde y quiero disfrutar de mi noche ¿está claro? - dijo sobándose sus cienes.

-Jajaja - reían maestro y alumna ante la reacción de Aioria.

-bueno horribles seres, ahora si debemos irnos – Dijo el cariñoso Afrodita y giro hacia donde estaba la pequeña - dime pequeña ¿cómo me veo con esta ropa?

-Em .. - nuevamente puso su dedo en su barbilla - ¡te ves como un modelo Max! - le sonrió llevándose al bolsillo a Afrodita inmediatamente.

-Ay Pero que niña tan linda me caes muy bien - le respondió vanidoso como siempre, claro que esta última frase no les cayó muy bien a los presentes ya que cuando volteo a verlos se encontró con dos miradas asesinas que lo miraban en silencio.

-¿y ahora qué?

-te permitimos esto ahora, pero en cuanto mi hermana cumpla los 13 pero ni se te ocurra decir algo así - le dijo Aioria cual hermano protector.

-exactamente, conocemos perfectamente tu expediente y tendremos EXTRICTAS precauciones contigo Afrodita - Agrego el Escorpión.

-¿acaso se volvieron locos? Es solo una niña pequeña y siempre la veré de esa manera, no soy como ustedes buitres – "¡diablos! Casi me cachan, bueno Max, ella ya está fuera de tu alcance"- pensó y luego suspiró con resignación –"es una lástima ahora ya que desde pequeña tiene un rostro tan angelical ni me quiero imaginar dentro de dos o tres años… ¡chanfle!".

-bueno, mejor ya vámonos - dijo en tono de decepción Afrodita sabe Atena el por qué - se hace aún más tarde torpes mal pensados.

-Lourdes ahora si ya nos vamos - dijo acariciándole la cabeza ya depuesto a dejarla - volveremos lo más temprano posible.

-así es Lourdes recuerda tan qué tan pronto termines de comer te regresas a la cama ¿está bien?

-si maestro ya me voy a dormir, no te preocupes.

-y no te comas todo el kétchup, recuerda que hay que dejar para el desayuno.

-si maestro, puedes irte tranquilo – sonrió la niña.

-así me gusta pequeña, nos vemos luego y que descanses - ya caminando hacia la salida. Max y Aioria se miraron con el signo de pregunta en sus rostros.

-¿acaso dijo kétchup para el desayuno? – le preguntó de cerca Afrodita.

-No lo sé, quizás escuchamos mal - respondió poniendo una mano al costado de su cara tapándose como para que nadie los escuchara.

-Si seguramente eso sea – se convencía.

-Adiós Lourdes nos vemos luego dulces sueños - le dijo Afrodita antes de salir.

-adiós Max nos vemos mañana – lo saludo agitando su brazo.

"es una lástima para ti no poder casarte conmigo algún día lejano Lourdes, pero bueno que le vamos a hacer"- pensó vanidosamente antes de partir.

-2-

Lejos del Santuario, más precisamente a dos cuadras de Boulevard Queen

-Afrodita te conviene que tus amigas sean lindas no como la última vez que fuimos a Boulevard, por dios que susto nos dimos - recordando a las chicas, si así podía llamárselas.

-Por favor fíjate con quien estás hablando primero bicho, la mercadería que tengo es de primera [N/A: pero que feo que nos comparen con mercadería ¬¬]

-eso espero, oye Afro –Lo llamó el León.

-¿y ahora?

-¿cuánto cuesta la entrada? Porque creo que traje bastante dinero pero no recuerdo cuanto estaba.

-¿Qué?, ¡me ofendes Aioria! – Dijo mirándolo – ósea vienen conmigo, es obvio que no pagaran entrada – dijo como si eso fuese lo más obvio del mundo.

-pues perdona mi atrevimiento - respondió con sarcasmo.

A una cuadra comenzaba a divisarse una larga fila de gente para entrar a aquel boliche, las luces de su enorme cartel que decía "Boulevard Queen" en color blanco y verde ya comenzaban a verse más de cerca.

-diablos, ¡Que fila tan larga! Entraremos a cualquier hora – Se quejó el escorpión.

-no te preocupes Milo, nosotros no tenemos por qué hacer esa fila tan incómoda, ya sabes cómo es esto, conozco a los de seguridad – le guiño un ojo triunfante.

-No puedo creer que estés haciendo algo útil amigo –le dijo Aioria.

-obviare esas palabras infames - "por hablar tu pagaras por nosotros"pensó –y yo también te quiero Aioria.

Los caballeros caminaron hasta la puerta directamente sin detenerse a hacer aquella fila tan larga causando la molestia de algunos de los que estaban esperando desde hace rato.

-Hola Camila ¿Cómo estás? - saludo Afrodita a una de las mujeres de seguridad.

-Oh Maxxie Que alegría verte por aquí - se abrazaron rápidamente.

-eso mismo pienso yo querida - se acercó un poco a su oído y comenzó a hablarle de Atena sabe qué cosas, los caballeros ahí presentes no entendían nada ellos solo querían entrar. Luego de un momento una sonrisa se plasmó en la cara de la mujer madura cosa que no les dio buena espina a Milo y Aioria.

-entonces ¿estás de acuerdo? - le preguntó

-¡pues claro! – Le respondió la mujer - como no estar de acuerdo contigo Maxxie, tu sí que eres todo un tipo de negocios.

-exactamente mi querida Cami, vamos muchachos pasemos – les dijo a sus colegas.

-¿Qué fue lo que le dijiste? - pregunto Milo.

-Shh tu calla y mejor pasa rápido - le advirtió.

-De acuerdo de acuerdo – lo siguió.

-que buena es la vida, ¡ahora si disfrutar de la noche! –Cantó el León - Los Caballeros pasaron por la puerta, Afrodita y Milo pasaron tranquilamente pero Aioria…

-¡alto! – Gritó la amiga de Afrodita, los tres la miraron – tu -señalando a Aioria.

-¿yo?

-¿A quién más le estoy hablando? Si, a ti te hablo - le dijo - Tienes aspecto sospechoso.

-¿Qué? – Dijo- ¡pero si no hice nada!

-a mí no me interesa, te pones contra la pared ya mismo.

-¡ups!, creo que esta vez le toca pagar a Aioria - rio Maximiliam.

-¿de qué rayos estás hablando? no podemos dejarlo solo – preocupado - imagínate si no lo dejan pasar.

-no te preocupes por él ya lo van a dejar pasar Milo - casi llevándolo a rastras dentro del lugar - confía en mí que no le pasara nada malo.

-¿acaso sabes lo que le harán a Aioria?

-pues – Miró dentro-¡Allá están mis amigas! - Señalando a la barra - me voy, ¡después alcánzame Milo!

-Pero Afrodita - cuando quiso terminar la frase algo lo dejo pensando, no solo Afrodita ya estaba lejos de el como para completar la frase, sino que fue aquella chica de cabello largo y rubio que estaba en la barra con las amigas de Max era la que había captado su atención - esa es mía- susurro con seguridad - Milo esta noche será buena – se dijo con una enorme sonrisa.

[N/A: Maximiliam es el nombre real de Afrodita en esta historia, aunque mayormente se lo llaman por su apodo el cual conocemos todos, Afrodita]

¡GRACIAS POR LEER Y ESPERO SUS REVIEWS! Amy.