Junjou Romantica es creación de Shungiku Nakamura, yo solo tomé prestados sus personajes. Este fanfic contiene escenas lemon yaoi. Si eres menor de edad podría ser recomendable abstenerte de leer.
Este fic es mi segunda entrega de esta serie llamada "El amor es enigmático", esta vez le toca el turno a Junjo Egoist… Sin más, espero que disfruten!
La Solución
Hiro-san siempre lo culpaba a él, como si realmente no entendiera que despertar a una persona veintitrés veces requiere no sólo una paciencia de monje franciscano sino de dedicación infranqueable y hasta un poco de imaginación. Nowaki suspiró mientras hacía el desayuno para quien amaba, había decidido dejarlo dormir diez minutos más que estaban por cumplirse.
"Tengo frío, Nowaki" le había dicho el día anterior, una excusa que ya él conocía, su manera de decirle que quería dormir con él, ya sea que durmieran o simplemente "durmieran". Pensó un instante en cual era la necesidad de las habitaciones separadas si tan frecuentemente acababan en una u otra cama… pero así era Hiro-san, y veía difícil que cambiara pronto, sus cambios siempre eran muy paulatinos.
El estudiante de medicina vio el reloj nuevamente y corrió a despertarlo por vigésima cuarta vez, como recompensa recibió una almohada en la cabeza, sonrió… era mejor la almohada que la lámpara de la mesita de noche, o la enciclopedia de literatura occidental que el profesor repasaba a veces antes de dormir. Lo bueno es que en ese estado de somnolencia no tenía la misma puntería que despierto, donde rara vez fallaba el objetivo.
Lo dejó un poco más conciente y se retiró a continuar el desayuno, diez minutos después apareció el malhumorado castaño gritando improperios porque no lo había despertado. "¡Idiota! Es tu culpa por lo que me hiciste hacer anoche" gritó sonrojado, y así como ya se estaba convirtiendo en su costumbre, se fue sin desayunar. Continuó gritando más cosas todo el camino hasta la puerta. Los sentimientos de Nowaki se lastimaron un poco, solo un poco, una parte de él sabía que no era en serio su enojo pero otra parte se sentía responsable por el cansancio de Hiro-san. De todas maneras no entendía como tras esas "sesiones nocturnas" él amanecía con tanta energía y la piel tan suave, mientras que su pareja despertaba con ojeras y cara de atropellado.
La mañana siguiente se repitió la misma historia, esta vez habían dormido cada cual en su cuarto, esto porque el profesor se había desvelado revisando exámenes y no quiso importunarlo. Ese desvelo convirtió esa mañana la labor de levantarlo en punto menos que titánica, le costó en total treintisiete veces… "un nuevo récord" pensó Nowaki algo divertido, diciéndose a si mismo masoquista por contarlas, y sosteniéndose la cabeza (esta vez no logró esquivar la enciclopedia de literatura occidental por estar distraído pensando en el nuevo récord).
Hiro-san cuando finalmente se despertó, vistió y estaba listo para gritar sus reclamos mañaneros retrocedió un poco al verlo con una bandita en la frente; y así, sonrojado con un deje de culpabilidad se sentó a desayunar con él, a cambio de regalarle esos minutos, tendría literalmente que correr hasta la estación de trenes. Nowaki se alegró mucho, al menos el dolor de cabeza le valió una reservada (¿culpable?) sonrisa del otro. "Compraré otro despertador hoy mismo" Concedió el profesor antes de irse, recordando el que había lanzado contra la pared (fallando el objetivo) un par de días atrás. "Ya sabes… es final de semestre" fue su discreta disculpa y Nowaki realmente lo sabía, cada semestre en los últimos días, el trabajo del profesor se incrementaba dramáticamente, de ahí su cansancio, sus trasnoches y finalmente su dificultad para despertar que si bien era algo relativamente común en él, en el temido final de semestre era una situación extrema.
El nuevo despertador resultó ser un fiasco, Nowaki lo atajó con un guante de baseball cuando su querida pareja lo lanzó tras solo un par de minutos de estar sonando, suspiró desanimado mientras repetía la rutina que ya empezaba a drenar sus fuerzas, también era su final de semestre, tenía exámenes y tareas por presentar, eso más el trabajo y el hospital. ¿Cuál era la solución? ¿Hacerlo irse a la cama más temprano? Descartó la idea, no podría obligarlo a algo así aunque quisiera. ¿Poner música a todo volumen en su oído? No, eso podría matarlo de un paro cardiaco. ¿Lanzarle agua? eso puede hacerle mal a la salud (además ahí si lo mataría) ¿Quitarle las cobijas y almohadas? Eso ya lo había intentado sin éxito… Hasta que finalmente como por iluminación divina lo supo, una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro ¿Cómo no lo pensó antes?
Caminó nuevamente hasta la habitación decidido a aplicarlo, cuando el temperamental profesor apareció ya vestido, una buena señal, ¡esta vez solo había tardado 14 veces! "Lamento ser una molestia para ti todas las mañanas. Debe ser muy cansado despertarme" le dijo durante el silencioso desayuno, al parecer aún se sentía culpable. "Nunca me cansaré de Hiro-san. Para mi es un privilegio despertar contigo cada día" Su sonrisa se incrementó al ver al otro atragantarse con el té al escuchar lo que consideraba comentarios vergonzosos "Eres un idiota, es muy temprano para que salgas con esos comentarios" le dijo entre dientes cuando recuperó el aliento. "No te preocupes… ya encontré la solución" le dijo en tono misterioso y confiado. El profesor de literatura lo miró incrédulo antes de salir a la calle.
Ese día Nowaki tuvo el turno de guardia en el hospital, por eso llegó al departamento al día siguiente a las 7:15 a.m. Estaba muy cansado, así que compró el desayuno para no tener que prepararlo, lo dejó en la cocina y por inercia se dirigió a la habitación de su Hiro-san antes que a la suya, lo vio durmiendo tan apacible, su mirada completamente relajada, parecía mucho más joven, o quizás solo denotaba su edad real que quedaba oculta diariamente tras el ceño fruncido. Los labios semiabiertos eran una invitación a probarlos. Nowaki se quitó casi toda la ropa y se metió a la cama, quería oler su cabello, sentir su respiración suave y si era posible también robarle un beso. Cuando quitó la sábana que lo cubría, notó los tres primeros botones del pijama desabrochados, sonrió pícaramente, era demasiada coincidencia. Se acercó a su oído y le susurró "Hiro-san… hora de despertarse" el aludido apenas se movió, el aspirante a médico decidió entonces aprovechar el espacio que el pijama había dejado y sigilosamente abrió los demás botones.
Por unos instantes contempló embelesado ese pecho que le parecía perfecto, con una mano repasó toda esa piel suave desde el cuello hasta el ombligo, sintió un ligero estremecimiento en el de cabellos castaños que en ese momento entre sueños susurró su nombre, Nowaki sonrió al escucharlo y ya no pudiendo contenerse más, dirigió su boca a aquella que lo llamaba y le dio un dulce beso, tan suave que el otro no mostró señal de darse por enterado. Le apartó el cabello del rostro para contemplarlo mejor y besó sus mejillas y su cuello, aspiró profundamente su olor… aroma a Hiro-san. El juego era divertido, pero deseaba hacer al otro también partícipe, otra vez con un susurro en su oído lo llamó "Hiro-san… Hiro-san" ante esto obtuvo una enfadada murmuración, al tiempo que fue empujado, el profesor acto seguido se dio la vuelta para seguir durmiendo boca abajo.
Nowaki se rió nuevamente "Me facilitas la labor Hiro-san" pensó cuando aprovechó la posición para quitarle la parte de arriba del pijama que previamente había desabrochado, ahora tenía toda su espalda solo para él, ya sin precaución comenzó a besarlo, a lamerlo y aspirar su esencia, escuchó nuevamente su nombre en labios del otro, ¿Quizás estaba soñando con él? Se detuvo en sus caderas, las dibujó con sus manos, se las sabía de memoria, y decidió ir más allá, si no quería despertarse que se atuviera a las consecuencias. Con cuidado bajó la parte de abajo del pijama y la ropa interior, le pareció increíble que ni eso lo despertara, aunque la víctima si se removió un poco más sin abandonar su posición de boca abajo. Nowaki siguió usando sus manos para delinear el resto de su cuerpo, se sintió afortunado de tener a alguien así solo para él y que esa persona lo amara tanto como él lo amaba, eso solo pasa una vez en la vida y se sintió feliz de haberlo encontrado a una edad tan temprana. Acarició sus piernas suavemente, y al ver que tampoco se despertaba siguió con la parte trasera, se permitió no solo disfrutarla con sus manos sino besarla y lamerla, el otro se removió un poco más, especialmente cuando separando sus piernas logró que su lengua llegara hasta su orificio. Por tercera vez su querido Hiro-san llamó su nombre entre sueños.
En un estado de semi-consciencia Hiroki se sintió de repente muy excitado, quizás era uno de esos sueños vergonzosos que tenía de vez en cuando. Cuando Nowaki hubo estimulado suficiente esa parte que dejó lista para ser penetrada decidió que hacer eso podría ser considerado por su pareja como ir demasiado lejos. Lo volteó con cuidado descubriendo la erección de su compañero "Al menos esa parte está despierta" pensó con ironía. La tomó con sus manos y empezó a masajearla muy suavemente, se acercó otra vez al oído y lo llamó "Hiro-san" el aludido abrió los ojos un poco, todavía no convencido de que había salido del sueño vergonzoso.
Nowaki lo besó profundamente cuando lo vio abrir los ojos, eso hizo que se incorporara más y se diera cuenta en unos segundos de lo que estaba sucediendo. "¡Nowaki!" le gritó, separándose del beso y empujándolo... el chico de la mirada amable se dejó empujar "¿Qué demonios?" Se sonrojó copiosamente, abriendo mucho los ojos; eso le pareció escandalizante, se sentía ¿ultrajado? (bueno, él mismo se dijo que eso sería exagerar) "¡Idiota! ¿Qué me estabas haciendo?" gritó otra vez cubriéndose con una sábana al tiempo que lanzó una almohada que Nowaki esquivó… "Te dije que había encontrado la solución para despertarte" le sonrió con tranquilidad acercándose más a él. Hiroki estaba por explotar de ira, pero se detuvo… rió sonoramente y lo señaló "Hoy es sábado" le dijo en tono de superioridad para burlarse de él "Hoy no tenías que despertarme" Nowaki arqueó la ceja, ¿de verdad era sábado? ¿tanto esfuerzo en vano? Bajó la cabeza derrotado, su ansiedad le jugó una mala pasada… se recuperó rápidamente "No importa, si es sábado entonces no tenemos que levantarnos todavía" le dijo al lanzarse contra él y volver a besarlo… Hiroki se sonrojó, pero correspondió al beso. En un ágil movimiento Nowaki lo puso de rodillas y en un instante lo penetró "¿Pero… qué?" ahogó Hiroki un grito de sorpresa "Ese desgraciado me estuvo preparando, ¿acaso es posible que no me diera cuenta?" Ese fue su último pensamiento racional antes de dejarse ir por las sensaciones de placer que su amante le estaba regalando.
"Tengo sueño Hiro-san" le dijo Nowaki acurrucándose a su lado una vez terminaron, ahora recordó que había trabajado toda la noche y llevaba más de 20 horas despierto… "Quédate conmigo hasta que me duerma" le pidió sonriendo amablemente. "¡Idiota! Yo no voy a hacer algo tan cursi" Hiroki iba a seguir regañándolo cuando notó que su respiración cambiaba, se había dormido inmediatamente. El profesor de cabello castaño sonrió aún avergonzado, solo ese idiota podía tener esas ideas tan locas "Estás muy atrevido últimamente" le susurró acariciando su cabello negro. "Nunca lo admitiré en voz alta, pero no es del todo malo despertar en tus brazos" pensó. Esa mañana de sábado, el profesor de literatura se permitió quedarse un rato más en la cama simplemente contemplando a quien tenía a su lado y pensando en lo afortunado que era al tener a alguien así en su vida, aún cuando sintiera que definitivamente no lo merecía.
Fin
Como siempre, solo me queda esperar les haya gustado, es mi primera vez usando a Nowaki como protagonista, se me hace muy difícil, pero creo que capté un par de rasgos de su personalidad: su paciencia y su espíritu algo travieso. Bueno, eso intenté… Por cierto, ¡Demonios! ¿En que momento se convirtió esto en un cuasi lemon? Esa no era la idea, pero así es, la musa de hoy es medio perver, pero no la dejé llegar hasta el final, quise dejar algo a la imaginación n.n
Unas notas finales:
1. Bueno, por si no recuerdan, Hiroki y Nowaki duermen en cuartos separados, solo ellos se entienden xD
2. Lo reconozco, tengo fetiche por los chicos dormidos, yo acá sería como Nowaki, aunque tampoco me molestaría que me despertaran de esa manera, aún sea sábado.
3. Dedicado a todos los que sufrimos finales de semestre (¡apenas me recupero del último!) y además somos perezosos en las mañanas xD
4. No se enojó tanto Hiroki, ¿verdad? Yo creo que estaba demasiado excitado para reclamar mucho jajaja
5. En Japón creen que el sexo deja la piel hermosa (tómenlo en cuenta xD)
Y pues nada más, gracias por leer y humildemente les pido sus reviews.
