Hola… Ando bien cumplida con la puntualidad de cada fragmento xD... Quiero resaltar que esto realmente era un oneshop… Pero a petición de algunos, hice dos partes bien jugosas… Aunque… Si me piden una tercera parte… Tal vez me anime a escribir otros capítulos de este ItaxDei… xD Aunque ustedes tienen las herramientas para convencerme… No se… Es cuestión de dialogo…

Agradezco a los siguientes lectores: Hitch 74 no Danna y Gaby KIvanov.

Arigatô gozaimasu…

Aprovechare mis vacaciones para facilitarles un buen contenido… (Es lo menos que puedo hacer tras tanta ausencia)

¡Bien! Recordando: Los personajes empleados en este fanfic son propiedad de Masashi Kishimoto.

El fanfic hasta esta ración (Mejorada) se creó con el fin de una complacencia.

Un desenlace prenunciado…

El joven ya se encontraba nuevamente en su habitación, agotado por el ciclo, su mente se atinaba exhausta, últimamente había deshecho la normalidad de sus pensamientos. Sin embargo, no lograba aburrir el estrenado suceso.

Su mente se alejaba de la realidad, era un claro hecho de su entrada al país del sueño. El arte allí era incierto, ya que el inconsciente se adueñaba de los eventos a continuación. Se le había olvidado cerrar la ventana, ocasionando que la brisa de la madrugada invadiera el cuarto… El frio lo erizaba, sin embargo negaba la idea de despertar.

Los rayos lunares reflejaban los arboles en las paredes, la oscuridad peleaba su reinado pero la luna no dejaba de conquistar las sombras que se dibujaban en el paisaje. El dominante frio aun insistía en despertar a Deidara, pero negaba el intento de reaccionar, a duras pena logro entre cerrar los ojos… Sin esperar que en ese leve momento, naciera un espacio donde lograría interpretar una sombra que en seguida alteraría sus sentidos.

El frustrado intento de adormecerse, le dejaba tiempo para pensar, si lo que había conseguido ver era o no, la figura esplendida del Uchiha.

- ¿Sera? (Se lo recalco una y otra vez, mientras intentaba por fin despertar)

Finalmente logro abrir muy bien sus ojos, la sorpresa se expresaba en su total interés por marcar lo estupefacto que se encontraba el chico. Sin duda, aquella expresión de muerte ambulante pertenecía a Uchiha Itachi, se encontraba allí en aquel lugar y en ese preciso momento. Su mente le estaba jugando una placentera travesura, el temblor en sus piernas le hacía gracia al Uchiha, claramente el chico podía notar esa sonrisa pobremente anunciada. El miedo le impedía moverse, sin embargo el deseo suplicaba su acercaría.

Itachi solo conocía un arte, "El arte de matar". ¿Quién sería la victima? Miro a su alrededor, francamente su cuerpo tembló aun mas, no sabía que tan preciada era su vida, hasta que se encontraba allí, solo y presenciándose como el posible sacrificado del azabache. Sintió un enorme deseos de huir, pero momento… El de alguna manera se había planteado esa situación… Y en ella, el no dudaba en perder la vida por unos segundos de placer, que en el caso presente, se podría llamar, "placer mental". Algunas frases retumbaron su entendimiento, tronaron de tal manera que al chico le punzó, causando que aferrara sus manos con gran intensidad hacia su cabeza, intentando inútilmente sostener el mar de ideas confundidas que iban y venían sin cesar.

Itachi bruscamente se acerco al sudoroso chico que reposaba arrodillado encima de la cama, sin permiso ni compasión penetraron sus miradas, causándole un profundo terror a Deidara. Sus ojos parecían par de saltamontes a punto de retroceder, mientras que el azabache se reflejaba inmóvil y con aquella mirada desafiante. Sin darse cuenta, poco a poco su rencor se estaba convirtiendo en cura y su temor hacia de su cuerpo un bailable e imparable objeto. El organismo del paliducho compañero se estremecía cada vez más, no se sabría si por miedo o por lo excitante que se encontraba aquella imagen del Uchiha ante él, el masoquismo de alguna manera se presentaba interesante.

Itachi parecía un dañino depredador, mientras el catire se encontraba quieto en la cama, como cualquier presa a punto de ser devorada. Acto siguiente, el Uchiha comenzó a desvestirse, lo que ocasiono un infarto de segundo grado en Deidara, su sudor empezó a deslizarse suavemente por su blanquecina piel, paso sus manos varias veces por su cara, necesitaba tener la mirada despejada para contemplar aquel efigie que se destapaba justo a su fachada. No dejaban de mirarse, el momento en cada segundo se tornaba mas incomodo, la tembladera del rubio hacia compas con la divertida mueca del moreno.

Poco después un gesto del Uchaha le indico que debía acercarse, para luego tomar con ambas manos el cuello de Deidara y estrecharlo en su fuerte y bien definido abdomen, el cual ya se encontraba totalmente desnudo, el contacto directo con su piel logro la transmisión de calores, cedieron sus olores, sin duda aquel momento era tenebrosamente adorable. Todo se pintaba como un autentico voyerismo.

Su sangre acelerada, lograba descomponer el frio que minutos antes se había adueñado de su cuerpo, su mente también jugaba un papel principal en determinado momento, nunca imagino poder ver lo oculto del Uchiha, su perfecto y bien formado cuerpo, toda una intrigante arquitectura.

La sonrisa de satisfacción que irradiaba Itachi, se lograba interpretar de muchas maneras, pero en el joven Deidara solo causaba confusión, de frente a él se encontraba un Itachi desconocido, no sabía si alegrarse o asustarse ante aquel santiamén. Definitivamente su vida transcurría sin mayores sobresaltos, pero aquel instante era exageradamente sabio para él, un regalo placentero, era algo ingeniosamente real. Su soledad y el, esperaban algo realmente mágico, pero aquel instante se salía de sus límites imaginarios.

- ¿Realmente está sucediendo? (Apenas y pudo emitir estas palabras, la calentura causaba una presión en su cuerpo seguido de un cosquilleo que sin poder controlarlo… Cubría cada milímetro de su ser hasta llegar a sus labios, llegando aun más complejo a dominando así su mente.)

El momento manifestaba conclusión, Itachi se desvanecía entre unos pequeños rayos de sol mañanero que retumbaba a la luna. El esplendor sobre salto al rubio que aun cesaba de rodillas en su cama. La imagen del Uchiha finalmente desapareció, como nube de vapor, Deidara comenzó a morder su labio inferior y expresando algún gesto de confusión. Los nervios aun recorrían su sistema nervioso, le costó enormemente tomar nuevamente el control, su piel seguía húmeda y su entrepierna no se salvo del concluyente episodio.

Su respiración estaba forzosa, pero su mirada yacía mas tranquila… Entre pequeños suspiros culmino.

- ¿Solo fue un sueño...?

Espero y hayan disfrutado… Recuerden… Este es el final del oneshop original, sin embargo, si sus reviews piden una tercera parte, con mucho gusto puedo continuarlo uno o dos segmentos más.

Gracias por el apoyo.

Recuerden: Desde el próximo capitulo, sera algo nuevo.

Matta nee