Hola chicas… Espero y estén súper bien. Mil disculpa, ¡me he tomado como dos semanas para actualizar! Es que tuve que escribir 35 páginas de un fanfics que debo regalar, luego estaba cansada (Ya que durante el desarrollo del Fic casi ni dormí) y ya a la final se me había perdido la inspiración xD pero vale resaltar que nunca deje de pensar en –Bondad Lunar- y mas de una vez intente terminar el capitulo, sin lograr grandes cosas… Hasta que anoche, viendo ClayMore se me ocurrió lo que escribiría, y exactamente a las 3am comencé a escribir saliendo lo que hoy les dejo Dx.

Espero y les guste…

Agradecimientos *Gaby KIvanov y *Hitch 74 no Danna Gracias chicas...

Recordando… Los personajes empleados en este capítulo son propiedad de Masashi Kishimoto.


Mi enemigo, "El conejo"

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Itachi seguía allí, indolente en esperando de una respuesta que aun Deidara no había meditado de forma excusable. El rubio se cruzo de brazos y delibero aburrimiento, retomo la vía y con semblante indiferente comenzó a caminar.

- No te espiaba. Hm…

Continúo marchando, acercándose aun más al Uchiha. Itachi lo siguió con la mirada, cosa que incomodo al rubio.

El azabache espero que este se aproximara y se cruzó en su camino, discierno sus ojos azules de manera desafiante. Deidara se estremeció, el arte de Itachi era sublime, el tenerlo tan cerca lo forjaba hipnotizador y aun más pulcro para su propio concepto de arte. Sin embargo un sentimiento nervioso invadió su cuerpo, lo expreso de manera muy evidente. Empezó a sudar frio para luego fruncir el seño como encubriendo tal emoción.

El Uchiha sintió su nerviosismo, tanto que Deidara pudo advertir una sonrisa partida que comenzaba a mostrarse sádica.

- La próxima vez que lo hagas… (Silencio tenebroso) ¡Te matare!

El rubio abrió sus ojos a la vez que se reflejaban temblorosos. A lo lejos se escuchaban las voces de sus compañeros, Itachi los busco con la mirada, dio la media vuelta e intento irse, no antes sin escuchar el carismático Hm… de Deidara.

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El día trascurrió con todo en su lugar, al culminar y después de un detenido informe, Deidara se dispuso a ir a descansar a su habitación. Vacilo por los pacillos, después de todo la meta era no ser detectado. Al adentrar en ella, intento conciliar el sueño, el casación era enorme pero la concentración poca. La imagen del Uchiha retumbaba su mente, las contradicciones querían llegar a su fin. Tenía dos posibilidades, Odiarlo o… Allí estaba la inquietud. Tratando de aclarecer su mente, se sentó a la orilla de su cama y dio una ojeada a la ventana – La luna radiante como siempre – Rumió mientras se levantaba para emerger de aquel lugar.

Caminó por los pacillos, noto el silencio y la soledad que en ellos habitaba, eso le proporciono un profundo alivio. Salió y al encontrarse con el exterior, busco un lugar para reposar, sin mucha suerte, ya que ninguno era de su agrado. Anduvo unos cinco minutos hasta encontrar a la raíz de un árbol a Itachi. Quiso pasar por desapercibido pero fue imposible ser inadvertido por aquellos ágiles ojos.

El chico frunció el seño mientras recordaba – La próxima vez que lo hagas… (Silencio tenebroso) ¡Te matare! – Morir por espiar no era nada artístico, así que camino hacia el, cómo quien no quiere la cosa, se sentó a su lado y fijo su mirada en el cielo.

El Uchiha extrañado, le miro de reojo para finiquitar siendo indiferente a su presencia. Ambos miraron inconmoviblemente a la luna. Deidara no era de esos que se regocijaban en el silencio, pero ese caso le era cómodo, de alguna manera Sasori había influido para ayudarlo a soportar tal manera de pasar el tiempo.

El rubio suspiro a la vez que recogió sus piernas, apoyo uno de sus brazos en ellos a la vez que la otro comenzó a jugar con una flor que se encontraba radiando belleza justo en medio de los dos.

Itachi no pudo ignorar su acción, así que lo contemplo por un buen rato, luego subió su mirada hasta encontrar aquellos apagados ojos, se tornaban tan tristes… En seguida quito su mirada de ellos, una sensación de curiosidad invadió sus movimiento, nada que él no lograra controlar.

Marcho otro extenso tiempo, ambos intentaron acomodar su posición, en eso sus manos se encontraron, Deidara reacciono de manera sorpresiva pero el Uchiha rápidamente intento encontrar su mirada y advertir algún tipo de amenaza. El mutismo comenzó a tornarse algo desesperante. El frio no ayudo, lo que hizo que Deidara se estremeciera. Recogió su mano y abrazo sus piernas. La desesperación lo inundo pero el azabache lo saco de su tormento, ya que este se levanto rudamente.

- Vamos…

Deidara no lograba entender a donde y sinceramente eso de seguir órdenes no iba con él, menos las disposiciones del Uchiha, la línea de la cordura lo dejo por unos instantes, lo que le hizo pensar – ¿Qué tanto pasara si le sigo? – Se supone que se había tornado un misterio para él, lo lógico era dar rienda suelta y experimentar hasta donde llegaría todo aquello – La vida es transitoria, es lo que la hace hermosa – Recapacitó mientras se levantaba para limpiar su capa y seguirle.

Caminaron hacia el bosque, la vía le era familiar, no lograba dar explicación a tal acontecimiento, pero sostenía que era mejor vivirlo, a agregar más certidumbre a sus pensamientos. Mientras andaban, Deidara no lograba evitar mirarlo con asombro e Itachi lo percibía, al igual que un rayito de curiosidad que a medida que avanzaban crecía más y más en sus azulados ojos.

Al llegar a su destino, estaba aquella cascada iluminada por la luna, había algunos animales haciendo sonidos propios de la noche, pero ellos poco les importo, tomando en cuenta las posiciones en las que estaban. Un Uchiha intentando dar respuesta a lo que instintivamente hacia y un Deidara alternando explicar que cojones hacia siguiéndole el juego al joven.

Sin embargo, el silencio, que ya a medida que avanzaban los minutos se hacían intolerable, fue cortado con palabras llenas de indiferencia y frialdad.

- Es un buen lugar.

El rubio sintió alivio, no solo porque el azabache finalmente había roto el hielo, si no porque no tenía ni la menor idea de que decir, que hacer o que carajos pensar, la ociosidad de seguir algo extraño e inusual, definitivamente no tenían palabras. Sin embargo lo mejor y más seguro forma de actuar era con indiferencia a la rareza del momento. Así que respondió con naturalidad.

- Si… El diseño de esta cascada es bastante artística, ¡Tanto! Que fácilmente podría destruirla hm…

Itachi le miro de forma malintencionada, frunció el seño y expreso una pequeña sonrisa partida a la vez que dirigía su mirada al reflejo de la luna en el agua.

Al cabo de unos largos minutos y mirando a la nada, el Uchiha concluyo el momento diciendo lo que se suponía, daría fin a las perturbaciones pensantes del rubio…

- ¿Te sientes mejor?

El chico miro bruscamente la cara de su camarada, la sorpresa no le cabía en la cara, ¿Realmente le interesaba como se sentía él? O mejor dicho ¿Seriamente le incumbe algo?, lo que logro que Itachi volviera a sonreír, esta vez de manera burlesca tras el asombro de su compañero, decidió no esperar respuesta y se dispuso a levantarse.

Mientras, en la desordenada cabeza del rubio, se manifestaban cada vez, mas preguntas, muchas sin sentido, lo que de la nada algún tipo de sentido común escondido en su pequeño cerebro, exclamo – "Tierra llamando a Deidara" – Este fino hilo pensante que cruzo su mente lo hizo irritar, la pregunta más retomada en sus pensamientos era - ¿Por qué cojones me pongo así ante el maldito Uchiha? – Obvio el ingenuo chico superflat ignoraba que poco a poco su odio se convertía en… En algo que aun no se le daba nombre, pero era extremadamente confuso e irritante.

El caso fue que, mientras el Uchiha se levantaba, Deidara expreso un renombrado "Hm" seguido de berrinche, miradas esquinantes y brazos cruzados, cosa que de alguna manera divertía a la comadreja.

La realidad que los envolvía dio señal y regresando a ella el Uchiha exclamo.

Vamos… Es tarde.

Ambos caminaron de regreso, uno exactamente al lado del otro. Deidara iba con sus brazos cruzados apoyados en su nuca, mientras, Itachi caminaba en modo característico de él.

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Unos días después….

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El calor estaba amenazador en la guarida de los Akatsuki. La brisa se negaba a la cooperación y lo peor era la soledad, no estaba Hidan para molestar, Kakuzu y sus interminables cálculos, Kisame y su aura húmeda, Itachi y su resplandeciente imagen y lo peor es que ese día… Ese preciso día, le tocaba a Sasori ir a realizar "Sus cosas", cosas que Deidara no podía saber y que él debía realizar exclusivamente solo.

- Hm…

Los quejidos de Deidara se escuchaban por doquier, ya había hecho muchas figuras de arcillas que por cierto, numerosas habían explotado por ocio. Luego comió bakudan, descanso, camino por el bosque, volvió a descansar y ya, el contenerse a molestar a alguien, lo estaba descontrolando.

Camino hacia el único lugar donde podía conciliar la calma, anduvo deprimidamente hacia la cascada, el sonido del agua empezó a ser auscultado, cosa que lo emociono.

El lugar estaba soleado, fresco y sigiloso. Los arboles dejaban caer sus hojas, lo que embellecía el lugar.

De la nada, un conejo asustado salió de los arbustos, era blanco con expresión cansada, inmediatamente, se vio salir de la misma, un loco e idiota chico gritón, casi se lograba jurar que persiguiendo al pobre animal, vale destacar que el joven desnudo tenia mirada asechadora, sus brazos se movían de una lado a otro, brinco por el aire a la vez que su cabello se movía estilo tarzan.

- ¡Te atrapareeeee!

Para acto siguiente caer muy divertidamente en el agua.

Era increíble; pero así solía divertirse el amante del arte superflat. Deidara salió de las profundas aguas para tomar una cantidad exagerada de aire y exhalarlo a la vez que nadaba de un lado a otro.

Pasado algún tiempo y nuevamente exhausto, el chico se dispuso a caminar hacia la raíz de un árbol y tumbarse a dormir. Esta vez logro profundizar el sueño, tanto, que empezó a tener pesadillas…

"Era un conejo, un conejo blanco de ojos rojos que lo perseguía desenfrenadamente por el bosque. Deidara le ataco varias veces con su Jutso de arcilla - ¡Katsu! – Pero nada funcionaba, luego hizo un clon de arcilla pero el maldito animal era veloz y astuto, así que dejo al clon y lo siguió a él, obvio el clon acosó al animal y Deidara volvió a gritar - ¡Katsu! – Nada… El conejo seguía intacto. Utilizo su Jutsu de la ocultación como un topo, claro, sin lograr grandes resultados. El conejo era muy sagaz. El chico ya sin grandes ideas y poca arcilla, comenzó a gritar por sus tres bocas"

Ya, desesperado y gritando. Itachi entendió que era hora de despertarlo, un recóndito golpe en la cabeza sería suficiente.

- ¡Despierta!

El chico se encontraba moviendo piernas y brazos, lo cual hacia que sudara más de lo normal. El Uchiha pudo notarlo con exagerada facilidad, ya que este se encontraba solo con su ropa interior y las gotas de sudor empapaban todo su cuerpo.

Deidara, tras su excedido golpe, sintió un enorme dolor de cabeza, seguido de un frio incontrolable.

- ¡AAaauuchh!

Su cuerpo comenzó a temblar, ya estaba de noche y el frio le ganaba la guerra gracias a su escasa ropa. Una vez, sentado, despertado y atento a las condiciones. Un sonrojo se adueño de su cara. Se encontraba casi desnudo, haciendo un acto patéticamente estúpido y temblando de frio. El Uchiha, que poco entendía las circunstancias, solo se mantenía justo a su lado, aun con la posición de "fui yo quien te pego" y con rostro poco expresivo.

Un ruido salió de los arbustos que se encontraba justo a la espalda del azabache, este siguió el sonido con su mirada hasta que se percato de que no era nada "grabe", una vez confirmando que no era una presencia maligna, sintió un escalofrió que lo atrajo bruscamente a la mirada azulosa del rubio.

Ojos que vale la pena recalcar estaban en llamas, coloco su puño al frente estilo "Rock Lee" y grito.

- ¡Maldito conejo!

Itachi expreso asombro a la vez que intentaba dar explicación a lo que estaba pasando. Pero el rubio poco chance le dio, ya que este se fue con todo su furia para encima de su nuevo enemigo. "El conejo".

Este acto de alguna manera se enredo, Deidara no logro solificar su acción, el conejo pronto huyo e Itachi, con reflejo de pasmo y una mente totalmente aturdida, no dio chance a esquivar al rubio que ahora se encontraba cayendo justo encima de él.

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El momento se tenso, se encontraban juntos, uno encima del otro, sus cuerpos se transmitían calidez. La cara del rubio se encontraba a escasos metros del Uchiha, permitiendo que este fácilmente detallara sus fracciones – ¡Maldito conejo, te odio! – Pensó mientras intentaba hacer un ágil movimiento para apartarse del amenazador chico, pero su instinto no le reaccionaba. Trago grueso ante su inútil intento, ya que solo logro quedar más adherido a él. Cercano a sus labios, sus azules ojos no dejaban de mirarlos, se sentía atraídos hacia ellos, el temor que significaba estar así con la comadreja, fue excluida al tiempo que un insaciable deseo por besarlo inundo su cuerpo.

Mientras, Itachi también intento quitárselo de encima, tirarlo a un lado, golpearlo e movilizándolo de por vida o tal vez asesinarlo.

Pero solo eran pensamientos para reconfortar su idea de lo que significaba ser "Itachi", la realidad era totalmente diferente, tenerlo tan cerca, detallando cada tramo de su piel, le daba un tipo inexplicable de satisfacción, sentía su respiración profunda y alterada, su piel suave y desnuda, eso lo disfrutaba.

El joven finalmente busco la mirada de Itachi, esta solo reflejaba incandescencia, indeliberadamente movió su brazo, dirigiendo su mano hacia la mejilla derecha del Uchiha, la intento acariciar pero un temor percibido por su aplastado acompañante, se lo impidió.

- I-Ita…

Sus palabras fueron interrumpidas por los mismos labios del azabache. Sus suaves y fríos bezos ahora estaban callándolo y el no encontraba la calma, su corazón estaba a punto de explotar, sus ojos se entrecerraron y sus manos se aferraron a las mejillas del Uchiha.

- Itachi…

Logro emitir, el chico le miro para acto siguiente continuar con la trasmisión de fluida pasión…

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Chan, Chan… ¿Qué pasara con estos dos? U.u¨ Ni idea… Pero espero y a mi neurona-san se le ocurra algo interesante. Ya… Les di el tan esperado beso entre esta parejita! JUROOOO que tal vez no me tarde en la conti… Y si lo hago es por mera consecuencia de las fechas… Por cierto… ¡Feliz Navidad! O ¡Felices fiestas! Da lo mismo… En fin, chaitoooooo. Hasta el próximo capítulo :)

Por cierto... Fui invitada para el cuarto reto "Un mes con ItaDei: Celebremos este día" o.o ando sin Internet pero suena interesante así que luego pasare. Pasen por el perfil de la anfitriona (en caso de que no les allá llegado) u/1858403/ para que mis lectoras disfruten de otros ItaDei xD