Buenas… Buenas….
Gracias por sus Review chicas (oo) son tan amables… Y para los que leen y no dejan: Prepárense esta noche (Umineko se vengara).
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Okey… Es el capítulo más inútil, idiota e inservible que he escrito xDD. Es que no se me ocurrió nada decente, solo tengo inspiración para el final, así que deje esta sección para escribir una serie de estupideces protagonizadas por Tobi. (Ojo, en este capítulo aun se mantiene como: "Tobi es un buen niño")
Pues… Como se los advertí en el capitulo pasado, este sería el antepenúltimo capitulo de este Fanfics. A pesar de a ver sido, originalmente un Oneshop, creo que salió pasable xD (Ignorando este capis). El próximo, juro que será mejor, será épico (oo) será el final xDDDD.
Aquí les dejo esta mamarrachada, loca e idiota cosa que ideo mi estropeada Neurona-san.
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Tobi, el salvador de los puerquitos
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–Entonces no tendré límites– El Rubio se lo repaso una y otra vez, incluyendo la vocecita orgásmica con que Itachi se expreso. Sin embargo lo perturbador del asunto era el verdadero significado que escondían esas palabras, arrugo un poco la cara en expresión de: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica, o eso prefería creer…
El Uchiha había mantenido restrinjas, eso sí era algo forzosamente creíble, claro, partiendo de todo los acontecimientos que habían ocurrido hasta entonces.
Si precedentemente asumía limites y ahora no los asume, Deidara se tenía que sentir más que aterrado, como solía decir: "Al tigre hay que temerle por sus garras"…
Se despojo de todo pensamiento para adjudicarse al interesante momento.
Ya, dándole total atención a los suspiros del Uchiha justo a su oído y entregándose en cuerpo y alma al instante que se estaba desarrollando. Pensó solo en las sensaciones apreciadas y en las que deseaba concebir.
Se dio la vuelta, soltando todo tipo de agarre por parte del moreno. Itachi entro en transe y se quedo perplejo ante la imagen seductora de un Deidara que se encimaba, el cual hizo un sugestivo inicio, soltando su cabello, despojando su ropa y dirigiéndose sutilmente, sin soltar la mirada de su compañero, hacia su pecho, se acurruco en él a la vez que tomaba sus mejillas con fuerza, comenzó un eterno beso que dio desencadenamiento a los deseos voraces que ahora los componían.
Los gemidos de satisfacción fueron el inicio de la complacencia total de sus cuerpos y lo que quedaba de noche fue esfumada en un profundo y último grito de placer, para así posicionar cada uno, una colocación compartida que los llevaría a un formidable sueño.
Ambos disfrutaban de dormir acoplados, sentirse uno al otro, compartiendo más que sensaciones, destruyendo toda soledad, sintiéndose dueños uno del otro y entregándose a una efímera paz.
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Después de un sol que los sorprendió por el sur, Itachi fue el primero que abrió sus ojos, miro al rubio con una típica contemplación impasible, regocijándose en ciertos recuerdos calientes, que le ayudaban a enmarcar cada tramo de la piel desnuda de su camarada. Dio una pequeña sonrisita corrompida e inicio su preparativo para salir como si nada de la habitación.
Deidara por su parte y tras pequeños soniditos que ocasiono el Uchiha, bostezo a la vez que estiraba los brazos, se espabilo dirigiendo los puños hacia sus ojos en un intento de frotarlos.
- Itachi…
Emitió mientras aun se encontraba arrollado entre las sabanas. El Uchiha aun se encontraba desnudo, de espalda y encorvado, dejando a la vista un perfecto y excitante panorama, revoloteaba toda la ropa tirada en el piso, en identificación de sus prendas.
El rubio no pudo evitar mirarlo detalladamente y con semblante divertido.
Itachi al escuchar su nombre entre susurros, miro de reojo por encima del hombro a su compañero, aun posado en la cama, se sonrojo un poco al encontrar picardía en su mirada. Frunció el seño y volteando los ojos le respondió muy fríamente.
- Bueno días…
Itachi se enderezo y medito un poco su situación penetrando su mirada en la pared, aun de espaldas al rubio, ya con su ropa en las manos se empezó a vestir sin dejar al espectáculo su frente.
Deidara se mostraba tranquilo, feliz y hasta carecía de respeto ante el Uchiha, eso irritaba a Itachi, lo interesante de todo su "juego" era la sensación sádica que causaban sus encuentros con en el. El rubio se levanto sin una pizca de pudor, dejándose ver hasta el área donde la luz no alcanzaba advertir…
Camino hacia la ventana, en su paso, se topo con las frutas que unas horas antes cogió para desayunar, se recostó del marco, mordisqueo la frutica y penetro su mirada en el cielo. Itachi siguió sus movimientos con la mirada, su baile al caminar y la manera en que "todo" lo movible se zarandeaba… Le causaba sonrojo.
- Hace un lindo día…
El rubio buscaba conversación, de vez en cuando le miraba de reojo y encontraba sonrojo e inexpresion en el rostro del Uchiha.
Itachi silencioso se termino de vestir, detallo por última vez el cuerpo desnudo de Deidara para finiquitar diciendo…
- Debo irme, antes de que alguien note que pase la noche aquí.
Deidara dejo de mascar, cambio su semblante tranquilo a uno serio y atentamente lo escucho, luego asintió y se cuestiono si debía actuar tan natural después de a ver vivido tal situación y no tanto las circunstancias como tal, si no el personaje con que el contexto se había desarrollado, tal vez estaba jugando con fuego y el solo disfrutaba de unas quemaduras que al final le podrían ser mortales.
El Uchiha se sintió mejor ante el cambio de fisonomía que expreso su compañero, significaba que estaba entendiendo el terreno en el que estaba jugando, eso sin duda lo hacía sentir que aun tenía el control o mejor dicho, le recordaba que lo tenía, se alegro tanto ante ello que antes de salir de la habitación, le guiño el ojo de manera muy Itachista... Deidara no supo como sentirse ante eso, así que solo espabilo, arrugo la nariz y luego sonrió, como expresando pena ajena.
.-.-.
…Luego de un día normal en Akatsuki…
Tras una larga jornada… Deidara y Tobi se encontraban en la cocina de la guarida peleando por quien aria la cena, Hidan estaba viendo casi inmóvil la tele, ya que pasaban un documental en Discovery sobre los tipos de religión, sonreía desjuiciadamente, en ciertos momentos gritaba de manera rarita y luego llevaba sus manos a la boca para tapar su asombro. A un costado del mismo, se encontraba Sasori, cuestionando la sexualidad de Hidan e ignorando los gritos de los dos que se encontraban discutiendo en la cocina.
- Tobi quiere hacer la cena, Deidara-sempai.
- Tú no sabes cocinar, hm…
- Claro que si… Como vas a decir que no.
Claro… El solo mirar o escucharlo, era suficiente para saber que en sus manos no se debían dejar algo tan importante como lo era la cena…
- Si te digo que el cerdo es negro, es porque tengo los pelos en la mano. hm…
Sin duda Tobi no conocía el significado de los refranes, miro las manos del rubio como comprobando que estaban vacías, con facciones ocultas de terror, un grito femenino y desgarrador, expreso su descontento mientras llevaba sus manos a la cabeza:
- ¡A Tobi no le gusta el sufrimiento de los cerditos!
Deidara suspiro con fastidio, odio a ver aprovechado el tema de la cena para manifestar su idea, pero inteligentemente lo ignoro y se dirigió a cocinar, este percibió que le seria indiferente, así que corrió y tomo las manos del rubio.
- ¡Sempai! ¿Dónde está el cerdito? ¿Dónde cayeron sus pelos?
Miro con ojos de gato a Deidara y colocando su puño en frente, tipo Rock Lee, dijo en forma de discurso:
- Yo le pegare el pelo, lo curare, le daré comida, le daré amor, me lo llevare a las misiones, lo bañare, lo llevare al médico, lo peinare, lo educare, lo…
La alocución se alargaba, pero el rubio debía preparar todo antes de que la "comida" llegase, activo su sarcasmo y con el mismo tonito con que su compañero dictaba el alegato, el chico continúo la oración diciendo:
- Lo mataremos, lo cortaremos y no los comeremos…
Luego de tragar forzosamente saliva, el joven enmascarado comprendió que existía un cerdito en algún lugar del mundo que agonizaría en manos del rubio y que a toda costa debía de prevenir tal acto brutal. Se coloco en posición de pensador, Deidara lo miro curioso de reojo mientras encendía el fogón. A lo lejos se escucho una puerta, seguido de unos chillidos.
Tobi se preocupo y empezó a mirar hacia la puerta que conducía a la sala.
- Ohh no… ¿Y ahora, quien podrá protegerlo?
Expreso, como esperando que el susodicho animal entrase a la cocina, Kakuzu grito en un evidente acto de hacerse notar.
- Ya llego la comida.
Hidan también grito, pero de la misma forma anomalista que se venía escuchando, Sasori se quejo de la bulla, entre los chillidos del puerco, los de Tobi, la fallida madurez de Deidara, las cosas raritas de Hidan y ahora Kakuzu con semblante heroico, era mucho para el amargado marionetista, solo faltaba que llegase el chapulín colorado y en medio de la sala, gritara su típica frasecita – Yoo… El chapulín colorado, ¡No contaban con mi astucia! – Así que huyo del lugar para evitar presenciar tantos actos enfermizos, temió que fuera contagiado y terminara comportándose de tal manera.
.-.-.
Tobi se encogió de brazos, Deidara se dispuso a caminar a recibir a su compañero y Kakuzu se perdió en el continente estoico en el que se encontraba Hidan. Apretó muy fuerte al cerdo a la vez que rechinaban sus dientes, como intentando liberar las ganas de golpear a su compañero, y todo, por perturbar su visión.
El rubio al escuchar el llanto del puerco experimento apresurarse a buscarlo, pero unas frías y torpes manos tomaron sus hombros, Tobi aprovecho que el chico bajo su guardia y le dio la espalda para tomarlo por sorpresa.
- No permitiré que maten a Puerquis…
Si… Pensó rápidamente en un nombre, si lo tenía, dejaría claro que era parte de la familia Akatsukista, pensó en varios nombres populares: Ton-Ton, Porky, Pumba (Aunque este era más bien un jabalí), Miss Piggy, Piglet, Hamm, Babe, Spider-pig, los cerdos de Angry Birds, Wilbur y hasta P-chan de Ranma. Si que sabía de cerdos… Pero para no acudir al plagio, se dispuso a llamarlo: "Puerquis".
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Deidara tras la sorpresa de ser lerdamente arrastrado al piso, cayó sin querer encima del mismo y este aprovecho tal beneficio para atraparlo con sus piernas y brazos, evitando así que fuera por el animalito.
- Soy Tobi, el salvador de los puerquitos, no permitiré que lo ase-si-neeeeeeeeen.
El chico apenas logro articular la última palabra, ya que su compañero en un movimiento rápido se coloco encima y empezó a ahorcarlo.
- Maldido… No vuelvas a tocarme… Te matare…
- To- Tobi e-ss un bu-bu-buen niñoooooo, To-to-to-tobi essss el sal-va-va-dor de los pu-pu-pu-puerquitos.
Tobi dejo de hablar, no solo porque ya no podía, si no porque estaba a un paso de morir, Deidara silenciosamente empezó a disfrutar de su triunfo.
…
El amante del superFlat, sintió pesadamente una mirada en su espalda, una que sin duda reconoció y que le recordó momentos vaquerosos, no entendió a que se debía, pero la respuesta seria encontrada solo si correspondía a ella, una vez que se dejo penetrar por el horror hecho en pupila, se encontró con un Uchiha deliberando furia hasta por los poros.
El chico no entendió de momento, sin embargo, Itachi tenía toda la razón aparente para sentirse así.
Y quien no…
Desde su posición, miro como Deidara se encontraba muy sospechosamente arriba de Tobi, sus caderas estaban exactamente superpuestas en la parte privada de su compañero, sus manos intentando ahorcarlo eran escondidas por su cuerpo, así que no pudo darle a primera vista la lógica al asunto.
- ¿Qué demonios hacen?
Itachi delibero un poco de su furia en la pregunta, mientras Kisame maliciosamente miraba toda la escenita desde atrás del Uchiha… Y para aumentar los malos entendidos, concluyo diciendo.
- La cocina no es para esas cosas chicos.
El Uchiha frunció el seño, Deidara se irrito, Tobi por fin respiro, se escucho otro gritico raro de Hidan, Kakuzu apretó al cerdo y el mismo chillo. En ese momento Sasori iba entrando para comunicarles algo, pero al encontrarse con tal escenita, dio disimuladamente un paso que lo condujo a la vuelta y desapareció en el instante.
Deidara se levanto rápido, miro de manera excusaría al Uchiha, dejando ver a un pobre Tobi casi morado en el suelo, Kisame rio y desapareció, Itachi al despejar algún acto de tracción departe del rubio, también se marcho, claro, Deidara seguía traumado por la mirada matadora del azabache, así que le siguió para aclarar el asunto, ya saben: Cuentas claras, conservan amistades.
Hidan empezó a reír, culminando la paciencia de Kakuzu, así que este soltó a Puerquis y se dirigió a golpear a su camarada. Tobi, que apenas se encontraba recuperándose en el piso, vio pasar al cerdo.
- Puerquis… Corre por tu vida.
Puso ojos de gato y se levanto a seguirle.
- Ve a la luz.
Recapacito, la luz no era un buen presagio, más bien se suele ver en el túnel hacia la muerte, accidente que para él, estaba ahora más cerca que lejos si seguía sin la protección del "salvador de los puercos", así que rectifico:
- NO, NOOOOOOOOOOOOOO, a la luz no…
Aun corriendo detrás del puerco, continuo gritando.
- Ve a la Libertad… Yo te llevare. Soy yo… El salvador de…
Tropezando con una de las marionetas de Sasori, cayó con la máscara pegada al suelo, rodo y en la aventura, resulto llegar aun mas rápido a donde se encontraba el cerdo.
…
Finalmente alcanzo a Poerquis, lo tomo por la cintura y juntos escaparon.
Colorín colorado, este puerco se ha salvado…
Felicitaciones a los que se aguantaron el capitulo hasta el final xDDDDDDDDDDDDDD
Lo bueno de este capis es la clase sobre los cerditos mas populares de la televisiónu_U
…Amenazas, compras, ventas, derechos de autor, criticas, atentados, insultos, propuestas, ofensas, TODO, absolutamente todo, déjenmelo en un Review. No tienen que tener cuenta para dejármelo (OO) – (Eso va para las chicas del grupo ItaxDei del FB)…
Sin más que decir… Hasta el próximo y ÚLTIMO capítulo xDDD
Matta nee
