¡Hola! ¿Qué tal están? Espero que bien.

Se supone que publicaría esto ayer, pero me quedé dormida. Disculpas variadas. Les quiero informar esto. Es poco probable que pueda actualizar el fic los días lunes y miércoles, porque esos días casi no estoy en mi casa. Pero después de mañana, no tendré clases hasta el miércoles, y podré subir más capítulos.

Muchas gracias por los reviews, me hacen feliz. Si tienen sugerencias para la traducción o encuentras algún error de ortografía, por favor avísenme. Mi "beta" no funciona correctamente. (En realidad es solo una amiga leyendo los caps y diciéndome qué escribí mal :3)

Saludos.


******************** (3 años más tarde, 31 de julio) *********

Skylar gritó de repugnante alegría mientras su padre, James Potter, iba por otra emocionante picada. Fred y George Weasley, de cinco años de edad, corrieron tras esos dos montados en escobas, riendo todo el camino.

Eso era de hecho famoso, la fiesta de cumpleaños de Skylar Potter, celebrada sólo con la familia más cercana, incluidos los Weasley, (a quienes James conoció en su trabajo), los Longbottom, Sirius Black, Remus Lupin, Albus Dumbledore, y gran parte del personal de Hogwarts.

Se sentaron alrededor, compartiendo historias y riendo, al igual que todos los otros magos y las brujas estaban haciendo todo Gran Bretaña, que celebraban el cumpleaños del Niño-Que-Vivió.

Después de todo, tenían pruebas, ¿no? Cuando Lily y James Potter regresaron, la puerta estaba abierta, dando una vista clara de Skylar, por no mencionar el hecho de que estaba berreando con una herida enorme en su corazón. Este se había curado en una cicatriz fina y blanca, por la que era tan famoso. La niñera Mary también era famosa, pero no tanto. Ella era conocida por 'salvar' al 'pobre pequeño Harry' del Señor Tenebroso.

Hablando de Harry, estaba en el alféizar de la ventana, observando la fiesta, el deseo en sus ojos. Su pelo negro largo y rebelde ocultaba parcialmente sus ojos de la vista de los adultos que estaban muy por debajo, la ventana sucia lo ocultaba por completo.

Harry Potter era diferente; lo sabía desde que era niño. Tenía una habitación bastante grande para los estándares de muggles, pero pequeña para la casa. De hecho, tenía la habitación más pequeña, el ático. Nadie le daba la más mínima atención, sus padres nunca se preocupaban por él, ni lo amaban, ¡diablos, incluso se olvidaban de darle de comer! Si no fuera por el hecho de que los elfos domésticos se apiadaban de él, no estaría vivo. Él no era nada en comparación con su hermano, una araña lista para ser aplastada. No, eso era inexacto, las arañas tenían miedo de Harry.

La habitación de Harry era básicamente un intento de sótano. Basura y los juguetes rotos de Skylar llenaban su habitación. Su cama era de segunda mano e incómoda, a pesar de que los Potter podrían comprarle una mejor en un abrir y cerrar de ojos. Tenía estantes hechos de tablas sostenidas entre cajas; allí era donde almacenaba sus libros. O más bien los libros de Skylar, él siempre se le daba los libros a Harry, afirmando que ya era '¡más fuerte que el Señor Oscuro!' o '¡Los necesitarás!'

Pero, irónicamente, fue Harry quien mostró los primeros signos de magia. Hizo que una puerta se abriera por su propia cuenta cuando no podía llegar a la manija. Por eso fue enviado a la cama sin comer. Pero cuando Skylar finalmente realizó su primera magia, hizo que un pastel explotara. ¿Qué consiguió él? Una tercera porción de helado.

Pero Harry tenía algo que Skylar nunca tendría, y era un cerebro.

Harry sabía cómo mantenerse fuera de problemas. Y después de practicar, era mejor en muchos aspectos, no es como si fueran significativos a los ojos de Lily y James.

Harry podía caminar en silencio, podía arrastrarse muchas veces y asustar a Skylar. Pero nunca lo hacía, si lo hiciera, estaría en su habitación durante 3 días sin comer. En su lugar, caminaba a hurtadillas una vez por semana a la medianoche todos los viernes. Harry sabía que el viernes James y Lily tenía que trabajar un poco más, que estaban cansados esa noche y nunca se levantaban.

Harry aprendía rápido también. Podía fácilmente hojear muchos pasajes en los libros que había leído y recordarlos con facilidad. Así era como él era tan adepto a la teoría de la magia. No hasta el punto de que pudiera eclipsar a alguien, pero suficiente como para que si tuviera una varita, sabría cómo usarla.

Pero con el conocimiento, venía el dolor.

Harry escuchó en una noche hace mucho tiempo con su caminar en silencio. Había oído hablar del Señor Tenebroso, y el hecho de que él estaba señalando a 'Skylar' como su objetivo. Se pusieron en contacto con un hombre viejo para encontrar una casa segura para vivir. Al parecer, este hombre también pensaba que sería mejor para Skylar si él no tenía ninguna 'competencia' en su aprendizaje.

Por favor, Skylar ni siquiera estaba jugando.

Así que cuando llegó ese día, un par de semanas en Agosto, Harry escuchó desde las escaleras, escondido de la vista.

El anciano, Dumbledore, le estaba explicando a los Potter por qué necesitaban ser trasladados, y a donde se dirigían. A algún lugar de Hogsmade, para que estuvieran cerca del director en todo momento.

Pero este plan no implicaba a Harry.

"Harry será colocado con sus únicos parientes vivos, ¿los Dursley, si no recuerdo mal?" Dumbledore le preguntó Lily, que asintió con la cabeza, sin dar una sola sonrisa durante este tiempo. Dumbledore se encogió de hombros con su desaprobación, no era como si a a ella o James le importara.

"¿Podrías traer al pequeño Harry ahora?" Preguntó Dumbledore, y James rodó los ojos, mirando hacia las escaleras y gritando en voz alta.

Esto causó que una sonrisa fácil de ocultar apareciera en la cara de Skylar, imaginando que Harry estaba en problemas.

Harry esperó unos segundos y se acercó, caminando en silencio con una gracia extraña y silenciosa. Los ojos de Dumbledore se agrandaron mientras notaba el aspecto de Harry.

A diferencia de su hermano gemelo, el pelo de Harry era de un negro azabache y ligeramente largo, no tan desordenado como habría sido si fuera corto. El contraste en Skylar era impactante, el pelo castaño claro, del mismo color de Animago de James, era corto y suave, pareciendo como si acabara de despertar. Los ojos de Harry eran verde esmeralda, o se suponía que lo fueran. Ahora que parecían helados y más de un verde Avada. Mostraban comprensión y la inteligencia, no la mirada vidriosa que siempre estaba presente en Skylar. Su cara era más angulosa y delgada. El puente de su nariz era más delgado y su piel se veía terriblemente pálida en contraste con el color de su cabello. Tal vez el color se debía a que él nunca vio el sol, o lo hizo pero a través de una ventana oscura. Skylar cara era regordeta y ratonil, era gordita todavía, manteniendo toda su grasa de bebé por los dulces extras que siempre comía, mientras que Harry era delgado y anguloso.

Dumbledore sacudió sus ligeros temores de su cabeza, el ver la leve semejanza en el niño le había sorprendido, pero eso no iba a suceder.

"Vamos a salir tan pronto como nos sea posible. ¿Está empacado y listo para partir?"

Los tres Potter asintieron y voluminosas maletas vinieron volando por el pasillo. Pero Harry estaba preparado. Sabía que esto iba a pasar, así que empacó con antelación.

"El señor Lupin vendrá a llevarte en unos momentos en Traslador. Adiós, señor Potter." Dumbledore sonrió mirando a Harry, quien parpadeó con indiferencia.

"Ah, no te preocupes por él. Nunca habla." James se apresuró a decir, sin querer hacer que sonara como si nunca hubiera llegado a hablar con Harry. Dumbledore suspiró y se volvió, Lily desapareció con una fuerte explosión sujetando a Skylar. James tomó las maletas y se explotó.

Al igual que Dumbledore estaba a punto de Aparecerse él mismo. Oyó hablar a Harry, por primera vez en toda su vida.

"Adiós, Albus Dumbledore."

Dumbledore parpadeó sorprendido por el tono formal que el niño tenía. Harry parpadeó lentamente, su rostro no traicionaba de ninguna emoción al igual que su tono de voz. Giró sobre sus talones, en silencio podría añadir, y subió las escaleras mucho más fácil que nunca podría haberlo hecho Skylar.

Dumbledore negó con la cabeza, y se apareció.

x-(X)-x

Harry se sentó en su cama, los ojos cerrados. Un golpe tímido a su puerta le hizo abrir los ojos. Abrió la puerta con facilidad y levantó la vista al hombre que estaba allí, juzgándolo.

"Señor Lupin. Mi bolsa está en el suelo." Harry asintió con la cabeza a la bolsa, y salió del camino para que Lupin pudiera agarrarla. Se quedó en silencio mientras caminaban por las escaleras para decirle adiós a la casa para siempre. Lupin, con ganas de por lo menos hablar con Harry trató de iniciar una pequeña conversación.

"Así que... Te estás poniendo viejo." Sonrió por su débil intento. Pronto se dio cuenta de lo estúpido que sonaba cuando él no tenía ni idea de la edad de Harry o de su cumpleaños.

"Soy el gemelo de Skylar." Harry dijo sin rodeos, llegando finalmente al final de las escaleras. Al momento, el rostro de Lupin se iluminó por la sorpresa.

"¡Oh! ¿Cómo estuvo tu cumpleaños?" Preguntó, una pequeña sonrisa en sus labios. Harry se encogió de hombros, sin importarle realmente.

"Mejor que el año pasado."

"¿Qué sucedió el año pasado?" Lupin le preguntó, un poco confundido sobre lo que podría haber sucedido.

"Padre me obligó a hacer pastel de Skylar, o dijo que Voldemort me mataría."

Lupin hizo una mueca, y se rindió en su intento de hablar. Con una mano gentil, se apareció en Privet Drive, justo en el umbral de los Dursley.

"Creo que eso es todo." Lupin terminó sin convicción, depositando la bolsa en el suelo al lado de Harry, quién parpadeó dos veces.

"Er, adiós Harry." Lupin sonrió, antes de desaparecer.

El sonido era suficiente para atraer a los Dursley a la puerta. A la vez, un hombre gordo con un bigote gigante abrió la puerta, causando que chocara fuertemente contra la pared.

'Es asombroso, que él pueda siquiera caminar.' Harry reflexionó, mirando a la circunferencia gigante del hombre.

"¡Tú!" Gritó, girando la cara de un encantador tono de lavanda mezclado con rojo sandía.

Rápidamente agarró a Harry por el pescuezo y tiró de él al interior, tirándolo con fuerza hacia el suelo de madera. Una mujer alta con una cara larga gritó como una Banshee antes de salir corriendo a la cocina.

'¿Son así todos los muggles?' Harry pensó en la confusión mientras miraba al hombre-morsa que procedió a gritarle.

"¡NO QUEREMOS NADA QUE VER CON USTEDES... FENÓMENOS!" Gritó, saliva lloviendo sobre Harry como si fuera abril una vez más. Harry todavía estaba enojado por el hecho de su familia lo ignorara, esto solo añadió leña al fuego.

"¿Me estás llamando un bicho raro? ¿Es siquiera humanamente posible ser parte morsa?"

Lo siguiente que Harry supo, estaba metido en un maloliente cuarto de escobas bajo las escaleras. Al momento, todas las arañas parecían sufrir espasmos para huir de una tormenta. Las pequeñas rendijas en la rejilla de ventilación permitían un pequeño campo visual. Lo suficiente como para ver al hombre en el teléfono, gritando un par de cosas. Harry sólo alcanzó unas pocas palabras como 'Accidente automovilístico' y 'Orfanato', sea lo que fuera.

'Oh, bueno, no podía ser tan malo.'


¿Qué les pareció el cap?

¡Dejen reviews! -lanza galletas de chocolate-