¡Hola!

Perdón por dejarlos esperando tanto tiempo, pero como dije- mi examen. Me entregan resultados el 2 de julio, así que deséenme suerte. Estuvo fácil, así que estoy 80% segura de que pasé.

Eso y que mi mamá se enojó -no sé por qué- y solo me dejaba usar la compu media hora. Tal vez habría alcanzado, pero con mi adicción al Solitario y Solitario Spider, no me quedaba mucho tiempo.

Agradezco todos sus reviews, alertas y favoritos, que son casi tan buenos como un review. En verdad, me alegran el día.

También quiero decirle a Kuro-kun0414 que esta no es mi historia, es una traducción. Honestamente, a mí también me habría gustado que Remus se interesara más. Pero bueno, ¿qué se le puede hacer? Me alegra que te guste la historia. Y trataré de actualizar más pronto. Y "hará" si lleva h :3

Esta historia no tiene Beta, así que discúlpenme si encuentran algún error de ortografía o de traducción. En ese caso por favor avísenme.

Nos vemos abajo.


Harry se paró, observando el gran edificio muggle con pintura blanca desprendiéndose de las paredes. Había grandes paredes rodeándolo.

"Aquí es." El Sr. Dursley empujó a Harry hacia la delgada mujer que lo observaba con desagrado. Ella sonrió dulcemente, pero Harry era un maestro de la mentira y el silencio, él vio a través de ello fácilmente. El Sr. Dursley no se molestó ni siquiera en mirar atrás cuando estampó su gordo pie contra el acelerador. El carro rugió y se tambaleó lejos, levantando una nube de grava que irónicamente solo golpeó a Harry.

La delgada mujer inmediatamente frunció el seño y entró al edificio, sin desperdiciar una sola mirada en el Harry de cinco años.*

Un chico de cabello café corrió hacia afuera, sintiendo lástima por el pequeño. Tomó la mochila de Harry y sujetó firmemente el brazo de Harry, arrastrándolo hacia dentro del intimidante edificio.

Su habitación era insípida. Una simple y áspera cama de metal, un guardarropa de madera y una simple silla. Nada más, nada menos. La única luz era una vieja ventana chirriante con bisagras que le daban una cruda visión del mundo exterior, Pero Harry estaba acostumbrado a ese tratamiento, sino es que cómodo con el ya.

x-(Un año después 5 años de edad)-x

Harry se sentó en el pequeño comedor. Ocupó la esquina posterior izquierda de la sala, la mesa donde los artefactos de iluminación murieron hace mucho tiempo, bañando siempre la esquina con oscuridad.

Durante los dos años, Harry había engordado a como era cuando niño. Su cabello azabache era negro y su piel prácticamente albina. Sus ojos verde esmeralda eran calculadores y fríos, como el agua del río congelada. Su ceño se fruncía siempre mientras miraba a los otros niños.

A la edad de 5, Harry recordó algo. Recordó que había magia. Que podía… hacer cosas a los otros niños. Así que lo intentó, y lo hizo. Había niñas y niños que le temían, y luego estaban los indiferentes, y finalmente, los que no creían lo que podía hacer, y lo atormentaban.

David Forstar era uno de los torturadores. Tenía una hermana, Suzie Forstar, la chica que molestaba a Harry siempre que podía. Ella había hecho un comentario bastante grosero de sus padres un día, acusándolo de ser abandonado, mientras estaba en la parte superior de las escaleras.

Todo lo que a Harry le importaba era el dolor, él quería que ella se lastimara, que sangrara, o que gritara de dolor. Él infló las aletas de su nariz y entrecerró los ojos.

'Cae... Resbala, pequeña niña... Solo da un paso atrás y cae...' Le susurró dentro de su mente, y con una extraña expresión en blanco en los ojos, ella lo hizo. Ella scayó por las escaleras de piedra gigantes con un pequeño grito de realización. Su pie se torció, y cayó, alzando los brazos débilmente en un triste intento de proteger su rostro. Ella giró mientras se golpeó, la parte trasera de su cráneo estrellándose contra el imperdonable suelo. Ella jadeaba, sin aliento, mientras se daba a ella misma una severa conmoción.

David Forstar corrió hacia su hermana, después de haber visto sólo su caída mientras comeía un pequeño refrigerio que había logrado llevarse de la cocina del orfanato, el cocinero tenía una amistad con el niño pequeño.

Ayudó a su hermana a levantarse, gritando y llamando a un adulto o de cualquier tipo de ayuda. Miró hacia la parte superior de las escaleras, negó con la cabeza y esperó a un adolescente que venía corriendo. Harry había desaparecido de la vista, pareciendo no haber estado cerca.

Unos días más tarde, Harry estaba caminando por el pasillo hacia el baño. Tenía ganas de hacerlo, y tenía razón. La habitación de la pequeña Suzie tenía la luz encendida, y ella estaba hablando con algunas de sus amigas que compartían la habitación, hablando de su 'desliz'.

"¡Te lo juro! ¡Yo no resbalé! ¡Él lo hizo!" Ella susurró en voz baja a quien imaginaba Harry, uno de sus amigas.7

"¿Cómo podría? ¡Él no fue visto en absoluto!" Una respondió.

"Él... Él... No puedo describirlo." Ella le susurró con una cantidad inconfundible de miedo. Harry disfrutaba ese… ese... respeto.

"Él... Él me miró... y... y era como si caer fuera... la mejor opción en ese momento... como si eso resolviera todo." Ella susurró, temblando a la mitad del proceso.

Harry sonrió en la oscuridad del pasillo. Disfrutando de los pequeños gemidos de la otra chica.

"Él... te hechizó." Harry casi resopló por lo parecido que fue.

"¡No! Él... Él..."

"Acéptalo Suzie, no importa cuántas veces tu hermano lo moleste, él siempre va a ser un peligro."

"Así que... ¿deberíamos permanecer lejos?"

Harry no se quedó allí para saber su respuesta.

x-(1 año más tarde, 6 años de edad)-x

Navidad, la estación más cruel del año en opinión de Harry.

Todos los años veía como los regalos eran entregados de un niño a ptrp, cada uno rendo y disfrutando el calor que la estación tenía para ofrecer. Un juguete, libros, comida, juegos, todo lo imaginable era intercambiado con alegría y regocijo.

Todos tenían un regalo, algo con lo que mostrar su diversión o inteligencia.

Excepto por Harry.

"¿Qué es esto? ¡El pequeño Harry nunca tuvo un juguete!" Michel se echó a reír. Él era el nuevo reemplazo de David. David se había… escapado, por así decirlo, con su hermana pequeña. Él encontró el incidente con las escaleras muy... surrealista, y lo relacionó con Harry, con eso, recogió sus cosas y salió corriendo. No había sido visto de nuevo. Michel había estado muy dispuesto a tomar su lugar de un salto, pero como siempre, Harry levantó la mirada sin una sola emoción en su rostro. Sin traicionar las pocas emociones que le quedaban.

"¡Nadie quiere al pequeño Harry!" rió de nuevo, sosteniendo su nuevo oso de peluche cerca a él. Claro, a los ocho años no esperas recibir un peluche. Pero con Michel, discutes, sales lastimado.

Al menos, así es como se suponía que era.

"¡Eres solo un pequeño fenómeno! ¡Un niño del demonio!" se burló, riendo como loco. Los ojos de Harry se estrecharon y su odio creció dentro de él. Sintió la confortable presencia de su poder, frotándose contra él como un gato lo haría, y tan obediente como un Elfo Doméstico.

Y Michel gritó, gritó de miedo y sorpresa, claro, nadie podía de hecho probar nada. Pero cualquiera podría afirmar que había pasado. Él lanzó su oso al piso, mientras éste danzaba entre llamar naranjas, derritiendo el aparentemente fino y suave tejido marrón. Michel lloró con fuerza, conteniendo un sollozo mientras descubría una quemadura cruel que cruzaba el brazo que sostenía al oso. Corrió, dejando a Harry atrás en la silenciosa habitación, observando con asombro al oso convertirse en finas cenizas.

Los susurros comenzaron, personas acusando y señalando justo como siempre. Todo lo que los niños sabían, Harry era hijo del diablo. Capaz de hacer que niños, e incluso adultos en ocasiones, hicieran cosas que normalmente involucraban daño físico. Él podía controlarlos, hacerles daño, o simplemente como lo que había pasado, crear escenarios imposibles.

Harry se volvió en silencio, dejando el cadáver carbonizado del oso.

x-(7 años)-x

"¡Es Harry él lo rompió!" Tanner le gritó a la señora Clover.

Él sostenía los tristes restos de una cuerda de saltar, que había tenido una... experiencia desafortunada. Así que por toda lógica, había saltado de inmediato a la conclusión de que Harry lo había hecho. Por supuesto que lo había hecho, Tanner se había estado jactando sobre la tortuga que encontró. La tortuga fue asesinada la mañana siguiente, colgada por el cuello desde la parte superior del techo. Tanner había saltado a la conclusión de que Harry lo hizo, metiéndolo en problemas, así que por venganza Harry mató a su cuerda de saltar, el único juguete que tenía.

"¿Y qué conseguiría, destruir esa cuerda?" Preguntó Harry, levantando con frialdad una ceja. Tanner se estremeció, sabiendo que si alguna vez te cruzabas con Harry... saldrías lastimado.

Pero a la señora Clover no le importaba. Ella sonrió con malicia, mientras imaginaba a Harry gritando debajo de la maldita regla de castigo que ella usaba.

"Ahora, corre hacia allá Tanner... Yo me encargaré de Harry." Ella sonrió, pero Tanner no confiaba en ella. Salió de la habitación tan rápido como pudo, y la señora Clover se volvió hacia Harry.

"¡Tienes que aprender obediencia muchacho!" Ella gruñó, agarrando una regla de metal desde el escritorio que tenía. Harry extendió el brazo, ya acostumbrado al castigo. Ella golpeó el metal frío rápidamente contra Harry, esperando que extrajera sangre como había hecho múltiples veces antes, pero esta vez, Harry no lo recibía.

Pequeños tintineos mientras en metal se destrozaba, cada pieza raspando suavemente entre sí como pequeñas campanadas en el viento. No es una sola mancha marcó la pálida piel de Harry. Él levantó fríamente sus ojos sin emociones hacia ella y ella apretó los dientes como un perro, apenas conteniendo los perversos gruñidos.

"Yo no lo hice." Y sin decir otra palabra, Harry giró sobre sus talones, caminando en silencio fuera de la habitación, alegre por tener todavía su dignidad.

Harry no dejó de caminar hasta que salió a la parte frontal del orfanato, al parque de juegos si es que se le puede llamar así. Los niños lo miraron con el rabillo de sus ojos, asegurándose de que no usara ninguno de sus 'poderes demoníacos'.

Harry siguió caminando, justo hacia la valla alta usada para mantener a los niños dentro. Un pequeño agujero en la parte inferior de la valla causó que Harry mirara hacia abajo, se sentara suavemente junto a él y forzara su vista para ver en la oscuridad. Él sabía lo que era, se trataba de un pequeño agujero, un agujero de serpiente.

Harry inclinó ligeramente la cabeza, sin saber si estaba abandonado o no, después de todo, no muchos de los niños del orfanato habían visto alguna vez una serpiente. Las serpientes son poco frecuentes ya estaba justo afuera de la contaminada ciudad de Londres.

"¡Agh! ¡Apestosos humanos recién nacidos! ¡Pisan mi césped! ¡Pisotean mi agujero! ¡Asustan a la presas lejos eso hacen!"

Los ojos de Harry se agrandaron mientras miraba alrededor buscando a la mujer angustiada. Nada, ni una sola niña estaba cerca de él. De hecho, no había nadie cerca de él.

"¿Qué es esto? ¡Cría tonto cerca de mi nido! ¡Qué desgracia, qué plaga! ¿Se atreven a enemistarse con la noble raza?"

Una vez más, Harry miró a su alrededor, no tan abiertamente como antes, pero esta vez... esta vez vio algo que no tan lejos.

Negro brillante con una fina línea de color amarillo en toda su longitud. Una lengua bífida titiló y unos ojos negros miraban con un destello brillante.

"¡Oh! ¡Qué insulto contra los de mi clase!"

Harry estaba seguro de que la voz venía de la serpiente Gardner. Él sabía que tenía talentos, pero la hablar serpiente no era uno del que estuviera enterado.

"¿Estás hablando de mí?" -Preguntó Harry a la serpiente, abriendo los ojos al darse cuenta de su voz era nada más que silbidos. A la vez, la serpiente femenina dejó de despotricar y lo observó con más atención. Su cola se movió nerviosamente y en respuesta, que muy lentamente se alejó del agujero que él encontró.

"¿Es éste tu agujero? Lo siento, no estaba al tanto de que una hermosa serpiente vivía aquí."

En el pasado, un toque de cumplidos siempre ayudaba a la situación, haciendo que fuera más fácil de tratar. Al parecer, esta serpiente era justo igual a como un adulto sería.

"¡Oh! ¡Un hablante! ¡Qué honor! ¡El único otro hablante desapareció hace mucho tiempo de este mundo!"

Harry inclinó la cabeza y vio cómo la serpiente hembra se deslizó hacia su agujero, y se volvió, dejando su cabeza a la vista para continuar la conversación.

"¿Este mundo?"

"¡Pues, el sucio mundo muggle! Sólo el mundo mágico tiene tales placeres. Los ratones viviendo con elfos domésticos..." Ella paró, abriendo la boca, una pizca de saliva goteaba fuera mientras ella imaginaba.

"¿Sabes del mundo mágico?"

Su cabeza se replegó como si estuviera herida, asomó la cabeza y mostró sus pequeños colmillos, tratando de verse tan amenazante como fuera posible.

"¡Por supuesto! ¡Sólo los más débiles de la noble raza son lo suficientemente tontos como para no tener ningún conocimiento! ¡Las serpientes de madera tienen ninguna inteligencia para las rápidas serpientes de agua, o los sabios Vipéridos!"

"Así que la inteligencia viene a ser la mayor amenaza que tienen las serpientes... interesante..." Harry pensó, mirando a la pequeña serpiente Gardner.

"Nunca oí tu nombre."

Ella parpadeó lentamente, chasqueando la lengua una vez más.

"Ah, ¿no tienes uno?" Preguntó Harry, inclinando ligeramente la cabeza. La serpiente Gardner volvió a bajar su agujero, gastando sólo algunas últimas palabras con él.

"Soy conocida como Lengua de Hierba entre mis compañeros."

Después de que Harry se había ido, sólo veinte minutos, oyó gritos. Escatimó vistazo por la ventana, para ver tres niños y dos niñas picando a algo donde él había estado, hace sólo veinte minutos.

Harry giró, mirando por encima del palo que un chico había traído, allí en la hierba, descansaba la muerta y rígida forma una serpiente de Gardner. Una gran roca había aplastado su cráneo. Lengua de Hierba había sido asesinada.

Los tres muchachos se rieron de la expresión de horror en la cara de Harry. Burlándose de él diciendo que tenía un "estómago débil". Harry se volvió lentamente, con ira en su corazón. El único que podía congeniar con él estaba muerto. Sintió una extraña sensación de... pérdida.

"¿Qué le pasa al pequeño Harry?" El de la izquierda se echó a reír, lanzando un brazo alrededor de su amigo. Aparentemente era Michel, lo cual sólo añadió leña al fuego.

"¡Apuesto que tiene miedo! ¿Demasiado asqueroso para ti?" Michel se burló, confundiendo la mirada vengativa por una de miedo.

Harry negó, enfadado allá de lo posible, no podía expresar la avalancha de emociones en su mente. Los tres muchachos continuaron riendo, empujando a Lengua de Hierba con el palo, y esparciendo su sangre carmesí sobre la hierba. Las dos chicas habían huido, Harry las reconoció como las compañeras de habitación de Suzie. Ellas sabían lo que podía hacer.

"¿Por qué?" susurró, pero Michel continuó riéndose, incluso cuando la mano de Harry se convirtió en un puño.

"¡Te odio! ¡Por qué no solo la dejaste en paz!" Gritó, un crujido leve a su voz mientras su magia reaccionaba. Michel se burló de nuevo, lanzando el palo a un lado.

"¿Por qué estás todo alterado? Es sólo una serpiente estúpida, no mejor que un gusano gigante."

'Tú la mataste.'

'Está muerta.'

'Ojalá estuvieras muerto'

A la mañana siguiente, Michel fue encontrado muerto en su cama. Aparentemente por una falta de oxígeno, según la revisión del paramédico. Las dos chicas lo miraron con horror y miedo, gemían y se alejaban mientras el pasaba caminando.

Por supuesto, nada nunca fue probado.


¡Oh, me encanta como termina este cap!

Repito, si encontraron algún error por favor avísenme. A veces tiendo a confundir las n's, s's, a's. Y muchas otras letras.

Ah, ¿y ven ese hermoso botón azul de aquí abajo? ¡Denle click y dejen un review! -avienta helado a todos ustedes-

Insane Worm

XOXO