La casa, no, mansión, era grande y negra. Las paredes parecían estar echas de piedra fría, el único color eran el de las cortinas verde y plata que ocasionalmente colgaban de algunas ventanas, talladas decorativamente. Una vieja cerca de metal mantenía a los intrusos fuera con un candado gigante con la forma de un cráneo humano, el ojo de la cerradura estaba grabado en el pálido hueso de la frente. Bellatrix no detuvo su rápido paso y Harry hizo una mueca de dolor, esperando que se estrellara justo contra la dura cerca, no que pasara por ella como si fuera humo.

Las puertas se abrieron por sí mismas, como si sintieran la presencia de la mujer, y Bellatrix caminó en silencio, un poco indecisa si a caso. Ella giró rápido a la izquierda, caminando hacia abajo en un corredor, luego a la derecha, izquierda, izquierda, y derecha. El laberinto era suficiente para confundir a Harry más allá de la creencia, que nunca encontraría su camino de vuelta al principio.

'Buena táctica' Harry notó animado, sonriendo ligeramente por los retratos móviles de cosas al azar.

Bellatrix se detuvo en frente de dos puertas gigantes, delgadas serpientes plateadas se meneaban alrededor de las losas de piedra negra. Siseaban y en ocasiones arremetían entre ellas con ojos esmeralda y rubí.

La puerta se abrieron lenta y silenciosamente, y de la oscuridad de los corredores una serpiente gigante, más grande de lo que Harry había visto nunca, se deslizó. Su negrura era lisa como si hubiera acabado de mudar y sus marcas señalaban que era de una rara raza de Phyton. Pero la cabeza de punta de diamante mostraba que era venenosa, muy letal y posicionada para matar. Bellatrix contuvo la respiración y observó a la serpiente con miedo, la cantidad de respeto que la serpiente tenía era increíble, era seguramente porque era A) extremadamente rara y peligrosa, o B) pertenecía a una persona muy poderosa.

Harry asumió que era la opción 'B' mientras caminaba a la recámara del trono, observando al hombre al final con una mirada calculadora. Él tenía sus ojos cerrados y las manos en sus sienes, perdido en sus pensamientos y sin ser consciente de su aproximamiento.

"Maestro, sus seguidores regresaron con un… niño." La serpiente, mujer ya que reconoció el tono femenino, siseó al pálido hombre. Al instante, ojos del hombre se abrieron, los ojos rojo rubí hicieron que Harry contuviera el aliento. Su nariz eran unas rendijas parecidas, como serpiente y su pálida piel parecía albina en la extraña luz.

La hermosa serpiente se deslizó hacia arriba y se enroscó justo a los pies del trono del hombre, observándolo con viejos y sabios ojos. No menos letal sin importar qué tan hipnotizantes fueran.

"Mi Lord." Murmuró Bellatrix, reverenciando bajo hasta al piso. Harry parpadeó y siguió el protocolo, odiando que tuviera que inclinarse ante alguien, incluso si era más fuerte que él.

"Bellatrix, Lucius, trajeron a un niño." El hombre constató. No era una pregunta o una declaración, una mezcla de ambos que desconcertó a los dos. Harry miró hacia arriba sin parpadear, dejando que su mirada se entretuviera en la serpiente. Lutain se tensó ligeramente cuando la serpiente sacudió su lengua y levantó su cabeza para mirar a Harry, o más importante, la parte superior de su brazo izquierdo.

"Amo, el extraño sostiene a mi clase en lo alto de su brazo."

Eso capturó la atención del hombre; miró a su serpiente por un momento antes de observar a Harry, o al pequeño bulto en su brazo. Harry sabía que los habían atrapado, también Lutain. Lutain se relajó indecisamente y se deslizó hacia abajo, sin querer abandonar a su amo a quien tenía la urgencia de proteger. Cuando Lutain se deslizó hacia la vista y subió a su hombro, los ojos del hombre se ampliaron ligeramente al reconocer la evasiva raza.

"Soy Harry, y este es Lutain, mi familiar." Harry se presentó, tratando de imponer un tono de respeto a su voz. Lutain sacudió su lengua, sintiendo la esencia de la hembra.

El hombre lo observó con ojos de serpiente, dejando que su mirada viajara de arriba abajo por su cuerpo, sin dejar fuera un solo rasgo. Sus ojos ojos se ampliaron ligeramente al reconocer la raza, sin importar qué tan evasiva era.

"¿Una Diamondcross? Interesante… Yo soy Lord Voldemort, Heredero de Salazar Slytherin." Voldemort se alzó y por un momento, el corazón de Harry se detuvo.

Cuando niño, le contaron sin parar sobre lo malvado que Lord Voldemort era, la crueldad, los crímenes, la oscuridad que poseía. Pero lo extraño era que, no estaba asustado. Seguro que podía ser asesinado en cualquier momento, pero de hecho no le temía a la muerte. No, solo el pensamiento de perder todo lo que esperaba lograr.

"Si no le importa que le pregunte, Mi Lord, ¿cuál es el nombre de la hermosa serpiente a su lado?" Harry preguntó, añadiendo la parte de 'Lord' para no ponerse en su lado malo. Voldemort pareció sorprendido de ser cuestionado sobre la serpiente, eso o el hecho de que la mayoría de las personas solo temían ser comidos por ella.

"Su nombre es Nagini." Voldemort respondió, esperando por algún escalofrío cuando reconociera el nombre. Al momento, Nagini levantó su cabeza y siseó un saludo, sin saber que podía de hecho entender su lengua.

"Saludos, extraño."

"Igualmente, Escamas Sabias." Harry siseó de vuelta, ignorando la ligera emoción que sacudió los ojos que Voldemort tenía. Bellatrix sonrió bajo la cortina de cabello que aún tenía en su posición de reverencia. Nagini parecía confundida; por ambos el shock de que otro podía hablar su lengua y por la sorpresa de que un niño tan pequeño supiera los cumplidos para una serpiente. Ella pareció bastante satisfecha al final de todas maneras.

"Déjennos." Voldemort ordenó, su tono sin dejar lugar para argumentar. Al momento, Bellatrix y Lucius giraron y dejaron a Harry ahí, un pequeño niño en presencia del Señor Oscuro, ¿qué podía ir mal?

"¿Dónde vives?" Voldemort cuestionó, cambiando a Pársel solo para checar y ver si él estaba hablando realmente la lengua de las serpientes. Harry no se opuso, si podía entenderlo, no lo molestaba en lo más mínimo.

"En un orfanato cerca del mar, está destruido ahora gracias a sus seguidores." Harry respondió fácilmente, sin rastro de emoción en su voz que traicionara sus sentimientos sobre lo que pasaba. Los ojos de Voldemort se entrecerraron ligeramente, él quería… poner a prueba al chico.

"¿Quiénes son tus padres?"

Harry apretó sus puños y casi gruñía, Lutain siseó suavemente, tratando de calmarlo, Voldemort notó esto para el futuro, pero él también estaba ligeramente sorprendido por la respuesta, era increíble lo similares que ellos dos eran.

"¿Amigos?"

"¡Nunca! ¿Por qué debería ser amigo del débil cuando soy mucho más fuerte que ellos?" Respondió de vuelta, Voldemort exhaló silenciosamente y se recargó hacia atrás en el trono, perdido en sus pensamientos sobre el muchacho.

Nagini se acercó lentamente a Harry, Lutain se enroscó ligeramente más fuerte por su aproximamiento. Nagini era mucho más grande que él, pero no dejaría a su amo.

"Eres valiente, escamas-negras." Nagini hizo notar observando a Lutain con una señal de admiración. Lutain la inspeccionó y meneó su cabeza ligeramente, como señal de que estaba listo para pelear si se necesitaba.

"Igualmente, poderosa." Nagini parecía tener una expresión de molestia y respeto, su cola se giró de pronto y bajó su cabeza hasta su altura.

"Agh, no me llames así, me hace sentir gorda. Puedes llamarme Nagini; has probado tu respeto."

Los ojos de Lutain parecieron ampliarse por la oferta y al momento inclinó su cabeza como agradecimiento. Voldemort se veía entretenido, no todos los días una serpiente alcanzaba el nivel de respeto de Nagini. Harry miró el intercambio, observando la gracia que Nagini tenía al moverse sobre la tierra.

"Nagini, por favor trae a Bellatrix por mí."

"Ciertamente amo." Nagini asintió y giró, moviéndose rápida y silenciosamente fuera de la puerta. Lutain regresó a su lugar en la parte superior del brazo de Harry.

La puerta se abrió y Bellatrix entró caminando, observando a Harry con un labio ligeramente mordido, preguntándose su iba a morir o no. Voldemort parpadeó lentamente, observando a Harry de nuevo.

"EL chico será de utilidad. Llévalo a una habitación y prepáralo para cualquier petición que tenga."

Los ojos de Bellatrix se alzaron y dejó escapar un gritó apagado.

"Sí, mi Lord."

Ella se giró, sosteniendo a Harry rápidamente, aunque gentil, y tiró de él hacia afuera de la habitación del Trono, bajando por los extraños confusos y retorcidos corredores que componían la mansión. Bellatrix dejó a Harry ir eventualmente y Lutain se sostuvo con fuerza mientras Harry corría para mantener el ritmo de la rápida mujer.

Finalmente deslizó una puerta negra junto a un tapiz de una serpiente de cascabel mordiendo una manzana.

"¡Extraño! ¡Sí, veo un extraño!" siseó ansiosamente, abandonando la enfermiza manzana amarilla llena de veneno. Ambos Harry y Lutain la ignoraron y pasaron caminando dentro de la habitación en la que Bellatrix desapareció. Los ojos de Harry se ampliaron mientras observó alrededor, la boca abierta ligeramente para dejar salir un pequeño grito ahogado lleno de sorpresa, Bellatrix soltó una risita desde su lugar escaleras arriba a lo que Harry imaginaba era su habitación.

La sala común, la única forma como Harry podía describirla, era fácilmente tan grande como el comedor del orfanato. Plateado claro mezclado con un verde profundo formaban una elegante mezcla de colores. Las sinuosas escaleras obsidianas se arqueaban con un pomo simple, era dorado con un adorno negro. Otra habitación en la izquierda hacia abajo al nivel de la tierra llevaba al baño, o debería decir spa.

"¿Qué? ¿No estás acostumbrado a una habitación normal?" Bellatrix se rió por su sorprendido rostro, él rápidamente controló su apariencia, disfrazando sus indeseadas emociones una vez más.

"Sí, usted estaría igualmente sorprendida cuando su habitación fuera del tamaño de un closet aquí."

Bellatrix guardó silencio, sin siquiera molestarse en regresar otro insulto.

"Llama a un Elfo Doméstico cuando quieras comida, mangonéalos, no les importa." Bellatrix arrastró las palabras, actuando como si no le importara por el bienestar de otra criatura, pero tampoco a Harry. Harry notó el brillo preocupación en sus ojos de cualquier manera.

"¿Por qué le interesa?" Harry demandó, sin insultar, el tono exacto que usaría si estuviera hablando sobre el clima. La pregunta hizo que Bellatrix saltara y sus ojos se agrandaron casi cómicamente.

"¿A qué te refieres?" Ella preguntó en un tono casi suave al tratar de comprender lo que estaba diciendo. Lutain soltó su agarre y cayó al piso, deslizándose alrededor para revisar el área cercana.

"El orfanato… a nadie le importaba… ¿por qué usted sí?" Harry repitió, observando a Bellatrix sin parpadear. Ella lo observó tristemente y sonrió con suavidad.

"No puedo tener niños." Eso fue todo lo que ella dijo antes de girarse y salir caminando, cerrando la puerta detrás de ella, dejando a un Harry ligeramente sorprendido.


Perdón por la demora. Uno creería que tendría más tiempo de actualizar en vacaciones. ¡Pero todo en la vida es un vil engaño!

Espero les haya gustado el capítulo. Si les gustó, dejen review. Si no les gustó, dejen review.

Insane Worm

xoxo