¡CINCUENTA REVIEWS, GENTE!

¡50!

Muchas gracias por todo el apoyo que le están dando a esta historia. Aunque no sea mía me hace feliz que les guste.

No creo poder actualizar pronto, lo siento. Saldré de viaje unos días (¡Vacaciones!) y volveré el lunes. Dudo tener acceso a internet, así que no esperen un nuevo capítulo hasta entonces. [Aunque, bueno, un milagro siempre puede pasar.] De nuevo, lo siento.

¡Ahora la historia!


Harry se sentó en su habitación, pasando su mano en la delgada cubierta de cuero de un libro. Las talladas letras causaron que sus dedos la trazaran una vez más, sintiendo los bordes del viejo material.

Lutain descansaba en una roca plana que un elfo doméstico había traído unos días atrás. La roca estaba en el alféizar de la ventana para atraer calos durante el día, un lindo lugar para que Lutain descansara cuando estuviera en ella.

Un pequeño toque vino de la puerta principal, suficientemente alto para que Harry lo oyera. Rodó de la silla y caminó hacia su puerta, abriéndola y observando hacia abajo por el borde de ella para ver quién era el visitante dentro de la sala común.

Bellatrix estaba allí, dos hombres más a sus lados. El de la derecha era alto, corpulento con músculos y una ligera mirada inexpresiva en sus ojos. Pero eso era nada, él aún tenía un aura de poder y habilidades.

El otro era delgado, pero con músculos, alborotado cabello negro escondían sus penetrantes ojos de todos.

"¡Hola Harry!" rió Bellatrix saltando por toda la habitación, los dos hombres se veían incómodos con su muestra de comodidad. [N/t: Sé que suena repetitivo, pero en la traducción al español no hay realmente otra palabra que pueda usar.] Harry parpadeó lentamente desde la cima de las escaleras, mirando hacia abajo por el camino a la sala común.

"Bellatrix." Asintió de vuelta, dejando que su voz sonara indiferente para el gran shock de los dos hombres.

"¡Tiene cuando menos ocho! ¡Ningún niño debería sonar así!" el más delgado susurró al corpulento quien tenía un rostro de incredulidad idéntica a la suya.

"¡Espero que no te importe, pero traje a mi esposo y a mi cuñado conmigo!" dijo en un pequeño tonito de canto, dejándose caer en uno de los sillones verdes. Harry miró dejos de ella en dirección de los dos hombres.

"Ah, ¿Rodolphus y Rabastan Lestrange supongo? He oído mucho de ustedes." Harry asintió, girando y empezando a bajar los escalones sin prisa. La plateada túnica se arrugó ligeramente al caminar, ligeramente consiente de Lutain bajando detrás de él. El hombre corpulento, Rodolphus, asintió ligeramente, aún confundido de por qué estaban allí.

"Sip, son ellos. El Señor Tenebroso envió un ataque al Callejón Diagon en estos momentos, así que podemos conseguirte una varita fácilmente mientras eso ocurre."

Los dos hombres finalmente entendieron por qué estaban allí y asintieron, desaparecieron con un ruidoso 'snap'. Bellatrix sujetó el brazo de Harry y desapareció con un extraño '¡pop!'

El Callejón era una locura. Perdonas gritando y cayendo por extrañas maldiciones cuando colisionaban brutalmente.

"Muy bien, la tienda de varitas es la sucia de allí." Bellatrix siseó, enviando un hechizo por su cuenta y desapareciendo dentro de la locura de la batalla.

"¡Vamos Amo!" siseó Lutain ya trabajando en su camino a través de la batalla.

Harry asintió y lanzó un grito apagado, casi siendo golpeado por un hechizo amarillo mostaza. Cayendo sobre sus rodillas comenzó a salir de allí hacia la tienda, gateando a través del espeso humo negro. Finalmente después de un gateo rápido, una vieja y putrefacta puerta apareció a la vista. Sin tiempo que perder, Harry la abrió de in empujón y rodó dentro después de su amigo.

La suciedad incrustada en la ventana bloqueaba la mayoría de la luz, una lámpara barata ofrecía alguna mejora, pero no suficiente. Era sorprendente lo mucho del brutal mundo que era ocultado por la delgada pared de madera y cristal. Definitivamente había escudos silenciadores alrededor del lugar.

"Ollivander." Declaró Harry, observando los polvorientos pasillos, sabiendo que el hombre del que había escuchado tanto estaba ahí en algún lugar,

"Ah, ahí está." Harry murmuró, mirando a la arrugada figura en una de las esquinas. Lentamente alzó su cabeza, mirando a Harry con sosos ojos plateados centellantes. En ese instante, brillaron como una estrella y se atenuaron una vez más.

"Extraño. Extraño." Murmuró, bajando al darse cuenta de que había sido 'encontrado'. Harry ya sabía que este hombre estaba 'loco' como muchos Mortífagos le habían contado recientemente y cómo Sirius tuvo una discusión de una hora cuando tenía tres, sobre el torpe fabricante de varitas.

Sí, Harry conocía a este hombre muy bien.

"¿Asumo que viene por una varita? Niño astuto, venir en la mitad de un ataque solo para mantenerse fuera de la vista del Ministerio. Eres un niño especial, ¿o no?" Ollivander preguntó con un brillo de locura en sus ojos. Un pequeño siseo de Lutain lo hizo continuar y tomar un número de cajas de varitas de un estante, alcanzándoselas a Harry rápidamente, cuyos núcleos fueron todos rechazados.

"Once pulgadas, picea con Nervios de Corazón de Dragón." Murmuró pasándole la varita, y arrebatándosela aún más rápido. Eso había estado ocurriendo los últimos quince minutos, el ataque acabaría pronto, Harry necesitaba una varita, rápido.

Ollivander murmuró para sí mismo otra vez, mirando a las largas y delgadas cajas de varitas en el estante torcido. Pero los ojos de Harry estaban en una única caja, apartada y colocaba en una mesa alta junto a un libro que tenía un registro de las todas varitas para todas las personas. La caja era vieja, pero probablemente la más nueva de toda la tienda. Estaba colocada perfectamente, esperando por alguien.

"¿Qué hay en esa caja?" preguntó Harry, apuntándola, Ollivander giró, sus ojos se ampliaron al mirar la caja, y luego a Harry.

"… Me pregunto." Musitó, dejando la varita de cerezo que tenía en su mano izquierda. Se tropezó contra la caja, agarrándola rápidamente, aunque con perfecto cuidado, sacó la madera oscura. Se la ofreció a Harry, el mango antes, y observó con interesados ojos plata.

Harry la tomó con cuidado, sosteniendo con cuidado el mando, y apretándola ligeramente por el súbito frío pero adictivo escalofrío que recorrió de arriba abajo su brazo. De la punta café oscura, una delgada sustancia blanca platinada salió en espiral, alzándose y formando una copia miniatura de Lutain.

El escalofrío desapareció lentamente mientras el 'Lutain' de niebla desaparecía como humo en el aire, Harry observó a la varita café oscuro con ligero asombro, recorriendo con su mano la brillante madera.

"La varita ha escogido." Ollivander susurró, observando a la varita con una ligera sonrisa, casi triste de verla partir. La cabeza de Harry no se dejó llevar, preguntándose por qué esta varita era tan… especial.

"¿Por qué estaba apartada, Ollivander?" Harry preguntó con ligera frialdad, pero la inconfundible urgencia de conocimiento salió a relucir ligeramente. Ollivander sonrió con fascinación, con un aire de saberlo todo.

"Porque era varita, niño, tiene ya un dueño. Estaba apartada para el señor Skylar Potter, tres años en el futuro." Susurró, ojos nublados vigilando el rostro de Harry por alguna reacción.

Los puños de Harry se apretaron, sosteniendo la varita con fuerza, e imaginándola en los carnosos puños de Skylar, su… hermano.

"¿Esta varita estaba apartada para Skylar?" Harry preguntó para que lo confirmara, sin observar a Ollivander para nada. Ollivander sonrió, bajando gentilmente la varita apuntando directamente a él desde el agarre de Harry.

"No," corrigió Ollivander, causando que la cabeza de Harry se levantara para encontrar sus ojos.

"Esta varita es la gemela de la del Señor Tenebroso, acebo en lugar de tejo, pero exactamente el mismo núcleo, de exactamente la misma fuente."

Ollivander murmuró, causando que la sangre de Harry se enfriara.

¿Su varita? ¿La hermana, no, la… gemela de la del Señor Tenebroso? ¿Aquel que ofrecía cuidarlo?

"Esta varita es para El-Niño-Que-Vivió." Ollivander respondió finalmente, una pequeña sonrisa curveándose al final de su boca.

"¿No está de acuerdo, Sr. Potter?"

Harry no dijo nada, pero atrapó la pequeña capa negra que fue lanzada de pronto hacia él.

"La redada casi termina, asumo que debería irse y desaparecer. Si alguien pregunta, nunca estuvo aquí."

Por un pequeño momento, Harry sonrió. Por primera vez en unos años, en verdad sonrió. Tomando la capa y deslizándola sobre su cabera, escondiendo su rostro de la vista; rápidamente se deslizó fuera de la vieja sucia tienda.

Ollivander estaba bien al decir que el ataque casi terminaba. Los Mortífagos estaban siendo forzados a retirarse cuando hombres y mujeres en túnicas rojas y doradas brillantes aparecieron. Desviando los hechizos azules claros y rojos, las personas vestidas con capas les lanzaba, noqueando Mortífagos del agarre de sus compañeros. Con snaps y pop's, los Mortífagos desaparecieron mientras Rabastan y Rodolphus les gritaban. Bellatrix estaba muy ocupada peleando con tres de las personas vestidas con túnicas rojas para ofrecer ninguna ayuda.

Finalmente, Harry vio su oportunidad.

Rabastan señaló rápidamente a Harry correr hacia él, y lo hizo. Usando la velocidad que ganó siendo perseguido por otros, se lanzó. Justo cuando estaba casi allí, otro hombre de rojo saltó, lanzando hechizos rojos a Rabastan. Sus ojos se ampliaron y saltó a la batalla expertamente, enviando miradas de preocupación a Harry, quien patinó hacia atrás lejos del duelo.

"¡Amo!" Lutain siseó ya que se había separado de Harry dentro de la tienda de varitas. Harry giró y rápidamente notó por qué.

Un hombre en túnica roja y dorada envió un escudo, protegiendo a Harry de una maldición que fue lanzada hacia él por un miembro de los rojo y dorado, confundiéndolo con un Mortífago.

Harry resbaló, recuperando el aliento y se alejó un paso del greñudo hombre de cabello negro.

"¡Relájate pequeño! ¡Estamos aquí para ayudar!" el hombre ladró, golpeando exitosamente a un Mortífago con un hechizo rojo.

'Así que eso es' pensó Harry, recuperando rápidamente el aliento, '¡piensa que soy un niño del Callejón Diagon!'

El hombre envió de nuevo el escudo y Harry miró alrededor buscando desesperadamente a su acompañante. Con alivio, vio a Lutain alrededor de los cuerpos caídos, acercándose apresuradamente.

"¡Cornamenta! ¡Acércate! ¡Tengo a un niño aquí!" El hombre ladró a otro hombre vestido de rojo, y con el corazón frío, Harry lo reconoció al momento,

No había manera de que Harry pudiera olvidar ese revuelto cabello negro, o esos lentes con montura de metal, o el aura arrogante que tenía. Ese era James Potter, la causa de la horrible niñez de Harry.

"¡No!" gritó Harry, pateando de pronto cuando el greñudo hombre intentó alzarlo. Gruñó cuando el pie de Harry conectó con su ingle, rompiendo su concentración en un escudo, bloqueando un hechizo cortante.

Harry cayó cuando la maldición golpeó al hombre a su lado, el hombre gritó de dolor y Harry salió disparado de nuevo, recogiendo a Lutain mientras mordía un desafortunado hombre corpulento.

"¡Vamos Lutain! ¡Necesitamos salir de aquí!"

"La loca humana está buscándote, amo."

Harry saltó sobre un hombre que se movía ligeramente, tragando con disgusto al ver la nariz del hombre a una corta distancia.

Bellatrix sin duda estaba buscando a Harry, sus locos ojos estaban llenos de pánico mientras observaba alrededor de la sangre, y unas maldiciones llenaban el aire. Ella sabía que no debía gritar su nombre, y para su alivio, lo encontró no muy lejos, corriendo hacia ella.

Bellatrix de pronto gritó de dolor cuando una maldición abrasadora le llegó en el brazo, causando que dejara caer su varita y sujetara su brazo. Harry jadeó y continuó corriendo, incluso cuando un hombre rubio la agarró por detrás, torciendo su brazo.

Aparentemente el hombre también había perdido su varita, pero era un nacido de muggles y sabía pelear desde pequeño; Bellatrix era impotente contra su estilo de pelea muggle.

Harry derrapó para detenerse justo a unos pies de distancia, observando la pelea con enormes ojos. Bellatrix gorgojó cuando fue atrapada y estrangulada, volviéndose ligeramente azul.

"No…" Harry susurró sin aliento, la mirada fija en el ignorante rubio. Un fuego abrasador, ese que golpeó a Bellatrix, ardía cerca de Harry, pero él aún se sentía frío. Dolorosamente frío, como si estuviera muriendo, podía imaginar sus labios volverse azules, hielo acariciando sus brazos.

Quería una figura paterna, alguien que en realidad se preocupara. Alguien que llenara el vació con algo, y ese alguien de casualidad era Bellatrix, al menos por ahora.

Harry quería sentir calidez.

El fuego que estaba de pronto muriendo de repente ardió como un infierno, pero no en su lugar original.

No, el hombre rubio gritaba de agonía mientras su cuerpo se encendía con fuego naranja, un tono más claro que su capa. Lanzó a Bellatrix a un lado, tratando desesperadamente de apagar las llamas, pero bajo el abrigo naranja, su piel se volvió negra y carbonizada, derritiéndose y cayendo de su cuerpo en una mezcla de sangre roja y carne negra.

Bellatrix rodó lejos, agarrando su varita y apuntándola para atacar al auror, solo para dejarla caer en shock al ver al hombre.

"¡Sirius!" gritó el hombre hacia el hombre de cabello alborotado que había agarrado a Harry antes. Su tono era callado, y lo sabía, luego tosió, aclarando su garganta para gritar más fuerte.

'Silencio… ¡Necesitas estar en silencio! Deja de hablar… Solo deja de respirar… Solo quédate quieto y ríndete… No hables.' Harry canturreó como normalmente hacía en el orfanato. Presionó a su magia a hacer lo que era su deseo.

El hombre tosió de pronto mientras la sangre se estancaba en su garganta, un ruidoso 'snap' y su mandíbula crujió, cerrando su boca y obligándolo a morir, ahogándose con su sangre.

"Harry-"susurró Bellatrix, girando para encontrarlo, solo para verlo con la mirada fija en el pronto-a-ser-cadáver. Ojos verde esmeralda apenas visibles bajo la delgada capa negra que tenía puesta.

"No mire-"

"Yo lo hice." Harry la cortó, solo para hacerla mirar hacia arriba con sorpresa y algo de admiración.

Bellatrix no hizo más preguntas mientras sujetaba su brazo y se desvanecía, usando la Aparición.

x-(X)-x

Harry se sentó dentro de su habitación, sentándose en un sillón verde y plateado, observando la chimenea con un brillante fuego plata y negro, brindándole el calor que quería antes.

La puerta se abrió un poco ruidosamente, pero aún silenciosa para otras puertas. Harry abrió sus ojos lentamente, observando la enrollada y durmiente figura de Lutain en su regazo, tomando el calor de su cuerpo, y del fuego cercano.

"Harry." Bellatrix preguntó, suficientemente silencioso para que alguien no lo notara, pero Harry era siempre bueno para notar las cosas pequeñas.

"El Señor Tenebroso te solicita." Añadió, sin querer unir sus miradas. Harry exhaló, sabiendo que era probablemente malo, muy malo.

Harry se movió gentilmente, despertando a Lutain de su siesta, la rendija de un ojo rojo y unas pocas palabras de su amo en Pársel fueron suficientes para hacerle saber exactamente lo que pasaba.

Después de unos días de vagar sin detenerse, finalmente encontró su camino alrededor de la mansión un poco. Podía encontrar cosas simples, como la librería (fuera de los límites), donde estaban todos los baños, el salón de baile, el comedor, la cocina, y lo más importante, la Sala del Trono. Donde Voldemort lo esperaba.

Tomando una izquierda, Harry inhaló rápidamente, jugueteando con el broche plateado justo bajo su barbilla. Lentamente bajó sus brazos mientras Lutain siseaba tranquilizadoramente en su oído; finalmente, empujó la puerta en silencio.

El Trono estaba puesto de tal manera que la puerta estuviera unos pies más abajo. Harry caminó en silencio, acercándose con sus ojos bajos y llenos de respeto.

"Mi Lord." Murmuró, curveándose para hacer una reverencia. Era impresionante, que un niño de ocho años haya adoptado los protocolos con tanta facilidad.

"Levántate." La fría pero afilada lengua hizo que Harry dudara, pero hizo lo que dijo eventualmente. Harry aún tenía su cabeza inclinada ligeramente, sin atreverse a mirar al hombre a los ojos.

"Bellatrix me contó lo que pasó en el Callejón Diagon hoy." Dijo arrastradamente, actuando sin interés, pero Harry sabía que lo estaba, Lutain apretó sus anillos al sentirlo.

"Ella me contó cómo fácilmente mataste a un auror, pero no solo eso, un miembro de la armada de Dumbledore."

Harry estaba inseguro de cómo responder, así que hizo lo que pensó que sería lo mejor

"Mis disculpas, Mi L-"

"¿Cómo?"

Eso hizo que Harry inmediatamente dejara de hablar, y observara a Voldemort con asombro. Los orbes rubí tenía un ligero interés, pero el resto estaba escondido… Muy bien escondido Harry debería añadir.

"¿Disculpe, Mi Lord?" Harry estaba ligeramente confundido, alzando la vista pero escondiendo la emoción.

"¿Cómo fuiste capaz de dañar a ese… mago?" Voldemort sustituyó a falta de un mejor término.

Harry estaba inseguro de cómo continuar con esto, pero hizo su mejor intento.

"Y- Yo quería que se quemara, y no quería que hablara…"

"Así que tu magia cumplió y convocó fuego." Voldemort terminó, exhalando y apoyando su espalda contra su silla.

"Es tan poderoso como asumiste al principio, Amo." Siseó Nagini, sacando su cabeza de detrás de la silla.

Voldemort asintió, observando a Harry pensativamente.

"Dime muchacho, ¿cuál es tu opinión acerca de los muggles?" Voldemort preguntó una vez más, acariciando a Nagini cuidadosamente.

"Los odio." Harry respondió sin dudar para nada, estaba grabado en su cerebro hace mucho tiempo.

"Son débiles y egoístas, temen lo que no conocen, y destruyen lo que temen." Harry terminó con un extraño brillo en sus ojos que habría hecho que cualquier otro tiritara de miedo por la extraña vista; Voldemort solo parecía más feliz, si eso era posible.

"Y dime, niño, quienes son sus padres."

Harry se puso rígido, no queriendo decirlo para nada, Voldemort parecía entender ligeramente de cualquier modo.

"No usaré a tus relaciones sanguíneas contra ti; solo deseo saber quién eres realmente."

Harry asintió ligeramente y miró hacia arriba, un poco temeroso si acaso.

"Yo- Mi verdadero nombre es Harry James Potter-"

Por eso Voldemort aspiró con fuerza pero no dijo nada.

"Y soy el gemelo del maldito Skylar Potter." Harry siseó con ira pura, Voldemort por sí mismo podía sentir la extraña punzada ocasionada por su aura mágica que repelía contra su fuerte ira y otras emociones.

Voldemort contuvo una pequeña arruga fuera de su frente mientras pensó profundamente sobre lo que acababa de oír, y sentir. Voldemort sabía, sabía que tenía al Niño-Que-Vivió en frente de él, rogándole no ser devuelto a la luz. Harry sabía esto, sabía que él era el elegido, y Voldemort no lo rechazaría por eso.

"Tienes un futuro muy prometedor, niño." Voldemort hizo notas, haciendo que Harry se confundiera de nuevo.

"¿Mi futuro… Mi Lord?" Harry apenas se recuperó antes de olvidar ofrecer su respeto.

"Tú y to somos muy parecidos, Harry. Tengo la intención de que lideres la oscuridad en el nombre del Heredero de Salazar Slytherin, si estás dispuesto."

Los ojos de Harry se agrandaron cómicamente y Voldemort sonrió con malicia.

"Tengo la intención que seas mi heredero."

Al momento, la cabeza de Harry cayó, observando al piso de fría piedra.

"Sería un honor, pero si ese es verdaderamente el caso, ¿eso me haría su hijo? ¿Eso me permitiría llamarlo… Padre?"

Voldemort dejó de acariciar a Nagini mientras pensaba, no había pensado en ello, pero en esos términos, no estaba en contra.

"Creo… que sería… apropiado." Voldemort aclaró su garganta unas cuantas veces, aún sonando inseguro de su elección.

Harry agració su rostro con una pequeña sonrisa, sabiendo exactamente qué más quería decir.

"¿Puedo tener un nuevo nombre, Padre?" el nombre parecía extraño en la lengua de Harry, no estando acostumbrado a llamar a nadie así por años, parecía… correcto, llamar al Señor Tenebroso así de cualquier manera.

"…Serás conocido como… Shadow, el Heredero Oscuro." Voldemort completó después de pensarlo unos momentos. Harry estaba feliz con la elección, era un buen nombre, y para su vergüenza, cuando era un niño, frecuentemente deseaba poder nombrar a una lechuza (Si es que tenía una algún día) Shadow.

"Bellatrix te enseñará las finas artes del duelo y el trabajo de hechizos; espero solo lo mejor de ti, Shadow."

Y por primera vez desde que Harry era un niño, se sintió… querido.


Una duda. ¿Quieren que deje el nuevo nombre de Harry así como está, Shadow, o lo traduzco a español? Se llamaría 'Sombra'. Ustedes díganme.

Para los que preguntaron, veremos un lado de Bella más maternal. Creo que en este capítulo quedó claro la relación que tendrá con Harry. ¡Personalmente me agrada mucho la idea!

¡Dejen review!

P.D.: No sé si pueda hacer esto, pero a los que les guste el Drarry, ¡chequen mi nueva historia! Solo búsquenla en mi perfil, se llama Horklump. Díganme qué opinan.

Insane Worm

xoxo