* Título: Love, cry and seasons (Amor, llanto y estaciones).
* Pareja: Harry Potter y Draco Malfoy.
* Advertencia: Yaoi. Relación chico-chico.
* Disclaimer: Los personajes y lugares mencionados en esta historia pertenecen a J. K. Rowling.
* Palabras: 991 (Sin contar todo lo escrito anteriormente).
* Nota de autora: Este fic participa en el reto de Febrero "A través de las estaciones" del foro "Del Yaoi & el Slash". / Como dice al principio relación entre hombres, si no te gusta por favor no insultes.
Lo que pasara hoy y siempre
Podía sentir una respiración acompasada en su nuca.
Podía sentir un brazo alrededor de su cintura y una mano, bastante masculina, en su estomago.
Podía sentir como algo se apretaba contra su trasero.
Cuando su sentido común, ya despierto, fue consciente de todo lo que estaba pasando, sus ojos se abrieron de golpe. Joder, al parecer, había… había estado con… otro hombre a, solo quizás, horas de su boda con Ginny.
Completamente consciente sus ojos verdes viajaron por el lugar, estaba todo borroso y recordó que sus lentes estaban en la mesita de noche. Sin moverse mucho y dejando de respirar, estiro el brazo un poco para tocar una pared.
Ese no era su departamento. Sintió pánico… pánico al no saber donde estaba. Quería moverse y a la vez no, porque no sería capaz de enfrentar a ese hombre con el cual se había acostado.
Vagamente se pregunto si su celular lo tendría en la chaqueta que había usado anoche o si su varita estaba cerca o que había hecho la noche anterior.
Su respiración comenzó a agitarse y tembló un poco, porque no recordaba mucho de lo que había pasado ayer. En su mente solo estaba que debía casarse con Ginny en unas cuantas horas más y en cómo le explicaría ese desliz que había tenido.
–Mmm ¿Has despertado? –pregunto una voz irreconocible junto a su oído, haciendo que se estremeciera–. Creí que sería yo el primero.
Entonces la mano que lo aprisionaba desapareció y Harry se sintió extrañamente vació ante la falta de contacto.
–Yo… –las palabras se le atragantaron en la boca–. ¿Dónde estoy? –pregunto sin moverse mucho.
–En mi casa –dijo el hombre saliendo de la cama. Solo escucho el sonido de pisadas–. Tus lentes –le dijo dejándolos sobre la cama, cerca del.
El chico se las puso de inmediato y logro ver que aquel hombre era nada más ni nada menos que Draco Malfoy completamente desnudo y jamás reconocería que le gusto lo que vio.
La saliva se le atraganto el garganta cuando quiso preguntar algo – ¿Quieres beber algo? –Draco no se inmuto al estar expuesto ante él.
Harry le dirigió una mirada bastante desconcertada, ante la pregunta. Lo único que deseaba era largarse de allí –Debo irme –murmuro mas para él que para Draco.
– ¿Por qué? –el rubio lucia extrañamente calmado, pensó Harry– ¿Dónde debes ir?
–Mi boda… –le dijo y recordó lo feliz que Ginny se veía al elegir todo con su madre. Sin pensarlo mucho se quito las sabanas de golpe y con la miraba busco su ropa la cual encontró tirada en piso.
Draco aun seguía, desnudo, mirándolo desde la misma posición. Harry se pregunto internamente porqué él no estaba molesto o inmutado por ello, por lo que había sucedido. Con los pantalones puestos y los zapatos desabrochados, se sintió mejor y comenzó a caminar hacia la puerta.
–No deberías salir de aquí sin tú camisa. Afuera está nevando –la voz de Draco le llego, en un susurro, cuando bajaba las escaleras. Inexplicablemente el lugar, la casa, la decoración, le parecieron conocidos. Por supuesto no le hizo caso y abrió la puerta, una brisa helada entro haciéndole tiritar de frío y observó que todo afuera estaba completamente lleno de nieve.
– ¡Que idiota Potter! –exclamo el rubio bajando también, vestido, con una camisa en las manos y cerrando la puerta con un golpe de varita. Tenía dos en su mano.
–Déjame salir –le dijo impaciente.
– ¿Dónde iras?
–Ya te dije, me voy a casar –le dijo con fastidio–. Ginny y mis amigos me esperan.
Él arqueo una ceja –Hagamos un trato –Harry entrecerró los ojos y asintió, solo deseando salir de allí–, tomamos algo para el frío y luego te podrás ir.
– ¿Por qué? –le pregunto extrañado ante la actitud de parte del, ante todas las actitudes que estaba teniendo.
–Porque hace frío –le dijo simplemente, lanzándole la camisa y caminando hacia la cocina. Harry no se fijo muy bien en lo que Draco estaba preparando, es más jamás creyó verlo utilizar una cocina.
Mientras se ponía la prenda de vestir su mirada viajo nuevamente hacia aquella casa de paredes blanco oscuro, habían pocas fotografías en los estantes y demasiadas figuras extrañas.
–Toma –Draco estiro su brazo hacia él.
Él un poco reticente tomo la taza. Olía a café –No se lo dirás a nadie ¿Cierto? –le dijo bebiendo un poco y sintió como un extraño calor recorría su cuerpo.
–No hay necesidad de contar algo que todos ya saben –susurro Draco.
La taza de Harry se estrello contra el piso y Draco solo contó con segundo antes de alcanzar a evitar que se callera. El moreno no quedo exactamente inconsciente, por su mirada pasaron miles de imágenes, momentos, situaciones, recuerdos vividos y disfrutados junto a su novio.
Draco lo abrazo cuando se desmayo.
Cada vez era más fácil controlar la pérdida de memoria que estaba teniendo Harry. En muchas ocasiones él se había escapado pensando que aun había guerra o que debía salvar a alguien o casarse con Ginny Weasley.
Draco con dificultad logro alcanzar la varita y con un Accio atrajo el teléfono y marco rápidamente el número –Diga.
– ¿Granger?
– ¡Draco! Es temprano, sabes –le dijo ella somnolienta.
–Harry tuvo un episodio hace unos minutos –le informó.
–Oh –se escucho mucho ruido–. ¿Hace cuanto tiempo, exactamente, no le sucedía eso?
–Desde hace más de un año.
Él supo que ella sonreía –Es un avance. Sabes que esto pasara hoy y siempre verdad.
–Lo sé, es un progreso. Como tú dijiste, hace un tiempo, pasaron a ser menos frecuentes.
–Sí que lo es. Cuando despierte debes decirle lo que sucedió.
–Siempre lo hago. Gracias por contestar.
–Puedes llamarme a cualquier hora. Hablamos después.
Y colgó.
Solo existían cinco personas que sabían ese secreto. Granger, Weasley, el médico y obviamente ellos dos.
Draco se quedo allí a esperar que él despertara y contarle lo que había pasado.
