05 Perspectivas.
No pudo dormir. La noche entera la pasó recostado, mirando el techo de su pequeño dormitorio, pensando en lo que pudo haber hecho y en lo que jamás sería. Dormitó en un par de ocasiones, despertando sobresaltado al creer oír que alguien lo llamaba en la distancia. Un estado letárgico y verdaderamente penoso, donde dormido veía cosas que lo atormentaban y despierto, en medio de la oscuridad su mente lo confundía, creyendo oír voces lejanas.
-¡Ya basta…!–se dijo casi amaneciendo-, la muerte sólo se lleva a los perdedores. Estoy harto de todo esto. No sé lo que se propongan el Rey y los otros al haberme dado ese puesto, pero por lo que a mí concierne, estaré haciendo las cosas a mi manera…
Luego, salió al comedor, encontrándolo vacío. Desde que había despertado de la cámara de recuperación no había comido algo. Más que comer, quería recuperarse del todo. Según sus planes, al terminar los alimentos iría al Área de Entrenamiento. Deseaba pasar ese y los días siguientes en absoluta soledad hasta que estuviera activo de nuevo.
Tan absorto estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta de que más soldados fueron llegando al comedor, hasta que una voz a su espalda lo trajo de vuelta a la realidad.
-Bardock.
El soldado se giró despacio al oír su nombre.
-Ah, eres tú… -respondió con indiferencia al mirar a su interlocutor, dirigiendo su vista a la mesa nuevamente.
Rihdak sonrió levemente. Tomó asiento al lado del guerrero. No iba sola, Dukumber (1) y Cirley (2), dos miembros de su escuadrón la acompañaban. También tomaron asiento.
-Duraste demasiado tiempo en la cámara de recuperación, por lo que supe –habló Rihdak, tomando la palabra-, pero al final valió la pena ¿no? Ya eres capitán…
Bardock permaneció en silencio. Una sensación de molestia lo invadió.
-Jajaja, eso fue un ascenso sorprendente –retomó Dukumber -, los otros capitanes están muy sorprendidos, al igual que algunos tenientes. Se nos ha ordenado que ya no se comente más del asunto, pero todos tenemos curiosidad: ¿matando al capitán en turno un soldado de clase baja puede ocupar su lugar?
Rihdak y Dukumber comenzaron a reír. El guerrero rompió el silencio, furioso. Algo con lo que no había nacido ni cría tener jamás era paciencia. Y dando un golpe a la mesa, se puso de pie, llamando incluso la atención de otros soldados de las mesas aledañas.
-¡Escúchenme, imbéciles! ¡No me interesa su estúpida opinión ni la del resto! ¡Mientras siga combatiendo y me mantenga lejos de ustedes, no me importa seguir siendo un soldado o lo que sea!
-¡Vaya! ¡Y todavía se defiende!... –le respondió Dukumber con ironía. Luego, añadió retadoramente- Yo no me creo el cuento de que un monstruo los atacó. Todos aquí somos testigos de que Niptur era un excelente soldado de clase alta y que le faltaba muy poco para ser teniente. De alguna manera Tooma y tú se las arreglaron para que él muriera…
-Cierra tu maldita boca o te mataré… –le respondió el guerrero, lanzándole una mirada feroz.
-¿Matarme? Jaja, bueno, es cierto lo que dicen, "al culpable no le gusta oír hablar de su culpabilidad"…
-Ya déjalo en paz, Dukumber. Por lo menos debe darnos las gracias por haberle salvado la vida… ¿o también te es muy humillante? –le dijo Rihdak a Bardock.
-¿Darte las gracias? No me hagas reír. Yo no pedí que fueran por nosotros.
-Hmm. Ya lo suponía…
Armar un escándalo en el comedor de la Base no era el lugar ni el momento para poner en claro que ya no era el mismo guerrero de antes. Y por supuesto que lo verían. Tenía cinco días para hacerlo. Entre antes, mejor.
-Ya no voy a discutir con ustedes. No vale la pena desperdiciar palabras...
Acto seguido, el guerrero se dio la vuelta y salió del comedor ante la mirada de los soldados. Cuando desapareció de su vista, Cirley, quien había estado en silencio durante toda la discusión, le habló a sus compañeros.
-No debieron de haberle dicho eso. Ni siquiera sabemos exactamente cómo pasaron las cosas… Además, en todo caso la culpa sería de Niptur por su terquedad de haber exigido la misión y no ponerlos sobre aviso desde un principio.
-Cállate, ¿qué te importa lo que hagamos? –le respondió Rihdak, y mirándola con malicia añadió-. Además, ocúpate de tus asuntos, como Paragus, por ejemplo…
Sin inmutarse, Cirley le respondió:
-Compórtate a la altura y deja de ser una entrometida, Rihdak…
-Y tú eres demasiado medrosa. Ni siquiera pareces un saiyajin… Dukumber y yo somos los que hacemos todo el trabajo en el escuadrón. Pero escúchame, en cuanto tenga la oportunidad, me desharé de Paragus y de ti. Con o sin autorización de Fangus.
Cirley, imitando a Bardock momentos antes, se puso de pie y dejó solos a los soldados.
-Es una engreída –comentó Rihdak, comenzando a comer.- Es la más débil del escuadrón… Por culpa de ella y del inepto de Paragus nos darán una misión en tres días.
-Por lo menos él se irá pronto –respondió su compañero, mirándola fijamente.
-¿Se irá? ¿A dónde?
-El Rey sigue reacomodando a los ejércitos y ha incluido en la Guardia Real a unos soldados de clase baja. Aunque no tengan tanta fuerza, quiere que sean soldados estratégicos y que estén muy familiarizados con la tecnología que el Gran Freezer irá proveyéndonos.
-¿Quién te dijo todo eso?
-Soy el segundo al mando del escuadrón. Por mucho que tu seas capitán, a mi me confían más cosas los demás soldados.
-Hmm. Ya veo. Como sea, Cirley tendrá que largarse…
-Paciencia. Pronto podrás hacer lo que quieras.
OO
El Área de Entrenamiento era una cámara subterránea de la Base dividida en diez amplias secciones, cada una de las cuales contaba con una dinámica distinta para su uso. Por ejemplo, en la primera, se podía pelear contra uno hasta seis saibaiman; en la segunda, se entrenaba esquivando disparos de energía que provenían de todas direcciones de sus paredes; en la tercera, la gravedad estaba aumentada quince veces más a la del Planeta Vejita, etc. La cámara más solicitada era la de entrenar con otro guerrero o compañero mientras algunos robots lanzaban poderosos ataques de energía directo a ellos, además de ser la única en la que se permitía dos personas a la vez. Con tales ejercicios, se hacía despertar los reflejos y coordinación mayormente. No había límite de tiempo. Hasta cuando uno de los dos soldados que ocuparan la cámara cayera herido o exhausto –o incluso muerto-, se podía dar por terminada la sesión. Esto era muy común, pues los soldados de clase baja eran quienes más uso daban a esa cámara, casi siempre contra un capitán.
-¡Vamos! ¿Quién será el siguiente?
-¡Ya sal de una vez, Bardock! –Le respondió otro soldado desde afuera de la cámara-. ¿No crees que ya haz repartido muchos golpes?
-No por hoy.
Llevaba cerca de tres horas en ese lugar desde que había salido del comedor y había retado a los soldados de clase baja que se acercaban a entrenar. Algunos, con el verdadero objetivo de deshacerse de él.
El guerrero comprobó satisfactoriamente parte de su nueva fuerza y velocidad en cada enfrentamiento. A su parecer, sólo faltaba algún otro oponente para ponerse a prueba del todo, pero aun así, iba a reservar parte de esa nueva energía para verdaderas misiones.
Desde la distancia, Bardock pudo ver a varios soldados recién llegados que se acercaban a la cámara.
-Ahí viene… –murmuró molesto.
-¡No creí que estuvieras aquí, Bardock! ¡Que agradable sorpresa!–le gritó Dukumber, quien venía a la cabeza del grupo.
Sin salir de la cámara, el guerrero se dirigió a su rival, quien se acercaba decididamente a él con claras intenciones de retarlo.
-No creo que ahora nos detenga nada para poner en claro nuestras ideas, ¿no lo crees?
-Ese es mi parecer…
Ambos, sin bajar sus miradas y poniéndose en guardia a una corta distancia, esperaban el ataque del otro. El resto de los soldados se comenzaron a aglomerar fuera de la cámara. Esperaban entusiasmados un encuentro prometedor y no era para menos: desde años antes, aun cuando entrenaban para poder ser soldados de escuadrón, sólo un pequeño grupo de soldados destacaron por su fiereza y táctica en cada etapa del adiestramiento y uno de ellos fue Dukumber, gracias a su tenacidad y su manera estratégica de pelea muy similar a la de Tooma, solo que a diferencia de aquel, Dukumber había adquirido más unidades de poder de una manera rápida. Lo que funcionaba en el entrenamiento para un soldado, era posible que no fuera así con el resto y sobre esa libertad de poder prepararse en solitario, Dukumber reservaba a las misiones formidables técnicas que solo Rihdak, su compañera de escuadrón y capitán del mismo, había sido testigo de ver en pocas ocasiones.
Y he aquí que, aunque él tuviera la estrategia, Rihdak tenía la fuerza. Como la Ley del más fuerte era la que dominaba a la raza, el nivel de pelea lo era todo a la hora del liderazgo. Pocos saiyajin tenías tales cualidades de combinar ambos elementos –entre ellos el Rey-, pero si por lo menos había dos soldados en el escuadrón que dominaran esas habilidades, se lograba cierto equilibrio. En el caso de Rihdak, desde muy joven había alcanzado tener un nivel destructivo considerable, aun más que su compañero, pero hasta ahí llegaba su ciencia. Si bien cumplía las misiones de manera rápida, Dukumber era el complemento que daba indicaciones cuando la situación tardaba más de lo necesario.
Ambos habían pertenecido a la misma cuadrilla de aspirantes que Bardock y Tooma, sólo que a diferencia de aquellos, Niptur había sido su mentor. Para cuando los escuadrones fueron formados, las mediciones se hicieron y Rihdak, ante la sorpresa de todos, ocupó el cargo de capitán y Dukumber, como el Segundo al mando.
Cirley, una joven guerrera que también era parte del equipo, había sido incorporada no hacía mucho y casi al mismo tiempo que Paragus. Sin embargo, pese a haber pasado su preparación adecuadamente, en el campo de batalla la situación era diferente, pues Cirley tenía el gran defecto de imitar a su capitana y aunque al principio pensara que lograría el mismo objetivo que aquella de destruir a múltiples enemigos a la vez, de pronto se bloqueaba su estrategia y caía en peligro. Era como si quisiera liberar más potencial del que contaba. Paragus por otro lado, era buen peleador cuerpo a cuerpo, pero era evidente que lo suyo se enfocaba más a todo lo relacionado con la tecnología, como el manejo de naves, programación de coordenadas y manipulación de equipos, tanto los dejados por los tsufurujin, los encontrados en otros plantas y los entregados por el Gran Freezer.
Así como Dukumber y Rihdak se volvieron compañeros, Cirley y Paragus también, peleando juntos la mayoría de las veces al sentir el desprecio y rechazo de los dos primeros. Casi en la mayoría de los casos, uno de estos dos guerreros terminaba en la cámara de recuperación y por órdenes superiores, hasta cuando todos los elementos estuvieran activos se podía proceder a nuevas misiones, para mayor malestar departe de Rihdak y Dukumber y dirigiendo luego más odio para los soldados. Tal era la situación del escuadrón en estos momentos después de su última misión, ya que luego de haber completado la penúltima, se encontraron con el escuadrón de Niptur. Volvieron al Planeta Vejita y de ahí, partieron a otra nueva.
Por ser uno de los pocos equipos en el que todos sus elementos eran de clase baja, el teniente Kale raramente los llamaba a la hora de unir fuerzas con otros escuadrones y el General Fangus, les reservaba misiones complejas, pero en su mayoría, demasiado lejanas del Planeta Vejita.
Y ahora, después de tiempo, Dukumber sabía de antemano que era más fuerte que Bardock. Aun sin el rastreador, sus cálculos eran infalibles cuando se trataba de saber el potencial de los gurreros. Era una suerte para él que no era permitido usar el rastreador dentro de ciertos sectores de la Base, como el Área de Entrenamiento, sino, se lo habría pensado dos veces antes de haber provocado el encuentro.
-¿Qué esperas? ¡Ataca de una vez! – dijo Bardock, aun manteniendo la guardia.
-No te desesperes, soldado. Puede que te mande de vuelta a la cámara de recuperación por más tiempo que la última vez…
-Hablas demasiado…
Dukumber sonrió. El silencio era total.
Bardock, sin esperar a que fuera el otro a que diera el primer paso, voló a dirección de su oponente con el puño cerrado. Dukumber esquivó el golpe y aun estando cerca del guerrero, dirigió su codo a la espalda de Bardock. Aquel recibió el golpe y usando su velocidad, se alejó unos cuantos pasos, para luego lanzarse de lleno contra Dukumber. Cada cual daba y recibía golpes por igual, moviéndose por toda la cámara, por aire y por tierra.
Las máquinas que lanzaban energía se activaron. Los soldados, usando sus reflejos, no les presento gran problema esquivar los ataques, pero en cierto momento de la palea, Bardock se apartó.
-¿Acaso estás huyendo?
-De ningún modo…
-Eso fue para calentar. La pelea seria viene ahora.
-Me alegra escuchar eso…
Ninguno de los presentes movió un músculo cuando de nuevo se fueron los oponentes el uno contra el otro. La lluvia de golpes y sangre departe de los guerreros era sorprendente. Conforme los minutos pasaban, la brutalidad y el peligro iban aumentando. Aun así, Bardock no comparaba la situación como lo fue contra Storm, pero le agradaba: sólo una distracción bastaba para que cualquiera de los dos rivales tomara la ventaja. Dukumber también lo sabía, pero de lo que no estaba seguro era de cómo lograr ese lapsus definitivo a su favor.
¿Hasta esos niveles había llegado una pelea tan insignificante? Rihdak, que había llegado momentos después de que comenzara la pelea, se hacía tal cuestionamiento.
-Bueno –pensó, mirando a los guerreros-, por lo menos sabemos que Bardock ha mejorado… pero aun le falta para estar a mi nivel.
Aun no había terminado muy bien de decirse tales palabras, cuando se escuchó una explosión.
-¡No puede ser!
Dukumber cayó al suelo herido por un ataque de Bardock, además, por un serio descuido y aturdimiento, había recibido también la energía que las máquinas lanzaron en ese momento. Bardock miró a su oponente, satisfecho.
-Esperaba más de ti, Dukumber –dijo mientras tocaba tierra.
-¿Y quién dijo que habíamos acabado? –le respondió aquel, intentando ponerse de pie de nuevo.
-Atácame entonces… si puedes ponerte de pie.
La risa de Bardock enfureció a Dukumber.
-¡Demonios! –pensó- Estaba casi seguro de que era más débil que yo. ¿Tanto fue el incremento de sus poderes? Y… si es así… debe de estar al mismo nivel que Rihdak. Pero ella es una estúpida. También le ganaría fácilmente.
-¿Qué pasa? –la voz de Bardock lo interrumpió-, creí que querías continuar…
-¡Cállate!
La pelea se reanudó. Si bien la velocidad de los movimientos de Dukumber aun era buena, la desesperación se fue apoderando de él poco a poco. Su oponente ya esquivaba los golpes y ataques. Que los movimientos fueran tan predecibles y fáciles de leer era lo más humillante que le podía pasar a un soldado en una pelea.
-¡No voy a perder contra ti! ¡No contra un imbécil que cree que es de clase alta!
-Yo no soy de clase alta. Soy un soldado de clase baja igual que tú. Sólo que… nuestras perspectivas son diferentes.
-¡No te burles de mí!
-¡Ni tú me hagas perder el tiempo!
Bardock desapareció de la vista de Dukumber, reapareciendo detrás del soldado. Con sus manos entrelazadas y sus brazos totalmente flexionados, tomó impulso con las piernas, cayendo el impacto de sus extremidades directo a la cabeza de Dukumber.
Aquel cayó al suelo por segunda ocasión, dejando una brecha debajo de él.
-¿Lo… lo mató? –comentaron algunos soldados sumamente sorprendidos, mirando a Dukumber.
-Por supuesto que no… -respondió Bardock, bajando a la salida de la cámara-. Sólo está inconsciente…
Rihdak también estaba sorprendida. Tantas preguntas asaltaron su mente en esos momentos. Ella, que estaba segura de que no había soldado de clase baja alguno capaz de vencer al estratégico Dukumber, ahora lo vio, tendido en el suelo, inconsciente, por un soldado que días antes era el más débil de su escuadrón. Hasta Tooma había sido el segundo al mando porque su nivel de pelea se elevó más que el de Bardock cuando en una época habían sido iguales.
-¿Qué le pasó? –pensó mientras veía cómo se alejaba el guerrero.
Y como si un rayo de luz le hubiera atravesado la cabeza, las piezas encajaron.
-Tiene poder oculto…
(1) Proviene del inglés Cucumber que significa Pepino.
(2) Proviene del inglés Celery que significa Ápio.
De nuevo, a darle prisa a esto XD
Hasta la próxima :D
Saludos.
