Capitulo 1
Harry Potter era un joven hijo de nobles que había perdido a sus padres en un asalto muy desafortunado. Había sido llevado al palacio imperial junto a otros niños huérfanos, ninguno mayor de los 6 años, por eso entonces para entrenar para ser un Hogosha, el más alto honor, los Hogosha eran la guardia personal del Rey Severus Snape. Los Hogosha, todos menos su general, eran huérfanos, se hacía así para que no tuvieran lealtades divididas, para que no tuvieran más lealtad que hacia el emperador.
Los Hogosha eran entrenados por el general Sirius Black, líder de la guardia elite personal del emperador, nadie mejor para confiar la vida del rey. Sirius Black era un kōshaku, y además, era primo de Severus, le era completamente fiel sin lugar a dudas. Era amable con todos sus Hogosha, pero estricto, la seguridad de su primo, el emperador, no era cosa de juego y si tenía que castigarlos no se tentaba el corazón para hacerlo, pero nunca castigaba sin motivos, Sirius Black era un hombre justo. Se aseguraba que sus alumnos tuvieran fotones calientes y comida suficiente, además de que no solo los entrenaban en el arte de luchar si no también en las artes tradicionales japonesas, después de todo eran la guardia de elite, la guardia personal del emperador, no podían ser unos brutos, ignorantes tenían que estar a la altura.
Harry fue algo diferente al resto de sus compañeros, porque un día a sus 9 años en un combate de exhibición que Sirius organizó para su primo el emperador, para que viera el progreso de los más jóvenes, llamó la atención de Severus. Severus, se había olvidado, con todas sus obligaciones de estado, a decir verdad, del hijo de Lilly Evans, pero nada más ver al pequeño pelinegro con una curiosa cicatriz en forma de rayo en la frente y sus enormes ojos verdes, lo reconoció, esos ojos… lo dejaron sin aliento.
Harry, que así recordaba Severus que se llamaba el chico, peleaba contra su mejor amigo Ronald Weasley. Ronald y Harry se querían y eran inseparables, pero eso no quitaba que pelearon con todo, cada uno dándolo todo por desarmar al contrario con golpes ágiles y contundentes. Bien entrenados para su corta edad, Sirius no jugaba con el entrenamiento de los pequeños, los entrenaba para ser los mejores. Ganó Ronald, pero no fue el pelirrojo quien tenía la atención del rey, si no fue el pelinegro de profundos ojos esmeraldas, que se levantaba en el suelo tomando la mano de su compañero antes de hacerle una reverencia al emperador para dar paso al siguiente combate de exhibición.
Esa noche Severus pasó junto a su primo Sirius Black, que en voz baja le hablaba de los más jóvenes, sus progresos y sus talentos, serían buenos hombres para la seguridad de Severus cuando fueran mayores. Pasearon por el cuarto de los pequeños que dormían agotados después del entrenamiento del día, Severus vio a Ronald, el chico pelirrojo que le había ganado a Harry, con los pies fuera de la manta y lo arropo correctamente, sin que el chico se levantara mientras seguía caminando, pero no vio a Harry por ningún lado, no podía evitarlo, el niño había llamado poderosamente su atención como una vez hiciera su ladina madre hacia mucho, mucho tiempo.
-Sirius ¿y el niño de los ojos verdes?-le preguntó Severus.
-¿Harry?-le preguntó Sirius-¿O Oliver?-solo tenía dos jóvenes entre todos los Hogosha con los ojos verdes, aunque sin duda los ojos verdes más destacados eran los de Harry. Eran como dos esmeraldas brillantes, mientras los de Oliver eran un verde mas tirando a marrón, Oliver pertenecía a otra división, eran un par de años mayor así que no estaba ahí.
-El que lucho hoy.-le aclaro Severus, aunque estaba seguro que era Harry, aún recordaba el nombre del hijo de Lilly y no había duda de que ese chico tenia los rasgos del danshaku Potter, y los impresionantes ojos de Lilly, pero no quería decir su nombre, no quería demostrar que una parte de si le recordaba a la mujer que le había hecho despreciar a todas las de su género.
-Oh, ese es Harry, tiene que estar afuera entrenando, le echa muchas ganas y quiere ser mejor cada día, dice que quiere llegar a ser un capitán de los Hogosha, su majestad-le sonrió Sirius de inmediato al pensar en el pequeño ojiverde, que le enternecía, Sirius no tenía hijos propios, pero sus Hogoshas eran como sus hijos, sobre todo el ojiverde, de elegir algún favorito, este lo seria.
-Llévame con él-le ordenó Severus-quiero verlo-le aclaró.
Sirius se extrañó pero asintió, él que no conocía la historia de Severus con Lilly, casi había olvidado que había sido el mismo emperador quien le había ordenado buscar al pequeño Potter y hacerlo parte de los Hogoshas, así que no vio nada extrañó en esto y lo llevó donde el pequeño ojiverde entrenaba sus golpes con un muñeco de paja y madera. Realmente estaba concentrado y lo intentaba fuertemente. Severus sonrió acercándose a él y le puso un brazo en los hombros, sobresaltándolo.
-Entrena conmigo-le ordeno simplemente el emperador, y tomo la espada de madera que Sirius, impresionado, se apresuró a pasarle al escucharlo. Su primo el emperador era un excelente espadachín, Sirius lo sabía bien, habían aprendido juntos, pero era raro que el emperador quisiera invertir su tiempo entrenando con un niño que apenas empezaba a desarrollar su talento.
Severus entrenó con el joven los movimientos básicos y los más avanzados con el aire enseñándole los movimientos, Harry le imitaba con verdadero ánimo alagado de que su rey entrenara con él. Sirius les miraba en silencio con una sonrisa, Harry era capaz de meterse en el corazón de cualquiera, incluso al parecer en el del duro emperador. Luego de mostrarle algunos movimientos más, Harry y Severus pasaron al combate con sus espadas de madera, no duro mucho antes de que el mayor desarmara al menor haciendo la espada de madera volar hasta los pies de Sirius. Severus le sonrió a Harry y le pasó una mano por el cabello negro revuelto, revolviéndoselo aun más.
-Lo has hecho muy bien, sigue entrenando-le animó el emperador antes de devolverle la espada de madera a Sirius y marcharse sin decir más.
Sirius se volteo con una sonrisa hacia Harry.
-Creo que por hoy es suficiente-le dijo a Harry-anda, ve a descansar que mañana os tenéis que levantar al sol-le recordó a Harry, quien asintió con una enorme y sincera sonrisa asiéndole haciéndole una reverencia a su general, antes de marcharse para dormir con sus compañeros.
-o-o-o-
Luego de eso no pasaron muchos días antes de que el emperador mandara a llamar al niño a sus dependencias personales. Para nada malo, después de todo Harry era un niño y Severus un hombre de honor, solo lo llamo para platicar con él y tocar música. Harry tenía habilidad para esto y supo hacerse rápidamente un lugar en el corazón del emperador.
Entrenaban juntos muchas veces por las mañanas, y por las tardes iba con su rey y le complacía a veces tocando música, a veces haciendo arreglos florales o simplemente la ceremonia del té, cosas simples que ayudaban al rey a relajarse después de las agotadoras reuniones de estado. Ser emperador no era fácil, a veces era un peso abrumador y la compañía de Harry era un alivio para el continuo estrés del emperador, eran casi los únicos momentos en que se podía relajar.
A media que el tiempo pasaba Severus no podía evitar confiar más en el chiquillo que le miraba con adoración como si en el mundo no hubiese nada mejor que él. Harry a veces peinaba los largos cabellos negros como la noche de su majestad o su majestad peinaba los suyos mucho más cortos. Su majestad siempre le hacía regalos a Harry, kimonos nuevos para cuando lo fuera a ver, algún adorno, una espada, algún instrumento musical, incluso un día le regalo una hermosa yegua para que montara. Algunos sentían algo de envidia del que sin duda sería el Hogosha preferido del emperador, pero no hacían nada porque para ellos no había nada más importante que la felicidad del emperador, Sirius Black los había entrenado bien.
Pero el tiempo pasaba y Harry se hizo un adolescente y uno muy hermoso, y cuando lo hizo Severus también lo requirió en su cama. Desde Lilly, el emperador nunca se había excitado de nuevo con una mujer, solo era capaz de yacer con las mujeres de su harem por los brebajes que le daban los médicos para que se excitara. Le excitaban más los hombres que las mujeres, pero nunca había tenido nada con ningún hombre que le importara de veras… hasta Harry.
El de ojos verdes fue sumiso y contento al lecho de su rey, respetaba a Severus y no veía nada malo en esto, en darle placer y alegría a su señor. Harry aprendió las artes del amor de la mano de Severus. De Severus aprendió a como complacer y ser complacido, pero seguía siendo un Hogosha y cada noche volvía con sus amigos y compañeros a dormir y a entrenar por las mañanas. No solo quería servirle al rey en la cama, quería ser su hombre de confianza, quería ser un gran Hogosha como Sirius, ese era su sueño.
Ronald seguía siendo su mejor amigo y se sentía contento por Harry, Harry llevaba alegría a su señor y era feliz por eso, esto era importante. Pero esta desgracia empieza cuando Ronald joven y con las hormonas revueltas, al fin y al cabo empezó a sentir curiosidad por el sexo femenino, por las hermosas mujeres de la corte.
Harry de sexo solo sabía lo que había aprendido de Severus, así que la curiosidad de Ronald también le fue contagiosa. Pero estaba prohibido, los Hogosa debían permanecer castos a menos que pidieran permiso a su rey para unirse en matrimonio y entonces éste les elegía una buena mujer para que se casaran, era siempre la mujer que el rey eligiera. Los Hogosha del emperador no podían ni debían ser tocados por nadie más, esto se hacía para mantener la fidelidad de los Hogosha siempre con el rey y que ésta no flanqueara por unas faldas.
Aunque los jóvenes mas grandes, jóvenes al fin, a veces escapaban en la noche a tener algún escarceo con alguna puta, y Sirius hacia la vista gorda mientras esto no se repitiera a menudo, cuando lo hacía los castigaba arrancándoles la piel de la espalda a latigazos literalmente. Podía pasarles una o dos, pero no más.
Pero todo fue diferente cuando Ronald y Harry quisieron probar el sexo femenino, con dos jóvenes de la corte. Una prima lejana de Ronald y una amiga de esta, Ginny Prewett y Hermione Granger, dos jóvenes damas de la corte. Los cuatro jóvenes se encontraron en la casi abandonada biblioteca de estrategias del palacio e hicieron el amor, la prima lejana de Ron, Ginny, se ofreció a Harry, y Hermione se acostó con el pelirrojo, ambos jóvenes descubriendo el placer de esto, la suavidad de unos pechos femeninos y el placer de estar dentro de una vagina, pues incluso aunque Harry había sido tomado por el rey, el nunca lo había tomado y no conocía el placer de tener su pene en una cálida cueva hasta ese día.
Sirius sabia todo de sus Hogosha y esto no era la excepción, pero la primera vez que lo supo hizo la vista gorda, siempre le pasaba uno o dos de estos escarceos a sus chicos, así que también se los pasaría a Ron y a Harry, después de todo solo era curiosidad por las hormonas de la edad. Pero como siempre, se lo conto a su primo, siempre mantenía informado a su rey de estas cosas. Severus tampoco le daba mucha importancia que sus Hogoshas de vez en cuando muy esporádicamente buscaran mas desahogo que el de su mano con alguna puta, pero a Severus no le hizo nada de gracia saber que Harry, SU Harry, había tenido sexo con una mujer, le recordaba un poco a cuando se entero que Lilly se casaría con el danshaku James después de haberse acostado con él y mando a llamar a Harry. Le alzo la voz muy enojado y le recordó su voto de fidelidad al rey, dándole una bofetada. Harry se mostro arrepentido y juro nunca hacerlo de nuevo. Severus estuvo dispuesto a perdonarlo al ver su cara de arrepentimiento, y esa noche lo tomo con furia para borrar las huellas que la puta pelirroja había dejando en su pequeño Hogosha.
Pero la carne es débil y las sensaciones que Harry alcanzaba con las mujeres a las que dominaba y las que alcanzaba con el rey, que le dominaba, eran distintas, muy placenteras ambas pero distintas, y ambas le gustaban. Le gustaba sentirse dominado por el rey, recibiendo su polla en su culo, frotando su próstata era genial, pero también le gustaba la sensación de dominar a una chica, de mandar en ella cuando la tomaba, de enterrar su pene en una cálida vagina que se abría para él.
Así que rompió su promesa y no solo lo repitió una vez más, si no varias veces, incluso escapando a la vigilancia de Sirius, pero Severus le conocía, le conocía muy bien, le había visto crecer, había invertido mucho de su tiempo con el chiquillo y sabía que este estaba haciendo cosas que no debía.
A Sirius esto no le gustaba nada, Severus había reaccionado con Harry muy distinto a como reaccionaba cuando alguno de los otros Hogosha tenía algún escarceo carnal. Tal vez había sido mala idea pasarle a Harry que se acostara una vez con una chica y también tal vez había sido mala idea dejar que Harry acudiera a la cama del emperador. Pero un día el emperador lo atrapo, atrapo a Harry mientras su hermoso ojiverde poseía a esa chica pelirroja de la corte, Ginny Prewett, perdió la razón y ardiendo de furia los mando a apresar a ambos. Harry le veía horrorizado, la chica aun mas todavía.
-Mi rey, ella no tuvo culpa de nada, yo la seduce-le aseguró Harry y el solo hecho de que defendiera a la chica solo enfureció mas a Severus.
-¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué rompiste tu promesa?-le preguntó Severus en un tono frio y calmo, estaba realmente furioso y Harry lo sabía por su tono.
-Porque la amo-susurró Harry mas confundido que seguro. Pero Severus se puso más furioso, si es que se podía, ante ese hecho.
-Tú no la amas, solo te ha vuelto loco la lujuria-aseguró furioso el rey.
-No es así mi rey, yo realmente la amo-trató de defenderse Harry mirando al suelo, sin notar que cada palabra suya solo enfurecía mas a Severus.
-Lucius-ordenó al capitán de la guardia del palacio que andaba con él. Ese día andaba con la guardia de palacio, pues el capitán Lucius Malfoy le estaba presentado algunos informes de seguridad del reino que el rey había pedido, no estaba con sus Hogosha o su primo Sirius, lo que tal vez hubiese impedido la locura que estaba a punto de hacer el de cabellos negros.- Cástralo, cástralo ahora mismo-le ordenó al rubio capitán Malfoy.
Lucius le miro espantado, el era guerrero, no un cirujano, no sabía cómo hacer una castración, y los gritos de espanto de la chica y el gemido de horror del joven Hogosha no ayudaban nada.
-Pero mi seño...
-Ahora-le ordenó Severus y Lucius, quien le era fiel y además no pensaba arriesgar su cuello por un infiel que había roto su palabra y había lastimado al rey, sacó su cuchilla y mientras sus hombres bajaban el pantalón del chico al que sostuvieron con fuerza para evitar sus forcejeos, procedió a castrarlo, cortando el miembro que aún estaba húmedo por los flujos de la pelirroja de tajo, el joven gritó de dolor mientras la sangre empapaba las mejillas de Lucius al salpicarle y empezaba a escurrir por las piernas del de ojos verdes.
Ginny Prewett se desmayo de espanto.
-Decapítenla-ordeno Severus, señalando a la chica-así aprenderán que las órdenes del rey son sagradas-aseguró. -Y tú-se acercó a Harry, quien estaba al borde del desmayo-Si tanto te gustan las mujeres, ahora serás una-le juró y el chico se desplomó inconsciente, por la pérdida de sangre y el dolor en brazos de los guardias que lo sostenían.- Llévenlo a las habitaciones del harén, que un cirujano le cure y quemen todas sus ropas de hombre-ordenó- Pagara su traición convirtiéndose en una mujer-juró Severus furioso.
-o-o-o-
-Sus órdenes han sido cumplidas, mi señor-le dijo Lucius serio, con la frente en el piso, en una típica postura de reverencia Japonesa.
-Levántate-le ordenó Severus al rubio-aún hay una última cosa que quiero que hagas por mí, Capitán Malfoy. Hay un joven Hogosha que arrastró a mi Harry a la perdición, su nombre es Ronald Weasley-le informó Severus-Quiero que corra el mismo destino que mi Harry, cástralo y envíalo a una casa de putas para que sirva-le ordenó Severus- Si les gustan las putas, que vivan como una.
Lucius asintió.
-Así será mi señor.
Juró Lucius fielmente marchándose.
-0-o-0-
Decir que Sirius montó en rabia cuando se entero de la locura que su amado señor había hecho, era decir poco. Pero nada pudo hacer, solo aceptar la voluntad de su emperador al que le era fiel. Severus ante sus órdenes cumplidas parecía más calmado. Sirius se juro tener más cuidado, se habían acabado los escarceos amorosos, no se podía permitir perder a dos chicos mas como Ronald y Harry. Así que de ahora en más vigiló a sus chicos como águilas sin pasarles una sola cana al aire más.
-¿Por qué?-le pregunto Sirius cuando vio a Severus más calmado. Hubiese entendido que los mandara al calabozo, a latigar, pero ¿castrarlos? Eso no se lo había esperado.
-No permitiría que alguien de esa familia me engañara de nuevo, Sirius-le dijo Severus fríamente y le conto su historia con Lilly Evans. Solo entonces Sirius Black comprendió el error que había cometido en dejar que Harry fuera a la cama de Severus y no conseguirle otro amante al rey, cualquiera hubiera valido y hubiese sido mejor que Harry. Ahora Harry Potter había pagado su traición y la de su madre.
Continuara….
Notas finales:
Valgan estas pequeñas aclaraciones, Prewett el apellido que le di a Ginny es el apellido de soltera de Molly y la puse como prima lejana de Ron, porque aunque los Hogoshas son huérfanos esto se refiere a su familia cercana, padres y hermanos, siguen teniendo muchos de ellos, parientes vivos, recuerden que Severus hizo en la introducción a Sirius buscar a Harry para que su familia no se aprovechara de él para llegar a la familia Potter.
La diferencia entre los Hogosha y la guardia imperial, los Hogosha son los guardias personales del emperador, la guardia imperial aunque trabaja para el emperador su trabajo es la seguridad del palacio y el reino.
Otra cosa si alguien vio la pregunta a Frosen Flower si la idea de la escena de la castracion fue sacada de ahi pero aparte de eso las dos historias no tienen en comun mas uqe eso y la epoca, en FF la historia literalmente acaba despeus de la castracion aqui toda la historia y todo lo qeu tendra qeu vivir Harry empiesa a partir de esta, asi que disfrutenlon ^^
Izumi Masen v.B-Muchas gracias no solo por leer si no por comentar espero que te guste la historia ^^
