Capitulo 3
Había pasado un año entero, Harry se encontraba en los jardines del harén y quien lo viera no lo reconocería, llevaba un hermoso kimono negro, con detalles bordados en verde esmeralda, el kilométrico obi era de un verde esmeralda intenso con intricados bordados, y sus zapatitos de madera. Su cabello negro le llegaba hasta la cintura aunque en ese momento estaba recogido en una preciosa moña alta. Harry parecía una hermosa chica, con poco pecho por no decir plana. El eunuco que le vigilaba, desde su entrada al harén, le corto una flor que el de ojos verde le señaló, y se la entregó. Harry sonrió ligeramente llevándola a su rostro para olerla, se había acostumbrado a la vida en el harén, incluso al nombre de Harriet; a veces, si no fuera por Sirius que aun le iba a ver de vez en cuando, el olvidaría su verdadero nombre, olvidaría quien fue una vez, por esa persona en la que le habían convertido ahí.
Unas risas y unos quejidos en el fondo del jardín llamaron la atención de Harry, cuya curiosidad seguía siendo la misma… a pesar de estar más… aplacado con sus instintos. Así que curioso por naturaleza no se pudo resistir a ver que eran los ruidos. Hizo una seña a su eunuco para que se quedara ahí mientras él, aun con la rosa que el eunuco le había cortado en la mano, se dirigía hacia los sonidos que habían llamado su atención. Para su sorpresa, lo que ahí vio fue a el rey, su rey, el mismo rey que no había visto en todo un año, y estaba encima y adentro de un joven mozo de cuadra moviéndolo con fuerza mientras lamía su cuello de forma obsesa, y el cabello negro ligeramente largo del rey se movía en todas las direcciones por la fuerza que usaba en las embestidas. Le impresiono verlo, en todo ese año no había sabido absolutamente nada del rey, no más que lo poco que Sirius le decía de vez en cuando. Harry había trabajado duro para ganarse el perdón, miro confuso a la escena y al eunuco, que a pesar de su orden le había seguido para velar por su seguridad, como era su deber, antes de darse la vuelta en silencio, no sería correcto de su parte interrumpir el placer del rey.
Severus estaba por terminar cuando escuchó una rama seca romperse bajo unos zapatitos de madera y giró su rostro, viendo a una chica de su harén, supuso por las ropas, y el eunuco a su lado.
-¡Ahhh largo!- ordenó a la inoportuna "chica".
-Como ordene, mi señor- asintió Harry volviéndose hacia el rey, sobresaltado de que este hubiese notado su presencia, aunque nada en sus ojos indicaba que le reconociera.
Con suavidad hizo una pequeña reverencia y volviéndose hacia su encuco, este le ayudo a salir de ahí.
-o-o-o-
Cuando Severus hubo terminando por fin de desahogarse con el chico, le dejo y salió del jardín, el chico para él no tenía importancia, era otro más de sus revolcones para desahogarse y quitarse el estrés. Recordó a la chica que les había visto, algo en la chica le había... intrigado. Entró a paso fuerte a las dependencias principales del harén, viendo que las mujeres ahí reunidas bajaban su cabeza ante su presencia.
-¿Quiero saber quien fue la chica que me interrumpió?- pregunto fríamente el emperador.
-¿Qué interrumpió que, mi señor?-pregunto una de las viejas encargadas.
-Esa chica sabe de que hablo-fue lo que le respondió el rey con un gesto que le indicaba que no preguntara mas.
Harry, que estaba sentado frente a un tablero de majoh, levanto su cabeza, inseguro de haberse metido en algún lio sin saberlo. Se levantó con elegancia e hizo una reverencia.
-Fui yo mi señor. Me disculpo si le incomode-se disculpó con una reverencia delicada.
El impacto fue grande para Severus, ahora que le veía bien y con atención, esos ojos verdes… esos ojos verdes.
-¿Harry?-la pregunta se le escapo al de ojos ónix antes de que tan siquiera la pudiera pensar, ya hasta había olvidado, o más bien había enterrado en su sub-consiente a la fuerza, a Harry y lo que había pasado entre ellos.
Harry asintió con suavidad a su pregunta.
-Ese fue una vez mi nombre, hasta que mi señor lo cambió-le confirmó el de ojos verdes.
-¡Salgan todas!- ordeno- Menos tú.
Harry le miro desconcertado, pero no se atrevió a desobedecer, solo se quedo ahí parado en silencio mientras todos, hasta su eunuco, salían dejando al rey a solas con él.
-Harry...- dijo acercándose -¿de verdad eres tú?-le pregunto como si necesitara una confirmación para estar seguro.
-Si mi señor, soy el único Harry o Harriet que hay en su harén- asintió Harry nuevamente confirmándolo.
-Eres… una chica- dijo viéndolo, cualquier excitación que antes sentía por el chico se esfumo al verle así, tan parecido a Lilly.
-Soy lo que usted quiso que fuera mi señor, lo que usted ordenó que fuera-le recordó asintiendo simplemente Harry, mordiéndose la lengua para no preguntar si ya se había ganado su perdón y le podían conceder su pedido, pero hacer eso arruinaría todo el entrenamiento y todo lo que había aguantado, una chica jamás debía ser impaciente, recordaba las enseñanzas de las viejas.
-Han acatado bien mis órdenes... Ahora solo eres una simple chica mas- dijo con desprecio, puesto que en su rostro veía ahora más a Lilli Potter que al propio James Potter, la rabia interior por la traición de la mujer de nuevo lo estaba envenenando una vez más.
-Son sus órdenes, mi señor, era lógico que se iban a acatar al pie de la letra-dijo Harry simplemente, el no podía entender el odio de Severus hacia él, no cuando un día Harry había sido su favorito.
Severus empezó a rodearlo como una presa y se acerco jalando sus cabellos negros, con rabia... viéndolos rojos por un solo segundo.
-Solo una maldita chica- susurró y le soltó saliendo de allí, dejando a Harry hincado en el suelo.
El cabello de Harry había escapado de su elaborada mona, mientras el caía de rodillas asombrado con los ojos abiertos enormemente. ¿Por qué? ¿Por qué? Sirius le había dicho que si se esforzaba se ganaría el perdón. Él lo había hecho, se había esforzado más allá del limite... aun así Severus le había mirado con puro odio, con pura y dura rabia.
-o-o-o-
Severus salió de la habitación y se fue a la suya destrozando todo... maldita sea...gruñó con fuerza hasta que sintió la fuerte mano de alguien posarse en su hombro y al darse la vuelta se encontró con la mirada azulina de Sirius.
-Todo es una mierda, Sirius, todo.
-¿Que sucedió ahora Severus?-le preguntó pacientemente el capitán de los Hogosha-Todo estaba bien ¿qué te altero?-le preguntó.
-Vi a Harry- dijo como si eso lo explicara todo.
-Ohh... ¿y?-le pregunto Sirius calmadamente dejando que se desahogara.
-… y es una chica... es idéntico a Lilly... es igual a ella...con el cabello de él.
-¿No era lo que querías? ¿Qué lo convirtieran en una chica?-le preguntó Sirius- Solo es lo que tu ira, tu rabia, ordeno que fuera, Severus-le recordó Sirius de forma serena.
Se soltó de Sirius enojado.
-Si... pero… ¿por qué diablos debe parecerse a ella? Hasta en lo infiel.
-Porque es su madre, demonios Severus, sabías que ella era su madre el día que me enviaste por él, cuando sus padres se murieron y su familia se destrozo como chacales por la herencia del danshaku James-le recordó Sirius.
-Claro que lo sabia, pero ella me destrozo el corazón y el alma... ¡yo la amo! Estúpidamente quería hacer algo por ella después de su muerte, algo bueno, pero su hijo resultó ser tan traidor como ella misma-le grito y luego parpadeo varias veces- La amaba... la amaba…en pasado, yo ya no la amo.-se corrigió.
-¿Aun después de tantos años?-le pregunto Sirius-¿Aun después de tantos años la amas?
-No, yo...- se levantó pasando sus manos largas y blancas por su cabello negro – Ella… ella me destrozó, yo no puedo... No la amo Sirius.
-Tal vez si, tal vez por eso tomaste a su hijo en realidad, Severus, pero aun cuando se parezcan... Harry no es Lilly, Severus, no importa lo que hagas, Lilly no va a volver nunca... está muerta y nadie regresa de la muerte-le recordó Sirius, Severus era un buen emperador, se merecía ser feliz.
-¡Se que está muerta!- le gritó colocando y volviendo a pasar sus manos por su cabello. -Se que está muerta... y sé que Harry no es Lilly, pero cuando le vi, me entro la rabia, la desesperación... la ira, y creo que hasta el odio.
-Estas odiando a la persona equivocada, Severus-le dijo Sirius con verdadera lástima-Nosotros no somos nuestros padres, y creo que Harry ha pagado más que bien el castigo que le impusisteis por su crimen-le dijo Sirius sabiamente.
-Su crimen fue traicionarme al igual que su madre, Sirius, toda su sangre esta igual de corrupta... igual de sucia.-aseguró.
-Era un chiquillo Severus, y a diferencia de su madre, el sí ha cumplido su castigo sin una sola queja durante todo un año entero-le recordó Sirius- Dale un respiro, tal vez lo que necesitas es que el abandone el palacio, dame su custodia y lo enviaré lejos donde su presencia no te atormente nunca más Severus-le prometió-Lo confinare a una de las casas Black lejos.
-No- negro rotundamente- Él se quedara aquí... este es su lugar...
-¿Qué ganas con atormentarte mas Severus?-le preguntó Sirius
-No lo se... pero él se quedara aquí-aseguró Severus muy serio.
-Como quieras-asintió Sirius, no pensaba pelearse con el emperador- Pero no te hagas mas mala cabeza,-le recomendó- que te parece si vamos por ahí y te conseguimos un buen mozo, claro, solo para ti-sonrió Sirius, Remus le mataría y le desmembraría muy lentamente por muy capitán de los Hogosha que fuera si Sirius tenía un desliz con otra persona.
Remus Lupin, el médico residente del palacio y su actual pareja, podía ser muy dulce pero daba verdadero miedo cuando se enfadaba.
-Jajajaja te trae cortito Lupin...- se burló Severus colocando su mejor semblante.
Sirius, a diferencia del resto de los Hogoshas, tenía algunos privilegios, dado que no solo era el jefe de los Hogoshas, si no primo directo del rey, así que cuando se enamoró de Remus Lupin y pidió la autorización del emperador para unirse a él, el emperador se la concedió a bien.
-Me gusta que me traiga cortito-sonrió satisfecho Sirius- Él me hace feliz-sonrió y negó con la cabeza divertido, al pensar en su castaña pareja.
-Sí,- rio Severus- lo sé, vamos al Hanamichi... hay unos chicos preciosos allí-rio el emperador más relajado, obligándose a sí mismo a poner a Harry Potter donde pertenecía, en su sub-consciente,
Continuara…
Notas finales:
Bueno aquí el primer encuentro entre Sev y Harry después de lo que sucedió.
Bueno en el próximo capítulo hace su aparición especial Ron y todos sabrán lo que le sucedió XD
Izumi Masen v.B-Mil gracias por leer y comentar eres la unica que lo haces, me alegro tanto que este drama que escribimos entre yo y Lunita te este gustando ^^
