Capitulo 10
-¡Ronald!- se escucho el grito de Lucius al ver a su hijo Scorpius tratando de usar los tacos de madera como si fuese una chica.
-¿Qué?-pregunto entornando los ojos y saliendo de la biblioteca a ver ahora por que gritaba el rubio histérico que tenia por esposo.
-¿Cómo que que? Explícame que hace Scorpius como si fuese una chica... Cámbialo inmediatamente.
-¿Scorpius?-vio a su hijos con sus ropas y rio -¿Amor que haces con mi ropa?- le pregunto divertido inclinándose para estar a su altura.
-¡quelo sel como mamita!- dijo abrazando al pelirrojo... Causando más de un sincope en el rubio.
-amor no puedes ser como mamita- rio agachándose a su altura y acariciando su cabello rubio -tu eres un nene y mama una nena- le explico -pero si eres un buen chico tendrás una esposa mejor que mamita- le prometió quitándole calmadamente los zapatitos.
-pero mami tene ochichi como io y ¡papi!- dijo mirándole -¡entonches yo quelo ser como mami!-
-¡Lo que me faltaba!- se agito Lucius -lo último que me faltaba.-
-pero es diferente corazón- le explico Ron ignorando a Lucius quitándole su enorme kimono a su hijo -mama tiene el lugar de una mujer en la casa y tu no le puedes decir a nadie que mama tiene un ochichi- le explico -tu tendrás el lugar de tu papi cuando seas grande y tendrás una familia con una esposa y bebes- le explico besando su cabecita.
-no, yo quelo sel como mi mami, hachendo aleglos con floresh.-
-eso sí que no... Deja la tontería Scorpius!- dijo serio Lucius zarandeando a su hijo- eres un varón- Le grito el rubio.
-Lucius así solo lo estas asustando ahí otras formas de explicarle las cosas no tienes que usar la violencia con el- exclamo Ron tratándolo de separar del asustado pequeño.
-¡No ya basta tu lo estas afeminando!- le jalo alejándolo -lo mejor es la escuela de soldados... y alejarlo de tu mala influencia.
-No Lucius, basta lo estas asustando por favor- le suplico Ron sin soportar ver a su niño llorando.
-No basta tú-. Sin importar jalonear del brazo a Scorpius... Ni las lagrimas del niño -Tú no eres su madre... No tienes un solo derecho a joder por él, ¿entendido?-
-soy la única madre que ha tenido y conocido- le grito Ron sumamente ofendido -suéltalo lo estas lastimando- le ordeno.
-Tú no me mandas- dijo enojado - no eres su madre- empujo a Ron y arrastrando a Scorpius del brazo. Ron cayó al suelo y cuando se trato de levantar para ir a defender a su hijo una de las empleadas lo sostuvo para que no se levantara no era lo mejor enfrentarse a Lucius en ese estado.
-¡y Tu deja de llorar!-dijo empujando a su hijo que sollozaba y lloraba entre sus brazos - ¡Manden a llamar a Charlie Prewett quiero ver a ver si puede corregir a este!- encerró a su hijo en una pequeña habitación.
-Es un monstruo como puede tratar a mi niño así- sollozo Ron con impotencia viendo como Lucius se llevaba a su bebe lejos de él.
-Ya mi señora... el señor siempre ha tenido mal carácter... sobre todo con el niño Draco en ese estado.
-¿y qué culpa tiene mi Scorpius, no ve el daño que le hace?- reclamo el pelirrojo.
-Son hombres señora... no quieren ver a sus hombres vestidos de chicas.
-Es solo un niño ahí otras formas de enseñarle- aseguro.
-Los hombres mi señora, son así, no les gusta sentirse disminuido o menos viriles.
-Es solo un bebe- sollozo -está asustado, déjenme ir con el- suplico.
-No señora, el señor puede enojarse peor con usted y con el niño Scorpius.
-pero mi bebe me necesita- ahogo Ronald un sollozó preocupado.
-Mi señora...- dijo la empleada suspirando.
-Está llorando, ¿es que no lo escuchas?- pregunto con una mirada de suplica.
-si mi señora... pero si va seguro... el señor le castigara a usted y al niño de paso también...
Ron sabía que tenía razón así que solo pudo abrasarse a sí mismo, tendría que esperar a que Lucius se fuera para ir por su niño.
La sirvienta solo le acompaño un rato, ya que Lucius estaba tan enojado que lo mando al cuarto sin quererle ver en su habitación, Ron sollozaba con la cabeza en la almohada...un vientecito llego a la habitación.
-¿por qué lloras comadreja?- pregunto una voz sibilina.
-No me llamo comadreja- se defendió automáticamente limpiándose su rostro -¿tu quien eres?-
La voz resonó y el chico se sentó en la cama.
-Eres rojo como las comadrejas- dijo mirándolo con aquellos ojos platas etéreas, su edad no pasaba de trece años.
Ronald suspiro al escuchar la infantil lógica.
-Romilda mi nombre es Romilda- dijo ya por costumbre era el nombre que le había puesto Lucius a su disfraz de mujer -¿y tu quien eres?- pregunto sin reconocer al rubito.
-jajajajajaja- no pudo evitarlo y soltar la carcajada el rubio- ¿Romilda? ¿Romilda? Tu... desde cuando las mujeres tienen manzana de Adán- dijo tocando su manzana haciendo que Ron sintiera escalofríos ante el frio toque.
-eh- se echo hacia atrás el pelirrojo llevándose una mano a la garganta. -¿quién eres?- repitió su pregunta.
-Draco.- dijo despectivo - Draco Lucius.
-Draco Lucius... ¿eres algo de mi esposo?- pregunto impresionado.
-Si- rio pero no dijo nada mas -¿por qué lloras?-
-Porque Lucius es un imbécil, castigo a Scorpius solo porque mi niño es diferente- explico.
-ah Scorp- se acomodo el cabello rubio - demasiado suave para ser un Malfoy ¿verdad?
-según Lucius si, pero mi Scorpius es perfecto- aseguro Ronald defendiendo al pequeño.
-sí, pero no al estándar de un Malfoy, menos del general Malfoy- le miro - pero bueno teniendo en cuenta la "madre" de Scorp... pues es más que lógico que no sea tan buen Malfoy.
Ronald lo miro torvamente.
-mi niño no tiene alma de soldado eso no es malo- aseguro.
-por eso digo, no tiene alma de Malfoy, seguramente por su madre.
-bien entonces áselo entender a Lucius y que deje en paz a Scorpius- le dijo Ron.
-mmm, creo que vamos a tener problemas para decirle al general.- rio -Pero lo entenderá, no es malo, solo es medio animal.-
-Es un animal completo no medio- aseguro recordando las lagrimas de Scorpius tenía que estar tan asustado su chiquito.
-pero en parte ese animal completo tiene razón, le estas creando miedo a su papa mientras tú le defiendes a capa y espada y Scorpius es su heredero, su único hijo varón, si mañana muriese, quien tomaría su lugar seria el pequeño y no has dejado que se desarrolle como corresponde.
-Solo lo he protegido y amado eso no es malo- se defendió.
-No... Pero lo has hecho en exceso, te has volcado en Scorpius- dijo el rubio -tiene seis años debe cambiarse solo y tener pequeñas responsabilidades que lo hagan un gran hombre que pueda encargarse de su familia... no un bebe que busque a su "mama Romilda" en cada pasito que da.
-el es lo único que me mantiene cuerdo, lo único que es realmente puro en mi vida, el me quiere el me hace sentir bien no como mi esposo-dijo con ironía- sé que cuando tiene sexo conmigo no es precisamente en mi en que piensa, ni siquiera se para que se caso conmigo- suspiro.
-Bueno- se sentó a su lado - comadreja te salvo la vida, deberías poner de tu parte... pero muy aparte de tus relaciones sexuales con el general...- dijo ladeando la cabeza -. Deberás pensar en el futuro como va a ser Scorpius si sigues en exceso mimo.-
-Lo sé estoy tratando de remediarlo de enseñarle a hablar correctamente pero es algo difícil cuando siento que debe compensarle por toda la dureza de Lucius- suspiro.
-Entonces ninguno de los dos piensa en Scorpius.
-Claro que si solo pienso en el-aseguro Ron
-No, piensas en ti, en llenar los vacios sentimentales que tienes... dejando que Scorp sea un niño mimado...y el general trata de reponer en Scorp lo perdido...
-yo realmente amo a Scorpius como a mi propio hijo-aseguro en un susurro
-si lo amas... pero por eso debes pensar... como lo esa criando y si es la forma adecuada- se levanto - debo irme y piensa en lo que te dije.
-entonces, ¿qué es lo adecuado? ¿Dejar que se convierta en un soldado?-l e preguntó Ron aunque ni el mismo entendía por qué hablaba eso con un niño.-espera, ¿a dónde vas?-
-debo irme - le miro - pero no es necesario que se convierta en soldado, si pones limites puede ser un buen administrador y de esa forma perpetrar l apellido- rio - adiós comadreja- se despidió.
-espera, ¿a dónde vas?- trato de preguntar pero el rubio se había ido demasiado rápido dejando al pelirrojo confuso.
-señora- en ese momento le sobresalto la vos de la vieja ama de llaves -¿hablaba con alguien señora?- le pregunto confundida al ver al pelirrojo solo.
-si estaba este chico rubio aquí…. Draco si Draco el dijo que era familia de Lucius pero se fue demasiado rápidamente- le dijo Ron desconcertado.
-¿Draco?-pregunto el ama de llaves pálida -¿vistes al amito Draco? Es imposible mi señora.-aseguro.
-El amito Draco? Era un chico rubio, de apariencia suave tenía los ojos platas y un listón del mismo color de sus ojos.- le informo y el ama de llaves palideció aun más si era posible.
-Por todos los cielos, vio al amito Draco pero es imposible, el amo Draco es quien está en el cuarto del fondo donde el amo Lucius no lo deja entrar ama, el amo Draco lleva muchísimo tiempo en lo que dicen es un coma, el esta como dormido no ha despertado en largo tiempo.-le informo seria.-
-Yo… ¡ay! santo hable con un fantasma- se asusto el pelirrojo.
La Mujer también se asusto... aunque no sabía si creerle al ama…
-Yo... yo... dios necesito ir a descansar- susurro el pelirrojo.
-Siéntese señora...-
-tráeme un te necesito algo para los nervios-le pidió Ronald sentándose y respirando profundo... ¿un fantasma? en realidad había hablado con un fantasma.
-sí, mi señora- dijo yendo por el dichoso te para la señora mandándolo con una de las otras sirvientas, viendo entrar por la puertecilla de atrás a Prewett, Charlie. -Hola rojito como estas- pregunto la regordeta sirvienta - siéntate... el amo Lucius está ocupado y la ama... esta indispuesta.
-Hanna mi querida dama-abraso a la vieja el pelirrojo riendo había traído unos papeles para Lucius del escuadrón, Ron que había bajado a la cocina, pues él te que le había enviado estaba soso, no noto al pelirrojo, Charlie al ver a la señora de la casa quedo sin aliento, si no fuera una mujer tan hermosa diría... dios le dejaba sin aliento sentía su corazón encogerse y querer llorar, pero no hiso nada de eso solo le hiso una reverencia.
-mi señora disculpe mi descortesía-le dijo saludándole con una reverencia.
-oh... mi Niño... ella es nuestra señora Romilda Malfoy, la esposa del amo Lucius- le presento el ama de llaves- Ama él es uno de los muchachos de mi señor.
-Charlie Prewett a sus servicios mi señora-le dijo Charlie torpemente, esa pelirroja le hacía sentir fuertemente pero no de una forma lujuriosa o mal intencionado sino más bien tierno.
-Charlie- dijo entrando Lucius saludando amistosamente al chico al verlo.- ¿Ya has conocido con mi esposa verdad?-le pregunto al ver a Ronald ahí.
-Me retiro esposo-dijo Ron mirando al pelirrojo con curiosidad dando una reverencia antes de retirarse.
-Mi general-le dijo a Lucius sacudiendo la cabeza el pelirrojo mayor-tiene una esposa muy hermosa- le felicito.
-Gracias Charlie - le dijo haciendo un gesto con la cabeza para que le siguiera- Es muy hermosa, solo que tiene un genio endemoniado,-le confesó- Trae sake a mi despacho- le ordeno al ama de llave antes de llevar a Charlie a su despacho.
-entonces las apariencias engañan por qué se ve muy suave su esposa- Sonrió Charlie divertido.
-Si las apariencias-suspiro el rubio.
-Bueno aquí le traigo mi general, me ordenaron entregarle estos papeles urgentes- le informo pasándole el royo de pergamino.
-Las apariencias engañan Charlie- dijo abriendo los pergaminos y revisándolos - quiero que Scorpius entre al regimiento.
-Scorpius,.. Scorpius... ah su hijo capitán- asintió con una sonrisa -será un placer entrenarlo.-acepto Charlie que normalmente se encargaba de los entrenamientos de los novatos.
-si solo tiene seis años... pero allí donde vez mi mujer lo tiene medio estúpido, está hecho todo un niño de mami- confeso incomodo.
-¿madre consentidora?-le pregunto con una sonrisa cómplice el pelirrojo relajado.
-extremadamente, Scorpius tiene problemas de lenguaje... incluso algunos de motricidad para su edad...
-bueno eso seguro se le arregla en el ejercito tranquilo general tendré paciencia con su chiquillo-le prometió.
-si... solo debo tener paciencia lo sé...- suspiro - pero me está costando Charlie.
-a veces las mujeres son así capitán, su esposa lo que necesita es una niña de verdad para consentir, hágale una nenita y veras que deja a Scorpius en paz dentro de nueve meses cuando le nazca- le dijo Charlie.
Si Charlie supiera, pensó Lucius.
- Creo que eso no va a poder... luego de Scorpius no he podido tener más hijos.
-oh, ¿y adoptar uno?- le aconsejo.
-puede ser... claro cuando mi esposa madure un poco aun es... algo joven... Yo le duplico la edad.- le informo.
Charlie asintió comprensivo.
-Si eso es lo mejor y un poco de mano dura general, no puede dejar que convierta a su chico en una chica es el único que tiene- sonrió Charlie.
-Si mano dura si se dejara, creo que la maldita es mas manipuladora de lo que cree... va a necesitar clases de etiqueta es una comadreja salvaje- medio sonrió con ironía.
-una comadreja-sonrió-tenía un hermano que era como una comadre el muy astuto-sonrió con nostalgia el pelirrojo.
-¿Un hermano? ¿Bill?- le pregunto
-No... El murió antes de que nos conociera, desapareció y nunca se le encontró, se llamaba Ronald- negó levantándose -bueno disculpe será mejor que me retire- sonrió despidiéndose con amabilidad de su capitán.
-Ronald- se quedo quieto Lucius - ¿Ronald también era hijo de Arthur verdad?- dijo serio pero el color de su piel había mudado casi a dos blancos mas.
-si... el hijo más joven- dijo incomodo aunque sabía que el general sabia quienes eran realmente él y Bill.-ni yo ni Bill estábamos, estábamos fuera cuando volvimos nuestros padres estaban muertos y Ronald no estaba-le dijo encogiéndose de hombros.
-Tus padres...- dijo levantándose cerrando los ojo...- Margareth Weasley... Molly y Arthur...lo siento mucho Charlie pensé que solo eran ustedes...
-Estaba también Ronald él era apenas un bebe cuando papa murió- dijo encogiéndose de hombros-el solo desapareció no estaba ahí cuando volvimos. Suponemos que murió nunca llamaron a pedir un rescate ni nada.
-Ronald... - se quedo quieto mirando a Charlie tal vez debería... viendo entrar a la Ama de llaves lo tomo como una señal.- Hanna llama a mi esposa...- le ordeno Lucius que fuera por "la" pelirroja.
-¿a la señora a estas horas?-le pregunto la vieja pero asintió yendo por la señora.
-tráigala... Y tu Charlie no te vayas- repartió sus ordenes Lucius, esperaba no arrepentirse de lo que estaba asiendo.
-¿sucede algo general?- pregunto Charlie extrañado, mientras el ama de llaves volvía poco después con Ron con el largo cabello rojo y envuelto en una bata dado que había estado ya metido en la cama cuando el ama de llave le busco.
-¿qué sucede esposo?- pregunto Ron ajustándose mejor su bata al ver al otro pelirrojo ahí.
-Charlie jamás supe que ustedes tuvieran otro hermano...- le miro fijo y seriamente, mientras le metía a la cara no iba a decirle en realidad que él les había ocultado a Ronald cuando lo descubrió, cuando el emperador lo puso literalmente en sus manos con la orden de castrarlo y mandarlo a un prostíbulo, habían cosas que no necesitaban ser dichas- hace un tiempo todos supieron del castigo del Emperador a su Hogosha ¿Verdad?- miro a Charlie mientras tomaba la mano Ron atrayéndolo hacia sí- ese Hogosha tenía un amigo que debía llevar el mismo castigo ser castrado y llevado al prostíbulo.
-Si la concubina real todos sabemos su historia- asintió Charlie sin entender a que venía todo esto no mirándola la mujer de su general en bata por respeto.
-Si el encargado del castigo era Yo... pero no pude Charlie... ni castrarlo ni mandarle al prostíbulo aun es muy joven y yo le doblaba la edad- miro a Ron que tenía sus ojos azules abiertos de par en par - Mi esposa no es Romilda... Es Ronald... Weasley- hubiera podido seguir con la mentira, Total Ron no recordaba nada era un bebe no tendría más de dos anitos cuando sus padres murieron y los chicos le habían pasado por muerto, pero algo dentro del le decía que debía decírselos ahora, que era importante hacerlo…. Y Lucius siempre seguía sus instintos.
Charlie volteo su cabeza con rapidez hacia Ronald impresionado y entonces noto que era en realidad un hombre.
-¿Ronnie?-susurro.
-Ronald... Supongo que es el hijo menor de Arthur- le dio la mano de su "esposa" a Charlie.
-¿Ronnie eres tú?- se acercó a él Charlie tomando su rostro entre sus manos y con la manga de su camisa le quito el maquillaje viendo su rostro parecido al de su padre.
-Yo... ¿quién eres?- pregunto en un susurro Ronald mirándole a la cara.
Lucius se sentó mirándoles.
-Es Charlie, él y Bill son los únicos supervivientes de Arthur y Molly Weasley tus padres- Le informo a Ron.
-Yo... no los conozco- miro Ronald inseguro a Lucius en busca de ayuda.
-No puedo creer que estés vivo- susurro Charlie -Bill no se lo va a creer.-
-Son hijos de tus padres… por ende son tus hermanos.-
-yo... yo...- trato de decir tensamente, Charlie soltó a Ronald y este se relajo.-
-Es normal no nos conoces, ¿Qué te parece conocernos poco a poco?-le pregunto Charlie. -si a Lucius le parece- dijo mirando al rubio.
-Por mí no hay inconveniente, claro Charlie recordando que mientras le veas seguirá siendo mi esposa... debido a las órdenes del emperador, mi cabeza puede estar rodando. Y la de tu hermano conmigo, cualquier tema relacionado a la concubina real, es… delicado para nuestro emperador, y Ronald entra en la categoría de relacionado con la concubina real.
-le agradezco que le haya salvado general- asintió Charlie seriamente, sinceramente agradecido.
Mientras por otro lado Harry sonrió al ver a Remus.
-Remus, Remus llegas tarde-dijo echándose para que el médico lo revisara con entusiasmo- ¿cómo esta mi bebe hoy?- pregunto Harry con prisas.
Remus rio sacando su equipo médico, Harry ahora estaba en la mejor habitación del palacio, luego de las del emperador.
-Oh Harry- rio el hombre de cabellos castaños - he tenido algunos pacientes, pequeño prongs.
-Mira Remus me han enviado muchos regalos- sonrió señalando una esquina de la habitación. Debido al cambio de habitaciones la gente se había echo ideas equivocadas sobre la favorita así que le enviaban regalos para el bebe buscando congraciarse con el emperador.
-Oh si muchos regalos, ya todos saben que estas encinta- viendo algunas prendas enviadas para el bebe y para el mismo Harry.
-si son cosas para mi bebito-sonrió-además Severus me cambio a estas habitaciones- le señalo -son enormes. ¿Qué crees que pasara conmigo Rem?- le pregunto.
-¿Pasar de que Harry?- le pregunto mirando su inexistente pancita.
-pasar conmigo. ¿El me quitara mi bebe?- pregunto inseguro tocándose su pancita plana.
-No creo, - le dijo alzando el kimono revisando su vientre - el emperador no te quitara el bebe, las niñas que han nacido bajo el emblema del emperador jamás han sido retiradas de sus madres.- le tranquilizó.
-¿y si es un niño? nana Minerva dice que será uno- le dijo en vos baja.
-si es un varón necesitara a su madre Harry aun cuando eres un chico eres su gestante, ni el emperador es tan cruel- le tranquilizó.
-¿seguro? por que el me odia- susurro Harry- aunque, ¿si me odia porque me envió aquí?- pregunto confundido mas para sí mismo que para Remus.
-bueno puede ser, pero en todo su caparazón de Odio, es justo y sabe que al ser el gestante ahora de su bebe debes tener privilegios Harry.- le dijo sin aclararle que el emperador no lo odiaba…el emperador solo estaba enfadado.
Harry asintió.
-tengo miedo Remus- susurro- no quiero perder a mi bebe- dijo frotando su estomago plano en círculos.
-no lo perderás ya verás...- le reconforto aun sabiendo que tan voluble era la voluntad del emperador- Sirius y yo te protegeremos a ti y ese bebe- le prometió.
-gracias- sonrió más relajado confiando en Remus.
-No es de agradecimiento pequeño, es de cuidado... y de justicia.
-aun así estoy muy agradecido con ambos Remus- sonrió Harry con sinceridad- han hecho mi vida mucho mas fácil.
-tu vida no ha sido fácil Harry- le arreglo las ropas - listo tu bebe está bien y estas en el peso adecuado... Vamos debes salir un poco a los jardines.
-hai- asintió arreglándose -¿vienes conmigo?
-claro debo cuidarte- le recordó salando con Harry y con las guardias de compañía...
Se sentaron a tomar el té en el jardín, Harry reía mientras tomaban el té, hasta que se doblo sobre sí mismo con dolores en el abdomen y la tasa de te cayendo de sus manos.
-¡Harry! ¿Qué sucede? ¡Guardias!- dijo Remus levantándose agarrando a Harry alzándolo con facilidad... - llamen Sirius y a Albus ¡ahora!
-Remus me duele- sollozo Harry agarrándose a Remus.
-Ya va ya va- dijo acostándolo quitándole el kimono viendo sangre escandalosa salir de su recto - ¡Mierda, mierda!- empezó a sacar cosas de su maletín - por un demonio llamen a Albus ¡ahora!- Grito desesperado Remus - ¡ya, ya pequeño quieto, quieto no te muevas!- le ordeno empezando colocar compresas en la abertura de sus nalgas.
-¿Qué le pasa a mi bebe?- sollozo Harry mientras traían al viejo herbario y avisaban al emperador.-Remus mi bebe- gritaba Harry asustado.
-Ya cálmate- le ordeno igual de histérico el bebe del emperador no podía morir, era la única posibilidad de Harry…. y de Severus- No le pasara nada pero ¡cálmate!- los ojos dorados de Remus se fijaron - Albus... esta abortando... mis comprensas no frenan el sangrado.
-Déjame espacio niño- dijo el herbolario asiendo beber a Harry de un pote que portaba en su mano.
Remus miro al hombre canoso y viejo atendiendo a Harry mientras el tomaba la mano de este.
-Cálmate pequeño- Le susurraba el castaño al de ojitos verdes.
El sangrado se fue deteniendo mientras Harry sollozaba en brazos de Remus.
-¿Que comió y que bebió?- pregunto el viejo -tráiganme lo que tomara- ordeno. -¿avisaron al emperador?- cuestiono.
-El emperador fue avisado- dijo uno de los guardias trayendo todo lo que la concubina real había comido y bebió. Remus se levanto oliendo cada una de las cosas...
- el té, en apariencia inofensiva no sentía nada raro, maldita sea es ¡Acónito!- gruño Remus como una bestia que daba miedo...
-Prepara un calmante- le ordeno Albus a Remus- estoy parando el sangrado pero el estado de Harry no ayuda al bebe-dijo ya que el chico no dejaba de sollozar asustado.
-claro- se quedo quieto aplacando sus instintos y preparando el mismo él te- Toma Harry- le dio el te despacio en la boquita, limpiando sus lagrimas despacio.
Afuera el ya enterado el emperador, mando a llamar a la sirvienta y esta confeso en lagrimas haber recibido dinero de Cho Chang, los ojos negros del emperador se clavaron en la muchacha, una de la del harem.
Harry se embobo por el té y se quedo relajado mientras el viejo Albus y Remus salvaban a su bebe. Sirius estaba tenso al lado de Severus.
-¿Sus ordenes sus majestad?- pregunto tensamente el capitán de los hogoshas.
-La muerte- sentencio seriamente Severus sin piedad en su tono de vos - morirá halada por cuatro caballos, es la pena por traición...- se escucharon los gritos de la mujer de típico aspecto oriental- al igual que la sirvienta, no atentaron contra una concubina sino contra el heredero del emperador, contra su príncipe.
-Sus deseos son ordenes su majestad- asintió serio Sirius -yo mismo me encargare de su detención. -prometió Sirius asiéndole un gesto a dos de sus hogoshas para que se quedaran con Severus mientras el iba a cumplir sus ordenes y se llevaban tanto a la sirvienta como a la otra concubina arrestadas.
Severus espero frente a las habitaciones de Harry, hasta que Albus salió, cuando el viejo herbolario salió, Severus se apresuro a entrar encontró a Remus arreglando las sabanas de Harry que estaba dormido, se acercó a Harry ignorando a los hogoshas que se habían apostado en las puertas y a Remus que le cedió el espacio. Severus tomo la mano de Harry entre las suyas y la beso.
-todo va a estar bien-le prometió en vos baja, a su concubina que sonrió entre el sueño inducido por los brebajes que le habían dado.
Continuara….
Ro-Muchas gracias me alegro que te gustara, espero que este capitulo también lo aga ^^
Himeno Sakura Hamasaki -Gracias aquí tienes mas y pronto para que no haya quejas XD
