PDV MIKAN

Estaba relajada, feliz, sin ninguna preocupación. M encontraba e un bosque, sola, pero era una soledad reconfortante. Caminaba sin rumbo alguno. De repente escuche un llanto, se escuchaba demasiado triste, así que corrí hacia donde provenía el sonido, ante a mi apareció una triste imagen. Una castaña de al parecer 4 años, llorando bajo un árbol, ocultando un pequeño bulto entre sus brazos. Una mujer la abrazó. Las reconocí al instante, ellas estaban en mi anterior sueño.

Me acerque para observar bien el bulto que era cubierto por una manta azul. Mis ojos se humedecieron por lo que vi, sentí la tristeza de la pequeña; bajo el manto se encontraba el cuerpo de un cachorro blanco sin vida que apenas y parecía una pelusa. La mujer, que supuse era la madre por su parecido, cabo un pequeño hoyo bajo el árbol, intentó hacer que la niña soltara el cachorro, pero ella se aferraba como si su vida dependiera de aquello. La madre tras varios intentos se rindió y abrazó a su pequeña consolándola mientras lloraba su pérdida. La niña se quedó dormida, con mucho cuidado su madre la recostó en el césped y enterró con delicadeza al cachorrito en el hoyo que hizo, le susurró algo mientras cubría al cachorro con tierra y enterraba una cruz que decía "Aquí descansa mi fiel compañero Stich"

La mujer cargó a la pequeña y la recostó sobre su pecho. M e sorprendí cuando la mujer una vez mas volteo su rostro hacia mi, me hizo una seña, indicándome que me acercara. Así lo hice y cuando la tuve frene a mi, me miro con amor y acaricio mi mejilla con delicadeza, disfrute el momento con el calor que me transmitían sus manos.

― No estás sola amor, estarás mejor aquí que conmigo. No tengas miedo y disfruta lo que se te da en el momento. ― me dijo con voz dulce.

― ¿Quién eres?, ¿Por que apareces en mis sueños? ― pregunte angustiada.

―Tu destino esta escrito, no intentes huir de el, ellos te apoyaran.

― ¿Quién eres y por que me dices esto? ― empecé a sollozar.

― Shh… la despertaras― dijo apenas en un susurro, señalando a la niña ― yo soy…― Todo se empezó a distorsionar, se puso negro y empecé a escuchar un zumbido que me arrastraba hacia la realidad.

― ¡No!... Vuelve― desperté sollozando― por favor, vuelve― Mire hacia todos lados, hasta que reconocí el lugar, era mi habitación. Miré el reloj y me asusté cuando vi la hora ¡Eran las 7:35! Narumi sensei no tardaría en venir. Corrí hacia la ducha y me bañé en tiempo record. Para cuando terminé de ponerme mi uniforme rojo con negro, Narumi sensei tocó la puerta. Le abrí y le indiqué que me esperara mientras me peinaba.

― ¡Hay Mikan-chan! Por eso te dije que te durmieras temprano y no te desvelaras― me dijo mientras yo me hacía dos trenzas.

― Es que no sonó la alarma sensei― le dije apenada mientras cogía una barrita de cereal de la cocina.

― Esta bien, ¿ya estás lista?

― ¡Si! Vamos Narumi sensei que ya son las 8:00 y se nos hace más tarde. ¿Cuál es mi primera clase? ― pregunté mientras mordía mi barrita y caminábamos hacia el edificio, el cual estaba cruzando el bosque de la ilusión.

―Tu primera clase será Japonés y esa la imparto yo, ¡ah!, por cierto, ten― dijo dándome una mochila de bolso color negro― ahí se encuentra todo el material que utilizaras, cuando llegues puedes dejarlo debajo de tu butaca.

― Gracias sensei― dije realmente feliz.

Seguimos caminando y entramos al edificio 2 según el número que estaba afuera junto al edificio. Nos detuvimos en el tercer piso, en la segunda puerta.

―Muy bien Mikan-chan, voy a entrar y te presentaré ante la clase, tu entraras y cuando te lo indique, dirás tu nombre, tu alice y tu tipo de estrella, si alguien te llega a preguntar cosas que no sepas, diles que esa información es clasificada, ¿entendido? ― me dijo con una sonrisa pero serio.

―Claro sensei― respondí con mucho nerviosismo.

― ¡Muy bien!, espera a que te llame― entró al aula y la cerró tras de si.

Mientras esperaba, trataba de controlar mis nervios, lo cual era caso perdido. ¿Qué? En mi defensa tengo todo el derecho de estarlo, después de todo no recuerdo nada y soy nueva…

―Puedes pasar― escuche que decía Narumi sensei, lo cual supuse era mi invitación a entrar. Muy bien hora de abrir el telón―preséntate a la clase por favor. ―dijo con una sonrisa que me tranquilizó.

― ¡Hola! Mucho gusto. Soy Sakura Mikan, tengo 10 años, mi alice es el de la Anulación, soy estrella especial, cuiden de mí por favor. ― dije terminando con una sonrisa. Todo el salón me observaba y por ello me sonroje.

―Es muy linda― se susurraban los niños.

―No está tan bonita― dijeron unas niñas.

―Ya, ya, dejen de susurrarse cosas. Muy bien Mikan-chan tú te sentarás…

No terminó de hablar cuando un niño de cabello azabache y ojos carmesí entró como si no hubiera interrumpido la clase. No parecía importarle la clase, ya que nunca volteó a mirar a nadie. Se sentó hasta el fondo al lado de un rubio de ojos azules que cargaba un conejo blanco.

― ¡Que bueno que llegas Natsume-kun!, justo estaba…― no terminó de decir cuando de nuevo lo interrumpió, ¡¿es que era lo único que sabía hacer o que?!

―No me importa tu clase gay, solo déjame tranquilo― terminó de decir, mientras recostaba su cabeza en el respaldo y se ponía un manga en el rostro.

― ¡Ah! Que tierno como siempre Natsume-kun! ñ.ñU, en fin, Mikan-chan te sentarás… ― muchos niños de la clase levantaban la mano pidiendo que me sentara a lado de alguno de ellos, todos los niño excepto el rubio del conejo y el de el manga en la cara ― a lado de Natsume-kun, el chico que interrumpió la clase hace unos momentos, le diría que levantará la mano pero no me haría caso, bueno Mikan-chan el también será tu pareja, el te mostrará la escuela― el niño ni siquiera se inmutó― Ve a sentarte Mikan-chan― hice lo que me dijo, caminando hacia mi asiento con todas las miradas puestas en mi― bueno, les daré la hora libre para que se conozcan, chicos trátenla bien― y con esto me dejo como carne fresca para los buitres. Todos rodearon nuestra butaca y se prepararon para atacar.

―Aah, ¿hola? ― dije un poco nerviosa por ser el centro de atención.

―Hola Sakura-san, mi nombre es Yuu Tobita, pero puedes llamarme Linchou, yo soy el presidente de la clase ―se presentó el rubio de lentes, se veía muy simpático.

―Gracias, ustedes pueden llamarme Mikan o Mikan-chan, como prefieran― respondí sonriendo.

―Aah Mikan-chan hablo por toda la clase cuando te pregunto, ¿Cómo funciona tu alice?

―Bueno, no lo se por experiencia, pero Narumi sensei me ha dicho que mi alice tiene la habilidad de anular cualquier alice.

― ¡Wahoo! ― dijeron todos a coro.

―Ne Hyuuga-san, ¿que opinas sobre el alice de la nueva?

―No me interesa de lo que estén hablando― respondió con fastidio el tal Hyuuga.

―Bueno, y entonces si no sabías de tu alice, y nunca se ha mostrado, ¿Cómo es que estas aquí? ― preguntó Linchou, era un chico listo, ¿Por qué a mi no se me ocurrió preguntar eso?

―Amm, bueno, nunca pensé en eso ñ.ñU, la verdad no se como llegue aquí, ya que según los médicos y Narumi sensei, estuve tres días en coma a causa de una caída que sufrí por las escaleras, esa caída afectó mi memoria y por ello no recuerdo nada― dije con tristeza que inmediatamente cubrí con una sonrisa. Al parecer esto llamó la atención de todos ya que el rubio del conejo y el azabache voltearon. El rubio me miró con tristeza, pero el que me sorprendió fue el azabache, me miraba como si hubiera visto un fantasma. El de mirada carmesí saltó por la ventana directo hacia el bosque.

A la siguiente hora nos dijeron que nos podíamos retirar, ya que el maestro no podría asistir hoy. Feliz de que terminara la escuela salí del edificio para ir a mi dormitorio, antes de que volvieran a atacar. En cuanto entre en el bosque me concentre en las flechas rojas de suelo, ya que me dijo Narumi sensei que si me distraía el bosque podría confundirme y atraparme en el. Y con lo distraída que estaba descubriendo que era puse muchísima atención para no perder…

Alguien me estiro del brazo y me estampó contra un árbol, me acorraló mientras intenté huir si éxito, cuando voltee a ver quien me acorralaba vi a el de mirada carmesí mirándome con rabia y volviendo a estamparme contra el árbol.

― ¡¿Qué demonios haces aquí?! ― me gritó rabioso.

― ¿D-de que estas hablando? ― ese niño empezó a asustarme y al no obtener respuesta me volvió a estampar contra el árbol.

― ¡¿Qué es lo que quiere Reo?! ― me gritó más enojado aun― ¡¿Por qué la academia busca tu información?! ― Y me volvió a estampar contra el árbol.

― ¡Basta, me haces daño! ― suplique― no se de que hablas.

―Ya basta gatito, ya es suficiente, deja a la minina― dijo un hombre vestido totalmente de negro con una mascara gris cubriéndole el rostro. En cuanto lo dijo el "gatito" me soltó y sin esperarme a nada salí corriendo hacia me habitación.

En cuanto llegué, me senté en el sofá y me puse a pensar. Desde que desperté en esta academia todo ha sido raro, Narumi sensei no me cuenta mi pasado, el azabache me reconoció de algún lado… Eso es, tengo que preguntarle si quiero averiguar mi pasado. Muy bien, ahora, ¿Cómo me acercaré a el?