CAPITULO 2
~Por Bella~
-Edward te extrañé mas que a nada. -Dije aún abrazada a el-
Sentí un pequeño Jalón a la manga de mi camisa. Cuando me fije, recordé que estábamos ignorando en lo absoluto la presencia de Renesmee, solté una pequeña risita mientras Renesmee me miraba enojada.
-Edward, ella es mi hija Renesmee. -Dije alejándome de Edward para señalar a Renesmee-
*Renesmee soltó la manga de mi camisa y se acerco a Edward*
-Mucho gusto Renesmee, mi nombre es Edward y conozco a tu mami desde hace bastante tiempo. -Exclamó siguiendo sus palabras por un beso sobre la mano de Renesmee-
-Mucho Gusto. -Dijo ella sonriéndole de una bella forma-
-Bella, ¿te parece una buena idea si vamos a mi departamento para que se instalen y desempaquen? -Preguntó Edward mirándome fijamente a los ojos con una mirada pícara, y realmente empezaba a sospechar que el sabia que eso me paralizaba totalmente-
-P.. por supuesto, Renesmee también ha de estar un poco cansada y me gustaría que durmiera un poco. -Mencioné tartamudeando un poco aún aturdida por su mirada-
-Esta bien, entonces vámonos. Pero espérenme unos minutos en la entrada mientras traigo el coche. -Exclamo mientras perdía lentamente su mirada fijándose cuidadosamente en las correteadas y saltadas de Renesmee por el lugar-
-Okay. -Dije sin poder pronunciar una palabra mas, maravillada por la ternura con la que miraba a Renesmee-
En cuanto Edward se fue no podía sentir mas que un exceso de Felicidad, algo que realmente era extraño en mi, pero podía sentir como la alegría invadía mi ser. Mi sonrisa no desaparecía ni por un segundo, además me maravillaba completamente el amor y la dulzura con la que Edward ponía fijamente su mirada en Renesmee, cualquier persona que no conociera la realidad podría pensar que Edward era el padre de Renesmee, era el primer día en que se veían, y yo misma siendo la madre de Renesmee y la amiga por años de Edward percibía su amor mutuo pues Renesmee lo miraba como si el fuese su salvación o por lo menos la figura del padre que la decepciono y el, como la hija adorada que siempre quiso. Aunque sinceramente sentía miedo de que ella se ilusionara mucho y muy rápido con Edward como su figura paterna, porque a pesar de todo lo que yo sentía cuando lo veía y lo que su tono de voz o su mirada parecían transmitirme, talvez Edward me veía simplemente como una amiga y solo quería ayudarme en un momento difícil, quizás ya no sentía absolutamente nada por mi, después de todo ya han pasado seis años.
Edward llegó con el coche, ya no era el hermoso auto que había conocido en la Universidad, ahora su coche era un perfecto Volvo plateado de ultimo modelo. Durante el no tan largo viaje de camino a su departamento las cosas se hicieron bastante entretenidas, hablamos de que había sido de nuestras vidas en estos últimos años obviamente sin mencionar el ultimo incidente con James, unos cuantos recuerdos de la Universidad y cantamos una que otra canción infantil con Renesmee.
Al llegar a su departamento observé rápidamente cada detalle de el, pensando que quizás a Edward le molestaría, aunque era totalmente hermoso y enorme no me sorprendía en lo absoluto, Edward siempre ha tenido buen gusto y el dinero para pagar algo tan lujoso, el departamento era hermoso y tenia tres habitaciones, una hermosa vista a la ciudad y amoblado de excelente gusto.
-Bienvenidas, por favor siéntanse en su casa. -Exclamo Edward mientras se disponía a darnos un recorrido por el departamento-
-Edward es hermoso. -Dije a medida de que iba siguiéndolo contemplando cada detalle del departamento aún mas a fondo -
-Esta es su recamara. -Anuncio mientras abría una puerta que conducía hacia una de las mas hermosas recamaras que había visto-
*Renesmee, quien se sentía fascinada por la preciosidad de la misma entro corriendo a la habitación mientras corría y saltaba y no paraba de gritar: "Mira mami", saltaba sobre las camas y venia corriendo una que otra vez a darnos un abrazo a Edward y a mi, después de todo que discreción se podía esperar de una niña de 5 años*
-Les daré un tiempo para que desempaquen y se organicen y luego iremos a cenar, ¿te parece? -Pregunto Edward aún divertido por la reacción de Renesmee-
-Esta bien para mi -Dije mirándolo a los ojos. Ambos soltamos una risita-
Edward se fue y dejo cerrada la puerta, le pedí a Renesmee que parara un momento sus juegos y viniera a ayudarme con la ropa, ella accedio, y mientras desempacabmos y guardabamos cada prenda, Renesmee preguntaba donde habia sido comprada y porqué, pasamos un rato acomodando y platicando y ha medida que iba guardando notaba que mi ropa y la de mi hija era apenas suficiente para llenar el enorme closet. Renesmee se sintió cansada luego de un tiempo y se acostó a ver televisión lo cual la condujo a terminar tomando una siesta, yo me quede organizando el resto y un rato después tocaron a la puerta.
-Bella, ¿están listas para la cena? -Dijo Edward aún tras la puerta tal vez queriendo respetar mi privacidad-
*Abrí la puerta de golpe*
-Edward Renesmee está dormida -Exclame señalando a mi somnolienta hija sobre la cama-
-¿Te parece si llamo a alguien para que cuide de ella mientras cenamos? -Preguntó intentando resolver la situación-
-No Edward, ella no aceptara quedarse en casa si es que la despertamos en busca de su aprobación, y si no es así se sentirá espantada al despertar y encontrar a un extraño en lugar de a mi o a ti. -Le dije siendo sincera, pero ese "a ti" me hizo sentir avergonzada, en realidad no había pensado muy bien antes de hablar, ya no tenia solución ya lo había dicho y solo esperaba que Edward no le hubiera dado importancia-
-Esta bien, entonces que tal esto: De camino al Restaurante hay una escuela de Kinder que también sirve como guardería, de camino dejamos ahí a Renesmee, no se sentirá insegura porque habrá mas niños y muchos juguetes. -Me propuso Edward y en realidad el plan me agradaba, y sabia que mi hija se sentiría tan maravillada con otros niños y juegos que no dudaría ni un segundo en aceptar-
-Me parece bien. -Dije mientras me dirigía a cargar a Renesmee en mis brazos-
-Ohh no, por favor déjame, yo lo hago. -Dijo arrebatándome a Renesmee y cargándola, era la imagen mas hermosa existida-
-Gracias Edward. -Lo mire con dulzura y con nostalgia por saber que fui tan entupida de no casarme con el, aun cuando me lo propuso-
-No es nada Bells, me siento muy afortunado de cargar a una princesa de tal semejanza. -Me dijo con su hermosa sonrisa en el rostro-
Edward la cargaba con tal suavidad y fortaleza que Renesmee no se despertó mientras estuvo en sus brazos, al llegar al auto Edward deposito suavemente a Renesmee en el asiento trasero y subió el al volante, yo me senté a su lado y durante un rato permanecimos callados y una que otra vez Edward me lanzaba una de sus miradas paralizantes y parecía que se sentía divertido por mi reacción ante ellas, luego en la radio sonó nuestra canción favorita, la que no dejábamos de cantar y escuchar en la universidad, la cantamos a dúo y nos hacia bastante gracia, reímos demasiado y al terminar la canción platicamos un poco acerca de el colegio de Renesmee y de cuanto tiempo me quedaría en su casa, no teníamos una cifra exacta cuando me impacto la propuesta que me hizo Edward: "Bella, quédense por este año." lo mire sin salir de mi asombro por tal proposición, al principio me negué profundamente pero Edward con su enorme poder de convencimiento logro que quedáramos en el acuerdo de que nos quedaríamos por ese año entero con el, me alegraba pero me dejaba asombrada que era apenas el primer día en el que estaba en su departamento y ya resultaba que me quedaría por varios meses, hasta que finalizara el año. En el momento en que llegamos a la guardería Edward bajo a Renesmee que empezaba a salir de su profundo sueño y le comento la situación, Como lo Predije Renesmee al ver a los niños a los juguetes y el parque no dudo ni un segundo en aceptar quedarse, me dio un beso en la mejilla y bajo junto con Edward hacia la entrada mientras yo me quedaba en el auto mirándolos con el mayor amor que había sentido en mi vida.
Edward subió al auto de nuevo y me miro dulcemente, en unos 20 minutos llegamos al restaurante, era hermoso y muy elegante, quizás demasiado para la ropa que traía pero no me importaba, estaba junto a Edward y era lo único que salía a lucir en mi mente.
Entramos y el lugar era hermoso, adornado con bellas luces, ventanas grandes, manteles de seda, y una fuente en el centro del salón. Edward se acercó hacia uno de los meseros y le dijo su apellido, entonces este nos condujo hacia el lugar mas hermoso de todo el restaurante con una mesa para tres, le pidió al mesero que retirara la tercera silla y finalmente nos sentamos.
~Por Edward~
Todo el tiempo que pase con Bella fue el mejor en años, ella seguía siendo la misma de siempre, tan dulce, tan graciosa, tan honesta y sobre todo tan hermosa como la recordaba, su hija Renesmee era la niña mas hermosa que había visto en toda mi vida, se parecía mucho a Bella y muy poco o nada a James. En cuanto las vi. sentí que me había enamorado de ambas, veía a Bella como la mujer de mis sueños, el amor de mi vida y a Renesmee como mi hija, esa niña era tan dulce y tan perfecta, fue de las mejores sensaciones de mi vida poder cargarla en mis brazos y poder llevarla a la guardería, sentía que eran momentos perfectos y sin comparación. Durante el segundo viaje en auto platique con Bella y me sentía fascinado por cada cosa que me decía, aunque no le hice la mas minima pregunta acerca del incidente que seguramente había tenido con James porque no quería incomodarla, en medio de la platica logre convencerla de que se quedaran conmigo durante el año entero, realmente no era mucho tiempo ya que corría el mes de Septiembre pero era preferible a que se quedaran solo por un corto y escaso mes o por menos tiempo. Luego de dejar a Renesmee en la guardería llegamos prontamente al Restaurante, había llamado para reservar la mejor mesa, en un principio era una mesa para dos pero pedí que agregaran un asiento mas, luego la mesa volvió a ser de dos. Nos sentamos y no podía dejar de admirar la belleza de Bella, quien me miraba algo nerviosa, sabia que cuando la miraba se ponía extraña, aunque ciertamente no sabia porqué.
-Bella, luces muy hermosa. -Dije sin quitar mi mirada de su rostro-
-Gracias Edd. -Me dijo con un sonrojo en la cara-
-Bella, ¿crees que sería buena idea que adaptáramos la otra habitación para Renesmee? -Pregunté intentando expresar que lo de quedarse era enserio-
-No es necesario Edward, ella puede seguir durmiendo conmigo, enserio no te molestes. -Me respondió intentando sonar lo mas segura posible, aunque evidentemente no lo lograba-
-Bella no seria ninguna molestia, disfrutaría a su totalidad poder decorar un cuarto para Renesmee. -Le dije sonriendo, intentando explicarle con mi sonrisa que la idea me entusiasmaba mas que nada-
-Edward gracias, por todo. -Me dijo mientras me miraba a los ojos-
-Gracias a ti Bella. -Le dije queriendo besarla-
-Porqué? -Pregunto-
-Por entrar de regresar a mi vida, por hacerla feliz de nuevo. -Le dije con la mayor sinceridad, mientras tomaba su mano sobre la mesa-
-E..d.. Edward yo -Dijo tartamudeando-
-Shh, Bella por favor no digas nada, no entiendes que este momento es el mejor que he tenido en años. -Exprese interrumpiéndola-
-Edward es que yo.. yo no puedo. -Dijo mientras me arrebataba su mano-
-Bella, ¿no me amas?, ¿no sientes nada por mi?, fui un idiota. -Exclamé arrepentido de haberle dicho que aún seguía perdidamente enamorado de ella-
-Edward ¿es que no lo entiendes? ¿No entiendes que te amo mas que a mi vida? Sin ti Edward mi vida fue miserable, te amo, siempre te he amado y te amaré hasta la muerte, pero no puedo, no puedo arruinar tu vida, no puedo pretender que nada pasó. -Me dijo con lagrimas en los ojos-
-Bella, ¿es eso lo que te preocupa?, ¿Arruinar mi vida?, no lo harías, me darías la mayor felicidad, seria todo lo que siempre soñé. -Le respondí un poco alterado pero ocultándolo lo mas posible-
-Pero Edward, Renesmee no es tu hija, ¡debo pensar en ella! -Mencionó dejándome claro el porque no podía estar conmigo según ella-
-Si lo es, bella esa niña es hermosa, es dulce, es como tú. Apenas hoy la conozco y si se fuera ella de mi vida, yo moriría, Bella la amo, amo a tu hija la amo tanto como si fuera mia, y la siento tan cercana, me siento su padre y la amo como pudiera amar a cualquier hijo, Bella Renesmee es mi hija. -Le expresé todo el amor que sentía hacia ese ángel-
-Edward, se que dices eso, pero nunca te sentiras su verdadero padre, en realidad nunca pensaras en ella como tu hija biologica. -Me dijo mientras una lagrima recorria su mejilla, al tiempo en que yo tomaba su mano-
-Bella, escúchame por favor, en cuanto la vi, sentí un amor profundamente grande por ella, soñaba con que fuera mi hija y lo es, quiero ser su padre y en este momento ya pienso en ella como mi hija, además se que no es mi hija Biológica pero mírala, tiene el color de mi cabello y mis ojos, la amo como mi hija biológica y soy su padre no me importa lo demás. -Le dije sosteniendo firmemente su mano, intentando expresarle que las amaba, a ella y a Renesmee-
-Ella aún es Renesmee Crawford. -Sollozo, pero veía en su mirada que sabia que lo que le había dicho era cierto-
-Mi hermano Emmet es abogado, ahora será Renesmee Cullen Swan. -Le dije feliz de saber que mi hija tendría mi apellido-
-No Edward, sabes que no me refería a eso, no te quiero presionar con eso, solo era una expresión. -El tono de su voz se torno preocupado-
-Bella, soy el mas feliz de que Renesmee tenga mi apellido, pero antes debo hacerte una pregunta. -Dije seriamente-
-Dime Edward. -Respondió intrigada-
-Isabella Marie Swan, aceptarías casarte conmigo? -Pregunte con todo mi amor, y luego bese su mano-
Okay chicas, leí sus comentarios y realmente me sirvieron mucho, en este capitulo intenté ser mas clara en todos los aspectos, es mas corto porque quise tomarme tiempo con cada cosa, y bueno espero sus comentarios, díganme si mejoro si empeoro o que les pareció! Besos, Lorena..
