CAPITULO 3

Otra vez a la carga XD. Escenas y diálogos pueden contener alto contenido erótico, así que recuerden, YA ESTAN ADVERTIDOS

Naruto no me pertenece. La historia solo la escribo por entretener.

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Capítulo 3:

Sakura e Ino despertaron casi a la vez al dìa siguiente. Ambas estaban empapadas en sudor, pero se sentìan descansadas, debido a la sangre que habìan bebido. Las dos vampiresas se recostaron sobre el torso del aùn incosnciente Naruto.

-vaya…que noche…-jadeò la pelirrosa. Todavìa tenìa restos de la sangre y el sèmen del chico rubio, y con su fina lengua iba recogiendo los valiosos lìquidos.

- ¿Y?¿Como se sintió que te folle Naruto -quiso saber la Haruno. Tenìa los ojos fijos en el techo, igual que su amiga.

-la verdad…delicioso - le contestò la Yamanaka. Ambas se quedaron en silencio. Afuera se habìa largado a llover y el chapoteo de la lluvia contra el techo les llenò los oìdos.

-creo que acerté con el amante que traje¿No?-sonrió Sakura.

-la verdad que sí. Jamás creÍ que un tonto como Naruto me llegase a excitar tanto-concordó Ino.

-Y yo, jamás creí que se la sobaría a Naruto - se riò la pelirrosa.

Otra vez silencio. Ino se puso a observar las flores afrodicìacas que le habìa llevado a su amiga para despertar el instinto sexual de Naruto.

-si…lo de ayer fue realmente delicioso…-susurrò pensativa.

La pelirrosa se acercò a ella y comenzo a chuparle una teta. La rubia se hechò atrás sonriendo mientras su compañera sacaba sus afilados colmillos. La Haruno se abalanzò sobre el cuello de Ino, quien lanzò un ahogado grito de placer…

….

Cuando Naruto ingresò a Ichiraku ramen esa noche, no parecía la misma persona. A demás de presentar una pronunciada pálidez en su piel y un increíble desgano en sus movimientos, uno podía ver a simple vista que no era el mismo de siempres; estaba como…apagado; realmente, parecía que no tenía esa llama que siempre mostraba.

Mint lo notaba y su bolsillo también: el Uzumaki solo había comprado un plato de comida y casi no lo había tocado. Era algo en verdad muy extraño y hasta casi perturbador ¿Qué le pasaba a su mejor cliente?

La joven no lo comprendía hasta que de pronto un recuerdo cercano se activó en su mente: la inquietante mirada de cierta chica con la que el joven shinobi se había ido del restaurante hacía dos días. Su mente lanzó una hipotesis que parecía adecuada: decepción amorosa. Si, claro, eso era.

Mint tardó pocos segundos en darse cuenta de que se le había presentado la oportunidad de hacer algo que siempre había querido.

-Naruto,¿Podrías cuidarme el restaurante un momento?-

El joven asintió sin fuerza. En el estado en el que se encontraba, Mint no creía que fuese a robar ramen.

La chica cruzó una puerta que estaba al final de la cocina y que daba a su casa. Fue hasta su habitación y comenzó a perfumarse y a maquillarse¿Cambiarse la ropa? No, no había tiempo. Así estaba bien. Uno de sus sueños más profundos por fin podía hacerse realidad y no quería dejar pasar la oportunidad.

La verdad, es que siempre se había sentido atraída por Naruto, tanto por su físico como por su personalidad. Jamás se había atrevido a confesarlo, porque la verdad es que tenía miedo de que la rechazace y entonces su ilusión se hubiese desvanecido; pero esta vez era distinto. Naruto estaba visiblemente depresivo y seguro aceptaría cualquier consuelo.

Con firme determinación, la chica camino hasta el umbral que daba al restaurante. Tomó aire y entró.

El local se encontraba desierto. Sobre el mostrador, Naruto había dejado el dinero correspondiente sumado a una interesante propina(otra cosa rara en él).

Mint se quedó unos segundos pasmada hasta que reaccionó y comprendió que el shinobi no debía de haberse ido muy lejos.

Sin embargo, cuando salió a la calle, esta estaba totalmente desierta.

La joven miró en todas las direcciones, pero no había ni rastro del Uzumaki. Pensó en buscarlo, pero lo más probable era que se hubiese ido saltando tejados. A fin de cuentas, era un ninja.

Resignada, Mint decidió que lo mejor sería volver al restaurante.

Sin embargo, cuando se dio la vuelta para regresar al local, se detuvo en seco y contuvo la respiración: había una figura masculina de cabellos negros frente a ella. Una figura que era conocida por toda la Aldea y que la joven creyó que no volvería a ver.

-No puede ser…tú…-

Antes de que pudiese decir algo más, el chico la tomó por los brazos y la besó.

La joven se quedó por un momento como aturdida, pero terminó correspondiéndole el beso. Ella no era una chica fácil. Era exigente con la elección de sus amantes o novios y siempre que iba a alguna fiesta se cuidaba de no tomar mucho vino o cosas por el estilo, ya que despreciaba la idea de tener sexo inducida por los efectos del alcohol.

Pero esta vez era distinto. No podía resistirse al encanto de aquel conocido joven. Era…era como que tenía un aroma que la atraía irremediablemente hacia él.

Se decidió a dejarse llevar por esa agradable corriente.

Antes de que pudiese darse cuenta, el joven la llevó al restaurante y la colocó detrás del mostrador, tras lo cual apagó la luz del lugar, creando una atmósfera de intimidad que excitó más a Mint.

Una cálida mano se posó y se deslizó por sus carnes. Mientras la chica experimentaba un lindo cosquilleo, la mano llegó a sus pechos. Sin pudor, el chico apretó su teta izquierda, provocando que la dueña del local exhalase una exclamación de placer.

Con mucho cuidado, comenzó a retirar la ropa de cocinera que cubría el torso de Mint y que tan bien se ceñía a su cuerpo. Se inclinó y la besó delicadamente, cosa que volvió loca a la chica, que pasó su mano por los cabellos negros de su amante.

El chico pasó su húmeda lengua por el torso de la chica hasta llegar a los pechos. Suave y tiernamente, comenzó a succionar y a acariciar las feminidades. Sus manos se movían hábilmente, conocedoras del cuerpo de una mujer, por la espalda desnuda. Pronto llegaron a las caderas. Mientras besaba a la joven, retiró las prendas que le quedaban a esta y él se sacó su túnica.

Posó sus manos en los muslos de la chica con excesiva firmeza. Mint, que comprendió el juego, intentó cerrar las piernas, pero su acompañante se la abrió sin problemas para luego inclinarse en dirección a la intimidad. La mujer tomó la cabeza del muchacho con la mano para forzarlo a acelerar el proceso.

Cuando la lengua entró en contacto con la feminidad, la joven comenzó a arder de deseo. Se sentía más mujer que nunca y deseaba más. Violentamente, le fue retirando los pantalones a el chico.

-hazlo…-jadeaba.

Sintió sus fuerte manos en su cadera y luego la primer embestida.

Un gritó ahogado de placer llenó la habitación.

-sí…así…-

Las embestidas y los gritos se sucedieron a cada vez más velocidad. La chica gozaba como nunca en su vida como el chico la penetraba y la manoseaba. Realmente se había entregado por completo a él y deseaba que la hiciese totalmente suya, disfrutando de todas sus intimidades y de su cuerpo.

Con un movimiento brusco, el chico la puso de espadas a él. Mint sonreía depravadamente ante la perspectiva de lo que vendría.

-realmente…-comenzó el muchacho- …me gustas mucho. Me gustaría devorarte.

-por favor hazlo, soy deliciosa-

De pronto, dos colmillos surgieron de la boca del pelinegro y refulgieron a la luz de la Luna.

-como gustes…-

Es todo por ahora XD. Prometo actualizar rápido ¿Les gustó?

¿Quién será el joven misterioso?¿Que sucederá con nuestro depresivo Naruto?¿Y con las lujuriosas vampiresas?

Todo esto y más en el siguiente capítulo de "Vampiresas de Konoha" (POR FAVOR, DEJEN REVIEWS)