VAMPIRESAS DE KONOHA

Antes que nada, me gustaría agradecer a todos aquellos que están siguiendo esta historia; solo puedo decirles que me motivan y me ponen muy feliz XD. En este capítulo vamos a conocer un poco del pasado de Sasuke, quien mientras tanto va a estar ocupado cumpliendo su plan. No se lo pierdan

Naruto y sus elementos no me pertenecen. Este fic esta echo sin ánimo de lucro. Que lo disfruten!

CAPÍTULO 6:

Con el transcurso de las horas, la tormenta se volvió más intensa y la lluvia más pesada. Los aldeanos se refugiaron en sus casas, los comerciantes cerraron sus negocios, los ninjas se retiraron a dormir y descansar a sus casas. Algunos solos, otros en compañía.

Zakuro pasó frente a una casa desde donde provenían risas y gritos alegres. No pudo evitar sentirse más deprimida que antes; sus lágrimas se confundían con las gotas que acariciaban su cuerpo, así como el frío de la tarde se mezclaba con el de su corazón. Abandonada, desepcionada, engañada por un muchacho al que había amado con locura. Ni su sensei ni nadie podía comprenderla en este momento; estaba sola, sola en su miseria. Sus cabellos negros empapados y pegados a su chaqueta verde de Konoha; sus brazos cruzados sobre el pecho, buscando calor…

Y de pronto, una llamada.

Alguien le hablaba, alguien la necesitaba, alguien la quería consolar. Se dejó llevar por aquel extraño aroma que la envolvía y despertab instintos salvajes y pasionales que parecían revivir luego de haber sido asesinados por la angustia y la pena. Se perdió entre callejones y calles ensombrecidas, siguiendo un camino de nubes. Pasó frente a un patio, dobló por la floristería de los Yamanaka y llegó a un pasillo estrecho entre dos edificios altos.

Era imposible no ver a aquel joven. Alto y esbelto, parecía rodeado por un aura única que lo volvía fascinante. Per lo que lo hacía tan notorio, eran esas dos perlas rojas que eran sus ojos. Era demasiado atractivo, que hasta no parecía humano. Iba cubierto por una capa oscura que le cubría el cuerpo. De entre los pliegues de aquella manta, surgió el brazo del chico.

Una extraña (y agradable) sensación le recorrió el vientre: el gesto era muy claro.

Paso a paso, la joven de cabellos negros fue acercándose a aquel sueño viviente; ya no parecía importarle la lluvia y el frío de aquella tarde deprimente.

Cuando estuvo a menos de un metro, él la tomó de los brazos y la atrajo hacia si con energía. Al sentir esos fuertes brazos rodeandola se dio cuenta de que aquel joven era mucho más fuerte que ella y que podría hacerle lo que quisiese, pero no le importaba; ella se sentía segura y contenta.

Con un gesto, el muchacho la envolvió con su capa y Zakuro quedó apretada contra su pecho; bajo la tela de la túnica blanca que vestía el chico, podía sentir su torso musculoso y duro. De pronto, sintió la mano del joven apoyada en su barbilla. Le alzó el rostro a la altura de sus ojos rojos. En lugar de pupilas, tenía unos extráños símbolos negros. Si no hubiese estado tan encantada, hubiera reconocido aquellos ojos tan peculiares; a fin de cuentas, era una kunoichi muy estudiosa. Sin embargo, en aquel momento le parecieron bellos y sobrecogedores.

El rostro del chico se acercó cada vez más, a tal punto que podía sentir su delicioso aroma. Sigzagueando, la lengua salió de entre los labios del joven buscando la boca de Zakuro. Cerró los ojos y recibió el beso del muchacho.

Una exquisita sensación broto de la entrepierna de la muchacha. De repente se sentía deslizandose en un río de placer. Las manos del muchacho la sujetaban con firmeza de la cintura, y eso aumentaba aún más su excitación y su goze. Cuando la necesidad de aire pudo imponerse a su deseo de placer, la chica se separó.

Una mirada lasciva se había posicionado en los ojos rojos del chico. La chica estaba totalmente entregada a él.

-por favor…-suplicó la mujer-déjame estar contigo.

-por supuesto, ven conmigo.

La mujer sonrió, satisfecha: era todo lo que deseaba. Se arrimó nuevamente hacie le chico y dejó que este volviese a rodearla con los brazos.

-¿Eres un sueño?-quizo saber Zakuro.

-no…-susurró el joven, mientras sonreía y le acariciaba el cabello.

Inclinó la cabeza y depositó un suave beso en el cuello de la kunoichi, que se relamía de gusto con los ojos cerrados.

-…yo soy una pesadilla-

Zakuro sintió un punzante dolor en su cuello; un dolor que pasó a mezclarse con la excitación que le recorría el cuerpo. Era casi un dolor dulce.

Y de pronto, sus fuerzas comensaron a avandonarla.

Las piernas le flaqueaban, los brazos le temblaban y comenzó a sentirse profundamente somnolienta.

Antes de cerrar los ojos, lo último que vio fueron un par de colmillos que goteaban sangre.

(2 años antes, laboratorio de la Aldea del Sonido)

Las computadoras se desconfiguraban sin tener a nadie que pudiese venir a repararlas; por lo menos la mitad de las fuentes de luz estaban arruinadas; los tubos de ensallo rotos, su contenido disperdigado y perdido; los documentos y teorías ardían lentamente; la sangre de las personas que le habían dado vida aquel laboratorio ahora cubría las paredes del mismo. Los cuerpos apilados junto con los de los guardias.

Uno de los jounins, de nombre Zao, se acercó a su superior:

-capitán Zuko, ya no queda nada vivo aquí, creo que ya es tiempo de irnos.

Hablaba sin perder su protocolo militar, pero podía notarse en el exagerado respeto que le imprimía a su tono de voz, que no estaba para nada conforme.

El capitán Zuko, un hombre de barbilla incipiente, cabellos canosos y que utilizaba anteojos negros, lo miró con una sonrisa burlona en su rostro:

-¿Irnos, dice usted? Pero si ni siquiera emos empezado nuestro verdadero trabajo

Zao lanzó una exclamación de desconcierto.

-¿Por qué cree que vinimos aquí, soldado Zao?

Zao titubeó,¿Se estaría burlando de él?

-pues…para acabar con un laboratorio de Orochimaru,¿No es así?

El capitán meneó la cabeza hacia ambos lados riendo con cierta satisfacción.

Los otros jounins no habían intervenido y p

Permanecían quietos entre las sombras, pero estaban tan interesados como Zao.

-usted es un buen shinobi-empezó diciendo Zuko-pero le falta deducción. Mire a su alrededor; este laboratorio estaba muy abandonado. Apenaz tenían material de recambio y mucho menos tenían guardia,¿De veras cree que un lugar tan débil como este requeriría de la participación de 12 jounins como nosotros?

Todo el escuadrón de Zuko había quedado enmudecido. El capìtán no pudo sino sonreír ante la confusión de sus hombres.

Camino como quién no quiere la cosa hacia una parte de la pared que parecía tan normal como cualquier otra. Sin embargo, cuando Zuko posó su mano sobre la superficie de roca y dejo fluir su chakra desde las llemas de sus dedos, un especie de jeroglífico apareció ante ellos.

-señores, preparense para ver nuestro objetivo.

Los once se arrimaron hacia donde estaba su líder.

De pronto, la pared giró sobre si misma y se abrió al medio con un estruendo que parecía hacer temblar los simientos mismos de aquel ducto subterráneo.

Al frente de la tropa de Zuko se extendía una larga pasarela de metal, la cual terminaba en una especie de cavidad rocosa donde se encontraban dos contenedores repletos de un líquido verdoso. Al acercarse más, pudieron darse cuenta de que en ambos había una persona flotando y durmiendo anesteciado

En el de la izquierda se encontraba un hombre de unos 28 años apróximadamente, de cabello castaño algo largo que le rozaba los hombros.

En el contenedor derecho se hallaba un joven de unos 14, de cabello negro corto.

El escuadrón los contempló unos momentos en silencio, hasta que Zuko dio unos pasos al frente y declaró:

-señores, estos son nuestros objetivos.

Alzo una mano y apuntó al contenedor izquierdo:

-este, es el vampiro original.

Luego apuntó a Sasuke, que flotaba en el tanque derecho:

-y este, es su sucesor.

…..

Jeje, espero que les haya gustado. Dejen reviews por favor; me harán más feliz el día, aunque sean críticas XD. Nos vemos hasta la próxima