QUE ERES UN HEROE O UN LADRON
El resplandor de los hermosos rayos dorados del sol se colaba por la ventana, el resplandor del sol me acariciaba la piel, el calor de la luz azotaba en mis parpados obligándome a abrirlos, me acomode ligeramente en la cama, lleve mis manos a los ojos para tallarlos sentía las manos heladas, al ponerlas en contacto con mi piel me estremecí, al lo lejos escuchaba una voz que me llamaba, escuche unos pasos fuera de la habitación me incorpore en la cama esperando que alguna persona entrara, toco delicadamente la puerta quizá suponía que seguía durmiendo, como no me moleste en responder mamá asomo su cabeza por la puerta.
-Pensé que seguía dormida, llevo llamándote un buen rato, el desayuno esta listo- supuse que eso no era todo lo que quería decirme-seguro preguntara el porque de mi retraso de anoche, o tal vez simplemente lo habra pasado por alto- aunque lo dudaba la conocía demasiado bien, no me lo creía, ella seguro preguntaría.
-Te divertiste anoche?-La fulmine con la mirada , la noche anterior había sido TODO menos eso.
-A que te refieres?-quería saber cual era exactamente su definición de "diversión"
-Bueno pues, llegaste muy tarde anoche yo…..
-Aja..- me estaba volviendo loca, los recuerdos de la noche anterior aun me quemaba el cerebro como si fuera un veneno que lo mata todo lenta y dolorosamente, ya sabia exactamente lo que oba a decir pero preferí quedarme callada y esperar que toda esta pesadilla de una buena vez.
-Conociste a Dark?- no supe que contestarle ya que había echo mas que conocerlo
-Si, un chico encantador- claro que no, es descarado y actúa antes de pensar
-Verdad?, yo sabia que el era completamente tu tipo- mi tipo? Ni siquiera sabía que tenia un tipo, y además por que ella creía eso?-Tenia miles de preguntas pero decidí morderme la lengua no sabría que contestar hasta no hablar con Ane primero, Ane es la mujer de anoche, la madre de Daika el chico que se transforma en Dark cada vez que ve una imagen o la persona que le gusta que resulto ser una de mis hermanas, Rima, ella es medio lenta ¡, y si se da cuenta temo que tal vez no le preste atención, solo ella puede saber lo que piensa o lo que pasa con ella, en cambio Rin es mas abierta, tiene mucho mas confianza en ella misma, no le importa lo que los demás piensen o digan de ella, mientras ella sepa quien es todo esta bien, sinceramente me gustaría tener esa seguridad y ese concepto de mi misma, pero soy muy diferente, soy introvertida, hago lo que pienso que esta bien, si me dejaran elegir entre un camino u otro, yo elegiría la tercera opción, crear uno por mi propia cuenta y esfuerzo, para mi es imposible basar mi vida el lo que los demás digan, mientras yo no crea que es correcto no hare nada, digo lo que pienso pero lo digo cuando creo que vale mi tiempo, mamá siempre me dice que las personas calladas, poseen mentes ruidosas y es cierto mis pensamientos, emociones, sensaciones, etc., todas ellas estaban en una batalla campal constante, es bastante frustrante.
Salí de la cama de un salto haciendo las cobijas aun lado, me acomode la palayera y los shorts, me agache debajo de la cama en busca de mis pantuflas-solo encontré una- nada raro en mi cuarto, pase la mirada por cada rincón del cuarto hasta dar con la otra pantufla debajo de la silla del escritorio, me levante y camine hasta donde se encontraba la levante y me la puse. Baje corriendo las escaleras hasta llegar al comedor, de vez en cuando recorría el camino hacia el comedor con la mirada, en una casa tan grande a veces me sentía sola pero recordaba que ahí estaba mi familia, pero al llegar al comedor esa imagen se rompía, antes solíamos ser una verdadera familia, pero una vez que papá se fue nuestra familia se quebró y aunque nadie lo creía era obvio esa vibra de triste que se transmitía al ver la silla vacía, yo estaba segura de que daría todo por ellas, las personas a las que yo amaba, seria capaz de dar mi vida incluso lastimarme a mi misma con tal de ver que ella estuvieran bien, aunque estuviera rota no dejaba de ser mi familia y yo haría todo hasta lo imposible por protegerla.
Nos acomodamos cada quien en nuestro lugar respectivo mama llego con la comida, ella es fanática de la comida italiana, preparo un pay de calabacitas, son verduras frescas y queso mezclados con huevo batido y horneadas a la perfección acompañado de un vaso con jugo de naranja, me pareció demasiado ya que era la hora del desayuno, esto parecía mas una comida o una cena, para mi hubieran estado bien unos huevos revueltos y pan tostado.
Acabando de comer me levante y deje mi traste en el fregadero de la cocina, a veces lavaba los trastes para distraerme pero mama me decía que dejara los trastes Danny llegaría mas tarde y la haría ella, mama nunca hacia tareas domesticas mas que cocinar de ahí en fuera no hacia otra cosa que ir a trabajar, ella es dueña de las empresas que exportan reliquias y cosas importantes a los museos, por lo que generalmente había fiestas de alcurnia en el salón principal de la casa, fiestas en las que tenia que estar presente y yo no quería, tenia que estar presente en las fiestas para encontrar un "pretendiente de mi misma clase" lo cual se me hacia completamente ridículo y bastante estúpido, yo no creía en el amor a primera vista eso solo eran hormonas al ver el físico de alguien, enamorarse conlleva a conocer a la persona y aceptarla y quererla por lo que es teniendo en cuenta tanto defectos como las cosas positivas aceptar su pasado sabiendo que eres su presente y tal vez su futuro, no eliges a alguien por quien es basado en su estatus social y lo que tiene, esa clase de personas hipócritas doble cara me hacían enfermar y en todas las fiestas era igual no había alguien lo suficientemente interesante como para gastar mi tiempo a todos ellos les importaban las apariencias.
Subí de nuevo hasta mi cuarto, me bañe y cambie a velocidades supersónicas. Salí de la casa feliz de poder respirar aire no contaminado con los aromatizantes a flores de lavanda de mi mama, no es que no me gustaran las flores pero esa en especial la odiaba, mi flor favorita es la Rosa Ingrid Bergman, son unas rosas preciosas de un color rojo oscuro y un capullo casi negro, de un olor suave y delicioso y con el paso del tiempo cogen un matiz morado. Son el resultado de dos grupos diferentes de rosas-son sencillamente maravillosas.
Camine hasta la estación del tren preparada para subirme y bajar dos estaciones después, hacia un día hermoso y deslumbrante, perfecto para salir de paseo cuando llegue a la estación baje en medio del mar de gente, cuando por fin pude llenar de nuevo mis pulmones de aire camine hacia la salida de ahí unas cuadras mas adelante estaba la casa de Ame. Camine relajada no tenia ninguna prisa, miraba los estrechos callejones, las personas cada una en su rutina habitual de sábado, muchas señoras haciendo las compras de la semana, niños jugando en las calles soplando burbujas de jabón que daban un buen ambiente al lugar .Me detuve en la puerta de la casa enorme estilo victoriano con dos jardines, el primero a la entrada completamente visible y el segundo apartado de la vista de todos en la parte trasera de la casa, cuando era niña pasaba mucho tiempo en ese lugar con Ame el pequeño arroyo con una mini cascada que atravesaba el patio, la mesa de té en una de las esquinas, un techo de madera que cubría solo una parte del jardín que además de ser proveedora de un poco de sombra por que los rayos del sol se colaban atraves de algunos espacios estaba cubierta de una ligera capa de enredadera que tenia botones de unas flores purpuras delas cuales desconocía el nombre pero si me gustaban. Toque el timbre ansiosa de verla o tal vez a su madre pero quien me abrió la puerta fue Lance el hermano mayor de Ame, el tenia 19 años era alto, fornido y era bastante guapo pero no era para nada mi estilo, era el chico mas popular de la sección de preparatoria y la causa por la que muchas chicas me lanzaban miradas de odio, ya que me grito que me amaba delante de media escuela y claro, las noticias vuelan, desde ese día dejamos de ser amigos o no, el casa es que simplemente no me atrevía a confrontarlo y dirigirle la mirada, me miro de esa manera tan posesiva y examinadora que mi estomago dio un vuelco, trate de reaccionar ya que siendo el quien me abrió la puerta habría sido bastante estúpido ignorarlo, así que preferí fingir que nada pasaba y actuar con tanta frialdad como fuera posible, sin ningún rastro de expresión alguna en mi rostro.
-Esta tu hermana?- tuve que armarme de valor para poder hablar con el, lo conocía demasiado bien el no iba a dar el primer paso.
-Salió un rato con mi madre- me miro como si se hubiera arrepentido de lo que dijo- pero ellas estarán aquí en un rato así que si quieres esperarla..- ahí fue donde se desato la guerra conmigo misma si aceptaba su invitación era pensar que le estaba dando alas pero ya estaba ahí seria tonto regresar sin decidirme por ninguna de las dos solo articule las palabras que se me vinieron primero.
-Esta bien- por supuesto que no esta bien quedarme con el sola es como cometer suicidio pero ya no puedo hacer nada, lo hecho hecho estaba-Entre a la casa pasándolo de largo sin decir una palabra hasta que se me ocurrió algo para poner distancia entre nosotros- Si no te importa, creo que tal vez debería esperarla en su habitación- me fulmino con la mirada de una forma que sentí que me pinchaban con una aguja la parte de debajo de la nuca.
Me agarro de la muñeca y me condujo hacia la cocina y ahí me aprisiono contra la pared, el era una persona con carácter y hacia lo que estuviera a su alcance para conseguir lo que quiere y también lo que no, por eso una parte de esta situación me aterraba.
-Ritsu tienes que terminar con esto- me estoy poniendo nerviosa quiero que me suelte, pero no puedo sobre actuar y darle esa satisfacción de dominio-El aire ya estaba empezando a ser necesario en mis pulmones.
-De que hablas?- estaba perdiendo la paciencia de ser preciso le diría algunas cosas que no le gustaría oír.
-Tienes que dejar de ignorarme y fingir que nada paso- sus ojos negros resplandecían bajo el foco de la cocina que era lo único que nos alumbraba en ese pequeño espacio.
-Y-yo no estoy haciendo nada simplemente no te he visto mucho últimamente- trate de que la voz no se me cortara, no quería demostrar debilidad ante su estúpida forma de actuar de macho dominante o algo así.
-También debes dejar de mentirme, no eres buena en eso- en sus ojos ardía la rabia y sus músculos se tensaron, lo se por que sentí la rigidez que se apodero de el teniendo mis muñecas entre sus manos.
-Esta bien si, no se mentir, pero es que no me das otra opción- sus músculos se contrajeron aun mas haciendo que me apretara mucho mas, llegue a pensar que tal vez habría un punto en que la sangre dejaría de circularme en esa zona.
-No te doy opciones? claro que lo hago, no crees que no fui yo quien se aparto de tu lado si no fuiste tu quien me mantuvo lejos, no te parece que eres tu la que no me esta dando opciones a mi- no quería que siguiera hablando si lo seguía haciendo tal vez podría decirle algo verdaderamente malo que lo lastimaría y eso era justo lo que no quería.
-Pero es que por que no entiendes que entre nosotros nunca podrá haber algo más que una amistad - sentía una carga en mi pecho que cada vez se estaba haciendo más pesada ya no podía con esto.
-Por la misma razón por la que tu no entiendes que te amo y que jamás te he visto como una amiga - en ese momento se me corto la respiración el estomago se me encogió hasta que ya no pude sentirlo, antes de que pensara que contestar a eso se escucho le entrada de una llave a la cerradura, me soltó y se alejo de mi para poner de nuevo distancia entre nosotros, salió de la cocina sin decir nada mas dejándome ahí sola y paralizada, sentía que la sangre se congelaba en mis venas impidiendo la circulación, Ame entro corriendo a la cocina con su cara tan alegre como siempre pero su expresión cambio en cuanto me vio
-Estas bien?- su voz tenia un ligero toque de preocupación, lo cal me hizo reaccionar y darme cuenta de que había estado aguantando la respiración- Estas mas pálida de lo normal-
-Si, solo recordé algo que no quería- le sonreí de la mejor forma que pude tratando de no parecer forzada-me alegro sinceramente de que llegaras.-
-Si, en cuanto Lance me dijo que estabas en la cocina viene corriendo estaba muy feliz de que vinieras a visitarme pero, entonces recordé que te habías quedado a solas con el, intente relajarme pero vi tu rostro y… ¿paso algo?- sus ojos se hicieron mas grandes parecía que estaba afligida, no podía hacerle daño claro que no le diría lo que había pasado momentos antes con su hermano, no podía lastimarla pero si no le decía la verdad también podía lastimarla así que esta vez haría lo mejor para las dos .
-No, todo esta bien, preferí quedarme en la cocina que en la sala con el, te dije que había recordado algo que no quería no? Bueno por eso me quede en la cocina no quería tener que verlo, seria incomodo para ambos- la mire tratando de calmarla al parecer funciono relajo los hombros, soltó un suspiro de alivio, cerro los ojos un momento tratando de analizar la información, cuando los abrió me sonrió de esa forma particular que siempre me hacia sentir mejor- ¿Y? que quieres hacer, vamos a la parque por un helado o..-esperando que yo dijera algo se quedo recargada a un lado de mi.
-Lo del parque y el helado suena bien- tomo de la mano, guiándome por la casa hasta su cuarto aunque yo conocía el camino perfectamente de memoria por todos los recuerdos que estaban impregnados en las paredes de esa casa, todos los secretos, los consuelos de los días tristes, todo era tan nostálgico.
-Bien solo vamos a cambiarnos tomare un poco de dinero para.- Es pera cambiarnos, por que nos? .-Bueno por que ya esta empezando a hacer frio y tu traes puestos unos shorts de mezclilla y una playera a tirantes.- Bueno hacia calor cuando viene .-Lo se es increíble como cambia el clima, no te preocupes te daré unas mayas negras para que te las pongas debajo de los shorts, una playera de cuello escotada entre el cuello y el pecho además no tiene hombros y una chamarra de mezclilla que te llegue antes del estomago solo cubriendo el pecho para que no te mueras de calor- y pensar que se le ocurrió todo eso en lo que caminábamos del pasillo a la puerta de su habitación-Cuando entramos el estomago me dio un vuelco hace ya mucho tiempo que no entraba a su habitación, recordaba perfectamente cada detalle, desde la silla en la esquina del cuarto hasta la pequeña cajita roja adornada con un pequeño listón negro encima del buro. Se hundió en el montonal de ropa que estaba en un cajón a lado de donde yo estaba parada, me entrego todo lo que había dicho y me indico que pasara al baño para que me cambiara, cuando salí del baño ella se había cambiado también, había remplazado casi todo lo que traía puesto, su falda la remplazo con unos jeans ajustados, sus tacones, por unos botines, su bonita playera por un suéter negro de cuello igual de pegado a su cuerpo que los pantalones lo cual definía perfectamente bien su figura, su cabello rubio casi dorado y sus ojos verde intenso no hacían mas que remarcar el tono de su piel aceitunado y hermoso como ella.
-Estamos listas así que vamos- me tomo de nuevo de la muñeca y salió corriendo del cuarto, me estaba llevando casi a rastras y así fue todo nuestro camino hasta el parque, nos detuvimos en la estatua de un ángel al centro del parque era muy hermosa.
-Oh por cierto no vas a contarme- la emoción relucía en sus ojos haciéndolos parece aun mas obscuros y brillantes.
-¿De que hablas?- no entendí ni una sola palabra de lo que estaba hablando contarle que?
- Oh por favor. Me vas a decir que ahora tienes amnesia?-EH? , Enserio no entiendo de que estas hablando –Hablo del beso, ¿de que otra cosa estaría hablando?- Como es que ella sabia eso, simplemente no podía pasar- B-beso?- SI querida, beso- No..- antes de que pudiera acabar de contestar ella me soltó en cara – Tu sabes que tu hermana confía en eso de las cartas, bueno pues ella me dijo que según las cartas te habías besado con alguien- Las cartas? Como podían unas simples cartas decirle eso, no, no, no, además que estaba viendo o preguntándole ella a las cartas para que le dijeran algo como eso? – N-no ha pasado nada, además como puedes confiar en cartas, pensé que no creías en eso- Cálmate, cálmate puedes tomar el control de la situación- No, no creo pero tu hermana dijo algo de las cartas, un beso y sobre Dark- como es que esto esta resultando así ¿Por qué?- Dark?- Si, es que no lo viste en las noticias? Mandó un aviso diciendo que robaría el corazón de la perla negra a las 8:00 p.m.- por supuesto que no, estaba muy ocupada robándolo- ¿Crees que tenga novia?- ¿Cómo rayos voy a saber eso? Además, cual es el motivo de tu curiosidad- Bueno es que se le vio salir del lugar con una chica en brazos vestida de negro como el- rayos.
No pude decir ni una palabra todo daba vueltas en mi mente, me estaba mareando hasta el punto de casi perder el equilibrio, después de años que había hecho esto alguien me vio, pero eso no era lo que me importaba- de todos modos nadie sabrá que fui yo- y a decir verdad esa noche el museo estaba completamente rodeado de policías y mirones, la pregunta aquí era ¿para que mandar avisos?, tal vez eso se lo hacia interesante, después de todo el piensa que es el mejor.
El cielo se oscureció rápidamente, como si una capa gruesa de oscuridad estuviera cubriendo la ciudad, sentía una presencia perturbadora, sentí el frio recorrerme los pelos de la nuca dejándomelos de punta, alguien nos observaba, mire frenéticamente en todas direcciones en busca de la persona que me provocaba esa sensación de escalofríos, nada, por ningún lado, fue entonces que me di cuenta.
Ame estaba de rodillas en el suelo con las manos en el pecho como si algo le impidiera respirar, su mano se aferro de su playera, apretando cada vez mas casi retorciéndola.
-Ame?¡- me incline a su lado tomándola por el brazo, estaba por tener un ataque de pánico pero me convencí de que era necesario que me calmara, no podía permitirme desconectarme, tenia que estar bien y poder razonar que estaba pasando, era claro de que se trataba de algo sobrenatural ya que cuando mire alrededor en busca de alguien que nos ayudara, todos estaban igual que ella, perdiendo poco a poco la conciencia, entrando en un sueño, cuando volví a mirarla ella ya estaba sumida en un profundo sueño, su cabeza esta recargada en mi regazo, estaba perdida en un mundo diferente, distante igual que todos los demás, tratando de no moverme mucho me quite la chamarra de mezclilla dejando mis hombros al descubierto, doble la chamarra lo mejor que pude tratando de hacer una almohada, con cuidado moví su cabeza de mi regazo a la chamarra que había doblado y colocado en el piso.
- Es posible que el resto de la ciudad este igual, por lo tanto no puedo acudir a mama o a la abuela, tengo que arreglar esto sola- respire hondo, estaba a punto de sacar mis alas y volar hasta la casa, mama siempre tenia un registro de lo que robaría cada noche, estaba casi segura que esto era causado por una piza de arte mágica o podría ser el alma de alguien encerrada o unida de alguna manera a ella.
-Espera, calma, no querrás rasgar esa bonita playera- Mire por encima del hombro al dueño de aquella voz aterciopelada que desde la noche anterior había quedado permanentemente grabada en mi mente.
No dije nada, no por que me dignara a responder si no que tenia cientos de cosas que decir en la cabeza pero algo mantenía cerrados mis labios negándome la salida de aquellas palabras. Como no respondí el siguió hablando, tan cálido como desde el inicio si ningún rastro de alarma en su voz por lo que estaba ocurriendo alrededor.
Estoy aquí por que te estaba buscando- me señalo con el dedo índice guiñándome un ojo, chasque la lengua ante su comentario y sus ademanes ahora estaba segura era un conquistador con honores.
-Lo siento pero eso no funciona conmigo, además por que mes buscas, no eres el gran Dark que no se deja atrapar por los policías- lo mire de manera retadora, pero la verdad es que en lo más profundo de mí ser, estaba agradecida de que estuviera ahí conmigo.
-También lamento que no funcione,-levanto la mirada y vi algo en esos ojos tan hermosos de un color morado que casi me sacaba el alma-eso es por que somos un equipo no es así?- había algo en su mirada que aun no acababa de entender y tal vez nunca podría, a pesar de su personalidad tan relajada y bromista había algo que lo mantenía alejado de los demás, no me refería físicamente sin no mentalmente, por eso seria imposible saber que es lo que verdaderamente estaba ocultando, pero si podía descifrar que tenia una gran armadura alrededor de su corazón- igual que yo- su presencia y su confianza en el mismo me dieron el ultimo empujón que necesitaba para volver a tomar control de mi cuerpo.
-Si, eso supongo- desde que lo conocí la noche anterior, esta era la primera vez que sentía una sensación cálida dentro de mi, expandiéndose lentamente, tomando completo dominio de mi ser- Pero sabes, calmarme no va a servir de nada aun necesito mis alas para llegar a casa.
-Por que no usas a Aru como yo Wizz- Aru?- ¿Para que?- se rio de mi como si yo fuera una niñita inexperta- Pues por que necesitas alas y ella pude transformarse y así no rasgaras la playera sacando tus alas- Claro y tu por que usas a wizz y no tus alas, si tu ropa esta diseñada al igual que la mía para no rasgarse- Si hiciera eso lastimaría el cuerpo de Daika ya que a diferencia de ti yo no tengo un cuerpo propio- Aquel comentario me causo una punzada de dolor, como podía hablar de eso con tanta naturalidad, pero aunque hiciera eso yo ya sabia que solo trataba de hacerse el duro eso realmente le afectaba podía verlo reflejado en sus ojos, tristes, llenos de añoranza y dolor ¿Qué estaba ocultando?.
Saque una pequeña pluma conmigo por si necesitaba hacer magia antes de transformarme, la tome cuidadosamente entre el dedo medio y el índice colocándola a la altura de mi nariz, cerré los ojos y la llame-Aru - unos segundo después una pequeña figura se postro en el suelo, irradiando una hermosa luz blanca que lentamente se fue apangando convirtiéndose en Aru.
-Kyu- sus ojos rojos me miraron poniendo una sonrisa en su cara al verme, cuando hacia eso era tan adorable a pesar de ser una pequeña ladrona de fresas.
-Necesito que te transformes en mis alas para poder a casa ¿si?-Kyu- Ese sonidito lograba subirme el ánimo cuando estaba solo o necesitaba ayuda. De inmediato la luz que irradiaba de su cuerpo comenzó a aparecer de nuevo pero esta vez cambiando de color, antes de transformarse completamente se coloco en mi espalda adoptando la forma de mis alas.
Me impulse con las rodillas y en unos instantes ya sentía la frescura del viento abrazar mi cuerpo. Mis alas se sacudieron bruscamente, mientras me levantaba por el aire. De un giro comencé a volar.
-Guau nada mal para tu primera vez- no bote el momento en el que el se planto junto a mi estaba tan Feliz que apenas y recordé lo que tenia que hacer.
-No conocer el futuro es lo que me da la expectativa de la vida bien pude haber caído, además no suelo dejar que eso me afecte si no funciona una vez siempre puedo volver a intentarlo- Nos miramos durante una fracción de segundo después mi mirada volvió a fijarse en Ame aun estaba respirando con algo de dificultad, tenia demasiadas razones para detener lo que fuera que estuviera haciendo esto.
-Eres bastante interesante te lo han dicho- no tenia nada que decir ante ese comentario, la única persona que me había dicho algo así era Lance, no tenia demasiadas razones para creerle, bastaba con mirarme al espejo para darme cuenta de eso.
Pretendí haber no escuchado y volé en dirección a mi casa, por la respiración de las personas a nuestros pies se nos estaba acabando el tiempo.
