Lo de siempre, Digimon no nos pertenece. Pero no por eso nos vamos a poner a llorar como las weónas, nosotras SÍ hacemos algo, usamos nuestra retorcida mentecilla para crear estas lindas historias. Sr. Akiyoshi Hongo... MUERA DE ENVIDIAAA!
Macho que se respeta
Capítulo II: Reconciliados
Mientras conducía la observó por el rabillo del ojo, Mimi iba furiosa aunque ella no le dijera nada, sus labios fruncidos y sus brazos cruzados la delataban. Además de que, no se dignaba en dirigirle la palabra y mucho menos a verlo.
Odiaba estar así con ella.
—Mimi —habló él sin obtener respuesta alguna…
La castaña descruzó sus brazos y se volteó, con suma indignación, hacia la ventana. Desviando la vista de ese rubio, era la última persona en el mundo que quería ver en esos momentos.
Tragó saliva. —Mimi —volvió a llamarla. Nada. Y de lo bien que la conocía, podía meter las manos al fuego y decir que estaba más irritada y molesta con él —Mimi… yo…
Calló de inmediato cuando observó que la aludida prendía el radio de su automóvil. ¿Creía que con eso guardaría silencio y no se disculparía? ¡Já! Qué poco lo conocía.
—Mimi —habló más fuerte, pero la castaña subió el volumen de la canción.
Ahí comprendió todo. La castaña no solo no quería escucharlo, lo quería matar… ella más que nadie sabía el odio que sentía hacia la música de Britney Spears. La diva no se saldría con la suya, así que bajó el volumen para hacerse respetar.
Pero ella, aún postrada en su enojo, subió el volumen antes de que él hablara, dejándolo boquiabierto.
Necesitaba darle una patada en las bolas para impedirle que hablara. —¿Puedes prestarme atención? —alzó el tono de voz.
"You drive me crazy I just can't sleep. I'm so excited, I'm in too deep crazy, but it feels"
Cantó Mimi, ignorándolo y mandándolo a callar.
Entrecerró los ojos, quería estrellar su cabeza contra el volante del auto, pero no… sería peligroso. Se resignó a escuchar más de Britney Spears y soportar la actitud de niñita mimada de su novia.
"Alright baby thinkin of you keeps me up all night. Tell me, you're so into me"
Siguió cantando.
En el transcurso a casa de Mimi aguantó dos canciones que en otras condiciones completamente sanas, para su salud, jamás hubiera escuchado: "Crazy" y "Baby one more time". Condujo un poco más rápido el auto para llegar más pronto, bajarse y terminar el calvario para sus oídos. Esperaba que su castaña novia, luego de haberlo sometido a esa tortura china, pudiese perdonarlo y así juntos dejar atrás la situación tan vergonzosa, triste y tan humillante para él.
La siguió hasta la puerta de su departamentoMimi caminaba delante de él, ya le estaba colmando la paciencia, estaba poniendo todo de su parte para disculparse y ella simplemente no quería oírlo. Una vez que abrió la puerta para entrar, la tomó del brazo para detenerla y que lo mirara.
—Mi amor, perdóname.
Trato de poner su mejor cara, la más amorosa y tierna. Mimi lo miró con simpleza y luego sonrió.
—Está bien —obviamente mintió.
Creyendo sus palabras se acercó para darle un besito y ella se movió para evitar el contacto.
—Buenas noches, Matt —se separó de él. Entró a su departamento y cerró la puerta, segura de que no iba a poder dormir.
El rubio se quedó parado fuera del departamento por unos momentos, negó con la cabeza y se fue. A lo mejor se tranquilizaba después y podrían hablar civilizadamente. Ojalá sea así.
Pasó toda la noche, solo con su soledad abrazando su almohada.
No supo si fue la culpa que no lo había dejado dormir bien o lo incómodo que resultó ser el maldito sillón, solo sabía una cosa… La había cagado en grande con Sora la noche anterior. Él lo sabía, sabía a la perfección que a su novia le había comenzado a doler la cabeza mucho antes de que él se tirara aquella frase del millón, ya se había quejado del dolor incluso antes de salir del departamento y en el bar lo había hecho de nuevo, pero había sido tan ciego y estúpido que las palabras de su querido y gran amigo le habían nublado la mente.
"—Finge que le duela la cabeza para no tener que molestarse después en fingir un orgasmo contigo."
Ahora que lo meditaba, si había sido bien estúpido…
Vio la hora en su celular, las 7:48 y nunca antes en su vida se había despertado tan temprano sin ayuda del despertador. Se levantó de aquel incómodo sofá, e incluso antes de pensar en ir a la cocina y comer algo, caminó sin pensarlo hasta la habitación de la que había sido desterrado y abrió la puerta intentando hacer el menor ruido posible. Sonrió al verla dormir aún.
Caminó en silencio por la habitación hasta el borde de la cama y se arrodilló frente a ella, apoyando ambos brazos sobre la cama. Ella dormía de lado y tapada entera, solo dejando ver sus ojos cerrados y su cabello un poco revuelto. Sentía unas ganas enormes de meterse en la cama con ella, abrazarla, ser abrazado y todos felices y contentos, sin embargo, la idea de no ser correspondido en su abrazo y más bien ser desterrado ahora no solo de la habitación, sino del departamento o incluso del edificio ganaba espacio en su mente. La sintió removerse un poco entre las sábanas, supo inmediatamente lo que ello significaba. Sora abrió sus ojos lentamente y al verlo frunció levemente el ceño. —¿Tai? —habló aún con pereza.
—Mi amor, perdóname.
Fue claro y directo, no quería nada más, solo su perdón. Sora lo miró con extrañeza, aún no estaba verdadera y completamente consciente de su entorno como para poder entender lo que el moreno estaba diciendo.
—Sora, por lo que más quieras, perdóname… Fui un tonto… Un maldito cerdo egoísta. —imploró él desde lo más profundo y honesto de su ser. Ella soltó una suave sonrisa, no fue muy visible pues aún seguía con las tapas hasta la nariz, pero ver como se elevaban sus pómulos fue suficiente para que Tai lo notara y él le respondiera con otra sonrisa.
No podía estar ni siquiera un día completo molesta con su novio, ni aunque hiciera la cosa más absurda, estúpida y maldita de la vida, ella simplemente no podía vivir sin él, lo necesitaba cerca, ya se había acostumbrado a estar siempre con él, incluso durante la noche varias veces se había detenido a pensar en ir a buscarlo o irse a dormir con él al sillón, pero por primera vez en su vida quiso que su orgullo tuviera voto en su decisión… No le duró mucho.
Con su mano izquierda tomó el borde de las cubiertas y las estiró, Tai lo tomó como una bienvenida a su cama después de toda una noche lejos de ella, apenas entró a la cama sintió como las sábanas cubrían su cuerpo y como Sora se apegaba a él para abrazarlo, abrazo que él no tardó en corresponder. Movió un poco su cuerpo hasta tener a Sora completamente sobre él, sonrió al escuchar una suave risita escapar de los labios de su novia ante aquel acto, luego la miró a los ojos, aún sonriente y acarició con suavidad su nariz con la de ella.
—Te amo Sora. —susurró él aquellas palabras.
Ella amplió aún más su sonrisa, cosa que al moreno le había encantado. —Yo también te amo Tai. —susurró también Sora para unir sus labios tiernamente a los de él.
Sintió sus fuertes manos recorrer toda su espalda bajo aquella holgada camiseta que usaba como pijama, luego bajar hasta sus costillas y avanzar hasta aquel lugar peligroso que le había traído problemas la noche anterior, por lo mismo, pensó ella, él se había retractado de aquel recorrido y subió sus manos nuevamente a su espalda para finalmente situarlas en sus caderas. Ella sonrió contra sus labios, sin intensiones de romper aquel embriagante beso, sin embargo lo hizo y se incorporó quedando sentada prácticamente sobre su increíblemente atractivo novio. Mordió sus labios al verlo así desde su perspectiva tan privilegiada y aún más lo estaban siendo sus manos, que tenían la dicha de tocar aquellos perfectos abdominales. Conforme iban subiendo sus manos, y por ende, sus caricias, iba repartiendo besos por su abdomen y su pecho, y de paso, escuchando como por los labios del moreno escapaban leves suspiros. Subió hasta su cuello a medida que pasaba sus manos por sobre sus brazos hasta encontrarse con las manos de él y entrelazarlas con las suyas, del cuello pasó hasta su oreja derecha para morder juguetonamente su lóbulo, volvió a sus labios, ésta vez lamiendo con toda la sensualidad del mundo su labio inferior.
Él no lo toleró más y atrapó los labios de Sora entre los suyos a medida que abrazaba su estrecha cintura y la rodaba en la cama para quedar ahora él encima de ella, y ahora ser ÉL quien le haga sentir toda esa lluvia de sensaciones que tanto deseaba, haría que viera estrellas, miles de estrellas, constelaciones completas. Desataría toda su pasión, la dejaría loca y cansada, sin poder levantarse durante todo el día, y él tampoco podría hacerlo, se quedarían en la cama todo el día demostrándose todo el amor que sentían el uno por el otro.
Sora estiraba levemente su cuello a medida que Tai repartía besos y leves mordiscos en él. Tai por su parte temía que con cada suave gemido que emitía Sora, él ya no pudiera controlar a la bestia sexual que llevaba dentro, pero tenía que hacerlo, muy macho era él, pero ante todo era un caballero con su dama. Bajó tranquilamente sus hasta su clavícula mientras sus manos subían ya más confiadas por el estómago de la pelirroja.
Todo era perfecto, no podía serlo más, o al menos eso pensó él hasta que todo se derrumbó con el maldito sonido de su celular, nunca antes había odiado tanto la canción "I Miss You" de Blink 182. Él bufó resignado ante las notorias acciones de Sora por contestar.
—¿Si? —respondió ella a la llamada algo agitada, lo que le causaba mucha gracia a él, tanta que se acercó a ella de modo sugerente, más específico, acercó su rostro hacia su cuello y pasó su lengua desde el inicio de éste hasta el lóbulo de su oreja, se dio por satisfecho cuando Sora se estremeció y tuvo que morderse el labio para no dejar escapar un suspiro que más bien pareció orgasmo y cuando ya había recuperado en algo su compostura comenzó a pegarle manotazos. Él como modo de defensa se cubrió con las sábanas mientras cubría su boca para evitar soltar una carcajada ante la sensual reacción de su linda novia. Salió de su escondite una vez que ella dejó de hablar y cortó la llamada.
—¿Quién era? —preguntó curioso.
—El profesor Namura… Quiere que vaya a tomarle un examen a los de primero porque él no puede, tiene que viajar ahora mismo a un congreso en Hokkaido.
—Oh, qué pena por el pobre profesor que no conozco… —dijo aferrándose a la cintura de Sora. —Sus alumnos estarán felices porque hoy no tendrán examen.
—Tai, tengo que ir…
—¡¿Qué? No… —más que una negativa de parte del moreno parecía más una sugerencia o una petición, con puchero incluido. Sora lo observó conmovida, adoraba lo inmaduro que podía llegar a ser Tai a veces, como cambiaba tan drásticamente sus actitudes, pasando de ser todo un macho recio en un momento, a ser casi un niño de un segundo a otro. Simplemente lo amaba.
—Mi amor… —habló ella incorporándose y llevando ambas manos hasta su rostro, obligándolo a verla. —Te prometo que apenas llegue terminamos lo que empezamos ahora, ¿sí? —dicho esto unió sus labios a los de él, en un beso ni tan fugaz ni tan largo como le hubiese gustado, se separó de él y le sonrió con dulzura. —Te amo. —dijo ella para luego levantarse y caminar en dirección al baño.
En cualquier otra circunstancia, él la hubiera seguido al baño y aprovechar la ducha como testigo de la demostración más clara de su amor, además había que ahorrar agua, ¿no? Sin embargo no había dormido bien en la noche, había extrañado su cama en demasía… Y ya se encontraba en ella, tapado y calientito… Tenía que aprovechar. Cerró sus ojos, se tapó prácticamente igual como estaba Sora en la mañana y se dispuso a recuperar unas horas de sueño.
Hoy era el cumpleaños de Izzy y todos habían quedado de ir a festejarlo a su casa. Tenía que asistir, no podía quedarle mal a su pelirrojo amigo y además, tenía que ver a Matt y hablar con él para disculparse.
Anoche, mientras intentaban llegar algo más que unos apasionados besos y un leve toqueteo, pasó algo extraño. Ese algo extraño le había pasado a su novio. Cuando menos lo pensó ese algo se había apoderado del rubio paralizándolo y haciendo que no pudieran dar el siguiente paso hacia la acción. ¿Qué era? Eso es lo que quería saber y su novio no cooperó para decírselo. ¿Acaso era miedo? ¿Pero de qué? Si no era la primera vez que lo hacían…
Abrió la puerta de su clóset. Cerró con fuerza sus ojos ante el fuerte estornudo que soltó, todavía no abría los ojos cuando de nuevo, la necesidad de expulsar aire por su nariz y boca apareció. Uno, dos y tres estornudos… no tenía por qué darle importancia.
Miró aquella blusa fea que le había regalado Matt, una negra, cuello en v, con un sello blanco y unas letras rosas que decían "Ramones", una banda que tanto le gustaba a su novio. Esa se pondría, por más que la odiara, tenía que hacer méritos para que el rubio la perdone. Porque además de que lo torturó todo el camino con la música que él odia, que lo ignoró y prácticamente le dio con la punta de su zapato.
Lo humilló.
"—¡Qué no! —exclamó apuñando con fuerza sus manos —no vas a ningún lado, es de noche puede ser peligroso —la chica lo miró desafiante —te… te pueden violar.
—¡Al menos sí haría algo! —sonrió maliciosa."
Se avergonzó de sus palabras. Se arrepentía de habérselas dicho a Matt, de esa forma y en esas condiciones. Tenía que hacer algo para enmendarse y ponerse la blusa de "The Ramones" era buena idea, el rubio siempre le reclamaba que jamás se la había puesto. Hoy era el día para estrenarla.
¿A caso se iba a resfriar? Se preguntó al terminar de estornudar, era como la décima vez en poco tiempo.
(…)
Prendió el quinto cigarrillo de su mañana. Nada como el tabaco para relajarlo, por así decirlo. Inhaló del humo del cigarro, bendito sea el ser que lo inventó. Bendito sea por alivianarlo poco.
Toda la sala apestaba a humo, no le importaba y mucho menos le molestaba. De seguro el paraíso tenía ese distinguido y embriagante aroma. Era, definitivamente, el elixir de la vida.
Se había levantado temprano, luego de que ocurrió la noche anterior le fue imposible descansar lo suficiente. Se reclamaba así mismo ser tan mediocre y no poder cumplir con su novia y ella estaba furiosa contra él, con justa razón. Se merecía eso y más… y ¿Qué clase de macho hacia lo que él?
Ahora tenía que cumplir con dos cosas. Una: reconciliarse con ella y dos: satisfacer todos sus sueños de cama y asimismo, demostrarse que él es un hombre hecho y derecho, capaz de provocarle cualquier sensación cósmica en su cuerpo con cada beso, roce y caricias. Para ahogarse juntos en el placer de la noche. Mimi no tenía necesidad de fingir nada estando él presente.
Fuerte, viril, potente y completamente apto de darle más, más y más. Hasta que sus cuerpos sudorosos no aguanten.
"—¡Al menos sí haría algo! —sonrió maliciosa."
Okay. No… ella fingía. Lo engañaba, desde siempre, él era un inepto… incapaz de satisfacerla, por más feo que sonara, era verdad. Por eso ella, harta de su inutilidad, le gritó a él, y pronto sería a los cuatro vientos, que él era un hombre… mejor dicho. Que NO era un hombre, ya que no podía regalarle ningún momento de placer desenfrenado. Y ninguna pincelada.
Alguien llamaba a la puerta desde hace rato, no tenía ganas de ver a nadie, aún no, pronto tendría que verlos a todos y sobre todo a su mejor amigo, que lo más probable es que él haya tenido éxito y por lo tanto, tendría que aguantar su sonrisa socarrona todo el rato.
Con el ceño fruncido y desganado, apagó el cigarro en el cenicero para abrir la puerta. Una figura femenina estaba parada. No esperaba verla tan pronto. Mimi lucía sonriente… entrecerró los ojos, algo andaba mal. Estaba molesta con él, no era normal que ella lo buscara, él tenía que buscarla a ella.
¿Se reía de él o qué?
Necesitaba otro cigarro y pronto.
Cuando Mimi entró al departamento observó a su novio, que se sorprendió al verla, pobre. Su refinada y delicada nariz pudo percibir un singular aroma, la sala apestaba a cigarro, antes de echarse la culpa y recriminarse lo mala novia que era comenzó a arrojar forzada e involuntariamente aire por la nariz y la boca. «Es el humo del cigarro.» Pensó una vez que su espectáculo de estornudos había terminado…
Matt no pudo evitar verla con preocupación a lo que ella prefirió sonreír, para tranquilizarlo y luego verlo con arrepentimiento.
Matt retrocedió un poco, no entendía mucho… tenía ¿miedo? Mimi solo podía estar ahí con él para…
Sintió como unos delgados brazos se aferraban a su cuello con fuerza, envolviéndolo en un abrazo. Él dirigió sus manos a su cintura, correspondiéndole.
—Amor, siento todo lo que te dije ayer —comentó alzando un poco la vista para verlo. Él no dijo nada —y lo que te hice —se sonrojó ante tal tortura; ponerle música de Britney Spears.
Matt ladeó su boca. La pregunta era ¿él debía disculparse por su desafortunado episodio?
—Lo siento, perdóname. Estaba enojada, no supe lo que decía —no lo dejó hablar, sabía que eso era poco para enmendar su atrocidad —me siento avergonzada por cada una de mis palabras —con sus manos tomó el rostro del chico —en verdad, nunca quise hacerte sentir mal y mucho menos tratarte así, no te lo mereces. Tú eres tan bueno, lindo y tierno conmigo —acarició su mejilla —estoy arrepentida, perdóname.
Le creía y la perdonaba. No podía estar enojado con ella. Y en un rápido movimiento chocaron sus labios, sellando el momento con un dulce y cálido beso, el cual no duró tanto debido a un leve ataque de tos de la castaña… para Matt eso significó algo, Mimi sería víctima de un resfriado.
—El humo del cigarro me va a matar. Pobrecito de ti —dijo con pena —estuviste fumando como alma que lleva el diablo. Ay lo siento —lo volvió abrazar —¿Amor no viste lo que traigo puesto? —esperaba que le comentara algo de su blusa, la que él le regaló y que se puso por él.
—No —a lo mejor y sí, tanto humo la estaba haciendo estornudar y toser….
Ella rápidamente se despegó de él, puso sus manos en la cintura para que observara con detalle… Él sonrió ampliamente, esa sonrisa que pocas veces regalaba.
—Te ves hermosa —esta vez el rubio se acercó a ella para abrazarla y besarla nuevamente —y no quiero que te la quites, esa es mi condición —finiquitó arrebatándole la posibilidad de cambiarse de ropa.
—Está bien —sonrió ella, más le valía pensar así, tremendo sacrificio y pecado de moda estaba cometiendo por él —este día te voy a consentir.
No le agradaba la idea. Su plan era ser la mejor novia del mundo, pero bien vestida. Es decir, si ya la perdonó, volvería a tener estilo. Pero Matt leyó bien su jugada, no podía negociar, tenía que resignarse a la idea de traerla puesta todo el día, que los Dioses la perdonen y que todo sea por la causa.
—¿Y qué?
—¡¿Cómo que "y qué"?
Ya le estaba costando más de lo que había pensado sacarle información a Tai. Bufó indignado ante su estupidez.
—¿Cómo estuvo anoche? —le preguntó él a su amigo como que no quería la cosa, debía investigar si su amigo había corrido con la suerte que él no, y de ser así, mentir para no quedar en vergüenza.
—¿Cómo crees tú? —Ok, esa era una obvia respuesta a que Tai SÍ había tenido la suerte que él no. —Anoche la hice ver estrellas. —comentó dándose aires de grandeza mientras movía sugerente sus cejas y así aportarle más énfasis a la masculina sensualidad que había demostrado la noche anterior con su novia.
El rubio simplemente levantó ambas cejas y oprimió sus labios, se sentía como la peor basura del mundo, incapaz de llenar a su novia de aquellas emociones que la harían explotar de placer, incapaz de hacerla ver estrellas como alardeaba Tai…
—¿Y tú qué tal? —preguntó esta vez Tai para luego darle un sorbo a su cerveza y adoptar una posición totalmente despreocupada, apoyándose en la barra de la cocina, como queriendo ocultar aquel espantoso nerviosismo que lo atormentaba entonces. No tenía idea como, pero no había titubeado ni nada al decir aquella, para él, notoria mentira, y para su suerte Matt tampoco lo había descubierto. El rubio sonrió, lo cual para él no era nada bueno, sino todo lo contrario.
—Excelente. Pero no terminó en la noche, fue tan fantástico que en la mañana cuando despertamos quería más. Y yo no iba a negárselo. —respondió él como todo un macho recio que dejaba a su dama satisfecha… Por que había que darles a las mujeres lo que pedían, no era de un caballero negárselo, o al menos así hubiese pasado de haber sido cierta la historia.
Ambos asintieron sin más, creyendo que el otro había creído fervientemente su posición, que el otro era una especie de Dios del sexo y sintiéndose como basura consigo mismos por no satisfacer los deseos sexuales de sus novias, por ser tan mediocres que ni siquiera habían sido capaces de hacer al menos la mitad de lo que ambos presumían. Cada quien tomó su botella de cerveza y se la llevó a la boca, y hasta ahí había llegado la conversación y el alarde hasta que su atención fue llamada por la audible y contagiosa risa de Mimi y Sora en la sala, a unos metros de ellos. Ambos voltearon hacia sus novias, intrigados sobre su graciosa conversación… ¿Qué podía ser tan gracioso para que rieran de esa manera? De pronto Tai comenzó a toser desesperadamente mientras que Matt no hacía más que parecer un zombie cualquiera, con los ojos muy abiertos, en estado de shock. Solo había un motivo para tal risa, y era que se estaban burlando de él, de su asqueroso desempeño de anoche. Seguramente la situación sería la siguiente:
«Mimi: Estábamos de lo mejor anoche, y se quedó estático, se le olvidó como tener sexo. ¡Jajajajaja!
Sora: Jajajajaja ¡Pobre estúpido!»
Se sentía como la peor escoria del planeta, y los comentarios siguientes de Tai no le ayudaron mucho, sin embargo él sabía actuar.
—Mira como se ríen… Seguramente están felices por todo lo que les hicimos sentir anoche. —comentó el moreno soberbiamente. Tan soberbio le salió que Matt, pese a ser su mejor amigo y conocerlo casi tanto como Sora, no se había dado cuenta de que con toda aquella soberbia y aires de grandeza ocultaba su triste realidad, que era un pobre y triste huevón que no había sido capaz de darle placer a su novia la noche anterior, por eso, y solo por eso Sora había tenido que fingir un dolor de cabeza, para que él no siguiera dando lástima… Seguramente eso era lo que Sora le estaba comentando a Mimi en ese momento y por eso se reían tanto… Algo como:
«Sora: Tuve que fingir un dolor de cabeza, pero es tan terco que seguía dando lástima, jajajaja, así que lo mandé a dormir el sillón para que no se siguiera humillando más. Jajajaja.
Mimi: Jajajajaja ¡Pobre Imbécil!»
Basura, escoria, mediocre… Eran unas de las palabras que lo definían perfectamente en ese momento. Todo estaba podrido para él… Todo se había derrumbado en su vida. Su novia se estaba riendo de él con su mejor amiga prácticamente en su cara, ¿acaso no tenía vergüenza de lo cruel que estaba siendo? Quizás la vergüenza debería sentirla él, de partida era su culpa no rendir como un buen macho en la cama… Ni siquiera había dormido en su cama, sino en un sillón todo incómodo, pero Matt no podía saberlo… Si bien era su mejor amigo, él muy bien sabía que como mejor amigo no perdería la oportunidad de molestarlo y restregarle en la cara lo mediocre que era, no como él que seguramente había dejado prácticamente muerta de cansancio a la castaña, y ella estaba tan agradecida que no encontró nada mejor que ponerse la blusa de "The Ramones" que el rubio le había regalado tan amablemente en su cumpleaños y que ella había repudiado con todo su ser… Y para su uso ahora, él tenía tres grandes razones: Nº1 Mimi ahora era una gran fan del grupo. Nº2 Mimi usaba la blusa como algún modo de disculparse con Matt por algún error que había cometido. Nº3 Mimi estaba agradecida por aquella noche se placer y sexo desenfrenado que su novio le había hecho pasar… Sin duda la tercera era la correcta.
—¿Qué les pasa a ustedes dos, por qué esas caras? —preguntó Izzy parándose en medio de ambos, rodeándolos con sus brazos.
—Nada… —respondieron los dos al unísono. El pelirrojo rió y negó con la cabeza suavemente.
—No crean que soy estúpido, es obvio lo que pasa aquí. —habló él. Y fue como un balde de agua fría para ambos, nuevamente Tai comenzó a toser y Matt volteó hacia su amigo impresionado. ¿Cómo era posible que supiera? ¿Mimi se lo había dicho también? —¿Crees que no noté que Mimi está usando la blusa de "The Ramones" que le regalaste en su cumpleaños… Hace DOS años…? Algo extraño pasa aquí…
Nuevamente unas risas femeninas opacaron su conversación, y junto con ello, sus miedos reaparecieron. Mimi y Sora se acercaban felizmente a buscar algo a la nevera. Tai observó las acciones de su novia, al parecer pasaría por su lado sin pena ni gloria, lo dejaría como un vil y pobre tonto ignorándolo completamente. ¡PERO NO! Él no la dejaría. Abrazó a la pelirroja por la cintura, impidiendo su paso. Ella rió ante la acción y correspondió a su abrazo, además se había agachado para besarlo tiernamente en los labios.
Matt miró a la feliz pareja, eso daba por hecho que lo que le había dicho su amigo antes, eso de que la había hecho ver estrellas, no era para nada mentira. Sora y él se veían muy felices, demostrando su amor sin ningún pudor y a vista y paciencia de la gente sin importarles nada. Tragó saliva ¿Y si Mimi no lo tomaba en cuenta? Quedaría en vergüenza, al descubierto y propenso a las constantes burlas de su amigo por no ser tan macho como él, se daría cuenta que su versión era una completa falacia y que, de hecho, no había cumplido con sus obligaciones de hombre.
—¿Jugo de naranja? —preguntó la castaña ya con el envase en sus manos y aún con el refrigerador abierto.
—Sí, —respondió Sora. —para el vodka.
Dicho esto Mimi cerró la nevera y se dispuso a caminar nuevamente hacia sus lugares en el sillón, no sin antes, para la suerte de Matt, darle un beso en los labios, no tan apasionado como el que le había dado Sora a Tai, pero que sirvió para tranquilizarlo. Luego observó como Sora volvía a besar fugazmente los labios de su novio y deshacía su abrazo para volver caminar hacia el sofá con su amiga, seguramente a seguir hablando de su pobre desempeño en la cama.
Basura. Así se sentía, y sin saberlo, pero el amigo a su lado se sentía exactamente igual que él al ver como había sido de Mimi la iniciativa de ir a demostrarle su afecto a su novio. Él no había tenido que obligarla prácticamente como lo había hecho con Sora él. En resumen… ¡Basura!
—Creo que hicieron bien su trabajo anoche… —comentó el pelirrojo moviendo sus cejas sugerentemente. Palmeó las espaldas de ambos para luego volver con un grupo de amigos.
Ambos vieron como Izzy se alejaba de ellos, y ambos pensaron lo mismo: que el maldito humor negro del pelirrojo algún día los mataría. Los dos sintieron como su cara se desfiguraba y su imagen de macho recio y complaciente se derrumbaba ante sus ojos. Tai y Matt se miraron por unos segundos, creyendo que estaban frente a una especie de eminencia en la cama, por satisfacer a su mujer. Los dos le dieron el último sorbo a sus respectivas cervezas.
Y bueno. Así concluye otro capítulo más de MACHOOOOO que se respeta xD Estos machos no se hacen respetar u_u Pero bueno, con el tiempo lo harán, o al menos lo intentarán xD
Nuestros machos ricos siguen sin encontrar el momento perfecto para dejar en claro toda su sensualidad y hombría, tienen más mala suerte los pobres weónes xDDD Más encima sus mujeres fingen, se sienten como basura, como la peor escoria del mundo :( Pobrecitos... (6) xD
Bueno, recibimos más de 10 reviews, por lo tanto HABRÁ LEMON! :D Pero no en éste capítulo, más adelante :) Lo malo es que nosotras somos súper tincadas, y si se nos da la gana lo vamos a borrar por diversos motivos... Por que cagó el computador (Row), porque no nos gusta (Row) xD, porque lo encontramos feo (Len), porque lo "releemos para ver qué le podemos mejorar" (Len) entre otros... Y ahora sumaremos una nueva razón, ni no superamos el número de reviews del capítulo anterior, el lemon sufrirá las consecuencias xD MORIRÁ! (6) Así que si aman el lemon, si les gusta :A Más les vale que hayan más RR xDDD La weá mala :B
SALUDITOOOOS :D
Guest 1 (?) Sr/a anónimo xD Aquí está la continuación, y cuidado, porque éste fic ya tiene dueñas... Literalmente xD Guest 2 (?) NN xD Tai es weón y Sora también :D Aquí está el 2do capítulo, espero que guste :) Y para los dos anónimos... Dejen un nombre o algo D: Para no tener que inventar los nombres nosotras xD Natsuki Aiko Esperamos que haya sido más interesante que el anterior D: Si no, nos cortamos una xDDDD LadyMimato La escribimos las dos :) Row la parte Mimato principalmente, y yo (Len) el Taiora, aunque igual hay de todo un poco xD Si vieras nuestros historiales... Las ideas vuelan xD Y créeme, nosotras nos dimos con una piedra en el pecho al escribir eso xD pero todo es parte del show :D PíaLinda (x2)(que no sabe de RRs cortos ni de como poner un enlace en FanFiction xD como yo D: okay) "Con su título, además de acordarme, no sé por qué e_e, del video de Germán xDDDDD, Vah e_e que raro... xDDD me acordé de un teleserie que dieron xDDDDD Ahora gracias a ustedes me imagino a Tai y a Matt bailando como machos xD Igual no es malo :L" MACHO MACHO MACHO, yo soy un macho firme y planta'o y vengo de pura cepa yo soy un macho muy bien para'o :L xDDD También me los imaginé bailando así 1717 "Que es maricón Matt, debería unirse al gremio de los machos y luchar para que las mujeres dejemos de fingir, porque si fingimos es solo para subirles el ego a la tropa de weóna, y eso no debería ser pega de nosotras, deberían perfeccionarse ellos, los pelotudos, si para las únicas weás que sirven los hombres es para arreglar las cosas que se echan a perder en la casa y para tener sexo, aunque ni para eso porque existen los consoladores :D"Ah, bueno... Cuanto sapbe xD Le voy a decir a tu pololo xDDDDDDD Cuando aprenda a hablar italiano o francés ._. OK! :E "xDDDDDDDDDDDDDDDDDD Puta las weónas! De dónde mierda les salen tantas weás chistosas para escribir? LAS AMO" Y nosotras a ti :A Nos encanta leer tus testamentos xD Nos reímos mucho con tu bipolaridad y tu calentura D: IVYMON Para que veas tú lo manejables que son los hombres... Es bueno saberlo ;D Sophie xDDDD "Leen tenías razón, es algo más para la risa que calentón" Ya vendrá lo calentón 1717 HOY NO D: Y créeme que hemos intentado escribir cosas serias... Y NO PODEMOS! xD Perdón por hacer que la gente te mire como una loca desquiciada y psicópata xDDDDD Lo bueno es que mañana es domingo :D esperamos que no tengas que salir por ahí y que lo leas en la comodidad de tu casa, para que puedas reírte como una loca desquiciada y psicópata y que solo tu familia te vea como tal :A Fatyyyyy xDDDDDDD Todavía no resuelven sus problemitas, ni logran recuperar su dignidad xD Pero son tan orgullosos que ante los ojos de todos siguen siendo unos machos seguros de si mismos ;D Por weónes les pasa, por querer ser unas bestias sexuales y no pensar en sus dulces damiselas! JUM! Y el dolor de cabeza es la excusa más usada xD sirve para todo (6) Espera sentada la siguiente actualización :Z xDDD Guest 3 (?) Sr/a amigo imaginario Gracias :) MimatoxLove Oye, si no tomamos todo a la chacota tampoco, tenemos nuestro lado serio y recatado también... MENTIRA xDDDDDDDDDDD Aria05 Haz fila porque estamos todas peleándonos por consolar a Tai :L xDDDD Ya no esperes más por la actualización AQUÍ ESTÁ :D Ahora espera paciente por la siguiente e_e demorará, xD no mentira :B
Que lindos RRs *-* Ustedes nos hacer ser mejores personas con sus palabritas hermosas de aliento xD Seguiremos escribiendo tonteras para que se rían, aunque quedemos como unas locas que no tomamos nada en serio, no importa :D
Cuídense y gracias por leer *-* Seguimos siendo unas cartuchas pero igual habrá lemon lalalala~ xD
Row&Len
