Titulo: All I Wanna Do (Capítulo 3)

Rated: NC - 16 (M)

Categoría: Romance/Drama

Palabras: 1,242

Notas: PERDÓN por el infinito retraso de este capítulo, pero tuve un bloqueo mentar grande y me puse a escribir otra historia (que después publicaré), pero eso es otra historia xD. Les agradezco a todos los que siguen leyendo esta historia y me dejan su review, créanme que es alimento para mi ser. :D

Los dejo con el capítulo tres. Espero les guste y me hagan saber que les pareció.

¡Ahora si, a leer!


CAPÍTULO 3: REVELACIONES


Los días habían pasado y esa mañana comenzaba con la espera de la boda de Rachel y Santana.

Kurt se encontraba en la cocina de su departamento desayunando en compañía de su novio, Blaine solo lo miraba mientras depositaba su desayuno a medio terminar en el fregadero.

– Lo sé – dijo Blaine acercándose a la mesa otra vez y sentándose frente a Kurt quien bebía en ese momento de su vaso de jugo de naranja.

– ¿Saber qué? – cuestiono el castaño aun sin mirar a su novio.

– Que estuviste con alguien más hace más o menos un mes, Kurt – Blaine se encontraba sereno, como si fuese una típica conversación en la cocina.

– ¿Qué? – escupió Kurt al mismo tiempo que el jugo se estancaba en su garganta, logrando por unos segundos que se ahogara. – ¿De que estas hablando, Blaine? – preguntó mientras calmaba el ataque de tos que había seguido de su primera reacción.

– Tenias el cuello lleno de chupetones cuando regrese al departamento esa mañana, ¿recuerdas?... recién despertabas así que no hubo tiempo de que las cubrieras. No le di importancia porque bueno, no hemos sido la pareja perfecta este último año – se detuvo para soltar un suspiro y mirar hacia Kurt, que se encontraba aun sin creer lo que su novio le decía. – Pero, estas últimas semanas estuviste distante, ya ni siquiera peleábamos – dijo con una media sonrisa irónica – supuse que ese encuentro te había provocado algo y yo solo… quería que supieras que no…. no estoy enojado contigo, Kurt. –

– Yo… Blaine no es… yo estaba… – intento decir Kurt, pero las palabras no salían de su boca.


Pasaba del medio día cuando el salón donde se realizaría la boda comenzaba a llenarse completamente. Sebastian no había creído en las palabras de Rachel hasta que entro al lugar y vio a toda esa gente acomodaba esperando por las novias; ¡Era demasiada gente!, pensó él mientras se re acomodaba la corbata.

Se suponía que tenía que entrar de la mano de Santana, por eso era que esperaba en la parte de afuera, frente a una gran puerta de color blanco. Ya casi era la hora de la ceremonia, no había ninguna señal de que fuese a comenzar. Rachel y Santana estaban impuntuales y a al rubio no le gustaban mucho estas ceremonias… o esperar por ellas.

Su celular sonó, mostrando un mensaje de Santana:

- Vamos retrasadas, espéranos en la puerta con Kurt (el padrino de Rach), y no te desesperes Smythe, puedo olerte desde el auto. xx –S

¿Y yo como rayos voy a saber quién es el otro padrino?, pensó Sebastian mientras esperaba al impuntual desconocido.

- Puedes al menos decirme como es ese tal Kurt? – S

La respuesta a ese último mensaje no llego, o al menos no a tiempo, habían pasado diez minutos y Sebastian seguía esperando cuando noto que un hombre se acercaba de prisa hacia donde él se encontraba. Ese debe ser Kurt, pensó.

– …¿Eres el otro padrino? – comenzó el hombre acercándose más a Sebastian.

– Si, Sebastian Smythe, – dijo Sebastian estrechando la mano del hombre que supuso era Kurt. Era de estatura baja, cabello negro cubierto por una generosa cantidad de gel, traía un traje color negro y a decir verdad… era bastante guapo. – Tú debes ser Kurt…. –

– No, Kurt es mi… novio, mi nombre es Blaine Anderson, Kurt se encontró con Rachel y Santana en el estacionamiento, ya vienen para acá, – explico Blaine extendiéndole una sonrisa sincera a Sebastian.

– Gracias al cielo que ya están aquí, estaba comenzando a desesperarme, – dijo Sebastian con un tono de alivio. Ya nada podía salir mal, ya sus amigas estaban aquí.

– No te preocupes, ahora lo peor que puede pasar es que Rachel se resbale con el vestido – comento el peli negro, haciendo que ambos soltaran una pequeña carcajada.

….

Después de varios minutos perdidos acomodando una y otra vez el vaporoso vestido de Rachel, me apresure a avisar a todos en el salón que ya comenzaría la ceremonia, me encontré con Blaine aun en la puerta así que supuse que me estaba esperando.

– Ya están listas, solo quieren que revise que todos estén sentados haya dentro y… – dije a medias. Me quede mirando la escena que se mostraba frente a mí. Me quede viendo a los dos hombres que se encontraban juntos, riendo de algo que yo no sabía que era…. ¿Qué hace ÉL ahí?, hablando con mi… novio como si nada. Es la segunda vez que me lo topo desde aquella noche, ¡ME ESTA SIGUIENDO!

– ¡Hey!, te estábamos esperando – dijo Blaine, mirándome. – Él es Sebastian, es…

– ¿Me estas siguiendo o qué? – me acerque sin dejar que Blaine terminara su dialogo, llegando hasta donde aquel desconocido (Sebastian) estaba. – ¿Qué haces tú con él? –

– Yo… no… ¿tú? – balbuceo Sebastian, mirando hacia todos lados.

– ¿Ya se conocían? – de pronto recordé que Blaine también estaba entre nosotros, se acercó a la escena mirándome con una ceja levantada. –Eso es genial, al menos los padrinos de la boda se conocen…. –

¡Mierda, él es el otro jodido padrino!

– ¿Quiénes ya se conocían y por qué tardas tanto, Kurt? – pregunto Santana, entrando de la mano con Rachel.

– Kurt y Sebastian ya se conocían, creo… – explico Blaine, mirando la cara de ¿pánico? que ahora mostraba Sebastian. – ¿Pasa algo, amigo? – pregunto refiriéndose a Sebastian.

¡No le digas amigo!

– Genial, así ya no tengo que presentarlos – exclamo Rachel acercándose a mí. Tomo mi mano y nos encamino a la entrada. – Apresúrate Blaine, tienes que estar entre el público justo ahora… –

¿Cuál jodido público, Rachel? ¡Es una boda, no Broadway!

Okay, definitivamente ya estoy entrando en pánico, pensó Kurt siguiendo a su amiga.


Unas horas antes de la boda…

– Yo… Blaine no es… yo estaba… – intento decir Kurt, pero las palabras no salían de su boca.

– No soy tonto, Kurt. Nuestra vida como pareja ha caído a lo más profundo y ni tu ni yo hemos intentado sacarla – explico Blaine después de mi clara falta de poder explicar algo. Técnicamente, él estaba en lo cierto, este último año había estado basado en peleas y sesiones de sexo para tratar de reconciliar una relación que ya no era una algo así. Solo éramos el cascaron de lo que fuimos.

Pero, ¿esa es la razón por la que no se ve molesto?

– ¿Estás enojado conmigo – pregunté alzando la mirada, él se veía tranquilo, se movió un poco en la silla y me sonrío.

¿POR QUÉ SIGUE SONRIENDO?, LE FUI INFIEL, CARAJO…

– No, Kurt. No estoy enojado contigo… sería un completo hipócrita si te dijera que estoy enojado. – dijo y durante unos segundos medito sus palabras. – No es que yo te haya sido infiel, porque jamás lo hice, pero también soy culpable de todo esto – explicó mirándome. Acerco sus manos a las mías que ya reposaban en la mesa, las tomo y apretó un momento… – Tu y yo nos merecemos algo mejor, ¿sabes?...

– Tu eres el que merece algo mejor, Blaine Anderson – respondí acercando mi mano a su mejilla. –¿Podrás perdonarme? – pregunté, tenía miedo.

– No puedo estar enojado con mi mejor amigo…

...

TBC


¿Que creen que pueda pasar en la boda?