Tercer cap.

Definitivamente, estaba en una crisis con Sucrette, ella me causaba… Ansia, deseos por beber de ella y lujuria, no sabría que elegir… Al cabo de un Rato de haberme sentado y aclarar mis pensamientos, una señorita se sentó a mi lado.

-¿Quién te hizo esa máscara? Es hermosa, me interesaría conseguir una parecida las he buscado por todos lados, pero por estos días es difícil-Dijo ella, yo miraba al suelo así que levante un poco mi rostro y le regalé una sonrisa.

-Un amigo- ella me devolvió la sonrisa.

-Oh, nada más mira esos ojos… Son… preciosos, deberías considerarlos un tesoro.

-Claro que lo hago. Disculpa, pero debido a las máscaras no sé quién eres ¿Podrías decirme?-dije, tratando de ocultar la verdad.

-Soy Aghata Cleirmont, pero no digas que te conté- le sonreí. ¿Aghata? ¿Cleirmont? Tenía a mí frente a la tía de Sucrette, una mujer de unos 20 años como máximo, esto era una gran oportunidad… Pero, ¿Cómo lo aprovecharía? ¿Intentando el consejo de Kentin de nuevo? Tal vez pueda funcionar…

-Mi lady, ¿podría enseñarme toda la mansión? Realmente he tenido bastante curiosidad-dije mirándola fijamente a los ojos, la sonrisa de Aghata se desvaneció-puede confiar en mí, no me interesa el dinero. Ya sé que lo único por lo que la planta de arriba está prohibida, es por los ladrones-Insistí.

-Si es así…-dijo ella un poco dudosa, el semblante de su sonrisa se había transformado a una seria-Claro que puedo, pero recuerda que al igual habrán guardias por doquier-No es como si eso me importara. Nos levantamos del asiento y nos dirigimos a la cocina-por aquí-susurró ella, había un guardia que bloqueaba unas escaleras del segundo piso, pero gracias a Aghata, una familiar con tanta importancia nos dejó pasar. Su sangre no me distraía para nada, no tenía ese aroma... como el de Sucrette. Pasamos por un pasillo amplio, donde estaban todas las fotos de su familia.

-Por aquí hay un estudio- dijo ella señalando a su derecha, continuamos caminando y abrió la puerta de una habitación.-La habitación del rey- continuó caminando y abrió otra puerta-Esta es la de Sucrette, pero al parecer no está ella aquí- Yo me silencié, Aghata Salió y abrió la de enfrente-Y finalmente mi habitación, esta planta no es tan grande, ya que solo se encuentran los cuartos y un pequeño estudio a comparación con la planta de abajo-ella entró a su habitación y yo después, cerrando las puertas.

-¿Qué intentas hacer?-preguntó ella con voz seductora, ¿Qué pasaba con las mujeres en esta época?

-No lo sé…-susurré sentándome un asiento que había en la esquina. –Desde hace bastante tiempo te he estado observando… Y Creo que terminé enamorándome de ti-Susurré sonriendo mientras la miraba fijamente. Ella se quedó mirándome también-Desde que te vi, Me pareciste un ángel, un ángel tan seductor, lleno de belleza y sensualidad-dije, Claramente muchas mentiras. Ella se volteó mirando un cuadro, avancé hacia ella.

-Que tierno eres, ¿Cómo es tu nombre?

-Lysandro… Lysandro Ainsworth- Dije mirando el cuadro junto a ella.

-Lindo nombre, Un hombre muy guapo, ojos hermosos… ¿Qué más puedo pedir?-dijo ella, muy convencida.

-Háblame un poco sobre tu familia…-Susurré muy cerca de su cuello, mientras mis manos acariciaban su cintura, mis colmillos salieron pero los oculté.

-¿Qué quieres saber de mi familia?-Dijo Aghata volteándose y acariciando mi rostro con una pequeña y suave pluma-Sucrette: La menor de la familia y futura heredera del trono-acarició mi cabello- Ella es muy tímida… y simplemente todas las tardes sale a caminar al parque de la mansión, no tengo más que decirte sobre ella. El Rey: No mucho que decir, todo lo saben sus seguidores, así que pregúntales a ellos, y ellos son los principales, personas como la reina muerta o la amante del rey, no importan- Me aparté de ella y sonreí, caminé por su habitación mirando cada cosa… Cada detalle por más mínimo que fuera.

-Eres Misterioso… ¿Si me habrás hecho ayudarte a subir solo por qué te enamoraste de mí? Eso… No me convence mucho. "Por favor bajen, Sucrette ha salido de su habitación y el rey la presentará" Dijo un guardia, él salió y volvió a cerrar las puertas. Me acerqué a Aghata, besé dulcemente su cuello dejando a la libertad mis colmillos, ella acariciaba mi cabello sin sospechar nada e introduje aquellos dientes tan afilados, pude escuchar gemidos de dolor así que le tape su boca para que nadie escuchara… No planeaba matarla, pero si silenciarla, bebí un poco o tal vez demasiado de su sangre, la recosté en su cama y salí al encuentro de Sucrette.

Me oculté entre la multitud, pero sin embargo ella enfocó su mirada en mí. "Tengo el honor de presentarles a mi hija y futura heredera del trono, la razón por la que celebramos esta fiesta de máscaras es porque hoy cumple 18 hermosos años mi hija" Todos comenzaron a aplaudir. "Estoy muy agradecido de que todos hayan veni…" decía el rey cuando fue interrumpido por un guardia quien bajo gritando "Guardias, atentos, hay un vampiro en la fiesta, ha dejado inconsciente a Lady Aghata" Sucrette no dejó de mirarme y empezó a caminar hacia mi dirección, el rey estaba alarmado buscando armas, caminé con tranquilidad hacia la salida, fijándome de que nadie me viera pero ella… ella seguía detrás de mí.

-Fuiste tú…- Susurró ella. Levanté un poco mi cabello mostrándole un pequeña marca que identificaba a los vampiros.

-Tienes razón… -susurré y sonreí, respiré hondo cerca de su cuello, pero me sorprendió que no haya mostrado ni un indicio de miedo.

-Te ayudaré a salir, solo… porque… deja, son razones privadas-ella me agarro del brazo y le dijo "Déjennos salir, lo conozco y sé que no es uno de ellos" a los guardias que bloqueaban la entrada, ellos, tendrían que obedecer o serían ejecutados al día siguiente.

-¡Hey tú! Pedazo de idiota, ¿Qué haces?-gritó Castiel-¡Tómala rápido!

-¿Castiel? ¿Qué haces aquí?-Sucrette me miraba preocupada. Castiel se acercó a ella y la agarró del brazo, yo solo miré para otro lado mientras Castiel la sedaba. Gracias a que todos los guardias estaban ocupados en la mansión fue fácil llegar hasta el bote, donde volveríamos al barrio Démov.

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