Quinto Cap.
No me equivoqué, por las cloacas puedo llegar directo al Barrio Démov, así que continué mi camino sin dudarlo, a veces disparando o simplemente cortando los cuellos de los infectados, que le deseaban el mal a todos 'mordiéndolos' Hubo un momento, donde vi la salida, tan gloriosa salida. Las cloacas desembocaban en un pequeño riachuelo, así que lo crucé sin problemas pero esta esta es la peor parte. Arriba habían unos rieles, por donde pasaba el tren de la "peste" como le decían, y habían unas luces que cegaban así que no veía bien solo unas montañas extrañas. Entrecerré mis ojos y continué caminando, olía pésimo, hasta podría decir que vomitaría y la razón? Esas montañas, por las cuales estaba caminando, eran cadáveres de los infectados envueltos en sábanas, era repugnante pero no tenía otra salida. Ya estaba cerca de unas escaleritas y un poco más atrás de estas había una puerta, me acerqué a ella y Ya era hora, había llegado al barrio donde inició todo esto.
Estaba… Sólo… ¿Dónde podrían estar Ken y Castiel con Sucrette? Si cambiaron de barrio… No pudieron ir muy lejos o los guardias –Que están regados por el 90% de Dunwall- los hubieran fusilado ¿y si es así? Me acerqué al cuarto de Sucrette, había una nota.
"Diario 21.
Hoy me han secuestrado los vampiros y los he escuchado decir que me llevaran con mi padre como "recompensa" de haberme rescatado de aquel enmascarado, pero… que primero se encargarían de beber de mí y ganar ciertos poderes, no se a que se referían muy bien, y sé, que aquel hombre que vi en la fiesta de ojos bicolor me salvará, lo presiento… Pude notar tanta honestidad y arrepentimiento cuando miré fijamente aquellos ojos inolvidables… El de cabellos rojos dijo que hoy saldríamos hacia mi barrio pero que antes haríamos la parada que había mencionado antes en el barrio Scher 29. Deje esta nota, porque sé que tú la leerías… y confío en ti así no te conozca muy bien. Hay una bengala en la ventana de la torre, podrías lanzar y así sabré que estas vivo.
-Sucrette"
¿Bengala? Me acerqué a la torre corriendo para dispararla lo más pronto posible, guardé mi espada en las botas y colgué el rifle a mi lado. Busqué en la ex habitación de Castiel y ¿por qué él tendría balas aquí? Las cogí sin dudas, tomé un poco de sangre que sobraba en una botella y emprendí mi viaje al Barrio Scher 29, monté en la barca ya que aquel barrio quedaba enfrente. Mientras me acercaba solo me preguntaba ¿Por qué me preocupa rescatar tanto a Sucrette? ¿Debería vengarme y aprovechar de la sangre de ella? ¿Debería rescatarla y asesinar a Kentin y Castiel? ¿Debería irme con mi hermano que a pesar de traicionarme me salvó la vida? No sabía qué hacer y esto me estaba enloqueciendo.
No olvides comentar! Muchísimas gracias por leer bellezas! disculpen, este si está bien corto .
