Importante: primeramente quiero agradecer a todas las personas que comentaron el mi fanfic de "Caballero". Muchos me han pedido una segunda parte, en lo personal a mi me gusto como quedo, si la inspiración me llega pues trabajare en el siguiente capítulo.
Agradezco a Natusky, compañera que me está ayudando a corregir mis errores para poderles brindar un buen trabajo. Gracias
Espero les guste y gracias a todas las personas que me leen y más a las que me regalan un reviews.
oOoOoO
Abrió sus azules ojos y se cerraron nuevamente, la luz del cuarto no era tan fuerte pero si lo suficiente para lastimar un poco su vista; los volvió a abrir, tomo el reloj de su mesita de noche y vio que eran las 3:30 de la tarde, se sentía un poco cansado sin embargo sus tripas reclamaban por sus alimentos, su estómago se sentía y estaba vacío, anoche no bebió mucho sin embargo mucho o poco es alcohol y no es bueno para la salud aunque a él le encante, en la mañana solo había tomado un vaso de leche, su estómago tenía todo el derecho de rugir y de dolerle por falta de alimento.
Se dejó caer en la cama, volteo el rostro y sonrió, podía ver esa blanca espalda y ese azabache cabello, tomo la sabana y la levanto un poco, aprecio y gravo en sus recuerdos la imagen de ese hermoso culo; pego su trabajado pecho a esa preciosa espalda, olio el aroma del otro, un temblor lo invadió al acomodarse y sentir como su pene tocaba ese culo. El azabache se quejó pero no despertó y el rubio se preguntó si sería conveniente empezar con la segunda ronda. Seguro qu horas de descanso deberían de ser suficientes.
Recordó que en la mañana el azabache había escogido uno de eses lindos instrumentos de su cofre de tesoros. Se levantó con prisa y corrió por él. Tan veloz como un rayo regreso y en sus manos traía las cuentas anales. Tomo las sabanas que lo privaban de tan buena vista y las quito rápido, se sorprendió que el azabache no se despertara. El muy cabron seguía durmiendo de lo lindo, sí que tenía el sueño pesado, estuvo a punto de despertarlo pero se le ocurrió una mejor idea.
Empezó a poner al azabache boca abajo, por un segundo se sintió mal, habían tantas marcas en su cuerpo y ya empezaban a tomar un color purpura, sin embargo sonrió esas marcas las había dejado él y por eso se valía la pena sentir culpa. Por más que lo movió no se despertó y se alegró pues podría hacer lo que quería sin interrupciones. Acomodo sus manos a cada lado de su cabeza, tomo sus caderas y se dio el gusto de bajar sus manos lentamente tocando todo lo que podía, abrió las piernas del azabache lo más que se pudo, no puedo aguantar, empezó a reír, veía el cuerpo del azabache en esa posición le recordaba a sus amadas ranas, la rana más hermosa que podría ver en su vida, parecía una hermosa rana preparándose para dar un gran salto.
Corrió a su closet, hizo mucho ruido ya sin miedo de despertar al azabache, sabía que este no despertaría ni aunque se pusiera con un tambor. Encontró lo que buscaba y regreso con el azabache, en sus manos tenía un frasco de lubricante, vacío un poco en su mano, tomo las cuentas y les unto.
- Pobre sasuke… – dijo divertido el rubio –
En cuanto las cuentas estuvieron listas subió a la cama y se posó entre las piernas del azabache, se relamió los labio al ver esa pequeña entrada un poco irritada, estaba roja, no lo pudo evitar acerco su rostro y su lengua degusto ese manjar, aun dormido el azabache soltó un suspiro, no muy contento se alejó de él. Se unto lubricante en los dedos de su mano derecha, cuando termino aventó el frasco y acerco su dedo índice al hoyo del azabache, este tembló al contacto, estaba tan calientito y ese dedo tan frio, aun así no despertó, pero gimió cuando el dedo entro, su negra ceja tembló y su boca se abrió y capturo aire.
El rubio sonrió, como era posible que el azabache no despertara teniendo un intruso dentro de él, feliz de la vida comenzó el saca y mete. Solo se escuchaban suspiros y ronroneos, poco después el dedo medio también quiso participar, solo un gruñido había sacado el azabache, en verdad que tenía el sueño pesado, el rubio trago saliva sasuke era tan estrecho, como deseaba sacar sus dedos y meter mejor su palo, seguro que con el sí despertaría.
- Haaaa… - suspiro – para mí esto es una gran tortura – dijo dramáticamente el rubio -
Todo estuvo bien hasta que se le ocurrió empezar a abrir sus dedos como si se tratara de unas tijeras, al momento el azabache grito y abrió los ojos de golpe, quiso levantarse pero naruto se lo impidió. Su mano libre ejerció presión en su cabeza tumbándolo de nuevo. Sin dejar de penetrarlo con sus dedos el rubio decidió hablarle, el azabache parecía asustado.
- Tranquilo, soy yo sasuke -
- Naruto… - apenas y lo escucho el rubio, sasuke sentía ardor en su garganta apenas y le salía la voz, sin embargo empezó a gemir, en ningún momento lo había dejado de sentir, sabía lo que le estaba haciendo, se calmó un poco –
- Ponte en cuatro – le ordeno el rubio después de un rato –
El deseo había aparecido en el azabache, cegado por las ganas empezó a acatar la orden, le estaba costando su cuerpo le dolía como jamás, sentía un fuerte dolor en la parte baja de la espalda, aun así logro ponerse en cuatro, sus rodillas y manos temblaron más se forzó a aguantar y no caer. Jadeaba y respiraba escandalosamente no podía calmar su respiración, tan bien que estaba durmiendo. No es común despertar de esta forma aunque si placentero y quizás para algunos enfermo.
Sentía su cabeza tan pesada la dejo caer sin parar de gemir, sus ojos ya estaban vidriosos, esos dedos ya no lo lastimaban aunque no dejaba de sentirse incomodo pero muy rico, parecía resbalar fácilmente en su interior; a cada segundo la velocidad de las penetraciones aumentaba, al igual que sus gemidos, su rostro estaba rojo y su mirada parecía perdida.
Que feliz estaba Naruto, el azabache ya no contradecía nada, cada orden que le daba las seguía o trataba de seguir al pie de la letra, se entregaba por completo a él, quería escuchar más. Sin avisar introdujo un tercer dedo; sus ojos brillaron de felicidad y un ansia lo invadió. Qué imagen tan hermosa.
En cuanto el tercer dedo entro, el azabache grito o quiso hacerlo, su boca se abrió pero tenía su garganta muy lastimada no podía gritar como quería, su cabeza se alzó viendo muy borroso el techo gracias a las lágrimas acumuladas en sus ojos, su pecho subía y bajaba rápidamente, de su boca abierta saliva salía libremente, haciendo un recorrido por su quijada, garganta hasta caer a la cama, después de un rato su cuerpo se acostumbró a los intrusos y sus ojos se entrecerraron. Las penetraciones se hicieron más rápidas y profundas, se le hizo tan morboso el ruido que asían los dedos al entrar y salir de su ano, lo peor del caso es que lo excitaba aún más.
- Más… - susurro sasuke-
- Pareces un niño consentido sasuke, ¿acaso no te enseñaron a pedir las cosas? – le dijo al oído el rubio –
- Por favor –le rogo –
- Mejor – le respondió -
Sentía que se volvería loco, como era posible que con solo 3 de sus dedos lo hiciera tan feliz, su cuerpo a pesar del dolor no dejaba de gozar, empezó a mover su cuerpo al ritmo de las embestidas, después de un rato no aguanto y se desplomo en la almohada. Sus caderas seguían alzadas, su espalda estaba arqueada, sus brazos hacían el intento de incorporarse nuevamente pero no lo lograba, con cada intento volvía a caer, apretó fuertemente sus puños a la almohada se sentía tan impotente, unas traicioneras lagrimas empezaron a salir y su amo lo noto y pareció comprender, para terminar de joder el rubio paro dejando sus dedos dentro de él.
- Tranquilo sasuke – se le oyó tan cariñoso – es normal que no tengas muchas fuerzas, a lo mucho habrán pasado 4 horas de la primera ronda y contando que fue tu primera vez es comprensible –
- No lo hagas, no pongas excusas –
- Ya… ya – le dijo acariciando sus cabellos –
- Sigue… -
El rubio entendió los sentimientos del azabache, con más cuidado empezó nuevamente a mover sus dedos, sasuke suspiro.
- No lo hagas – le dijo sasuke –
- ¿hacer qué? –
- Prefiero el dolor, la angustia y la desesperación antes que tu lastima –
- No es lástima, es cuidado –
- Pues no lo hagas, no soy una niña –
- Sé que no eres una niña –
- Ni tu ni yo queremos este ritmo, si quieres ser delicado entonces busca una chica –
- Sasuke… - susurro el rubio, después de unos segundos sonrió, o el vendito orgullo Uchiha, como lo amaba , saco sus dedos y el azabache se quejó –
- ¿Qué haces? – pregunto sasuke volteando el rostro como pudo para ver al rubio –
- Tu a mí no ordenas sasuke, recuerda tu posición cuando estés en mi cama - sabiendo que el azabache lo veía se metió los dedos a la boca, le encanto la expresión de su amante –
- Si amo… - se sorprendió demasiado y se sonrojo aún más, en acto de vergüenza hundió su rostro en la almohada -
- Bien, ¿recuerdas esto? – le pregunto el rubio enseñándole las cuencas, sasuke lo vio y lentamente asintió –
En esos momentos los escogió por que parecían inofensivos, pero ya no estaba tan seguro, la cuenta era de metal y tiene 10 bolas con un anillo en el extremo. Ya se imaginaba como lo usarían, los nervios lo invadieron.
- pues es hora de que lo uses –
- Pero eso no va a entrar – dijo sasuke – no me cabra –
- Claro que te cabra – dijo el rubio seguro –
- Por dios santo, son 10 malditas bolas, ¿Cómo va a entrar eso en mi culo? –
- A mí qué me dices, tú lo escogiste –
- Si pero… -
- Nada, ya les he puesto lubricante, solo flojito y cooperando – el azabache asintió –
- ¿Qué hago? –
- Nada, todo lo hare yo, solo levanta más las caderas y ábrete lo más que puedas – el azabache hizo lo que le dijo –
- Bien, aquí vamos sasuke –
El rubio tomo la primera esfera y la puso en la entrada de sasuke, este tembló, la bola estaba fría. Con la ayuda de su dedo índice presiono la bola, poco a poco hasta que entro.
- Ah… - jadeo sasuke, las esferas no eran más gruesas que 2 de los dedos del rubio pero aun así, se sentía incómodo y frio – ahhhh – sonó entre grito y jadeo, el maldito rubio había dejado caer las esferas, por el peso jalaban a la que estaba dentro, eso le molesto un poco –
- Dobe – quiso sonar enojado pero no lo logro, reunió la poca fuerza y logro incorporarse un poco –
- Sasuke, no me hables así – le dijo el rubio con un tono caprichoso – te castigare –le dijo firme – aunque te vez tan lindo, solo te faltan unas orejitas y serias un sexy gatito -
- Pero que… -el azabache no termino de hablar, otro grito había salido de su garganta, volteo a ver al rubio, en esos negros ojos había enojo mesclado con deseo, el muy miserable había metido otra esfera sin avisarle y rápidamente – porque no me has… haaaa… - y nuevamente lo había hecho, sus manos empezaron a temblar y su boca nuevamente se abrió a buscar aire –
El rubio no volvió a hablarle, parecía un niño feliz jugando con su nuevo juguete, con cada bola que metía sentía su corazón brincar, su pene estaba tan duro como una roca y como no estarlo, las pocas palabras que decía el azabache no se entendía, desde donde estaba podía escuchar su respiración alterada y sus incontrolables jadeos y suspiros, sentía los temblores de su cuerpo, le daban ganas de aplaudirle cada vez que las bolas chocaban entre ellas dentro de él ; en su sexta bola el azabache se derrumbó, ya no pudo sostenerse, todo su cuerpo temblaba, hacia el intento de incorporarse pero fallaba y caía.
- Ya… ya no… ya no cabe ni una… mas –
- Pero que dices, claro que caben, mira aún hay espacio – y sin duda ni lastima metió cruelmente 2 de sus dedos – el azabache grito y sus ojos parecían querer salirse de sus cuencas, con sus 2 dedos dentro jugaba y movía las esferas –
- Para… no… sigas –le rogaba el azabache –
- Esto querías sasuke – la voz de naruto se escuchaba diferente grave y ronca– decías que no eres una chica, no seré delicado ni cuidadoso –
Sasuke no volvió a pedirle que parara, su orgullo estaba ante todo, era una tortura al que lo sometía, después de un rato poco le importaba el dolor o que lo lastimara solo quería más, naruto saco sus dedos y siguió con la séptima bola, poco después llego la octava.
Se sentía lleno, en verdad su cuerpo rogaba piedad, era una tortura sentir como cada bola que entraba movía a las demás buscando acomodarse, sería más fácil si las bolas fueran de plástico u otro material suave, pero al ser de metal chocaban, se sentía raro, muy frio, escalofríos lo invadían cuando estas se rozaban o chocaba, soltó un ruido extraño como un quejido cuando la novena bola entro, parecían querer llegar a su estómago, sin querer lagrimas salían de sus ojos. Naruto era un demonio, de verdad no tenía piedad.
- Falta una más sasuke – su voz parecía feliz – la última - como pudo el otro asintió –
Sus dedos se pusieron pálidos por tanta presión al apretar la almohada, la décima bola no quería entrar, el cuerpo del azabache estaba en un estado deprimente; su cuerpo tendido sin señales de vida más que los temblores, su rostro era todo en cuento de terror sus ojos entrecerrados, hinchados, rojos y opacos, su boca abierta cayendo saliva de ella, su nariz roja y unos mocos se empezaban a asomar, sus mejillas rojas y con un decorado de lágrimas, una foto de esas y tendrías Sasuke Uchiha en tus manos por toda la eternidad.
- Relájate sasuke o no entrara – vio como el cuerpo de su amante empezaba a calmarse – bien hecho ahí va – toco la última bola con su dedo, empezó a presionar hasta que entro -
- Que buen trabajo hemos hecho sasuke –
- Si… -
- ¿te duele mucho? –
- Solo no me muevas y estaré bien – dijo el azabache –
- Pues lo siento sasuke –
No le dio tiempo de nada, el azabache solo sintió como lo giraba, soltó un lastimero quejido. Vio como el rubio bajaba de la cama se ponía al lado y le brindaba una de sus brillantes sonrisas.
- Tengo hambre – sasuke lo miro como si de repente le hubiese salido un tercer ojo –
- Vamos sasuke, no hemos comido nada desde ayer, en la mañana solo me tome un vaso de leche y tú no tomaste nada, se me antojo un ramen – le dijo mientras caminaba y se detenía en la puerta para voltear a verlo, el azabache se sonrojo, podía ver todo ese cuerpo musculoso en todo su esplendor, totalmente desnudo, su pene parecía señalarle la pared, estaba bien parada –
- sasuke, ¿qué esperas? ¿acaso crees que el ramen se hará solo? –
- Sabes… en estos momentos no es precisamente hambre lo que tengo – le respondió lastimeramente el azabache desviando la vista para no ver la tentación – pero ve y come tu ramen –
- Claro que comeré mi ramen, pero antes tienes que preparármelo –
- ¿estás loco? no puedo moverme –
- Claro que puedes, te aseguro que si lo intentas lo logras -
- No puedo prepáratelo tu – al momento se arrepintió de lo que dijo –
El rubio parecía enojado, esa sonrisa desapareció ahora estaba serio y con el entrecejo fruncido. Vio como caminaba con pasos largos y fuertes a su dirección, no le dio tiempo de nada, lo tomo del brazo con fuerza, seguro le dejaría moretón, lo levanto y bajo de la cama, al final lo aventó y quedo tendido boca abajo en el suelo, él se quejó por la brusquedad además de buscar aire desesperadamente, en momentos así es cuando llegaba a sentir un poco de miedo por el rubio.
- Ahhhhh… - un fuerte grito soltó sasuke cuando sintió como el rubio empezó a presionar cruelmente con sus fríos pies sobre su ano provocando que las cuentas llegaran más adentro –
- Tengo mucha hambre, deberás – dijo de forma dulce el rubio –
- Bas… basta… - rogo sasuke, más el rubio no paro al contrario levantaba su pie y lo bajaba rápidamente inclinado, de esta forma los dedos de su pie parecían penetrar al azabache –
- Está bien… - dijo y de inmediato el rubio paro –
- Ok, apúrate – le dijo mientras caminaba y le abría las puertas a su compañero –
Sasuke como pudo y aguantando la vergüenza por estar totalmente desnudo empezó a levantarse; le costó pero lo logro, cuando estuvo de pie respiro hondo, levanto orgullosamente la quijada y como un bebe pequeño, empezó a dar sus primeros pasos sin caerse aunque sus piernas le temblaban mucho, llego a la puerta y sin ver al rubio paso de largo, Naruto está feliz todo le parecía divertido, poco a poco el azabache llego a la cocina con una mueca de dolor, era horrible caminar con esas cosas dentro. Empezó a buscar el maldito ramen de su maldito amo; cuando lo tuvo en sus manos, lo abrió y le echo todo lo que le tenía que poner, lo metió al microondas y le dio al botón. El ruido del microondas termino con el silencio. Lentamente volteo; se sonrojo el maldito, el estúpido y miserable de naruto estaba recargado en el marco de la puerta del cuarto con los brazos cruzados y una enorme sonrisa en los labios.
- ¿Qué te parece tan gracioso? – le pregunto –
- Tu – sasuke se enojó, estaba por responderle – tendrás que aprender a cocinar ramen, sabes que los amo y los caseros son mi debilidad –
- Monstruo come ramen – el rubio rio y a sasuke lo invadió un montón de mariposas en su estómago, supo de inmediato que él también tenía una debilidad; las sonrisas del rubio, no todo el rubio era su debilidad –
Despertó en un segundo con el ruido del microondas, se volteo y con cuidado saco el ramen; camino despacio dejándolo sobre el mesón de la cocina, de inmediato el rubio empezó a caminar, el azabache se puso nervioso, otra vez esa sonrisa pícara aparecía.
- Huele bien – le dijo acercando su nariz a su amado ramen – dame ahhhh…. –le dijo el rubio abriendo la boca –
- ¿Qué? –
- Que me des de comer sasuke, deberías ir con el doctor, no queremos que te quejes sordo –
- Escuche lo que dijiste, dobe –
- entonces dame de comer – dijo el rubio abriendo nuevamente la boca –
- eres un inútil, ¿ni comer solo puedes? – dijo enojado el azabache tomando un tenedor empezando a tomar del ramen –
- oye… claro que puedo comer por mi cuenta, ¿pero por qué hacerlo yo si estás tú? – le pregunto como si las cosas que decía el azabache no tuvieran sentido, este solo gruño y le acerco el tenedor – ¿es que quieres que me queme? – le pregunto reprobatoriamente, el azabache rodo los ojos acerco el ramen a su boca le soplo para después ofrecérselo al rubio, quien feliz abrió la boca y empezó a comer –
- ¿tú no vas a comer sasuke? –
- No –
- ¿por qué? Yo puedo convidarte de mí ramen – las cejas del azabache empezaron a temblar rápidamente, el cabeza hueca estaba acabando con su paciencia –
- ¿acaso quieres que engorde? –
- ¿Me estás diciendo gordo? – le pregunto pareciendo ofendido el rubio –
- No – contesto de inmediato el azabache, se arrepentido al ver la sonrisa en el rubio – pero seguro que pronto lo estarás –
- Que malo – dijo con puchero el rubio mientras una de sus manos se hacía camino hasta llegar a su trasero, sasuke soltó un suspiro y un jadeo –
- Seguro que aun con unos kilitos de más seria irresistible – le dijo al azabache al oído, mientas sus dedos tomaban el anillo de las cuentas, sasuke solo tembló –
- Ahhhh… - dijo el rubio abriendo la boca, sasuke sonrojado tomo más ramen y lo llevo a la boca del rubio –
en cuanto alejo el tenedor soltó un fuerte gemido, se sobresaltó al momento en que el rubio jalo y saco una de las 10 bolas, estuvo a punto de caer pero se sostuvo con una mano de los hombros de su amo mientas respiraba con un poco de dificultad.
- Ahhh… - dijo el rubio, con mucho esfuerzo se enderezo y nuevamente le dio de comer – al final jalo y le saco una bola más, cerro sus negros ojos y un fuerte sonrojo adorno sus mejillas, su boca aún abierta atrapaba aire y su pecho se movía rápidamente –
Lo único que le pasaba por la cabeza al azabache eran ruegos; rogaba porque su tortura, su deliciosa tortura acabara rápido, en otras circunstancias podría pedir más pero ahora se sentía sin fuerzas y su cuerpo le seguía doliendo horrores. Para su fortuna el rubio dejo de sacarle las cuentas y después de 2 tazones más de ramen quedo satisfecho.
- Ahh… gracias por la comida – dijo Naruto – seguro que no quieres comer algo –
- Lo único que quiero es recostarme y que me dejes dormir – dijo de mal humor –
- Ok, ven te ayudare a recostarte –
Se le hiso muy sospechoso al azabache la repentina acción del rubio pero su cansancio no lo dejaba pensar bien así que dejo que el rubio lo guiara al cuarto y permitió que lo acomodara en la cama.
Quedo recostado boca abajo y pensó que el rubio se acostaría a su lado pero no lo hizo; escucho sus pasos sin embargo no lo busco pensó que había ido al baño. Unos segundos más abrió los ojos al escuchar el golpe seco de algo cayendo y aun lado de él estaba el rubio.
Bajo la mirada y encontró la causa del ruido; era ese maldito cofre, el rubio lo abrió y vio como desesperadamente revolvía las cosas que habían dentro. Recordó que cuando le ordenó abrirlo y escoger uno de los objetos no fueron cosas lindas las que vio.
De pronto escucho un "aja te encontré" del rubio, lo miro raro lo que saco del cofre solo fueron unas sogas de color blanca que parecían de algodón. Suspiro y volvió a cerrar los ojos.
- Sasuke- le hablo el rubio y el azabache fastidiado abrió los ojos encontrando el rostro del rubio frente a él y ofreciéndole una gran sonrisa –
- ¿Y ahora qué quieres? –
- Acuéstate boca arriba – Sasuke lo dudo pero al final cedió –
Ninguno de los dos volvió a pronunciar palabra; Sasuke solo trataba de no perder detalle de lo que le hacia el rubio aun con un poco de pena de tener al rubio a sus pies mientras él estaba totalmente desnudo. Naruto tomo su pie derecho lo subió casi pegando tobillo con muslo.
- Mantente así un momento – le dijo y Sasuke asintió –
Naruto tomo una de las sogas que parecía como de metro y medio y empezó a atarle la pierna y al final quedo bien atado pegando tobillo con muslo ya sin posibilidad de desate, cuando Sasuke vio como quedo, se dio cuenta de lo que el rubio quería hacerle y su boca se abrió dispuesto a negarse pero el rubio le regalo una sonrisa acallando cualquier negación, cualquier reclamo, solo fijo su mirada en las sabanas tratando de evitarse una vergüenza más.
Naruto se tomó su tiempo en maniatarle la otra pierna dejándola igual a la primera, después paso a amarrarle la muñeca derecha con otra cuerda y al final amarro la punta entre la cuerda de su pierna derecha; hiso el mismo procedimiento con la muñeca y pierna izquierda. Al final Sasuke quedo limitado de movimientos con una postura muy sumisa e inofensivo ante cualquier travesura del rubio, estaba con las piernas abiertas ofreciéndole todo a su pareja en bandeja de plata… era un deseoso pavo que pronto seria rellenado.
El rubio observo su trabajo y sus ojos brillaron llenos de deseo al verlo a si con las piernas abiertas, con su polla un poco despierta, una excelente vista de su agujerito apretadito y deseoso de sentir su verga llenándolo. No pudo evitar relamerse los labios… ah que mangar.
- Aún falta algo… - dijo el rubio tomándose la quijada con pose de pensador –
- Naruto… - su voz salió en gemido y no sabía por qué lo único que tenía claro es que estaba amarrado con el culo alzado y cerca de ese tieso y orgulloso tronco que parecía apuntar a su ano –
- Veamos – dijo el rubio regresando al cofre sacando un par de cosas que el azabache no alcanzaba a ver bien – que te parece si estrenamos esto – le dijo el rubio enseñándole un paquete con 2 aparatos, en uno de los paquetes había algo con forma de un mini huevo ovalado y un pequeño control –
- Muy bien empecemos –
Sasuke observaba como el otro sacaba ambos objetos del paquete y se agachaba a la altura de su entrada, se sonrojo al saberse observado de esa manera; suspiro al sentir esos gruesos dedos rondando alrededor de su holló, por un momento se había olvidado que esas malditas ocho bolas seguían dentro de él.
- Te explicare lo que are – Naruto se puso de pie y Sasuke asintió poniendo atención a la siguiente explicación – meteré esto en tu culo – le dijo mostrándole el mini huevo, un poco de temor se asomó en ese par de pozos negros –
- Pero aún tengo ocho bolas dentro –
- Antes tenías diez así que estoy seguro de que este cosita chiquitita no será un problema –
El rubio ya no espero respuesta o algún reclamo; se volvió a agachar y llevo el mini huevo a la entrada de Sasuke quien tembló al sentirlo presionando su entrada. Así como hizo con las cuentas el rubio empujo con su dedo mientras el otro apretaba con fuerza las sabanas y cerraba los ojos con fuerza.
Sorprendido abrió los ojos al sentir que ya lo tenía dentro y que no le había dolido como llego a pensar; busco la mirada azul buscando alguna respuesta y este le volvió a sonreír al adivinar su sentir.
- Tú y tu culo ya se habían acostumbrado a las diez bolas, te quite 2 y quedaste con espacio para mas – Sasuke asintió –
- ¿y ahora? – pregunto un poco curioso –
- Ahora te diré para qué es esto – dijo señalándole el pequeño control – aunque sé que ya lo sabes… ese mini huevo es un vibrador y este es su control… con esto puedo prenderlo – dijo al tiempo en que lo prendía, las mejillas de Sasuke volvieron a teñirse de un rosa suave y su boca se abrió un poco sacando un quedito gemido de sorpresa –
El vibrado que sentía dentro de su culo era suave; hasta ahora no dolía sin embargo el movimiento por más suave que fue si surtía efecto en las cuentas de metal, sus dientes parecieron rechinarle por un segundo…
- Con este pequeño control puedo controlar la velocidad de las vibraciones –
- Ah… - suspiro el azabache –
- A que se siente rico ¿verdad? – Sasuke asintió –
- Un poco más – pidió –
- Aun no… - le dijo acercándose para besarle su muslo derecho –
- Naruto… -
- Tengo otra sorpresita –
- Otra… -
- Mira – le dijo enseñándole otro paquete que de inmediato fue abriendo con el entusiasmo le un niño abriendo un regalo – es muy bonito – le dijo enseñándole una cadena con varios pequeños cascabeles y en cada punta unas pequeñas pinzas –
- Eso… - dijo dudoso el azabache –
- Esto se usa así – Naruto se subió a la cama por el lado derecho – tomas una pincita y la pones aquí – Sasuke siguió temeroso la pequeña pinza –
- Ah… - gimió al momento en que el rubio prenso su tetilla izquierda con el –
- Y esta otra – dijo tomando la pinza del otro extremo – va aquí… - prensándole ahora su pezón derecho –
-Ah… - sin poder controlar su cuerpo este se arqueo al momento en el que le prenso el otro pezón su boca abierta tomo una fuerte bocanada de aire –
- Te diré lo que sucederá – le dijo al oído recostándose a su lado con el codo alzado y acomodando su cabeza entre su palma – cuando te este cogiendo – Sasuke lo miro de reojo con la expresión más sexi que el rubio allá visto – ok ok cuando te esté empalando con fuerza como si quisiera partirte con cada embiste tu Sasuke… tu harás música… -
- Eres un degenerado… - le dijo con los ojos vidrios por el deseo al escucharlo hablarle así –
- Yo si… y tú también Sasuke –
- Yo… no… -
Puedo ver el deseo en tu expresión, el temblor y las ansias de tu cuerpo por lo que le espera, tu pene… tu pene ya está parado como el hasta de una bandera y tu culo… estoy seguro que tu culo gustoso por las fricciones y las vibraciones se abre y se cierra impaciente y ansioso de recibir mi palo –
- Calla…te –
- Mejor empecemos que yo también estoy muy ansioso –
Se puso de pie frente a sasuke y empezó a besar y lamer ese pálido cuerpo empezando desde los pies, moviéndose muy despacio, escuchando de fondo los gemidos y suspiros del otro. Mordió y chupo con fuerza las caras de los músculos mientras una de sus manos agarraba el pene de su amante masturbándolo muy suave y delicadamente.
Sasuke no pensaba solo sentía y se sentía en la gloria; gemido tras gemido sin control salían de su garganta, Naruto lo tocaba muy suavemente, quería que lo masturbara más rápido y con más fuerza pero a la vez se sentía feliz y completo de que lo tratara así porque hasta parecía hacérselo con amor y dedicación.
No pudo evitar soltar su nombre al sentir su húmeda lengua recorriéndole desde la base hasta la punta ensalivándolo más a cada segundo mientras una de sus manos masajeaba su par de bolas. Soltó un quejido cuando empezó a subir abandonando su hombría, pero a los pocos segundos olvido todo al sentir como ese par de fuertes manos le tocaba las costillas, el abdomen y bajan a acariciar sus piernas.
Escucho el sonido de los cascabeles cuando esa atrevida lengua empezó a lamer seca de sus pezones y siguió subiendo hasta llegar a cuello donde quedo más tiempo besando y mordiendo sumando más marcas a su pálida piel, llego a su quijada y beso sus mejillas.
Podía sentir el cuerpo del rubio presionando el suyo, esa verga parada se sobaba en su vientre y podía sentir lo duro y caliente que estaba, abrió la boca buscando aire pero fue invadida con una inquieta lengua, entrecerró los ojos. Negro y azul se miraban y uno encontró en el otro el deseo y otra cosa más que no lograban descifrar. Cuando se separó solo unos centímetro el rubio le sonrió y una fina línea de salía los unía.
- Chúpamela Sasuke… - ah esa voz tan ronca solo logro impacientarlo, asintió ansioso –
Invirtieron posiciones quedando el rubio abajo y el azabache arriba, el último empezó a bajar torpemente al estar limitado por las sogas besando y lamiendo todo lo que podía hasta llegar a su destino.
Lo observo y quedo embobado por unos segundos; muy duro, las venas sobresalían y marcaban la piel, larga y gruesa. Se acercó y sus fosas nasales se llenaron de ese olor fuerte y atrayente, lentamente se acercó y abrió la boca quedando todo el glande dentro suavemente bajo y escucho un suspiro de su acompañante que lo animaron, sus movimientos eran lentos pero firme al poco rato el rubio lo tomo de los cabellos y empezó a marcar el ritmo que quería.
Sasuke se sentía atragantar, ese trozo golpeaba la campanilla de su garganta, sus ojos estaban vidriosos y quizás por la incomodidad de su cuerpo empezó a sentir el dolor provocado por las sogas, algunas partes ya se le empezaban a adormecer y no tenía forma de hacerle saber al rubio que se estaba quedando sin aire.
De repente lo libero y de inmediato se alejó un poco para buscar aire; por tanta saliva le brillaba y aun jadeante le observaba maravillado, esa mano llego nuevamente a su cabeza pero solo acariciaba su cabello. El solo se acercó nuevamente ahora lamiendo desde la base a la punta, succionando por ratos como queriéndole arrebatar la vida.
- Ah… Sasuke que bien lo haces – sentía los sedosos cabellos entre sus dedos mientras observaba como se negada a devolverle su palo – te mereces un premio –
- Ah… - soltó el azabache alejándose involuntariamente del rubio al sentir una mayor vibración en su ano –
- ¿Te gusta? – le pregunto y el otro asintió – sigue chupándomela y entre mejor lo hagas más movimiento sentirás allá dentro – le dijo mostrándole el control –
Deseoso de más el azabache se empeñó en darle más placer al rubio; con el pasar de los segundos y minutos el rubio también le subió a la intensidad y Sasuke parecía estar e otro mundo; sentía tan rico allá abajo y no podía dejar de saborear al rubio.
- Ah… - se quejó al ser jalado y separado de ese palo, busco una explicación y en ese mar azul solo encontró lujuria –
- Te jodere el culo Uchiha –
Lo tomo sin delicadeza recostándolo boca arriba, quedando nuevamente frente al rubio abierto y húmedo. Gemio fuerte cuando esa vestía le saco las cuentas de un solo jalón llevándose sin cuidado el vibrador, lo tomo de ambas piernas, se acercó decidido y lo embistió de un solo golpe.
- Ah… - grito Sasuke sacando un par de lágrimas por el dolor de la brusquedad y por la sensación de ser llenado siendo golpeado con fuerza en la primera arremetida en su próstata – Naruto –
- Mph… - gruño naruto al sentir como el calor abrazador lo envolvió, quedo quieto un momento disfrutando de la sensación, busco ese obscuro anochecer y al verlo así tan entregado y a la vez tan vulnerable se acercó a besarle robándole el aliento al tiempo que empezaba a penetrar con fuerza y velocidad –
De un momento a otro ese cuarto se transformó en un horno, olía a sexo salvaje por cada rincón, solo se escuchaban quejidos, jadeos y gruñidos. Después de un rato el rubio quería más así que levanto ese cuerpo lleno de marcas y moretones, se sentó tipo indio con ese cuerpo ente sus piernas y nuevamente empezó a cogérselo sin piedad.
El azabache sacaba solo incoherencias y palabras inexistentes; quería llorar, quería reír, gritar y rogar piedad pues su cuerpo adormecido dolía horrores pero se callaba porque a pesar de toda esa tortura el placer era indescriptible.
El rubio sudoroso, jadeante pero muy excitado sonreía y de vez en cuando cerraba los ojos para guardar en su memoria los sonidos que inundaban la habitación y es que todos esos gemidos, quejidos, ruegos sumados al hermoso ruido de los cascabeles componían la mejor música que jamás alguien podría componer.
Y al abrir los ojos y ver esa maravillosa imagen solo le confirmaban que no tenía que parar, que debía agotar todas sus fuerzas ahí, sentirse dentro de ese caliente refugio, llenar ese obscuro pozo con su esencia y desfrutar esa estreches dejando marca y asiéndole ver al azabache que le pertenecía.
- Naruto… me vengo… - le hizo saber –
- Ah… yo también – le respondió – aguanta un poco mas – como puedo el azabache asintió y trato de aguantar aun cuando sentía que con cada estocada se correría –
Un rato mas y el rubio ya estaba en las ultimas mientras el azabache ya no lograba sentir su cuerpo y solo pedía que el rubio se corriera para poder hacer lo mismo, su pene ya le dolía por toda la presión de estarse aguantando; por eso cuando el rubio le aviso se relajó y con la última estocada del rubio se vino entre ambos vientres mientras soltaba un fuerte jadeo por sentir esa caliente esencia llenarlo.
Ambos quedaron quietos aun unidos y tratando de recuperarse; el rubio aun no salía del cuerpo del otro ni pensaba hacerlo. Él se recuperó más pronto y empezó a besar el cuello y todo lo que se le atravesara, excitándose poco a poco.
Sasuke trataba de controlar su respiración, sentía como el rubio lo besaba y acariciaba. Suspiro al sentir como ese maldito poste de luz empezaba a ponerse duro otra vez, ¿es que ese animal no se cansaba? La respuesta le vino de inmediato… no.
Lo peor del caso es que a pesar de todo y aunque su cuerpo no lo demostrara por dentro estaba que brincaba de felicidad por la idea de una segunda ronda, ese atolondrado lo terminaría matando.
- Naruro… basta –
- No – respondió rápido sin dejar de besar –
- Naruto… déjame descansar – pidió –
- No – otra negativa –
- Naruto… basta –
- De que hablas Sasuke, tu decaído cuerpo podrá pedirme parar pero tus ojos – dijo el rubio tomándolo de la quijada mirándose ambos a los ojos – tus ojos me ruegan por mas –
- Naruto… -
- ¿Me lo vas a negar? – Sasuke volteo el rostro al saber que no lo haría –
- Siento mi cuerpo adormecido –
- Eso tiene solución – dijo el rubio –
Sin ganas salió de ese delicioso cuerpo y de esa calientita cama; camino al cofre… al maravilloso cofre y saco unas tijeras, regreso, subió a la cama y empezó a cortar las sogas liberando al azabache quien dejó caer su cuerpo sin fuerzas.
El rubio aventó las tijeras y abrió las puertas del cielo nuevamente, adentrándose en ese paraíso, sacando gemidos del azabache antes de empezar nuevamente con la faena.
- Eres una… vestía… no… tú no tienes llenad ero… ahhhh… - dijo entre gemidos –
Naruto soltó una carcajada asiéndole ver a su compañero lo feliz y orgulloso de que saberse una vestía en la cama y prometiéndole con la mirada una noche larga, placentera y quizás un poco adolorida mandándole una última mirada a su querido cofre de tesoros que aun esconde muchas cosas mas.
OoOoOoO
Sin falta aquí esta; viernes 15 de marzo del 2013. 9:45 pm.
Espero les allá gustado, dejen reviews no sean malas, nos vemos el próximo viernes.
Mamori anazaki
O_o
