Importante: primeramente quiero agradecer a todas las personas que comentaron el mi fanfic de "En la obscuridad". Tratare de actualizar en cuanto pueda; la verdad he estado muy ocupada pero saben que no abandonare, a ver si puedo actualizarla mañana o pasado.
Agradezco a Natusky, compañera que me está ayudando a corregir mis errores para poderles brindar un buen trabajo.
Espero les guste y gracias a todas las personas que me leen y más a las que me regalan un reviews, me agregan a favoritos y demas.
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Despertó al no sentir ese cuerpo dulce y sensual a su lado; reviso el cuarto con la mirada y no lo encontró, estaba a punto de pararse e irlo a buscar y traerlo de regreso a la cama cuando escucho ruido en el baño. Suspiro, sonrió como bobo y volvió a acostarse, miro el techo y ensancho aún más su sonrisa su corazón rebosaba de felicidad, jamás en la vida se había sentido tan feliz y lleno.
Esta parecía no ser su vida… parecía un sueño, le sorprendía lo que ahora vivía, sin darse cuenta una semana había pasado; la mejor semana de su vida, Sasuke ha dormido en su cama cada día desde su primera vez. Han probado muchas cosas en el sexo, le ha hecho de todo y apostaría lo que fuera a que ese terco, orgulloso y gruñón azabache ha disfrutado cada experiencia. Lo único que no le gustaba era despertarse ir a trabajar y separarse de su sexi esclavo, pero después en la noche brincaba de felicidad al llegar y encontrarlo en casa. Afortunadamente hoy no trabajaran "descansaran" los dos solitos en esa enorme cama cerca de un ya bien conocido mágico baúl.
La puerta del baño se abrió y de el salió Sasuke secándose el cabello con una toalla blanca, solo tenía puesto el pantalón de la pijama, le enseñaba todo de la cintura para riba y Naruto se relamió los labios al ver ese pecho y cuello lleno de chupones y marcas de mordidas. Marcas que él había dejado.
Levanto la vista y encontró al rubio devorándolo con la mirada, se sonrojo y de inmediato se movió, camino al closet disque a buscar una camisa cuando en verdad lo que quería era esconder el maldito sonrojo. Abrió el mueble y estaba por buscar alguna camisa del rubio para ponérsela cuando sintió como el otro lo tomaba de la cintura.
¿Cuándo se acercó tanto? Hace unos segundos estaba en la cama... sintió que le besaba el hombro derecho y lo único que hizo fue cerrar los ojos para poder disfrutar de los besos y las caricias del blondo. Una de las manos bajo y tomo sus partes nobles sacándole un gemido, acaricio sus bolas por un rato mientras el restregaba su trasero en ese cosa que ya empezaba a cobrar vida. Poco a poco sentía como bajaba su mano acariciando sus piernas, un rato más y sentía como tomaba su trasero, lo acariciaba, lo estrujaba, los pellizcaba y los sobaba. Escucho al rubio gruñir pegando su fornido cuerpo al suyo, el ambiente ya empezaba a calentarse y nadie podría quitarles la fuerte sesión de sexo que se aproximaba, bueno tal vez solo ese molesto teléfono que empezó a sonar como loco. Ambos tenían la intención de ignorarlo y seguir con lo suyo cuando el endemoniado aparato dejo de sonar, pero casi de inmediato empezó a sonar otra vez. Quiso quejarse cuando dejo de sentir esa gran mano en su trasero, cuando dejo de sentir su calor y empezó a escuchar sus duros pasos alejándose de él.
Naruto en esos momentos quería agarrar el celular y aventarlo por la ventana; ¿quién lo molestaba en su día libre? Y más cuando estaba a punto de cogerse a Sasuke… llego a la mesita de noche y tomo el aparato entre su mano y sin fijarse quien era contesto.
- Bueno – respondió de mala manera –
- Yo no te inculque malos modales jovencito – escucho el rubio –
- Lo siento mama, no sabía que eras tú –decía el rubio con una sonrisa nerviosa mientras se rascaba la cabeza –
- Esa no es excusa – le regaño kushina –
- Lo siento… -
- Que no vuelva a pasar –
- Si mama –
- Bueno, te hablo para invitarte a comer –
- No puedo, estoy ocupado – dijo el rubio mirando de reojo al azabache quien seguía en el mismo lugar dándole la espalda –
- Es ramen… - dijo la peliroja tentando a su hijo quien guardo silencio por un par de segundos - Nada puede ser más importante que nuestro preciado ramen – dijo histéricamente kushina al ver que su hijo dudaba en aceptar –
- No… pero no puedo – por su tono de voz, su madre noto el sufrimiento de su hijo –
- ¿Estás loco? ¿qué puede ser más importante que el ramen?... santo dios Naruto - el rubio de repente con unas lágrimas corriendo por sus ojos solo asintió, pues sabía que cuando su mama le invitaba ramen, era en ichikaru y era uno especial para ellos y con las porciones que quisiera –
- Sasuke – fue lo único que dijo el rubio, el azabache brinco en su lugar al escuchar su nombre mientras trataba de controlar su respiración –
- ¿Sasuke? – pregunto kushina y solo escucho un aja de su hijo – entiendo… ¿ya es tuyo? – pregunto de lo más normal –
- Mama…. No empieces – dijo el rubio olvidando que el azabache estaba con él -
- Solo te diré que tu padre y yo ya estamos aquí y ya hicimos el pedido; ¿Por qué no traes a sasuke? - el rubio volteo a ver a sasuke y sonrió -
- Buena idea mama, en una hora estoy ahí – le dijo feliz el rubio –
- No – dijo kushina – si en media hora no estás aquí, ¿entonces para que vienes? – el rubio se quedó ido, su madre amaba el ramen tanto como el –
- Noooo… en 30 minutos estaremos ahí – colgó rápido, corrió donde el azabache lo volteo y lo tomo de los hombros, por la cara de susto sasuke pensó que algo malo había pasado –
- ¿Qué pasa? – le pregunto al rubio –
- Era mama –
- Si de eso ya me di cuenta –
- Nos ha invitado a ichikaru – el azabache rodo los ojos, conocía perfectamente ese lugar, el rubio se la vivía ahí –
- Entonces ve, yo me quedare a descansar – dijo el azabache desilusionado por dentro por su interrumpida sesión–
- No, mama te ha invitado –
- Pues dile que me tuve que ir, que Itachi me hablo para pedirme que fuera a un asunto urgente, dile que no tuve opción –
- Sasuke, a Kushina Uzumaki Namikase no le puedes decir no – dijo el rubio nervioso –
- Oh por favor Naruto –
- Ten – dijo el rubio ofreciéndole su celular – márcale y dile que no iras –
- ¿Le tienes miedo a tu madre? – le pregunto entre divertido y sorprendido –
- Pero por supuesto, como se nota que solo has visto el lado bueno de mama – dijo el rubio desesperado jalando sus cabellos –
todos decían que Naruto era la viva y joven imagen de Minato Namikase pero todos concordaban que en carácter era igual a Kushina, el azabache trago saliva, ha escuchado las historias de la Habanero sangriento, es cierto siempre ha visto a la señora Kushina tranquila, es más una que otra vez la ha alcanzado a escuchar enojada sin embargo cuando lo ve, lo trata muy bien y pareciera esfumarse su enojo, hasta lo trataba mejor que a sus hijos, le decía que era tan hermoso como su amiga Mikoto, si hasta el genio y afamado Minato se ha visto con miedo disfrazado de nervios. Estaba bien prefería seguir conociendo solo a la amable y cariñosa señora Kushina.
- Está bien, vamos… dúchate rápido mientras yo me termino de arreglar –el azabache se veía enojado y le dio la espalda de inmediato -
- No te enojes te prometo que volviendo continuaremos – le dijo al azabache pegándose a el y apretándole una nalga que provoco un respingo –
- No estoy enojado – el rubio frunció el ceño al notar la mentira en el tono de voz –
- ¿piensas que estoy feliz? Mira lo que has hecho – el azabache se volteo y miro lo que el rubio le señalaba encontrando ese pene ya despierto, él estaba en las mismas condiciones y eso no lo ponía de buen humor -
- Ojala se te caiga – le dijo resentido -
- Si a mí se me cae, a ti también se te caerá – el azabache no pudo responder, solo gruño por la forma tan dura en la que el rubio le tomo el pene - ¿te imaginas si se me callera? ¿Quién te cogería si ya no lo tuviera? – el otro jadeo cuando el rubio le soltó - Apúrate sasuke, si nos tardamos no alcanzaremos ramen – dijo el rubio antes de entrar y cerrar la puerta del baño
Sasuke miraba como asesino experimentado esa maldita puerta… ese maldito bastardo estaba jugando con él; nadie… nadie juega con Sasuke Uchiha, nadie más que él, esas palabras sonaron en su mente. Negó repetidas veces antes de volteare y buscar ropa para salir… Era vergonzoso que tu propia mente te traicionara.
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- dobeeeeeeeeeeeee… - gritaba Sasuke que era jalado por el rubio que corría por las calles de Konoha –
- Apúrate sasuke; llevamos 5 minutos de retraso – decía el rubio sin dejar de correr mientras arrastraba al pobre azabache –
- Sasuke iba enojado; ¿que si iban retrasados?… no era su culpa si no de él, iban a buena hora pero el maldito dobe decidió comerse un ramen a pesar de que iban a Ichikaku.
Las cejas de Sasuke estaban fruncidas claramente enojado; además a pesar de los días que han pasado entre ellos aún no ha tenido la oportunidad de hablar del departamento del rubio. Su amigo nunca le comento que tenía un departamento, el seguía pensando que vivía con los señores Namikase y que cuando este se pasaba de copas se iba a uno de los cuartos del hotel o se quedaba con una de sus amiguitas, el ultimo pensamiento lo incómodo. Volviendo al punto, ¿en qué momento habían perdido la confianza el uno del otro?... eso lo entristecía, parece que los días en los que se contaban todo habían quedado muy lejos. Regreso a la realidad al chocar con algo duro. Se separó de ese algo y se sobo la nariz; miro al frente y su pecho se llenó de una extraña sensación al ver la ancha espalda del rubio. ¿Desde cuándo Naruto había crecido tanto?... estos últimos días ha descubierto o más bien a puesto más atención encontrando detalles de los que no se había percatado. Se sonrojo al apreciar y detallar ya con ropa esos anchos hombros, esa gran espalda. Se obligó a desviar la mirada debía tranquilizarse no era ninguna colegiada. Era penoso pensar eso… ¿por qué pensaba esas cosas si él no era una chica?
- Hola Hikari – sasuke despertó al escuchar la voz de Naruto y una incontrolable ganas de golpear al rubio lo lleno, este idiota le sonreía de esa forma tan… tan sexi… a una linda mesera de cabello castaño; esperen… ¿en qué momento llegaron a Ichikaru?... ok, estaba muy mal –
- Hola Naruto-kun, que alegría verte – ¿Naruto-kun? ¿Quién diablos se creía esa niña? ¿Por qué demonios ese par de imbéciles se seguían sonriendo? Se preguntaba el azabache mientras respiraba hondo para poder controlarse y no hacer un escándalo en el local –
- también me da gusto Hikari… ¿y dime ya pensaste en lo que hablamos la última vez? – pregunto inocentemente el rubio mientras la chica se sonrojaba, asentía y agachaba la mirada –
- cuando tengas tiempo hablaremos y te diré lo que pienso y lo que he decidido – le decía la chica tímidamente aun con la mirada en el suelo, pobre Sasuke si las cosas no paraban se volvería loco y tal vez hasta le daría un ataque de histeria –
- me parece muy bien… - de repente tanto el rubio como la chica escucharon un carraspeo, voltean para encontrar al azabache quien lanzaba dagas envenenadas a ambos con la pura mirada; claro que la chica ni se dio cuenta solo sonrió y al rubio pareció divertirle, era imposible no notar los celos y las ansias asesinas de Sasuke –
- Perdón que grosero – dijo el rubio – Sasuke ella es Hikari empleada de Ichikaru, Hikari él es Sasuke mi amigo – por alguna razón el azabache sintió dolerle el corazón cuando lo presento como su amigo, bueno no es que quiera que lo presente como su amante o como su esclavo -
- es un placer Sasuke, Naruto me ha hablado mucho de ti – dijo la chica extendiéndola la mano para saludar; hubo un momento muy incómodo para la chica y para el rubio, la mano de ella estaba en el aire y no se veía que el azabache fuera a estrecharla con la suya –
- el gusto es mío – dijo sasuke de forma seca y dejando la mano de la niña en el aire sin importarle la grosería, parecía no notar el gesto de saludo. Después de un par de segundos la chica bajo la mano y rio nerviosa –
- tus padres están esperándote –dijo la chica volviendo su mirada al rubio con sus mejillas rojas por la vergüenza –
- gracias Hikari – dijo el rubio, sabía que Sasuke estaba celoso pero de eso a comportarse de esa forma era demasiado, sabía que enojado Sasuke era un maldito pero eso fue muy grosero, la chica se volteo y empezaba a guiar a los chicos –
- ¿Dónde demonios quedo la gran educación de la que tanto se afaman los Uchihas? – le pregunto en susurro con tono de reproche y un toque de decepción al azabache, este solo desvió la mirada, su enojo se había disipado y la razón llego, preguntándose lo mismo que el rubio –
- Sasuke querido – todo volvió a la normalidad entre los dos al escuchar la voz de Kushina a quien ya tenían frente a ellos – que alegría verte – el azabache sonrió mientras recibía un caluroso abrazo por parte de la pelirroja –
- gracias por todo Hikari – Sasuke vio de reojo como la chica sonreía y se retiraba –
- también me alegra verla – dijo el azabache en cuanto la señora lo soltó –
- ven siéntate a mi lado – dijo Kushina tomándolo de la mano y sentándolo en la silla que estaba al lado de la de ella –
- hola Sasuke –
- Buenas tardes señor Minato – respondió educadamente el azabache al rubio mayor –
- Nos alegra verte, ¿cómo está Fugaku? Hace tiempo que nos nos vemos para charlar – dijo Minato y Sasuke desvió nuevamente la mirada y un sonrojo apareció en su rostro, Minato Namikase con más de 40 años seguía siendo un hombre apuesto, Naruto era idéntico a el entonces… ¿cuándo el rubio menor tenga esa edad tendrá esa apariencia y elegancia? se sonrojo por el pensamiento –
- Mi… mi padre está bien; seguro le agradara saber de usted - dijo Sasuke mientras se regañaba mentalmente por el tartamudeo. Sasuke Uchiha nunca tartamudea, pero es que… ¿Cómo hacia la señora Kushina para estar tranquila con ambos rubios? –
La familia Namikase Uzumaki sonrió; si los 3 integrantes sonrieron es que el azabache se veía tan tierno, tan mono con ese sonrojo, esos nervios y el tartamudeo lo hacían ver adorable.
- Bueno es que ninguno de los dos piensa notar mi presencia – dijo con puchero el rubio menor –Kushina rodo los ojos –
- No eres ningún bebe, siéntate a lado de tu padre –
- No le hagas caso, queríamos verte sabes bien que esa es la razón por la que tu madre te invitado a comer – dijo Minato palmeando la espalda de su hijo en cuanto este se sentó a su lado –
- Mmmm… - dijo aun con su puchero el rubio – y bien ¿ya vamos a comer? tengo mucha hambre – dijo Naruto con los ánimos recuperados -
- pero si te acabas de comer un ramen en casa – dijo Sasuke sin pensar ni medir sus palabras, sacando un chillido de la pelirroja y otra sonrisa del rubio mayor, sonrojándose de inmediato al darse cuenta de su error –
- quiero decir del departamento… es que naruto y yo… bueno lo visite – corrigió totalmente rojo –
- Pero es que te pasas de lindo – dijo Kushina con corazones en los ojos –
- Mama basta – rogo Naruto –
- Luego dicen que por qué me parece adorable Sasuke-chan – sonrojando más al azabache por lo de chan, generalmente usan ese sufijo en chicas y niños -
- Kushina – hablo con un tono como de reproche Minato al ver que su esposa se estaba pasando con el azabache –
- Bueno como sea –dijo kushina ignorando a su esposo quien solo suspiro – Hikari-chan –llamo la pelirroja, segundos después la chica sonriente estaba devuelta y el Namikase mayor noto el enojo en los ojos del azabache al igual que la mueca que hizo, miro de reojo a su hijo quien felizmente empezaba a pedirle de comer a la chica castaña provocando un casi imperceptible temblor en la ceja derecha del Sasuke, sonrió de lado parece que esto sería divertido, cualquiera podría notar el estado en el que se encontraba el azabache… bueno cualquiera menos su amada esposa e hijo, cuando ambos trataban con ramen difícilmente se concentraban en otra cosa –
- En que puedo servirle señora Kushina – es que acaso esa niña conocía a toda la familia de Naruto pensó con enojo Sasuke –
- podrías traer nuestros tazones de ramen, por favor –
- si en un momento – dijo la chica retirándose –
- Y dime Sasu-chan – dijo kushina y ambos rubios rieron nerviosos; era muy notable el temblor en las cejas del azabache quien había cerrado los ojos y respiraba hondo – ¿qué hacías en el departamento de Naruto? ¿Acaso… has dormido allí? – el azabache se olvidó de su enojo y se sonrojo –
- yo… - trataba de responder pero un maldito nudo en la garganta se lo impedía -
- Mama… ya basta no lo atosigues – dijo Naruto tratando de ayudar a su amor –
- Tu cállate – le dijo la pelirroja mandándole una mirada feroz que provoco que se callara, eso le causa gracia a Sasuke, muy pocas veces lograban callar al rubio -
- ¿Y bien? – pregunto Kushina con una gran sonrisa y mirándolo con sus brillosos ojos –
- Bueno yo… lo fui a visitar – Sasuke estaba nervioso, no es que le fuera a decir que se acostó con su hijo pero aun así era muy incómodo –
- Entiendo; eso quiere decir que dormiste con el –
- ¿Qué?...- Sasuke estaba nervioso volteo a ver a naruto buscando su ayuda pero este se hizo el desentendido –
- Bueno lo que pasa es que es muy temprano como para visitarlo, lo más seguro es que hallas estado con él desde ayer y por lo tarde te quedaste a dormir –
- Bueno… si es que me quede dormido y… - malditos nervios pensaba el azabache –
- Qué bueno que no le hallas permitido irse – dijo la pelirroja mirando con una sonrisa a su hijo quien solo asintió con su trompita paradita gesto que mostraba que no estaba contento con su madre, pero esta lo ignoro nuevamente –
- los vimos desde que aparecieron por la puerta – hablo nuevamente la mujer mirando a su esposo quien con una sonrisa asintió – Le estaba comentando a Minato que seguro que algo malo te paso, dime ¿acaso mi hijo ha hecho algo indebido o te ha tratado muy duro? –
- Queeee… - casi casi grito por lo que escucho ¿acaso los señores Namikase sabían todo lo que su hijo le había hecho? -
Para nadie paso desapercibido el sonrojo del azabache parecía una cereza y hasta parecía sacar vapor por las orejas, los 3 volvieron a sonreír. Minato sin quitar su sonrisa negaba suavemente, sabía a donde quería llegar su hermosa esposa; pobre de los chicos se habían convertido en la victima de habanero sangriento… bueno más bien pobre del Uchiha.
- Mama ya no lo molestes –
- ¿No te había dicho que te callaras? estoy hablando con Sasu-chan no contigo, por dios a quien le habrás heredado lo impertinente, seguro a mi suegro a quien más si no – dijo sobre actuadamente la pelirroja –
- Mmmm… - dijo Naruto –
- Mmmm ¿Qué? – le pregunto su madre en tono molesto, mientras Minato rodaba los ojos y sonreía, ambos eran iguales, no podían negar que eran madre e hijo – sabes que… - y la frase quedo incompleta al ver nuevamente a linda niña mesera –
- Disculpen la interrupción, lo que pasa es que el señor Teuchi me ha pedido que les diga que el pedido tardara 5 minutos más –
- Mmmm… está bien – dijo la pelirroja, la chica sonrió y regreso por donde vino –
- aprovechare esos 5 minutos, ahora regreso voy al baño – dijo Naruto levantándose y alejándose de la mesa, rumbo al baño. La mesa quedo en un silencio un poco incómodo o bueno así lo sentía el azabache –
- Minato –llamo a su esposo la pelirroja, la mirada de sus acompañantes estaban sobre ella – ve – le dijo a su esposo; el rubio tardo unos segundos en entender –
- Ha sí, yo… con permiso iré al baño – dijo el rubio sonriendo y levantándose para tomar el mismo camino que su hijo, dejando aún más nervioso al azabache –
- Hay que bueno que se fueron – dijo tomando las manos del chico y mirándolo llena de felicidad – ahora si puedes contarme – le dijo nuevamente –
- ¿Contarle qué? – pregunto confundido el chico, la pelirroja rodo los ojos –
- Como que contarme que. Pues que ya me puedes contar que tal se la pasaron tú y mi hijo – el azabache no le respondió en segundos, la pelirroja podía apreciar la cara de susto del chico – oh por favor sasu-chan conozco a mi hijo; se lo… pervertido que es, créeme eso no lo heredo de mi –
- yo… yo no sé… no se de lo que habla señora – dijo Sasuke nervioso –
- por dios… si desde lejos se nota que no han estado dormidos y jugando video juegos -
- Enserio… solo hemos dormido… -
- Sasuke Uchiha – y el azabache tembló en su lugar, de repente un aura obscura cubría a la hasta hace unos segundos dulce señora Kushina; ahora sabia a lo que se refería Naruto con eso de que aún no conocía el lado obscuro de su madre - ¿Acaso crees que soy tonta? Desde que te vi lo note –
- ¿Noto que? – Pregunto Sasuke al borde del colapso –
- Aunque trates de controlarlo, no lo consigues a un 100%; podemos ver ese ligero cojeo, esa casi imperceptible mueca de dolor a cada paso que das, contando el saltito de incomodidad que diste cuando te sentaste, esos celos por la chica mesera y los sonrojos a causa de mi hijo –
- El azabache no respondió nada solo abrió los ojos de la impresión, pensaba que nadie notaria su dolor e incomodidad al sentarse. En verdad sentía dolor en su trasero por culpa de cierto rubio. Es que no podía controlarlo; aun le dolía un poco.
- Yo… -
- Que no te de pena, yo estoy feliz con la idea – dijo la mujer recuperando su sonrisa y tomando nuevamente las manos del azabache – querido tus manos están muy frías – le comento con tono preocupado, el otro asintió y trago duro –
- Mejor dime; ¿todo ese dolor vale la pena por la experiencia que has tenido? – segundos y el azabache no respondió, no se movía es más parecía no respirar, su piel cada vez se ponía más pálida y sus ojos parecían querer salirse; la señora enarco una de sus cejas y después le sonrió al chico animándolo, el otro suspiro… supo que no había escapatoria y solo asintió con las mejillas sonrojadas – Kyaaaaaaaaaaaa – grito bien emocionada la mujer llamando la atención de todos los comensales –
- que felicidad – chillaba la mujer – al rato le llamare a Mikoto para decirle que he ganado la apuesta –
- ¿A mi madre? – Pregunto Sasuke y la otra asintió, después abrió sus hermosos ojos negros - ¿Cuál apuesta? –
- la apuesta que hicimos tu madre y yo –
- ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde?... ¿mi madre? – preguntaba sin creérsela el azabache –
- Si tu madre; Mikoto Uchiha y yo hicimos una apuesta hace como… -dijo la pelirroja tomándose el mentón y respondiendo segundos después – me parece que apostamos hace como 12 o 14 años… no estoy muy segura –
- ¿hace 13 o 14 años? Eso es mucho tiempo –
- La verdad sí, que bueno que no nos hicieron esperar más – dijo quitada de la pena –
- ¿Y que apostaron? – pregunto con miedo a la respuesta el chico –
- Tu madre dijo que serias un buen seme y yo le dije que no que serias un buen uke –
- ¿Qué? – pregunto con las mejillas rojas –
- Qué bueno que mi suegro le enseño desde muy pequeño como debe de satisfacer a su pareja – decía la pelirroja a sí misma – ¿por qué si lo hizo verdad? – le pregunto con angustia –
- Yo… -murmuro el azabache sonrojado y la pelirroja sonrió no había mejor respuesta –
- Más le vale –
- Señora… - le hablo Sasuke mirándola a los ojos –
- No me digas así querido, mejor dime okaasan – el otro se sonrojo y bajo la mirada – mmm… está bien aún hay tiempo para que me digas así; mejor te resumiré lo que pasa –
- por favor hágalo – dijo con duda el otro –
- cuando ambos eran pequeños, siempre estaban juntos y tu madre y yo siempre hemos querido emparentar, nos queremos mucho – dijo feliz y el azabache asintió – como tu mami no tubo niñas, decidimos juntar a Dei con Itachi pero estos nos descubrieron y nos hicieron desistir alegando que solo eran amigos y que cada uno tenía novia; Ino desde muy pequeña se interesó en Sai así que no podíamos hacer nada, nos pusimos triste – dijo con puchero la mujer – pero después nos concentramos en ustedes – dijo feliz viendo al azabache quien salto en su asiento del susto – brincamos como niñas pequeñas cuando vimos la chispa entre ustedes, después el problema fue decidir quién sería seme y quien Uke – Sasuke se sonrojo –
- Las 2 pensamos que tú eres el más indicado para el papel de Uke, sin embargo Mikoto es tu madre te tenía que dar el beneficio de la duda y sin saber cómo llegamos a la apuesta y eso es todo. No hay nada fuera de lugar –
- Como que no hay nada fuera de lugar; señora toda esta fuera de lugar – dijo Sasuke histérico aunque sin elevar la voz –
- ¿Por qué dices eso?... ¿Acaso no quieres a mi Naruto? – pregunto seria la pelirrojo, el otro se puso nervioso y poco después asintió dejando feliz a Kushina - ¿Entonces cuál es el problema? –pregunto sin comprender la mujer –
- ¿Cómo que cual?... somos hombres… - grito lo último, para esos momentos los comensales los miraban entre raros, enojados y a uno que otro le parecía entretenida la función, el azabache al darse cuenta bajo su tono de voz - quizás esto es pasajero… -dijo con la mirada gacha y con tono triste – El querrá tener a alguien con quien se pueda casar, con quien pueda crear una familia… -
- Tu le puedes dar todo eso – le dijo la pelirroja sonriente - más adelante pueden casarse, que tiene ser una pareja gay eso no los hace menos hombres, siguen teniendo lo mismo. hay muchos países que ya permiten las bodas entre personas del mismo sexo –
- Está mirando muy arriba señora; Naruto y yo solo somos amantes y solo por una maldita apuesta… -dijo triste y decepcionado el otro – se podría acabar en cualquier momento… -
- ¿Eso quieres? – le pregunto la pelirroja ignorando lo de la apuesta –
- no – respondió de inmediato el azabache –
- Entonces no hay problema –
- pero si lo hay… El tiene mucha experiencia… se aburrirá de mi… - no podía seguir viendo a la mujer así que agacho el rostro –
- Sasuke… - dijo tomándolo de la quijada para verse cara a cara con el - ¿lo amas? – el otro desvió la mirada, se sonrojo y asintió, la pelirroja sonrió -¿se lo has dicho? –
- No… he tratado pero no puedo –
- él te quiere mucho – dijo segura la pelirroja –
- Eso no lo sé –dijo desanimado Sasuke – hace un tiempo me dijo que me quería y yo… yo lo rechace – la pelirroja sonrió con tristeza, ella lo sabía, después de todo había consolado a su hijo, ella le había aconsejado hacerlo o por lo menos le había dicho que contaba con el apoyo de su familia; si el azabache era su felicidad pues bienvenido–
- Tal vez el ya no sienta lo mismo – dijo con temor –
- eso no lo sabes y si no lo intentas no lo sabrás nunca; debes decírselo –
- pero es que me es difícil – le dijo lleno de desesperación el azabache y la pelirroja le tomo las manos dándole su apoyo –
- Si no lo haces tal vez si lo piernas – el otro no respondió solo volvió a bajar el rostro – si dejas que el orgullo y el miedo te dominen lo perderás… -el azabache la miro de inmediato y ella reconoció la angustia en esos negros ojos al igual que el miedo –
- No – dijo con jadeo el chico –
- si – le dijo sonriéndole – si no lo haces ese tiempo terminara y cada quien volverá a su mundo –
- No quiero… -
- Entonces no dejes que se aleje de ti – esas palabras llenaron de esperanza al azabache quien sonrió; una sonrisa pura y limpia –
- No dejare de ese dobe rubio se aleje de mi – dijo decidido el azabache –
- Así se habla, hay que dominar a los rubios… ellos necesitan de alguien que los controle – el azabache asintió con una sonrisa- que les jale las riendas cuando se quieran pasar de listos – el otro asintió repetidas veces – que los castigue cuando anden de coquetos presumiéndole al mundo su hermosa sonrisa – el otro levanto el puño y asintió nuevamente con estrellas en los ojos – tienes mi apoyo –dijo la pelirroja tomándolo de las manos –
- Mi hijo se ha salido del buen camino y solo tú puedes traerlo de regreso – el otro feliz asintió y se metió en su mundo mientras que la pelirroja sonreía por haber logrado su cometido, su hijo la tendría que recompensar muy bien… de cierta forma había ganado un poco de control sobre el azabache, sus savias palabras ayudarían o perjudicarían al parlanchín de su hijo, todo depende de la recompensa… -
- Lo haré –dijo el azabache decidido regresando de su mundo soñado – ese idiota no querrá alejarse de mí nunca jamás - kushina lo apoyo sonriéndole –
- Actúa normal ahí vienen - el azabache asintió y ambos se acomodaron de tal forma que cuando los rubios regresaron los miraron extraños –
- ¿Ha pasado algo? – pregunto nervioso Minato mirando a su esposa –
- No cariño – dijo la pelirroja – todo está muy bien ¿verdad Sasu-chan? – el otro asintió con una sonrisa ya sin esa molestia por qué le allá llamado con ese sufijo – ¿cómo que ya tardaron con el pedido verdad? –Los otros asintieron – Minato ve a ver si Teuchi ya termino –
- Amor; si ya estuviera listo ya te lo hubiesen traído… - el rubio mayor se cayó cuando vio la mirada de su esposa – tienes razón mejor voy a ver… les diré que ya hace hambre –
- Gracias Minato eres muy amable – dijo sonriente la pelirroja –
- De nada – dijo el nombrado nervioso, dándole un beso en la mejilla a su dulce esposa antes de ir por el pedido –
Naruto veía la escena extrañado y no por lo de sus padres; ya estaba acostumbrado a eso. El punto era el azabache; desde que regreso con su padre se ve diferente, algo paso y su madre tiene mucho que ver. Vio como Sasuke observo muy concentrado la escena de sus padres como tomando nota y al final este tenía una sonrisa arrogante en su rostro; un escalofrió le recorrió la espalda no sabía porque pero presentía que algo de suma importancia estaba pasando ahí.
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Viernes 22 de marzo del 2013. 11:43 pm.
Espero les allá gustado, dejen reviews no sean malas, nos vemos el próximo viernes y muchas gracias por leer hasta mis comentarios.
mamori anazaki
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