Cap. 3: Deseo

Muy bien, he vuelto con el tercer y ultimo capitulo, una vez mas con mi pareja favorita, Merlin/Morgana, esta basado entre los capítulos 11 y 12 de la segunda temporada, espero les guste y dejen sus opiniones :D


Morgana caminaba por los pasillos de Camelot, sin rumbo alguno.

La vida de la protegida del rey no era tan divertida, su ocupación en todo el día era no hacer nada. Algunas veces atendía a los invitados, o asistía a reuniones con Uther y Arturo, pero aun así no había nada que le llamara la atención.

Quería hacer algo diferente, deseaba hacer algo que nunca hubiera hecho y que fuera interesante. Estaba muy cansada de las rutinas, tener que seguir un protocolo y siempre guardar los modales. Pero de cualquier manera eso pronto se acabaría.

Pronto se iría y dejaría Camelot, ya no le interesaba estar en ese lugar por mas tiempo. Se iría y partiría buscando un lugar en el que la aceptasen y la quisieran, donde no tuviera que fingir que todo estaba bien y que era feliz. Deseaba poder ser libre y poder aprender sus dones con tranquilidad y sin miedo.

Quería mucho a Arturo, Merlin y Gwen, pero aun así no se sentía bien, no se sentía segura ocultándole la verdad a Uther.

No podía soportar verlo todos lo días sabiendo que si el rey descubría la verdad, la mandaría matar.

Los mejores momentos que pasaba ya, era cuando platicaba con Gwen, los momentos en los que podía ser ella misma sin miedo a nada.

Recordaba su tema de conversación de esa mañana: Merlin.

Gwen comentaba lo especial que era Merlin, el gran amigo que era, lo humilde y sencillo que podía llegar a ser. Morgana sabia que eso era verdad, siempre recordaba al sirviente del príncipe como una de las personas más sencillas que pudiera recordar, sin nada que ocultar y siempre dispuesto a ayudar. Morgana lo admiraba tenia que admitirlo, sobre todo al tener la paciencia para soportar el carácter de Arturo todos los días.

Sumida en sus pensamientos iba la dama, que no se dio cuenta por donde caminaba, hasta que chocó con alguien en su camino, provocando que cayese al suelo encima de la persona.

Morgana maldijo por lo bajo, mientras trataba de levantarse sin importarle quien había sido el causante de que estuviera tirada en el suelo, hasta que escucho su voz.

-Lady Morgana ¿Esta bien?-pregunto la persona

Morgana bajó la vista hacia el suelo, y vio el rostro preocupado de Merlin bajo ella. Observo sus impresionantes ojos azules que la miraban con atención y de pronto sin saber por que, se sonrojo ante su mirada.

Sintió su cuerpo pegado al del sirviente, y los torneados músculos del muchacho bajo sus manos. Sintió una nueva y extraña sensación en su estomago, algo que nunca había sentido, algo que crecía en su vientre cada vez que observaba la mirada azulada de Merlin.

-¿Lady Morgana?

-¿Si?-pregunto la muchacha sin apartar los ojos de los del sirviente

-¿Esta bien?-volvió a preguntar el castaño

-Si, estoy bien, gracias-respondió ella

De pronto noto que aun estaba encima de el, lo cual la hizo sonrojarse todavía más, si era posible. Se levanto lo mas rápido que pudo del suelo, más roja que un tomate y trato de serenarse. ¿Por que estaba tan nerviosa?

-Lo siento mucho mi Lady-dijo Merlin con tono preocupado y nervioso- No veía por donde caminaba, le ruego me disculpe mi señora.

-Esta bien Merlin- le respondió la dama tratando de evitar su mirada-No pasa nada-Levanto la vista una vez mas para ver al muchacho y vio que sonreía, y sin poder evitarlo ella le devolvió una sonrisa coqueta.

Siguió caminando, hasta que doblo una esquina del corredor y se detuvo a tomar aire. En serio ¿Que le pasaba? Nunca se había sentido asi.

Reflexionó sobre lo que acaba de pasar y se descubrió a si misma pensando detalladamente en Merlin.

Recordaba sus ojos, esos extraordinarios ojos que la hacían sentir diferente.

Y en su torneado cuerpo. Morgana jamas habría pensado que Merlin tuviera semejante cuerpo, nunca hubiera pensado que debajo de esa ropa en la que parecía un muchacho escuálido y flacucho estuvieran semejantes músculos.

No, no podía ser, pensó ella misma, no podía estar pensando en esa forma de Merlín. El era un sirviente y ella una dama de la corte,nunca podria ser. Llevaba casi tres años de conocerlo y nunca se había sentido de esa forma por el. Necesitaba pensar con claridad.

Esa misma noche se encontraba en las cámaras del consejo cenando con el rey y Arturo como de costumbre. Se había olvidado del incidente de esa mañana, hasta que noto la presencia de Merlin a su lado, sirviendo vino en su copa.

Pronto perdió el hilo de la conversación, observaba a Merlin una vez mas con curiosidad, el muchacho se percato de su mirada y le sonrió de forma amable.

Ella le devolvió la sonrisa de la misma manera que aquella mañana y sintiéndose una vez mas nerviosa pero a la ves emocionada, mientras esa sensación en su estomago volvía a crecer. Lo vio alejarse y posicionarse en silencio detrás de la silla de Arturo, para que en cuanto el príncipe necesitara sus servicios, acudir rápidamente.

-Morgana¿Me estas escuchando?-pregunto el rey

-Si mi señor-respondió rápidamente

-Estas muy distraída,¿Segura que estas bien?-insistió Uther

-Todo esta bien mi señor, gracias-dijo ella

El rey continuo su discurso, con Arturo pendiente de cada palabra, pero en la mente de Morgana solo estaba Merlin. No podía evitar mirarlo cada minuto para ver sus expresiones y cada movimiento que hacia sintiéndose emocionada y cautivada.

Pero no, pensaba una vez mas, no era posible que ella, Lady Morgana, deseara a un sirviente, que deseara a Merlin, no podía ser, jamas. Sin embargo, esa sensación que tenia una vez mas en su vientre, le decían lo contrario, pero ahí estaba la prueba notoria del deseo.


Y aquí esta, espero les haya gustado.

Trate de expresar dos tipos de deseo. El deseo de Morgana por ser libre y tener una vida distinta, y el deseo físico, que en este caso, desea a Merlin.

Espero les haya agradado y dejen un review.

Muchos abrazos

Su escritora Gaby