Hola mis queridos seguidores, aquí va mi otro capi.
Ya nos acercamos a la arena ¡al fin!
Gracias a mis reviewers y faborites y a los que leen en silencio.
¡Denme ganas! ¡Con un hermoso REVIEW!
Los juegos del hambre, son propiedad de Susane Collings, yo solo hago el intento de hacer un buen vasallaje de los 25.
Sesiones privadas y entrevistas.
El último día, todos bajamos al gimnasio con expectativas, mucho nerviosismo, hoy es el día que nos evaluarán los vigilantes, los miro mientras ellos terminan de anotar los últimos garabatos en unas pulidas hojas que son traspasadas a una extraña máquina cuyos botones se encuentran en la pantalla, paso una hora con Atala, quien gustosa da unos tips a quien tenga el suficiente sentido común para no provocarla, paseo un poco mas por los diferentes puestos, recordando a mis amigos y los días en el bosque, si aprendí varias cosas, si regreso, se los tendré que agradecer, el almuerzo llega prácticamente dándole patadas a la mañana y a las 2 de la tarde, nos encontramos todos sentados en fila esperando la evaluación de los vigilantes, uno a uno, los tributos van pasando 1, 2, 3, suspiro hasta que alguien me coloca la mano en el hombro.
-lo harás bien. Dice Maisilee –no estoy tan seguro. Susurro –seguro que si Haimich, eres fuerte. Sonrío y asiento –mi triunfo puede significar tu muerte Maisilee. Ella sonríe.
-no, solo significará que no te matarán en el baño de sangre. Asiento mientras escucho a la fría voz femenina llamar al distrito 4, pasa el 5 y el 6 y un temor me asalta.
- ¿Qué pasará si lo arruino? Pregunto, ella ríe –no arruinaste la sorpresa para Anilee, no creo que lo hagas con esto. Sonrío para tratar de decirle que agradezco el gesto de sus palabras de ánimo, ella suspira –yo en cambio, no soy muy buena. Niego con la cabeza.
-lo eres, ten fe. Digo –solo haciendo plantas. Dice ella frustrada, me acerco a su oído y susurro –te vi con las espadas, no va mal. Ella sonríe –gracias Haich. Asiento y miro al resto de los tributos 7, 8, 9, me comienzo a frotar las manos –ojalá se den prisa. Digo mientras suspiro, Maisilee se levanta y comienza a dar vueltas, 10, 11 –ya casi, ya caso i. Me pongo de pie y me uno a ella dando y dando vueltas hasta que por fin suena mi nombre.
-Haimich Abernati. Dice la voz, me doy la vuelta y en un gesto impulsivo abrazo a Maisilee –suerte. Me murmura, asiento y entro al gimnasio, allí están los vigilantes, un hombre de cabello negro con una estola en su túnica púrpura, debe ser el jefe, me paro en el medio de la sala.
-Haimich Abernati, distrito 12. Anuncio, el jefe da su aprobación y comienzo, lanzo cuchillos, me revuelco fingiendo esquivar, tomo una espada que no se me da tan mal y comienzo a darle y darle a los muñecos, selecciono trampas y hago fogatas, pero parece que no llama la atención mi trabajo, de repente miro, un pato a la naranja, que muchos esperaban con ansias, los veo comerse el maldito pato mientras yo, actúo como un perro que les debe mover la cola, eso me enfurece, así que preparo un dardo venenoso con lo que le vi hacer a Maisilee probablemente le quite la primicia, pero lo lanzo hacia el pato y se ve de inmediato, como este de su suculento color, comienza a colocarse verde, todos se detienen en seco.
-gracias por su amabilidad. Digo y enfadado como estoy me largo de allí, presiono el botón de un puñetazo y cuando llego a mi planta, pateo un horroroso jarrón que está en la sala, voy con pasos de buey a mi habitación.
-Haimich ¿estás bien? Pregunta Ebbie preocupada –no maldita niñata, déjame en paz con mi miseria personal, no quiero que me molesten y ahórrate el discurso de ánimo, porque con lo mal que lo hice, pues, no podré sacar nada en limpio. Sigo a mi habitación y tranco con fuerza, me arrojo en mi cama y pido la cena por el micrófono que está en la habitación, alguien toca mi puerta.
-Haimich ¿puedes abrir? Pregunta mi mentor pero me quedo en silencio –Huiriche, yo no voy a juzgarte. Dice el, a regañadientes me acerco a la puerta y abro, el está allí con algo que jamás pensé verle en las manos, es una copa con fruta cubierta de crema como la que Dann usa para adornar los pasteles de la panadería, me da la copa, la tomo y cierro tras el entrar, se sienta en mi cama.
Aparentemente, no te ha ido muy bien. Dice con cautela, yo me limito a comer –pero eso no quiere decir que eres descartable, la nota es importante para las estrategias, pero no es el sello de que ya hayas perdido. Lo miro –envenené el pato. Digo de repente mientras como otro bocado de mi postre, mi mentor se atraganta con el suyo pero no hago esfuerzos por ayudarle - ¿Qué hiciste que? Pregunta asombrado –envenené el pato. Repito, el asiente esperando mi razón.
-lancé cuchillos, hice fogatas, pero no me prestaron atención, así que con un truco de Maisilee envenené el pato. Iban inesperadamente sonríe –ese es mi chico. Dice –el echo de que tu vayas a los juegos, es suficiente razón para que te presten atención. Reí –hubieras visto la cara del vigilante jefe. Mi mentor rió.
-tirarán todo ese suculento pato a la basura. Asiento y sonrío - ¿Cómo supiste que estaba mal? Pregunto –me pasó algo parecido durante ese episodio. Confiesa el colocándose una mano detrás de la cabeza.
- ¿Qué hiciste tu? Pregunto –bueno, he sido bueno con las espadas, pero ya sabes, esa vez, andaban algo borrachos y yo, simplemente tomé algo del puesto de camuflaje y maté al muñeco que señalé como vigilante jefe. Me asombro - ¿Cómo es que estás vivo? Le pregunto –porque cuando me iba, les dije que se pusieran en nuestro asquerosos pellejo y que eso le pasaba al descuidado n la arena. Suspiré de alivio y sentí como se me iba una gran carga.
-vamos a ver los resultados. Dice el, asiento y lo sigo mientras continuo comiendo mi postre.
Los resultados fueron buenos, me dieron un justo 11 y a Maisilee igual, con Underseen no fueron tan generosos, le dieron un 5 (apuesto a que se hizo en los pantalones durante la sesión) y a los otros un 5 igual, como siempre, los profesionales, fueron unas de las mejores notas y los chicos del 3, 6, y 11, no estuvieron tan mal, el resto, podría decirse que eran historia, Iban Ofaf nuestro querido mentor, está sentado al día siguiente en el comedor durante el desayuno, el solo se dedicaba a preguntar por los entrenamientos en la cena y hoy, está muy pero muy serio –bueno chicos. Dice mientras nos mira específicamente a Maisilee y a mi pero luego, pasa a los otros –hoy tenemos que preparar sus entrevistas, hay que decidir que enfoque usaremos para presentarlos y obtengan mas patrocinadores. Los chicos de la beta sonríen esperanzados, yo pienso que en el fondo saben que no van a ganar pero me contengo de decirlo.
-como son muchos, haremos las prácticas en grupos, las chicas primero conmigo y los chicos con Cebbie. Me río, mi mentor me mira –no veo que debamos aprender con Cebbie. Digo –te sorprenderías. Dice el divertido, tras terminar el desayuno, nosotros atiborrándonos nos vamos con Cebbie y su hija Ebbie, quienes resultan ser un gran grano en el… -no pensé que hubieran tantas formas diferentes de hacer lo mismo. Dice Underseen –te sorprenderías. Le dice Ebbie muy pagada de si misma –todos rectos y relajados, es vital que puedan manejar la tención y le den a los patrocinantes la seguridad de que van a ganar. Dice Cebbie, los tributos comerciantes y yo, lo hacemos pero los de la beta, son otra historia, par de reprimidos que Cebbie a duras penas logra adecentar, cuando terminamos a la hora del almuerzo estoy cansado de parecer simpático.
-eres un poco osco ¿lo sabías? Me pregunta Ebbie, gruño –y tu, una real molestia. Digo mientras dando pisotones me alejo al comedor, mi mentor me mira divertido junto a Maisilee –seguro lo hicieron enfadar. Dice ella –tiene la apareicnia de alguien sumamente enfadado. Dice mi mentor, tras el almuerzo consistente en pajarillos rellenos con salsa de naranja, una sopa rosada deliciosa, pescado con salsa de yogurt y un suculento pastel de chocolate, los chicos vamos con el mentor y las chicas con Cebbie, veo el rostro de Maisilee un poco asustado.
-suerte con los tacones. Digo mientras río y nos dirigimos a la sala, Iban se sienta –bueno chicos, veamos ¿Qué podemos sacar con ustedes este año? Underseen da la respuesta –señor, yo soy muy carismático. El resto gruñimos por debajo –adulador. El asiente - ¿y tu Haimich? Pregunta –pienso que puedo lograrlo ya sabes, tengo el enfoque adecuado, soy arrogante pero no demasiado confiado. Digo, el asiente –eso me gusta. Dice y nos dedicamos toda la santa tarde a la práctica de la entrevista.
En la noche, cenamos callados y luego nos vamos a la cama casi que en automático, como una de las pocas veces en mi vida, me despierto cuando el sol ya ha salido del horizonte.
-guau, he dormido bastante. Digo mientras sonrío, Cebbie toca la puerta –Haimich arriba ¡hoy será otro día, muy, muy, muy importante! Dice canturreando y se aleja, gruño y suspiro, voy al baño y hago mi aseo, salgo a desayunar y luego, caigo en las manos de mis queridos y odiados miembros del equipo de preparación quienes me alistan mientras chismorrean de los diseños que se han dejado colar por los comentarios de los otros estilistas, me aíslo hasta que llegan Bart y Zina.
- ¿estás listo? Pregunta el –para lo que hayas diseñado. Digo –espero no te hayas aburrido del carbón. Dice, asiento –jamás. El pequeño Zina ríe y le guiño el ojo, llevo un traje negro con adornos rojos, simulando un carbón que comienza a arder, la verdad, me veo muy impresionante y me gusta, cierro los ojos e imagino por un momento si Paném, no fuera Paném, cualquier otro lado y pudiera traer a mi Lisa, si los juegos no fueran mas que una serie de televisión fictícia o no existieran, sería lindo recorrer el Capitolio junto a ella pero estoy consciente de que eso es tan improbable como que eliminen los juegos del hambre, pienso en mi Lisa y en los ratos en el bosque, en sus dulces labios, en su risa, en su cabello rubio, en sus ojos azules, en toda ella, su rubor.
-ojalá hubiera dicho que si me casaría en toda la ciudad. Estoy pensando eso, cuando un grito femenino en mi oreja me hace saltar - ¡Haaaaaiiiiimiiiiich! Grita Maisilee - ¡diablos! ¡Maisilee! ¡Grítate en tu! Me reprimo de decir cualquier cosa, ella ríe –sabía que así si ibas a reaccionar. Parece un capullo de rosa con ese vestido y maquillaje, su largo cabello lo han peinado en forma de rosa.
-te ves hermosa. Digo –gracias. Dice ella, asiento y le ofrezco el brazo –andando, Cebbie y Bart andan neuróticos. Repito el gesto y vamos hacia el ascensor.
Estamos los 48 allí, en el frente del centro de entrenamiento, esta vez, nos pasarán de 2 en 2 para ahorrar tiempo, antes de que Underseen piense quitármela, agarro a Maisilee mas fuerte si es posible y cuando volteo a ver al famoso Caesar Flikerman, ni puedo ni quiero dejar de reírme, con sus labios, párpados y cabello rosa curiosamente del mismo tono del vestido de Maisilee parece un, bueno, un…vaya…que…cuak, ella me pellizca –compórtate. Me gruñe mientras yo, no puedo dejar de reír, logro componerme cuando estamos a punto de comenzar y van pasando las entrevistas, todos tienen un buen enfoque, los del 1 son feroces, los del 2 aterradores, los del 3, se hacen los listos, los del 4 son sexys, los del 5 inocentes, los del 6 simpáticos, los del 7 divertidos, los del 8 cómicos, los del 9 unos lloricas, los del 10 unos astutos, los del 11 misteriosos y finalmente, estamos nosotros, pasamos Maisilee y yo.
¡y aquí están! anuncia Caesar a su alborozada multitud – ¡los primeros 2 tributos del distrito 12! Todos nos aplauden mientras nos sentamos uno a cada lado de el.
- ¿Cómo se sienten chicos? Pregunta el, yo río –en total des combinación contigo y Maisilee. El mira el vestido de ella y ríe - ¡vaya! ¡estamos a corde para una velada! Y ante el público divertido y partido de risa, la toma de la mano y comienzan un vals improvisado, el tarareando un antiguo vals llamado la novia azul, cuando terminan se sientan.
-pareces una rosa querida ¿a quien le debemos este milagro? Maisilee sonríe mientras sus ojos prometen venganza –a Trini, mi estilista. Dice con dulzura, Caesar asiente, el público aplaude y se ve a la estilista que sonríe –y dime Maisilee ¿esta hermosa rosa no tiene espinas? Porque mírenla, que está muy bella con el vestido. Ella se levanta y da una vuelta, la ovacionan y se sienta con gracia.
-claro que si Caesar, soy una rosa pero con espinas para defenderme y ganar. El sonríe –seguro que así será. Dice enfocando su atención hacia mi.
-ahora Haimich, dinos ¿tu que se supone que representas? Pregunta con interés, cuando voy a abrir la boca, Maisilee se me adelanta.
-un pollo pasado de broster. Todo mundo ríe –para tu información. Digo serio –soy un carbón comenzando a arder, esto simplemente quiere decir que no han visto todo mi potencial, puedo dar mucho mas. Caesar asiente –seguro que si Haimich, aunque ese estupendo 11, no lo sacan todos los días ¿Cómo se sienten al respecto de haber sacado la misma nota? Pregunta Caesar –la nota es irrelevante. Respondo -solo sirve para que podamos recibir apoyo, pero en realidad, solo es una marca de las habilidades que tenemos ahorita sin presión, no quiere decir que sea verídico. Maisilee completa mi respuesta:
-además Caesar, eso solo apunta a que ambos llegaremos a los 8 finalistas, en este caso 16. El asiente y sonríe –así será Maisilee. Dice serio.
-ahora, pasemos a otro momento. Dice Caesar entusiasmado –su cosecha, Haimich ¿Qué era lo que rezabas con tus amigos he? Me quedo pensando –bueno Caesar, yo rezaba para qe la suerte estuviera del otro lado de otra persona, ya que es algo tan único el venir a los juegos. Si que lo era, porque tu pellejo estaba en serio peligrando –ya sabes, a alguien mas capaz del distrito 12. El abre los ojos –pero tu eres muy capaz. Dice –si, pero cuando estás asustado por todo lo que dejas, es importante aferrarte a algo. El asiente - ¿Quién era la chica? Sonrío como idiota –Lisa, mi gran amor. Digo, todo el público da un suspiro de emoción.
-ojalá puedas regresar con ella ¿hay algo que quieras decirle? Me levanto sin pensar, mis pies y mi boca se mueven en automático –Lisa, te amo, y quiero que cuando regrese a casa, te cases conmigo. Todo el público grita alborozado - ¿y tu Maisilee?pregunta Caesar - ¿con quien llorabas cuando saliste seleccionada? Ella traga y responde:
-con mi hermana y mis 2 mejores amigas. El asiente - ¿algo que quieras decir? Pregunta –Anilee, eres la mejor y te amo, Basilissa, espérame, aún hay muchas cosas que hacer y Anilisa, no te cases con este demente. Todos ríen al igual que Caesar –seguro te esperarán. Dice mientras nuestro zumbido suena.
Al final de todo, regresamos al piso, mañana son los juegos y estaremos solo con los estilistas, Cebbie se despide y dice que fue el mejor año de cierre de cualquier escolta, que ahora Ebbie es la que estará aquí, me disculpo con ella por mi actitud grosera del otro día y tras hacer eso y recibir los últimos consejos de Iban, nos vamos a dormir.
