Cuando el momento tan esperado llego fue Hagrid el encargado de mostrarle a Harry el mundo al cual se integraba aunque las cosas ya no le sorprendían como la primera vez que las vio a lado de su ángel, eso no significaba que no estuviera encantado con la idea de obtener los artículos necesarios para su primer día de clases.

Para su asombro cuando iba a conseguir su túnica lo vio en la tienda siendo medido no pudo evitar mirarlo embobado pero esa acción atrajo la atención de quien menos imaginaba Narcissa Malfoy que lo miraba extrañada, preguntándose quien seria ese chico pero no tuvo que esperar ya que el mitad gigante que cuidaba los terrenos de Hogwarts lo había llamado Harry, no podía ser se repetía pero entonces vio la cicatriz y ya no cabía duda era Harry Potter; donde había conocido su hijo a Potter.

El miedo se apodero de ella su esposo no podía saber sobre esa amistad debía hacer algo para terminarla para eso tendría que hablar seriamente con su hijo, mientras mas rápido mejor. Salieron deprisa de la tienda con rumbo a la mansión donde por suerte Lucius no se encontraba.

- ¿Dónde conociste a Potter? – pregunta Narcissa molesta como es que él se había atrevido a juntarse con un Potter – Draco te prohíbo que seas su amigo – dice finalmente al no obtener respuesta sin darse cuenta que cuando eres joven y te prohíben algo mas lo deseas sin importar el costo

Draco escucho las palabras de su madre y no pudo evitar sentir que debía hacerle caso pero por otro lado la atracción hacia Harry era mayor, él no era tonto sabia los problemas que tendrían que enfrentar por eso mantenían su amistad en secreto cosa que no era fácil porque Harry podía ser muy expresivo, con su ayuda había aprendido a ocultar sus sentimientos al menos a los demás. La primera prueba se presento en el tren hacia Hogwarts, Draco había sido de lo mas seco aunque Harry no le daba importancia podía ver en lo ojos de su ángel que tan solo era una actuación.

Al llegar a Hogwarts lo que menos quiso hacer era rechazar su mano pero en su mirada veía que debía de seguir con lo que estaba previsto, era ahora que agradecían haber establecido desde un principio lo que debían hacer al entrar a la escuela.

Cada uno comenzó a vivir en su propio mundo, por las mañanas haciendo lo que se esperaba de ellos pero había algunas noches donde los dos se juntaban dejando atrás sus diferencias solo dedicándose a su amistad, las cartas eran comunes después de las peleas fingidas, actos heroicos en los primeros cinco años en la vida de Harry.

La amistad de los chicos se convertía en un lazo más fuerte e invisible para los que lo rodeaban pero no todo era perfecto la hora estaba dispuesta los dos sabían que debían tomar lados opuestos en la guerra que se avecinaba, los encuentros eran pocos, disfrutando del tiempo que les quedaba.

- Mi ángel – así lo llamaba Harry cuando se encontraban solos – prométeme que te cuidaras – pide mirándolo directamente a los ojos sin necesidad de escuchar sus palabras porque para que sirven las palabras si la repuesta esta escrita en esos hermosos ojos plateados – porque si algo te sucediera… - dice temiendo el peor escenario pero solo logrando ver que es Draco el que esta mas preocupado por su seguridad – no temas por mi – dice muy sonriente – hare un mundo donde nadie nos impida vernos – le asegura, al ver que el amanecer se acerca su encuentro se termina

Cuando el sexto año empezó había días en que sus miradas se conectaban y no podían evitar sentir que debían verse pero tenían caminos diferentes a seguir y sin importar cuanto doliera debían esperar a que la guerra terminara.

Conforme avanzaba el año la misión que el señor tenebroso había encargado a Draco lo tenia en tal estado que lastimaba a Harry con solo mirarlo, el lo hacia a un lado sin querer contarle nada solo que no era ciego y la evidencia era obvia trataba de matar a Dumbledore.

Su preocupación por la seguridad de un ser tan preciada llevo a Harry a la desesperación cuando lo enfrento en los pasillos del castillo las cosas fueron de hablar a lanzarse hechizos en un santiamén, equivocadamente uso un hechizo llamado "Sectumsempra" que encontró en el libro de pociones perteneciente al príncipe mestizo provocando cortes que hacían a Draco sangrar profusamente, por suerte Snape llego para salvarlo aunque cuando despertó de su agonía sus ojos le dijeron lo molesto que estaba y desde ahí no se habían visto ni hablado.

Hasta el día que Dumbledore murió por la mano de Snape, los siguió mientras emprendían la huida.

- Draco – Harry le grita haciendo que el chico se detenga – solo quiero que me perdones – suplica mirándolo a los ojos y como siempre estos le hablan diciéndole que aun no esta listo pero eso definitivamente le da esperanza

Al verlo partir solo había una cosa segura la guerra era inminente, su hora de pelear se acercaba y para eso el plan de Dumbledore de destruir los horrocrux era la mejor opción, la única que tenia.

Para cuando el séptimo año llegaba las cosas ya estaba decididas al menos para el, no volvería a la escuela se dedicaría a hacer lo posible para terminar la guerra.

En el camino a la destrucción del señor tenebroso hubo situaciones difíciles entre sus acompañantes, más cuando fueron capturados y llevados a la mansión Malfoy. Draco miro cuando traían a un chico desfigurado por un hechizo, le pidieron que lo identificara; con solo mirarlo a los ojos sabia que era Harry sin pensarlo mucho intento que Bellatrix dejara de presionarlo lo que mando a Harry al calabozo. Por la noche Draco fue a verlos para guiarlos a las afueras de la mansión sin ser detectados y como ya era su costumbre solo lo miro a los ojos para que supiera que estaba con el, ya todo estaba perdonado.

- Mi ángel – es lo único que dice Harry al verlo mirándolo fijamente – cuídate – lo abrazaba esperando recordar esa sensación de seguridad que necesitaba en su aun largo viaje

Harry huye de ahí con miedo en el corazón si se llegaran a enterar que ha sido el quien los ha ayudado no dudarían en lastimarlo y él nunca se lo perdonaría debía acabar con la guerra antes que su relación se hiciera obvia para cualquiera de los dos lados.

Regreso a la escuela y lo volvió a ver sin un rasguño su corazón salto de felicidad, solo que no venia solo, la intenciones de sus acompañantes eran matarlos. Hermione estaban con el cuando vieron el fuego demoniaco acercarse ese temor volvió a su cuerpo, debía salvarlo y eso hizo, llevándolo en una escoba alejándolo lo más pronto posible del fuego arrasador, sin importarle dejar atrás a su amiga.

Descender fue lo mas difícil ya que cayeron con dificultad en el piso junto a sus amigos leones aunque sabia que deseaba hablarle tuvo que dejarlo ir mientras él se enteraba de la triste realidad debía morir para salvarlo, no tenia el coraje para despedirse así que solo se fue a cumplir con su destino que ahora maldecía pero no murió, aun no sabia porque pero la madre de Draco lo había salvado mintiendo al decir que estaba muerto.

El señor oscuro le creyó y junto con sus seguidores regresaron a la escuela para restregarles en la cara la muerte de su salvador, vio a Draco salir del castillo con sus ojos plata sin vida, no podía hacerle eso así que puso en marcha su plan.

Fue una batalla intensa donde Harry salió victorioso, al fin podía decirle al mundo cuanto quería a su ángel. Fue directo a Draco y lo tomo de la mano con mucho cariño besándosela tiernamente, los que estaban a su alrededor los miraron pasmados.

- ¿Qué haces Harry? – pregunta Ron acercándosele interrumpiendo el momento con Draco quien le sonríe como nadie lo ha visto

Sin que pudiera contestar a la pregunta fue llevado lejos mientras Draco era arrestado por su crimines contra el mundo mágico. Harry no podía permitirlo así que les dijo a sus amigos que lo ayudaran con su ángel, ellos lo rechazaron creyendo que había sido hechizado.

Así era como el salvador del mundo mágico era prisionero en su propia casa, sus supuestos amigos lo trataban como si un mal hubiera caído sobre el, al desear a su ángel no entendían que desde el momento que lo vio se puso a sus pies y ahora el seguía en el mismo lugar.

Haciendo habilidad de sus años de hazañas heroicas pudo lograr mandarle como regalo lo que por derecho era suyo la varita del Saúco además de su capa de invisibilidad y lo que hiciera con esos objetos no le importaba mientras lo mantuvieran a salvo.

Harry estaba seguro de varias cosas esa prisión que le creyeron haber construido solo retrasaría su encuentro con Draco y cuando llegara con el les demostraría sin miedo, sin remordimientos que el salvador del mundo mágico haría lo que fuera con tal de ver a su ángel feliz así tuviera que convertirse en otro señor oscuro.

Su carceleros lo cuidaban de día y de noche turnándose intentando encontrar una cura para la enfermedad que el padecía, en unas de las vistas de Ron y Hermione se escabullo hasta su habitación solo para escuchar que hablaban de Draco.

- Esa serpiente se les escapo a tus hermanos – dice molesta Hermione

- Lo se me lo dijeron esta mañana, su madre lo ayudo a escapar, al menos tengo la satisfacción que Ginny haya sido quien lo interrogo – se escucha muy satisfecho con el trabajo de su hermana

- Yo creo que se extralimito, hasta el momento no hay pruebas de un hechizo, la tortura ya era… - no dice mas ya que Ron lo calla

- Se tenia que hacer si queremos que Harry vuelva a sus cabales - Ron esta muy convencido de lo que dice

Harry no les perdonaría a ninguno de ellos haber dañado a su ángel, pronto escaparía solo debía esperar unos días mas y no importando a donde tuviera que ir encontraría a Draco. Dos días después corría por las calles de Londres ocultándose de todo aquel que lo pudiera reconocerlo llegando al lugar donde todo comenzó, el zoológico.

Corrió a la parte donde se encontraron la primera vez miro para todos lados, no podía verlo pero si sentirlo, se quito la capa dejando ver su rostro demacrado, las lagrimas comenzaron a caer de sus ojos verdes sin control al observar lo que las personas que consideraba sus amigos le habían hecho a la persona mas importante para el.

- Es mi culpa mi ángel, he sido yo quien ha dejado que te hicieran… - no puede terminar de hablar Draco le abre los brazos haciendo que vaya hacia el, cae de rodillas al suelo abrazándose a su cintura - ¿Qué quieres que haga? – pregunta sin moverse, sabiendo que cualquier cosa que el desee la cumplirá sin importar el precio

- Debemos escondernos – dice Draco levantándolo mirándolo fijamente dándole a entender que tendrá que esperar

Llegaron aun pequeño departamento a unas cuadras del zoológico Narcissa los esperaba, al ver a Harry ella lo miro con todo el odio posible, el no pudo sostenerle la mirada lo que le decía que algo terrible le habían hecho a su ángel.

Fueron sin prisa a la habitación donde dormía Draco, sus ojos comenzaron ha hablar de la tortura, del odio, del miedo, miro su cuerpo lleno de marcas, sus ojos se llenaron de lagrimas nuevamente.

Cayó de rodillas suplicando su perdón – me vengare, te juro que les hare pagar lo que te han hecho, mi ángel – dice entre sollozos, un odio que jamás había sentido comienza a hacer hervir su sangre – mantente oculto, esto tardara pero te juro que al final estaremos juntos de nuevo – lo mira ya mas calmado sus ojos le muestran que no es necesario vengarse, Harry no puede evitar sentir asco por quienes lastimaron a un ser tan hermoso – necesito hacerlo solo promete que si me salgo de control me traerás de regreso – le implora no queriendo llegar a ser un señor oscuro ya que sabe lo mucho que lastimaría a Draco

Los próximos días se la pasa pensando en el plan perfecto, el primer paso es regresar así que después de una semana buscando, Harry Potter regresa a casa sin recordar donde ha estado o que es lo que ha pasado supuestamente después de derrotar a Voldemort. Rápidamente vuelve a ganarse la confianza de sus amigos quienes sin mas le cuentan sobre el hechizo de Draco y el agradece que lo hayan rescatado.

Sin que ellos lo sepan la segunda parte de su plan se pone en marcha cuando hace que ellos le platiquen lo que hicieron a Draco, en algunas cosas debe darles la razón y en otras como era de esperarse les dice que tal vez se pasaron de la raya, a lo que ellos le responden que se lo merecía.

Solo hay una persona que parece darse cuenta que lo que esta pasando es una gran mentira, que al mirar a Harry presiente que algo en el no esta bien, sus sonrisas y sus acciones hacen que algunas veces Luna tema, los demás no se han dado cuenta sin embargo Harry se ha percatado de la forma en que lo mira Luna, a ella no quería lastimarla pero si interfería no le deja otra opción.


Llevaba ya un tiempo guardándolo en mi computadora, espero les guste es la primera vez que escribo sobre la venganza y no creo ser muy buena.

Pronto subiré el próximo capitulo espero no trabarme.

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