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-¿Qué demonios?-fue la primera reacción de Rachel, luego se paro para mirarlas a ambas -¿Quinn?-pregunto esperando quien respondía aunque ya lo tenía claro
-Si... y dime, ¿mi hermana besa bien?-pregunto para después darle la espalda a la morena y salir de allí
-¿Tu...?-ahora refiriéndose a la rubia ya de pie
-Kyle-se presento -La hermana gemela de Quinn-
¿Hermana gemela? ¿Quinn tenía una hermana gemela? ¿Acabo de besar a la hermana gemela de Quinn? ¡¿Acaso esto es una pesadilla?!
-Oh Dios mío-se golpeo la frente con la palma de la mano para lograr salir de sus mente -Como puedo ser tan estúpida-
-¿Eres la novia de Quinn?-pregunto directa
-¿Qué?, no... yo no soy nada para ella. Yo solo quería decirle que...-
Un paso. Dos pasos, tres pasos hacia Rachel y ahora la rubia se encontraba besando los labios de esta. La morena se dejo llevar por un momento pero luego volvió en si y se separo de Kyle, dando dos pasos atrás.
-¿Que fue eso?-pregunto cubriendo sus labios con la palma de su mano
-Tú me besaste-dijo como si nada
-Pero yo pensé que tu...-
-¿Que era Quinn?-Rachel asintió y la rubia sonrió -Es la primera vez que realmente agradezco que me hayan confundido con Quinn-dijo provocando que la morena se ruborizara. Camino lentamente hacia la salida del baño pasando por el lado de Rachel que se giro para verla salir y cuando estaba a punto de irse... paro, se quedo de pie frente a la salida -Antes de besarme... dijiste que no querías tener nada que ver con Quinn...-hizo una pausa para mirar a la morena directamente a las ojos -Y ya que tampoco ella quiere tener algo que ver contigo... yo me apunto-sonrió dulcemente y sin más salió dejando a una Rachel totalmente en shock
XX
Una de las mejores cosas que hacia Quinn Fabray era ser fuerte cuando más personas estaban cerca. Demostrarles que por más que hicieran ella no se iba a derrumbar. Pero cuando esta sola... donde nadie más la puede ver o escuchar... la situación cambia.
Quinn corrió y corrió sin rumbo fijo. Primero pensó ir a la casa de Santana pero ella se quedaría en las prácticas de porrismo hasta tarde. Brittany estaba descartada por la misma razón y obviamente Quinn no se dejaría ver de esa manera por alguien más del glee club, ¿Dar lastima? ¿Qué otra persona la viera tan... indefensa? no, eso es algo que no estaba dispuesta a hacer. El orgullo iba primero. Sin más alternativa subió al auto no sin antes soltar un sollozo y emprender la ruta hacia su casa. Ya no quería estar allí.
Al llegar dio gracias porque no estuviese su madre, lo último que quería en ese momento era ser atacada de preguntas por su madre. Como si no fuese suficiente las que ya tiene rondando en su cabeza. Subió a su habitación y azoto la puerta lo más duro que pudo. Nuevamente se tiro en la cama boca abajo y hundiendo su cabeza en la almohada. Quinn solo pedía que eso no se le hiciera una costumbre.
Lagrimas nuevamente. Quería creer que se trataba de lagrimas de rabia al ver que su hermana había hecho lo de siempre... quitarle las cosas que para ella eran importantes, aunque no recordaba el momento en el que Rachel se volvió importante para ella... solo sabe que aquello que vio en el baño de chicas le dolió. La verdad es que los celos eran los que provocaban sus lagrimas, lo cual la ponía de peor humor del que estaba. ¿Por qué sentir celos? no... la verdadera pregunta sería ¿Rachel logra poner celosa a Quinn Fabray?
XX
Mientras tanto en la clase de español se encontraba una morena todavía en shock. Le era imposible concentrarse porque aun trataba de digerir el hecho de que Quinn tenía una hermana gemela, a la cual había besado y luego esta le había dicho que... ¿se apuntaba?
¿Qué demonios quiere decir eso? -se preguntaba para sí misma totalmente frustrada
Ese día sin duda era uno de aquellos en los que la mala suerte de Rachel se multiplicaba por 10. Ella solo iba a besar a Quinn para que la dejara en paz de una vez (aunque era algo que honestamente no quería) que dejara de mirarla de esa manera en clases, que dejara de buscarla, que dejara de morderse el labio cada vez que tenían contacto visual, porque eso la estaba volviendo loca. Solo quería obedecer a su padre, pero Leroy también tenía razón... estaba juzgando a Quinn sin conocerla, pero y si la conociese?... Rachel estaba segura de que eso le traería muchos problemas, porque Quinn es el tipo de chica que trae problemas, pero también el tipo de chica que los vale.
Y entonces sucedió que... beso a la hermana equivocada. Y ahora la morena no podía evitar pensar en los labios de... Kyle. Aquel beso que por un momento dejo de ser porque tenía que hacerlo para en menos de dos segundos convertirse en algo que realmente estaba adorando. Cambia nuevamente la escena en su mente y esta vez aparece Quinn frente a ella, a centímetros y mordiendo su labio, y con una morena sintiendo la necesidad de besarlos.
Estaba claro, su mente estaba siendo una perra con ella y la imaginación no ayudaba. Suena el timbre y Rachel sale de su trance, recoge sus cosas, esta apunto de retirarse pero entonces Mr. Shcue la llama.
-¿Si profesor?-
-Quería pedirte un favor. Es muy importante-
-Claro ¿De qué se trata?-
-Es que una alumna no se presento hoy a clases y se supone que le entregaría los papeles hoy pero no vino-suspiró-Su casa queda a tres cuadras de la tuya... así que pensé que podrías darme una mano. En serio tengo el día muy apretado-
-Si queda tan cerca entonces no le veo problema-sonrió
-Muchas gracias Rachel y siento pedirte algo así-se disculpo -Le diré a su madre que irás tu a llevarle los papeles- dijo, finalmente entregándoselos
Al menos la morena había algo en lo que mantener su mente ocupada por al menos una hora, sería un descanso, si seguía pensando tanto probablemente colapsaría. El profesor había anotado la dirección de la casa por detrás de una de las hojas que le había dado para entregar.
Rachel fue primero a casa a ducharse, una buena ducha siempre ayudaba. Quería desocuparse de eso para volver a su casa a estudiar, los profesores habían dicho que esa semana harían exámenes.
Pensó en ir en su auto pero como había dicho , la casa a donde tenía que llevar los papeles solo quedaba a unas cuadras, así que decidió caminar. Demoro un poco en encontrar las casas, no le iban mucho eso de las direcciones, pero al final logró encontrarla, se acerco, toco y espero a que abrieran. Y para su sorpresa...
-¡¿Quinn?!-
-Oh mira, ya puedes distinguirme de mi... de Kyle- aplaudió
-Mira Quin... yo solo quería...- no pudo terminar porque ahora también en la puerta estaba Judy
-Hola- sonrió -¿Tu eres la chica que traería los papeles para Quinnie?- Rachel asintió -Estupendo, en serio te agradezco que te hayas tomado la molestia. Vamos entra, debes estar sedienta- no le dio tiempo a la morena para rechazar la propuesta, prácticamente la había jalado hasta la sala.
Le dio un vaso de limonada y la morena lo bebió todo en menos de dos segundos. En realidad tenía muy mala suerte.
-Bien...- se apresuró a decir Quinn que no le quitaba la mirada de encima -Rachel y yo iremos a mi habitación mamá. Si me necesitas me llamas- sin más jalo a la morena de la mano y la subió por las escaleras hasta llegar a su habitación y cerrar la puerta... con llave.
Rachel quedo de espaldas a la puerta, observando como Quinn buscaba algo entre sus cajones.
-¿Ves esto?- pregunto ya enfrente de la morena quien asintió -Es una foto de Kyle y yo cuando eramos pequeñas- hizo una pausa para mirar a rachel directamente a los ojos -¿Sabes quien soy yo?-
A diferencia de Quinn, en la foto no tenía el pelo rubio ni aquella perforación en su nariz. Tenía el pelo rubio natural que todavía conservaba su hermana y era más largo. Realmente eran idénticas.
-Yo...- intentó decir
-Lo sabia- dijo tratando de ocultar lo dolida que estaba
-Tu eres la de la derecha- soltó, dejando a una rubia sorprendida
-¿Estas segura?- cuestiono
-Si...- respondió con timidez -Tu... es decir, tu mirada- Quinn puso cara de confundida, indicándole a Rachel que continuara -Aunque tus ojos sean parecidos a los de Kyle, tu mirada y la de ella son completamente diferentes-
Hubo un silenció, se quedaron mirando por unos segundos... hasta que la morena mordió su labio, gesto que hizo sonreír a Quinn.
-Rachel- se acercaba cada vez más -Quiero que sepas que no es lo único que me diferencia de Kyle... así que por favor- miraba sus labios -Solo permiteme hacer que eso te quede claro-
La morena no respondió, pero tampoco dio una negativa, se quedo allí intacta, mirando a Quinn a los ojos, pero luego aquella mirada inconscientemente bajo a sus labios. Esa fue la respuesta de Rachel, la cual la más alta no demoro en comprender.
El primer roce las hizo estremecer a ambas. Era como si sus labios necesitaran de ese contacto. El beso comenzó siendo apasionado pero se fue convirtiendo algo dulce y tierno. Cosa que a Rachel le gusto, se sentía tan... inexplicable. Mientras que la otra sentía que en su estomago un volcán hacía erupción, provocando en ella todo tipo de sentimientos que no comprendía y que francamente en ese momento no quería comprender. Solo... quería disfrutar del momento, quería que ese momento no terminara. Para la mala suerte de Quinn su deseo no se pudo cumplir, pues la morena se separo quedando a pocos centímetros de ella.
-Adiós Quinn- fue lo único que dijo, seguido de abrir la puerta e irse, dejando a una Quinn confundida.
