¡Muy bien! Tenía tiempo libre y decidí hacer el siguiente capitulo antes de empezar semana (además se lo merecen). Les agradezco a los varios que agregaron la historia a favoritos, a los que le han dado follow y han dejado reviews (algunos bastante cómicos) espero que sigan con la historia, en serio muchas gracias, me motivan a continuar. Disfruten.


(8)

Esta de mas decir que todos en el salón quedaron pasmados por aquella confesión, y es que Kyle prácticamente acababa de decir que se había unido al glee club por Rachel quien tenía su rostro completamente rojo en ese instante al igual que Quinn, pero esta de rabia.

Entre preparativos para las nacionales se paso el tiempo, nadie había tocado el tema de lo que había ocurrido con las hermanas Fabray por miedo de ser asesinados con la mirada de alguna de ellas. Y pues Rachel... bueno, ella parecía un pequeño cachorro entre la espada y la pared, pues cuando Quinn escucho la confesión de su hermana casi salto a sentarse al lado de la morena y Kyle hizo lo mismo. Ya se pueden imaginar la escena que todos en el salón presenciaban.

El salón fue quedando vacio poco a poco, finalmente quedando solo las hermanas.

-¿Que es lo que quieres?-

-¿De qué hablas Quinn?-

-Rachel, Kyle, hablo de Rachel- respondió colocándose de pie y quedando en frente de la rubia. -¿Esta es otra manera tuya para hacer un infierno de mi vida?-

-¿Cual es el problema con Rachel?- dijo indiferente

-No puedes salir con ella- ordeno

La rubio mostro una leve sonrisa que le hirvió hasta los huesos a Quinn.

-¿Y por qué no?-

-Porque... porque... ella no es para ti- dijo con timidez algo que extraño a Kyle

-¿Y tu si?- suspiro. -Mírate Quinn, ni siquiera puedes admitir que no quieres que me relacione con ella porque te trae loca- soltó directa para después darle la espalda y salir, dejando a una Quinn con la mirada al suelo.

Otra cosa que Quinn tenía en su larga lista de ''cosas que odia de su hermana'' era lo lista que era, desde pequeña siempre se daba cuenta de cuando mentía y prácticamente conocía todas sus reacciones, así que se podría decir que Kyle sabía el estado de ánimo de su hermana con solo una reacción. Una de las muchas habilidades de su perfecta hermana. Otra de las cosas que Quinn odiaba.

Escucho pasos y pensó que era su hermana. Esta vez no se quedaría con la boca cerrada.

-¿Y si te digo que me gusta?- pregunto pero al instante se arrepintió de haber hablado. -Rachel- se exalto. -Pensé que tú... eras Kyle-

-Volví porque olvide unos pergaminos-

La morena se acerco al piano a recoger lo que había olvidado, luego volteo a mirar a Quinn quien también la miraba fijamente. Silencio absoluto, así se quedaron por unos minutos hasta que las bocinas sonaron y las saco del transe.

-Muy bien... adiós- se apresuro a decir Rachel

-Adiós-

Pero no logro dar más de cuatro pasos hacia la salida porque su curiosidad salió a flote y no pudo contenerse.

-¿Quien te gusta Quinn?- soltó de repente girándose a verla nuevamente.

-A mi...- se aclaro la garganta, estaba tensa. -Santana- mintió

Y aquello ninguna de las dos se lo esperaba.

En ese momento se esfumo la pequeña esperanza que ni sabía que tenía Rachel de que Quinn pudiese llegar a sentir algo por ella mientras que Quinn solo esperaba a que cayera un rayo sobre ella y la desintegrara.

-Oh- intento romper el hielo pero sintió que ella se rompía. –Te veré luego Quinn-

Ahora como si no fuese poco el hecho de que su hermana iría a por Rachel, le mintió diciendo que estaba interesada en Santana. No tuvo el valor de decirle a la morena que le gustaba, justo como dijo Kyle. Odiaba darle la razón a su hermana pero estaba en lo cierto, Rachel la volvía loca y ella no tenía el coraje de decírselo. Quinn no tenía idea de cómo arreglaría todo eso.

Decidió ir con Santana, necesitaba hablar con alguien sobre todo lo que le estaba pasando o si no explotaría.

-¿Fabray? Estas solo son prácticas solo para porristas- dijo una alumna de segundo año

-Oh, gracias por la información, déjame anotarlo en mi libreta de cosas que no me interesan- respondió cortante y abriéndose paso hasta donde se encontraba Santana y Brittany haciendo estiramiento

-¿Quinnie? ¿Qué haces acá?- salto la rubia de ojos azules hacia sus brazos.

-Pues, necesito ayuda-

-Sabía que no tardarías en buscar a la tía Sanny- se burlo la latina

-¿De qué hablas?- pregunto confusa

-Vamos Quinn, a mi no me puedes mentir-

-¿A qué viene eso?-

-Rachel- soltaron ambas. – ¿Entiendes ahora? Britt-Britt y yo nos dimos cuenta-

Quinn tenía sus mejillas tan coloradas que un avión creería que son las luces de aterrizaje.

-Ehem- se aclaro la garganta. –Ya entenderán una parte de porque necesito la ayuda de ustedes-

-¿Cómo qué una parte?- pregunto la latina

-Bueno… puede que por evitar confesarle a Rachel que me gustaba dije que estaba enamorada de alguien que no era ella-

-Wow, Claramente estas hueca pero ¿De quién dijiste que estabas enamorada?-

-Eh… tú- soltó haciendo disparar la risa de la morocha

-Jajajajaja, vaya Quinn, no sabía que tenía esos efectos en ti- se mofaba

Mientras la latina hacia sus bromas, una rubia de ojos verdes se integraba al entrenamiento, viendo a Quinn a lo lejos estaba Kyle.

-Ya cierra la boca que todo el mundo te escuchara-

-Vale, vale… pero ¿Qué demonios Quinn? ¿Por qué no solo decirle que te mueres por comerle la boca al hobbit?-

-¿Hob-qué? Como sea… no lo sé Santana, creo que… supongo que tenía miedo-

-Entiendo- suspiro. La morocha comprendía totalmente ese sentimiento. -¿Qué harás?-

-Pues… de hecho venía a pedirles ideas. Algo para arreglar todo este desastre-

-Viniste con las personas indicadas- sonrío de oreja a oreja mientras que Britt daba pequeños saltos de felicidad. –Esto es lo que haremos…-

Comenzó a explicar detenidamente y con cada pequeño detalle como si se tratara de un plan de batalla. Ambas se lo estaban tomando muy en serio. Todo llego a tal punto que Brittany sugirió colocarnos nombres de animales como clave secreta. Yo estaba a punto de decirle que no le encontraba mucho sentido a eso pero una mirada asesina de la latina me detuvo y termine accediendo al pedido de Britt. Santana era lobo, la rubia pato y yo un león. Si, lo sé… muy maduro de nuestra parte.

La morocha perfeccionaba el plan y básicamente iba que como ya sabíamos que Kyle también iría a por Rachel entonces Quinn tenía que ser más rápida pero primero que cualquier cosa tendría que aclarar todo… incluso ella misma, aclarar sus sentimientos, pensar en por qué no le dijo la verdad sobre sus sentimientos a Rachel. Tenía tiempo para pensar en ello, lo conversaría con su almohada y mañana sacaría el valor de decirle a la morena que si alguien causaba algo en ella no era Santana, era ella.

Nada podría salir mal.