¡Hola de nuevo! Aquí les va un capitulo más... Lamento si tardo demasiado, pero no es facil este proyecto. Sé que es simple pero espero que les guste. De paso responderé a algunos de sus reviews. (Me disculpo por no hacerlo anteriormente)

* Sukikyoshi: gracias por leer mis fics, de verdad me ayudas mucho... por eso hay una sorpresa para tí en este, quiero ver si la descubres.

* Marcos96: Te agradezco tu comentario, me complace saber que hay gente que disfruta de mis escrituras. Espero que alguna vez te animes a escribir una, si lo haces, la leeré con gusto.

* Katitabender: No sabes cuanto me alegra que leyeras mi fic y te pareciera interesante, pues a mi me encantan tus trabajos.

También gracias a los que la agregaron a sus favoritos!


Capitulo Tres: Sentimentalismos: Solo contigo

¡Hola de nuevo, montón de hojas con escrituras!

Escribo en ti de nuevamente, mi querido diario, porque hoy no he tenido uno de los mejores días. No como los otros, eso es incuestionable. Soy conocida como Katara South, una chica muy independiente y sentimental, pero hace mucho tiempo que no me comportaba tan sentimental. Es algo extraño, como si mi ser interior se transformara a uno nuevo. Nunca antes me sentí así.

Digo, me he enamorado antes, pero nada como lo de ahora. Nunca amé a alguien como amo a Aang. Ese inocente chico que se ha vuelto mi amigo, y que con sus sonrisas es capaz de tornar el frío clima proveniente de las nubes grises, a un sol veraniego del medio día.

Al menos es así para mí; es esta la forma en que lo veo, en que lo sueño. Más que un sueño, es este nuevo estilo de vida, ese en donde mi mente no concibe el hecho de olvidarlo, donde no recuerdo como fue mi vida antes de conocerlo a él. Para muchos podrá ser exagerado, tomando en cuenta que no he de conocerlo muy bien. Pero si pudiera saber más sobre su vida, con gusto lo haría. Es solo que no podemos conversar mucho, pues el único lugar donde nos vemos es en la escuela de Tai Chi del profesor Pakku.

Pero de algo estoy segura: Lo poco que he logrado conocer de él, me ha enamorado profundamente.

No sé si llamarlo amor, en realidad es algo confuso. Quiero estar con él por siempre y nunca dejarlo irse lejos de mí. Aang es un chico muy atento y amable; y lo que siento por él es entre amor, amistad y una extraña necesidad de estar pendiente de él. Es como su necesitara, cuidarlo. Pero sé muy bien que si lo quiero.

Solo con Aang es que me siento plenamente feliz. Él puede lograr que sonría por el resto del día, o cambiar mis malos sentimientos por otros llenos de alegría y optimismo. Creo que varios lo han notado ya. Hablo demasiado de él, y aunque intente evitarlo es casi imposible; su nombre brota de mis cuerdas vocales mágicamente.

Y lo menciono muchas más veces cuando hablo con mis amigos, con los pocos que están enterados de que me siento atraída por Aang; y no muchas personas están consientes de este asunto, debido a que tengo un novio al que todos creen que amo grandemente. Pero la cuestión es, que en este tiempo nos hemos distanciado, y fue ahí cuando conocí a Aang. Desde ese entonces no me he sentido igual. Creo que hay días en los de Zuko y Yue se cansan de escucharme hablar siempre sobre el mismo tema; por suerte conocí a una chica muy paciente conmigo.

Su nombre es On-ji. Es muy simpática y dulce, le gusta escribir, cantar, bailar y leer; igual que a mí. Me agrada bastante, y constantemente me apoya con el asunto de Aang. Hoy, por ejemplo, me ayudó con mis tristezas.

Me sentía bastante mal, porque no pude ver a Aang, justo hoy que había prometido hacerlo. Llevaba días insistiéndole con que asistiera a los entrenos más tiempo para que pudiéramos avanzar con nuestras técnicas juntos, y prometió intentar hacerlo, pero mis padres tendrían un día muy ocupado, por lo que no pudieron llevarnos a Sokka y a mí.

Eso me hizo sentir triste, no voy a mentir sobre el asunto. Suena absurdo, pero no me logré controlar y… ¡POW! ¡Sentimentalismo ataca!

De pronto comencé a llorar y a sentirme deprimida. Es muy extraño en realidad; solo con él me he sentido así. Sentí que de pronto mi día se tornó oscuro, que no vería esos ojos y esa sonrisa que tanto me reconfortan. Y solo gracias a On-ji es que pude sentirme mucho mejor.

Es bastante curioso como la conocí, y ahora que lo menciono, me he percatado de que no he escrito nada sobre ella aún. Verás, mi querido diario… Todo eso comenzó cuando retomé mi pasión por las escrituras. En ese entonces fue cuando la conocí, y desde entonces ha sido muy amable conmigo.

Son pocos con los que me siento "libre" de expresarme, y esa es una de las razones por las que plasmo todo en ti. Por hoy, no tengo más que escribirte, así que dejaré mi relato hasta aquí.

-Katara.


¡EXTRA, EXTRA! SE NECESITAN REVIEWS PARA ESTA POBRE AUTORA Y SU FIC...

¡DONACIONES AQUÍ! Por cada comentario forman una sonrisa, ayúdenla... jajajaja :D

Ah, tambien lamento si les parece muy breve...