Hola! en este día estoy con un sueño HO-RRI-BLE, parezco zombie! :O
Pero aún así decidí darles doble combo... 2x1 SOLO HOY! dos capitulos seguidos... Disfrutenlo!
Hojas de mi diario, préstenme su atención.
Hace tres semanas que no escribía; dos días después de mi s últimos escritos, mi padre se marchó. Prometió y juró comunicarse, pero eso no es lo importante. Ahora estoy en mi habitación, y escucho a mi hermano maldecir en su recamara. Ahora estoy encerrada en mi mundo, pero escucho un par de platos resbalar de las manos de mi madre, esa misma que en este momento lava la vajilla, lo sé perfectamente porque oigo el sonar del agua que corre. Mi abuela, la madre de mi padre, ha venido en este tiempo a vivir con nosotros, pues mi papá era el que le sustentaba y proveía, y ahora que no está él, esta es nuestra labor. No he llorado, me he mostrado fuerte.
Yo siempre fui la mejor. Una buena estudiante, artista marcial, hermana, nieta, hija. Siempre me mostré alegre y animada; siempre demostré lo buena que soy, y lo logré con gran modestia, jamás presumiendo a todos los que me rodean. Soy inteligente, y capaz de memorizar todo; las cosas que queremos olvidar son aquellas que recordamos. He aprendido más de cien técnicas, conocimientos, temas, y guardo en mí ser cientos de recuerdos. Me muestro cual persona fuerte, que inspira a los demás, que los ayuda y protege con sus fuerzas. Una líder nata. He enseñado a todos un perfil puro y sin rencores, vivo mi vida sin remordimientos. En cierto modo, soy cual ninja. Ellos, que viven a través del dolor. Pero que nunca muestran sus sentimientos.
Ahora mi familia sufre, y yo…no soy capaz de ayudarlos.
Yo necesito ayuda, necesito auxilio inmediato.
Y para mi suerte, el destino puso algo en mi camino. Algo que intenta sacarme a flote; que aunque no sabe por lo que paso, me ayuda día con día. No es necesario mencionarlo, simplemente me salva. Eso no es algo, sino más bien alguien. Ya sabes que se trata de ese chico, Aang.
Sí, es cierto, parezco una loca enamorada. Sí, es cierto también eso, que tontería enamorarse de un niño muchísimo menor que yo. Pero diga lo que diga el mundo, yo siempre le he de amar y recordar. Él me ayuda, y es el único que lo hace y lo hará.
¿Recuerdas como te mencioné que seguramente tendría que ir a consolar a mi madre y a mi hermano? Al parecer fui capaz de adivinarlo, pues cuando me calmé nuevamente, tuve que irrumpir en la alcoba de mi fastidioso pero querido hermano. Lo encontré sentado en una esquina, y su rostro se escondía entre sus rodillas. Lentamente, coloqué mi mano sobre su hombro, y este solo restregó su cabeza contra sus ropas. Yo sabía que estaba llorando, pero que él intentaba ser fuerte y no deseaba que lo viese así. Por eso no dije nada al respecto y me senté justo a su lado.
Conversamos por largo rato, y luego escuché otro montón de platos caer. Esta vez escuché gritos de mi padre, creo que intentaba reprocharle algo a mi madre. Así supe que debía marcharme a traer paz en la cocina, por lo que le dije a mi hermano que me debía retirar. Él estuvo de acuerdo y cayó dormido en la colchoneta, cubriendo su frío cuerpo con las cálidas mantas de tonos blancos, azules y celestes.
Al descender por las escaleras, intenté esconderme tras una pared del lugar, escuchando todo lo que decían pero sin que se detuviesen por mi causa, sin que me viese obligada a abandonar el lugar. Escuché como mi madre sollozaba y gimoteaba, y mi padre le decía que si ella se comportaba así, no iba a regresar. Nunca supe claramente nada, pero creo que es mejor así. Decidí no actuar en nada, y me fui a recostar, en un intento vano por dormir. Y fue de ese modo, entre las penumbras de la noche y el sonido de los búhos, que lo pude notar.
Quizás, es que yo… no tengo un propósito en la vida.
Todos tenemos sueños, fantasiosos e irrealistas; pero aún así, con esfuerzo y arduo trabajo, estos se pueden volver realidad. Todos tenemos palabras, esas que pueden ser útiles, y también aquellas que solo sirven para dañar. Todos tenemos ideas, y los pensamientos que vienen con ellas tienen derecho de libre expresión. Todos tenemos esperanza.
Bueno, quizás la última no.
Mucha gente cree que la esperanza es pérdida de tiempo, que ella no te regresará lo que has perdido. Otros dicen que mientras haya esperanza todo saldrá bien… muchos tienen distintos conceptos de ella, de la esperanza que yo ya no poseo. Y sin esperanza, no puedo ser capaz de ver un propósito por el cual nací. No lo veo en absoluto.
Y es por eso que prometo hoy, en lo más secreto de estas hojas, entre los pensamientos de mi mente, y por la lágrima que nunca derramaré; que voy a hacer que mi vida vuelva a tener sentido. Que haré que mi vida sea dueña de un propósito.
Lo prometo por mi dolor, por mi honor, por Aang y por mi amor a él.
En este momento no puedo brindar mi ayuda a nadie, y es probable que tampoco contagie o sea causa de alguna felicidad. En este momento me decepciona ver lo débil que puedo ser, y lo frágil que mi estado puede llegar a estar. Pero prometo, por mi dolor, que voy a cambiar eso. Algún día seré fuerte, y todo va a ser diferente.
Pero algo me asusta.
¿Si yo me hago más fuerte, tendré que ser de corazón frío? Espero que no sea así.
Bueno mi querido diario, lamento cargarte con tanta negatividad; pero supongo que por eso estas aquí. Eso es todo por hoy.
Hasta la próxima.
Katara
