Hola a todos! es un gusto tenerlos aquí. No saben lo avergonzada que me encuentro por mi tardanza, lo lamento muchsisisismo! es solo que me quedé en blanco y no supe que escribir. Tambien lamento si no es como lo que acostumbran leer (en el mal sentido), pero perdí la practica y me costó trabajo ambientalizarme nuevamente. sin más preambulos: el capitulo 9
Querido diario:
¿Puedes creerlo? Porque yo no lo hago. Primero me molesté con mi familia, y ahora con mis amigos.
Verás, desde hacía semanas, mis amigos y yo planeábamos reunirnos para jugar en el parque; se que suena infantil, mucho más cuando tienes catorce años; pero es divertido cuando lo haces con amigos. Planificamos muy bien todo el asunto y llegamos a la conclusión de que sería un día sábado, a las cuatro de la tarde. Pero dos días antes del esperado evento, sonó mi teléfono celular, y descubrí que se trataba de mi mejor amiga Yue, avisándome que llevaría consigo a su hermana menor de diez años, Toph; porque nadie en casa podía cuidarle. Y fue así como decidimos que todos llevaríamos a nuestros hermanos menores. Pero yo no tengo un hermano menor, y Sokka, por ser mayor, seguramente no querría jugar. Por eso invité a persona menor que yo, que en cierta forma, es la más cercana a mí.
Y el esperado y muy organizado día llegó. Yue iba con Toph, Zuko con Azula, On-ji con Ty Lee y yo, pues yo iba con Aang. Y casualmente, todos ellos tenían diez años; bueno, casi todos. Ty Lee es una pequeña de nueve. Todos habíamos contribuido con un alimento para el almuerzo: Yue llevó bebidas, Zuko se encargó de preparar emparedados, Suki nos brindó algunos platos y vasos, y yo llevé pastelillos. Como era nuestro evento los pequeños no llevarían alimentos; solo nos acompañarían a jugar. Al terminar de almorzar, pudimos notar como la temperatura fue cambiando drásticamente y las nubes en el cielo se tornaban grises; y la madre de Yue nos advirtió que llovería, por lo que dirigimos nuestro rumbo hacia la casa de la susodicha.
Cuando llegamos comenzamos a conversar, debíamos saber que íbamos a hacer ahora que no estábamos al aire libre. En cuestión de minutos nos dimos cuenta que la casa de Yue y Toph era muy grande, y había muchos lugares techados donde esconderse; por lo que decidimos jugar a las escondidas. Pero para no hacer tanto escándalo y mantener vigilados a los niños, decidimos que jugaríamos en parejas, cada quien con su hermano, o en mi caso, amigo.
Ty Lee y On-ji eran las que buscaban a todos, Y los demás, desaparecieron en un instante. Estaba caminando delante de Aang en esa desconocida mansión, nunca antes había entrado al hogar de Yue a pesar de que fuese mi mejor amiga, y era de admitir que por los truenos de la lluvia y el viento soplando en todas partes, era algo escalofriante. Pero algo me sacó de mis pensamientos, Alguien me susurraba algo, y ese alguien era Aang. Él me dijo que había una pequeña habitación al fondo del pasillo, y que al parecer había cajas dentro; así que decidimos escondernos allí.
Entramos a la pequeña alcoba donde guardaban esas pesadas cajas, pero nos percatamos de que la manecilla estaba dura y oxidada, y pensamos que era mejor no cerrar, sino más bien debíamos dejar la puerta entrecerrada.
Pero ocurrió lo menos esperado. Un terrible accidente.
Luego de entrecerrar la blanca puerta, escuchamos a Zuko pidiéndole a Azula que guardara silencio, Y ella, entre una de sus espontaneas e infantiles rabietas, empujó a su hermano en dirección a la puerta de nuestro escondite, provocando que se cerrara de golpe. Corrí tan rápido como pude para mantenerla abierta, pero estaba tan unida al marco que se cerró. Ahora estábamos atrapados y el lugar estaba muy oscuro.
Estábamos entre las penumbras de un pequeño cuarto, donde apenas había espacio para diez personas aproximadamente; los truenos seguían sonando fuertemente en las afueras y el viento comenzaba a erizarme la piel por el frío. Recordé que traía en mi bolso mi teléfono celular, y comencé a caminar en círculos mientras buscaba el artefacto por medio del tacto de mis manos. Cuando lo encontré voltee al otro lado para buscar a Aang, pero justo cuando giré mi torso descubrí que el chico estaba enfrente mía, apenas a unos centímetros de mí y que nuestras cabezas se chocaron. Por ese golpe perdí el equilibrio y caí justo sobre él.
Mi estimado diario, reconozco que hacía tiempo no me sentía así de humillada.
Por suerte nadie salió herido de esa caída en el desconocido lugar lleno de objetos desconocidos a nuestra vista; y ahora que tenía el teléfono en manos podía generar un poco de luz para ver nuestro camino. Encendí la función de linterna y calculé que quedaba poca carga a la batería del celular, apenas nos alcanzaría para quince minutos más. Nos dirigimos junto con Aang hacia una esquina en donde no había cajas; sin duda alguna era el único lugar desordenado y sin energía eléctrica en la enorme vivienda de Yue y su familia, para mi desgracia fue el peor escondite que pudimos escoger. No había nada que hacer más que esperar a que nos encontraran, así que para interrumpir el incómodo silencio entre nosotros, le propuse a Aang jugar Verdad o reto. Pasamos minutos jugando, en todos nuestros turnos escogimos verdad; así que agarré confianza y le pregunté al chico algo que me intrigaba.
-Oye Aang, dime, tú… ¿Me besarías si fuese necesario?-
-¿Qué?- El rostro de Aang tenía un gesto curioso, y yo comencé a reír algo nerviosa por su reacción.
-Lo siento, jaja , fue solo una pregunta…tonta. No se me ocurrían más preguntas por hacerte.-
-¿Te referías a… besarte?-
-Si…jajaja, pero que tonta pregunta.-
-Si- me respondió sonriendo.
-¿Lo dices enserio? ¡Pues yo no creí ser tan mala opción!- Su respuesta me pareció algo molesta, y creo que no pude evitar enfadarme con él. Pero no había sido su culpa, el solo me seguía la corriente, y tardé tiempo en darme cuenta de ello. Sé que él jamás sería así de molesto para dar una respuesta; y que aunque no le agradara la idea, me diría muy amablemente que esa pregunta fue una niñería muy absurda.
-¡N-no! ¡Yo no me refería a eso! Digo, preferiría besarte a morir, ¡Es un cumplido!-
-Pues yo no sé que preferiría.-
Y así, gracias a mi estupidez, comenzó otro incómodo silencio. Pero hay algo que no puedo evitar, y es estar junto a Aang. Aunque él cometa una estupidez, yo siempre estoy a su lado. Fue por eso que a pesar de estar enfadada, fui a sentarme a su lado izquierdo. Y no sé cómo ni en cuanto tiempo, pero el sueño se apoderó de mí y caí dormida sobre el hombro de Aang. El también se había quedado dormido; estaba recostado en mi cabeza. A un lado nuestro se hallaba el teléfono celular, el cual, por cierto, se había apagado por falta de energía.
De pronto escuché mi nombre, y lentamente abrí mis ojos. Pude ver a mi hermano Sokka, y se veía bastante preocupado. Detrás de él estaban todos mis amigos y sus hermanos, y Sokka comenzó a reprocharme por haberme extraviado y obligarlo a buscarnos durante media hora; así que tuve que contarle como sucedió. Él comprendió todo y me dijo que era hora de irnos, pues los padres de Aang ya habían llegado a nuestro hogar por él y mamá estaba preguntando dónde me encontraba.
Moví delicadamente la cabeza de Aang, y este despertó. Le dije que nos habían encontrado y ya debíamos marcharnos. Me disculpé con él y viceversa, entonces fuimos caminando a casa con Sokka, quien no divisó a su cabizbaja pero sonrojada hermana.
Hace unos minutos se marchó Aang y yo comencé a escribir. ¿Sabes? Agradezco mucho tenerte, siempre me ayudas a apaciguar mi ánima. Feliz día, mi querido diario.
-Katara.
PD: Este capítulo está dedicado a Ummi. Ummi, no sé si leerás esto, pero aquí va el capitulo que esperabas, cuando Katara se enfada con Aang.
Ahora sí, feliz día/tarde/noche a todos!
