El Diario de Katara South.


Notas: Hola a todoooos! Ok, se que me tardé mas que una eternidad en actualizar, pero no encontraba algo feliz para escribir aquí…¡Quiero decir! Katara no lo hallaba, jajajajaja, lo siento, falta de inspiración. Hoy les vengo con el final de mi fic, espero que les agrade. Siempre he detestado los finales, pues dejan muchas cosas sin explicar, pero trataré de escribirlo lo mejor posible.


.

.

.

CAPÍTULO FINAL: FINALES FELICES PARA UNA NOVELA REAL.

Hola, diario mío.

¿Aún me recuerdas? Comencé a escribir en ti unos años atrás, cuando tenía cerca de quince años; catorce, para ser más específicos. Detesto esas personas que vagan al escribir sucesos. Justo hace unos minutos estaba sacando unos libros de mi habitación para donarlos, cuando de pronto te vi entre ellos, muy empolvado y aún cerrado, con un lapicero de tinta púrpura entre la última página llenada y la siguiente por llenar. Me reí. Bajé las escaleras con todos mis libros en una caja de cartón; todos, claro, excepto tú. Subí nuevamente y cerré la puerta de mi recamara, me dejé caer sobre mi cama y leí tus páginas detalladamente, una a una.

¿Por qué dejé de escribir en ti? Eso creo que será un misterio que nunca lograré descifrar. Supongo fue por la falta de fuerzas, tiempo, o lo que sea que haya sucedido que me hizo olvidarme de mi pasión por escribir. Vaya, han pasado tres años desde todos esos momentos, y ahora que vuelvo a leerte, me dan ganas de escribir un poco más en ti. Pero solo por hoy, así que considera esto como una despedida. En fin, creo que se bien por donde comenzar todo, así que prepárate diario mío, pues finalmente te llenarás de buenas noticias.

Ahora tengo diecisiete años, en una semana cumpliré los dieciocho. Mi hermano, Sokka, continuó con sus estudios, y en un par de años se graduará de la universidad, siendo un topógrafo profesional. Sé que lo hará de maravilla, ya que después de todo, él siempre se esmeró en todo lo que hacía. La abuela lamentablemente falleció un año atrás, pero ahora que el dolor ha pasado, es lindo recordar todos aquellos tiempos que pasé con ella alguna vez. Mi padre regresó de sus viajes, ahora vivimos con él y mi tío Bato. Mamá está viviendo en casa de su hermana también, y trabaja de enfermera en un hospital privado que queda cerca de su hogar. Con Sokka la visitamos a menudo. Creo que eso fue todo lo que ocurrió con mi familia.

Yue: ese es otro asunto sumamente importante. Luego de que su hermanita Toph despertara de su coma, se volvieron más unidas, aunque como siempre es de esperarse en las familias, hay más de alguna discusión con respecto a sus diferencias. Pero se les pasan los enojos más rápido de lo que un pollo tarda en rostizarse. Yue dejó su cabello teñido de blanco, y lo ha cuidado mucho; parece de modelo. Ella siguió saliendo con mi hermano, y se comprometieron hace poco. La boda será hasta dentro de un largo año, por cuestiones de estudio y quién sabe qué otras cosas más. Aún seguimos siendo amigas, y nos visitamos una a la otra muy seguido. ¿Sus padres? Eh, siempre son iguales. Trabajo aquí, trabajo allá, regalos costosos para hacerlas sentir amadas… Yue sabe que ellos la quieren, y también los ama y respeta, pero hasta la fecha, le ha importado un comino la influencia de estos en sus propias decisiones. Ella siempre ha sido muy madura, y sabe distinguir lo mejor para sí.

Toph, pues como te lo dije anteriormente, salió de su horrible y tortuoso –tanto para ella como para nosotros- coma. Poco después descubrimos que Zuko y ella eran grande amigos, y que esa era la razón de sus constantes visitas a esta cuando se hallaba en el hospital. Algunos habían creído que se gustaban o algo así, pero no era cierto. ¿Qué cómo se conocieron antes de nuestro encuentro para jugar a las escondidas? Nos lo confesaron todo. Resultó ser que Toph Bei Fong era una apasionada de los videojuegos, y Zuko también. Una tarde ambos estaban pagando sus horas en el famosísimo (dentro de la ciudad, cabe aclarar) salón de juegos de video "Gamers Corner", cuando accidentalmente, el señor de caja se confundió, y le dio a Toph el cambio y la factura de Zuko, y viceversa. Ambos se dieron cuenta al instante, y se rieron del asunto… pues, el resto es historia, porque hasta allí nos lo contaron. Y claro, tampoco es que hubiese mucho más que decir.

Con Zuko hubo algunos cambios. Él prefirió estar con su nueva mejor amiga Toph a estar con su vieja mejor amiga, o sea, conmigo; y no había nada que yo pudiese hacer al respecto. Nos distanciamos un tiempo, pero aún seguimos hablándonos, y siendo lo que fuimos alguna vez, buenos amigos. Siempre lo hemos sido. Zuko también está comprometido, por cierto, sólo que él contraerá matrimonio antes que el tonto de mi hermano. Su novia es muy bonita: alta, cabello negro, tez pálida y ojos algo chinos. Su nombre es Mai. Creo que ella es gótica o algo por el estilo, puesto que siempre, siempre, siempre se le ve vestida con prendas de colores oscuros, y solo cuando está con Zuko la veo sonreír. Son tal para cual, ambos hacen olvidar al otro sus malos humores.

Suki, Ty Lee y On ji, pues, no han salido de lo ordinario. Debido a la similitud de edades entre las últimas dos, se volvieron más cercanas. No sé mucho más. Suki siguió contactándose conmigo: A veces salimos a correr por las mañanas, luego de mis clases de Tai Chi; y otras veces cenamos o almorzamos juntas con Yue.

Pero sé muy bien, o al menos eso he imaginado, que si fueses una persona ya me lo hubieras preguntado. Me hubieras dicho algo así como "Oye, pero, ¿Qué ocurrió con Aang?" Y yo habría reído; después de todo, prometí contarte sobre como irían las cosas luego de su rechazo a mis sentimientos de amor y admiración hacia él. Y la verdad es que el asunto realmente se tornó confuso y hasta malo luego de eso, pero todas esas diferencias las supimos superar.

Aang Cycle; un niño de apenas doce años cuando logró cautivar mi corazón al ciento noventa y cinco por ciento; no, eso es ridículo ¡tú mas que nadie sabes que fue a mucho más! El primero en mostrarme la belleza en los pequeños detalles de la vida, mi primer ejemplo a seguir, mi gran héroe y él único que me daba fortaleza para continuar dándole la cara a todos mis males con el simple hecho de aparecerse ante mí. Un niño que con cada una de sus sonrisas cautivó mi amor, al punto en que yo habría arriesgado mi vida para verlo vivir feliz. Al punto en que se volvió una obsesión, una necesidad del corazón. Aang Cycle: un chico joven, lindo, amable e inteligente. Interesado en asuntos de la antigua cultura china, y un gran músico también. Y su único defecto: no supo como rechazar a una mujer. Diario mío, ¿recuerdas que cuando se marchó aquel día, lo último que me dijo fue que seguiría siendo mi amigo a pesar de estos sentimientos que le confesaba? Pues me equivoqué pensando que sería así. Con el tiempo, Aang se fue alejando, se volvió frío y no toleraba el hecho de pasar un minuto junto a mí. Y eso solo era de algunos días. Había otros en los que me ignoraba, y peor aún eran los días en los cuales me trataba como si le diese asco.

Pero siempre, siempre tuvo un día en el que era dulce, y me decía que lo lamentaba, y que quizás algún día, me podría hacer feliz. Al menos me lo mencionó una vez, hasta que comenzó a gustarle una chica, cuyo nombre era Koko. ¡Patán! Unos días después me lo restregó en cara, y no me volvió a hablar hasta un año después. Pero he aquí lo bueno, esa bella amistad que comenzó a renacer.

Un día llegó a mi casa dándome una cajita y deseándome feliz cumpleaños. Luego de haber pasado casi doce meses sin hablarme. Cuando la abrí, vi dentro un collar hermoso, tejido a mano y con un colgante en forma de flor. Le agradecí el obsequio, y lo dejé pasar. Él se quedó allí el resto de la tarde, junto a los demás amigos míos que se habían reunido a celebrar. Por la noche se marchó, se despidió de mí y dijo "nos vemos luego". No creí que fuese cierto, y tampoco era como si me importase, pues mis sentimientos por él casi se habían desvanecido. Pasó cerca de una semana, y él volvió a aparecer ante la puerta de mi casa, preguntándome si tenía tiempo para salir. Accedí a ir con él, y a plena caminata me pidió disculpas, y la oportunidad de fortalecer nuestros lazos de amistad de nuevo. Asentí con mi cabeza nada más, pero aún algo indiferente, intentando no reavivar ese dolor que tanto me costó enterrar. En fin, no te haré más larga la historia. Salimos un par de meses más, y un día se me declaró. Quince años tenía Aang el día en que admitió haber sido un idiota al alejarme, diciendo que hasta muchísimo tiempo después se dio cuenta de que era la mujer de sus sueños. Me preguntó entonces si deseaba pasar a otro nivel, convertirme en su novia. Y tras días de pensarlo, le dije que sí. Era difícil, ¿Sabes? Me fue muy costoso olvidar todo ese daño que me había causado tiempo atrás, tanto que hasta la fecha, tres años después, no he sabido descifrar si aquella confesión de mi parte hacia él fue algo meramente positivo en nuestra relación.

Desde entonces salimos, nos divertimos y nos enamoramos cada día más. ¿Ese había sido mi sueño alguna vez, no? Entonces ¿Por qué no dejarlo hacerse realidad? A fin de cuentas, como decía mi abuela, Más vale tarde que nunca.

Me alegra haberte encontrado, querido diario, porque siempre fuiste el mejor guardián de mis secretos.

¡Ah, a propósito! ¿Quieres enterarte de por qué casi terminas siendo donado? Pues es porque estoy desocupando mi habitación. Fui aceptada en una prestigiosa universidad que queda a veinte minutos de casa, y voy a estudiar medicina. Me iré mañana a primera hora, y estaba deshaciéndome del último par de cosas.

Eso ha sido todo lo que ha pasado en mi vida hasta ahora, tres años después de haber tenido catorce años de edad. Me despido con algo de alegría, pero nostalgia a la vez, y no dudes en que te conservaré, e incluso te enseñaré a mis hijos.

No sabes cuan orgullosa me siento de decir que este fue mi primer libro, El Diario de Katara South. ¡Ah! Otro asunto pendiente de ser relatado: Me convertí en escritora del diario local.

Te quiere, diario mío, nada más y nada menos que la inconfundible,

-Katara South—


.

.

Chachaan! Que tal me fue? Jkhsdajhduiwehdiuqh, de veras, perdón. Les gustó el final? Por favor, dejen sus reviews!

Los quiero a todos, y me hicieron muy feliz con cada review que me dejaron en este fic, en cada uno de los capítulos. Nos leemos luego!