Shingeki no kyojin pertenece a Hajime Isayama ~
Enjoy!
Edades en flashback: Eren: 9 Erwin: 27
Erwin Actualidad: 35
Luego de un rato donde los besos bajaban de intensidad y eran remplazados por risas cómplices el azabache levantó al castaño en sus brazos para enderezarlo de nuevo.
Eren no muy cociente, repartía besos en el cuello pálido como alguna especie de "gracias". Aún con la sonrisa más que satisfecha por ver al adolescente sin nada por debajo de su cintura, alzo los jeans y la ropa interior hacia arriba recibiendo ayuda del más joven con una mirada algo decepcionada.
-Ehh...tú no.
-Mh?.
-No quieres que yo...
Esto si que era divertido.
-¿Quieres chupármela? -Alzó su negra ceja.
Eren miro automáticamente la entrepierna de Levi sonrojadose por la obvia respuesta positiva que quería dar.
-¿Tienes hambre acaso?.
-¿Q-que?!
Levi rió de buena gana esta vez.
-La pasta va a estar lista en un momento. -Se acerco al sonrojado ojiverde para besarlo.- Se agradecido y espérala.- Con un sutil toque en la barbilla se alejo para regresar a la cocina.
Eren tembló por el deseo que aún se mantenía en su parte baja por lo que hace unos segundos había pasado en el mismo punto donde estaba parado. Lentamente se aparto para volver a la silla donde había hecho los deberes. ¡Levi acababa de hacer...! Sus manos se mantuvieron apretadas por debajo de sus muslos con tics nerviosos; recordó que las manos blancas habían estado allí y las quito de inmediato. No solamente ahí...diablos. Resignado simplemente espero por la comida deseando que cuando saliera, su calor y ganas hubiera disminuido.
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Picando la pasta que encima llevaba el queso parmesano y salsa de tomate, enrollo en las finas cuchillas del tenedor una buena porción. Su boca permaneció sorbiendo hasta que la última parte entrara a su boca.
-¡MM!- Sus ojos se ampliaron enormes frente a los gélidos del pelinegro. -Egto egta mm gueno...! (Esto esta muy bueno)
Levi entrecerró los ojos con una cara de duda. Entendiendo el porque y lo repitió pasando la comida al fin.
-Esto esta muy bueno.
-No deberías hablar con la boca llena. -Picando y enrollando de igual forma comió masticando tranquilamente. Terminando de pasar y calificar. -Mh, no es la mejor que he hecho.
-¡¿Puedes hacer esto mejor?! Creo que no había probado una así desde que mi nana me cocinaba. Quisiera que mi mamá lo hiciera.
-¿Tú mamá no sabe cocinarla? Es muy sencillo en realidad.
-Bueno, mi mamá no lo ha intentado del todo precisamente. -Rió un poco falso, Levi no lo paso desapercibido. -Tal ves podrías enseñarme para hacerles esto.
-¿A tu familia?
-Sí, solo Mikasa y mi mamá. Mikasa es mi hermana la misma chica que viste el día en que nos conocimos. -Llevo una cantidad de pasta a su boca.
-¿Es tu hermana legitima? -Tomo agua de la copa donde la había servido.
-Ella es adoptada.
-Ya...claro, no tienen nada de parecido, en realidad por eso preguntaba. -Paso su lengua por el labio superior para quitar algo del tomate en sus labios y después paso el pañuelo blanco que permanecía en su cuello. -Es por eso que ese día pensé que era tu novia y terminé creando toda esa estupidez de la novia falsa. -Le sonrió al menor con ironía.
-Jaja, no eres el primero. La verdad era molesto al principio, ahora es algo que aprendí a explicar naturalmente.
-¿Y tu padre?.
Eren soltó repentinamente el tenedor en el plato. Rápido lo tomo de nuevo pero no ocultó su disgusto en el rostro. El pelinegro busco su mirada pero él nunca la despego de la pasta.
-N-no es nada, solo que, no me gusta hablar de él. -Sonriendole para que no se preocupara comenzó a comer más rápido, tanto que no se tomaba su tiempo para procesar la comida.
Levi por respeto no toco más el tema, pero le inquietaba y daba curiosidad el trasfondo de su padre.
-Hey Eren. ¡Eren!
El chico de anteojos levanto la cara mientras una larga pasta se sostenía de su boca. Una imagen por demás graciosa que hizo sonreír de lado al francés.
-Sigues así y eso saldrá por otro lugar... te daré más si tanto apetito tienes.
Tapándose con ambas manos consumió lo último casi ahogándose.
-¡Por favor! -Le extendió el plato para comer otra ronda.
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Después de comer y ayudar a limpiar la mesa, tomo su mochila para inspeccionar que no olvidara nada. Aunque eso sonaba prometedor, así podría volver con una buena excusa.
-Eren.
Saliendo de sus pensamientos respondió.
-¿Sí?
-¿Estas seguro que no olvidas nada?-Levi permanecía con los brazos cruzados al lado de la puerta de entrada para despedirlo.
-¡Muy seguro! -Coloco la mochila en sus hombros y camino para besarlo antes de partir, estando cerca olvido el beso y lo abrazo directamente con los brazos alrededor del cuello. -Gracias por este día.
El francés algo acomplejado, descanso su mano en la cintura de Eren para acercarlo más.
-Gracias a ti por haber aceptado venir. Ten cuidado en el camino.
Asintiendo con la cabeza chocaron sus labios, después solo abandono el apartamento con una gran sonrisa.
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Una nueva semana empezaba
Encontrándose con su amigo Connie en la entrada. Armin, Mikasa y Eren se dirigían al salón de clases.
-¡Como demonios debo de ganarme el corazón de Sasha! Hago de todo pero simplemente a ella no le interesa. -Oh su compañero Connie no empezaba el día y ya estaba hablando de su imposible.
-Podrías regalarle algo de...comer. Aveces también para llegar al corazón de una mujer necesitas comida, y hablando de Sasha eso encaja perfectamente.- Le sugirió Armin que mantenía algunos libros en los brazos.
-¡Eso fue lo primero que hice!
-Sasha no se fija en ti porque eres pesado.- Hablo Mikasa con la cara monótona de siempre.
-¡Alto alto! Ella te lo dijo?.- Paró enfrente de la asiática.
-Podría ser.
-¡AAA! No he vuelto a llamar a otras chicas y piensa que soy pesado?
-En realidad lo que dices es ser mujeriego, pesado es completamente diferente.- Eren siguió avanzando junto a el rubio y la pelinegra.
-Creí que pesado venía por hablar con chicas, pero no puedo evitarlo.- Llevo ambas manos masajeando sus mejillas.- Con esas faldas... o esos escotes!.
-Te quedaras solo pasa siempre.- Eren lo miro de reojo.
-¡Diablos! Enserio quiero a Sasha, necesito trabajar en eso.- Con ojos medio llorosos abrió la puerta del aula.
Marco y Jean pasaban algunas respuesta a Sasha, una chica de cabello casi del mismo color de Eren pero un poco más fuerte, sus ojos eran iguales a los de su cabellera y su coleta la hacía ver hermosa a los ojos del chico rapado. Connie corrió junto a Sasha para establecer "territorio". A la castaña le alegraba la presencia de él ya que a pesar de no querer salir, le tenía un gran aprecio como amigo.
-¡Que tal lo que trajo el suicida!- Gritó Jean a Eren.
-¡Que tal lo que trajo el caballo!- Contesto con la mirada enojada. Podría esta ser el "buenos días" que se daban en un universo alterno.
Con una risa del rubio y una mirada de "me da igual" por parte de Mikasa buscando sus asientos . Al tener mala vista, Eren estaba en los primeros asientos, Mikasa obviamente se sentaba detrás de él y Armin a su costado izquierdo.
La cabeza de Eren seguía un poco en las nubes, incluso su hermana y madre se habían dado cuenta de lo distraído que había permanecido el castaño últimamente. Sintió un toque como si lo llamaran, era su mejor amigo.
-Eren, no me llamaste para confirmar las respuestas de los últimos problemas, normalmente lo haces para verificar tus dudas...acaso sucedió algo?
-Oh, bueno tengo confianza hoy. -Sonrió.
-Me dejarías verlos por favor?.- Asintiendo, busco su cuaderno entre los libros, hasta el más común cuaderno le recordaba a Levi y ese día...y lo que paso. Tratando de mirar a su derecha paso el cuaderno a su amigo.
Armin un poco desconcertado por la huida de mirada, reviso los apuntes, sorprendiéndolo cuando no encontró ningún error en ellos.
-Vaya, enserio estas mejorando Eren!- Ojeando todo el trabajo del ojiverde, devolvió el cuaderno. -Pero sabes que cualquier duda que llegues a tener me la puedes decir.
-Ah ~ Gracias Armin, sigue siendo un alivio.
-¿Porque no me pides ayuda?.- Mikasa hablo a su espalda.
-Porque siempre terminas todos los problemas antes de que yo siquiera pregunte.
-Eren, no quiero que los problemas te hagan sufrir.
El castaño volteo su cuerpo para verla a los ojos.
-Los números no me atacaran, así que puedes relajarte...
-Tsk.- Mikasa regreso su mirada al libro que leía resignada. -Bien, mientras sea Armin.
-Sí, Armin...
Escucharon la entrada de otros estudiantes al pasar de los minutos, el timbre sonó y la llegada de Keith hizo a todos callar completamente. Esperaba no pasar al frente a explicar los problemas como siempre lo obligaba el profesor.
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-Bien nos veremos en casa entonces, cuídate.- Mikasa se despidió con un beso en la mejilla de su hermano.
-Claro que lo haré. ¡Suerte en el trabajo!- Entro al autobús de inmediato, tomaba la misma ruta para llegar a su trabajo. Se sentó en un asiento horizontal para 2 personas al lado de la ventana, su lugar favorito.
-Espere.- Escucho una voz por fuera. Después vio a Annie entrar.
-Diablos. -Maldijo. Saco rápido su celular para reproducir música y mientras la chica pagaba se colocó los audífonos en ambos oídos.
La rubia buscaba un lugar donde sentarse, para mala suerte del castaño lo vio volteando hacia la ventana y se acerco a él.
-¿Se puede?.
Eren pretendió que no escuchaba pero solo vio que Annie se alejaba por el rabillo del ojo saco sus auriculares para hablarle.
-¡Annie! puedes sentarte.
Aún con su cara seria, la chica se sentó a su lado. Solo entonces se arrepintió por no haber continuado ignorándola. Siempre era incomodo encontrarse con su ex novia.
-Y...como has estado?
Eren intento sonar lo menos incomodo posible. -¿Bien y tú?
-Muy bien, gracias.- Hablo la rubia.
-¿Va todo bien con Reiner?- IDIOTA. Se repitió en la mente por hacer esa pregunta.
Annie apretó los tirantes de su mochila.
-Esta todo bien. Bueno, sabes como es eso.
-Sí, se como es.- La miró fijamente. No negaba que aún le dolía como había acabado todo entre los dos. -Ojala todo vaya bien siempre.
-Gracias.- Contesto tajante la rubia. -No hemos podido hablar, pero, te queda bien usar lentes.
-Ah, gracias Annie. Pero, es muy inusual en ti alagar... -Pauso para acomodar sus lentes- De haberlo sabido los hubiera usado más a menudo.
La rubia bufo. -No alardes.
Eren sonrió por el natural comportamiento que siempre cargaba Annie y volvió a ver a la ventana, esperando ansioso bajar lo más pronto que se pudiera. Los audífonos de vuelta a sus oídos le dieron una buena excusa para no cruzar más palabras.
Dando la parada, bajo del autobús despidiéndose de su ex, en un momento del camino pensó en la negación de Levi a los compromisos...pensándolo bien no podía culparlo porque solo traían problemas si no salía bien a la larga.
Antes de doblar a la esquina de la cafetería se detuvo abruptamente, Ewrin le sostuvo de los hombros para que no cayera.
-¡Señor Smith!
El rubió suspiro. -Aún no he podido sacarte ese habitó.
-¡Ah! Lo lamento señor...Erwin. -Sintiendo la separación de las manos le preguntó. -¿Venía de la cafetería? Aún no es mi turno.
-Pensaba pasar antes porque aún tengo trabajo por hacer. -Miro su reloj con la mirada seria. -De hecho ahora mismo debería estar en camino.
-¡Puedo hacerle un café rápidamente!
-No es necesario la molestia Eren. -Tomo las manos del adolescente para verlas. -¿Has mejorado con esto? -Observo las cicatrices semi-cafe por lo acontecido en el concierto.
-Claro, mi hermana y mi mamá me ayudan todo el tiempo, se me a olvidado cubrirlas con un vendaje pero no es tan necesario como al comienzo... - Levanto las manos para que los ojos azules miraran mejor. -No se debe preocupar. Recuerde que soy fuerte.
-Sé que lo eres. -Las soltó para frotar el cabello castaño y siguió su camino, volteando su cabeza para encargar una última cosa. -Salúdame a Carla como siempre.
-¡Seguro!. -Con los ánimos re animados por el incomodo encuentro con Annie, trabajo el resto del día con la mejor actitud. Ver a Smith siempre le sera alentador para trabajar con energía.
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JUEVES A LA NOCHE.
-¡MMHH! ¡MM!- Tapando su boca con la mano izquierda intentaba que ningún gemido saliera. Su pijama de botones estaba abierta por completo revelando una diagonal mal hecha como cicatriz sobre el pecho que subía y bajaba rápidamente.
Su mano friccionaba sobre su erección, en ocasiones la cerraba con presión para reaccionar con espasmos. Ya era la segunda ves esta semana que terminaba masturbándose con el recuerdo de Levi. No lo evitaba, cuando entraba a la ducha despertaba a su imaginación acariciando su cuerpo, ahora con el estimulo debajo de las gotas de agua llego a la cama para tocarse a gusto y con más comodidad.
Con su mamá y Mikasa al lado de su recamara, no podía hacer ruido que las llevaran a preguntarse que estaba haciendo en ese momento.
-Agh..! MMh..hh -Levanto el vientre hacia arriba culminando en su lacerada mano. -Hahh..hh- Jadeaba despacio, sus ojos estaban entrecerrados y sin anteojos encima veía más borroso aún sin necesidad de culpar a su vista.
Sentía que era un completo pervertido por pensar en la imagen de Levi sobre su cama haciéndole una mamada. Y no lo podía evitar por más que pensara en otras cosas.
-Soy desagradable.- Subió su mano con el semen escurriendo de sus nudillos y yemas. Llevo un dedo a su boca curioso cerrando los ojos, podía recordar también como el francés había tragado todo. El sabor de su semen se le hacía agradable pero no podía saber si era porque venía de su propio cuerpo.
-Quiero probar el de él...- Metió 2 dedos ahora, los rozo contra el paladar y el interior de las mejillas que estaban totalmente rojas. Antes de intentar profundizar los dedos en su garganta escucho el sonido de su celular. Sacándolos rápido de su boca tosió un par de veces antes de ver el nombre: LEVI.
Por la considerable vergüenza que sintió, espero a que colgara y devolver la llamada después de ir rápido al baño. Se lavo las manos, los restos en su entrepierna y el sudor de su frente con el agua de la llave. Regreso al cuarto con sus lentes puestos; ya eran 2 las llamadas perdidas acumuladas.
Tocando el contacto de Levi, espero la contestación mientras abrochaba los botones de su pijama con su otra mano.
-¡Levi!
-Hola.
-¿Ya son las 11 de la noche...necesitas algo? ¿No puedes dormir?
-¿Quisieras venir de nuevo a mi departamento?
Eren apretó el celular en las manos. Su voz salió tan feliz que disimulo perfectamente el nerviosismo con el que había iniciado.
-¡Me encantaría! Estaba esperando a pedirte permiso de visitarte de nuevo.
-Eres bienvenido a venir cuando gustes. Verás, necesito pintar este color desagradable que tiene el departamento.
-...- El castaño permaneció un rato callado. -¿Pintar? ¿No esta bien el color que tiene ahora...naranja?
-¿Heh? Pretenderé que lo has dicho de broma .Es inaceptable. Necesita desaparecer. -Eren se sentó en la cama y siguió escuchando. -Con mi mandado podrías ayudar decentemente así que... ¿Qué me dices?
»Labores del hogar, solo eso Eren!«Se repitió el ojiverde.
-Oh, yo, Claro! Quiero serte de ayuda Levi, cuentas conmigo.
-Bien, entonces te veo este Sábado a la misma hora del pasado. Sin discusiones.
-¡Sí! Espera por mi.
Colgó el celular, se estaba dando cuenta que Levi daba algunas señales de ser caprichoso y autoritario. Y lo peor era que no le molestaba ni un poco.
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SÁBADO POR LA TARDE.
Con un oberol de mezclilla negro y una camiseta blanca, espero en el sillón grande de la sala que estaba cubierta de un amplio plástico, diciéndolo mejor todos los muebles del apartamento lo estaban previniendo que la pintura no manchara nada importante. Algunos periódicos esparcidos sobre el piso de madera también ayudaban a prevenir.
Sus codos estaban apoyados sobre sus rodillas y su mentón descansaba en las palmas abiertas. Repasaba los pasos a seguir tratándose de pintar cuartos tras haber pintado el suyo en la actualidad cuando compraron su pequeña casa tendiendo apenas 11 años; el señor Smith había sido realmente amable al darles techo por 2 años cuando las cosas había ido muy mal luego de la partida de su padre.
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-Flashback-
-¡Señor Smith! ¡Señor Smith!- Eren corría por el gran patio trasero de la casa de 3 pisos que era propiedad del mencionado. Tratando de explorar el patio de la casa del amigo de su padre a libertad, se topo con un perro que sin intenciones de lastimar al ojiverde lo persiguió ladrando.
Era un pastor alemán muy bien entrenado y jugueton pero no evitaba correr por el miedo que le tenía culpando a la apariencia y velocidad del animal.
Con la sola presencia del hombre alto de pelo rubio que acababa de abrir las puertas que daban directo al patio, el perro se detuvo de inmediato dándole tiempo a Eren de correr a los brazos del hombre ingles. El perro se acercaba para olfatear al pequeño y solo hizo que afianzara su agarre al cuello del traje negro que portaba Erwin.
Levantándolo del suelo, lo llevo al interior de la gran casa.
-¡Eren! ¡Escuche unos gritos!- Carla que estaba vestida con ropa adecuada para una mucama salía de la cocina mirándolos asustada.
-No se preocupe, es solo el perro aleman que tenemos mi esposa y yo.
Eren viéndose suficientemente humillado, intento sacudir su cuerpo para que él lo soltara pero le era algo inútil, se sintió aun peor cuando su madre lo cargo como si fuera un bebé frente al señor Smith.
-Mamá! Bájame!
-Eren, no puedes hacer un berrinche enfrente del señor Smith.- Dio una sutil nalgada que termino de desvanecer el poco orgullo que le quedaba.
-No necesita haber tantas etiquetas Carla. -Sonrió gentilmente. -El hecho de que ahora seas empleada aquí no significa que dejamos de ser buenos amigos, aún sin Grisha de por medio.
Carla sonrió nostálgica, aún no podía superar el adiós de su esposo.
-Mamá!- El castaño logro salir de los brazos de su mamá más fácilmente, antes de recibir otra reprimenda volteo para alzar el rostro. -Lo lamento señor Smith! No debí gritar fuerte.
-Eren, lo mismo va para ti, puedes decirme Erwin aún.- Dio una suave caricia en el cabello del más chico. Justo al tiempo que llegaba la señora de la casa abriendo la puerta principal.
-Cariño, llegue.- Esa mujer de 25 años llamada Nanaba era realmente hermosa para Eren. Siempre vestía con prendas elegantes y femeninas, el cabello era corto hasta la nuca y sus hebras las más rubias que jamás hubiera visto.
Él llegaba a pensar que fue la primera señorita que llamo su atención de una forma infantilmente romántica.
Sonrojándose un poco, corrió con su madre para dejar que su esposo la besara. Eren perfectamente comprendía que ese amor platónico nunca tendría oportunidad con un hombre de la categoría de Erwin que era su héroe y ejemplo a seguir.
-¿Paso algo hoy? Porque te ves asustado Eren. -La rubia se acercó para acariciar su mejilla.
-Amor, Eren fue asustado por Marly.- Se colocó detrás de su esposa para rodear su cintura.
-Mil disculpas Carla.- Nanaba miro a la madre de Eren para después ver a su hijo. -Pero el es inofensivo, con confianza pueden jugar cuando te plazca ya que es muy amable.
-Gracias señora Smith...
-¿Donde esta tu hermana?
-Creo que estaba con mi mamá.
-Mikasa fue a tender las camas señores.- Carla hablo.
-Son niños, no deberían hacer esas cosas aquí.- Dijo Erwin.
-Insistimos en agradecerle de todas las formas posibles por darnos techo, en cuanto consigamos el dinero podremos comprar una nueva casa. Pero nunca alcanzaran las acciones ni las gracias por su hospitalidad.- Inclino su cuerpo en señal de agradecimiento, Eren la imito.
A la joven pareja casada les daba tristeza la situación en la que Grisha había dejado a su familia.
-Si aceptaras alguna ayuda más Carla.
-No es necesario Erwin! Confía en nosotros.
-Bien, solo porque insistes.- La mirada azulina recayó en la ojiverde. -Espero puedas pasar un buen rato con nosotros Eren.
-¡Sera un honor señor!
La mirada del mayor recayó en el pecho de niño, un enojo en su interior por lo que había detrás de esa camiseta roja lo hizo apretar el puño. Suspirando pesadamente, camino con su esposa hasta la mesa en el jardín para escuchar los acontecimientos del día de su amada mujer.
-Fin del Flashback-
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Levi encendió música con su mp3 conectado a unas bocinas negras cerca del pasillo.
-¿Eren?- Entró donde se encontraba el adolescente, vestía una camiseta negra de un grupo llamado Led Zeppelin. Al parecer estaba algo desgastada ya que no podía verse del todo las letras aunque fueron reconocibles fácilmente por el castaño.
-Te queda especialmente bien.- Eren sonriendole hizo una cámara fotográfica con sus dedos pulgar e indice de ambas manos simulando tomar una foto.
-Solo trae tu trasero aquí mocoso.- Rió el pelinegro lanzandole una brocha que no fue atrapada como debería.
Camino con la brocha para escuchar las estrictas instrucciones de no tocar absolutamente nada valioso excepto la pared, abrió junto al francés los botes de pintura para comenzar el trabajo. El color era un gris azulado, pensó que quedaría genial con los muebles del departamento.
Al principio usaron rodillos para abarcar más espacio en la pared, cuando llegaban a las orillas Levi le enseñaba a usar la brocha y el tape para la pared y el piso. En algunas ocasiones chocaban sus costados al encontrarse en el mismo punto de la pared. Solo en esos momentos Levi empujaba a Eren recordando que se quedara de su lado, todo con un tono tratando de sonar estricto.
Desde su llegada al apartamento no habían cruzado palabra alguna de su encuentro, Eren agradecía la actividad porque comenzaba a sentirse bajo de animo al no ser recibido con un beso.
-Hmm...- El ojiverde intentaba estirarse para llegar más alto pero no podía. Siendo encargado de la parte alta por su altura no quería quedar mal enfrente de Levi. Miro alrededor y vio la escalera de metal que ayudo a abrir momentos atrás; sosteniéndola la acerco a la pared y subió hasta dar con la orilla. El de menor estatura volteó para ver cada movimiento. Dejando su brocha en el plástico donde pasaba el rodillo caminó hacia él.
-¿Has pintado alguna vez una pared?- Preguntó el pelinegro detrás de Eren, sostenía la escalera de metal para que el menor llegara hasta lo más alto y no cayera por algún descuido.
-Bueno, lo hice cuando era un niño.- Alzó más la mano para abarcar todo lo que podía.
-¿Por eso lo haces tan mal?- Uso un tono burlón.
Eren volteó enojado, el francés solo le sonreía retándolo a que demostrara lo contrario
-¡Lo hago bien! ¿O ves acaso algo que no haya sido pintado como debería?.- A falta de respuesta, se proclamo el vencedor y reanimo su tarea.
Levi tenía más de 15 puntos en la pared que habían quedado incompletos al paso del adolescente, pero su vista se concentró en el trasero de Eren que tenía varias marcas de pintura, todas por descuido del distraído menor. Fue entonces que respondió con una mejor respuesta a las quejas.
-Tal ves ese bello culo que tienes.- La voz había sonado más ronca a como intencionalmente pretendió usar.
Eren flaqueo y comprendió en que posición se encontraba. Un sonrojo lo golpeo antes de sentir una mordida en su mejilla trasera. Con un gemido expuso el gusto que sintió cuando los dientes presionaron un poco más y las manos pálidas se apretaron a su cadera.
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NA: Actualizando antes del fin que lo tengo ocupado para ver el estreno de The Hobbit: Desolation of Smaug con mi mejor amiga (/*-*)/ alfinnn
Me han preguntado si este fic también incluirá ErwinxEren...bueno creo que sería medio spoiler decirlo pero SI :LLL en un futuro lejano ~ si todo va como lo voy imaginando. Los problemas de trios son mis favoritos u-u
Hoy quiero darle agradecimiento especial a Misaki Yuki por todas las sugerencias que me diste, insisto animate a escribir tu imaginación es geniaaal D: MUCHAS GRACIAS.
Guest / Manzanaverdeypeluda / Ally-kun / Charlie el hermano capucha / / Claudia / Melanie / Fran / Pabeth(L) / Mina / Rinaco-Sawada / Genesis Walker / Sunakosuzuki / Colorful Melodies / Suzu/ /Yaoi-chan /Un alma Ms / Anakaood y ChameleonDjaeger
GRACIAS! ya que tengo oportunidad de agradecer!
Me gustaría saber que piensan de los tatuajes y los percings:L se podría? Porque para la próxima se vera Levi y juas juas.
¿Review (ノ・∀・)ノ ? See you next time!
