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Shingeki no kyojin pertenece a Hajime Isayama ~

ADVERTENCIA: Lemon o contenido explicito / Palabras anti sonantes

Enjoy! :D


-L-levi?...Nhh!-La dentadura presiono sobre su cubierta piel de nuevo para luego alejarse, aún así los temblores no cesaron.

Levi no hablaba, solamente paso su palma por encima del lugar donde había mordido. No podía entender ese impulso que le había dado por morderlo pero no malgastaría el tiempo que podría ser útil para averiguarlo. Mierda, se había excitado solo con morder su pequeño culo, y aún más al escuchar esa respuesta de satisfacción por su acción. Presionando su palma masajeo la ahora sensible mejilla observando como al presionar sus dedos para abrir su trasero hacían jadear al castaño. Bajó la otra mano que aún seguía sujeta a la huesuda cintura para ayudar a abrir el trasero aún más. La imaginación de ambos subió su deseo cuando pensaron que tan comprometedor sería si ese molesto oberol no estuviera obstruyendo. Y el francés gustosamente lo haría realidad.

-Desabrocha esto.- Le ordenó Levi, jalando la tela de mezclilla que se ajustaba a su muslo.

Eren le miro con cuestionamiento.

-Quiero ver tu culo ahora Eren. -Hablo con la voz más grave pero con semblante sereno como si pidiera un favor habitual.

No...no podía pedirle eso...con la altura que tenía postrado en la escalera su trasero estaba prácticamente en la cara de Levi. No sabía si bajar de ella para reducir la vergüenza era una opción. Abochornado y con la temperatura de su cuerpo subiendo segundo a segundo, el menor desabrocho ambos botones de los tirantes de su oberol. Apoyándose con el brazo doblado en el escalón más cercano a el, deslizo hacia abajo con una sola mano la prenda de mezclilla recibiendo un último jalón por el impaciente pelinegro en la urgencia de verlo. Con los tirantes colgando en el aire debajo de sus muslos y solo la camisa blanca puesta, su trasero quedo totalmente expuesto después de sentir como también sus boxers eran retirados. La respiración entonces se torno pesada y cargada de necesidad.

Levi apoyo ambas manos pálidas a los bordes de las escaleras sin dejar de escrutar al menor con mayor facilidad ahora; trago saliva y lamió sus labios por la repentina sed que le dio. No se había equivocado, su culo era pequeño y rió cinicamente al ver como a pesar de tener la piel tostada su marca de mordedura se había gravado perfectamente y era tan visible como si su piel fuera blanca.

Se acerco a la marca viendo hacia arriba, la reciente risa hizo voltear al ojiverde con el ceño fruncido. Tal vez había herido el ego del menor haciéndole creer que no le gustaba lo que veía, pero sin palabras le demostró que era exactamente lo opuesto. Su lengua rozó varias veces la mordida y su mano ahora más fría por el metal de la escalera hizo contacto con la caliente piel retomando la tarea de masajearlo.

Eren relajo la mirada y comenzó a soltar jadeos suaves y de alivio; sus ojos estaban cerrados y sus brazos aferrados al escalón frente a su rostro. Sentía algunas mordidas que lo tanteaban a perder la compostura pero se aferraba con toda la voluntad que le estaba quedando.

La lengua del ojigris pasaba por sus labios cada vez que los separaba de la piel trigueña para nunca dejar de humedecer algo. Con extrema curiosidad y morbo, abrió el trasero para divisar al fin el ano del adolescente. Sonriendo de lado por lo fácil que fue satisfacer su curiosidad de ver en todo su esplendor al imperativo canadiense.

Rozó su lengua en toda la línea divisoria por simple diversión de ver a Eren retorcerse. Acumulando una buena cantidad de saliva en su boca la soltó dejando que fluyera como un delgado río sobre el camino que acababa de marcar.

-Levi...!- Ah, esa voz. Le daría lo que se merecía por cargar ese tono tan lascivo.

Sin esfuerzo alguno por tenerlo en frente metió su cabeza en medio del suave y pequeño trasero del menor. Su lengua comenzó a lamer y morder sin descanso alrededor del contraído y rosado ano. El mayor sintiendo las piernas del ojiverde moverse con intensión de bajar de la escalera para tratar de parar el sorpresivo golpe de excitación que le causo la lengua ajena lo nalgueo como impulso de mantenerlo en su lugar.

-¡AGH! AAhh...hh!

-Ah- Respiró Levi contra su sensible entrada, una línea delgada aún se mantenía conectada con su lengua. -A donde quieres ir Eren?.

-Eso...

-Se siente bien. Dilo. -Dio otro lameton y beso la mejilla recién golpeada.

-Mhh...- Sintió la sincronizacion de caricias y se hipnotizo. -Se siente bien.

-Te gusta sentirte bien Eren?.- Su lengua regreso al ano apretándola hasta penetrar con ella las calientes paredes del castaño.

-¡Me gusta!.- Grito lo más honesto posible. Después solo pudo sacar jadeos y gemidos de sus carnosos labios que no paraba de morder para prolongar el tiempo antes de venirse. Su piel comenzaba a brillar por el sudor que le producía el esfuerzo, las piernas desde rato se habían mantenido duras para no caer. Pensaba que el francés estaba tan desesperado como él por el modo agresivo que aveces tomaba para abarcar lo más que pudiera ocasionando que alzara su trasero por la presión de la boca caliente.

Levi después de dejar embetunada su entrada chupo su dedo indicé. Nunca había necesitado tomarse tantas atenciones para preparar un cuerpo antes de entrar, pero no quería darle una mala experiencia a Eren.

-Relájate. -Doblando su brazo izquierdo por debajo del cuerpo alto, alcanzo la erección que por la actividad anterior se encontraba humedecida. Apretando el glande con dos dedos descendió su mano para masturbarlo mientras adentraba un dedo lentamente.

-¡NH! -Eren vocifero incomodo.

-Esta todo bien. -Su lengua hizo compañía al dedo que se torcía en el interior del menor, la mano blanca nunca dejo de apretar y masturbar el pene adolorido por la retención de explotar con libertad. Con un poco de paciencia esperando a que se acostumbrara ingreso otro dedo. -Tsk.- Su propio miembro ya comenzaba a escozar debajo de su pantalón; con frustración por controlarse y no coger antes de tiempo ese delicioso trasero mordió la mejilla trigueña que permanecía sin ninguna mordida fuerte como su compañera.

-AHH! AH!- Gritó Eren rojo del deseo, el dolor de su entrada disminuyo demasiado con la mordida y sentía un ardor enorme en toda esa zona. Podía sentir toda la adrenalina que cargaba el ojigris por profanarlo, eso solo le hizo perder el control igual. Quitando los brazos de la escalera y con el mayor equilibrio que pudo, abrió su trasero con las manos para facilitar el acercamiento de ambos dedos y la boca con hambre. Su cuerpo se recargo completamente sobre el frío metal -Más...! AHH! L-lo quiero...!

El francés escuchando la desvergonzada voz, lamió de nueva cuenta una mordida más que él causaba. Enterró ambos dedos y los abrió con el consentimiento del menor.

-¿Que quieres Eren? Tsk...deberías ver lo húmedo que estas. -Paso la lengua por sus labios mientras miraba el entrar y salir de sus dedos, casi podía saborear hasta lo máximo que llegaban y lo máximo que él mismo llegaría. -Lo que sea...enserio lo necesitas al parecer.

Los dientes apretados impidieron que respondiera a eso. Un tercer dedo había ingresado sin que Eren se diera cuenta; sus ojos estaban entrecerrados y su cuerpo verdaderamente ardía. La respiración pesada y jadeosa eran un constante llamado de alivio a su libido y Levi escuchándolo supo que era suficiente.

Retiro sus dedos y la mano del miembro. Jaló a Eren de los bronceados brazos para que cayera directamente en los suyos. Su mano inmediatamente apretó la nuca del caliente chico y lo beso con la mayor hambre, tan fuerte que sus dientes se golpeaban por momentos recibiendo la misma demanda del contrario.

La torpedad por enfocarse en besarlo lo hizo caer en el suelo lleno de periódico con el ojiverde debajo de él. Sus bocas no dejaban de besarse pero sintiendo dolor en ambas entrepiernas se separaron para finalizar su urgencia. Levi desabrocho su pantalón y sacó su potente falo mientras miraba como Eren sensualmente levantaba sus piernas hacia arriba para deslizar el oberol y los boxers lejos de su acto. La camisa blanca estaba empapada con el sudor del canadiense adheriendose exquisitamente a ese apetecible torso que no dejaba de elevarse por la respiración acelerada. No evito masturbarse mientras abría las piernas del menor con la mano libre.

-No has respondido a mi pregunta...¿Qué es lo que quieres Eren?.- Levantando la camiseta blanca para visualizar mejor los pezones fue detenido por ambas manos del menor antes de lograrlo. Trago duro cuando vio a Eren llevar los dedos con los que lo había preparado a su boca, chupándolos con la mirada más erótica. Todo en él era erótico. -Mierda, enserio deseas tanto mi verga?...- Hundió los dedos hasta tocar por debajo de la lengua rosada haciendo que Eren se sonrojara enormemente.

Esperando a que Levi terminara de jugar con su boca hablo.

-La quiero...hh. Dámela. -Sin ningún vacilo, levanto sus piernas sosteniéndolas de los tobillos para dejar su sensibilizado ano en bandeja de plata.

Levi estaba arrepintiéndose de llegar a pensar que ese mocoso era más tímido de lo directo que demostró ser el día en que le hizo un oral. Presionando su uretra para darse una auto-advertencia de aguantar, levantó las caderas de Eren para dejarlas sobre sus piernas arrodilladas. No esperaría ni un minuto más.

-Aguanta la respiración.- Susurró y Eren obedeció. De una sola y certera estocada entró por completo.

-¡AAAHH!- Las lágrimas que todo el tiempo habían hecho que los ojos ojiverdes se miraran aguosos salieron al ser llenado hasta el fondo. El pene de Levi era más grande de lo que imaginaba, aún con el atrevimiento que cargaba le había sido imposible ver directamente el miembro del mayor cuando lo sacó de sus pantalones pero ahora lo sentía latiendo dentro de él. El ardor en su vientre creció y soltó sus tobillos por el impulso precoz que logró detener de liberar su semilla.

El francés se detuvo y levanto más las caderas del castaño, mirando con fascinación la unión que había entre él y el adolescente. Las piernas de Eren descansaron a los costados de su cintura...tan abiertas que no evito acariciarlas por lo fácil que era moldear ese bello cuerpo.

-¿Estas bien? -Acaricio el miembro que permanecía pegado al abdomen trigueño por lo erecto que estaba.

Respirando cortadamente, asintió con la cabeza.

-Muevete...hh -Quedando su trasero levantado y Levi enderezado, no pudo alcanzar los hombros del francés para aferrase. Razón por la que tuvo que aferrarse de su propia camisa.

Levi comenzó a mover su pelvis lentamente, nunca perdiéndose de los cambios en la mirada jovial. La cara era de total gozo, incluso con el pasar de los minutos y aumentando su velocidad se quedaba atónito por la altura de voz que lograba alcanzar el castaño. Pronto él igual comenzó a jadear por la fuerza que utilizaba en acelerar el ritmo. Con el calor que desprendía el cuerpo delgado bajo él, se detuvo para sacar su camisa encima de su cabeza.

Eren parpadeó un par de veces por el alto de movimiento y lo miró. Levi...estaba tatuado. Por la velocidad en que el pelinegro retomo el vaivén no logro ver más y cerro los ojos por el placer. La aceleración comenzó a presentarse y los sonidos en el apartamento subieron más tanto por ellos como por la música que aún sonaba del reproductor.

El sonido que producía el choque de sus carnes hicieron eco en los oídos del menor. Unas sensación por algo duro pegado al miembro del pálido tocaba los nervios más vulnerables de su carne interior. Nunca había tenido sexo con ningún hombre así que se cuestiono si esa satisfacción solo la podría sentir con ellos.

-Levi! LEVI! AGHH! Mierda...!- Gritaba constantemente, ni siquiera maldiciendo podía expresar la desesperación que inundaba su mente.

-Agh, tienes un culo tan pequeño, tan apretado...- Gruño levantando los muslos del chico; doblándolos hasta que las rodillas llegaran al pecho hipersensible. No dejaba de arremeter duro. En un momento de pausa golpeo nuevamente el blando trasero sacandole un grito de éxtasis total a Eren. -Eres muy receptivo aquí. Te gusta ser golpeado acaso?.- Dio otra nalgada haciendo que el castaño jalara sus cabellos. -Heh, eres tan erótico Eren, me provoca cojerte hasta ver esa linda cara tuya explotar de satisfacción.

-L-levi...HH! Hazlo...!- Sus rodillas se abrieron a los lados para sentir la frente humedecida del mayor sobre la suya. Lo miraba fijamente sin dejar de penetrarlo. Sus bocas estaban abiertas e intentaban capturar el oxigeno que expulsara el otro. Sosteniendo el atractivo rostro del francés, Eren comenzó el roce con sus lenguas fuera de sus bocas. Estaba totalmente cautivado por esos profundos ojos. Un sentimiento dentro de él no quiso que eso acabara nunca.

-¡No! ¡No quiero venirme!- Se abrazó del pálido cuello.

- Hh, de que hablas? -Rió roncamente el mayor. -Tienes que sacar todo lo que tienes.

El pelinegro lo abrazó por detrás de los hombros correspondiendo el agarre; con solo unas pocas penetraciones logro que el adolescente se viniera manchando su camiseta blanca con la sustancia del mismo color por la posición en que se encontraba. Chupando al fin el pezón izquierdo al deslizar la manchada prenda hacia arriba se vino tan intenso como él después de entrar el mayor numero de veces que pudo tolerar para estar saciado.

Sudados por completo y oliendo a sexo, se mantuvieron callados con solo el sonido de la música como fondo. Sus respiraciones y cuerpos estaban tan cansados que morían por un simple vaso de agua. Levantándose del espasmódico cuerpo trigueño, sintió un estremecimiento al ver el pecho del menor.

Por el mareo que causo las últimas entradas de Levi se descuido de cubrir su torso. Eren encaro al francés que estaba con los ojos fijos en el. Con la mirada resignada y colorada aún por el calor, le sonrió.

-Es-esto?...- Levi paso la palma por la herida que era casi invisible por el camuflaje al tono de piel que tuvo con los años. Pero era visible al tacto. Frunció el ceño sin dejar de verla. -¿Quien?.

-Esto...hh es una cicatriz que tengo...desde niño.- Eren intentaba respirar normalmente mientras hablaba. -Paso hace mucho, ahora no importa.

Levi mordió su labio. Si algo tenía fuertemente grabado en su cabeza era respetar lo privado de las personas, se sintió mal. ¿Que clase de estúpido podría hacerle eso?.

De pronto entro de nuevo a sus cabales. Se separó un poco más para salir del apretado esfínter y vio las marcas visibles de sus dientes, además de algunos restos de sangre y semen saliendo del enrojecido ano. Enserio se había descontrolado. Bajando la cabeza y doblando mejor el cuerpo en sus manos paso su lengua por última vez disculpandose por la brusquedad. Eren solo "hipó" por el húmedo contacto.

-Lo lamento. He sido un total bruto.- Beso con delicadeza ambos mordiscos. Después lo jalo despacio hasta sentarlo en su regazo. -No he querido hacerte daño.- Acaricio la linea de la columna vertebral.

-N-no lo has hecho. -Eren lo abrazo, su cabeza se apoyo en el tatuado hombro. -Yo quería esto, enserio lo quería. Se sintió increíble, hiciste que fuera lo más placentero que he vivido...tú -Se vio tomado de los brazos y fue besado profundamente por Levi. Sus bocas seguían reconociéndose cada vez que hacían contacto.

-También lo quería. -Hablo entre besos el pelinegro. -Gracias por permitirlo.

-Por un momento creí, que te disgustó mi pecho...

El francés soltó un suspiro. -No pienses eso nunca, tú cuerpo no debe ser perfecto para hacer lo que hice y sin embargo lo es de todos modos.

-...- Eren lo miró con ojos enamorados, estaba realmente encantado por la personalidad y sinceridad del mayor. -Quiero que esto siga, que se repita.

-Se repetirá las veces que tú lo quieras y lo permitas. -Levi le sonrió de lado y acaricio las hebras cafés.

Relajándose más por el descubrimiento de su cicatriz, Eren acomodo sus lentes y visualizó mejor el tatuaje que abarcaba parte del hombro y brazo. Paso su mano con curiosidad. Levi solamente miró hasta donde se dirigía la verde mirada.

-Es un cuervo.

Eren abrió un poco sus ojos, el cuervo estaba dibujado con líneas abstractas negras, era verdaderamente una obra maestra dibujada en la pálida piel. El brazo del francés estaba marcado pero seguía teniendo complextura delgada; más animado a ver noto que su pecho también estaba marcado al igual que su abdomen, no esperaba menos de la perfección que cargaba el francés a donde fuera. Por un segundo se sintió opacado por las comparaciones en sus cuerpos y rió por lo infantiles que eran.

Levi levanto la ceja.

-¡No, no! solo me pareces demasiado atractivo Levi. -Le sonrió.

-Gracias?- Le sonrió cínico. Recuperado, se puso de pie con Eren en sus brazos y camino directo a la ducha, a pesar de la diferencia de alturas podía hacerlo muy bien. -Tendré que conseguirte una nueva camisa.

-Lo siento...- Intentando sonar arrepentido, su tono destilaba felicidad pura.

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Antes de entrar a la ducha y desnudándose enteramente, Eren no solo descubrió que el pelinegro tenía otro tatuaje cerca del costado del abdomen que casi se extendía por la pelvis si no que portaba dos percings en su miembro llamados "dydoe". Atravesaban el glande y sobresalían horizontalmente por los costados como 4 pequeñas bolas, 2 de cada costado. Recordando el rose de algo pegado al pene de Levi cuando fue penetrado dio con los culpables de ese placer intensificado. Le dieron unas enormes ganas por pasar su boca sobre ellos.

Sintiéndose cómodos de ser aceptados por su cuerpo, su conexión carnal daba señales de ser perfecta.

Luego de salir de un buen baño donde las risas de Eren por ser ayudado a lavarse "debidamente" no cesaban, buscaron algo para ponerse. Levi le presto al adolescente una camisa blanca un poco más grande de la que tenía en un principio y ayudo a colocarle de vuelta el oberol y sus tenis. Retomo el trabajo de pintar dejandole a Eren los lugares accesibles hasta su altura. No podía exigirle mucho después del dolor que tal vez podría experimentar las próximas horas.

El ambiente siempre fue cómodo para los dos, vociferaban lineas de canciones sonadas gracias al mp3. Teniendo el mismo gusto musical nunca había necesidad de saltar algún artista o banda. Pudieron avanzar y terminaron toda el hala de sala y comedor.

Entrada la noche, Levi observo su reloj en la muñeca y pidió a Eren parar con la labor. La noche era muy oscura con el clima frió y no quería que el castaño peligrara de camino a su hogar.

-¿Podré venir entre semana para ayudarte a terminar?- Eren tomo el abrigo con el que había llegado al departamento.

-¿Te deja tu escuela y trabajo?

-Puedo hacer espacio, no te preocupes. ¡Enserio te quiero ayudar!

-De acuerdo de acuerdo. Solo no te sobre-esfuerces.

-Lo juro. -Besandolo, se despidió y camino por el pasillo sacudiendo su mano energético.

Levi puso seguro y una cadena. Volteo para recargar su espalda en la pared. El punto donde había tomado a Eren fue objetivo de su mirada por un considerable tiempo. Todo había pasado tan improvisamente que aún no lo creía. La primera vez que lo había hecho con un hombre, y había sido tan deliciosa que no le molestaría repetirlo las veces que fueran necesarias. Antes de fantasear de nuevo con el desnudo cuerpo del ojiverde recordó la cicatriz que lo perturbo y enojo. En su vida había visto una considerable cantidad de marcas pero esta era la primera que lo dejaba descolocado. Esa línea mal hecha casi rosaba el pezón que chupo y pasaba por encima de las costillas izquierdas del menor.

-¿Quien mierda pudo haber hecho eso?. -Se sentó en el sofá plastificado mientras sacaba un cigarro de su bolsillo. Vaya frustración.

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Eren babeo por el aroma de la comida apenas llegó a casa. El rato extra que le dio el trabajo con Levi había permitido que su cabello se secara y no levantara sospechas por tenerlo húmedo. Hablando con su mamá sobre lo bueno que fue su día ayudando en "labores sociales de la escuela" (omitiendo claramente la parte del sexo y su visita inusual a cierto pelinegro) comió feliz todo lo que había en su plato. El aroma inusual en Eren no paso desapercibido por Mikasa pero viendo lo cansado pero feliz que se encontraba su hermano decidió guardárselo.

-Auch.- Se quejo al levantarse de la silla.

-¿Eren?- Su mamá se paro detrás de él preocupada. -¿Estas bien mi amor?

-Ah, sí sí mamá. -Tomo su plató. -Hoy lavare los platos.

-¿L-los platos?.- Carla miro a Mikasa para compartir el asombro con su hija. -¿Escuchaste?

-Enserio debió ser un excelente día para ti.- Hablo bajo la asiática tomando de su jugo de naranja.

-No, simplemente estoy de buen humor.- Camino hasta arrebatar el vaso de la mano blanca. -No sean dramáticas. -Dándole un beso a su mamá al pasar a su lado, inicio con la lavada taradeando la última canción que escucho antes de salir del departamento.

-Mikasa...Eren esta creciendo. -Su mamá suspiro encantada con la imagen de su pequeño ayudando.

-Me quito mi jugo. -Dijo seria.

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2 SEMANA DESPUÉS

Después del trabajo en días desocupados, había ido al departamento del pelinegro al menos 4 veces en todo ese tiempo; gustaba ayudar en las reparaciones y colocamiento de muebles y libros, cuadros y ropa, sillas y lamparas. Estaba tan conforme con la presencia de Levi en su vida que poco a poco recibir llamadas de él o mensajes en la noche se convertía en una normalidad.

Ahora en el descanso de su escuela se encontraba con las personas más queridas en su mundo, no gustaba esconderles algo tan trascendente en su vida pero tampoco encontraba la oportunidad ni el valor para decirlo.

-Bien, ya veo el problema. Lo que pasa es que en este problema debes sustituir los valores. -Señalo Armin en el cuaderno.

-Ah! Siempre olvido ese paso, diablos. -Borro con la goma de su lápiz los errores. Volvería a empezar desde el comienzo.

-Bueno, si empiezas a practicar en eso solamente ya no tendrás problemas si se vuelve a presentar.

-Eren, deberías enseñarme. -Mikasa jaló el cuaderno pero el ojiverde se lo arrebato.

-¿No vas a resolverlo todo? -La miró con un tic desconfiado en el ojo.

-No.

Eren se lo pensó, pero accedió a recibir ayuda; solo teniéndolo en la mano Mikasa se levanto rápidamente y corrió con el cuaderno en mano.

-¡Mikasa! ¡Oye!

Alejándose entre los adolescentes, la asiática comenzó a resolver los problemas tan terca como siempre.

-¡Hombre! Sabía que no podía confiar en ella. -Eren apretó su cabeza con ambas manos.

-Jajajaja, Mikasa es Mikasa.- Armin comió de su ensalada.

El castaño levanto su cabeza y pensó que ahora que Mikasa no estaba en la mesa, era el momento justo para hablar con su mejor amigo.

-Emm, Armin. Sabes...

-Hm? -Volteó a verlo el ojiazul- ¿Dijiste algo?

Las mejillas de Eren se volvieron algo rojas, tratando de no ser tan obvio rasco sus mejillas como su constante maña le permitía.

-Yo, yo, creo que tengo algo con un hombre.

Armin se mantuvo estupefacto, después volvió a preguntarle. -¿Como dijiste?

Levantándose de su asiento para quedar justo a su lado, le hablo más bajo.

-Tuve sexo con un hombre.

Las pálidas mejillas de su amigo enrojecieron casi al instante. Se separó por el susto que la confesión le había causado.

-¿Co..qu..cuan..?- No pudo completar ninguna pregunta.

-¡Lo siento! ¡Lo siento! Se que esto debe ser lo más incomodo que podría decirte en mi vida, pero si no te lo digo voy a explotar!- Armin mantenía la mirada espantada. -N-no sé. Es que... ni siquiera yo se como expresartelo. Pero no tengo a nadie más con quien hablar acerca de esto que es tan importante para mi.

-¿Es, es una broma verdad?...- El rubio sonrió incrédulo.

-Es la verdad. Nunca te mentiría con algo así.

Un silencio de muerte se presento mientras se miraban a sus ojos. Armin volvió a hablar cambiando su sonrisa a una mueca de desagrado.

-¿Es, es ese francés de la otra vez?

Eren aún más sonrojado asintió.

-¿Como lo sabes?...

-¿Como?! ¡Es obvio!- Su voz sonaba enojada. -Cuando note tu mirada y la de él, pensé que...solo fue algo. -Calló y se levanto de la mesa, Eren alertado sujeto el suéter celeste que llevaba su amigo.

-¡No! Armin, no te vayas. Necesito enserio que me escuches...!

-Y-yo, no puedo ahora Eren. -Armin miró esos ojos verdes tan preocupados por el rechazo que estaba sintiendo. Siempre ponía primero a su mejor amigo, pero ahora estaban primero sus sentimientos. Dolió completamente lo que acababa de escuchar. -Yo. No puedo Eren, no puedo. Ahora no. -Jalo su manga y camino hacia la biblioteca con paso rápido.

Eren lo intentó perseguir, pero un "No me sigas" de un total irreconocible Armin lo dejo parado en medio de la cafetería. Un sentimiento de tristeza extrema hizo que algunas lagrimas quisieran salir. Su amigo lo había rechazado? ¿Armin era homofobico?

Hasta el momento, cuando pensaba en Levi deseaba besarlo o sentirlo piel contra piel, pero daría cualquier cosa para que en ese momento, el francés estuviera sujetando su mano.

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NA: Gracias graciaaaas por tanto amor en los comentarios, siempre me animan a seguir con esta historia que me da un buen rato escribiéndola. Este fic sigue gracias a ustedes!^-^

Yo creo que la próxima vez que sepan de mi será para traer el especial Navideño y cumpleañero de nuestro Levi porque como anteriormente dije un familiar vendrá y quiero disfrutarlo. Trae regalos y entre ellos espero encontrar los videojuegos que le pedí u.u me tocará cruzar los dedos.


Shizaya: Sí habrá Erwin x Eren:DDD beat fot that! Gracias por expresar tu gusto y espero no te incomode como sera este Levi. Se aprecia tus palabras c: Shizaya es una pareja super amada para mi *-*

Fran: AAAAA, gracias re tierno al decir que me sigues *-* agradecida siempre!

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¿Qué les pareció el capítulo? ¿Sugerencias? ¿Dudas?

¿Review (ノ・∀・)ノ ? See you next time!