Gracias por todo, lectores ;) Por favor dejen reviews o PM para saber su opinión!
Clark sintió como si lo abofetearan emocionalmente, muchas veces sus propios padres le habían mencionado algo al respecto cuando recién habían conocido a Conner, pero justo en ese momento no quería presionar al muchacho para que se sintiera cómodo al adaptarse a su nueva familia… aunque pensándolo bien, Superboy parecía bastante a gusto con su nuevo estilo de vida.
-La dama tiene razón, Conner, es una falta de respeto, ¿Cuándo has visto que tus abuelos me permitan llamarlos Jonathan o Martha?-
-¡Pero si eso es diferente!- objetó el adolescente kriptoniano. Lo que Robin le había dicho no tenía sentido en lo absoluto, ¡aquella mujer no era para nada divertida!
-¿Y cómo es diferente?- inquirió Clark, curiosamente.
-¡Pues en que ellos son mis abuelos y se merecen todo el respeto del mundo!- respondió con naturalidad, provocando que a Bruce se le escapase una risilla insolente al ver la expresión anonadada en el rostro de Clark.
-¡Y yo soy tu padre!- ahora fue el turno de Dick de reírse al escuchar a Superman pronunciar la frase de tipo Darth Vader- ¡También me merezco tu respeto!-
-Sí, Clark- Superman entrecerró los ojos, notando que el muchacho le restaba validez a su argumento- pero no es lo mismo-
-Pues no me importa lo que tengas que decir al respecto, jovencito- sentenció- a partir de ahora o me llamas Papá o no te haré caso-
-Bien- respondió obstinadamente- puedo vivir contigo ignorándome, no sería la primera vez ¿o sí? Pero qué ironías de la vida- se mofó, sin lucir afectado con la amenaza en lo más mínimo.
-Ay, sabes que no lo dije en ese sentido- se abofeteó mentalmente el Hombre de Acero.
-Como sea, Clark-
Robin estaba prácticamente al borde de soltar una de sus conocidísimas carcajadas al ver a Superman tan mortificado y a Superboy tan indiferente al respecto.
-Y tú no te rías, Dick, que yo también pienso que la Señorita Jo tiene razón-
Esto sí que le borró la sonrisa del rostro al Chico Maravilla.
-Bruce, tienes que estar de broma- se quejó Dick, recibiendo una severa BatiMirada- digo; papá, tienes que estar de broma-
-¿Y cómo por qué lo estaría?-
-Porque…ehh… porque ….-titubeó, sin encontrar una buena razón- ¡porque no puedes ponerte a hacer algo sólo porque lo dice una extraña!-
-Ah, pero cuando esa misma extraña me dijo que tenía que calmarme cuando estabas jugando tus bromitas molestas, si valía la pena escucharla ¿no?-
Dick rodó los ojos con fastidio, ahora sí que le había salido el tiro por la culata, y presentía que no era la única dificultad que esa intrusa le haría pasar.
-Sí, bueno, en ese caso…- tronó los dedos y las carcajadas volvieron a escucharse, lo que provocó que Dick soltase una real.
-¡RICHARD!-
-¿Sí, papá?-
-No utilices la ironía en mi contra-
-Bueno, bueno, basta ya- intervino la Superniñera- tengo una sugerencia para ustedes cuatro-
Con eso obtuvo la atención de ambos padres.
-Algo que muchas familias hacen el primer día es ir a comprar la despensa- la observaban cuatro pares de atónitos ojos con signos de interrogación imaginarios sobre sus cabezas- Enserio, para ver cómo cambia la conducta de los hijos en los lugares públicos-
-¿Sabe? Habla como si estudiase monos- comentó resentido Dick, cruzándose de brazos y con el ceño fruncido.
-Odio los monos- Conner, quien ya tenía el ceño fruncido desde antes, también se cruzó de brazos.
Superman, presintiendo que se acercaba una sublevación, se acercó y puso una mano en el hombro de cada chico.
-Me parece una gran idea. Vamos niños, todos al auto de Bruce-
-¿Qué? ¿por qué al mío?-
-Porque yo no llegué en auto, tú sabes, me encontraba por aquí cuando llamé- mintió. La Superniñera no podía saber que había llegado volando desde Metrópolis.
Bruce rechinó los dientes, maldiciendo por lo bajo mientras recorría todo el camino hacia el garaje. Abrió la puerta del conductor del auto más cercano le abrió la puerta del copiloto a Jo.
-Muy amable-
Dick se sentó en la parte trasera, detrás de Bruce y Conner en la otra ventana, detrás de Jo.
-¿Y dónde pretenden ustedes que me siente yo?- reclamó Clark a los adolescentes, quienes sólo se miraron entre ellos, ambos determinados a tener el lugar junto a la ventana.
La primera parte del camino fue silenciosa, al menos hasta que entraron a la ciudad.
-Ese semáforo está en rojo- señaló Clark, desde su lugar en la parte trasera en el asiento de en medio.
-Ya lo había visto- respondió Bruce de mal humor.
-Seguro- bufó su amigo- y es por eso que ni siquiera habías reducido la velocidad.
-Apenas iba a hacerlo-
-Sí, te creo-
-No mientas, claro que no me crees-
-Que sí-
Conner y Dick lucían agobiados. Había pasado algo similar en cada semáforo, cada cruce, cada retorno. En fin, no era divertido viajar con Superman y Batman en el mismo vehículo. Por suerte llegaron al centro comercial antes de que alguno de los 4 superhéroes decidiera ir en contra de su código moral y cometer homicidio.
Lo primero que hicieron, por insistencia de Bruce, fue ir a comprar las frutas y verduras. Sacó una lista de su bolsillo y comenzó a instruir a Dick para que fuera por algunas cosas.
-Dick, trae algunas coles de Bruselas-
-¡EUGH, no!- se negó, haciendo una mueca de repulsión ante la sola idea de llevarlas a casa con ellos.
Jo pareció notarlo y sacó de nuevo su pequeña grabadora.
-El niño no parece acostumbrado a ingerir comida saludable, ¿Entonces de qué se alimentará? Comienza a preocuparme un su estado en cuanto a nutrición se refiere- habló para su pequeño aparato.
Batman frunció el ceño a Dick, como queriendo decir "¡Mira lo que has hecho!" y extendió el brazo, señalando en dirección a las coles para darle a entender que el asunto no estaba a discusión.
Dick puso una expresión de fastidio y fue por las malditas coles. Conner fue con él, seguro de que no quería quedarse a solas con aquellos 3 extraños adultos.
Las coles estaban en el extremo de la sección de verduras y junto a la de ropa.
-Tengo una idea- sonrió Superboy.
Bruce justo se encontraba examinando un tomate para decidir si llevárselo o no, cuando Clark se puso serio.
-Escucho las risas de los niños en la sección de ropa- le informó a su compañero, pero era ya demasiado tarde.
-¡Ayúdennos!- gritó Conner desde el interior de uno de los probadores, haciendo que ambos padres y muchos empleados que pasaban por ahí acudieran asustados.
-¡Por favor!- gritó ahora Dick desde el probador de al lado.
-¡No hay papel en estos baños!- gritaron ambos adolescentes, aguantándose las ganas de reír.
No obstante, los padres "responsables" estaban rojos de vergüenza gracias a aquella bromita tonta. Ahí estaba Jo, tomando notas en una libreta y hablándole a su estúpida maquinita; Estaban tan fritos.
